*** Noviembre 2019 ***

Llegué para irme

Es cierto que vivimos en una sociedad enferma pero, ¿de quién es la culpa?

No tendría mucho sentido hablar de porcentajes personas psicoanalizadas porque, por lo general, los estudios se aplican a un sector de la población, motivo por el cual ya sería discriminativo.

Pero, se puede hacer el ejercicio de preguntarle a los propios vecinos si son felices, sin tienen algún trauma o padecimiento y, notarán, cómo se llevan la ingrata sorpresa… la felicidad no estaría existiendo en nuestro país. 

Por lo pronto, Llegué para irme (del histriónico, ejemplar, talentoso, comediante, director y clown, Gabriel Chamé Buendia) es un álbum de fotografías. ¿Por qué digo esto? Porque el artista logra capturar extractos necesarios y sorprendentes de lo cotidiano.

Relax es lo que clama para sí mismo y, cuando no lo consigue, nos pide que le tiremos la energía tranquilizante. 

Una puesta entretenida, gratamente movilizante (no solo por el sinfín de rutinas físicas desarrolladas a lo largo de la obra de teatro, sino por el gran sacudón que nos da) y a simple vista superflua. Me quedo con esto último para explayar.

Gabriel supo trazar una delgada línea entre lo que dice y el cómo lo dice, entonces el público realmente puede ser diverso completamente. No hay que pensar de una determinada manera y votar a o sentir cómo. Al menos al principio del espectáculo. Porque una vez que se transita esta aventura, ya no es posible salir corriendo en busca de piedad.

“Piola”, el personaje interpretado necesita descansar, dormir. Pero nunca fue tan difícil lograrlo. A partir de su insomnio, provocado por una cama que no funciona como tal, se irán desplegando muchísimas situaciones cómicas. Claro que no todo es risas, sino también (como todo comediante) sabe cómo interpelar a la angustia, al quiebre necesario para que Llegué para irme no sea un simple reír incesante.

Dicho título marca un estado de ansiedad patológica que padecemos todos los que respiramos en la Ciudad. Ya no es posible hablar de tranquilidad, armonía y paz. Al menos no certeramente. Quienes más relajados se ven, posiblemente estén consumiendo alguna pastillita que los ayude.

El estado de tensión, el ajetreo constante, el nivel de estrés y los nervios contagiados (justamente por la vorágine citadina) hacen que lo disfrutable no llegue a ser óptimo. 

¿Cómo se puede romper con lo enfermizo entonces?

Creo que suelto al aire la fórmula casi perfecta: haciendo teatro, yendo al teatro, participando de todo lo referido al teatro. 

Todo lo referido al arte y cultura nos rescate del sistema capitalista, de todo lo nocivo y nos abre una ventana infinita de oportunidades.

Viendo este espectáculo, apto para toda la familia, podrán comprender muchas cosas e incluso llevarse la sonrisa pintada en el corazón.

Música, saltos, brincos, rutinas vertiginosas, saltos y saltos que agotan, ejercitan y permiten volver a la búsqueda de algún documento, correspondencia y enlazar todo hasta estallar en carcajadas salvajes.

Los estados de ánimo varían de un segundo a otro, su cuerpo no para de sorprenderse y toda la “normalidad” se mantiene en stand by.

Resulta increíble cómo durante una noche pueden pasar tantos acontecimientos imposibles de sortear. No le queda otra que hacerles frente, abrazarlos y seguir adelante como sea.

Todos llegamos para irnos pero no con la intención de irnos sino de permanecer, ¿no?

El género clownesco tiene la particularidad de volver a la infancia y, desde allí, sentir como niño aún en cuerpo de adulto. Por eso puede contarnos sus pesares sin generar tabúes; y, ya que está, hacer terapia de grupo aún sin conocernos. Si tuviera un psicólogo en escena posiblemente le diría que todo fue culpa de su padre o de la sobreprotección de su madre. Ahondaría en su bienestar, el cual estaría sujeto al contexto, a su trabajo, a los desencuentros con su enamorada, a su necesidad por tener todo bajo control y perderlo al instante, a realmente todo lo que ocurre porque tiene que ocurrir.

Gabriel Chamé Buendia es un artista ilustrado que logra su cometido: conmover no desde las lágrimas sino desde la razón, porque el llanto cesa en algún momento pero el pensamiento reflexivo continúa como un motor encendido.

Eso es: chispas que brotan incesantemente, pidiendo auxilio para salir ileso. ¿Una horca? No, al menos por ahora no. Tocar un instrumento, calmar a la fiera, serenarse y “relax”, que un hombre no puede frenar al mundo pero sí correrse a un lado y seguir a su propio ritmo.

Llegué para irme foto SAT

Dramaturgia: Gabriel Chamé Buendia y Alain Grautre
Última función: domingo 17 de Noviembre, 18 hs
Sala Caras y Caretas 2037 (Sarmiento 2037 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

The crazy Mozarts

Por quinto año consecutivo, hoy, a las 18 hs, tuvo lugar la Apertura del Festival Internacional de Circo Independiente, con la curaduría de la artista Leticia Vetrano.

La terraza del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930 – CABA) fue testigo de una tarde en la que no faltó absolutamente nada para pasarla bien. Con risas, caras de sorpresa, juegos, constante interacción con el público, música clásica y demás; la fiesta llegó para quedarse hasta el domingo 17 de noviembre. 

The crazy Mozarts (integrado por Santiago Blomberg, Sebastián Marcelo Guz; con dirección de este último) fue el espectáculo que tuvo la oportunidad de vibrar junto a los espectadores (que oscilaron entre los 2 años y más de 70). Realmente increíble cómo cuando un espectáculo es de calidad y pensado en conjunto, puede pintar sonrisas en grandes y chicos. 

Pero como el circo no es solo chispazos, antorchas de fuego y malabares; este dúo (muy bien sincronizado) suma cultura, educación y, de paso, mezclar todos los ingredientes, batir fuerte y beber algo increíblemente suspicaz, integrador, y con la astucia necesaria para demostrar que con poco se puede hacer mucho. 

Se puede reutilizar para crear, utilizar la inteligencia a nuestro favor, imaginar que el The crazy Mozarts1mundo es, grandiosamente, lo que se está viviendo en ese preciso instante de alegría y disfrutar de una creación colectiva. Eso es lo más meritorio que, sin lugar a dudas, sería imposible sin todo el pre calentamiento sucedido desde el primer minuto de show.

No todo lo que tiene una determinada forma es para la misma utilidad. Si bien la percusión tiene su finalidad, no tiene por qué ser tocada de la manera tradicional, así como tampoco una voz debe ser siempre afinada ni los actos de una partitura de música clásica separarse del modo originario. 

The crazy Mozarts resulta una invitación a lo lúdico con un planteo descontracturado, brillante y cuidando cada uno de los detalles. Porque ni el sol ni el viento ni las nubes pudieron opacar tremenda celebración.

¿Que pueden estar locos estos artistas? 

Vendría a ser parte de su inspiración, parte de su trama, así como la caspa que vuela sobre los aires, los pelos danzantes, sus smokings y la inventiva por crear y recrear en todo instante.

Cuando estaba finalizando el espectáculo sentí la adrenalina en mi cuerpo. Miré a mi entorno y todos corrimos tras ellos ¡para tener una foto! 

The crazy Mozarts SAT

¿Los niños?

 

Ellos son más civilizados…

Esto es solo el comienzo así que mañana domingo 10 de noviembre pueden acercarse al Galpón de Guevara, ya que de 14 a 17 hs habrá una serie de charlas para degustar.

Mariela Verónica Gagliardi

 

Aceite de mariposa1

Hay obras que pasan al lado nuestro mostrándonos determinadas realidades y, otras, que nos atraviesan transversalmente para generar un cambio de pensar y ver las cosas (al menos desde la óptica de la dramaturgia).

Aceite de mariposa (escrita por Thelma Demarchi y Ricardo Lago Oliveira, dirigida por este último y protagonizada por Thelma Demarchi) es una de esas historias del segundo tipo, porque de manera íntima y cercana nos narra algo tan real como certero, algo que cobra vuelo y nos moviliza tanto que conseguimos sentir lo que el personaje siente, pensar lo que dice, callar lo que su boca silencia y terminar soñando con un futuro en el que no se imponga una verdad sino muchas. Permitiendo la existencia no de una voz sino todas.

¿Quién es esta mujer que permanece sentada hablando de su pasado?

Esta respuesta podría obtener múltiples respuestas ya que todas las espectadoras somos diferentes, tenemos vivencias distintas y, por ende, nuestros recuerdos no son idénticos. Hablo en femenino no porque el unipersonal no pueda ser visto por hombres, todo lo contrario. Sino porque una de las temáticas de la pieza artística tiene que ver con nosotras, con la maternidad, con el hacerse cargo, con el no poder siempre, con el desbordar-se. 

Un hombre que se retrata como el abandono mismo, una madre que acapara, absorbe, condena y, quizás, a su manera ayude o perjudique. Una joven que busca el amor por donde sea y como sea. Que aguanta con tal de sentir cariño. Que se conforma con instantes, los cuales, posiblemente, la hundan más. 

Esta mujer que está rígidamente sentada, habla, cuenta… nos busca como testigos de su gran padecimiento que se centra, básicamente, en soportar estar viva. 

¿Cómo tolerar la existencia cuando no se hace un recorrido de auto conocimiento?

A veces los humanos pretendemos sacudir a alguien con nuestro dolor, pero este no es el caso. Ella no quiere llamar la atención, sino relatar una gran cantidad de años que la hicieron atravesar una montaña rusa tan digna como escalofriante. A quienes no sobreviven, pero ella sí. Y acá me detengo para comentarles que siempre que estemos ante la disyuntiva de tomar un camino fácil o difícil, tenemos la mayor herramienta llamada valor para hacerlo. Porque es simple tirar todo por el aire y hacer que explota, pero ella no pretende eso sino renacer como el famoso Ave Fénix, y no desde sus cenizas sino desde el dolor, el abandono, la tristeza, la creación y utilizar la razón para pegar cada partecita de su pasado… como un collage en el que todas las piezas son importantes. 

Algo muy estético y que suma es el tema de la iluminación, la cual va cambiando sus tonalidades de acuerdo a la escena que se desarrolle. Este detalle integra a la obra, uniendo la suma de las partes y manteniendo al público absorto.

Mientras tanto, la mariposa vive al máximo sus horas porque su permanencia en este mundo es breve. O, tal vez, la necesaria para exprimirla al máximo. 

Porque hay quien respira sin saber por qué ni para qué. Como si los días tuvieran que transcurrir delante suyo, como espectador de su propia vida. Pero, hay quien toma las riendas de su vida y cabalga junto a ella, sumergiéndose tanto como sus fuerzas se lo permitan.

¿Quién tiene la verdad? ¿Existe acaso?

Cuando el aceite se consuma, la oscuridad será plena y absoluta. Para ese entonces, la mujer deberá decidir si lamentarse o seguir adelante con un propósito. Por suerte, ella aprehende, se manifiesta, cobra valor y esperanza de un futuro en el que las cosas no sucederán simplemente por azar sino por un fin determinado.

Con un llanto desgarrador, seria, sonriente y tan cambiante como quien se busca; todo llega a su fin. Su recorrido también. Por suerte, el aceite de mariposa no se apaga como una vela. Permanece hasta que todo está dicho. Solo así víctimas o victimarios surgen. Cada quien juzgará u observará. Señalará con el dedo índice o guardará respecto porque aquel que no pudo y ahora puede; por quien siempre puede pero ahora decide correrse a un lado, por quien jamás se desplazará a menos que se lo ordenemos.

Aceite de mariposa es un drama que se vive a flor de piel, maravilloso, muy bien interpretado y con todo lo que una puesta en escena tiene que tener para atravesar la cuarta pared.

Mariela Verónica Gagliardi

Dramaturgia: Thelma Demarchi y Ricardo Lago Oliveira
Actúa: Thelma Demarchi
Dirección: Ricardo Lago Oliveira
Funciones: Domingos, 17 hs. Hasta el 24/11
Espacio Tole Tole (Pasteur 683 - CABA)

Controversias

Una luz tenue nos invita a pasar al comedor en el que dos personajes jóvenes contarán sus últimos dos años, así que seremos testigos de ello con todo lo que implica.

Controversias (escrita por Dana de Nobrega y dirigida por Claudio Favieri) es una propuesta interesante que entrelaza los mandatos sociales, los conflictos de pareja y aquellos amores que no se animan a salir a la luz.

¿Hay algo más noble que el amor y su expresión? ¿Algo podría salir mal si lo dictamina el corazón?

En un primer momento se nos presenta la vida de una pareja, no en sentido estricto. Estamos frente a un hombre y una mujer. No los conocemos. No sabemos nada de ellos y, como espectadores, pretenderemos descubrir qué los une.

¿Pesa más ser amigo o pareja? ¿Es más una cosa que la otra? ¿Se está a tiempo de?

En esta relación existen puntos muy controversiales, como lo define su título y es que lo que vale no es lo que se diga sino lo que se haga.

¿De qué sirve un beso si es una despedida o la ausencia si se sienten enamorados?

El texto va in crescendo junto con la dirección impecable de Claudio Favieri, quien sabe dónde poner el acento y en qué momento resulta ideal.

Este autor, actor y director tiene un as en la manga: el factor sorpresa. Si bien esta dramaturgia no es suya, la amalgama a su antojo para que el espectador transite un camino sinuoso y poco certero: como la vida.

Rompiendo la rutina de años, los dichos y los silencios; Claudia (Vanina Corral) y Gabriel (Lucas Ocampo) son lo que decidieron. Con aciertos y errores, con conductas infantiles y temerosas. ¡Porque amar no es para cobardes sino para valientes!

¿Podrán concretarlo?

Contestarlo sería develar uno de los grandes misterios de la propuesta.

La vida conyugal parece ser una de las problemáticas más grandes, en nuestra sociedad, al menos. ¿Por qué dos humanos que se llevan mal no se separan y cada uno sigue su rumbo? ¿Por qué la insistencia en esta obra y en la vida misma de querer forzar lo que no funciona?

Son interrogantes que pueden responderse desde la palabra o desde el pensamiento, sin explayarlo verbalmente.

En cuanto a la puesta en escena, todo el mobiliario presente es funcional a cada una de las escenas y esto hace que los propios actores utilicen todo durante la historia. Una historia amena, triste, dulce y amarga a la vez. Porque las comedias dramáticas tienen que tener de todo para surtir efecto en el público y ¡Controversias lo logra!

En cuanto al vestuario, es muy atinado para lo que se plantea, teniendo algunos cambios durante la acción. Y, algo también potente es la manera de llevar adelante la narración: muchos matices de telenovela, que permiten hacer de la presente comedia un universo más atractivo y digno de ver en la cartelera porteña. El galán tras una vida que no consigue plasmar en la realidad y, frustrado, corre tras su amor que no sabe si es, si mejor no, si quizás sí. Y ella, una mujer con agallas que se decide tarde, que duda, que va y viene también como un péndulo. En manos de quién están sus vidas. ¿Creerán en el destino? ¿En el paso del tiempo?

Dan ganas de gritarles que reaccionen, que la vida es ya, hoy y que lo que dejen al azar, no siempre será lo que quieran que sea sino azar. Lo aleatorio es el ingrediente perfecto para los que no se atreven a luchar por sus sueños entonces hablan en esos términos o citan a un santo o a Dios.

El tranvía llamado Deseo pasa una sola vez y, el próximo, podrá ser un tren o la locomotora pero no el primero. Las oportunidades se presentan cuando nos encaminamos hacia ellas y, por eso mismo, Claudia y Gabriel sortearán varios obstáculos, vivencias, promesas y pactos. Lo que resulte de todo eso podrá formar parte de una segunda parte de Controversias que ya mismo el director tendrá que ponerse a elaborar. ¡Porque la intriga nos mata!

Mariela Verónica Gagliardi

Dramaturgia: Dana de Nobrega 
Dirección: Claudio Favieri
Funciones: domingos, 20 hs
El Ópalo Espacio Teatral (Junín 380 - CABA)



Papi

Una obra de teatro que estará vigente, posiblemente, por mucho tiempo. Desgraciadamente por mucho tiempo. Hasta que la propia sociedad se de cuenta de sus consecuencias y del dolor que tiene un grupo vulnerable. Que lo transforme y nunca más lo acepte.

Papi es una obra de teatro escrita por Carlos Gorostiza en el año 1983, marcando una época pos militar con vestigios de la misma.

Papi no es la figura paternal -propiamente dicha- sino la de un hombre o mejor dicho varón que pretende ilusionar a una mujer, manipulándola a su antojo, maltratándola física y verbalmente hasta llegar a hacerla sentir culpable de todo lo que no hace o hace, de lo que dice y calla.

El año 83´, entonces, parece ser hoy mismo y es necesario (urgentemente) cambiar nuestra manera de concebir los vínculos. 

¿Quiénes son los cuatro personajes que pululan por esta gran historia dramática? Podría ser el gran enunciado que engloba sus sentires y deseos ocultos.

Una mujer-prostituta que vive en un barrio muy carenciado, dejando relucir sus propias penas, sus sueños de artista y la confianza que intenta depositar en el hombre que le “maneja la carrera”. Este hombre podría decir que genera impotencia, bronca y total compasión porque es el que tiene la vida más miserable. Al menos como mujer, así lo percibo y siento. Un pobre tipo, se podría afirmar; que teniendo familia no es feliz. Que maltratando se siente viril y poderoso y que mintiendo piensa que llegará a “algún lado”.

A esta dupla enfermiza y tóxica se suma otra dupla de hombres interesados en quizás ser “alguien”. 

Constantemente está en la superficie ese aire superador y patético como el de ser a costa o por encima de. Sin escrúpulos, pisando cabezas, utilizando la mentira para conseguir algo. Quizás ni siquiera es aquello que se quiere con el corazón sino algo vinculado a lo material y unido a lo tangible.

Papi es una obra de teatro que resulta brillante y que tiene que estar en la cartelera porteña y del país en general, mostrando un pensamiento conservador que lo único que logra es que no exista la transgresión. Transgredir no es malo ni negativo ni avasallante. Transgredir es superar las propias limitaciones y ella (la única figura femenina) lo conseguirá cuando crea en ella misma y deje de mirar a su lamentable entorno. 

Dentro de esta maravillosa pieza teatral no todo es drama sino que existen muchísimos momentos de risas y carcajadas en que se puede relajar el cuerpo y digerir la cruda realidad.

