*** Mayo 2017 ***

Malaui1

Ficha MalauiQue un viaje por el mundo hace cambiar a las personas y madurar, ver la vida de otra manera, con otros ojos. Son justificaciones para emprender una travesía…

Malaui es un musical (con libro y dirección de Jorge Camisay, coreografías de Rodo Santamarina, y dirección vocal a cargo de Belén Di Iorio) que tiene varios mensajes por descubrir. Como el mundo, pero mirado más de cerca, bien cerca, como haciendo una introspección en el lugar, sin necesidad de cargar las maletas y subir a un avión.

Porque todos los problemas, situaciones inconclusas, asombros, miradas y conocimientos no se obtienen contemplando paisajes y diferentes culturas sino observándonos.

Malaui es un país al sureste de África, sin salida al mar, colonizado por Gran Bretaña (y manteniendo el poder durante 73 años). ¿Por qué viajar hasta allá? ¿Para qué?

Curiosamente, las canciones de esta obra son de Coldplay (una de las bandas inglesas más famosas de la actualidad). Una banda que aún no había surgido para el momento del imperio, para ocupar tierras que no les pertenecían. Así y todo, la música tiene el don de no poseer fronteras ni de poblar odio, sino de atraer o no a quienes la consuman.

Tres amigos (Mauricio Camuglia, Landriel Oviedo y Diego Crevacuore) se unen para disfrutar de unas vacaciones en Malaui y alrededores, por tiempo casi indefinido. Entonces, este trío tendrá el protagonismo del show, llevando adelante su canto y baile, mostrando su talento y, a su vez, dejando lugar al resto del elenco para que también lo haga.

A lo largo del viaje, como en toda convivencia, surgirán: roces, discusiones, descubrimientos y nuevos placeres. Este viaje les hará reconocer que la felicidad (Daniela Santi) siempre estuvo delante de ellos (sobre todo de uno de ellos).

Todas las canciones conocidas (Paradise, Yellow, Clocks, The scientist, Fix you) están en el repertorio del musical, además de algunas que se suman a la historia. Por ello, podremos cantar por lo bajo, seguir las melodías y sentirnos más cerca de Malaui.

Es una comedia ideal para niños y adolescentes (no por eso no disfrutable por los adultos). Con algunos actores que sobresalen por sobre otros (tanto en caudal de voz como interpretaciones), al igual que en el caso de dos bailarinas que se comen el escenario desde que aparecen.

Vos sos el paraíso”, le dice en cierto momento el protagonista a la felicidad (vestida de blanco y una sonrisa infinita). Claro que él no daba por sentado que la mujer que había conocido era algo mucho más que eso.

Uno de los aspectos más interesantes de la historia es cómo el autor enlaza las canciones con un significado simbólico y, así, se va conformando el gran cuento de la vida. Porque podrían ser adultos, ancianos. Pero todos vamos en busca de lo mismo, solo que en ciertas ocasiones tomamos decisiones y rumbos diferentes.

Malaui es atractivo por donde se lo mire, porque podemos disfrutar de un escenario que cambia de tonalidad en cada uno de sus cuadros musicales, con efectos de humo y lumínicos que harán más llamativo el espectáculo, más cambios de vestuario constantes; permitiendo que todo el conjunto produzca un abanico de sentimientos en vivo tanto por parte de los artistas como del público.

Lo más notorio es el énfasis que pone cada uno de los artistas por permanecer radiante, feliz, con una naturalidad especial y única. Ellos están orgullosos de lo que montaron y eso traspasa las tablas.

Es difícil observar a tantos artistas, mirarles los ojos, las extremidades, los pasos, la voz, la interpretación, el andar, la soltura. Y más y más. Pero, en un momento, descubrí a dos talentosas (Cecilia Cavallero y Agustina Pelaez) que tenían ese plus llamado talento innato. Sus miradas eran distintas, brillaban, se posaban en un horizonte sentido y transferían su actuación con tan solo estar y permanecer paradas.

Si no encontrás tu destino, estás algo perdido, no sabés quién sos ni cuál es tu misión en este mundo; sin dudas que Malaui es la propuesta para vos. Pero, si amás Coldplay y todo el universo melódico de esta banda, también es una gran posibilidad de que te acerques a verla.

Dibujos que conformar situaciones, hechos, momentos y que se deshacen como los imprevistos. Como la vida misma.

