*** Mayo 2019 ***

Entradas etiquetadas como ‘canciones’

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Hijas del silencio

La trastornada

Sí. Soy yo, sos vos, somos todas. Todas las que amamos sin fronteras, sin escrúpulos, sin dimensión, sin pensar. Porque, ¿qué es el amor? ¿Qué está bien o mal? Lo naif es bien visto y aceptado, pero lo otro siempre parece estar al borde del abismo.

La trastornada (escrita y dirigida por Ariel Gurevich) es un claro ejemplo de esto. Dentro de esta gran puesta escénica, dramatúrgica y musical podemos notar cómo una mujer atraviesa la peor crisis eterna de su vida. Pero no es la única. Y esto es lo más interesante de propuesta.

Para analizar esta obra tuve que guardar mi sentimentalismo y amor profundo por la vida de Ada Falcón y pensar de modo objetivo. Entonces vislumbro una atmósfera que genera nostalgia, humor y una mirada en tono de melodrama. Aquí es donde me centro.

La trastornada plantea un universo femenino exageradamente brutal, con personajes antagónicos pero idénticos entre sí. Se puede ver a Laura Esses (protagonista de la historia) deambular por el lugar en que está internada hace tiempo. Una mujer que no habla con palabras sino con silencios, que está muerta en vida, que camina y cae a la vez, que recupera fuerzas en cuanto aparece el incentivo más grande -a nivel artístico- que es la música.

En cuanto ella vuelve a entonar las estrofas de los tangos que más siente, sus ojos se agrandan, sus pestañas toman forma de danza y su cuerpo se convierte en puro talento.

La pasión ha vuelto a su vida y lo genial de la trama es cómo va contagiándola a ambas empleadas del lugar -quienes también parecen estar en un estado de no vida, cumpliendo tareas por inercia-.

Esta pieza artística está narrada como novela, entonces los capítulos van ordenando cada escena a lo largo de la función. La decisión de organizar la obra de esta manera le otorga dinamismo pero no aceleramiento, motivo por el cual se puede disfrutar cada momento representado por las actrices, quienes son acompañadas por el propio Ariel Gurevich -en piano e interviniendo en algunas de las situaciones-.

Existen muchos matices de parodia que, junto al melodrama. se conjugan para volar hacia otras dimensiones.

Dejando a un lado a la protagonista, nos encontramos con las empleadas que son nada más ni nada menos que hermanas (Marcela Ferradás y María Inés Aldaburu). Y, las clásicas, las que pelean, se reprochan, traen el pasado para continuar discutiendo y ventilando todas sus intimidades de antaño.

Las tres actrices hacen un trabajo excelente, se fusionan creativamente y lo tienen ahí a su “salvador”. No por hombre solamente, sino por lo que representa.

Resulta increíble cómo el silencio se corrompe con la palabra verbal y nuestra Ada de la obra cobra vida a partir de cantar La desgracia. Luego continúa “Miseria, que es odio y es llanto porque sé quién eres”.

La música les permite reencontrarse con ellas mismas, descubrirse nuevamente (o por primera vez), soltar sus sentires, dejar los miedos por ahí y danzar la vida. ¡La vida! Que no es solo romance sino valentía y perseverancia.

Intentan interpretar todo, uniendo fragmentos de poemas y canciones de distintos ritmos. Así se suceden aquellas auto adjetivaciones que parecen interminables y que, sin embargo, tienen un desenlace.

(…) “Envidia que grita y llora (…). La exageración magníficamente expresada, retratrada, mezclada con frases de, incluso, San Agustín: “El rencor es como tomar veneno y esperar que el otro se muera”.

En lo que respecta a la escenografía, realmente es acogedora, con paredes empapeladas, la foto de Canaro en un lateral, y algunos pocos adornos para no cargar por demás.

Se puede observar cómo las luces tintinean en ciertas ocasiones para darle mayor tensión a la trama.

