*** Octubre 2017 ***

Entradas etiquetadas como ‘Teatro Border’

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Alguien en el mundo piensa en mí

Todagentenueva9

Ficha Toda gente nuevaDe vez en cuando la vida nos premia con obras e interpretaciones como esta. Y nos permite agradecer al arte que exista.

Toda gente nueva (All new people), del dramaturgo Zach Braff, nos permite reír reflexionando a la vez. No existe ni una sola línea de diálogo en que la carcajada quede congelada como tal. De esta manera, los cuatro actores irán atravesando diversas temáticas actuales como: la discriminación, el suicidio, la felicidad, la soledad, el amor, las diferentes formas de sentir placer, la pasión y más sentires que podremos identificar, de inmediato, con nuestro ser.

All new people se estrenó por primera vez en 2011 en Londres y, seis años después, Alejandro Germaná la lleva a escena, encarnando el rol principal de Charlie.

Y no es fácil hacer la traducción, componer un personaje semejante y, encima, llenar una sala donde no cabía siquiera un alfiler. Lleno completamente, con un público súper cálido que celebraba cada uno de los aciertos del elenco.

A Alejandro Germaná, Marina Lamarca, Gilda Arteta y Germán Polonsky se suma la perfecta dirección de Emiliano Delucchi que logra explotar al máximo el talento de los cuatro actores, a lo largo de la historia que nos acontece.

Pero, quizás, se pregunten qué es lo que diferencia a esta comedia de otras. En primer lugar, los estereotipos están logrados de manera excelente. Entonces, desde allí, cada personaje consigue dar un mensaje determinado para invitarnos a pensar. Y, realmente, no tenemos demasiadas semejanzas con Londres, por eso es que Alejandro se encargó de adaptar la versión a una un tanto más cercana.

Nada de ciudades que probablemente no conozcamos ni de gags que solo entenderían quienes consumen productos ingleses. Lo único en inglés son los nombres de los personajes que bien podrían ser otros sin ningún problema.

La acción se sitúa en Cariló, durante un invierno muy crudo y la sucesión de hechos conseguirá demostrar que las casualidades no existen. Cada uno está en el lugar y momento que debe. Porque, creamos o no en el destino, Charlie está a punto de suicidarse y gracias a la aparición de una mujer, esto no consigue llevarlo a cabo. De ahí en más, los desconocidos se irán sumando hasta celebrar la vida y lo que hay como sea.

Cada personaje tiene un instante en que va componiendo hasta llegar a ese lugar en que exprime su potencia. Como cuando se está corriendo una carrera sobre la que faltan metros para alcanzar la llegada. Estos artistas comienzan naturalmente a actuar hasta que pasados segundos, están allí para disparar verdades y certezas.

Con respecto a la escenografía, es en tonalidades claras lo cual permite no resaltar por encima de los actores sino serle útil a ellos para las acciones que deban llevar a cabo.

De un momento para otro, lo que es banal se termina, dando paso a la cruda realidad. O mejor dicho, a la oscuridad que cada uno lleva dentro y que no suele contarle al mundo. Esa realidad que avergüenza o que da miedo narrar por el qué dirán.

El temor a ser juzgado considero que es uno de los motivos por los cuales Charlie sufre. Pero él tiene un motivo poderoso, algo que jamás ha revelado y que siente es el momento de hacerlo. ¿Total? ¿Qué podría perder?

Marina Lamarca (Kim) exponiéndose como una bomba sexy, llena de glamour y con una personalidad que dejará en evidencia cómo conviene encarar los días. Ella es el símbolo de una mujer que no se cosifica sino que se cree útil para un fin y nada más. No es objeto de otro sino un propósito para desplegar sus alas y volar hacia su verdadera pasión.

Ella junto a Germaná representarán exactamente lo opuesto, al igual que los otros dos personajes. Y esto también resulta interesante: el descubrir que de alguien diferente se puede aprender y sanar aquellas heridas tan profundas de antaño.

Amigos nuevos, humanos que no tienen un pasado en común con él y la posibilidad de construir un mañana ya mismo.

El sentirse solo es algo bastante común en algunos humanos. El sentir que, por más acompañado que se esté, hay un “algo” que falta. Pero, en esta oportunidad, un hombre está completamente solo por decisión propia, por no haber podido asumir que es imperfecto como todos y que por más condena que se ponga sobre su espalda, nada borrará lo ocurrido.

Mientras tanto, Emma (la mujer verborrágica) se encargará de llenar todo aquel espacio suelto con palabras y palabras y más palabras. Como si quisiera apoderarse del tiempo y espacio a su antojo y manejar con hilos a la gente. También habrá un bombero (Myron) que, en esta oportunidad, no se hará presente para apagar un incendio aunque sí una catástrofe de personalidades que chocan y explotan en cualquier momento.

Uno contiene al otro, y el otro al siguiente. Y, así, sucesivamente. Por más que no sirva para nada. Porque lo que más los aqueja es no aceptarse. Para esto, Kim, tendrá mucho que enseñarles y, de ahí en más, tal vez aprendan que el disfrute es hoy y que la culpa es la enemiga más íntima que se pueda tener.