Mariela Verónica Gagliardi

Hercule-Savinien de Cyrano de Bergerac, nació en París el 6 de marzo de 1619. En la actualidad es recordado, entre otras cosas, por la obra del dramaturgo Edmond Rostand, que se basa en la vida de este ilustre poeta y soldado. La obra siempre fue exitosa y fue llevada, incluso, al cine (por ejemplo, en los años noventa, teniendo como protagonista a Gerdad Depardieu).

Qué buscaba este revolucionario, qué persiguen los enamorados, hacia dónde van cuando sienten que todo está perdido para sus corazones.

El amor. Qué tema más heroico, controversial e inevitable en la vida de todos los humanos.

La Compañía Criolla vuelve a deleitarnos con otra de sus propuestas escénicas, de la que toma el clásico de Cyrano de Bergerac para convertirlo en una versión más nativa para niños (y adultos, como siempre).

Así es como Cyrano de más acá (escrita y dirigida por Emiliano Dionisi) se traslada de Francia a Buenos Aires, con un estreno a sala llena en el Teatro Cervantes. La nueva comedia musical dará mucho de qué hablar y cautivará a todas las familias que pongan un pie en la calle Libertad.

Estoy convencida de que hacer un espectáculo para niños es muchísimo más intrincado que uno para adultos, sin desmerecer a nadie. Permitir que un infante se interese por el arte, que escuche y vea una historia (que, tal vez, anteriormente leyó o le leyeron) es algo increíble. Único. Por eso es que la cultura no es un plato sobrante sino principal, junto con la educación.

¿Por qué es importante la historia de este poeta sii hubo tantos hombres inteligentes, que enamoraron y cautivaron?

Cyrano tuvo el don de ser leal a sus valores, poniendo en primer lugar su amistad con Cristian y evitando romperle el corazón.

Para quienes no conocen la trama, les cuento que durante el periodo Barroco, en Francia, existió este ser tan particular que logró mezclar sus ideas libertinas con la escritura y su espontaneidad. Él estuvo durante toda su vida enamorado de su prima Roxane, la cual jamás se habría fijado en su persona. En primer lugar por su parentesco y, en segundo lugar, porque estaba obnubilada por el atractivo físico de Cristian. Claro que esa visión cambia, a lo largo del tiempo, cuando deja de ser superficial y conoce lo que es el romanticismo.

Cyrano de más acá tiene esa impronta fresca que con frases modernas, de nuestra época y lugar, captan incluso al menos leído. Cyrano es feo, tiene una nariz muy grande pero, sin embargo, es el hombre más deseado por todas las mujeres. Incluso por Roxane, sin ella saberlo aún.

La dramaturgia se sostiene a lo largo del tiempo y de cada una de las cartas que Cyrano le redacta a su prima, con la firma de Cristian. De esta manera, los dos logran enamorarla, aunque ella tarda toda su vida en saberlo. Recién cuando su primo está por morir, recita una de sus cartas (de memoria) y, así, ella descubre la verdad. Para ese entonces, Cristian (el que creía su gran amor) ya había fallecido, décadas atrás, en la Guerra de los 30 años.

Entonces, cabe preguntarnos, qué habría sido de estos mortales si se hubieran amado libremente, a pesar de todo y más allá de todo.

Quisiera hacer mención a la puesta en escena que es realmente grandiosa, que consigue situarnos en los dos lugares en que se desarrolla la acción, en la iluminación que persigue cada uno de los cuadros de cada situación (porque verlos interpretar a estos actores se torna visible, palpable, real e imposible de olvidar), en la música en vivo que, como siempre, suma un plus y en la perfecta dirección de Dionisi.

Considero que Roberto Peloni es el Cyrano más bello que pudiéramos tener y que consigue tomar la esencia del francés, persiguiendo su misión (al menos la única que se atreve a explorar). Julia Garris es la muestra de femenidad absoluta que pretende ser fiel a su sentir durante toda la vida. Talo Silveyra enaltece, como siempre, ese don para expresar ternura y es así como este trío conmueve desde que aparece en escena hasta que se cierra el telón. Estos talentosos son acompañados por Horacio San Yar, otro excelente actor que lleva adelante la complejidad de interpretar a varios personajes y de hilvanar los hitos de esta gran historia, también uniéndose a la tribu maravillosa.

Me emocioné, lloré, reí, vibré, me conmoví y recordé cada una de las obras que vi de esta compañía. Por eso es que resulta imposible no recomendar una y otra vez.