Mientras el clan femenino va de aquí para allá en busca de diversas cosas, el pianista evoca su sentimiento, su invisibilidad. Pero, su función es más que notoria (no solamente por su destreza con este instrumento de percusión) porque acompaña el “dolor ajeno”. Acompañar sin dar consejos, sin juzgar… Acompañar. Hasta ir transformando la realidad que parecía tan quieta y que fue y es posible modificar.

¿Para qué?

Para poder tener esa adrenalina en el cuerpo que nos hace sentir que tenemos la misión más importante del mundo: ser feliz.

¿Y la locura?

¿Quién dice que amar desmedidamente es perder la razón?

Mariela Verónica Gagliardi

Dramaturgia y dirección: Ariel Gurevich.
Actúan: Marcela Ferradás, María Inés Aldaburu, Laura Esses y Ariel Gurevich.
Dirección musical: Diego Vila.
Funciones: Domingos, 16 hs.
Centro Cultural 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444 - Villa Urquiza).
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Conejos de la galera, de Héctor Presa

Una obra que habla de los vínculos que los chicos desarrollan en su etapa de crecimiento. Su relación con sus padres (¿por qué hay cosas de grandes y cosas de chicos?) Con sus hermanos (¡eso no es tuyo, es mío…!) Con sus amigos (¿de quién sos más amigo?) Con sus vecinos (¿por qué hay gente que no piensa en los demás?) Con sus parientes (las mentiras tienen patas cortas…) Con sus miedos (¿es necesario ser valiente?) Con sus inseguridades (¿por qué no me animo a decírselo…?) Con sus límites (¿por qué tantas preguntas?) Con sus afectos (¿por qué me da vergüenza?). Pequeñas historias para un gran tema.

Elenco

Violeta: Luciana Lester / Ornela Ortiz Carlitos: Lucas Romero / Brian Goncalvez Popi: Ornela Ortiz / Ayelén Perez Deseta Betty: Valeria Acciaresi / Macarena Ferreira

Libro original de Héctor Presa

Música: Ángel Mahler, Carlos Gianni, Litto Nebbia, Diego Lozano

Banda sonora: Ángel Mahler

Coreografía: Mecha Fernández

Vestuario: Lali Lastra

Realización de vestuario: Belén Rubio

Utilería: Lelia Bamondi

Escenografía: Héctor Presa

Realización de escenografía: Claudio Provenzano

Asistente de Dirección: Ramiro Bianchi

Funciones: sábado 13/4, domingo 14/4, jueves 18/4, viernes 19/4, sábado 20/4, domingo 28/4 a las 17.15 hs. Miércoles 1/5, sábado 4/5, domingo 15/5, sábado 11/5, domingo 12/5, sábado 18/5, domingo 19/5, sábado 25/5, domingo 26/5 a las 16.15 hs.

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“Airefuego”, de Thelma Biral, Francisco Pesqueira y Emiliano Samar

airefuego

Airefuego es un espectáculo de canciones, poesías y anécdotas: textualidades que entramadas conformarán el relato de un encuentro.

Airefuego da cuenta de la coincidencia, de la huella que unos y otros podemos trazarnos incluso allí, en ese vínculo entre quien habita el escenario y quien completa sentido desde la platea.

Porque así se conocieron Thelma y Francisco. Ella era Doña Rosita la Soltera, y él un niño que sellaría ahí mismo su destino de actor.

La magia del teatro traerá al presente aquel texto de Federico García Lorca que, vuelto cartografía, será la puerta de entrada a los caminos de dos artistas que desplegarán sus historias entre una vasta selección de músicos y autores.

Como el aire y el fuego se alimentan y crecen, dejaremos que este encuentro chispee e ilumine cada noche.

Autoría: Thelma Biral, Francisco Pesqueira, Emiliano Samar

Diseño de escenografía: Carlos Di Pasquo

Diseño de luces: Matías Canony, Mario Gómez

Fotografía: Gianni Mestichelli

Diseño gráfico: Diego Bennett

Diseño de imagen: Susana Rabello

Producción ejecutiva: Andrea Widerker

Dirección: Emiliano Samar

Clasificaciones: Musical, Adultos

TEATRO MAIPO

Esmeralda 443 – C.A.B.A. (mapa)

Teléfonos: 5352-8383

Web: http://www.maipo.com.ar

Entrada: $ 400,00 – Martes – 20:30 hs – Hasta el 26/03/2019

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“De eso no se canta”, de Pablo Gorlero

De eso no se cantaCanciones prohibidas de todos los tiempos.