Mariela Verónica Gagliardi

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Convertido en su dolor

Un clásico de Kafka como la Metamorfosis, permite tener fanáticos de su literatura, leer una y otra vez el libro a lo largo del tiempo, releer citas, recordar situaciones, diálogos y, conseguir, proyectarnos a través de las páginas. Por eso, el desafío que emprendió Mariano Taccagni en el año 2007 (lamentablemente no vi la versión de aquel entonces), fue un hito para el teatro musical. Podía triunfar o fracasar. Evidentemente, ya tenía el aura que sigue manteniendo, incluyendo en sus elencos a los artistas idóneos para cada uno de los personajes.

Esta vez, diez años más tarde, sí tuve el placer de estar allí. En primera fila. Y quiero decir, que fue una experiencia única, inigualable. Porque Kafka forma parte de mi vida, porque sigo a Mariano en cada uno de sus trabajos artísticos y porque ver su emoción a lo largo del musical, ya de por sí me satisface por completo.

Pero, La metamorfosis convertida en música y en canciones, no es para cualquiera. Él supo conseguir ese equilibrio perfecto para no angustiar del todo ni que nos ahoguemos en pena a cada rato. En cuanto al slogan ¿quién serás al despertar?, éste nos invita a la reflexión, a tomar conciencia sobre los tiempos que corren, a asumir que cada uno es responsable de las decisiones y rumbos que tome para su vida y, por sobre todas las cosas, a no ser sumiso -porque eso trae aparejadas demasiadas consecuencias negativas-. Mientras uno le sirve a otros, esos otros se nutren de su vida, de su sangre, de sus tripas. Absolutamente de todo. Es, por cierto, su desvalorización lo que lo lleva a ser preso, a ponerse los barrotes y hacer que sus días estén en cuenta regresiva.

¿Su familia es culpable? ¿Su rutina laboral lo es también?

Posiblemente. Pero me atrevo a afirmar que él no supo aceptarse, conocerse y hacer su vida lejos de quienes lo estaban asfixiando y condenando a la muerte.

Una versión exquisita para acercarse a la literatura kafkiana y tomarle el gustito de a poco.

Me resulta imposible no sumergirme en una obra y escribir desde allí por más que haya quienes determinen que eso se llama fanatismo. Considero que ser fan es un tanto diferente a ser periodista pero si la pasión debe ser subrayada como fanatismo, bienvenida sea.

Una familia tipo que un día empieza a vivir diferente. A colorear el univereso de oscuridad, a conocer a un nuevo Gregorio Samsa, a impedir que el tiempo transcurra de ese modo y fracasando de golpe.

Un hombre que llego al hastío de su rutina, que se convierte en un insecto, en algo espantoso para sí mismo. Que no se tolera más y solo consigue tener voz a través del canto. Que desea ser otro pero no sabe cómo. Que todo muere a su alrededor, metafórica y humanamente hablando. Que no logra impedir la tortura que le ocasiona estar vivo, a pesar de que está seguro que el amor es su único aliado.

La perversión, el deseo, la pasión, la rigidez de su padre, las normas que no puede respetar más porque su cuerpo no le responde, unas extremidades que se quedan tiesas, perpetuas por siempre, que se mueven de a poco o nada, que vuelven a colocar su cuerpo en posición fetal. Y acá la angustia como espectadora me consume por completo. Sufro por su incapacidad de modificar-se.

Se ha quedado encerrado en una cárcel que construyó de a poco, que lo tortura pero que no consigue aniquilar. Sin embargo, este Samsa es más positivo que el del libro. Es más audaz, más humano y sensible. De hecho, es como si las hojas del libro cobraran un vuelo oportuno y consiguieran resaltar lo mejor de cada personaje. La relación con su hermana está lograda deleitosamente al igual que la de su padre.

Brillo en la oscuridad, templanza ante la tragedia y un equipo de actores que va unido de principio a fin. A esto se suma la música de Damián Mahler (que a sus diecisiete años ya tenía el don consigo), una dirección precisa a cargo de Ricardo Bangueses, la iluminación impecable, efectos, vestuario, producción y demás roles que se encargan de que este musical trascienda fronteras, concientice sobre el valor de la vida, nuestra vida, la única que nos toca al menos por ahora.

Ficha La metamorfosis

Mariela Verónica Gagliardi

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Vuelve “El pacto”, de Stephen Dolginoff

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VUELVE EL CASO QUE CONMMOCIONÓ A LOS AÑOS ´20.

“EL PACTO”

UN CRIMEN MUSICAL

¿HASTA DONDE SOMOS CAPACES DE LLEGAR POR AMOR?