Mientras sigan existiendo elencos de esta magnitud es que el teatro será infinito, el arte podrá seguir desplegando sus alas y la inocencia de los niños ser conservada como tal.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Casa Linguee14

A veces no se puede encasillar a una obra en un género específico ni mencionar un argumento, rígidamente, ni decir que la historia empieza y culmina en un determinado momento y con una finalidad precisa.

Casa Linguee (escrita y dirigida por Christian García) permite jugar entre lo real y ficticio al mismo tiempo, así como comprometer al espectador e involucrarlo en cuestiones sociales y políticas a la vez. Su impecable dirección, convierten esta pieza artística en un tributo a la muerte.

Esta obra de teatro que cuenta con un elenco de actores numeroso y formidable, sorprende de principio a fin. Permite especular, pensar, reflexionar, ir y venir en el tiempo, volver a posicionarnos sobre temáticas de la sociedad no resueltas en nuestros días (incómodas), sentir la muerte de cerca y al mismo tiempo tan pero tan lejana. Porque Casa Linguee es un servicio funerario pero que no huele a tal, sino todo lo contrario, ya que la historia está fragmentada en dos partes: una con mucho humor y dispuesta a generar la risa fácil, así como la siguiente muy dramática y punzante.

Al ingresar en la sala del Teatro Abasto, puede notarse una proximidad con el espacio escénico y un detrás de escena aún más amplio que el primero. Se trata de que estemos ahí, observando, intentando escuchar el murmullo de todo lo que hablan en su intimidad, de sus angustias, de sus penas, de cada uno de los problemas que traen sin resolver. Total, no necesitan sonreír ni pasarla bien sino acompañar a familias que acaban de perder a un ser querido, que están afectadas, dolidas, en una nuble con relámpagos. Y allí están estos empleados atípicos que solo se parecen en sus vestimentas negras, en su palidez, pero nada más.

Están unidos por la desdicha, por un recuerdo atroz, por rememorar a Evita Perón y su pérdida. Pero no se menciona su vida, no se habla de quién fue. Solo se la nombra. Y nada más.

Casa Linguee es una construcción en movimiento, da la sensación de una vivienda que se está construyendo por sus cimientos, que en algún momento colocará sus tejas pero aún no. No es el momento. Con esto no quiero dar lugar a incertidumbres argumentales sino a la sensación vertiginosa que provoca el no tener certezas sobre qué camino pretende recorrerse durante la obra.

Pude captar dos lecturas posibles pero podrían existir varias más.

Porque existe un protagonista (Lucas Crespi), un hombre que llega al lugar en busca de empleo y se encuentra con esto. Con esto que es lo contrario a la vida. Que solo le mencionan algunas cosas, pero nada más. Y él, mientras, intenta recopilar información observando, preguntando. Él es un espectador más podría decirse, como nosotros. Solo que tiene la gran oportunidad de participar activamente. De hecho es el personaje más cautivante y notorio a lo largo de la historia. Nos hace reír a carcajadas, sentir compasión, tristeza, dolor, desesperanza. Él está solo, a pesar de estar acompañado y podría estar muerto. Aunque, una visión más simplista podría realmente acercarnos a una casa fúnebre a la que acude un joven a pedir empleo, y nada más. Si jugáramos a seguir especulando con el argumento también se podría decir que él simboliza a los que no tienen voz, a los que piensan diferente y no son aceptados, a los que se ven obligados a pertenecer o morir en el intento de seguir su camino solitario.

Muy pronto los personajes tendrán voz propia, oiremos sus monólogos y diálogos superpuestos, sus maquillajes pálidos y sus actuaciones frente al nuevo difunto. Un difunto que jamás conoceremos. Pero eso es lo de menos.

Comedia y drama a la vez. Luz y oscuridad. Melodías que pretenden surgir y la posibilidad de mencionar a la cumbia para traer la alegría a tanta desdicha. Ellos son una familia ficticia que participa en el día más trágico de otra familia. Cada día de otra. Acompañando, doblegando el dolor, sufriendo a la par. Porque para eso contratan a la empresa. Para eso la buscan.

Pero, no se respira un aire turbio sino la fragancia a formol que nunca aparece, el procedimiento que hacen rutinariamente y que debe aprender el nuevo. Este nuevo que no sabe de qué se trata todo, que carga su bandeja de mozo y se le cae de repente. Que pretende servir en un evento que jamás comienza y que no tendrá lugar en este relato. Mientras sus lágrimas se derraman, incesantemente, podemos tomar conciencia de la frivolidad, de la calidez de un abrazo (de su importancia).