Un musical documental-testimonial de Pablo Gorlero.

Al arte siempre intentaron prohibirlo o callarlo, pero a pesar de las persecuciones, las muertes y la censura, los poetas nunca callaron. Muchos ya no están, pero sus canciones siguen vivas con ellos. De eso no se canta es un musical documental-testimonial que repasa aquellas canciones que alguna vez fueron prohibidas, unidas por textos de escritores y poetas que también alguna vez fueron censurados. Desde la época de la Segunda Guerra Mundial, pasando por la Guerra Civil Española, la Guerra de Secesión norteamericana, el convulsionado 1968 y las dictaduras militares latinoamericanas hubo canciones que hoy perduran como: “¡Ay, Carmela!”, “Bella Ciao”, “Te recuerdo, Amanda”, “Strange Fruit”, “La balada del Comodus Viscach”, “Canción de Alicia en el País” o “La marcha de la bronca”, entre muchas otras. Es el momento de recordarlas, de decirlas, de cantarlas para mantener viva la memoria.

Idea: Pablo Gorlero

Dramaturgia: Pablo Gorlero

Intérpretes: Nicolás Cúcaro, Laura González, Julián Rubino, Déborah Turza

Músicos: Juan Ignacio López, Tomás Pol

Diseño de luces: Rodrigo González Alvarado

Redes Sociales: ENdiseño

Video: Matías Sánchez de Bustamante

Fotografía: Marcela Russarabian

Diseño gráfico: ENdiseño

Asistencia De Producción: Mariela Schvartz

Asistencia de dirección: Francisco Tortorelli

Asistencia De Escenas: Mafe Davila

Arreglos musicales: Juan Ignacio López, Mariano Margarit

Arreglos Vocales: Daniel Landea

Producción ejecutiva: ENdiseño

Coreografía: Agustín Macagno, Verónica Pecollo

Dirección: Pablo Gorlero

Clasificaciones: Musical, Adultos

TEATRO LA COMEDIA

Rodríguez Peña 1062 – C.A.B.A. (mapa)

Teléfonos: 4815-5665 / 4812-4228

Web: http://www.lacomedia.com.ar

Lunes – 21:15 hs

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Andrés Ini presenta: Lo que se me canta

lo que se me canta

 

Una dinámica, original y completa fusión de stand up y música en la que el artista despliega su enorme creatividad al presentar situaciones que surgen de su aguda observación de la vida cotidiana y a las que, haciendo gala de una voz de infrecuente potencia y perfecta afinación, remata con canciones cuyas letras adapta para que cada una refleje las distintas circunstancias a las que se refiere. Y a tal fin tanto le sirven -entre varias otras- la popular Balada para un loco de Piazzolla y la formidable Nessun dorma de la ópera Turandot de Puccini como Las olas y el viento de Donald y otras de su autoría. Todo en un desopilante amalgama de música y chistes, cuyo texto inteligente e incisivo lo aleja del humor fácil y grosero.

Ficha artístico-técnica

Actuación, guitarra y voz: Andrés Ini

Piano: Daniel Pragier

Clasificaciones: Humor, Stand up, Unipersonales, Adultos

MAIPO KABARET

Esmeralda 449 2do Piso (mapa) – C.A.B.A. – Argentina

Teléfonos: 4322-4882/8238

Web: http://www.maipo.com.ar

Entrada: $ 400,00 – Viernes y Sábado – 21:30 hs – Desde el 11/01/2019

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¿Por qué son tan geniales?, con Nacha Guevara y Marcelo Polino

por qué son tan genialesNacha Guevara y Marcelo Polino llegan a Mar del Plata para festejar los 50 años del Café Concert.

