*** Noviembre 2019 ***

Entradas etiquetadas como ‘Teatro Border’

Minientrada

Desvestida

Desvestida43¿Qué pasaría si tus emociones tomaran el control de tu vida?

Sergio Trevisonno y Jose Tramontini, autores de “Contraseña, El Musical”, retornan con una nueva propuesta para la cartelera porteña 2019.

Bajo una minuciosa dirección a cargo de Romina Groppo, “Desvestida” narra la historia de Betiana, una diseñadora de indumentaria de 30 años que, casi al límite de la neurosis, recurre al psicoanálisis para encontrar la tan deseada estabilidad emocional.

Cada vez que debe enfrentar una nueva dificultad, las voces de su inconsciente cobran vida a través de sus vestidos, que salen del placard para debatir el rumbo a seguir. Todos ellos representan, según el color, los diferentes estados anímicos de Betiana.

Ritmos urbanos, coros a capella, estética pin-up y coreografías conceptuales hacen de “Desvestida” una obra de teatro musical dinámica que propone, desde la picardía, un careo con las incertidumbres amorosas de hoy.

Texto: José Tramontini, Sergio Trevisonno

Actúan: Enzo Andrade, Gilda Arteta, Pedro Bas, Lucía Cáceres, Azul Cariola, Mariana Cuyás, Federico De Elías Bevacqua, Melina Fernández, Yvonne Lavigne, Ayelén Leyes, Iván Madrid, Sergio Martínez, Lucía Martinovich, Victoria Roshen

Iluminación: Max Pastorelli

Diseño de vestuario: Romina Ivanoff

Diseño de luces: Romina Groppo

Realización de vestuario: Romina Ivanoff

Música: José Tramontini, Sergio Trevisonno

Letras de musicales: José Tramontini, Sergio Trevisonno

Sonido: Diego Bless

Fotografía: Yvonne Lavigne

Diseño de imagen: Federico De Elías Bevacqua

Asistencia de vestuario: Enzo Andrade

Asistencia de dirección: Guido Ceriani

Producción ejecutiva: Maru Galluzzo

Jefe de escenario: Natalia Giudice

Coreografía: Sergio Trevisonno

Dirección musical: José Tramontini

Dirección vocal: José Tramontini

Dirección general: Romina Groppo

Web: https://www.facebook.com/desvestida/

Duración: 75 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

TEATRO BORDER

Godoy Cruz 1838 – CABA

Teléfonos: 5236-6183

Web: http://www.border.com.ar

Entrada: $ 300,00 – Lunes – 20:30 hs – Hasta el 26/08/2019

Minientrada

Todas amamos a Bettie Page

Desvestida16

“Quiero que me deje, deje de joder,

quiero que me deje, deje de joder.

Que se aleje que se aleje y deje de joder.

que se aleje que se aleje y deje de joder”.

Hay títulos que invitan a pasarla bien, y nada más. Otros que invitan a la reflexión. Algunos y sólo algunos, permiten una llamada a la acción, una transformación completa.

Desvestida podría ser uno de aquellos adjetivos superficiales y, sin embargo, sorprende desde el momento en que comienza la historia.

Me encontré con una propuesta auténtica, diferente, llevada a cabo por artistas del género musical, con un elenco que no fallaba en ningún momento, con una dramaturgia sólida, increíble y muchísima adrenalina.

Ingresar a este espectáculo fue soltar-me y permitir-me volar junto a ellos. Asumo que toda la sala habrá sentido algo similar.

Vieron cuando se amalgama el escenario con el público y se derrumba la cuarta pared?

Cuántas veces presencian un fenómeno real de esta magnitud?

Desvestidas se centra en la vida de una mujer que tiene algunos problemas. No graves pero sí esenciales. Inconvenientes que la traban para poder tener una vida placentera y a su gusto. Pareciera ser que el entorno la define, que su contexto elige por ella. Pero, con ayuda de terapia consigue salir, no solo adelante, sino airosa y radiante.

Betiana es joven, llena de luz, con un estilo pin up que marca su tendencia pero no su destino final. Ella pasa los días fluidamente, pretenden encontrar a su príncipe azul, tener amigas ideales y un sinfín de estereotipos que (por suerte) logra desmitificar.