Casa Linguee es la posibilidad de reconciliarnos con la muerte, con los que ya no están, con las despedidas eternas y con la oportunidad de interpretar a quienes queramos. Porque en algún momento la pintura se correrá y dejará ver la simpleza de cada uno de ellos, de los que componen este trabajo tan singular, tan burocrático, tan congelado y tan necesario por tantos humanos que aún no entienden de qué se trata la vida.

Cuando alguien ya no está, no hay maquillaje que pueda traerlo de nuevo ni pena que pueda hacerse más bonita.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Laura Correa.jpg

¿Cómo se gesta la propuesta de Parrandera´s?

Parrandera´s surge para un ciclo de teatro cumbiero. Me convoca Horacio Nin Uría a participar con la propuesta de escribir una escena de 15 minutos sobre el universo de la cumbia. Así fue que me senté a escribir, con una imagen clara en mi cabeza, que era una mujer de espaldas con los brazos elevados hacia arriba y una campera de flecos colgantes. Y, de ahí, se destapó todo este universo. Realizamos esa escena breve por dos años, en distintos espacios, hasta que me decidí y la hice obra larga. Y allí empezó el proceso de ensayos de lo que hoy es “Parrandera´s. Epifanía de un rapto”.

¿Considerás que es indispensable tener a alguien a quien adorar?

Considero que siempre es bueno tener miras hacia donde aspirar, gente humana y real que admirar, creo que la adoración ciega, endiosando, puede ser bastante falible en su resultado, muy desilusionante. Pero yo tengo grandes artistas mitificados que son mi inspiración y tengo sus fotos dando vueltas por ahí como guardianes de mi inspiración. Tengo mis propios ritualcitos, con objetos e imágenes que tienen un valor para mí, y son mis espacios sagrados.

¿En qué te inspiraste para crear esta historia de suspenso?

El tema de la adoración estaba ya en mí, en otro material que había estado escribiendo, pero con más tinte social político, y cuando empecé a escribir esta obra sobre el universo de la cumbia, nuevamente el tema me surgió desde otro lado y todo se desarrolló muy genuinamente. Fue ir siguiendo a los personajes e ir entendiendo a dónde me iba llevando la trama. La historia me pedía empaparme de algunos materiales, y fui leyendo varias cosas sobre los cultos populares, sobre mitos y, fue ahí, que apareció muy fuertemente Helena de Troya como paralelismo y todo se terminó de acomodar en mi cabeza.

¿Puede el amor salvar a las almas perdidas?

Románticamente hablando podría decirte que sí, que el amor podría salvar todo, pero siendo un poco más errática podría decirte que hay almas que no quieren ser salvadas.

¿Cómo hubiera resultado la historia sin la intervención del hermano de Raquel?

No puedo imaginar la historia sin ese personaje, ya que es el que desata el conflicto central, y la obra se concibe alrededor de su llegada, y ese choque de mundos. Y de esa dualidad entre él y ella, y ellos y él.

No hay personajes buenos o malos.

No, definitivamente. Los personajes son humanos, tienen una historia detrás, tienen sus desilusiones vividas, sus marcas sociales, y justamente desde ahí se definen y desde ahí dialogan con sus imposibilidades y con sus virtudes.

Cuando el afuera es muy cruel, ¿mejor crear un universo paralelo?

Sí, yo creo que hay bellísimas historias sobre cómo en situaciones de opresión, ciertas personas han encontrado una vía para poder encontrar sentido a su existencia (como Ana Frank y su escritura). Aquí, los personajes crean culto, sus propias reglas y se crean, así, una pertenencia y una nueva identidad que el sistema capitalista les ha robado al dejarlos completamente desclasados, desamparados económicamente. Esa es la importancia de la cultura, justamente en una sociedad, a mi entender: suplir ese lugar de pertenencia, de comunión y sentido, más allá de todo. También se incluyen en esto las religiones.

¿Ser o pertenecer?

Me es difícil separarlas. Yo soy una persona muy social, adoro pertenecer a grupos, pero también creo que es importante poder ser más allá de eso. Quiero decir, poder trascender algunas pautas sociales y acomodarlas a antojo. A veces, por pertenecer las personas dejan de ser, y ese es el punto a tener en cuenta y cuestionarse siempre en la grupalidad. A mí me cuesta poder seguir una religión, un partido político, con un 100 por ciento de pertenencia si hay reglas que se imponen que no comparto. Por lo tanto, creo que hay que ser criterioso y no decir sí a todo por miedo a ser excluido.