Cada nota que hago sobre obras en las que actúa Luciana Sosa, resalto su actuación y es que hace más de una década que la veo hacer diversos personajes y es un lujo notar su grandeza como artista. Es una de las mejores comediantes que tiene nuestro teatro argentino y quizás quienes se acerquen a verla en los espacios que está, puedan descubrirla o redescubrirla. Junto a ella, tres actores que, a la par, llevan adelante un texto disparatado, versátil, auténtico y muy profundo.

Papi es un grito a que los hombres nos valoren y a que nosotras lo hagamos también y en primer lugar.

Papi es un llamado de auxilio en nombre de esas mujeres que están obsoletas de herramientas para decir. ¡basta! ó ¡no! y que así sea.

No se puede convencer a un otro si no hay autoconvencimiento de lo que se dice. Entonces, los cuerpos, no son solo eso sino energía en movimiento que acepta o se rehúsa a seguir por un determinado camino.

Esta obra tiene momentos en que parece una clase de actuación, con técnicas muy útiles. En otros instantes, una enseñanza de valores y verdades que hay que romper y resignificar entre todos. Por último, un juego de niños en que se elige el mejor argumento de identidad. Quizás esto sea lo más valioso y lo que realmente nos sirva para perseguir nuestros sueños, sin lastimar a nadie.

¿Cuántos y cuántas pueden responder a la pregunta de origen?

¿Por qué nuestra sociedad suele contestar, usualmente, con una profesión u oficio?

Tal vez, cuando se responda con el nombre o la meta o aquello que tanto se desea; nuestra sociedad deje de ser violenta y se conduzca más hacia el camino del amor.

Autor: Carlos Gorostiza
Actúan: Luciano Bolletta, Damián Ermantraut, Daniel Petrecca y Luciana Sosa
Dirección: Ariel Basaldua
Funciones: Sábados, 21 hs
Espacio Tole Tole

Mariela Verónica Gagliardi

En pie de Esperanza

En pie de Esperanza (escrita y dirigida por Leonel Dolara) es un poema a la vida. Una enseñanza amorosa que empieza desde algo tan simple como un vínculo inesperado y culmina con lo más increíble de la vida como lo es el compartir -desde el corazón-.

Lorena Szekely es quien lleva adelante el personaje protagónico de Esperanza, luciéndose como es habitual cada vez que sube a escena. Su experiencia y pasión por la actuación le permiten interpretar a una mujer anciana sin necesidad de caer en determinados artilugios ridículos. Hago hincapié en esto último porque resulta interesante cómo dolara elige a una actriz joven teniendo por delante el desafío de adquirir todo lo necesario para que desde las butacas sintamos que una señora de tercera edad está frente a nosotros.

Admirable su trabajo que se confabula exitosamente con el de su nueva pedicura, haciendo volar sus diálogos por esta casa en la que tanto se contiene y retiene.

Siempre el hogar de una persona grande aloja muchos sentimientos, aromas, fragancias y pasados sin resolver. Esta historia no escapa de eso sino que lo hace relucir como oro brillante. 

Una molestia en un dedito del pie abre el portón (porque puerta quedaría muy diminuto) a un universo en el que estas dos mujeres se sienten reflejadas. Sí, como el famoso espejo en el que pueden mirarse, juzgarse y, en definitiva, terminar hablando de ellas mismas.

Hasta acá podrán creer que es una obra un tanto espiritual, profunda, sensible y no se equivocan. Esto y más. Mucho más. Porque En pie de Esperanza consigue indagar sobre esos amores ultrajados, soñados, perdidos, tapados con la alfombra; sobre la soledad y su padecimiento, sobre lo que se desea y no se tiene. Sobre la muerte y sus propósitos y un bagaje que llega directo al corazón como la flecha de Cupido. Esa flecha que lastima y agrada a la vez. Que nos sacude y permite llevar a la reflexión.

Otro de los grandes temas que se tocan en la obra es el del vínculo de madre e hija, aquél que parece ser en ellas y en la mayoría como conflictivo, insano, tóxico y recurrente. Una parece saber lo que necesita la otra pero, la otra, no permite que se le otorgue. Quizás por capricho u orgullo. 

Y, como otro de los puntos importantes de la historia, surge un personaje imaginario que podría ser Esperanza misma reencarnada en otro ser, trasladándonos al presente y, por qué no, al futuro.

Un pie que sin salud no puede sostener la totalidad del cuerpo, con todo lo que eso implica. Que no logra tolerar la infinidad de sentires de esta mujer que transita la vida a su manera pero que encuentra constantes trabas de parte de su hija. Porque no siempre se piensa, en esta sociedad, qué es lo que necesita la persona adulta mayor sino que se pretende hacer lo que “corresponde”. Pero, ¿si Esperanza desea sumergirse en su enfermedad y perderse en la calle y esfumarse como vemos en las películas? ¿O acaso existe un modo de hacer las cosas? ¿Se respeta lo que desea el otro? ¿Qué lugar ocupa la culpa en este comedia dramática? ¿Cuándo va a ser el día en que se respete la decisión ajena por más que estemos en contra por miedo?

Esperanza lucha contra sus propios fantasmas, aquellos que su mente crea por diferentes motivos. Ella, necesita ser y no permanecer. 

Cuando las energías estén en la misma sintonía, lo inesperado ocurrirá y todo pesar ya no tendrá sentido de ser llevado a la mesa. Esa mesa con mantel que aguantó tanto o más que el pie en cuestión. 

La hermosa señora pudo andar a pesar del dolor (externo e interno), del cansancio, del qué dirán y de su total convencimiento sobre los personajes televisivos. La compañía no da igual y su ausencia tampoco. Por eso, el mensaje de esta pieza artística es enorme y cada quien podrá llevarse una parte consigo o la totalidad (aquella que su apertura de alma le permita abrazar).

Dramaturgia y Dirección: Leonel Dolara
Actúan: Rosella Bosco, Gabriela Del Mar, Stella Minardi y Lorena Szekely
Funciones: Viernes, 20 hs
Teatro Andamio 90 (Paraná 660 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

En esta casa no pasa nada1

Excelente propuesta para ver en familia sin distinción de edad ni de género, porque de eso se trata: de ser libre, lo más que se pueda, yendo a favor de nuestra propia corriente y no de un timón manipulado por mandatos añejos sin importar nada y en contra de todo.

Con un vestuario de época que se transforma con el correr de los días, canciones que expresan junto a los cuerpos en movimiento todo lo que no se les permite en palabras; así es que podemos conocer a: Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela; cuatro hermanas que en la presente puesta consiguen hacerse oír. Unidas a otros personajes muy bien representados. 

En esta casa no pasa nada es una obra de teatro performática basada en relatos del libro “La casa de Bernarda Alba” (de Federico García Lorca).

Lo grandioso del título es que resume, perfectamente, la ideología de la historia, a dónde apunta y cuáles son sus consecuencias.

Por un lado, el personaje principal interpretado por un hombre (Tomás Almandos) que refleja un quiebre de la época de antes y de ahora. Una sociedad conservadora, que aún sigue vigente, pero menos que antes; una madre que no tiene por qué ser mujer (con todo lo que eso conlleva).

Esta pieza artística es una ventana al mundo occidental, una búsqueda de identidad personal y colectiva, un progreso de la juventud versus el témpano de quien lleva adelante un hogar. Las cadenas invisibles que sujetan aquello que ya no tiene peso real sino simbólico.

El amor en todas sus formas y maneras, que oscila de un paso a otro, de un estiramiento corporal a otro, de la quietud de un cuerpo hasta que ensambla con otro.

En esta casa no pasa nada es el pedido absoluto de silencio por parte de una sociedad, replicada en cada familia. El pedido de que los sentires se oculten bajo llave y se viva con la angustia y temor constantes.

¿Recuerdan al galán Pepe el romano?

Aquí podrá conocerse más de una versión del mismo ser. No se trata de un Sherlock Holmes sino de varias personalidades que conviven dentro de un mismo ser, para justificar (de alguna manera) el no engaño de eso hombre a su prometida, Angustias (Shushu)

Es un acierto la selección de canciones que ayudan a darle un vuelo aún más alto a la obra. Las mismas, en idioma inglés nos permiten no distraernos de lo que ocurre en escena, de no mezclar el decir de un tema con lo que un cuerpo evoca y plasma.

Vestidas de negro, con las ventanas completamente cerradas, de luto eterno. Sí, porque una de ellas solamente contraería matrimonio y lo que la motiva es salir, respirar aire puro… pero sus hermanas desean lo mismo. Abandonar ese sentimiento de culpa que no debería existir hacia un difunto. Hacia un padre que ya no existe físicamente.

Mientras el tiempo transcurre, los cuerpos se contraen y expanden, lucha contra su madre, la aborrecen.

Una juventud que no parece tal, Desprovista de fragancias silvestres, de aroma a campo, de besos y abrazos. Hasta que un buen día, todo vuela por los aires, como un volcán en erupción. Ahí, recién ahí, se impone el corazón de cada una, sus deseos más profundos, el auto descubrimiento, la bondad, lo simple y el tesoro de estar respirando con un fin muy parecido a un tesoro que brilla cada vez que se mueve.

Dicen que la vida es movimiento. Así que en esta casa pasa todo lo que tiene pasar sin desear dañar a nadie. Una víctima siempre habrá y eso es irremediable, al menos en esta historia que tiene mucho de todo. De ternuras y silencios. De tragedias y sinsabores, de entendimientos y revolución.

Con el arma más poderosa llamada amor y su opuesto llamado represión es que se oscila de un extremo a otro. Como un péndulo muy a flor de piel. 

Autoría: Federico García Lorca. 
Versión: Florencia Laval y Julieta Varela
Funciones: Martes, 20.30 hs
Patio de Actores (Lerma 568 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

 

Soy Sonia

Eso dice y espera una afirmación, una respuesta. Algo…

Un unipersonal que ofrece todos los ingredientes para cocinar, a fuego lento, una receta perfecta y artesanal.

Desde el momento en que entré a la sala de Espacio Sísmico pude respirar un aire tenso, con iluminación tenue y la marca de un equipo que trabaja en conjunto (lo cual se nota y mucho). Con respecto a la escenografía, la misma es minimalista, colocando a la protagonista siempre en primer plano. 

Soy Sonia es el nombre de esta propuesta que toca un tema tan profundo, controversial y trillado como el de la muerte. 

Muchas veces me pregunto si existen argumentos nuevos y siempre llego a la respuesta negativa. Entonces, la innovación está a cargo de la pluma del dramaturgo Gastón Díaz (quien también dirige la pieza teatral). Y, Virginia Pezzutti, es quien le da vida a las palabras de una manera tan delicada y empática que es posible llorar sin vergüenza.

Sonia es una mujer joven que recibe una noticia muy fuerte: su padre, a quien no conoce prácticamente, está muriendo. Ella tiene la posibilidad de seguir su vida como si nada o, hacerse cargo de él, de sus últimos momentos en esta tierra y dejar que la transición la envuelva en un mar de lágrimas, de planteos y replanteos, de situación asfixiantes, de toma de decisiones y demás.

Como si se tratara de una película que transcurre en varios lugares pero con foco en un mismo personaje, Sonia entra y sale de los espacios narrados a lo largo de la historia. Resulta enigmático el segundo personaje, quien es lo que ella cuenta. No lo vemos más que en nuestra imaginación. Lo conocemos a partir de sus ojos y podemos sentir acercamiento o lejanía de acuerdo a su corazón.

Ella va y viene, lo acompaña y le habla. Le cuenta dónde vive, qué hace. No intenta recuperar el famoso “tiempo perdido”. Vive, resurge, es consciente de que lo está perdiendo una vez más. Y en esta ocasión para siempre. Su cuerpo ya no pertenecerá más. Se esfumará.

Lo conmovedor es cómo se sucede el tiempo, en qué lugar queda Sonia, hablando metafóricamente, qué siente, qué la conmueve. La poesía está en sus venas y ella se expresa desde ahí y, también, con un lenguaje común. Piensa y resuelve al instante. Y, en cuanto parece no dar más, reaparece de otro modo, evocando todo lo que su piel, alma y corazón sienten. Es tanto que desborda como el agua que recorre su cuerpo, que le devuelve lo que perdió, que reconecta con su tiempo y espacio, que le permiten ser ella sin necesidad de simular a otra.

¿Qué se hace cuando ya no hay nada por hacer?

Esta es una de las cuestiones que logré captar como esencia del unipersonal. 

Alguien en coma, ¿siente? ¿Escucha? ¿Vive?

Es tan difícil poder imaginar si un movimiento inconsciente es tal o voluntario…

Cómo se atraviesa la muerte es algo llamativo e inesperado en esta puesta. En primer lugar, porque no se recurre al humor. Y, en segundo lugar, porque no es redundante la óptica del autor. 

Soy Sonia es a modo de presentación y de cordialidad. De entablar un vínculo y diálogo desequilibrado. De interpretar un sentir según el momento. De acompañar la inexistencia desde la locura.

Soy Sonia es una obra de teatro impecable en la que todo funciona, sirve y coloca al espectador en un lugar activo. Resulta imposible no sentirse atravesado por la narrativa y el palpitar de la actriz, quien se arma y desarma tantas veces como requiera su personaje. Es brillante, como su ductilidad y carisma.

Junto a las proyecciones de diapositivas, el trabajo presentado es único, cautivante y motivador. 

Nacemos sabiendo que algún día vamos a morir. Creo y siento que después de esta función, todos los presentes sabremos que no todo es blanco o negro.

Soy Sonia me permitió conocer una nueva mirada sobre la muerte que no es más que la vida desde la vereda de enfrente.

Dramaturgia y Dirección: Gastón Díaz
Actriz: Virginia Pezzutti
Funciones: Sábados, 21 hs
Espacio Sísmico (Lavalleja 960 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

Cuentos de hades

En estos tiempos es necesario (mejor dicho, imprescindible) que existan obras de teatro como Cuentos de hades (basada en relatos de Luisa Valenzuela, dramaturgia, dirección e interpretación de María Emilia Franchignoni, junto a la composición y dirección musical de Jorge Chikiar).

Resulta entonces muy simple escribir sobre temáticas tan interesantes.

Estamos cansadas (sobre todo las mujeres) de las narraciones de princesas, de los finales felices y del comieron perdices. ¿Quién lo hace, acaso?

Cuentos de hades es una invocación a las épocas pasadas en que se contaban historias de boca en boca, en que la libertad se poseía con el solo hecho de respirar. Pero, dichos cuentos sufrieron transformaciones por parte del patriarcado. Sí, hace mucho tiempo al igual que ahora. El famoso miedo fue oscureciendo aquellas historias realmente encantadoras. O al menos, más encantadoras que su resultado final.

Algunos de los cuentos interpretados en escena son: Caperucita roja, La bella durmiente y Cenicienta. Se trata de una puesta completamente original, en la que se recrea un bosque encantado, con proyecciones audiovisuales, sonidos y efectos en vivo. Todas estas cuestiones artísticas, sumadas a la dramaturgia y actuación; nos ofrecen un realismo real y palpable con los cinco sentidos.

Es posible respirar un aire nuevo, sonreír con los interrogantes planteados por la actriz, darnos cuenta que siempre la mentira estuvo del lado de enfrente y que por más que se nos pretendió someter… ya es imposible sostener dichos patrones ancestrales.

Son tiempos difíciles y abruptos.

No olvidaré más un momento de la historia en que Caperucita es advertida (como ya es conocido públicamente, por su madre). ¿Cuántas veces hemos oído y leído este cuento?

Alguna vez, acaso, se han preguntado por qué es enviada una niña de corta edad, al medio del bosque para llevarle a su abuelita unos mandados? ¿Nunca pensaron por qué su madre no la acompañó o por qué no fue ella en lugar de su hija?

Tal como sabemos, estos principios de adoctrinamiento se utilizaban mucho en tiempos pasados y, quiérase o no, se siguen usando en la actualidad. ¿Para qué? Nada más ni nada menos que como se menciona: para hacer una bajada de línea sobre el adoctrinamiento. En vez de buscar una teoría lógica se recurre a lo perverso, a engendrar miedo en lo más débiles de manera inconsciente.

Por suerte, y no es casual, Cuentos de hades tiene este hilo conductor que nos permite atravesar en formato atractivo y lúdico, los árboles altos y toda la vegetación abundante de dichas escenas. Estas heroínas no son pasivas. Hablan, despiertan, interrogan, plasman sus dudas al cielo, al éter. No hay respuestas pero no se desaniman. Continúan. Atraviesan lo obscuro, preguntan -y sus voces se superponen con las de otros personajes-. Siguen, siempre para adelante. Sin temor. Estos personajes femeninos están latentes, vibran en la sala del Centro Cultural de la Cooperación. Nos acarician y trascienden la cuarta pared. Se aventuran a ser más fuertes que cualquier discurso apolillado y obtuso.

Luisa Valenzuela, en su libro Simetrías (1993) se explaya, se y nos nutre. Persigue ideas, no personas. Deconstruye los mitos y los deja a nuestro alcance para que también interpretemos, para que cuestionemos el brebaje que nos dan sin preguntar siquiera si es de nuestro agrado o para qué.

Somos mujeres, no presas. No le tenemos miedo a ningún lobo por más feroz que sea. ¿Por qué lobo y no loba Charles Perrault?

Con el énfasis en un lindo atuendo color rojo, dejamos pasar los puntos más importantes (léase, la psicología de estos personajes).

En el libro de Valenzuela, puede leerse la siguiente cita:“El mundo no le ha pasado por encima porque el mundo, con todo su horror y destemplanza, no concierne a las damas”; en referencia a la Bella Durmiente. Ese universo no incluye mujeres, podría decir de manera genérica. El mundo es de los hombres, quienes solamente deciden con qué mujer contraer matrimonio, qué vestimenta cambiarle y qué ideas conservadoras aplicarles por siempre.

Hay cosas que vencen, medicamentos, comida y pensamientos. Así como ya no se acepta una vacuna sin averiguar su contenido químico, las ideologías y pensamientos, también, están en crisis. En constante movimiento. Por suerte. Causalmente, nos empoderamos, salimos a la calle (no bosque) y pedimos por nosotras. No necesitamos historias represivas sino nuevos cantares. Para el hoy y para el futuro prometedor.

Basada en cuentos de Luisa Valenzuela
Dramaturgia, dirección e interpretación: Emilia Franchignoni
Composición y dirección musical: Jorge Chikiar
Funciones: Viernes, 20 hs
Centro Cultural de la Cooperación

 

La fragilidad del cielo8

La fragilidad del cielo (escrita y dirigida por Anahí Ribeiro) es una pieza teatral exquisitamente romántica, sutil, prolija, de alto vuelo y que genera todo tipo de sensaciones a lo largo de la gran historia.