La máxima figura del género y la lengua más filosa, juntos por primera vez, en un espectáculo innovador donde el humor, las canciones y la actualidad llevarán al público a un viaje delirante, lujoso e irreverente.

NACHA Y POLINO ¿Por qué son tan geniales? es un show en el que se fusiona la mística de aquellas inolvidables performances que se representaban casi sin recursos y toda la tecnología disponible en la actualidad.

Nacha Guevara & Marcelo Polino:Una alianza artística que sin lugar a dudas dará mucho de qué hablar… y por supuesto hablará de muchos.

Ficha artístico-técnica

Actúan: Nacha Guevara, Marcelo Polino

Vestuario: Manuel González

Diseño de luces: Alejandro Velásquez

Diseño sonoro: Rodrigo Perret Lavecchia

Proyecciones: Joaquín Boerr

Prensa: Lola Barredo

Producción ejecutiva: Marcelo Boccia

Producción general: Juan Alzúa, Nara Ferragut

Dirección: Nacha Guevara

Clasificaciones: Teatro, Adultos

TRONADOR CONCERT

Bvd. Marítimo 3143 (mapa)

Mar del Plata – Buenos Aires – Argentina

Entradas desde: $ 700,00 – Domingo – 21:00 hs y 23:00 hs – Desde el 04/01/2019

Entradas desde: $ 700,00 – Viernes y Sábado – 21:00 hs – Desde el 04/01/2019

Entradas desde: $ 700,00 – Sábado – 23:00 hs – Desde el 04/01/2019

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Simple, las canciones que negué amar

simple

“Enamorarse y atreverse a cosas que sólo se juegan en soledad. Un living. Un ritual. El azar. Éxitos románticos de tres décadas. Las canciones que negué amar… y las que vos negaste… se encuentran cuando te acercás a espiarme entre un sillón y un tocadiscos”.

Ficha artístico-técnica

Autoría: Francisco Pesqueira

Intérpretes: Francisco Pesqueira

Diseño de luces: David Seldes

Diseño De Sonido: Juan José Frias

Fotografía: Gabriel Machado

Entrenamiento Coreográfico: Gustavo Bertuol

Prensa: Tehagolaprensa

Producción ejecutiva: Andrea Widerker

Productor comercial: Ricky Dieguez

Puesta en escena: Emiliano Samar

Dirección de arte: Jorge López

Dirección musical: Claudio Martini

Dirección de actores: Emiliano Samar

Dirección general: Francisco Pesqueira

Clasificaciones: Musical, Adultos

TEATRO LA COMEDIA

Rodríguez Peña 1062 (mapa)

C.A.B.A. – Argentina

Teléfonos: 4815-5665 / 4812-4228

Web: http://www.lacomedia.com.ar

Entrada: $ 400,00 – Domingo – 19:00 hs – Hasta el 31/03/2019

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Cerrar los ojos e imaginar

Lo quiero ya1

Rutina:“Costumbre o hábito adquirido de hacer las cosas

por mera práctica

y de manera más o menos automática” (Real Academia Española).

Canciones que narran el día a día, la manera de sobrellevarlos y los resultados que no tardarán en aparecer. Doparse pareciera ser una manera al alcance de la mano, imaginarse que lo que se vive no es tal sino una mera ilusión óptica.

¿Alguna vez se cuestionaron si sus vidas son las que siempre soñaron?

Es realmente una problemática social el filosofar sobre nuestros deseos más profundos. Porque no se trata de tener antojo de tomar un helado y acudir a comprarlo, sino de transformar -quizás- todo. Por completo. Como si se empezara de cero.

Muchas personas trabajan en una oficina o en un banco o en otra institución desde la adolescencia hasta que se jubilan.

¿Tan interesante es lo que aprenden? ¿De verdad pueden aprehender algo nuevo cada día durante treinta años o más en un mismo lugar?

Lo quiero ya (escrita y dirigida por Marcelo Caballero) es una muestra, real, de que cuando un grupo de personas tiene una rutina durante mucho tiempo, necesita -en alguna oportunidad- romperla. Si esto no ocurre, el cuerpo lo avisa, lo manifiesta y podría ser tarde.