Desvestida le pasa la brocha por la cara y cuerpo, desnudándola por completo. Así, puede hallarse a sí misma, quitándose el maquillaje y los vestuarios de colores que no hacían más que obnubilar su belleza interior.

Sergio Trevisonno y José Tramontini le dan forma a una problemática femenina muy frecuente. A partir de clichés (que se hacen presentes de forma irónica), es que se consiguen relatar momentos tensionantes en la vida de Betiana.

No es fácil llegar a determinada edad sin “cumplir” con los requisitos culturales de nuestra sociedad. No es fácil tener más de 30 años, estar soltera, no tener el trabajo que se desea, ni hijos, ni marido, ni nada de lo que se “supone” hay que tener.

Betiana lucha hasta el cansancio por satisfacer esos estándares sociales. Durante esa búsqueda intensa es que se desarrolla la historia y cada una de las performances que narran Desvestida.

De un momento a otro Betiana es quien siempre quiso, se acepta, se quiere, se gusta y ya no debe dar más explicaciones a quien no esté de acuerdo con sus elecciones.

¿Se preguntaron alguna vez por qué satisfacer y no satisfacerse?

Lo interesante de la trama es la construcción de cada una de las escenas en que la protagonista combate contra sus propios demonios, contra esas voces internas que no siempre aceptan lo que ella expresa. Una pelea constante entre las distintas Betianas que se confabulan de una u otra manera hasta que el equilibrio la acompaña para no abandonarla como aquellos hombres mundanos.

Gilda Arteta es excelente para el rol que encarna y su talento crece a pasos agigantados. La acompaña un elenco de actores y actrices de muy buen nivel y se produce algo que no siempre ocurre: las tres disciplinas que integran a una comedia musical están en un mismo nivel. Ya esto es un logro para aplaudir de pie. No solo perfección sino vocación, pasión, amor por el teatro y ganas de pintar un escenario con lunares vintage, de trasladar una época a la actualidad y de innovar en los relatos.

Se puede disfrutar de principio a fin y  dan ganas de subir a las tablas para bailar reggaetón, de secarle las lágrimas cuando no consigue lo que busca y de aplaudir hasta el cansancio como símbolo de aceptación.

El canto está presente junto a la actuación. Interpretan lo que sus voces esbozan y el disfrute de los espectadores es constante. Existen algunos momentos que debo resaltar, como la dupla entre la protagonista y su psicóloga donde se instauran varios gags y situaciones cómicas en que la profesional debe salir a flote sin que su paciente se de cuenta. Como producto artístico se nota una unidad y unión grupal que hace posible tan buen resultado.

Burlas constantes durante la infancia, machismo naturalizado, fetiches y más fetiches trasladados de una época a otra y violencia de género son algunos de los subtemas que desfilan a lo largo de la trama.

Desvestida es como ir a ver un partido de fútbol en el que se llevan bien ambos equipos y en el que trabajo se resignifica gracias al amor y pasión compartidos.

Texto, música y letras: José Tramontini y Sergio Trevisonno
Dirección general: Romina Groppo
Funciones: Lunes 20.30 hs
Teatro Border (Godoy Cruz 1838 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

“Terapia en escena”, de Sebastián Girona

Sebastián Girona

Minientrada

Insólita belleza

Insólita belleza

El Silente Sur + Virginia Innocenti + Luis Scafati 

presentan

PIZARNIK, INSÓLITA BELLEZA

En septiembre se cumplirá un nuevo aniversario de la partida de Alejandra Pizarnik.  Un interesante encuentro de artistas, conformado por el grupo musical El Silente Sur, la actriz Virginia Innocenti y el dibujante Luis Scafati, buscará rendir homenaje a la poeta con esta obra multidisciplinaria dirigida por el músico y compositor Rodrigo Soko.

Sábado 25 de Agosto 

21hs

Centro Cultural Ricardo Rojas, Sala Batato Barea 

Av. Corrientes 2038, CABA.

Entradas: $130 

Anticipadas en https://comunidad.rojas.uba.ar/login/index.php  y  en la boletería del teatro el día de la función.