 Teatro BORDER, Godoy Cruz 1838 (Palermo)

 Con LEANDRO BASSANO y PEDRO VELÁZQUEZ

 PIANO: GASPAR SCABUZZO

LIBRO: STEPHEN DOLGINOFF

DIRECCIÓN: DIEGO ÁVALOS

https://saborateatro.com/2016/10/11/pistas-que-vengan-la-frustracion/

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De la superstición a la desgracia

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ficha-cuando-el-bosqueEn 1884 se Enrik Ibsen estrena la obra Vildanden (traducida como El pato salvaje ó silvestre). El dramaturgo, de origen noruego, es considerado uno de los creadores del teatro moderno con una impronta que entremezcla el drama, los conflictos psicológicos en el ser humano y su tinte realista circundándolos. Así, es como resulta cautivante poder presenciar obras de Ibsen, leer sus libros y conmoverse, al mismo tiempo que conseguir identificarse con las temáticas y situaciones por las que van transitando los personajes de sus historias.

Roberto Peloni, a quien identificamos en gran proporción por los musicales que protagoniza; en esta ocasión decide adaptar, dirigir y estar a la cabeza de Cuando el bosque se nos venga encima (una adaptación de El pato salvaje).

No existe nada más entretenido que analizar una propuesta dramática. Ya desde su título podemos encontrar una fabulosa manera de colocar a la dialéctica en el primer puesto. Podemos sentir agobio, pensar que un bosque entero se caerá sobre nosotros, sobre sus personajes, sobre la familia Ekdal que resulta tan particular (aunque tan parecida a muchísimas otras, de antes y de ahora). Pero, también, habrá que concebir la idea de venganza, ese sentimiento que se apoderá de ciertos humanos irresponsables.

En un comienzo se puede percibir un espacio escénico construido desde la utilidad y el atractivo (tanto lumínico como sonoro). Tanto en el lugar central como en su entorno se logrará presenciar cada movimiento, ruido, disparo, melodías, juegos de luces, penumbras y el grito final.

Somos espectadores de absolutamente cada escena, de todo el relato transcurrido y de la angustia más solitaria que se apoderará de cada uno de esos hombres y mujeres en estado de quietud permanente.

Cabe cuestionar qué es lo más trascendente en esta dramaturgia y puedo enumerar algunos aspectos primordiales: la mentira, el engaño, la ceguera, el abandono, el poder, la ilusión, la pureza y la necesidad de realidad real en algunos de los personajes. De este modo, cada figura tendrá una construcción simbólica más allá de la actuación. Será una elaboración increíble que demostrará el talento de todo el elenco que se atreve a revivir uno de los clásicos más importantes de las artes escénicas.

Por un lado la historia se sucede en un tiempo perfecto, que no corre ni adormece al público. Un tiempo en el que es posible ir sacando conclusiones, sufriendo junto a las “víctimas” y deseándole lo peor a quienes se unieron para conservar aquello que tal vez no merecía hacerlo.

Una familia compuesta por Hjelmar, Gina y Eugenia, a la que se suma el abuelo y ex teniente Ekdal. Una familia como tantas otras pero con algunas particularidades, dentro de las que se destacan: el encierro, el agobio, la construcción de una sub sociedad “perfecta”, que mantiene a estos miembros a “salvo” de todo aquello que pudiera amenazarlos o extinguirlos.

Sin embargo, tal como se conoce, El pato salvaje no es solo un simbolismo sino un modo de retratar a Hjelmer, a su modo de sentir, de vivir y de ser. Él, sin ninguna dosis de maldad, acciona y reacciona según lo que le digan los demás. No tiene carácter sino que le queda más cómodo moverse de acuerdo a los consejos de su entorno. Podríamos imaginar a esta familia como a una burbuja de cristal detenida en el tiempo, que es invadida por personas que tienen otros objetivos para ésta.

Se suele decir que los de afuera son de palo, pero cuando la mentira se oculta y tapa demasiado, crece tanto hasta que es descubierta de la peor manera. Esto es lo que ocurre y la peor desgracia sucede sin poder evitarse. Sin que el arrepentimiento valga, sin que las lágrimas de dolor puedan modificar algo al respecto.

El querer desenmascarar el pasado, ese deseo ferviente por querer transformar a un amigo, a un pariente o a un conocido en sí mismo. El incentivo que es más egoísta que la mentira.

En cuanto a los olores, a las fragancias, son muy bien expresadas en el texto original cuando se debate acerca del olor nauseabundo que sale del pantano, de ese desván en que se tienen encerrados a tantos animales como para recrear un hábitat también inexistente, en el que convive un pato con características bastante peculiares.

Las interpretaciones de los artistas dejan boquiabiertos a todos los presentes, al igual que cada conflicto y su respectiva resolución. Ibsen es un lujo y esta adaptación su consecuencia.

Cazar, ¿para qué?

Quizás para continuar siendo quien ya no se es, para no afrontar la vida tal cual es y no morir en el intento.

¿Una familia feliz?

De un momento a otro podrá ya no serlo, ensuciarse con los animales o salir despavorido en medio de la nieve.

No podría existir la concepción de verdad, ni de remordimiento hasta que Gregorio (hijo de Werle) hace su aporte fundamentalista y “purificador”, para que la podredumbre sea aniquilada de cuajo.