Ya de por sí, la distribución del espacio escénico es circular; lo cual permite que los espectadores nos ubiquemos muy cerca de lo que acontece. Estamos, de hecho, ahí mismo. Sintiendo, vibrando e imaginando lo que vendrá.

Me fascina este tipo de teatro artesanal, sobre todo porque no abunda.
Anahí Ribeiro supo crear mágicamente una narración dramática, dulce, tierna y con todo lo que tiene que tener una obra de teatro de este género.

Tres personajes: Odell, Bruno e Ilse irán interpretando La fragilidad del cielo que resulta ser conmovedora desde todo punto de vista.

Odell (Silvina Katz) es la hermana mayor de Bruno (Daniel Begino), un hombre que se está quedando, de a poco, ciego; quien es escritor y sufre por su padecimiento. Es así como Odell contrata a una dama de compañía llamada Ilse (Heidi Fauth), quien logra un lazo muy fuerte con él. Un vínculo que podrá ser juzgado por Odell y a la vez autorizado.

Todo lo que ocurre en esta obra es tan noble como el trágico final. Ningún diálogo está forzado ni es redundante, motivo por el cual todo transcurre como en una verdadera historia épica en que las sensaciones y miradas podían generarse y vislumbrarse en todo momento y sin una prueba contrarreloj.

La fragilidad del cielo se disfruta, y tuve la impresión de que podría existir una segunda parte (y varias más).

Todas las palabras escritas y distribuidas por el suelo, el olor a mugre (que se percibe pero no se huele, lógicamente) el estancamiento, el olvido de todo lo que debería ser pero (simplemente) no es por diversos motivos. La paciencia para acostumbrarse y naturalizar todo lo más horrible posible. Lo desagradable, lo temido, la postergación y le degradación humana están presentes.

Como contrapartida, el amor que hace renacer, que ilumina lo oscuro y podrido.
Es un verdadero rito a la vida, a la verdadera vida en que no se oculta lo negativo sino que se observa para ser reparado. Adoro que pueda sentirse bien como mal.
Me enamoré, debo decirlo, de la escritura, de las actuaciones de Heidi Fauth, Silvina Katz y Daniel Begino. Y digo esta palabra porque es descomunal el trabajo que hacen en escena. Los tres personajes son creíbles y gracias a ello podemos recorrer junto a ellos todo lo acontecido. No hay sobre exageración ni falta de interpretación. En la medida justa y perfecta transitan por sus pesares, iluminan lo olvidado, se repliegan y florecen a la vez.

Poesía pura y notable, abrazos reparadores, ambiente frío y desolado que necesita ya mismo una cortina transparente para ver los rayos del sol.
Resulta desesperante cómo la tensión de Bruno crece de momento a momento, buscándose, reconociéndose desde un nuevo lugar, queriendo volver el tiempo atrás para ver con los ojos pero asumiendo (quizás) que no siempre hacen falta. El calor, el frío, todo puede contemplarse y vivirse sin la mirada del iris. Estamos tan acostumbrados a eso que si nos faltara tendríamos tanta desesperación a punto de.

El vestuario, la tenue iluminación, hasta la espalda desnuda o con ropa ya generan algo.

Todo lo presente y ausente son significantes en este mundo tan hostil.

La palabra a veces ahuyenta y, otras, atrae. Esto queda demostrado. Así como los secretos más profundos que se revelan de la manera menos esperada, dejando atónitas a algunas personas.

La fragilidad del cielo demuestra cómo lo más rígido es aquello que se rompe en mil pedazos, como una tormenta que suavemente nos trae aire fresco después de una gran presión atmosférica.
Como un cristal a punto de caerse pero que puede evitarse.

Dramaturgia y Dirección: Anahí Ribeiro. 
Función del 28/7. Espacio Callejón.

Mariela Verónica Gagliardi

AGENDA CULTURAL JUEVES

10 hs

La Casa de Bernarda Alba.CENTRO CULTURAL POLARIDADES (Quilmes – Gran Bs.As)

19 hs

Jueves de PAN – Percusión con SeñasC COMPLEJO ART MEDIA (CABA)

19.30 hs

Laboratorio de creación III – Sesión Abierta Nº 3. TEATRO NACIONAL ARGENTINO – TEATRO CERVANTES (CABA)

20 hs

Después de casa de muñecas. PASEO LA PLAZA (CABA)

Festival Teatroxlaidentidad – Terrenal. Pequeño misterio ácrata. TEATRO NACIONAL ARGENTINO – TEATRO CERVANTES (CABA)

Mi hijo sólo camina un poco más lento. TEATRO EL PICADERO (CABA)

Protección. TEATRO COLISEO PODESTÁ (La Plata – Bs.As)

Soy Jauretche. EL TINGLADO TEATRO (CABA)

20.30 hs

Aquí cantó Gardel. CENTRO CULTURAL 25 DE MAYO (CABA)

¿Qué hacemos con Walter? MULTITEATRO (CABA)

Como si la vida fuese un momento pacífico y estable.  BANFIELD TEATRO ENSAMBLE (Lomas de Zamora – Gran Bs.As)

La lechuga. MULTIESCENA CPM (CABA)

La parte por el todo. TEATRO SIDARTE (Bella Vista – Gran Buenos Aires)

La teoría de un Brian. CLUB CULTURAL MATIENZO (CABA)

La Vera Magia. EL CAMARÍN DE LAS MUSAS (CABA)

Mamá está más chiquita. EL GALPÓN DE GUEVARA (CABA)

Phantastikón. TEATRO SARMIENTO (CABA)

Reconstrucción de una ausencia. PATIO DE ACTORES (CABA)

Soy tu seguidora. LA CARPINTERÍA (CABA)

Stéfano. ANDAMIO ´90 (CABA)

21 hs

24 de septiembre, casi casi primavera. TEATRO LA COMEDIA (CABA)

A – LA CARTA, Un Viaje en Ebullición. ESPACIO TOLE TOLE TEATRO (CABA) 

A Ciegas Gourmet. TEATRO CIEGO (CABA)

Amor de película. ESPACIO CALLEJÓN (CABA)

Celosía 15/20. ESPACIO IFT (CABA)

Civil, Macumba para un amor. TANDAVA SALA (Rosario – Santa Fe)

Cumpleaños Fatal Acústico. CORRIENTES AZUL (CABA)

El Muro (Crónica de una búsqueda imposible). TEATRO ANFITRIÓN (CABA)

El show de Camilo y Nardo. DYNAMO TEATRO (La Plata – Bs.As)

Entretelones. TEATRO BROADWAY (CABA)

Hernán Piquín – Fuego y Pasión. TEATRO COLISEO PODESTÁ (La Plata – Bs.As)

Estudio sobre un cuerpo improbable. CASA DE LA CULTURA DE ENTRE RÍOS (Paraná – Entre Ríos)

HUMOR is TANGO. TEATRO LA CASONA (CABA)

Jueves de magia. DEJAVU MULTIEVENTOS (CABA)

La Marea + Siete Octavos. El Hilo de Ariadna. ASTERIÓN TEATRO (CABA)

La primera vez. EL CAMARÍN DE LAS MUSAS (CABA)

La vida extraordinaria. TEATRO NACIONAL ARGENTINO – TEATRO CERVANTES (CABA)

Lejana. ESPACIO 33 (CABA)

Lo que quieren las guachas. EL EXTRANJERO (CABA)

Lo personal es político. TEATRO HASTA TRILCE (CABA)

Los dientes del perro. QUERIDA ELENA (CABA)

Los tres mosqueteros, el musical. TEATRO LA MUECA (CABA)

Othelo. CARAS Y CARETAS 2037 (CABA)

Luis Salinas acústico. CAFÉ VINILO (CABA)

Pequeñas Cosas Fundamentales. TEATRO LOPE DE VEGA (Pilar – Bs.As)

Proyecto 55. CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN (CABA)

Sudamérica Stand Up. THE CAVERN BUENOS AIRES (CABA)

Si te veo perdes. CULTURAL FREIRE (CABA)

Trinchera. EL MÉTODO KAIRÓS TEATRO (CABA)

Vértigo. ESPACIO AGUIRRE (CABA)

VIVIR – Una experiencia cómica. CASONA CULTURAL HUMAHUACA (CABA)

21.30 hs

Ciclo de Guitarras / Ernesto Snajer- Lucio Balduini. CAFÉ VINILO (CABA)

La penúltima oportunidad. CENTRO CULTURAL MARCO DEL PONT (CABA)

Ping Pong. TEATRO REGINA (CABA)

Que todas las vaquitas de Argentina griten Mu (Grupo Mínimo). ESPACIO SÍSMICO (CABA)

Sex, viví tu experiencia. GORRITI ART CENTER (CABA)

Solo dime… Hasta que la muerte nos separe. BRILLA CORDELIA (CABA)

Ultimo Primero. Maratón breve teatral. FANDANGO TEATRO (CABA)

21.45 hs

Cruising 3. TEATRO PORTEÑO (CABA)

La enamorada. TEATRO EL PICADERO (CABA)

22 hs

El Biribiri. ESPACIO BRAVO. (Rosario – Santa Fe)

La noche de Estelita. TEATRO REGINA (CABA)

22.30 hs

IMAGINARIOS: Show de impro y humor. LA CASA DEL ÁRBOL CENTRO CULTURAL (CABA)

Mucho. PASEO LA PLAZA (CABA)

TNT Stand Up. THE CAVERN BUENOS AIRES (CABA)

 

 

La onda expansiva

¿Ciencia ficción?

A veces quisiéramos pensar que todo se trata de un malentendido, o de un cuento de Ray Bradbury.

Se dice que la realidad supera a la ficción y es completamente cierto…

La onda expansiva (escrita y dirigida por Rodrigo Cárdenas) es una reflexión profundo, en lenguaje burlesco, sobre muchas temáticas sociales y políticas actuales. 

¿Qué lugar ocupa una persona cuando se le diagnostica un trastorno?

Pasa a estar en el rincón de las víctimas, de los victimarios, de los inapelables, de.

En todo momento me daban ganas de interactuar, como si se tratara de una conferencia en la que se pueden hacer preguntas. También sentí ganas de cantar, de bailar y de gritarle al mundo entero qué equivocados estamos (en general) cuando juzgamos a quien padece.

A la largo de la historia se puede mencionar un eje central llevado adelante por el gran Pablo Finamore quien personifica a un hombre que tiene algunos problemitas de salud. Parece ser, por lo que cuenta, que siempre fue como vemos pero su psiquiatra -recién ahora- decidió ponerle título a su padecimiento. 

Oligofrenia es su mal y para quienes no están al tanto, se trata de una patología grave que produce una alteración en la personalidad. ¿Podríamos pensar en varias personas que podrían llegar a tener este trastorno? Quizás sí. O quizás no. A veces hay quienes prefieren pensar en la enfermedad (como se menciona en cierto momento de la obra) poniéndole el nombre de idiotez. 

¿Sufre quien pasa por algo así?

La onda expansiva12

Nuestro personaje “Farolito” parece ser feliz a su manera. Él canta, ríe, es un “niño” mimado, un padre presente y, el resto mejor ni mencionarlo para no opacar su luz.

Familia disfuncional, humor grotesco, semejanzas con la realidad, pasiones que dañan a terceros, confusiones y un literal desorden por doquier.

Quién está en su sano juicio, queda a criterio del espectador. 

Asumir es lo que más cuesta en esta historia y eso se ve reflejado en cada personaje, en cada diálogo y en cada uno de los detalles de composición musical y escénica. Un todo que grita a viva voz que el amor no es lo que se supone sino lo que se siente. Y a veces ni siquiera eso. Lo que una siente de una manera el otro lo expresa de otro modo. Como en la vida misma, como en la diversidad que existe y que tantas veces resulta imposible de aceptar por no coincidir con nuestros reglamentos internos.

La frustración se pasea por el hogar de esta familia que estalla a cada rato cuestionando a la normalidad. Como si eso fuera cierto y posible.

¿Sería posible sentir cosas bonitas sin juzgar hacia quién?

¿Los corazones se abren cuando razonan?

Una obra maravillosa con una primera función que no lo parecía en absoluto. Con una dramaturgia creada con pasión, con la misma que se hincha por Racing (que, como ráfaga, se comparte). Siempre dije que quienes son fanáticos de este club es porque realmente tienen la camiseta puesta. Con la pasión que grita los goles es que inspira a estos artistas a dar lo mejor de sí en el escenario, a transmitir más que palabras y a dejar la enseñanza más grande e infinita del universo que es el compromiso. Como quien milita en un partido político o quien está convencido de lo que escribe, de cada punto y coma. 

Así las canciones italianas y populares de nuestro país se encargan de generar una historia paralela y que converge en todo momento, dando como resultado un producto teatral fabricado con la energía necesaria como para que las escenas fluyan, para que la iluminación acompañe y resalte los instantes más tensionantes de la obra de teatro. 

Como quien anhela un mundo mejor y para ello se anima a hacer una crítica social punzante y sonante, con vuelo y magia para que no nos angustie pero si nos comprometa a accionar y reaccionar. A sentirnos parte del sufrimiento ajeno, a poner un freno cuando las cosas se nos van de las manos y a permitirnos ser felices con lo poco o mucho que se tenga.

La onda expansiva es una caja que una vez que se abre resulta imposible ignorarla.

Vos, ¿te hacés cargo de lo que te toca?

Dramaturgia y Dirección: Rodrigo Cárdenas
Funciones: Lunes, 21 hs
Hasta Trilce (Maza 177 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

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Desvestida16

“Quiero que me deje, deje de joder,

quiero que me deje, deje de joder.

Que se aleje que se aleje y deje de joder.

que se aleje que se aleje y deje de joder”.

Hay títulos que invitan a pasarla bien, y nada más. Otros que invitan a la reflexión. Algunos y sólo algunos, permiten una llamada a la acción, una transformación completa.

Desvestida podría ser uno de aquellos adjetivos superficiales y, sin embargo, sorprende desde el momento en que comienza la historia.

Me encontré con una propuesta auténtica, diferente, llevada a cabo por artistas del género musical, con un elenco que no fallaba en ningún momento, con una dramaturgia sólida, increíble y muchísima adrenalina.

Ingresar a este espectáculo fue soltar-me y permitir-me volar junto a ellos. Asumo que toda la sala habrá sentido algo similar.

Vieron cuando se amalgama el escenario con el público y se derrumba la cuarta pared?

Cuántas veces presencian un fenómeno real de esta magnitud?

Desvestidas se centra en la vida de una mujer que tiene algunos problemas. No graves pero sí esenciales. Inconvenientes que la traban para poder tener una vida placentera y a su gusto. Pareciera ser que el entorno la define, que su contexto elige por ella. Pero, con ayuda de terapia consigue salir, no solo adelante, sino airosa y radiante.

Betiana es joven, llena de luz, con un estilo pin up que marca su tendencia pero no su destino final. Ella pasa los días fluidamente, pretenden encontrar a su príncipe azul, tener amigas ideales y un sinfín de estereotipos que (por suerte) logra desmitificar.

Desvestida le pasa la brocha por la cara y cuerpo, desnudándola por completo. Así, puede hallarse a sí misma, quitándose el maquillaje y los vestuarios de colores que no hacían más que obnubilar su belleza interior.

Sergio Trevisonno y José Tramontini le dan forma a una problemática femenina muy frecuente. A partir de clichés (que se hacen presentes de forma irónica), es que se consiguen relatar momentos tensionantes en la vida de Betiana.

No es fácil llegar a determinada edad sin “cumplir” con los requisitos culturales de nuestra sociedad. No es fácil tener más de 30 años, estar soltera, no tener el trabajo que se desea, ni hijos, ni marido, ni nada de lo que se “supone” hay que tener.

Betiana lucha hasta el cansancio por satisfacer esos estándares sociales. Durante esa búsqueda intensa es que se desarrolla la historia y cada una de las performances que narran Desvestida.

De un momento a otro Betiana es quien siempre quiso, se acepta, se quiere, se gusta y ya no debe dar más explicaciones a quien no esté de acuerdo con sus elecciones.

¿Se preguntaron alguna vez por qué satisfacer y no satisfacerse?

Lo interesante de la trama es la construcción de cada una de las escenas en que la protagonista combate contra sus propios demonios, contra esas voces internas que no siempre aceptan lo que ella expresa. Una pelea constante entre las distintas Betianas que se confabulan de una u otra manera hasta que el equilibrio la acompaña para no abandonarla como aquellos hombres mundanos.

Gilda Arteta es excelente para el rol que encarna y su talento crece a pasos agigantados. La acompaña un elenco de actores y actrices de muy buen nivel y se produce algo que no siempre ocurre: las tres disciplinas que integran a una comedia musical están en un mismo nivel. Ya esto es un logro para aplaudir de pie. No solo perfección sino vocación, pasión, amor por el teatro y ganas de pintar un escenario con lunares vintage, de trasladar una época a la actualidad y de innovar en los relatos.

Se puede disfrutar de principio a fin y  dan ganas de subir a las tablas para bailar reggaetón, de secarle las lágrimas cuando no consigue lo que busca y de aplaudir hasta el cansancio como símbolo de aceptación.

El canto está presente junto a la actuación. Interpretan lo que sus voces esbozan y el disfrute de los espectadores es constante. Existen algunos momentos que debo resaltar, como la dupla entre la protagonista y su psicóloga donde se instauran varios gags y situaciones cómicas en que la profesional debe salir a flote sin que su paciente se de cuenta. Como producto artístico se nota una unidad y unión grupal que hace posible tan buen resultado.

Burlas constantes durante la infancia, machismo naturalizado, fetiches y más fetiches trasladados de una época a otra y violencia de género son algunos de los subtemas que desfilan a lo largo de la trama.

Desvestida es como ir a ver un partido de fútbol en el que se llevan bien ambos equipos y en el que trabajo se resignifica gracias al amor y pasión compartidos.

Texto, música y letras: José Tramontini y Sergio Trevisonno
Dirección general: Romina Groppo
Funciones: Lunes 20.30 hs
Teatro Border (Godoy Cruz 1838 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

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Anita o la tragedia de las partes7

Cuando la existencia sofoca, aburre, distrae y no hace más que evitar el disfrute y la vida misma; surgen las transgresiones como opción.

Anita o la tragedia de las partes (escrita y dirigida por Luis Longhi) es una fiel visión de esto. Una búsqueda hacia los límites no establecidos más que por la moral o alguna astucia pasajera.