Lo quiero ya es una comedia musical en la que es posible transitar por diversas emociones, desde la risa a carcajadas hasta la desesperación. El drama está presente como planteamiento de conflicto. Viene a proponer destruir y tirar lo que ya no sirve para reciclar seres humanos que necesitan un cambio verdadero.

Andrés Passeri es el encargado de enlazar cada retazo presentado. Lo interesante es la dinámica que se utiliza para que lo veamos como un seudo director en escena. Bien podría serlo. Su rol es fundamental ya que se corre del de un asistente o apuntador para convertirse en actor/director al mando de un director real fuera de la representación.

Cuando éramos chicos se nos solía preguntar: ¿qué querés ser cuando seas grande?

En general uno respondía un oficio o profesión, pero quiénes se animaron a decir: ¡felices!

Una profesión no hace a un humano, solo le da herramientas para trabajar. Nada más.

La vida debería ser descubrimiento constante, ansias de transformar, de querer compartir vivencias, de sonreír y estar contento de haber escogido un empleo (no que éste nos haya escogido).

A veces, como muestra la dramaturgia presente, no se está preparado para dar vuelta la página, por más que se tenga la oportunidad de hacerlo inmediatamente.

El maldito o bendito destino con el que se especula o se reposa esperando.

Debo admitir que la puesta en escena es magnífica, a puro color y con un equipo de artistas increíbles. A su vez, la música en vivo le otorga un plus inigualable. No quisiera ser tajante pero los musicales deberían siempre tener a sus músicos tocando en escena ya que los dota de un vuelo mágico.

¿Qué nos expone esta pieza artística?

La vida de varios jóvenes, muy diferentes entre sí, con un estilo de vida determinado y un sueño a alcanzar. Pero… lo más importante y trascendente es cómo consiguen animarse a perseguirlo.

La rutina, la que los coloca en un mecanismo social en el que son “útiles” para el “correcto” funcionamiento, pero que pueden ser reemplazados sin alterar absolutamente nada del entorno.

Son humanos-robots. Nada más.

Mientras la conciencia no se de cuenta, ¿quizás no convenga avisarle? Algo así se me ocurre plantear para la fórmula perfecta del capitalismo. Aunque estos jóvenes despiertan sabiendo que ya no podrán seguir con el rumbo cotidiano sin cambiarlo. Deberán aprender a darse el gusto de vivir plenamente sin “seguridades”, corriendo “riesgos”. Viviendo, al fin de cuentas.

Competencias insanas, amarguras posibles de modificar, rabietas costumbristas, nervios y nervios y nervios. ¿Cómo ser feliz en pareja con un contexto semejante? ¿Cómo triunfar en el mundo artístico cuando no se tiene en claro quién se es?

Mente y cuerpo no pueden separarse como un pollo trozado a punto de ser horneado. En esto fallaron nuestros ancestros, en tratarnos como partes autónomas. Como si un brazo pudiera moverse sin tener la orden del cerebro.

Lo quiero ya es una bocanada de aire fresco y la oportunidad de abrir sendas coloridas, porque lo absurdo de la realidad está presente, lo irónico de frases dichas y repetidas, también. La fragancia a aire quieto y brumoso, claro que recorre los cuerpos danzantes que representan coreografías muy vistosas con sellos finales a modo selfie.

¿Para todo habrá que sonreír?

Vestuarios que resignifican aún más el significante de la dramaturgia, de sus escenas ágiles y una iluminación que persigue los diálogos y monólogos a describir lo que se siente desde el alma. Breves historias que se unen para conmover al espectador y para pellizcarlo de una vez. Porque la vida es hoy. Ya. Y hay que hacer algo para que no se escape de nuestras manos.