¿Las luces obnubilan la oscuridad de los personajes?

Sí. En cierta forma, sí. Todo el brillo de sus vestuarios y toda la jocosidad de sus diálogos, tapan una gran oscuridad que llevan consigo, latente.

¿Hay algo de Gilda en Raquel?

Claramente sí. Aunque no sea una decisión premeditada, pero mientras íbamos haciendo la obra, y mientras yo la iba escribiendo, haber vivido el fenómeno Gilda me hacía poder sustentar la historia verídicamente, digamos. Saber qué cultos populares de esa magnitud existen. Helena se esfuerza por ser Raquel, por pertenecer a ese mundo de la cumbia, pero ya su cuerpo cuenta otra cosa. A Gilda le había pasado un poco eso también.

Mariela Verónica Gagliardi

 

Iracunda tristeza10

Existen historias que indagan en lo más oscuro del ser humano, que se empeñan por escarbar bien profundo hasta destrozar a sus supervivientes. Esta es una de ellas y por eso es que resulta difícil deglutir mientras se la presencia.

Iracunda tristeza (escrita por Gilda Bona y dirigida por Silvia Hilario) presenta un texto lineal, con reiteraciones, con la intencionalidad de victimizar a sus protagonistas y colocarlos en ese lugar del que jamás podrán salir. Dos seres abandonados, relegados por sí mismos, conformistas y patéticos. Uno podría aprender del otro, sin embargo, los traumas presentes y pasados los hacen cometer los mismos errores, llorar sin demasiada angustia y soñar con masticar alimentos de otros hogares.

Mientras una mucama realiza los quehaceres domésticos, le trasladará a su amo absolutamente toda su tristeza y quién es en verdad. Claro que existe tanta oscuridad en el relato que quien más deprimido parecía, termina siendo el más astuto.Y se me viene a la mente la tolerancia. Aquella palabra tan excluida y difícil de poner en práctica. Porque Iracunda tristeza debería ser una ventana para observarnos, para sentir melancolía en un día de otoño y no el temor a la soledad o a lo que no resultó. No existe un final feliz ni una vuelta de tuerca. Es lo que es y nada más.

Como esos viejitos que observan la vida pasar y la gente caminar. Como si sus vidas se hubiesen extinguido sin asumir que les queda más por atravesar y disfrutar.

Esta puesta en escena, esos discos de Pat Boone reproducidos, esos libros investigados y esa máquina de escribir; seguramente seguirán activos. Nunca se sabrá por cuánto porque en esta vida certezas son las que faltan.

Al tiempo que el enojo crece y se apaga, la crítica resucita para hablar mal del de al lado, para tildar a los judíos de avaros. Nada nuevo. Siempre es mejor juzgar que pedir. Aunque la peor avaricia de esta mujer es su manera de ser, tan deplorable y esquizofrénica. Tan apesadumbrada y extinguida. Una muerta en vida.

Ella está contratada para cuidar pero precisa cuidados de todo tipo. Llama la atención su rigidez ya que no da el ejemplo en nada. Tiende la cama en la cual se desvanece y camina taciturna como suplicando cariño, aquel que tal vez nunca tuvo.

Me gustó mucho la escenografía, ese ventanal que permite ver el efecto de lluvia incesante y todo el mobiliario para adentrarnos en el hogar de este escritor en ruina.

Las interpretaciones de Gabriel Nicola y Marta Pomponio son bastante naturales y resulta muy agradable el desempeño del actor, quien consigue transmitir su sentir en todo momento, sin pretender ser otro, sino desnudándose hasta su punto más vulnerable.

Cuando el espiral sigue girando es momento de que la catarsis frene y tome otro rumbo o que la historia concluya. Un fin para un nuevo comienzo que podría ser el del título del libro que está por escribirse o tal vez la promesa de, que jamás llegará.

No hay demasiado para analizar ya que todo está expuesto en unos diálogos que se repiten constantemente. Muchos de nosotros podrán atar cabos y pensar en situaciones de la vida real o en personas que actúen de este modo ante determinadas circunstancias. Pase lo que pase la lluvia no cesará y quizás el mayor consuelo sea visualizar a alguien que esté más atravesado por la fatiga de vivir en el cuerpo equivocado.