Anita (protagonizada por la talentosa Maia Francia) es, posiblemente, la mujer que muchas veces quisiéramos ser -al menos por un instante de lucidez-. Probablemente quienes vean la obra puedan cuestionar mi perspectiva y estaría bien (o mal) de acuerdo a lo que cada una quiera y/o sienta.

¿No perciben acaso días en que la rutina asfixia demasiado hasta no permitirle al aire salir de la garganta?

Quizás la existencia no sea una fiesta constante pero sí debería ser una oportunidad de enfrentarnos con algo o alguien que nos haga sentir que “vale la pena” respirar.

La presente historia plantea varias aristas y esto resulta sumamente interesante para ver, sentir y, sobre todo, analizar. Tanto en el momento como después. Y no solo después de la función sino días después. Hasta que caigan las fichas suficientes que nos permitan saber si Anita es una desquiciada o si, tal vez, tiene la fórmula ideal para sentir lo que su cuerpo le pide.

Hay quienes juegan a la ruleta rusa considerando la gravedad o la adrenalina del acto del revólver. De la acción de arrebatarle la vida a un otro por x causa o motivo. A veces, simple diversión. Aquí ocurre algo similar, salvo que es una experiencia única y atractiva para el espectador; donde (por suerte) no vuelan cabezas.

Anita tiene un plan, aquél que no conoceremos hasta el final de la dramaturgia y que por cuestiones obvias no podría develar. Lo que sí les aseguro es que si se permiten no juzgar, van a encontrarse con un universo platónico, artístico, musical y con segundos movimientos que mantienen la astucia de todo rebelde.

El mundo de esta mujer se divide entre lo intelectual, lo pasional y lo banal. Dentro de este último, ella no está incluida. Por eso, a mi parecer, le cuesta tanto transitar los días de su existencia. No logra pertenecer y no quiere pertenecer. Sí, en cambio, romper las estructuras establecidas e imponer su personalidad única e irreversible.

Cabe resaltar la dupla lograda junto a María Viau, con quien emprenden la aventura más peligrosa de sus no vidas. A ellas se suman dos actores (Pablo Sórensen y Sebastián Politino) que irán y vendrán de acuerdo a las necesidad del texto y los caprichos de Anita.

La protagonista es curioso cómo se busca profundamente. Mirada desde afuera pareciera tratarse de una persona rígida, bien plantada y con objetivos claros. Nada de eso es real. Ella, justamente, está perdida entre cuatro paredes. Se mueve, constantemente, danza, gira, se desplaza por el suelo. Se compone y vuelve a caer. Como sus sentires. No es bipolar sino una mujer desbordada e incluso acompañada por sus amigos no muy coherentes entre sí. De esto resultan varias situaciones dignas de ser observadas una y otra vez; ya que las mismas se reiteran en formatos aunque no en formas.

¿Por qué psicodrama?

Es lo más novedoso de la puesta en escena. Una historia ficcionada dentro de la propia ficción. Una verdad mentirosa y una interpretación que fuerza a aquella realidad que nunca llegaría espontáneamente.

Un cuarteto de cuerdas acompaña cada escena de la tragedia que resulta ser la propia existencia y la propia muerte o alguna muerte.

Por momentos se ve a Anita acercarse a los músicos cual directora y su posiblemente (desquiciada mente) le permite manipular todo y a todos para montar aquella vida que siempre hubiera querido tener: la arriesgada, la de equilibrista sobre una cuerda floja.

Todo pareciera tenerlo bajo “control”, pero ¿quién la controla a ella? Por momentos su amiga y por otros el azar.

¿Cómo saben los mortales que están vivos si nunca transgreden los límites?

¿Cómo podrían estar seguros de que esta vida es vida y no un sueño que en algún momento se termine?

Luis Longhi dirige esta magnífica pieza artística dentro de la que cada uno se luce, se expresa y demuestra dónde está el precipicio o la luz misma. Aquella que, tal vez, exista cuando otra se apague.

Dramaturgia y dirección: Luis Longhi
Actúan: Maia Francia, María Viau, Pablo Sórensen y Sebastián Politino
Funciones: Sábados, 18 hs
Teatro El Tinglado

Mariela Verónica Gagliardi

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Venir Tan Lejos_03

Una abuela es mucho más que eso. Para quienes hemos tenido la oportunidad, resulta una experiencia inolvidable.

Venir tan lejos (escrita por Guadalupe Lombardozzi y dirigida por Laila Duschatzky) es un viaje a través del tiempo y del amor. De la melancolía y la nostalgia, sobre todo si ya no se tiene a esa gran persona en la familia.

Este unipersonal no es un monólogo sino una obra de teatro en la que la actriz se aventura a reconstruir la historia de amor de sus abuelos a través de cartas que se enviaron durante los años 40´. Y recalco que no se trata de un monólogo porque Guadalupe tiene una dinámica que no siempre es fácil de ver en escena. Tiene el don de interpretar y no actuar, de transmitir con tanta sutileza que podemos sentir, en cuestión de minutos, todo lo que narra. El lugar físico genera intimidad por su arquitectura y, también, por todos los objetos elegidos para representar la presente obra de teatro.

Me cuesta escribir sobre su trabajo porque siento que es tan pero tan artesanal lo que plasma y construye que considero falta de respeto interrumpir con mis interpretaciones.

Venir tan lejos es magia sin magos sino con la vida misma. Es la historia de su familia y también la de otras familias. Es empatía conseguida a través de la dramaturgia y desde el cuerpo de la actriz; de cada uno de los detalles que le permiten ejemplificar recuerdos, tristezas, anécdotas y demás sensaciones. Para ello utiliza no solamente las cartas verídicas sino sus propios sentires representados con títeres, con un juego de té, con el vestido de novia y un acontecer de ornamentaciones funcionales.

Considero que hubo un antes y un después de esta pieza teatral: ingresó una Mariela melancólica y salió una Mariela sanada. Sé que puede parecer exagerado pero les aseguro que no. Es una obra de teatro para cicatrizar, para poner en palabras la pérdida, para elevar el dolor tan alto hasta que lo veamos brillar y ya sintamos felicidad. Suena absurdo, lo sé.

Y es que todo lo que en un momento nos causó alegría, cuando ya no está se torna desgarrador. Pero, es posible, imaginar a nuestras abuelas en un lugar hermoso, en el que no sufren, en el que siguen contando sus placeres, en el que discuten (¿por qué no?) y en el que hacen todo lo que queramos. Tenemos la oportunidad de construir desde el dolor y vuelvo a subrayar esto.

Hay quienes sufren cuando ya nada se puede hacer y hay quienes tejen historias para darle vuelo a la imaginación. Transitar un duelo es de lo más difícil en esta vida, pero necesario. Es más, creo que al escribir estas palabras vuelvo a sanar. A reparar el vacío y llenarlo de amor, aquel que recibí. Aquel que recibieron. Recuerden, apelen a sus memorias y verán cómo siempre se puede sonreír aún en los peores momentos.

Guadalupe Lombardozzi es como un hada que cautiva, que camina y exhibe uno u otro personaje. Ella encuentra el momento para disparar una historia, luego para cambiar a otra, más tarde para regresar a otra situación y no tener que correr en ninguna circunstancia.

Venir tan lejos emociona placenteramente, angustia, provoca amor, mucho amor y el deseo de tener una cicatriz llamada memoria, eternamente.

Iluminación, vestuario, dirección, sonido y todo el equipo que conforma esta puesta en escena es formidable ya que el producto final lo resume. Es imposible lograr algo semejante sin la unión de las partes.

En esos algodones que idealizamos, aquellos que pensamos como suaves. Ese cielo asemejado con éstos, el despropósito de no poder vivir cuando se quiere y de morir cuando aún no se anhele. Así es este gran viaje que merece ser disfrutado.

¿Viste cuando vas a un cumpleaños o casamiento y te regalan un souvenir?

Después de la función me llevé el más grande: el amor sana al dolor. Porque no es necesario sufrir para recordar. Es posible interpretar a quien ya no puede y compartir genialidades con extraños. Desde la actuación, desde el deseo de cambiar la cultura del padecimiento y aferrarse a la luz que da cada momento de felicidad.

Funciones: Jueves 21 hs. A partir de Junio, Viernes 21 hs.

La Gloria Espacio Teatral

Mariela Verónica Gagliardi

Un domingo en familia

ESTRENO
Un domingo en familia
Escrita por Susana Torres Molina.
Dirigida por Juan Pablo Gómez.
El jueves 9 de mayo a las 21 h tendrá lugar el estreno de Un domingo en familia en la sala Orestes Caviglia del TNA – TC.
Con: Anabella Bacigalupo, Lautaro Delgado Tymruk, Juan De Rosa, José Mehrez.
Música en escena: Guillermina Etkin.
El 28 de diciembre de 1975 secuestran y desaparecen al dirigente de una organización revolucionaria a la vera del Río de la Plata, en uno de los recreos que bordean la costanera. Ese día, el dirigente había concurrido con su familia, soslayando varias de las prescripciones que su organización había trazado un año antes, luego del pase a la clandestinidad. Después de su desaparición, el Tribunal Revolucionario lo encontró culpable por haber violado una serie de normas que posiblemente él mismo habría formulado.
¿Cuáles eran las responsabilidades de un conductor revolucionario? ¿Cómo se entrelazaban las tareas propias de la militancia con la vida en familia? ¿Cómo convivían, en este contexto, el deseo y la ética? Un domingo en familia construye un intenso y apasionado travelling por la historia de la militancia argentina en los años 70.
La dramaturga Susana Torres Molina trabaja aquí como una suerte de compiladora: no sería necesario agregarle nada a la realidad, basta con citar y agrupar sus más disonantes versiones. Entonces, la autora no pareciera escribir sino más bien escuchar, como si no existiera la mediación entre la obra y el testimonio, como si la ficción fuese, en definitiva, pura postproducción de la  Historia. En efecto, no hay (lejos del thriller histórico) combatividad ni heroísmo en la tarde crepuscular de este domingo en familia. Y, sin embargo, la escena que rige toda la obra no podría ser más poderosa: un hombre sonriente, a la vera del río, con “el corazón más vivo que nunca”, está a punto de morir.
La música es de Guillermina Etkin, la iluminación de Patricio Tejedor, la escenografía de Paola Delgado y el vestuario de Roberta Pesci.
Un domingo en familia se presentará de jueves a domingos a las 21 h, desde el 9 de mayo hasta el 21 de julio.
Localidades: 280 pesos.
50 % de descuento a jubilados, docentes y estudiantes de instituciones públicas, con acreditación.

La trastornada

Sí. Soy yo, sos vos, somos todas. Todas las que amamos sin fronteras, sin escrúpulos, sin dimensión, sin pensar. Porque, ¿qué es el amor? ¿Qué está bien o mal? Lo naif es bien visto y aceptado, pero lo otro siempre parece estar al borde del abismo.

La trastornada (escrita y dirigida por Ariel Gurevich) es un claro ejemplo de esto. Dentro de esta gran puesta escénica, dramatúrgica y musical podemos notar cómo una mujer atraviesa la peor crisis eterna de su vida. Pero no es la única. Y esto es lo más interesante de propuesta.

Para analizar esta obra tuve que guardar mi sentimentalismo y amor profundo por la vida de Ada Falcón y pensar de modo objetivo. Entonces vislumbro una atmósfera que genera nostalgia, humor y una mirada en tono de melodrama. Aquí es donde me centro.

La trastornada plantea un universo femenino exageradamente brutal, con personajes antagónicos pero idénticos entre sí. Se puede ver a Laura Esses (protagonista de la historia) deambular por el lugar en que está internada hace tiempo. Una mujer que no habla con palabras sino con silencios, que está muerta en vida, que camina y cae a la vez, que recupera fuerzas en cuanto aparece el incentivo más grande -a nivel artístico- que es la música.

En cuanto ella vuelve a entonar las estrofas de los tangos que más siente, sus ojos se agrandan, sus pestañas toman forma de danza y su cuerpo se convierte en puro talento.

La pasión ha vuelto a su vida y lo genial de la trama es cómo va contagiándola a ambas empleadas del lugar -quienes también parecen estar en un estado de no vida, cumpliendo tareas por inercia-.

Esta pieza artística está narrada como novela, entonces los capítulos van ordenando cada escena a lo largo de la función. La decisión de organizar la obra de esta manera le otorga dinamismo pero no aceleramiento, motivo por el cual se puede disfrutar cada momento representado por las actrices, quienes son acompañadas por el propio Ariel Gurevich -en piano e interviniendo en algunas de las situaciones-.

Existen muchos matices de parodia que, junto al melodrama. se conjugan para volar hacia otras dimensiones.

Dejando a un lado a la protagonista, nos encontramos con las empleadas que son nada más ni nada menos que hermanas (Marcela Ferradás y María Inés Aldaburu). Y, las clásicas, las que pelean, se reprochan, traen el pasado para continuar discutiendo y ventilando todas sus intimidades de antaño.

Las tres actrices hacen un trabajo excelente, se fusionan creativamente y lo tienen ahí a su “salvador”. No por hombre solamente, sino por lo que representa.

Resulta increíble cómo el silencio se corrompe con la palabra verbal y nuestra Ada de la obra cobra vida a partir de cantar La desgracia. Luego continúa “Miseria, que es odio y es llanto porque sé quién eres”.

La música les permite reencontrarse con ellas mismas, descubrirse nuevamente (o por primera vez), soltar sus sentires, dejar los miedos por ahí y danzar la vida. ¡La vida! Que no es solo romance sino valentía y perseverancia.

Intentan interpretar todo, uniendo fragmentos de poemas y canciones de distintos ritmos. Así se suceden aquellas auto adjetivaciones que parecen interminables y que, sin embargo, tienen un desenlace.

(…) “Envidia que grita y llora (…). La exageración magníficamente expresada, retratrada, mezclada con frases de, incluso, San Agustín: “El rencor es como tomar veneno y esperar que el otro se muera”.

En lo que respecta a la escenografía, realmente es acogedora, con paredes empapeladas, la foto de Canaro en un lateral, y algunos pocos adornos para no cargar por demás.

Se puede observar cómo las luces tintinean en ciertas ocasiones para darle mayor tensión a la trama.

Mientras el clan femenino va de aquí para allá en busca de diversas cosas, el pianista evoca su sentimiento, su invisibilidad. Pero, su función es más que notoria (no solamente por su destreza con este instrumento de percusión) porque acompaña el “dolor ajeno”. Acompañar sin dar consejos, sin juzgar… Acompañar. Hasta ir transformando la realidad que parecía tan quieta y que fue y es posible modificar.

¿Para qué?

Para poder tener esa adrenalina en el cuerpo que nos hace sentir que tenemos la misión más importante del mundo: ser feliz.

¿Y la locura?

¿Quién dice que amar desmedidamente es perder la razón?

Mariela Verónica Gagliardi

Dramaturgia y dirección: Ariel Gurevich.
Actúan: Marcela Ferradás, María Inés Aldaburu, Laura Esses y Ariel Gurevich.
Dirección musical: Diego Vila.
Funciones: Domingos, 16 hs.
Centro Cultural 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444 - Villa Urquiza).

Camarera

JOSEFINA SCAGLIONE

EN

CAMARERA

DIRECCIÓN NATALIA DEL CASTILLO 

Desde Broadway una nueva producción musical, desambarcó en la Avenida Corrientes: “Camarera” en el Metropolitan Sura. Con música y letras de Sara Bareilles y libro de Jessie Nelson, el musical está basado en la película del mismo nombre, escrita por Adrienne Shelly.

La versión argentina es protagonizada por Josefina Scaglione y la acompañarán Felipe ColomboMaida AndrenacciNatalia Cociuffo,Guido BalzarettiRoberto PeloniChristian AlladioFlorencia D`Elia,Magalí Sanchéz AllenoFlavia PeredaDiego Bros, Federico Llambí y la participación especial de Mario Pasik. 

Cuenta la historia de Gina, una camarera en una relación abusiva con su esposo Edu. Cuando Gina queda embarazada inesperadamente, comienza un romance con su ginecólogo. Buscando salidas, ella ve un concurso de pastelería y su gran premio, como su oportunidad.

Con dirección de Natalia del Castillo y producción de Julieta Kalik y Pablo Del Campo ésta nueva apuesta musical se sumó a la cartelera porteña y se presenta de miércoles a domingos. El staff creativo se completa con Tato Fernández, en escenografía; Vanesa Abramovich, en vestuario; Mariana Zayas, en la dirección musical; Sebastián Mazzoni, en la dirección vocal, y Nina Iraolagoitia, en la coreografía.

El espectáculo se presenta de miércoles a domingos en el teatro Metropolitan Sura.

· ELENCO ·
Josefina Scaglione – Gina
Maida Andrenacci – Dany
Natalia Cociuffo – Betty
Felipe Colombo – Edu
Guido Balzaretti – Doctor
Roberto Peloni – Oski
Mario Pasik – Guillermo
Christian Alladio – Charly
Flavia Pereda – Madre
Flor D’Elia – Norma
Magali Sanchez Alleno  – Francis
Diego Bros –  Padre
Federico Llambi –  Hombre ideal

· FICHA TÉCNICA ·
Director general  Natalia del Castillo 
Dirección Musical  Mariana Zayas
Director Vocal Sebastián Mazzoni
Traducción y Adaptación Lily Ann Martin y Pablo del Campo
Coreografía Nina Iraolagoitia
Diseño de Escenografía Santiago Fernandez 
Diseño Vestuario Vanesa Abramovich
Diseño de Peinado Daniel Laurito
Diseño de Maquillaje Carolina Pesce
Fotografía Machadito1
Prensa y Difusión WE Prensa
Comunicación Digital @Bushicontenidos
Contenidos e Ideas  DEL CAMPO GLOBAL
Dirección de Arte y Diseño Gráfico Mery Pastore Camino
Colaboracion creativa Guido Balzaretti 
Director Residente Christian Alladio 
Coordinadora Escenotécnica Micaela Monti
Producción Ejecutiva  Roro Pellegrini

Produccion General
JULIETA KALIK 

FUNCIONES 
Miércoles a Domingo

ENTRADAS A LA VENTA POR PLATEANET

La espera20

El FITLA (Festival Itinerante de Teatro Latinoamericano Âmbar) pisó fuerte en Buenos Aires, con propuestas muy controversiales y un abanico enorme de géneros para todo tipo de gustos.

Una de las obras elegidas para presenciar fue La espera (con dramaturgia y dirección de Conchi León), una propuesta triste, conmovedora, fuerte, pero -por sobre todas las cosas- valiente.