Próxima Función:  13 de Septiembre en Teatro Border (CABA)

En “Pizarnik, Insólita Belleza” lo primordial es la confluencia de distintas artes, como la pintura, la música y la literatura, en pos de resignificar la obra de la poeta argentina Alejandra Pizarnik (1936-1972).

La música original compuesta por Soko y ejecutada en vivo por El Silente Sur, la singular interpretación de Virginia Innocenti sobre los textos de la escritora y la proyección de dibujos originales del experimentado y brillante artista plástico Luis Scafati, compondrán los leimotivs de fragmentos de los Diarios de Alejandra, intentando encontrar la luz dentro de ese descenso al infierno de las palabras y de la existencia que fue su biografía.

Intérprete: Virginia Innocenti

Dibujos: Luis Scafati

Música original, dirección y producción general: Rodrigo Soko

Colaboración en composición: Mauro Vicino

Piano: Nacho Amil

Flauta traversa: Rodrigo Soko

Guitarra eléctrica: Mauro Vicino

Batería: Ariel Invernisi

Trompeta: Germán Gabriel García

Violín: Pétalo Selser

Viola: Diego Barraza

Cello: Emma Chacón Oribe

Contrabajo: Cristian Ferreira

Edición de Visuales: Lucho Zerr

Arte y diseño gráfico: Ariel Fischer

Minientrada

Alguien en el mundo piensa en mí

Todagentenueva9

Ficha Toda gente nuevaDe vez en cuando la vida nos premia con obras e interpretaciones como esta. Y nos permite agradecer al arte que exista.

Toda gente nueva (All new people), del dramaturgo Zach Braff, nos permite reír reflexionando a la vez. No existe ni una sola línea de diálogo en que la carcajada quede congelada como tal. De esta manera, los cuatro actores irán atravesando diversas temáticas actuales como: la discriminación, el suicidio, la felicidad, la soledad, el amor, las diferentes formas de sentir placer, la pasión y más sentires que podremos identificar, de inmediato, con nuestro ser.

All new people se estrenó por primera vez en 2011 en Londres y, seis años después, Alejandro Germaná la lleva a escena, encarnando el rol principal de Charlie.

Y no es fácil hacer la traducción, componer un personaje semejante y, encima, llenar una sala donde no cabía siquiera un alfiler. Lleno completamente, con un público súper cálido que celebraba cada uno de los aciertos del elenco.

A Alejandro Germaná, Marina Lamarca, Gilda Arteta y Germán Polonsky se suma la perfecta dirección de Emiliano Delucchi que logra explotar al máximo el talento de los cuatro actores, a lo largo de la historia que nos acontece.

Pero, quizás, se pregunten qué es lo que diferencia a esta comedia de otras. En primer lugar, los estereotipos están logrados de manera excelente. Entonces, desde allí, cada personaje consigue dar un mensaje determinado para invitarnos a pensar. Y, realmente, no tenemos demasiadas semejanzas con Londres, por eso es que Alejandro se encargó de adaptar la versión a una un tanto más cercana.

Nada de ciudades que probablemente no conozcamos ni de gags que solo entenderían quienes consumen productos ingleses. Lo único en inglés son los nombres de los personajes que bien podrían ser otros sin ningún problema.

La acción se sitúa en Cariló, durante un invierno muy crudo y la sucesión de hechos conseguirá demostrar que las casualidades no existen. Cada uno está en el lugar y momento que debe. Porque, creamos o no en el destino, Charlie está a punto de suicidarse y gracias a la aparición de una mujer, esto no consigue llevarlo a cabo. De ahí en más, los desconocidos se irán sumando hasta celebrar la vida y lo que hay como sea.

Cada personaje tiene un instante en que va componiendo hasta llegar a ese lugar en que exprime su potencia. Como cuando se está corriendo una carrera sobre la que faltan metros para alcanzar la llegada. Estos artistas comienzan naturalmente a actuar hasta que pasados segundos, están allí para disparar verdades y certezas.

Con respecto a la escenografía, es en tonalidades claras lo cual permite no resaltar por encima de los actores sino serle útil a ellos para las acciones que deban llevar a cabo.

De un momento para otro, lo que es banal se termina, dando paso a la cruda realidad. O mejor dicho, a la oscuridad que cada uno lleva dentro y que no suele contarle al mundo. Esa realidad que avergüenza o que da miedo narrar por el qué dirán.