¿El ecosistema se volverá en contra de quienes suponen controlarlo todo?

Otra obra de teatro que es un placer que figure en la cartelera del Teatro Border, un lugar al que una vez que se ingresa es imposible salir.

Mariela Verónica Gagliardi

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Pistas que vengan la frustración

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ficha-el-pactoNo suele abundar en teatro el género de thriller, menos aún en un musical. Por eso es que el Teatro Border nos sorprende una vez más con su programación innovadora y le da la posibilidad a estos talentosísimos artistas que ya todos conocemos en las artes escénicas. Así es como El Pacto, un thriller musical (Thrill me, el título original) llega por primera vez a los escenarios de nuestro país para dar mucho que hablar y convertir en hielo cada masacre.

¿Qué es lo que produce ser espectador de un policial que está basado en un crimen real de los Estados Unidos?

En primer lugar les puedo confesar que miedo. Mucho miedo, porque se trata de algo verídico que, a su vez, está ficcionado, claramente. Pero que ocurrió en los años veinte en Illinois y que estremeció a la sociedad por la frialdad con la que se llevaron a cabo los hechos.

Nathan Leopold (Leandro Bassano) y Richard Loeb (Pedro Velázquez) son los autores de uno de los peores crímenes a sangre fría de la historia. Un pacto de amor y amistad es lo que parece ser el puntapié inicial en esta historia. Aunque la relación entre ambos jóvenes podrá juzgarse desde la arista que más se quiera, condenarlos y desearles las peores desventuras.

Marcelo Kotliar es quien adaptó El pala historia de Stephen Dolginoff y quien le otorgó ese dinamismo, ese juego entre escenas del presente y pasado para que todo fluya como una vorágine que solo nos da respiro al producirse el final inesperado. Porque cabe aclarar que en esta oportunidad la muerte no es lo que produce la extinción sino un factor mucho más notable y elucubrado desde el cerebro de uno de los hombres.

Por instantes pareciera ser que se divierten jugando con el público, y me refiero al juego no como un lazo entre ambos sino como algo macabro que entretiene a los amigos-amantes en sus días, tardes y noches. Ellos se burlan y subestiman desde lo más elevado de una cúspide. Uno más retraído que el otro, el otro más popular y líder. Así es como consiguen confundir minuto tras minuto a cada persona de la platea sin darle lugar a una real certeza. Y nadie va a poder tener una conclusión por adelantado a no ser que conozca la historia original.

Resulta apasionante el recorrido que atraviesan los dos personajes, su intimidad recreada con un clímax tan pero tan singular que parecieran estar totalmente solos, sin nadie observando. Así como la iluminación, el sonido y las canciones que complementan las escenas, otorgando un plus a la perfección brindada en todo momento. Un crimen que produce adrenalina, que no se ve con los ojos sino con todos los sentidos -los cuales nos alertan e indican a qué le debemos prestar atención-.

Un trabajo impecable por parte del elenco y su director Diego Ávalos. Un thriller musical que se va apagando junto con las justificaciones ya vanas, que se enciende con el latir de un corazón y acelera con besos apasionados de adolescentes. Los días que corren como sangre a borbotones y que les enseña a los amantes a qué deben temerle por más que no quieran hacer caso omiso. Los rasgos patológicos abundan, un grito desesperado se pierde por doquier y el más veloz podrá esconder la piedra sin dejar huella alguna.

De eso se trata una mente criminal y enamorada, atormentada y desafiante. Quizás lo más paranoide de la historia sea que ambos jóvenes se fusionan más de lo que creen y uno aprendió del otro sin darse cuenta.

Pareciéramos estar en un proceso judicial, en una cárcel, en una mansión e incluso en la salida de un colegio en que todo comienza de alguna manera. Lo más increíble de todo es que, en casi todo momento se prescinde de escenografía para determinar el tiempo y espacio. Para eso está la música, sus luces y los artistas que van marcando el rumbo de sus vidas hasta que todo, absolutamente todo, nos deje un final amargo. En definitiva, hasta en un crimen uno puede tener a su favorito.

Mariela Verónica Gagliardi

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Del off Broadway a Buenos Aires, llega El Pacto – Un crimen musical

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::ESTRENO::

MARTES 11 DE OCTUBRE

21.00 HORAS

TEATRO BORDER

Godoy Cruz 1838. Palermo.

¡OCHO UNICAS FUNCIONES!

DEL OFF BROADWAY A BUENOS AIRES, LLEGA EL CASO QUE CONMOVIÓ LOS AÑOS ´20.

EL PACTO

U N  C R I M E N   M U S I C A L

DE STHEPEN DOLGINOFF

DIRECCION: DIEGO ÁVALOS

¿HASTA DONDE SOMOS CAPACES DE LLEGAR POR AMOR?

Por primera vez llega del off Broadway a Buenos Aires, “El Pacto” un thriller musical de Stephen Dolginoff, basado en un caso real que conmovió los años ´20. Leandro Bassano y Pedro Velázquez, se pondrán en la piel de Nathan Leopold y Richard Loeb, para contar una historia estremecedora.