Dramaturgia: Marcelo CaballeroMartín Goldber. Actúan: Sacha BercovichVictoria CaceresVictoria Condomí AlcortaMacarena ForresterCandela García RedínLucien GilabertAndrés PasseriNahuel Quimey VillarealJulieta RapettaCandela RedínSalvador RomanoLala RossiJuan Pablo SchapiraSofia Val. Vestuario: Marcelo CaballeroMarina Paiz. Escenografía: Vanessa GiraldoDiseño de escenografía: Vanessa GiraldoDiseño de luces: Marcelo Caballero. Música, letras de canciones y dirección musical: Juan Pablo Schapira. Coreografía: Marina Paiz. Dirección de actores: Martín Goldber. Dirección general: Marcelo Caballero.

Funciones: Sábados 20 hs

El Galpón de Guevara (Guevara 326 – C.A.B.A.)

Mariela Verónica Gagliardi

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El desafío de trazar el amor y la guerra

Las cartas sobre la mesa1

Ficha Las cartas sobre la mesaLas cartas sobre la mesa (escrita y dirigida por Héctor Presa) es la nueva propuesta, en musical, para adultos. Y, como cada verano, un nuevo desafío melódico creado por este admirable y talentoso artista, una vez más emocionó con su dramaturgia.

Con una escenografía minimalista que contiene aquellos objetos y detalles que permiten a sus actores tener la libertad de desplazarse a gusto por las tablas, utilizando solo en determinados momentos el accesorio que precisen para enaltecer cada una de esas escenas.

Porque, además de escoger a dos actores-cantantes excelentes y a un pianista (Esteban Rozenszain) para acompañar el itinerario; Presa tiene un don para escoger argumentos y saber por dónde indagar. En esta oportunidad, las cartas escritas de puño y letra son una invitación a realizar un viaje cargado de emotividad, de diferentes sensaciones, de melancolía, de dolor, de risas y de un encanto increíble.

Así es como Andrea Mango y Sebastián Holz, interpretarán a una serie de personajes y, cada una de las cartas, cobrará vida… como si estuviéramos en esa década precisa, en el lugar indicado y con la canción exacta.

Con una noche calurosa y el encanto del verano que se puede sentir en los jardines del Teatro Larreta, con su vegetación que oxigena y dota a la obra con un plus. Como un teatro de puertas abiertas que le permite al público ubicarse donde más le guste y, así, pueda disfrutar un espectáculo único.

Y, en referencia precisa a Las cartas sobre la mesa, se trata de una bienvenida a un universo casi abandonado en la actualidad y que, nos alerta, de todo lo que nos estamos perdiendo por reemplazar una pluma por la computadora, lo artesanal por la tecnología. Reemplazando la cercanía por un supuesto encuentro que será solo virtual y nada más.

Pero como mencionan los artistas, no es tarde para redactar una carta y enviarla de este modo.

Con respecto al repertorio escogido, realmente son muchísimas las temáticas que desfilan por el escenario pero me tomé el atrevimiento de elegir una variedad que data de este túnel del tiempo.

Así se podrá percibir a un Elvis Presley que no solo se cree sino que se siente un rey, el Rey. Entre vals (“Bandadas de recuerdos de un tiempo querido, lejano y florido que no olvidaré”), rock, milonga, melódico (“Lloras tú, lloro yo, y el cielo también y el cielo también”) y otros estilos de música, el autor va construyendo un territorio lejano en plato principal. Para un tipo de espectador pretencioso y también para quienes quieran disfrutar de una velada mágica, con voces supremas y melodías diversas.

Cartas que pretendían evitar guerras, conciliar. Cartas de amor y enamorados. Cartas egocéntricas. Cartas actuadas. Cartas que dicen en silencio lo que las voces no se animan. Cartas que recrean el mundo que fue, un archivo interesante que se puede revisar cuando se quiera y tenga tiempo. Cartas que permiten conocer el alma de su escritor. Cartas que pueden salvar…

Vestidos de gala, allí están, dando su amor por el arte, haciendo lo que saben hacer. Creando y recreando años que en nada se parecen a otros y, sin embargo, algún fundamento los concilia.

Tragedias y héroes, batallas perdidas y otras ganadas, documentaciones que consiguieron dejar huellas para poder jugar con ellas e inventar historias que les devuelvan la vida.