El temor a ser juzgado considero que es uno de los motivos por los cuales Charlie sufre. Pero él tiene un motivo poderoso, algo que jamás ha revelado y que siente es el momento de hacerlo. ¿Total? ¿Qué podría perder?

Marina Lamarca (Kim) exponiéndose como una bomba sexy, llena de glamour y con una personalidad que dejará en evidencia cómo conviene encarar los días. Ella es el símbolo de una mujer que no se cosifica sino que se cree útil para un fin y nada más. No es objeto de otro sino un propósito para desplegar sus alas y volar hacia su verdadera pasión.

Ella junto a Germaná representarán exactamente lo opuesto, al igual que los otros dos personajes. Y esto también resulta interesante: el descubrir que de alguien diferente se puede aprender y sanar aquellas heridas tan profundas de antaño.

Amigos nuevos, humanos que no tienen un pasado en común con él y la posibilidad de construir un mañana ya mismo.

El sentirse solo es algo bastante común en algunos humanos. El sentir que, por más acompañado que se esté, hay un “algo” que falta. Pero, en esta oportunidad, un hombre está completamente solo por decisión propia, por no haber podido asumir que es imperfecto como todos y que por más condena que se ponga sobre su espalda, nada borrará lo ocurrido.

Mientras tanto, Emma (la mujer verborrágica) se encargará de llenar todo aquel espacio suelto con palabras y palabras y más palabras. Como si quisiera apoderarse del tiempo y espacio a su antojo y manejar con hilos a la gente. También habrá un bombero (Myron) que, en esta oportunidad, no se hará presente para apagar un incendio aunque sí una catástrofe de personalidades que chocan y explotan en cualquier momento.

Uno contiene al otro, y el otro al siguiente. Y, así, sucesivamente. Por más que no sirva para nada. Porque lo que más los aqueja es no aceptarse. Para esto, Kim, tendrá mucho que enseñarles y, de ahí en más, tal vez aprendan que el disfrute es hoy y que la culpa es la enemiga más íntima que se pueda tener.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

Convertido en su dolor

Un clásico de Kafka como la Metamorfosis, permite tener fanáticos de su literatura, leer una y otra vez el libro a lo largo del tiempo, releer citas, recordar situaciones, diálogos y, conseguir, proyectarnos a través de las páginas. Por eso, el desafío que emprendió Mariano Taccagni en el año 2007 (lamentablemente no vi la versión de aquel entonces), fue un hito para el teatro musical. Podía triunfar o fracasar. Evidentemente, ya tenía el aura que sigue manteniendo, incluyendo en sus elencos a los artistas idóneos para cada uno de los personajes.

Esta vez, diez años más tarde, sí tuve el placer de estar allí. En primera fila. Y quiero decir, que fue una experiencia única, inigualable. Porque Kafka forma parte de mi vida, porque sigo a Mariano en cada uno de sus trabajos artísticos y porque ver su emoción a lo largo del musical, ya de por sí me satisface por completo.

Pero, La metamorfosis convertida en música y en canciones, no es para cualquiera. Él supo conseguir ese equilibrio perfecto para no angustiar del todo ni que nos ahoguemos en pena a cada rato. En cuanto al slogan ¿quién serás al despertar?, éste nos invita a la reflexión, a tomar conciencia sobre los tiempos que corren, a asumir que cada uno es responsable de las decisiones y rumbos que tome para su vida y, por sobre todas las cosas, a no ser sumiso -porque eso trae aparejadas demasiadas consecuencias negativas-. Mientras uno le sirve a otros, esos otros se nutren de su vida, de su sangre, de sus tripas. Absolutamente de todo. Es, por cierto, su desvalorización lo que lo lleva a ser preso, a ponerse los barrotes y hacer que sus días estén en cuenta regresiva.

¿Su familia es culpable? ¿Su rutina laboral lo es también?

Posiblemente. Pero me atrevo a afirmar que él no supo aceptarse, conocerse y hacer su vida lejos de quienes lo estaban asfixiando y condenando a la muerte.

Una versión exquisita para acercarse a la literatura kafkiana y tomarle el gustito de a poco.