El espectáculo cuenta con la adaptación de Marcelo Kotliar, el acompañamiento musical de Gaspar Scabuzzo al piano y la dirección general de Diego Ávalos. La obra que recorrió el mundo, se presentará a partir del martes 11 de octubre, todos los martes a las 21.00 horas en el Teatro Border por ocho únicas funciones.

“El Pacto” llega a Buenos Aires, trayéndonos la seducción de sus canciones y el perfecto suspenso de su relato. Una historia tan perversa como fascinante que se atreve a sumergirse en las profundidades del corazón humano, haciéndonos la más incómoda de laspreguntas: ¿hasta dónde somos capaces de llegar por amor?

S I N O P S I S

  1. Cárcel de Joliet, Illinois. Nathan Leopold, un presidiario de 54 años se enfrenta a una junta que evalúa la posibilidad de dejarlo en libertad condicional. Varias décadas atrás, él y Richard Loeb, siendo unos adolescentes, cometieron lo que la prensa llamó “El crimen del siglo”. Juntos secuestraron y asesinaron a un niño de 14 años por el supuesto hecho de demostrar ser unos verdaderos superhombres, seres más allá de la moral. La junta evaluadora le pide a Nathan que para considerar su caso, el antes deberá confesar el verdadero sentido detrás del crimen perpetrado, la causa oculta que nunca se ha podido develar. Nathan, ansioso por recuperar su libertad, por primera vez en su vida abre sus recuerdos y cuenta la tormentosa relación que ambos asesinos mantuvieron en su juventud, un verdadero vínculo de pasión, manipulación, dominación y muerte. Al final de la jornada, la revelación de Nathan será tan asombrosa como inesperada…

ELENCO 

Nathan Leopold: Leandro Bassano

Richard Loeb: Pedro Velazquez

Piano: Gaspar Scabuzzo

FICHA TECNICA

Producción General: Laura Casadiego & Matías Baraviera

Traducción y adaptación: Marcelo Kotliar

Dirección general: Diego Ávalos

Dirección vocal: Katie Viqueira

Diseño de iluminación: Gonzalo González

Diseño de coreografía: Gustavo Wons

Diseño de escenografía y vestuario: Tatiana Mladineo & Luli

Peralta Bo

Diseño de sonido: Eugenio Mellano Lanfranco

Diseño gráfico & Community Management:Matías Gordon

Asistente de dirección: Christian Cimmienlli

Prensa: WePrensa & Comunicación

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Cómo quisiera ser animal

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Ficha Zoomos libres¿Puede existir un derecho más importante que la libertad?

Sin ánimos de convertir una crítica teatral en una descarga social y política, mi deber como periodista y ciudadana, es consagrar al reino animal. Un reino que, tantas veces y en reiteradas ocasiones, se menosprecia, se pretende subordinar a la especie humana, se intenta convertir -mediante la domesticación y diversos mecanismos- en seres cuasi idénticos al hombre.

Mientras observo la comedia musical Zoomos libres (creada por Mariano Taccagni y Agustín Konsol), comienzo mi introspección, me cuestiono por las veces que de pequeña iba a visitar animales encerrados, les daba de comer, repetía ritos y costumbres y deconstruyo lo establecido por el capitalismo.

Es entonces cuando las puertas de un zoológico se abren y se decide que los animales que lo habitaban y, estaban y/o habían nacido en cautiverio, sean libres. “¿Qué pensás que vas a hacer, cómo sobrevivirás? “ De aquí en adelante, estos seres tan peculiares se irán tropezando con diversos obstáculos de la sociedad, al mismo tiempo que el temor se apoderará de ellos. ¿Para qué pueden querer ser libres si no tienen a dónde ir ni cómo desenvolverse? Estos animales, no han tenido la oportunidad de aprender lo que su instinto les otorga de nacimiento. Son seres que tienen su rutina, que se enamoran, juegan, socializan y no parecen precisar esa libertad tan discutida.

A su vez, Fredy (Mariano Taccagni), el guardia del zoo, los irá acompañando en esta aventura frustrante hasta que ellos mismos decidan, por fin, lo que desean para el resto de sus días.

“Pero de mí, puedo decir que estoy vacío, sin sus graznidos, sus monerías, sin mis amigos”…

¿Acaso alguna vez se les ha consultado si necesitan algo, si son felices comiendo el alimento que se les brinda, si desean estar más o menos limpios, si las rejas no los aprisionan notoriamente…?

“Libertad, ¿para qué, para quién?”

Inevitablemente, la noticia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acerca de cerrar el zoológico de Palermo, no es un tema menor. No es algo que sobrevuele y se olvide. Han dejado morir a varias especies de animales en extinción, se los ha maltratado, se los ha abandonado. Y todo, mientras las criaturas junto a sus padres recorrían cada celda, cada prisión y, seguramente, nadie se ha detenido a llorar por el dolor ajeno. ¿Para qué? Si son menos que los humanos, si tienen que divertir, si están como en vidrieras, si las características peculiares de cada animal y especie determina que una ciudad tan contaminada como la capital no les otorga la naturaleza y hábitat que merecen.