Desgarradoras frases que pretenden expresar en palabras todos sus tormentos. Como si el mundo pudiera dejar de girar para que el primer infeliz se baje.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

nuestras mujeres

GUILLERMO FRANCELLA

ARTURO PUIG                    JORGE MARRALE

NUESTRAS MUJERES

REESTRENO 4 DE MAYO DE 2017

TEATRO METROPOLITAN SURA

Guillermo Francella, Arturo Puig y Jorge Marrale protagonizan el reestreno en Argentina de NUESTRAS MUJERES; de Eric Assous, en versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino; dirigidos por Javier Daulte y con producción general de Pablo Kompel y Gustavo Yankelevich.El reestreno de NUESTRAS MUJERES será el 4 de Mayo de 2017 en el Teatro Metropolitan SURA , Av. Corrientes 1343, CABA.

Tres amigos de toda la vida se juntan a cenar y a jugar a las cartas una vez por semana. Pero esta noche uno de ellos no llegará a la hora convenida. Y para cuando finalmente aparezca, la noche ya no será la misma….

El equipo creativo principal de NUESTRAS MUJERES se completa con el diseño de escenografía de Jorge Ferrari, el diseño de luces de Matías Sendón y el diseño de vestuario de Ana Markarian.

NUESTRAS MUJERES se estrenó originalmente en Francia en 2014 convirtiéndose en el mayor suceso de la temporada con 160.000 espectadores en 150 funciones, protagonizada por Daniel Auteuil (luego reemplazado en una segunda temporada por Jean Reno), Richard Berry y Didier Flamand.

Funciones:  Jueves 20:30 hs / Viernes 21 hs / Sábado 20:30 y 22:30 hs / Domingo 20 hs

Teatro: Metropolitan Sura  Avda. Corrientes 1343

Localidades desde $ 500.-

elpacto

VUELVE EL CASO QUE CONMMOCIONÓ A LOS AÑOS ´20.

“EL PACTO”

UN CRIMEN MUSICAL

¿HASTA DONDE SOMOS CAPACES DE LLEGAR POR AMOR?

 Teatro BORDER, Godoy Cruz 1838 (Palermo)

 Con LEANDRO BASSANO y PEDRO VELÁZQUEZ

 PIANO: GASPAR SCABUZZO

LIBRO: STEPHEN DOLGINOFF

DIRECCIÓN: DIEGO ÁVALOS

https://saborateatro.com/2016/10/11/pistas-que-vengan-la-frustracion/

Hay artistas que soslayan el espacio escénico y convierten una obra en vida. No son muchos los que se animan a innovar, a crear otro código y convertirse, tal vez, en un espectáculo para público específico.

Arriesgar vendría a ser la primera palabra que se me viene a la mente cada vez que veo una propuesta de Gustavo Friedenberg.
Gobernar es poblar es el título de su nueva puesta de danza-teatro, la cual demuestra (irónicamente) una de las primeras órdenes de Dios en la Biblia: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla” (Génesis).

Friedenberg consigue plasmar un universo estético maravilloso en el que la tecnología lumínica, el canto autóctono, la música y la danza se confluyen en un mismo centro. Como si se tratara de un lenguaje único (a pesar de ser muchas veces diverso). Esto es lo que el creador (y no me refiero al Dios Jehová, sino a Gustavo) subraya con énfasis en cada paso de baile, en cada movimiento controversial y diferente, en cada refrán semejante y en cada grito durante el parto. Porque una criatura, otra, otra y cada vez más poblaron. Pero, ¿a qué apunta la vida? Somos muchos, demasiados, cada vez más. Y no hay arca de Noé que venga a salvar a unos sí y a desechar a otros. Acá se salva y sobrevive el que piensa, el que siente, el que solo danza más allá de todo y el que perece observando más allá de nada. Todos se salvan y no hay exterminio ni dolor más que el de sufrir cuando toque.

Un elenco formidable compuesto por seis actores (uno de ellos acompañará con un eximio bombo legüero), bajo la dirección de uno de los más revolucionarios directores de esta disciplina que combina a las artes escénicas con la danza.

Distintas generaciones, distintos sexos y sexualidades sin discriminación alguna, sin xenofobia: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. Con esto se refería a los dos sexos que debían sobrevivir en la eternidad: femenino y masculino. El resto quedaría fuera de su mundo y eliminado de un golpe. Por suerte y gracias a la naturaleza, cada quien siente y, a partir de ese sentir, elige. Sin condicionantes sin hechizos ni amenazas. La culpa no es nadie y es de todos. Porque el mito que considere que poblar el universo es reproducirse sin frenesí es porque no se detuvo a pensar cuál es su propósito en la Tierra.