Me resulta imposible no sumergirme en una obra y escribir desde allí por más que haya quienes determinen que eso se llama fanatismo. Considero que ser fan es un tanto diferente a ser periodista pero si la pasión debe ser subrayada como fanatismo, bienvenida sea.

Una familia tipo que un día empieza a vivir diferente. A colorear el univereso de oscuridad, a conocer a un nuevo Gregorio Samsa, a impedir que el tiempo transcurra de ese modo y fracasando de golpe.

Un hombre que llego al hastío de su rutina, que se convierte en un insecto, en algo espantoso para sí mismo. Que no se tolera más y solo consigue tener voz a través del canto. Que desea ser otro pero no sabe cómo. Que todo muere a su alrededor, metafórica y humanamente hablando. Que no logra impedir la tortura que le ocasiona estar vivo, a pesar de que está seguro que el amor es su único aliado.

La perversión, el deseo, la pasión, la rigidez de su padre, las normas que no puede respetar más porque su cuerpo no le responde, unas extremidades que se quedan tiesas, perpetuas por siempre, que se mueven de a poco o nada, que vuelven a colocar su cuerpo en posición fetal. Y acá la angustia como espectadora me consume por completo. Sufro por su incapacidad de modificar-se.

Se ha quedado encerrado en una cárcel que construyó de a poco, que lo tortura pero que no consigue aniquilar. Sin embargo, este Samsa es más positivo que el del libro. Es más audaz, más humano y sensible. De hecho, es como si las hojas del libro cobraran un vuelo oportuno y consiguieran resaltar lo mejor de cada personaje. La relación con su hermana está lograda deleitosamente al igual que la de su padre.

Brillo en la oscuridad, templanza ante la tragedia y un equipo de actores que va unido de principio a fin. A esto se suma la música de Damián Mahler (que a sus diecisiete años ya tenía el don consigo), una dirección precisa a cargo de Ricardo Bangueses, la iluminación impecable, efectos, vestuario, producción y demás roles que se encargan de que este musical trascienda fronteras, concientice sobre el valor de la vida, nuestra vida, la única que nos toca al menos por ahora.

Ficha La metamorfosis

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

Vuelve “El pacto”, de Stephen Dolginoff

elpacto

VUELVE EL CASO QUE CONMMOCIONÓ A LOS AÑOS ´20.

“EL PACTO”

UN CRIMEN MUSICAL

¿HASTA DONDE SOMOS CAPACES DE LLEGAR POR AMOR?

 Teatro BORDER, Godoy Cruz 1838 (Palermo)

 Con LEANDRO BASSANO y PEDRO VELÁZQUEZ

 PIANO: GASPAR SCABUZZO

LIBRO: STEPHEN DOLGINOFF

DIRECCIÓN: DIEGO ÁVALOS

https://saborateatro.com/2016/10/11/pistas-que-vengan-la-frustracion/

Minientrada

De la superstición a la desgracia

cuando-el-bosque-se-nos-venga-encima14

ficha-cuando-el-bosqueEn 1884 se Enrik Ibsen estrena la obra Vildanden (traducida como El pato salvaje ó silvestre). El dramaturgo, de origen noruego, es considerado uno de los creadores del teatro moderno con una impronta que entremezcla el drama, los conflictos psicológicos en el ser humano y su tinte realista circundándolos. Así, es como resulta cautivante poder presenciar obras de Ibsen, leer sus libros y conmoverse, al mismo tiempo que conseguir identificarse con las temáticas y situaciones por las que van transitando los personajes de sus historias.

Roberto Peloni, a quien identificamos en gran proporción por los musicales que protagoniza; en esta ocasión decide adaptar, dirigir y estar a la cabeza de Cuando el bosque se nos venga encima (una adaptación de El pato salvaje).

No existe nada más entretenido que analizar una propuesta dramática. Ya desde su título podemos encontrar una fabulosa manera de colocar a la dialéctica en el primer puesto. Podemos sentir agobio, pensar que un bosque entero se caerá sobre nosotros, sobre sus personajes, sobre la familia Ekdal que resulta tan particular (aunque tan parecida a muchísimas otras, de antes y de ahora). Pero, también, habrá que concebir la idea de venganza, ese sentimiento que se apoderá de ciertos humanos irresponsables.