Cien funciones, con la de hoy, transmitiendo sus delitos. Pero, ojo, no solamente incriminando y culpándose, sino abriendo sus corazones. Demostrando que, detrás de un homicidio o de un robo también existen hombres capaces de amar.

La espera (es una obra de teatro creada por La compañía de teatro penitenciario de de Santa Martha Acatitla – México) es algo desgarrador. No existen demasiadas palabras para transmitir lo que se siente estando ahí, como público-espectador.

Me sentí mal, muy mal. Tuve ganas de irme, de abandonar la sala, de decirles a cada uno de ellos que no se victimicen, que está bien que hayan pagado por lo que hicieron. Y creo que esta es la gran contradicción que puede vislumbrarse en nosotros los humanos: saber que alguien cometió un error (a veces irreparable) pero que como ser imperfecto hay que perdonarlo.

No salí corriendo, me y les permití escucharlos. Saber de ellos, qué era lo que tenían que comunicar a través de la ficción y realidad. Porque se trataba de sus vidas antes, durante y después de la prisión, no de mariposas de colores.

Tres hombres, entonces, narrando los momentos más trágicos y maravillosos de sus días. Y suena también contradictorio porque se presupone que el drama no puede contener sueños, lo cual es mentira.

Vestidos de negro, representando situaciones violentas -tan reales que producen escalofríos-, utilizando diferentes objetos para que podamos contextualizar lo ocurrido entre las paredes más frías y desoladas del mundo. De un momento a otro, la vida cambia.

¿Por elección?

No todo es decisión nuestra. A veces es el entorno, la sociedad, la vulnerabilidad, la poca confianza, la falta de amor, de dinero, de oportunidades. La desintegración de una persona como si se tratara de papel picado; pero no. Es su interior que ya no interesa, que a nadie le interesa y por eso delinque. Quizás si supiera, de verdad, las consecuencias, no lo haría.

¿Existe, acaso, manera de imaginar a ciencia cierta cómo podría ocurrir algo?

La imaginación traiciona a la realidad. Es como un juego de buscaminas en el que puede estallar todo por el aire en cuestión de milésimas de segundos. Eso es la vida. Todo está “bien” hasta que ya no lo está.

“Quise correr antes de caminar”, dice uno de los actores, refiriéndose a cómo la inexperiencia lo hundió por completo. A cómo su deseo de ser militar lo llevó a la peor desgracia.

Escenas que transcurren a lo largo de la dramaturgia, que se encargan de conmovernos, de acercarnos diferentes momentos en que cada uno puede hablar en primera persona o como personaje secundario.

“Esas son las consecuencias de delinquir: perder lo que quieres y perder lo que tienes”, esboza otro de los actores. Y su rostro rememora la pérdida de su hijo.

“Nadie deja de pecar, todos quieren tener dinero, nadie quiere trabajar. Todo tiene una razón, todo tiene un por qué”; canta el tercero (el tema Todo tiene una razón, de Alex Lora, cantautor mexicano) mientras es torturado.

Así desfilan las diversas canciones del género del rock and roll a lo largo de estas historias que consiguen llegar a lo más profundo de quien esté abierto a recibir lo duro y romántico que puede convivir en el cuerpo de un mortal. Acompañan las secuencias, las luces en diversas tonalidades que logran crear clímax muy íntimos.

El amor existió y existe en sus vidas, como en la de cada uno de nosotros. Sus miradas son miradas de dolor, de mucho sufrimiento y, por más que ríen, lo hacen desde un lugar diferente.

Al terminar la función tuve la necesidad de abrazarlos y así lo hice. De felicitarlos pero no por lo artístico sino por sus valentías.

Nadie honra a un delincuente pero sí a un humano que cambia de tal manera que sabe lo que hizo y que jamás lo repetirá. Que el ahora es una oportunidad para trazar un nuevo rumbo.

Mariela Verónica Gagliardi

Sábado 20/4: 19 hs y 21 hs.
Centro Cultural 25 de Mayo (Av Triunvirato 4444 - Villa Urquiza).

Kien12

Un ambiente tenue, con mobiliario a un lado y personas hacia otro es la puesta de esta obra que se centra en la guerra y en el amor.

Kien (escrita y dirigida por Martín Barreiro) desarrolla una historia real en épocas del nazismo. Pero, no es simplemente más de lo que se sabe sino lo que, posiblemente, no siempre se consiga plasmar en arte. Sabemos que la guerra es muerte, dinero, poder y miles de negocios que solo les sirven a los más ricos del mundo; pero, la guerra también esconde sentimientos nobles porque se trata de personas (víctimas) que tienen un corazón- el cual jamás se equivoca-.

Entonces, en el Teatro El Convento se puede vivenciar cómo dos enamorados se escriben y extrañan de tal modo que resulta desgarrador y, al mismo tiempo, esperanzador.

Con unas actuaciones más destacadas que otras, se puede valorar un espectáculo digno de recomendar para quienes deseen adentrarse en la vida de un joven que recuerda a sus padres, sus palabras, sus decires. A su novia, a su amada, a aquella mujer que tanto deseó y de la que se tuvo que despedir. A él mismo que se buscó interior y exteriormente, que intentó evadir lo oscuro y tenebroso de la vida hasta con bromas incesantes.

Campos de concentración, torturas, juzgamientos. ¿Por qué?

En 1941 Peter Kien fue deportado al gueto de Terezín donde pudo seguir desarrollándose a nivel artístico y no apagar la luz que tanto lo iluminaba. Se pueden encontrar dibujos que realizaba durante la prisión, diversas escrituras sobre lo que vivía allí dentro, textos sociales (como por ejemplo Marienettes) y obras de teatro y el libreto de una ópera en un acto titulada  Der Kaiser von Atlantis de Viktor Ullmann.

Cuatro años después de Terezín vino el atroz desenlace para Peter y su familia, lo cual puede sentirse tanto en los diálogos como en las interpretaciones. En cada movimiento de los artistas, en sus vestuarios lúgubres y desgastados, en sus cuerpos sin vida que seguían moviéndose por inercia.

Auschwitz sintetiza y simboliza una época difícil de pronunciar sin angustiarse hasta las lágrimas. Siento que el corazón se me frena por un instante, que la lámpara a kerosene ya no es parte del hogar de esta familia, una de millones, de una cantidad aún incierta y que, a la vez, se torna infinita como la angustia que provoca en todos. En judíos y no judíos.

Es difícil, muy difícil el desafío de Martín Barreiro quien además de escribir y dirigir viajó para investigar cada detalle de su artista principal y de toda la época en sí. Atravesar el dolor que, según comentan quienes fueron, es una experiencia muy pero muy desoladora. Fría.

Pero hay quienes no sentían, quienes tenían un proyecto “político” para aniquilar lo que les molestaba o aquello que les producía asco.

Kien se mueve independiente y en grupo, en soledad y acompañado. Es una dramaturgia que permite incluso sonreír sin burlarse, respetar el pasado y pensar en cómo ser mejor persona. Porque el amor, suena trillado, pero es lo que nos salva a absolutamente todos. No existe medicina que pueda beber un malvado y convertirse en ángel.

Quien tiene sentimientos horribles, difícilmente escriba un poema romántico.

Diversos cuadros escénicos surgen para ser representados dentro de la misma historia y esto hace que exista un relato central del que se desprenden otros, para luego aliarse al originario.

Jonathan Di Costanzo es el protagonista, ya se sabe, pero se gana ese lugar. Su interpretación resulta impecable, tal vez sobre actuada por momentos pero me interesa su composición del personaje y su parecido con el real artista. Este aspecto se torna escalofriante una vez que vemos la fotografía de uno y el rostro del otro. Junto a él se unen dos actores (Javier Altamiranda y Fiorella Lo Pinto) que consiguen funcionarse increíblemente bien por su suspicacia, destreza física y picardía. El elenco se completa con: Mimi Ferraro (Madre), Oscar Sandoval Martínez (Padre), Matea Molinatto (Sra. Fromm) y Lilia Cruz (Ilse).

Como un juego pensado para no matarnos de un disgusto, Barreiro encontró la manera de sorprender, equilibrar climas, ritmos y darle al espectador un cúmulo de sensaciones para sentir durante la función. Solo hay que dejarse llevar y no resistirse.

Mariela Verónica Gagliardi

Funciones: Viernes, 21 hs

Teatro El Convento (Reconquista 269 - C.A.B.A.)

 

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Una vez en la vida

¡LLEGA A LA ARGENTINA EL MUSICAL MAS PREMIADO DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS!

¡LA HISTORIA GANADORA DEL TONY, EL OSCAR Y EL GRAMMY!

¡14 ARTISTAS EN ESCENA!

ELISEO BARRIONUEVO     PAULA RECA 

EN

UNA VEZ EN LA VIDA…

LIBRO DE ENDA WALSH / MÚSICA Y LETRAS DE GLEN HANSARD & MARKÉTA IRGLOVÁ 

DIRECCIÓN JULIO PANNO 

Hace algunos años, una película de cine independiente llamada “Once” sorprendió al mundo tanto por su temática como por su música. A tal punto, que uno de sus hits llamado “Falling Slowly”, se transformó en la canción ganadora de los Premios Oscars.

El éxito de esta película hizo que tiempo mas tarde se hiciera una versión teatral de ésta historia. Continuó la racha y la versión teatral de “Once” en Broadway y en Londres, atrapó a las audiciencias y los jurados de los Grammy y Premios Tony cosechándolos absolutamente a todos.

En abril de 2019 llega a la Argentina “Una vez en la vida”, Once, una historia de amor con final abierto entre un músico callejero irlandés de folk, al borde permanente de abandonar la guitarra y los sueños, y una inmigrante checa, pianista, y sin piano, que a pesar de todos los obstáculos no se hunde ni deja que los que están a su alrededor lo hagan.

Con 12 personajes interpretados por guitarristas, violinistas, pianistas, acordeonistas, bateristas y bajistas “Una vez en la vida” viene a romper parámetros del teatro en la Argentina.

El Metropolitan Sura se prepara para recibir uno de los musicales de Broadway más aclamados por la crítica, que llega a Buenos Aires de la mano de Julieta Kalik y Pablo Del Campo. Los productores se unieron para sumar una nueva apuesta musical a la cartelera porteña que sube a escena a partir del viernes 12 de abril.

El espectáculo estará protagonizado por Eliseo Barrionuevo y Paula Reca acompañados por: Roberto Catarineu, Santiago Otero Ramos, Mariela Passeri, Federico Yernazian, María Armellín, Federico Coates, Máximo Meyer, Violeta Videla, Nicolás Muñoz, Mariano Cantarini y Mariana Carnovali.

El equipo creativo contará con la dirección de Julio Panno, dirección musical de Tomás Mayer-Wolf, coreografía de Verónica Pecollo y dirección vocal de Sebastian Mazzoni.

El espectáculo se presentará con funciones de viernes a domingo en el teatro Metropolitan Sura.

· ELENCO ·
Eliseo Barrionuevo – Él
Paula Reca – Ella
Roberto Catarineu – Padre
Santiago Otero Ramos – Banquero
Mariela Passeri   – Barushka
Federico Yernazian – Billy
María Armellín – Reza
Federico Coates – Svec
Máximo Meyer – Andrej
Violeta Videla – Ex-novia
Nicolás Muñoz – Eamon
Mariano Cantarini – Emcce
Mariana Carnovali – Maja

· FICHA TECNICA ·
Director general  Julio Panno 
Dirección Musical  Tomas Mayer-Wolf
Director Vocal Sebastián Mazzoni
Traducción y Adaptación Lily Ann Martin y Pablo del Campo
Coreografía Verónica Pecollo
Diseño de Escenografía Santiago Fernandez 
Diseño Vestuario Ana Florencia Blejer
Diseño Luces Leonardo Muñoz y Julio Panno
Diseño de Peinado Daniel Laurito
Diseño de Maquillaje Carolina Pesce
Fotografía Nacho Lunadei
Prensa y Difusión WE Prensa
Comunicación Digital @Bushicontenidos
Contenido e Ideas DEL CAMPO GLOBAL
Dirección de Arte y Diseño Gráfico Mery Pastore Camino
Colaboración creativa Guido Balzaretti 
oordinadora Escenotécnica Micaela Monti
Producción Ejecutiva  Roro Pellegrini

Produccion General
JULIETA KALIK 

FUNCIONES 
Viernes a Domingos

LOCALIDADES $950, $800 y $600 PESOS.- 

ENTRADAS A LA VENTA POR PLATEANET

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TEATRO METROPOLITAN SURA
Avenida Corrientes 1343 – C.A.B.A.

Una familia feliz1

Todas la queremos, la perseguimos, la deseamos pero, pocas veces, podemos alcanzarla tal cual la imaginamos. Quizás sea porque nuestra mente es capaz de imaginar la perfección, lo ideal…

Una familia feliz (escrita por Javier Naudeau y dirigida por Federico Bruso) es un cachetazo a la realidad. Es como un “¡despertate que es tarde!”.

Heidi Fauth protagoniza a Raquel, una madre soltera que hace absolutamente de todo para conseguir sus caprichosos propósitos. Podría decir que no tiene demasiada conciencia y eso es lo que más llama la atención a lo largo de toda la dramaturgia.

Esta mujer se las trae con su temperamento ambiguo y deleitante. Atrae, seduce, propone y se desmorona -en breve- para volver a levantarse. Un personaje muy difícil de interpretar y que ella lo consigue con su virtuosismo.

Como si la realidad no fuera ya de por sí dura, tiene un hijo adolescente al que no le da demasiados buenos ejemplos. Y es que ella no puede ni siquiera con ella misma. Hace lo que puede entre vaso y vaso de alcohol. ¿Qué se le podría exigir?

Un living es el lugar en el que transcurren casi todas las escenas centrales, un sitio que alberga todo tipo de conflictos (algunos menores y otras casi imposibles de resolver con whisky).

Ella no es irresponsable, no es infantil, no es poca madre. Simplemente es lo que le permitió su pasado y que no pudo cambiar en el presente. Está sola. Más allá de tener a su hijo (Pedro Maurizi) y de querer fabricar un mundo ideal. Está en soledad porque no comprendió aún de qué se trata vivir. No comprendió que la excelencia no puede darse siempre y que los mandatos sociales y culturales tienen un nivel que logra deprimir a toda alma que no encuentre aún su rumbo.

Esta sociedad no ayuda, hunde.

Una familia feliz es una comedia dramática y, al menos, permite que respiremos risas en muchísimos momentos de la obra de teatro. Lo irrisorio es que este tipo de vínculos, como los que se suceden en la puesta; existen. Y en muchos casos.

Avanzar hacia adelante como quien camina sin recorrer algo. Poniendo curitas a las heridas, tapándolas para imaginar que no existen hasta que se desate una catástrofe.

Un padre para su hijo, sin importar quién o para qué. Un hombre, ¿no?

Sociedad patriarcal que se derrumba, que ya no tiene sentido. Y que, probablemente, nunca lo haya tenido.

Un niño que crece, que tiene que ocuparse de cosas que no le corresponden.

Pero, ¿qué es lo correcto o normal o?

Estafas, inmoralidades y varias situaciones contempladas en un abrir y cerrar de ojos. Papeles de regalo y bolsas de shopping que siguen en la misma línea lo idealmente adecuado para el capitalismo.

Uno, dos, ninguno. ¿Para que un hombre en casa? ¿Por deporte?

Emborracharse para disimular la angustia y tristeza de una vida que se desmorona, perjudicando (sin querer) a quien convive con ella.

Sensaciones tensas, información oculta, burlas constantes y la realidad que se planta para no irse más.

Rodrigo Paredes y Diego López Domínguez encarnan a dos hombres opuestos entre sí pero, a la vez, muy parecidos cuando se trata de engaños.

Hombres sin códigos y una “frágil” mujer que también aprovecha los momentos para vengarse de su miserable y penosa vida.

¿Hay algo que el dinero no pueda comprar?

En esta genial y entretenida historia podemos comprobar que lo cotidiano sí y que es lo que Raquel busca para solucionar el minuto a minuto. Las horas que disfraza con placer y cada vez más tragos. ¿Tiene sentido?

Contratar a alguien para su objetivo es lo que nos mantendrá ocupados a lo largo de la función y lo que hará que reflexionemos entre tanta adrenalina.

Alquilar para prescindir cuando se quiera, sin explicaciones. ¿Es tonta?

A veces es preferible que una copa sea la compañera ideal y delirar el presente como si la vida fuera parte de una ficción contemplada.

¿Dónde está la línea entre lo real y ficticio?

Comer para no tener hambre, amar para sentir el corazón contento y hacer el amor para que el cuerpo galope.

Raquel es una de tantas y, probablemente, una fiel figura de tantas mujeres que siguen atadas al deber ser para aparentar lo que no quisieran jamás tener.

Dramaturgia: Javier Naudeau
Actúan: Heidi Fauth, Diego López Domínguez, Pedro Maurizi, Rodrigo Paredes
Dirección: Federico Buso
Funciones: Sábados, 21 hs
Espacio Callejón

Mariela Verónica Gagliardi

Mujeres de 60.7

Hacer reír y llorar no sé si es fácil o difícil, porque tiene que ver con la empatía del artista y con las ganas de reír o llorar que tenga el público. Con la energía que recorra cada cuerpo y con el bagaje que se traiga (desde vaya a saber cuándo) de sensaciones acumuladas, de historias vividas, de dolores no sanados y de alegrías compartidas.

Allá por el año 2003 estaba en Necochea y fui a un Taller de la risa. Ese año jamás lo olvidé por muchas razones, pero no quisiera que esta nota se parezca a un diario íntimo. Recuerdo que, al ingresar, me quise ir corriendo porque sentía que estaba en el lugar equivocado, que se reían de cosas tontas y, encima, nos daban una nariz roja de payaso para seguir la “ridiculez”. No tenía muchas opciones: o me quedaba y participaba del taller o me iba.

Por suerte, me quedé.

Liliana Pécora, desde ese entonces, para mí es sinónimo de vida y risas. No es poca cosa asociarla de esta manera porque qué sería respirar sin reír y vivir sin sonreír. Suena y queda redundante, lo sé. Pero, verla en escena es una clase magistral de actuación, de composición del personaje, de talento y astucia.

En Mujeres de 60 (escrita por Hilda Levy y Liliana Pécora), crea muchos personajes y, cada uno de ellos, con todos los detalles necesarios para que no los confundamos. Porque su inteligencia le permite, crear a éstos para que interactúen en las mismas escenas. Algo más complejo que eso, no conozco para un actor.