“No te ilusiones, las personas son complejas” – canta uno de los animales que van conociendo el reino no animal.

Sin lugar a dudas que esta pieza artística emociona, entretiene, nos pinta una sonrisa inmediatamente y consigue su objetivo principal que es concientizar: “¿A dónde ir, a dónde irás?”

Entre la presencia de la excelente actriz Jimena Gonález que interpreta a Isadora y las ocurrencias que irán dándose paso, es que Zoomos libres dejará pintada su huella de colores en este camino de la vida que podrá ser de un modo para unos y de otro para otros. Lo más importante es ser quien se quiere ser y jamás dejar que un “superior” anule la alegría.

Coreografías atractivas, canciones con letras que invitan a la reflexión, estilos musicales que realizan un interesante recorrido desde el rock hasta el género melódico, una estética y escenografía realmente encantadoras, sumado al talento de los actores es que Zoomos libres deberá seguir en la cartelera para cumplir con la misión de llegar al corazón de cada familia Argentina.

“Quiero quedar bonita y ser una jirafa glamorosa” – emite este esbelto animal, pretendiendo concretar uno de sus sueños de coqueta. Letras perspicaces que le dan voz y voto a estos cariñosos y extrovertidos personajes, de la mano de su guardia-amigo, una aventura sin límites que nos permitirán conocer los deseos de quienes no hablan como los humanos sino a su manera.

Mariela Verónica Gagliardi

 

Zoomos libres, de Mariano Taccagni y Agustín Konsol

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::ESTRENO::
SABADO 16 DE JULIO
17.00 HORAS
TEATRO BORDER
Godoy Cruz 1838. Palermo.
¡VENÍ A VIVIR UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE!
 POR PRIMERA VEZ UN ESPECTÁCULO Y UNA SALA TEATRAL 
COMPARTEN LA MISIÓN DE ACERCARLES A LOS NIÑOS UN MENSAJE EN DONDE CONVIVEN EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA ECOLÓGICA, LA IMPORTANCIA DEL CUIDADO ANIMAL, DE UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE Y LA BÚSQUEDA DE LA LIBERTAD COMO VISIÓN SUPERADORA DE LA CONDICIÓN HUMANA.

¡UNA ANIMALADA MUSICAL!

A partir del sábado 16 de julio, llega al Teatro Border, ZOOMOS LIBRES!,  un musical para toda la familia, que habla sobre la libertad y sobre los amigos, esos que nos alientan a seguir nuestros ideales y nuestras utopías porque nos aman y porque son verdaderos AMIGOS.                                                                     
Un “ministro competentísimo” promulga una ley que dispone que todos los zoológicos de la Argentina abrirán sus puertas. Los animales serán por fin libres y dejarán de ser un divertimento para los humanos. Sencillamente porque son iguales en derechos que éstos.
Freddy es el guarda del zoo de Buenos Aires. Quiere entrañablemente a sus amigos: la jirafa Rosita, los mandriles Lola y Alberto, la koala Alegría, el Sr. Tito- un ñandú filósofo-, y al terco Pipo- un oso que se las sabe todas-. Ellos van a salir por primera vez a la ciudad, sin conocer que la ciudad, en estos tiempos, no es lo que idealizaron alguna vez. Buenos Aires no es lo que esperan. Lejos de ser una jungla, es un genuino loquero.
Mientras tanto, la oportunista Isadora, empresaria de EcoStar, la compañía de telefonía celular más exitosa de Latinoamérica, intentará instalar la antena más gigantesca y antiecológica del mundo para su empresa, en lo que una vez fue el zoológico. ¿Lo logrará?
ZOOMOS LIBRES! es una historia llena de magia, pone el acento en la emoción de las pequeñas grandes historias, en los vínculos entre las personas.
Con un elenco conformado por los mejores exponentes del género musical en Buenos Aires, tanto en el escenario como en el equipo creativo, ZOOMOS LIBRES! promete emocionar y hacer reír a toda la familia.
El espectáculo podrá verse desde el 16 de julio y durante todas las vacaciones de invierno en la sala BORDER TEATRO y, por primera vez, un espectáculo y una sala teatral comparten la misión de acercarles a los niños un mensaje en donde conviven el despertar de la conciencia ecológica, la importancia del cuidado animal, de una alimentación saludable y la búsqueda de la libertad como visión superadora de la condición humana. Entre otras experiencias innovadoras, Zoomos Libres! y Border Teatro tendrán como propuesta para grandes y chicos, una merienda saludable- y divertida!- que podrá disfrutarse dentro de las instalaciones del teatro.
 Mariano Taccagni
Autor, Actor y Director Teatral. Entre sus trabajos más destacados se encuentran como actor: “LoveMusik”, “Shrek”, “Los locos Addams”, “Mamma Mia”, “La Novicia Rebelde”, “Piaf”, “Eva, el gran musical argentino”, entre otros. Como autor y director ha estrenado “Edipo Y Yocasta”, “Daliniana”, “El Espejo de Sybil Vane”, “Narciso, Opera Rock”, “La Callas” y “Jack, El Destripador”, entre otras.
ELENCO
 Marcelo Albamonte
Jimena Gonzalez
 Jorge Maselli
 Laura Montini
 Silvina Nieto
 Mariano Silvapobas
 Mariano Taccagni
 Laura Vidal
 FICHA TECNICA
Libro y Letras: Mariano Taccagni
 Música Original: Agustin Konsol
 Coreografías: Laura Montini
 Vestuario: Jorge Maselli
Escenografía: Sabrina Fernández
Diseño de maquillaje: Alejandro Vázquez
Fotografia: Silvana Daniela Galdi
 Diseño Gráfico Y Community Managers: Enchulame Social Media
 Ilustrador: Hector “Tato” Freire
 Prensa: We Prensa & Comunicación
 Producción Ejecutiva: Federico Brunetti
 Asistente General: Ramiro Hernández
 Asistente De Dirección: Laura Saltamartini
 Dirección General: Mariano Taccagni
FUNCIONES
SABADO 16- DOMINGO 17
 VACACIONES DE INVIERNO:
JUEVES 21 – VIERNES 22
 SABADO 23 – DOMINGO 24
 JUEVES 28 – VIERNES 29
 SABADO 30 – DOMINGO 31
 HORARIO DE LAS FUNCIONES
17.00 HORAS
ENTRADAS DESDE $150 PESOS.
OPCIÓN CON MERIENDA SALUDABLE $200.-
 TEATRO BORDER
Godoy Cruz 1838. Palermo.