Y, dejando a un lado la religión, Friedenberg se basa específicamente en esta performance en la máxima de Juan Bautista Alberdi que se fundamenta en bases políticas. Gobernar es poblar con respecto a educar, a crear ciudadanos libres y civilizados. Esto según la mirada hacia Norteamérica que no siempre se corresponde con la de nuestra patria. O, en verdad, casi nunca, sobre todo en nuestros tiempos. Por eso, en referencia a “embrutecer” se toma como protagonista a una mujer aborigen que, lejos de ser incapaz de progresar, le termina enseñando a toda persona que se cruza por el camino de qué se vale el amor, la vida, el sentimiento y las raíces. Porque copiar no es el legado de esta pieza artística, sino utilizar lo propio para convertirlo en piedra preciosa. No es necesario, entonces, bajo la dialéctica del autor; traer población de afuera y erudita para poblar a su antojo el correr de los días.

Puede, sin embargo, ingresar quien lo desee y compartir su sabiduría (no en cuestión de talento) con los demás. Porque un verdadero país debería haber sido pensado así y no pretendiendo y aniquilando. La conformación de una Nación es puesta en duda, sus fundamentos políticos también y el legado de sus fundadores, ¿por qué no?

Acá gobierna el artista, el que justifica su vida a partir y a través de las ideas creativas. El que domina sin proponérselo y el que manipula sin saberlo.

¿Vamos a hacer una coreo?

No. Vamos a aprender a convivir dentro de una. A copiar los pasos del clásico si atraen o a mimetizarnos con los de contemporáneo si es más natural al cuerpo. Vamos a cantar en otra lengua o a continuar con la propia. Porque no hay quien dictamine una sentencia ni realce al “mejor”.

Habrá quien olvide embarazarse o quien lo haga por costumbre. ¿Quién podrá juzgar?

Cuando dos naciones se unen (en este caso, dos estilos contrapuestos), se examinan por fuera y se funden en un solo plano. Se mimetizan, al fin y al cabo. Porque la socialización es primaria y las bases son el firmamento más fuerte y conmovedor de Gobernar es poblar.

Máscaras, expresiones, juguetes inflables, otros reales. Todos conforman este universo poético en el que la única poesía es la forma de expresar y sentir. ¡Como si fuera fácil!

A la vez que la Vía Láctea da comienzo y fin a la humanidad, cada espectador se llevará un sentimiento. Y digo uno porque dependerá del compromiso que mantenga durante la función.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

lavagina.jpg::REESTRENO::

DOMINGO 7 DE MAYO

20.00 HORAS

TEATRO AUDITORIO LOSADA

Corrientes 1551

¡OCHO ÚNICAS FUNCIONES!

LA VAGINA ENLUTADA

¿Ya no hay hombres, o hay mujeres cerradas al amor?

DIRECCIÓN GASTÓN MARIONI

LIBRO WALTER GHEDIN

El domingo 8 de Mayo y por ocho únicas funciones, llega al teatro Auditorio Losada “LA VAGINA ENLUTADA”, escrita por el reconocido sexólogo Walter Ghedin.

Esta comedia dirigida por Gastón Marioni, además representa la vuelta a los escenarios de una de las míticas figuras que marcaron los 80´: Judith Gabbani, que se pondrá en la piel de una de las cinco mujeres que esperan la partida de un tren en una estación del interior de la Provincia de Buenos Aires.

Las complicidades y los silencios de estas amigas comienzan a resquebrajarse ante la espera que las pone frente a sus soledades, sus miedos, sus complejos, sus relatos sellados y sus secretos prometidos. Un encuentro que modificará sus visiones y por sobre todo sus verdades…. Ninguna de ellas volverá a ser la misma…

Ghedin es médico psiquiatra, psicoterapeuta y sexólogo clínico y por primera vez llega al teatro una obra basada en una de sus novelas.

ELENCO

Judith Gabbani

Jessica Schultz

Mónica Salvador

Ana Padilla

Cecilia Tognola

EQUIPO

Libro Original: Walter Ghedin

Versión: Gastón Marioni

Vestuario: Pablo Battaglia

Fotografía: Russarabian

Diseño Gráfico: Eduardo Asplanato

Prensa: María Lapadula

Producción general: Walter Ghedin

Dirección: Gastón Marioni

FUNCIONES

DOMINGOS DE MAYO Y JUNIO 20:00 HORAS

TEATRO AUDITORIO LOSADA 

CORRIENTES 1551 – C.A.B.A.