Mujeres de 60 es una comedia que logra atravesar esta década de una manera graciosa, simpática, amena y riéndose hasta de la propia desgracia. Con vestuarios que acompañan cada momento y situación, la protagonista -una madre y abuela agotada-, consigue asumir que no tiene demasiada escapatoria a los roles que se le exigen desde su familia.

El público (mayoría femenino) ríe al unínoso y celebra cada acierta de la actriz, quien no tiene grises para narrar a flor de piel todo lo que le ocurre y todo lo que intenta evitar (aunque no siempre lo logre).

Por momentos sentí que estaba mirando un programa de la televisión de los años 90´ y fui muy feliz. Con esto no quiero quitar mérito al espectáculo sino enaltecerlo. Es un unipersonal que integra a varios personajes, como dije al principio; y bien puede llevarse a cabo como formato de pantalla chica o de teatro.

La historia comienza con un estilo stand up, luego se vuelve más dramática, más adelante se adentra en una sitcom para volver a situarse en el género de comedia cómica como al inicio.

Mujeres de 60 podría contar con un elenco grande y, sin embargo, no lo necesita en absoluto. Con recordar los gestos típicos de cada personaje, es más que suficiente para saber a quién se le está dando el pie en ese momento, quién está hablando, quién está al lado suyo, quién se queja o celebra la broma, quiénes se unen para contar una noticia que sorprenderá como bomba; y así sucesivamente.

Divertirse es poco. Con Mujeres de 60 se la pasa bien, se sea hombre o mujer, se tenga esa edad, más o menos. Se pertenezca a una clase social o a otra. Se tenga la risa fácil o complicada. Solo hay que dejarse llevar y no juzgar de antemano.

Una china que ingresa al festejo, dos hermanas que se codean para ver quién rompe el hielo, las amigas de la madre que son para alquilar balcones, las anécdotas de viajes en que las dentaduras desaparecían y eran encontradas de la manera más increíble. Los hombres que no están, que solamente son mencionados pero nunca se oyen. El ballet más gracioso de la historia, la coreografía más lista y destacada de la noche, todos los números jamás vistos pero que fueron contratados para la celebración. Una celebración que podría no serlo.

Madres y muchas veces abuelas, jubiladas y con menopausia. Ustedes deben seguir riendo y cada vez más porque recién ahora comienzan sus vidas. Desátense, pónganse su mejor ropa y salgan a divertirse junto a este espectáculo que está todos los jueves a las 21 hs en el Teatro Buenos Aires.

Funciones: Jueves, 21 hs

Teatro Buenos Aires

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Por Miserere

Estuve ahí, viendo, sintiendo, escuchando, vibrando junto a cada diálogo de encuentro y rechazo.

Una remisería es el ambiente en que se desarrollan casi todas las acciones de la presente dramaturgia titulada “Por Miserere” (escrita y dirigida por Verónica Schneck).

Olí a cigarrillo, a pollo recién horneado, a ensalada rusa, a discusiones de Noche buena y a velorio incipiente. Pude abrazar en el aire esas sensaciones de antaño, esas frases dichas y nunca obsoletas, aquellos amores que no pueden ser y que, quizás, hoy ya sí.

Uno de los puntos a resaltar en esta obra de teatro es la lentitud, factor poco visto en la actualidad en nuestro país. Esa lentitud que nos permite ver gestos, disfrutarlos, inmiscuirnos en charlas cotidianas, en besos pasionales y en una familia compuesta por personas de diversos ámbitos y lugares.

Nuestra sociedad está acostumbrada a la rapidez que se escurre en segundos. Lo rápido y fugaz como escenario impuesto y que no siempre se consigue admirar ni disfrutar. Por eso, esta representación y puesta en escena, bajo la dirección de Verónica Schneck rompe con el orden establecido, para permitirnos deleitar cada escena y sentirla propia.

Otro de los aspectos muy interesantes de la historia tiene que ver con la búsqueda de cada personaje. Esto, que en un principio parece superfluo, luego se torna profundo e intrincado. Se podría analizar no solamente el interior de cada sujeto sino su frustración y deseo presente. Por ello es que al correr el reloj de modo natural es que puede percibirse cada parpadeo como real. No es necesario mirar el programa y recordar que estamos ante una ficción, esto es una verdadera joya del teatro. Es la manera ideal de dirigir a un grupo de actores para que representen emociones verídicas y puedan plasmarlas arriba sí de un escenario.

Fuimos testigos de la intimidad de un negocio familiar que abrió sus puertas para que podamos conocerlo. De una lucha constante por mantener el equilibrio a la vez que todo se desmorona.

El paso irrumpe sin pedir siquiera permiso o sin dar un aviso por más diminuto que sea. Como quien abre una puerta de golpe… así parecen aparecer las historias grandiosas de estos personajes que están muy vinculados por desgracia o a pesar de. La realidad real frente a nuestros rostros. Esto es posible gracias a un elenco de artistas que dejan todo en escena, que consiguen trascender la frontera y comunicarse desde el alma con su sentir.

Los códigos de duelo judaicos, el amante que pasa de un cuerpo a otro, los bailes que disfrazan la angustia en depresión y que juegan hasta caer la velada. Las risas capaces de hacernos creer que disfrutan de una vida miserable pero elegida en un punto. Asumida o no por momentos, tan visceral y delirante como abandonar una reunión íntima por el impulso de ir a hablar con linyeras en una plaza. Tan increíble como compartir una mesa navideña con quien no es creyente o comparable a las desgracias que pudieron ser digeridas en su momento y se tiran como platos contra la pared. Todo llega a sus máximos niveles de ira, no se disimula, no se esconde, no se colocan caretas para.

En cuanto a la escenografía, es increíblemente funcional ya que nos permite poder palpar dos espacios que conviven entre sí, entre los que ocurren escenas simultáneamente, además de otros lugares de la vivienda que son útiles para narrar otros episodios de la presente dramaturgia. Es posible prestar atención a todos los diálogos que ocurren en distintos planos, con unas voces más altas que otras, con el sonido del ventilador que se apaga para resaltar alguna frase importante y luego hacer callar lo poco trascendente.

Por Miserere está en cada detalle y eso es fascinante. El sonido del agua de un baño tan real como la vida misma, como una respiración alterada y el amor que no consigue explayarse por quienes sufren de manera exhausta.

Por Miserere, en referencia a una plaza, a una zona, a un barrio y a una vida que se va desmoronando a medida que transcurre la noche, las horas y el cúmulo de sensaciones se comprimen y descomprimen de un instante a otro. Todo sucede en menos de 24 horas. Como le puede ocurrir a cada uno de nosotros y por eso merece la pena asistir mínimamente a una función de esta obra. Para reencontrarnos con nosotros, para sentirnos identificados y para poder entender que no estamos solos en esta búsqueda.

Cada mortal necesita un cable a tierra y lo persigue como le sale, como puede y como lo dejan.

Solo la libertad es para los pájaros, el resto es un poco de ella.

Dramaturgia:Verónica Schneck
Actúan: Roberta Blázquez Calo, Daniel Di Cocco, Juan Manuel Maciel, 
Pablo Peverelli, Amelia Pugliese, Viviana Resnik
Escenografía: Laura Echegoyen 
Iluminación: Ricardo Sica
Asistencia de dirección: María Pastur
Dirección: Verónica Schneck
Teatro La Carpintería
Funciones: Viernes 22.30 hs

Mariela Verónica Gagliardi

Compañía Criolla presenta:

Versión libre del clásico de William Shakespeare, para toda la familia.

Dos catedráticos nos brindan una clase magistral sobre William Shakespeare, o eso intentan. Detalles sobre la vida y obra del escritor inglés son tema de discusión, y cuando de detalles se trata, nadie mejor que ellos; ¿Cuántas comas utilizó Shakespeare en sus obras? ¿Cuántos puntos? ¿Cuántas veces se menciona a las orejas? ¿Cuántas veces sus personajes hablan de amor? Estos estudiosos parecen no haber dejado recoveco sin analizar, ¿o sí? “Romeo y Julieta” ¿Termina bien o termina mal? Cuando de arte se trata hay tantos puntos de vista como personas… Esta simple pregunta impone a nuestros protagonistas su mayor desafío; representar la obra completa, con todos sus personajes en lo que dura una clase. Tomando lo que encuentran a mano a modo de utilería y vestuario, nuestras dos “ratas de biblioteca” interpretarán a once encantadores personajes en un Shakespeare aporteñado, cercano, poético y sobre todo divertido.

PREMIOS:

ATINA 2013

“Mejor Dirección” “Mejor Actor” “Mejor Actriz” “Mejor Adaptación” “Mejor Espectáculo”

Teatro del Mundo 2013

“Mejor Espectáculo infantil”

Ganador 4to Certamen Barroco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, España 2015.

Festival Nacional de Teatro de Luján 2014

“Mejor Actor de Comedia”, “Mejor Actriz de Comedia”, “Mejor Adapatación”

OBRA PUBLICADA POR EDITORIAL LOSADA 2015.

“Romeo y Julieta de bolsillo” participó:

Festival ATE , Buenos Aires 2018

Festival Nacional de teatro para Instituciones Eduacativas El otro Festival, San Juan 2018

XII Festival Cervantino de Argentina, Azul 2018

Festival de teatro Puerto Madryn 2017

Kermesse Shackespeare Compleja teatral de Buenos Aires 2016

Compañía Nacional de teatro Clasico de España 2017

MET Muestra estatal de teatro de Gadalajara, Mexico 2016

FITT (Festival Internacional de Teatro y Títeres para niños) CHASCOMÚS 2013

3º Festival para chicos “El Fresquete” Villa Ballester 2014

5º Festival internacional de Clásicos Adaptados. Mar Chiquita 2014 Premios “Mejor Director” y “Mejor Actriz”

10º Festival de Rafaela. 2014

5º FESTOL Tuxtla Gutierrez, Chiapas, Mexico 2014

Feria del libro Juvenil e Infantil 2014

Festival de Invierno Chascomús 2014

6° ENTEPOLA San Salvador de Jujuy 2014.

10° Festival internacional del Teatro de la integraación y el Reconocimineto Formosa 2014

29 ° Festival Intenacional ENTEPOLA Santiago de Chile y Slamanca 2015

Festival de Teatro Clasico de Almagro IV edición Barroco Infantil, Almagro, España 2015. (ganador)

25º FETEN, Feria Europea de Artes escénicas para niños y niñas. – Gijón, Asturias. España 2016.

Seleccionado por el Ministerio de Eduación de la Nación para el programa “Formación de Espectadores 2014”

Seleccionado para la Feria de las Artes Escena 70.

Seleccionado para el programa Carrusel de las Artes Buenos Aires 2015 / 2016

X Festival del Humor. Ciuadad de Córdoba, Argentina 2016

XXXVII Festival Internacional de Manizales, Colombia 2016

Romeo y Julieta de bolsillo, es actualmente representada en México por la compañías Cuentarte (DF) y Liquido Colectivo (Ciudad de León)

Ficha artístico-técnica

Libro: Emiliano Dionisi

Actúan: Juan Jose Barocelli, Marina Caracciolo, Emiliano Dionisi, Julia Garriz, Talo Silveyra

Diseño de vestuario: Marisol Castañeda

Operación de luces: Sebastián Crasso

Asesoramiento artístico: Sebastián Ezcurra

Producción: Gisela Cantero, Sebastián Ezcurra, Lucas Sánchez

Dirección general: Emiliano Dionisi

Este espectáculo formó parte del evento: IV Festival Shakespeare Buenos Aires
Este espectáculo formó parte del evento: Festival Shakespeare en el Ccc / Congreso Internacional William Shakespeare
Este espectáculo formó parte del evento: el Fresquete
Este espectáculo formó parte del evento: Teatro 21
Este espectáculo formó parte del evento: Semana del teatro independiente 2017
Este espectáculo forma parte del evento: 8º Festival del Amor
Web: http://www.ciacriolla.com

Duración: 60 minutos
Clasificaciones: Comedia, Adultos, Infantiles

Parque Lezama
Brasil y Defensa (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1159957574
Martes – 20:00 hs – 08/01/2019 

PARQUE AVELLANEDA
Lacarra y Directorio (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1159957574
Martes – 20:00 hs – 08/01/2019 

PARQUE PATRICIOS
Av. Caseros y Rioja (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1159957574
Sábado – 20:00 hs – 12/01/2019 

PARQUE LOS ANDES
Corrientes y Dorrego (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1159957574
Martes – 20:00 hs – 22/01/2019 

PARQUE CHACABUCO
Asamblea y Emilio Mitre (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1159957574
Martes – 20:00 hs – 29/01/2019 

PARQUE SAAVEDRA
Superí y Vilela (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1159957574
Martes – 20:00 hs – 05/02/2019 

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1159957574
Web: http://www.centrocultural.coop
Festival: $ 250,00 – Viernes – 20:30 hs – 15/02/2019 

El mito de Fedra ha sido recreado innumerables veces en teatro. Aquí damos una versión irreverente y versificada. Las olas del mar de Grecia rompen en Mar del Plata.
¿Qué son el amor y el deseo? ¿Cuántas clases de amor hay? ¿Cuáles son sus consecuencias? ¿Tiene límites? El sentimiento apasionado y trágico de Fedra por su hijastro Hipólito contrasta con las reflexiones elegantes de seis personajes de El Banquete de Platón, ante el estupor de Teseo, el marido engañado, y de Enona, la fiel aunque intemperante criada.

Ficha artístico-técnica

Actúan: Paula Calleja, María Cámpora, Enzo Cardinali, Jjorge Cortese, Florencia Demarchi, Emiliano Fernández, Marcelo Goñi, Oscar Miño, Fernando Pereira, Marcelo Rigl, Leo Rizzi

Dirección: Mariano Moro

Clasificaciones: Teatro, Adultos

CUATRO ELEMENTOS
Alberti 2746 (mapa)
Mar del Plata – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 0223-4953479
Web: http://www.espaciocuatroelementos.com
Lunes y Martes – 20:30 hs – Del 07/01/2019 al 26/02/2019 

CIRCO DEL HORROR presenta
LA NOCHE DEL PAYASO ASESINO 
(Vas a gritar desde tu butaca) 
TEATRO OCEAN (Hipólito Yrigoyen 30. Balneario Mar De Ajó, Buenos Aires, Argentina) 
A partir del 1° de Febrero, todos los días a las 23 hs.
DEL CREADOR Y DIRECTOR DEL “CIRCO DEL HORROR CARNAVAL DE FENÓMENOS” Y “CIRCO DEL HORROR FREAK SHOW MONSTERS” LLEGA… 
“LA NOCHE DEL PAYASO ASESINO”
Mientras festejaba el cumpleaños de un niño obeso y mal criado, un payaso fue cruel y absurdamente asesinado. A partir de aquel momento, cada 13 años sucede algo extraño e inexplicable: el sepulcro donde yacen los restos de Mate se convierte en portal que separa las moradas de los vivos y los muertos, y se abre un pasaje que le permite regresar a la Tierra.

Ficha artístico-técnica

Guión: Mate Snork

Actúan: Mate Snork

Realización de objetos: Sergio Giardino

Stage Manager: Gonzalo Sarchione

Efectos especiales: Encripta FX

Supervisión dramatúrgica: Darío Lavia

Dirección: Mate Snork

Duración: 90 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos

TEATRO OCÉAN
Hipólito Yrigoyen 30 (mapa)
Mar de Ajó – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 15-5175.4759
Entrada: $ 300,00 – Domingo, Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado – 23:00 hs 

CPuro Bla Bla! es dinámico y festivo, de principio a fin suceden escenas entrelazadas. En cada momento está el circo, el teatro, el cotidiano y las canciones. Aún en los silencios algo late, descansa y se vuelve risas. Los Bla Bla juegan y el público es quien que completa la ceremonia.

Allá por fines del siglo XIX nacía en Argentina el género chico criollo (pariente del género chico español). Se trataba de escenas breves de humor que hablaban de lo cotidiano y de la situación social y política de aquel entonces a través de personajes reconocibles y cercanos para el público. De la misma forma el espectáculo Puro Bla Bla! intentan reflexionar a través de la risa acerca de la conciencia, la igualdad, la identidad y variedad cultural de este país, de esta lengua.

El espectáculo de Los Bla Bla es dinámico y festivo, de principio a fin suceden escenas entrelazadas, allí está el circo, el teatro, la calle y las canciones. Aún en los silencios algo late, descansa y se vuelve risas. Los Bla Bla son actores y músicos que juegan, y el público es quien que completa la ceremonia.

¿Son sainetes modernos estas piezas que ejecutan?
¿Son pequeñas obras de clowns urbanos?
¿Es humor absurdo, negro, de todos colores? ¿Y cuál es el color de su canción?
¿Son pasos de comedia creados espontáneamente y guionados acaso?

Sean bienvenidos, aquí el presente.

Puro Bla Bla! fue estrenado en 2012 para el ciclo Teatro x la Identidad en el Teatro Nacional cervantes y Teatro Apolo. La obra desde 2013 a 2017 pasó por La Casona del Teatro, Teatro Colón y Teatro Auditorium (Mar de Plata), Club del Teatro (Mar del Plata), Plataforma Lavarden (Rosario), CEC (Rosario), Teatro Lasserre (Festival de Teatro de Rafaela – Sta Fe), Centro Cultural Provincial (FestiClown – Sta Fe), Teatro de la Vieja Aduana (Fia – Costa Rica), Teatro Helios (Palomar), Teatro Roma (Avellaneda), Xirgu Espacio Untref, C.C. Haroldo Conti, entre otros.

⭐ Premio Estrella de Mar 2015 – Mejor Espectáculo de Humor

⭐ 3 Nominaciones Estrella de Mar 2014 – Mejor Espectáculo de Humor, Mejor Música Origial, Actor Revelación (Sebastián Godoy)

⭐ Nominación Estrella de Mar 2017 Mejor Música Original

LOS BLA BLA

Grupo de artistas y comediantes que utilizan la música como un elemento fundamental para sus actuaciones, creando sketchs breves basados en el absurdo, el humor físico, la sátira, en ocasiones con carga social, que tienen como resultado la risa y la identificación con el público.