 

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Repensando el sistema educativo

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En ciertas ocasiones, hay tantas verdades por comunicar que, para que suenen más sutiles y lleguen a un mayor caudal de personas se utiliza el canto. Pero el canto como modo de evocar, de buscar, de indagar, de convencer acerca de determinadas cuestiones sumamente importantes para el desarrollo humano. Sin lugar a dudas que la educación es esencial en esta vida.

Aunque, la educación, no tomada como sinónimo de escolarización sino de ensañanzas impartidas de unos a otros o asimiladas de diversas maneras.
Mundo redondo (de Roberto Peloni) no es solo un homenaje a la poética y música del reconocido grupo de rock nacional (Redonditos de Ricota) sino un modo de quitarle polvo a tantos temas supuestamente archivados.

Así es como se puede disfrutar plenamente de un musical -con letras famosas, de Patricio Rey, aggiornadas a las escenas en que se va desarrollando la controversial historia-.

Un grupo de estudiantes se rebela contra el sistema tradicional y todo el orden establecido empieza a ser juzgado una y otra vez… hasta que el rebaño deja de obedecer y empieaz a pensar. Diferentes tipos de manipulación que hacen someter a los más débiles e ignorantes, son mostrados con total crudeza y el musical toma el vuelo necesario para que toda la pasión reinante en la juventud pueda hacerse cargo de lo que le toca: del poder real que tiene para conseguir cambiar lo que no ayuda en absoluto al aprendizaje.

La figura de la maestra-directora que con su puntero señala, determina, ejecuta y aniquila.

Y vas corriendo a la deriva (Ji ji ji), es una de las frases que más resuenan en mi cabeza, como pudiendo imaginar que la ficción y la realidad se fusionan en un punto medio en que ya no se distingue el pesar del asombro, la irremediable de lo inmediato, lo fugaz de lo eterno.

Correr para escapar, pero sin saber a dónde ir, sin comprender para qué sino solo un supuesto por qué.

Mientras los cuerpo simulan su desnudez, desprovistos de ropa que los cubra, éstos se unen, se distancian, danzan, ocupan un pupitre y caen rendidos al suelo: como un rebaño, como un único rebaño.

Talento y más talento, como si se tratara (y efectivamente lo es) de un semillero de artistas que todo lo pueden.

Imposible resaltar a uno por encima de los demás ya que es un trabajo teatral exquisito, perfecto y que dan ganas de ver más de una vez. Como una rueda de ferrocarril que nos va llevando hacia uno u otro lugar, apoyándose en en argumentaciones melódicas que hacen más llevadera la temática vigente. Así, el control, la manipulación, la digitación y el deseo de una minoría “poderosa” puede vislumbrarse en escena; y, su contrapartida se observa en esos cuerpos gastados y cansados de obedecer sin recompensa alguna.

Las voces se hacen eco y los arreglos musicales surten un efecto ideal para que Mundo redondo sea una exploración hacia diversos planos de la vida, del que se van ramificando subtemas, hasta concluir sintiendo la naturaleza, sus fragancias y frescura.

Destreza es lo que sobra y sueños por cumplir es lo que se espera, aunque mínimamente giren en torno al respeto por el “otro”, un otro que escucha, que siente, que ve y que, por sobre todas las cosas, existe.