Un Da Vinci que, exageradamente, dota al pintor de su técnica o estilo, de su excentricidad, de quién era en verdad y lo que su personalidad un tanto rebuscada significaba realmente.

Estilos de redacción que develan quién es quién, que pretende volcar cada uno en una hoja en blanco para darse a conocer y conseguir lo que pretende o alejarse de su objetivo.

Porque un papel cerrado no es nada si no existe un investigador que se adentre en éste. Porque Presa sigue demostrando que su inteligencia y sensibilidad le dan la oportunidad de poner en escena todo lo que su imaginación le ordene.

Mariela Verónica Gagliardi

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Que dure lo que tenga que durar

Los últimos cinco años1

Existe una afirmación que gira en torno a que el amor dura para siempre, pero dicha frase es una de las utopías más grandes del universo. Así se trate de semanas, meses o años; nadie podría asegurar cuándo dos corazones dejarán de latir al unísono.

James Robert Brown utilizó su propio divorcio para crear un musical romántico, y dramático a la vez, llamado “The last new years”. Esta puesta en escena muy sencilla, tiene su gran apoyo en una orquesta en vivo (dirigida por Hernán Matorra), mientras dos cantantes se lucen en la historia. Tanto en teatros como próximamente en el cine, el desenlace amoroso es uno de los temas más recurrentes a la hora de escribir dramaturgias.

Como si se tratara de una sola gran canción, “Los últimos cinco años” (dirigida por Juan Álvarez Prado) integra anécdotas, momentos lindos, otros tristes y todo aquello por lo que atraviesa un matrimonio a lo largo de una relación.

El Teatro Metropolitan oficia de loft para que Jamie Wellerstein (Germán Tripel), un novelista en ascenso, y Cathy Hiatt (Luna Pérez Lenning), se deshaoguen como mejor les parezca.

Formamos parte de una cultura que consume muchísimos productos norteamericanos y, si bien, tiene varios puntos a favor; las traducciones, el estilo y la fidelidad en cuanto a todo el argumento no les permite a los actores relajarse del todo para componer a estos personajes con un tinte más argentino. Y al referirme a esto no estoy haciendo hincapié en que sea un error respetar fielmente un guión, sino de utilizar ciertas palabras que lograrían un mayor acercamiento entre elenco y público.

Habiendo leído o no sobre el musical, se puede observar a Cathy y Jamie en extremos opuestos del escenario. Dicho espacio es su propia casa y, por otros momentos, se convierte en lugar de trabajo, living, oficina, carretera, entre algunos de los originados.

Si dejáramos de lado, por un instante, la trama del musical, estaríamos en presencia de dos historias paralelas que no se cruzan sino hasta avanzada la dramaturgia. Se puede comprender este romance gracias a determinada información, bien específica, sin la cual no se entendería.

Pero, más adentrado el relato puede justificarse por qué tal desconexión es así: ella narra momentos de su carrera como actriz, las frustraciones que no le permitían triunfar y, puede vislumbrarse, que dicha mala suerte por llamarla de algún modo fue uno los motivos por los cuales su relación no prosperó.

Por el lado de él, la sonrisa y felicidad lo impulsaron a la fama y a encontrar el amor en otras cosas y personas.

No es de sorprender que ante desequilibrios o problemas personales, se afecte a la persona que está a nuestro lado. Esta es mi teoría y lo que mis sentidos pudieron observar.

Las canciones van y vienen, mezclando pasado y presente constantemente. Juntos o separados, ellos resumen sus momentos más importantes (positivos y negativos), intentando continuar de la mejor manera posible.

No quieren relegar su deseo de sentir esa sensación en el organismo que solo puede producirla el hecho de que alguien les guste. Estar enamorado se vuelve el tema más trascendente de “Los últimos cinco años” y las consecuencias de no estarlo produce lo que algunos podrían interpretar como lo más relevante: la ruptura.

Reminiscencias de algo que duró lo que tuvo que durar y una mirada profunda sobre lo que significa ser feliz sin sentirse fracasado.

Los últimos cinco años ficha

Mariela Verónica Gagliardi

Los últimos cinco años

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