Los Bla Bla
http://www.losblabla.com

Ficha artístico-técnica

Actúan: Manuel Fanego, Sebastián Furman, Pablo Fusco, Sebastián Godoy, Julian Lucero, Tincho Lups

Diseño de luces: Fernando Berreta

Redes Sociales: Diego Bocha Fernández

Video: Leandro Tolchinsky

Diseño gráfico: Diego Bocha Fernandez

Asistencia de dirección: Maribel Villarosa

Producción: Maribel Villarosa

Dirección: Guillermo Angelelli

Este espectáculo formó parte del evento: Teatroxlaidentidad 2012
Este espectáculo formó parte del evento: 7° edición del Festival Internacional de Circo: POLO CIRCO 2015
Este espectáculo formó parte del evento: IX Festival Internacional Circo en Escena
Este espectáculo formó parte del evento: VIII Festival internacional de Circo en Buenos Aires
Este espectáculo formó parte del evento: Clown en el Conti. 3º Edición
Este espectáculo formó parte del evento: AÚRA Festival de Artes Escénicas de La Plata
Web: http://www.losblabla.com

Duración: 70 minutos
TEATRO COLÓN
Hipólito Yrigoyen 1665 (mapa)
Mar del Plata – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: (0223) 499 6555 / 0223-155-341818
Web: http://www.turismo.mardelplata.gov.ar/indexnw.asp?id=3007000000&sel=3007000000
Lunes – 23:15 hs – 07/01/2019, 21/01/2019, 04/02/2019 y 18/02/2019 

(La morte non ha sesso / Black Veil for Lisa, Italia-1968) de Massimo Dallamano, c/John Mills, Luciana Paluzzi, Robert Hoffmann, Renate Kasché. 95′. Un policía fatigado descubre que no hay que casarse con la mujer fatal de Operación Trueno. Eficaz policial en el que sexo resulta ser la causa de todos los desastres. 
Retrospectiva “Roger Corman Productor”

Este espectáculo forma parte del evento: Festival estival – BAZOFI CALIENTE
Duración: 95 minutos
Clasificaciones: Cine, Adultos

TEATRO HASTA TRILCE
Maza 177 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 4862-1758
Web: http://www.hastatrilce.com.ar
Festival: $ 80,00 – Lunes – 19:00 hs – 07/01/2019 

los maestranzasUn escenario vacío se va llenando, de a poco, con una propuesta que se gestó hace años atrás y que seguirá estando vigente -tal vez- por siempre.

Por un lado tenemos un programa de televisión que solo piensa en entretener al espectador y en aumentar el rating. Pero una emisión en particular será totalmente distinta, especial y conmovedora.

Los maestranzas de la NASA es humor y conciencia. Es la oportunidad de presenciar una obra de teatro picaresca y picante. Antagonista y precisa. Porque cuando consiguen relajar al público, le clavan el aguijón.

¿Por qué la NASA?

Es un viaje hacia la Luna, hacia interrogantes del pasado, una posibilidad de analizar la información que se nos da procesada, de investigar -junto a los actores- si todo lo que sale de la caja boba es cierto o puro montaje (como el “hito” de 1969).

Supongamos que Neil Armstrong llegó junto a su equipo y plantó la bandera. ¿Y? ¿Cambió en algo al mundo? ¿Nuestro país sacó algún rédito, se volvió más humano, más solidario, más condescendiente con el prójimo?

Con pocos recursos escénicos consiguen una impronta avasallante y sensible. Porque resulta imposible no sentir empatía con la temática, con el discurso y con todo lo que plasman durante la dramaturgia.

¿Un empleado debe perecer en el anonimato? ¿Debe silenciarse automáticamente?

El que calla no siempre otorga.

El que calla, muchas veces tiene miedo.

Entre cientos de bolsas de plástico, el terreno lunar y sus cráteres se harán presentes; y los cuerpos volarán hasta donde su imaginación se los permita. Porque para eso no existe límite geográfico ni represión, ni apriete, ni sueldo que limite.

Dos artistas que logran desenvolverse de manera fluida, con muchos recursos clownescos y una clara destreza física. Junto a un conductor de televisión que será su hilo conductor y la asistencia -en vivo- de una actriz que les hace llegar desde otra galaxia todo lo que solicitan.

Los días pasan entre un planeta y otro, entre juegos y canciones que permiten sobrellevar tiempos difíciles, la vida misma y la precarización laboral.

¿Qué es lo que más impacta de esta puesta en escena?

Muchas cosas. Diría el todo en conjunto, los detalles y la conjunción de los mismos. La modalidad que utilizan para hacer que la tragedia pueda ser digerida sin que el espectador se de cuenta. Como quien aplaude un chiste y en verdad está abrazando una causa justa.

Adoro este estilo de arte en que se piensa, se hace una pausa, se combina con distintos estilos y se vuelve a empezar… o a continuar por si acaso.

Volar, levitar, ¿comunicarse?

Con la angustia de un payaso y la máscara de una sonrisa pintada, grandes y chicos, familias enteras diría, disfrutaron, disfrutamos. Incómodos por momentos porque se tocan temas de la cruda realidad real. Distendidos y buscando miradas cómplices. Unidos bajo una misma sala, como un cohete espacial a punto de emprender un viaje hacia un sitio más confortable, más amable.

El teatro consigue eso. Permite entablar diálogo antes y después, lagrimear sabiendo que el de al lado también lo hace, unirnos en un sentir que, quizás, se disuelva al rato. Es magia y oportunidad de cambio. Cambio de verdad. Porque el amor siempre vence y es el arma letal contra quienes destruyen.

Mientras los malabares con bolsitas continúan imagino cuerpos vibrando, sonrisas plagando las calles, una mano uniéndose a la otra en un canto único de libertad, de decir basta de avasallar nuestros derechos.

Limpiar lo que otros ensucian. Sentir orgullo por ser quien se es y no por un blem que haría relucir un objeto, o dos, o tres.

Se es no siempre lo que se hace sino lo que se puede.

Mariela Verónica Gagliardi

 

Los nadadores

Todo parece estático, inmutable, increíblemente quieto. Pero como aquella quietud de la que ni siquiera puede acapararla el polvo. Todo parece querer cobrar vida nuevamente pero las palabras y dichos rancios opacan a quienes intentan dar una brazada de esperanza.

“Los nadadores” (escrita y dirigida por Laura Santos) es una maravilla poética que conjuga varios estilos artísticos: proyecciones audiovisuales, música e interpretaciones. No podría hablar de actuación ya que los actores consiguen plasmar en palabras y actos cada texto escrito por la autora de la obra.

Así, se puede apreciar una pieza artística única, que llega a lo más profundo del corazón, que hace pensar al espectador y meditar un rato sobre el lugar que ocupa en su propia vida y en el espacio que interviene.

Podría preguntarles a estos habitantes por qué siguen eligiendo permanecer y durar en el tiempo en vez de probar otras alternativas de vida. Podría, quizás, obtener silencios o divagues porque quienes están en este pueblo perdido en el mapa no tienen demasiada conexión con el afuera, con los avances, con el qué dirán y con el qué vendrá. Ellos están como piezas de un juego que aún no ha comenzado. Envían cartas que no siempre llegan a destino, piden permiso para realizar determinadas cosas y, sin embargo, toleran una y otra vez el mañana. Un mañana que nada tiene de incierto (y probablemente sea lo que más los entusiasme), hasta que una de las personas que vive en esta peculiar comunidad decide cambiar el rumbo de la situación.

De ahí en más, las sensaciones serán otras, las aperturas más significativas, el amor una unión y el abrazo un lazo fortuito.

Debo resaltar la excelente fusión entre los fragmentos de video en que se cuenta la historia y la continuidad en escena (en vivo y en directo). Un estilo que le da frescura, nostalgia y total movimiento a lo largo de la dramaturgia; la cual cobraría un vuelo menos ágil si solo se comunicara desde la parte teatral.

Los nadadores parte de un hecho trágico para cautivar, para explicarnos que ciertas situaciones son inevitables, que los accidentes existen y que por más explicaciones o justificaciones que se busquen; hay que salir adelante. Caminar, andar en bicicleta por los mismos senderos, tocar temas tabúes y perdonar-se.

Laura Santos es una magnífica narradora, una increíble escritora que -artesanalmente- une un retazo con otro, una anécdota con otra historia y que consigue emocionar.
Me sentí, en todo momento, en ese pueblito. Conseguí tocar su aspereza, oler su fragancia fresca y las aguas calmas y turbias. Vi la tristeza, la absorbí y sufrí al leer tanto desamor en los rostros jóvenes.

Cuando una máquina de escribir retoma su velocidad significa que el futuro será algo más prometedor, que nada hay que temer ya que el fantasma más grande pudo disolverse para siempre. Y es que entre tanto silencio no caben más que suposiciones, melancolías, miedo por lo desconocido, hacia lo que no se puede manipular.

Miedo y más miedo que consiguen aniquilar grupalmente.

Con respecto a la parte técnica, tanto lo lumínico como lo sonoro se sincronizan muy bien, permitiendo guiarnos hacia el lugar en que se desea poner el foco. A la vez que, como dije anteriormente, lo fílmico le da un vuelo diferente al espectáculo. Estamos en una función de cine y teatro al mismo tiempo. No se descuida ninguna de las dos y el peso de ambas le otorgan mayor vigor a Los nadadores.

A su vez, se logra más y es que el teatro Zelaya tiene un espacio que encaja justo para la puesta en escena. Como si hubiera sido fabricado especialmente. Esto no es un detalle sino algo mágico ya que desde el momento en que se ingresa a la sala podemos sentirnos parte de lo que vendrá, estar allí y no acá.

¿Cuántas veces se logra algo así?

Dramaturgia y dirección: Laura Santos

Elenco: Julieta Caputo, Juan Castiglione, Eduardo Ferrer, Antonella Saldicco, Paula Staffolani, Gianluca Zonzini, y María Villar

Funciones: miércoles 21 hs

En diciembre: miércoles 5 y 12, 21 hs; y, sábados 1 y 8, 21 hs.

Teatro Zelaya

Mariela Verónica Gagliardi

Nüremberg1

La magia del teatro consiste en hacernos creer que una ficción es la realidad. Muchas son las veces en que me conmuevo y siento vibrar mi corazón; pocas las que creo estar viviendo en esa realidad real, olvidándome por un momento que lo que sucede es pura actuación.

“Nüremberg” es un golpe duro y preciso no solo al nazismo sino a nuestra especie humana. En primer lugar, porque se parte de una Alemania aduladora de Hitler y, en segunda instancia, porque se pretende abrir los ojos de quienes aún en estos tiempos continúan cerrándolos.

Mateo Chiarino es quien se encarga, a través de su cuerpo, alma, espíritu y voz de ir enlazando estos retazos del pasado y presente que tanto lo agobian, hasta las peores pesadillas.

Estamos muy acostumbrados a juzgar el accionar ajeno, a señalar con el dedo inquisidor, a decir lo que el resto hace mal… pero, ¿cuándo es el momento de la auto-evaluación?

Un espacio escénico increíble, que nos sitúa en el lugar geográfico desde el que se desea narrar la historia. A través de proyecciones, en vivo, Pablo Finamore perpetúa en el tiempo dos hilos conductores fundamentales: la frialdad y la ternura. La primera se muestra a partir de lo que significó el nazismo para los jóvenes alemanes y, la segunda, se manifiesta a través de los sentires de este niño-adulto que desea -con fervor- seguir conservando un rayito de inocencia.

Mucho se ha hablado de los skinheads, del daño que le hicieron a cientos y miles de personas inocentes. Nunca, hasta el momento, he visto una obra de teatro que se atreva a develar qué siente uno de ellos. Qué les corre por las venas, qué piensan al respecto, a qué le temen, qué aman, qué hubieran querido ser y por qué terminaron convirtiéndose en sujetos temibles y (al mismo tiempo) aborrecidos.

Siempre observo que quien suele criticar negativamente algo o a alguien, se convierte en aquello por transferencia. Como si algún mortal tuviera la verdad sobre algo, el poder de evitar el dolor o la varita mágica para salvar a aquellos merecedores.

Nüremberg (escrita por Santiago Sanguinetti) es la mirada más aterradora hacia la raza humana. Y siento que el nazismo es simplemente un punto de partida para hablar de algo mucho más abarcativo y universal: hacia dónde vamos.

Un joven que se entrena como soldado, que suda sin piedad, que se deshidrata hasta que su boca se vislumbra blanca con esa baba espesa propia del último aliento. Este hombre es uno más de ellos, sin embargo, se atreve a narrar su infancia. Él simplemente ahorraba. Como todos lo hacemos. Quizás con monedas o billetes. ¿Quién no lo ha hecho? Pero no se le permite: eso es cosa de judíos le decía una y otra vez tu madre…

Desde niños les enseñan a no parecerse en nada a sus rivales. Esos seres tan parecidos y tan diferentes.

Humanos que necesitan encontrar las diferencias para aniquilarse sin piedad.

¡Hi Hitler! Repite sin cesar, golpeándose en el pecho y llevando el brazo bien derechito hacia adelante. El saludo nazi. Ese saludo que se temió y teme tanto. Que muchos habrán sentido valentía al hacerlo y, otros, miedo de morir en cualquier instante.

Nüremberg es una pieza artística de teatro con formato de cine. Su director Pablo Finamore tiene la perfección para lograr las tomas precisas y conseguir que el público admire su arte en todo momento.

El odio les sirve. No solo a un movimiento o ideología sino a quienes tienen un plan macabro. Quien odia no tiene espacio para el amor. Entonces todo lo que pudo haber sido sueño se convirtió en oscuridad, en témpano para no dar lugar a nada bonito. Las cursilerías no tienen cabida. No interesan, son para los débiles quizás.

Mientras tanto él continúa educándose para matar, sudando lágrimas y reprochando a los adultos del pasado por qué no pudo ser un chico común y corriente.

Nüremberg me partió el alma si es que el alma puede imaginarse como un vidrio. Los pedacitos quedaron como astillas imposibles de unir. A la vez que escribo esta nota recuerdo las escenas de la obra y sigo lagrimeando por la juventud entrenada para odiar. Y es que ya es moneda corriente en Occidente, una moneda bastante imposible de revertir.

¿Cómo decirle a los líderes opresores que el amor es lo más importante en la vida de todo ser vivo y que matar es un acto de cobardía?

Ser hombre pareciera ser el dejar de lado todo sentimiento noble y colocarse una armadura de hierro para que ningún gesto pueda traslucirse. Ser hombre y luchar por causas insensatas. Y seguir repitiendo lo que alguna vez se inició como verdad absoluta basado en la miseria más grande de la humanidad: el ego.

Su rostro se expresa duro, cual fiera. Luego se convierte en niño, después en adulto. Su corazón cambia de color según la época que nos narre. Permanece en movimiento una y otra vez. Quizás teme perder en esta guerra inútil. Se perfuma, se seca el sudor y continúa. Se tira al piso y ejercita. Se para y salta incesantemente. Es momento de frenar, de quitarse los tabúes, de echar a un lado los reproches y mostrarse tal cual es.

Es su vida. La que se le permitió, la única que tiene. Deberá entonces salir a la superficie y compartir sus orígenes. Habrá quienes se compadecerá y quienes no harán más que odiarlo por el odio que tuvo y que, probablemente, seguirá permaneciendo en sus venas por el simple hecho de haber nacido en un lugar determinado.

Funciones: Sábados 20 hs

Teatro El Ópalo

Mariela Verónica Gagliardi

 

Nina

Patricia Suárez tiene el don de escribir dramaturgias reales, de esas que se pueden tocar, oler y sentir. Cada vez que leo o presencio una de sus creaciones, me elevo en el aire como si consiguiera en sus textos nuevos paradigmas y nuevos modos de interpretar cuestiones ya conocidas pero poco exploradas.

En esta oportunidad, Ana Padilla, a quien admiro profundamente; recrea a un personaje encantador de Chéjov. Pero, lo interesante es que podría afirmarse una doble autoría ya que la autora le otorga otra mirada y recorrido.

“Nina” (escrita por Patricia Suárez y dirigida por Jorge Diez) nos invita a bordar historias pasadas y presentes del universo chejoviano. Podemos sentirnos en distintas épocas con solo abrir y cerrar los ojos. Con mirar el rodete perfecto que tiene la protagonista, junto a su vestuario antiguo y gastado (gran acierto el no darle una ropa nueva y brillante). Así, cada paso que Nina da en escena nos traslada a sus mejores momentos o a aquellos en que sufrió desgarradoramente pero así y todo siguió adelante por tal o cual motivo.

La dulzura de sus palabras nos permite viajar a su lado bien agarraditos. Ella es la encargada de un guardarropa pero, a su vez, tenemos el agrado de que interprete sus sentires. Hoy es la noche en que se interpreta Tres hermanas, pero ella decide hacer una versión autobiográfica.

Nosotros seríamos una suerte de público que se deslumbra con cada retazo de tela que cobra vida a cada instante.

El espacio escénico circular le otorga movimiento desde el momento en que ingresamos a la sala y, cada parte del mobiliario esta a disposición de ella para que juegue, mueva o desplace a su antojo.

Ella recuerda a quien pertenece cada saco o tapado. Quién está detrás de una suavidad o aspereza, de un color opaco o brillante.

Bolsillos gastados, telas deshilachadas, perchas que ya no soportan el peso y el relato de una mujer que está feliz y cansada a la vez. Esta es Nina, una mujer que fue madre, que fue compañera y pareja. Que no se animó, quizás, a cumplir su sueño de actriz, que permaneció en un detrás de escena pero que ahora devela sus misterios.

Imposible no lagrimear en determinados momentos del unipersonal. Imposible no aplaudirla cuando sube los peldaños para descolgar un vestuario, imposible no pedir que siga rodando por diferentes salas de teatro transmitiendo su pequeña y gran vida.

Cautivar no es sencillo y Nina lo logra, esta Gaviota lo consigue porque tiene alas que se despliegan por donde quiere, porque parece ya no temerle a nada. Porque cuando se toca fondo se puede morir o renacer y ella consiguió lo segundo.

Ana Padilla es arte, es lo que le hace falta al teatro siempre. No lo digo por cumplido sino por honestidad. Puede interpretar un personaje o varios de diferentes géneros. Tal es así que en esta puesta el espectador puede emocionarse, reír, sonrojarse, angustiarse y sentirse identificado con cada partecita de su monólogo.

Ya que me refiero a esto último, cabe resaltar que no parece una sola voz sino muchas: las de antes, las de ahora y las que, posiblemente, llegarán en el futuro. No es un monólogo, es un diálogo con ella misma, con su vestidor, con el público del teatro que fue a ver a Chéjov y con nosotros. Con la Nina que se enamoró y la que sufre en esos años. La que amó y la que guarda recuerdos como en cajitas de cristal.