ENTRADAS A TRAVÉS DE ALTERNATIVA TEATRAL

yoAutor: Cristina Escofet // Interprete: Lorena Vega // Músicos: Sebastián Guevara, Agustín Flores Muñoz y Malena Zuelgaray // Música Original y Arreglos Musicales: Sebastián Guevara, Agustín Flores Muñoz y Malena Zuelgaray // Dirección Musical: Agustín Flores Muñoz // Dirección: Andrés Bazzalo // Funciones: Domingos, 18 hs. // Teatro del Pueblo, Av. Roque Saénz Peña 943 // Entrada: $200.- (Estudiantes y Jubilados $170.-) // Tels.- Informes: 4326-3606

Encarnación Ezcurra, la mujer de Rosas, artífice en la sombras de la Revolución de los Restauradores, es una figura maltratada por la historia oficial, pero de una riqueza evidenciada en las intensas cartas que enviaba a su hombre en el desierto. Nos encontramos con ella en los últimos momentos de su corta vida, recluida en sus habitaciones, obsesionada por el pasado: el intenso amor que la unió a Rosas y el poder que ya la ha abandonado. En un rastreo a través de la correspondencia que mantiene con su amante en el desierto, Encarnación se evoca desde sus fortalezas y va comprendiendo que también sus debilidades forman parte de esa vida que eligió experimentar desde la acción para ser la estratega de su hombre; y que finalmente desembocó en ser la sombra callada de ese poderío del cual no formaría parte. Fatal paradoja: ser el cerebro y la palabra de Rosas; despojada de palabra propia. Una política de agallas en un momento en que a las mujeres, el orden de lo político les estaba negado; pero también el olfato de que la ambición del poder que no dialoga con sus contradicciones, lleva en sí, el signo de la derrota

Algo sucede en escena. Una mujer Encarnación Ezcurra nos interpela desde un recorte del pasado que se hace presente. El tiempo se suspende. Todo es presente. La Negra Toribia esta ahí. Nosotros también. Desea escucharse para ser escuchada. El amor y la política en épocas de chuza y bola. Entre la estrategia, la astucia y el silencio. Algo sucede en escena. Un pedazo de historia en la piel de una mujer que entendió como nadie que nacer en estas tierras no implica nacer en una patria. La potencia humana palpable y visceral de Lorena Vega. El marco musical que nos regala ese tiempo de vidalas y refalosas. La luz que cuenta la historia iluminando, dejando entrever. Luces y sombras. La sensibilidad de un director que permite que la escena acontezca y que la cuarta pared desaparezca. Algo sucede en escena. Tanto que se te mete en la piel y sigue sucediendo después de la función”, Cristina Escofet

“La figura de Encarnación Ezcurra es largamente vituperada, a lo sumo ignorada por la historia de la Argentina. Sin embargo ella fue protagonista de un momento histórico tan apasionante como esclarecedor de nuestra constitución como país. Momentos de grandes rivalidades, de enfrentamiento entre Unitarios y Federales, de guerras civiles y antinomias. Momentos históricos que nos permiten reflexionarnos como sujetos de la historia. Su figura es notable, inquietante y supo utilizar su inteligencia y lucidez, para sortear desde las sombras las limitaciones impuestas a una mujer en su contexto social e histórico. Fue pieza esencial de la política, mano derecha de Juan Manuel de Rosas y posibilitó su acceso al poder. Con un texto brillante, poético, audaz y no exento de ferocidad nos permite acercarnos no sólo a ella si no, sobretodo, a aquellos momentos de nuestro país, que parecen, de alguna manera, reeditarse continuamente. Antinomias argentinas pasadas y presentes. Y la semblanza de la pampa bárbara. Hombres indómitos. Lucha de intereses. Momentos fundantes. Y una mirada femenina, para una mujer brava e intensa”, declara Andrés Bazzalo

Este espectáculo cuenta con el Apoyo de Proteatro

Ficha Técnica: Vestuario y Asesoramiento Artístico: Adriana Dicaprio; Diseño de Iluminación: Soledad Ianni; Fotos y Diseño Gráfico: Lucio Bazzalo; Asistencia de Dirección: Pablo Cusenza

Prensa: Silvina Pizarro

Nube de etiquetas