El mundo es de la forma que cada quien pueda imaginarlo, pensarlo y reformularlo. Esto es lo que Los redonditos de ricota hicieron a lo largo de su larga carrera musical y es lo que el gran Peloni logró capturar.

Esa esencia infinita que huele a todo lo que cada humano pueda absorber en su memoria y corazón.

Idea, puesta en escena y dirección general: Roberto Peloni
Elenco: Ana Victoria De Vincentiis, Paula Dopico Díaz, Agustina “Seku” Faillace, Carolina Gómez, Laura Manzini, Ignacio Mintz, Belén Pasqualini, Roberto Peloni, Francisco Ruiz Barlett
Arreglos vocales: Raúl Oliveira
Arreglos musicales y versiones: Javier Arias

Mariela Verónica Gagliardi

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El deseo de ser

Tu madre no sabe1

Ficha Tu madre no sabeTu madre no sabe, es una tragicomedia con muchos tintes de comedia negra (escrita y dirigida por Gastón Cerana). Al tratarse de este género humorístico se supone que el público reirá incansablemente de las desgracias sufridas por los personajes de la historia. Pero no es así. Existen muchísimos momentos para el goce y la risa, aunque el dramaturgo indaga por las profundidades más reveladoras en la vida de un ser humano. Aquello que se supone no es correcto, sino todo lo contrario.

Un elenco de lujo (Luis Contreras, Dalia Elnecavé, Anita Gutiérrez, Martín Lavini y Teresa Murías) compone esta obra y hace posible que talento y placer vayan unidos de la mano. Se trata de la segunda obra que presenta el teatro Border y continúa dejando boquiabiertos a los espectadores que se acercan a la sala sustentable para conocerla.

Imposible no destacar la excelencia de Anita Gutiérrez que irradia luz cada vez que interviene en la presente propuesta, demostrando su pasión por el teatro y la actuación.

Con respecto al argumento de la pieza artística, existen algunas cuestiones intrincadas que datan de la realidad real: el vínculo entre una niñera y su víctima. Una madre presente pero ausente que no consigue hacerse cargo de su propio hijo. Y es así es como una criatura es citada a través de sonidos de llantos y congoja para darle notoriedad en el relato. Un pequeño que no se ve en persona pero que, sin embargo, sirve de protagonista y es a través de él que gira la historia.

Chusmeríos de barrio, palabras puestas en boca de la persona “equivocada”, la información que viaja como a través de un teléfono no descompuesto y los hechos que se van reconstruyendo a medida que avanzan los diálogos.

A su vez, cabe destacar el gran dinamismo que se lleva a cabo durante toda la obra, el modo de narrar que permite conocer cada detalle de la acción y su correspondiente relato paralelo, un gran aporte cineasta que permite retroceder y avanzar activamente sin proyección de película fílmica y unos personajes que están perfectamente compuestos para que todo lo establecido corporalmente y con palabras sea realmente creíble y provoque el efecto deseado por su director.

Existe un gran trabajo de creación e interpretación que deja lucir a todos los actores en cada escena, dando lugar a varias sensaciones que permiten replantearnos por qué es tan común y notorio juzgar a quien se supone comete un error (sea este voluntario o no) sin realizar un mea culpa que muestre alguna señal de evolución personal y de sabiduría.

Lo conmovedor aparece en la presente historia y consigue significar más de lo que se supone a simple vista. Una hija que es deslucida públicamente y que puede plasmar incluso algo de sensibilidad por su madre a quien resguarda de toda crítica despectiva.

Más allá del grato momento que se siente durante la función, es posible analizar factores sociales que puestos de una manera u otra pueden convertir la dramaturgia en dos: por un lado puede vislumbrarse cómo los “defectos” son exaltados para conseguir fines humorísticos; pero, también, existe un relato simultáneo en el que se puede observar el significado de cada uno de esos “defectos”. Si bien no hay demasiado tiempo para evaluar instantáneamente y a lo largo de las escenas, sí quedan plasmadas en como fotografías todas aquellas acciones que Cerana quiso realzar por diversas cuestiones. Y, se vuelve todo mucho más interesante y llamativo cuando se descubre que cada personaje (por sí solo) también es una historia diferente en sí misma.

Entonces, un drogadicto puede ser gracioso por el puesto que ocupa y una mujer desequilibrada puede ser vista con ojos lacrimosos o victimaria de su propia vida. El desfile de interpretaciones cobra vigor de una u otra manera, según los ojos de cada espectador y de lo que quiera aportarse en la argumentación.

Tu madre no sabe es un pedido de justicia para los niños que, muchas veces, son tratados como objetos, a quienes no se comprende y a quienes se maltrata por diferentes motivos. A los secretos que se guardan en una familia, a quienes tienen el poder y la potestad de someter a los más indefensos y a burlarse de sus traumas en vez de ayudarlos.

Como una pieza que va íntimamente unida a la siguiente y se juntan entre sí por recursos originales (tanto escenográficos como lumínicos) para dar lugar lazos humanos que son manipulados por el más maniático.

Mariela Verónica Gagliardi

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