Un paso, otro más y sus anécdotas compartidas. Sus más sinceros momentos que comparte con desconocidos, los mismos que aplauden, que aplaudimos. El fracaso de La gaviota de Anton Chéjov no le cae en peso, Nina, nuestra Nina, cae con ventaja. Patricia Suárez y Jorge Diez la hacen triunfar desde un comienzo. Le permiten planear por sobre nuestras cabezas, por sobre nuestros ideales y dejarla ser quien ella quiere, sin ataduras.

Teatro Hasta Trilce

Funciones: Lunes 19:45 hs

Mariela Verónica Gagliardi

Creo en un solo Dios6

Tradiciones, religiones, guerras desmedidas, tierras en puja, poder, poder y poder.

Hay cosas que se enseñan desde la cuna y otras que se maman, podría decir.

¿Cómo le podríamos decir a un israelí que su país no es suyo del todo o a un palestino que carece de todo?

¿Quién tiene la certeza o el derecho de pronunciar que un territorio es suyo o de su eterno enemigo?

¿Las guerras, probablemente, sean eternas porque la religión es su intermediaria. Entonces, cómo conciliar a dos países que se odian sin saber por qué o para qué?

¿Quién es culpable o inocente?

“Creo en un solo Dios” (con dramaturgia del italiano Stéfano Massini, traducción de Patricia Zángaro y dirección de Edgardo Millán) es una obra de teatro dramática, ¡excelente!

Resulta impecable cada uno de sus detalles, desde la puesta en escena, hasta las interpretaciones, el vestuario característico de cada actriz, la dramaturgia y su dirección. Sucede que cuando se ingresa a la sala, ya notamos una impronta escénica. Una decoración blanca que nos marca un espacio surrealista. Podría tratarse del cielo o de la tierra. No tiene por qué colorearse del  tono más conocido, ¿no?

Tuve la sensación de estar entre algodones, de que cuando cayeran esos cuerpos no se dañarían del todo.

Creo en un solo Dios es una manera de despertar a quienes se encuentran dormidos o pereciendo en el olvido.

Un Dios por religión o uno para todos. Qué difícil resulta.

En cuanto a la dinámica que ocurre a lo largo de la historia, cautiva, emociona y nos hace reflexionar con el paso del tiempo. Porque es un tiempo no lineal sino que toma diversas formas para contar qué sienten: una soldado norteamericana (Estela Garelli), una profesora de historia (Noemí Morelli) y una estudiante palestina (Antonia Bengoechea). Pareciera ser irreconciliable por lo antagónico, pero funciona como anzuelo perfecto para que ningún espectador pueda sentirse descalificado, burlado, ironizado o calumniado.

Estos exquisitos personajes son humanos. Trascienden la cuarta pared, la impregnan de sensibilidad y consiguen salirse de todo tipo de estereotipos que obstruyan su credibilidad.

Por momentos me olvidé que eran actrices. Era tan real lo que ocurría que disfruté y sufrí (al mismo tiempo) cada retazo de la obra.

Si se creyera en un solo Dios, quizás los enfrentamientos y las guerras ya no tendrían sentido de ser. Tal vez quienes comandan cada operativo no podrían seguir llevando sus caretas y no tendrían la oportunidad de hacer inmolar o explotar por los aires a jóvenes que “creen” en que eso es defender a su Patria y hacer justicia.

No existe aquello que corresponde, en una guerra.

No hay peor cosa para el ser humano que combatir y eliminar a un “otro”, matándolo. Quitándole su vida. ¡Su vida!

No concibo este mundo en paz.

Mientras la cronología parte de una fecha específica por el 2003, las vivencias, anécdotas y situaciones no paran dejan de continuarse. Temer por la muerte a cada instante porque una vez se zafó pero, luego, quizás, ya no. Pensar que se sigue viva de milagro porque Dios existe. Pero, entonces, ese superhéroe permite que unos vivan y otros mueran. No, no.

La decisión de la soldado de defender, ¿defender?, de intermediar entre esas dos naciones que no le dan libertad a sus habitantes, será lo que permita hacer un click al público. Es fuerte, muy fuerte lo que presenciamos, no el final, sino todo.

El monólogo de una se entrelaza con el de la otra, y el de la otra con el de la otra. Pero, en un momento se unen como un ovillo. ¿Son las tres una misma? ¿Qué hubiera ocurrido si la norteamericana era palestina o si la palestina era israelí o?

Todo tipo de especulación no hará más que angustiarnos. Sí, el corazón se me salió por la boca, pasé un momento de shock. Soy consciente, soy judía pero no israelí. Pienso como humana y no como guerrera. No creo que la vida de una valga más que la de la otra ni que una deba morir para que la valoren más. No estigmatizo, no juzgo, no creo más que en un Dios. Por eso esta dramaturgia es poesía que se escabulle en el corazón. Por eso es que no puedo más que recomendarle a todo ser humano que, obligatoriamente, asista mínimo a una función en el Teatro Payró.

Quizás podrán pensar qué habrá de nuevo para contar sobre esta guerra incesante. Les puedo asegurar que no es un juego de Teg sino la manera de narrar, de poner en movimiento un texto, de escuchar lo que a veces leemos, de abrazarnos sin importar cuál sea nuestro origen, religión, raza o condición.

Funciones: Jueves 20.30 hs.
Teatro Payró.

Mariela Verónica Gagliardi

 

Ver y no ver5

Empezando por el principio cabe resaltar que Oliver Sacks fue el neurofisiólogo que creó la verdadera historia, por tratarse de la suya en verdad. Sus problemas de salud lo hicieron estudiar incansablemente. No solo para salvarse sino para sanar a cuanta persona pasara por diversos problemas de salud.

Cuando pienso en el mundo de los ciegos me angustio de inmediato. Mi corazón late, precipitadamente, deseando nunca perder la vista. Ni siquiera por unos segundos. Ni siquiera para vivir una experiencia nueva. Nunca, jamás.

Creo que este miedo lo comparto con miles o millones de personas en el universo, pero es un miedo -como casi todos- infundado.

La vista a través de los ojos ve cosas que quienes están “privados” de la misma, no pueden.

Suena tan inverosímil este juego de palabras que cuando releo lo que escribo dejo de comprender absolutamente todo. Este papel debería estar escrito con palabras sin tinta, solo con imaginación.

De aquí en adelante solo analizaré lo que vi con el alma, con el corazón y con cada uno de mis sentidos. La vista la dejo para lo último porque no es indispensable para este magnífica obra de teatro que consigue trasladarnos a un campo colmado de incertidumbres, aquellas que al humano -por lo general- no le agradan.

“Ver y no ver” (cuyo título original es “Molly Sweeny”, escrita por Brian Friel y dirigida por Hugo Urquijo) es una invitación hacia lo desconocido por la mayoría de los mortales.

Si pudiéramos quitarnos los ojos, lo más probable es que no sabríamos qué hacer con nuestras vidas.

Sin embargo, Any Sweeny (Graciela Dufau) se desplaza por el escenario viviendo. Sintiendo. Aprehendiendo. Oliendo fragancias a flores exquisitas. Sabiendo qué hacer a cada instante, menos cuando su entorno está tan ansioso por una operación que podría devolverle lo que en un principio tuvo.

Ella no parece necesitar cirugías, ni cambios drásticos. Tiene lo que quiere. Lo que necesita. Lo que su corazón palpita.

Es encantador escuchar las diversas melodías que acompañan los relatos de los tres actores, que tienen su momento para expresarse en solitario, de manera privada, sin ser cuestionados o juzgados; a la vez que se fusionan espléndidamente. ¿Hace falta verlos con los ojos? Realmente no. Con la vista podemos aprecer ciertos detalles escénicos como la puesta minimalista con proyecciones cálidas y un mobiliario simple. Sin la vista se pueden sentir aquellas cuestiones inexplicables, sinceramente, con palabras. Con esto quiero decir que lo que pueda comentarles en esta nota es un mínimo porcentaje de lo que puede apreciarse a lo largo de toda la función que nos mantiene en vilo a los espectadores.

Emoción, escalofríos, llanto y cuántas cosas más logran cautivar a nuestros cuerpos. ¿Humor? Claro que sí, porque si bien es drama, el director consigue matizar y descontracturar llevándonos al inicio de la historia de amor de esta pareja encantadora: la de Any con su marido Martin (Arturo Bonín). Un dato particular y llamativo es que él la conoció al igual que en la actualidad, pero ahora, por algún motivo anhela que ella pueda verlo, quizás. Quienes vemos con los ojos estamos convencidos que quienes no se están perdiendo de mucho. ¡Qué egoístas y caprichosos que somos!

Sumergirse en la vida de esta gran mujer es sacarse muchos prejuicios, la venda llena de polvo y, realmente, empezar a vivir como seres vivos.

Tenemos un cuerpo que, tantas veces, no usamos por completo. Caminamos sin plantearnos que lo conseguimos gracias a las piernas. Besamos, sin pensar en que podemos gracias a nuestros labios. Y, así, podría enumerar muchos ejemplos que no harían más que aburrirlos.

“Ver y no ver” es una lógica racional versus una sentimental.

Queremos que la minoría sea como la mayoría sin evaluar, por un momento, que tal vez, que los más pueden ser menos.

Nelson Rueda, encarnando al Dr. Wasserman, el médico que experimentaría la “cura” de la “ceguera” de quien no parece tener demasiado entusiasmo en abandonar su universo paralelo.

A veces se puede elegir, y otras no.

Cuando sus ojos descubran, quizás sea demasiado tarde o, tal vez, la experiencia de su vida la haga entender qué le conviene.

Un devenir de situaciones harán que esta dramaturgia nos engalane desde el comienzo y no sufra ningún altibajo. Impecable, excepcional, perfecta e interpretada por tres grandes actores argentinos que no hacen más que convencernos de sus posturas.

Y vos, si tuvieras la oportunidad de escoger ¿qué harías?

Mariela Verónica Gagliardi

Elenco: Graciela Dufau, Arturo Bonín, Nelson Rueda.

Dramaturgia: Brian Friel.

Dirección: Hugo Urquijo.

Funciones: Miércoles 21 hs, Sábados y domingos 18 hs.

Teatro La Comedia.

 

Gym de stand upLos mejores Comediantes profesionales del circuito vienen a entrenar, probar chistes nuevos, y mostrar materiales que están trabajando por primera vez. Un lugar de encuentro para los amantes de la comedia.

Actúan: Simón Booth, Eric Ganam

Producción: Jotdok Producciones

Clasificaciones: Stand up, Adultos

EL ARENAL

Juan Ramírez de Velasco 444 – CABA

Teléfonos: 1126051812

Web: http://www.elarenal.com.ar

Martes – 21 hs – 29/10/2019, 05/11/2019, 19/11/2019, 03/12/2019 y 17/12/2019

 

Invicto¿Hasta qué punto dos señoras de clase alta son capaces de cuidar el buen nombre y la empresa familiar?

Invicto es un musical donde el machismo, los viejos patrones sociales y en cierto punto la mafia y el modus operandi del fútbol actual se ven disminuidos por ella, la fuente de todo: La Muerte.

Libro: Juaco Stringa

Actúan: Maia Barrio, María Victoria Casserly, Pilar Dantin, Marcos Ferrín, Lucas Pereyra, Lisa Queti, Fabián Roetto, Federico Sorrentino, Sofía Stringa, Carina Torre, Andrés Vaca, Franco Zamorano

Diseño de luces: Ricardo Bangueses

Música original: Ale Dolina

Letras de musicales: Juaco Stringa

Fotografía: Marcela Russarabian

Asistencia de escenario: Gustavo Benavídez

Supervisión de vestuario: Javier Laureiro

Asistencia de dirección: Deby Tescione

Prensa: 0km Prensa

Arreglos Vocales: Ale Dolina

Producción ejecutiva: Daniel Caceres, Maru Miguez

Coreografía: Ariel Juin

Reposición Coreográfica: Lisa Queti, Federico Sorrentino

Puesta en escena: Ricardo Bangueses

Dirección vocal: Ale Dolina

Dirección general: Ricardo Bangueses

Clasificaciones: Adultos, Musical, Artes Escénicas

TEATRO LA MUECA

José Antonio Cabrera 4255 – CABA

Teléfonos: 4867-2155

Web: https://www.facebook.com/lamuecateatrook/

Entrada: $ 300 – Martes – 21 hs – Hasta el 26/11/2019

En esta casa no pasa nadaBernarda vigila, todo lo puede. Pero subestima el peligro de querer controlar los corazones ajenos, como si fueran propios.

Cuando el deseo es vedado, como tapeado con cemento, se convierte en una fuerza desconocida que empuja paredes, hasta derrumbarlas.

“EN ESTA CASA NO PASA NADA”, habla de eso. Del deseo, de la sangre, y una madre que detiene el tiempo en una muerte. Habrá Revolución.

Una pesadilla ingobernable que ahoga y palpita, la del cuerpo, que florece.

Actúan: Tomás Martín Almandos, Flora García, Alejandro Guerscovich, Shushu Höfferle, Florencia Laval, Franco Luque, Gisella Missón, Evelyn Mosmann, Juan Pablo Panebianco, Solana Pastorino, Betto Pedraza, Augusto Rey Perdomo, Majo Ñañez, Pina Spena

Diseño de luces: Sebastián Crasso

Fotografía: Lucas Suryano

Diseño gráfico: Leandro Correa

Asesoramiento artístico: Marina Andrada

Asistencia De Escenas: Lucas Suryano

Dirección: Florencia Laval, Julieta Varela

Duración: 60 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

PATIO DE ACTORES

Lerma 568 – CABA

Teléfonos: 4772-9732

Web: http://www.patiodeactores.com

Entrada: $ 350 / $ 300 – Martes – 20:30 hs – Hasta el 10/12/2019

Las cuñadasLas Cuñadas es una comedia dramática en la cual Gynette y Gyselle trastornan su ritual semanal de tratamiento de belleza a partir del descubrimiento de la homosexualidad de Roberto, hermano y esposo de las protagonistas. El plan para encubrirlo y el vínculo con su manicura, sumados al cruce de las clases sociales, serán solo alguno de los argumentos que llevan este enredo al extremo, exponiendo las miserias más profundas y los valores morales de cada uno de los integrantes.

Dramaturgia: Florencia Naftulewicz

Actúan: Julia Galeano, Mercedes Moltedo, Florencia Naftulewicz

Escenografía: Leandro Crocco

Iluminación: Leandro Crocco

Adaptación Musical: Rosario Boyle, Gastón Massenzio

Fotografía: Alejandra Buses

Diseño gráfico: Feroz Visual Studio

Asistencia De Producción: Lucila Bernabey

Producción: Felicitas Oliden

Dirección: Pilar Boyle, Florencia Naftulewicz

Duración: 60 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

NÜN TEATRO BAR

Juan Ramírez de Velasco 419 – CABA

Teléfonos: 4854-2107

Web: http://www.nunteatrobar.com.ar

Entrada: $ 350 – Martes – 21 hs – Hasta el 26/11/2019

Solas

SOLAS un ciclo de Solos de danza contemporánea realizado por Lu greco, Lara Rodriguez y Pucanela. Un espectáculo para disfrutar de lo mejor de la danza contemporánea, los cuerpos en movimiento, la expresión al máximo.

Intérpretes: Lu Greco, Antonela Pereyra, Lara Rodríguez

Duración: 60 minutos

Clasificaciones: Danza, Adultos

CULTURAL FREIRE

Freire 1090 – CABA

 

Entrada: $ 350 – Martes – 21 hs – Hasta el 29/10/2019

Open mic

El “Open Mic del Stand Up Club”, los martes o miércoles a las 21.30 hs en Stand Up Club, Paraná 1021.

Show de Stand Up con comediantes que recién se inician en el género, presentado por un comediante profesional.

En este show participan comediantes novatos y a veces comediantes profesionales con material nuevo.

El presentador es un comediante profesional con amplía trayectoria y muy gracioso.

Stand Up Club es un Club de Comedia con shows de comediantes profesionales rotativos.

Es atendido por comediantes, el belga Kristof y Maio, brindando un servicio cálido y generando un espacio muy íntimo. Un verdadero Club de Comedia a la altura del nivel internacional.

Entradas: $150. Podés comprar con descuento en: www.standupclubarg.com

Actúan:

El Belga, Maio Tanzer

Web: http://www.standupclubarg.com

Duración: 90 minutos

Clasificaciones: Stand up, Adultos

STAND UP CLUB

Paraná 1021 – CABA

Reservas: 1139084131

Entrada: $ 150 – Martes – 21:30 hs – Hasta el 22/12/2019

La muerte del croupier

Un hombre y una mujer llegan a un galpón reciclado como teatro, donde se ensaya una obra cuyo argumento relata el intento del elenco por obtener de parte de alguna instancia gubernamental una habilitación para casino, ya que se han multiplicado los casinos clandestinos a la vista de todos, como ejemplo de transparencia política. Ella es una de las actrices. Él es un fotógrafo recientemente despedido que mastica con fracasado disimulo el odio generado por el maltrato del que ha sido objeto. Descolocado por su situación, decide quedarse y se involucra en los ensayos de la obra La muerte del croupier durante una huelga. Su tensa participación en la reconstrucción de la escena de la muerte, le recuerda dolorosamente un episodio similar de su vida profesional, y lo altera, paulatinamente.

Durante los ensayos, vemos como al elenco un funcionario le propone incorporarse a un nuevo plan, en el que las deudas contraídas en los casinos habrían de saldarse con órganos del propio cuerpo. El proyecto se encuentra tan naturalizado como la clandestinidad de los casinos en cuanto estandarte de la transparencia. El horror destilado se suma al malestar creciente del protagonista, que colapsa. Lo absurdo ha virado al sentido trágico. La explosión final plasma el sonido y la furia a los que parecemos estar encadenados como sociedad.

Este espectáculo cuenta con el apoyo de PROTEATRO.

DramaturgiaJorge Palant

ActúanJorge Capussotti, Alejandra Colunga, Beatriz do Santos, Mario Mahler, Dora Mils

VestuarioJorgelina Herrero Pons

EscenografíaJorgelina Herrero Pons

IluminaciónJorgelina Herrero Pons

VideoLucas Palant

FotografíaLucas Palant

Diseño gráficoNicolás Palant

Asistencia de direcciónMercedes Kreser

PrensaDaniel Franco

DirecciónJorge Palant

Duración: 75 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

TADRON TEATRO Y CAFÉ

Niceto Vega 4802 – CABA

Teléfonos: 4777-7976

Web: http://www.tadronteatro.com.ar

Entrada: $ 300 – Martes – 21:30 hs – Hasta el 26/11/2019

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