En un comienzo se puede percibir un espacio escénico construido desde la utilidad y el atractivo (tanto lumínico como sonoro). Tanto en el lugar central como en su entorno se logrará presenciar cada movimiento, ruido, disparo, melodías, juegos de luces, penumbras y el grito final.

Somos espectadores de absolutamente cada escena, de todo el relato transcurrido y de la angustia más solitaria que se apoderará de cada uno de esos hombres y mujeres en estado de quietud permanente.

Cabe cuestionar qué es lo más trascendente en esta dramaturgia y puedo enumerar algunos aspectos primordiales: la mentira, el engaño, la ceguera, el abandono, el poder, la ilusión, la pureza y la necesidad de realidad real en algunos de los personajes. De este modo, cada figura tendrá una construcción simbólica más allá de la actuación. Será una elaboración increíble que demostrará el talento de todo el elenco que se atreve a revivir uno de los clásicos más importantes de las artes escénicas.

Por un lado la historia se sucede en un tiempo perfecto, que no corre ni adormece al público. Un tiempo en el que es posible ir sacando conclusiones, sufriendo junto a las “víctimas” y deseándole lo peor a quienes se unieron para conservar aquello que tal vez no merecía hacerlo.

Una familia compuesta por Hjelmar, Gina y Eugenia, a la que se suma el abuelo y ex teniente Ekdal. Una familia como tantas otras pero con algunas particularidades, dentro de las que se destacan: el encierro, el agobio, la construcción de una sub sociedad “perfecta”, que mantiene a estos miembros a “salvo” de todo aquello que pudiera amenazarlos o extinguirlos.

Sin embargo, tal como se conoce, El pato salvaje no es solo un simbolismo sino un modo de retratar a Hjelmer, a su modo de sentir, de vivir y de ser. Él, sin ninguna dosis de maldad, acciona y reacciona según lo que le digan los demás. No tiene carácter sino que le queda más cómodo moverse de acuerdo a los consejos de su entorno. Podríamos imaginar a esta familia como a una burbuja de cristal detenida en el tiempo, que es invadida por personas que tienen otros objetivos para ésta.

Se suele decir que los de afuera son de palo, pero cuando la mentira se oculta y tapa demasiado, crece tanto hasta que es descubierta de la peor manera. Esto es lo que ocurre y la peor desgracia sucede sin poder evitarse. Sin que el arrepentimiento valga, sin que las lágrimas de dolor puedan modificar algo al respecto.

El querer desenmascarar el pasado, ese deseo ferviente por querer transformar a un amigo, a un pariente o a un conocido en sí mismo. El incentivo que es más egoísta que la mentira.

En cuanto a los olores, a las fragancias, son muy bien expresadas en el texto original cuando se debate acerca del olor nauseabundo que sale del pantano, de ese desván en que se tienen encerrados a tantos animales como para recrear un hábitat también inexistente, en el que convive un pato con características bastante peculiares.

Las interpretaciones de los artistas dejan boquiabiertos a todos los presentes, al igual que cada conflicto y su respectiva resolución. Ibsen es un lujo y esta adaptación su consecuencia.

Cazar, ¿para qué?

Quizás para continuar siendo quien ya no se es, para no afrontar la vida tal cual es y no morir en el intento.

¿Una familia feliz?

De un momento a otro podrá ya no serlo, ensuciarse con los animales o salir despavorido en medio de la nieve.

No podría existir la concepción de verdad, ni de remordimiento hasta que Gregorio (hijo de Werle) hace su aporte fundamentalista y “purificador”, para que la podredumbre sea aniquilada de cuajo.

¿El ecosistema se volverá en contra de quienes suponen controlarlo todo?

Otra obra de teatro que es un placer que figure en la cartelera del Teatro Border, un lugar al que una vez que se ingresa es imposible salir.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

Pistas que vengan la frustración

el-pacto

ficha-el-pactoNo suele abundar en teatro el género de thriller, menos aún en un musical. Por eso es que el Teatro Border nos sorprende una vez más con su programación innovadora y le da la posibilidad a estos talentosísimos artistas que ya todos conocemos en las artes escénicas. Así es como El Pacto, un thriller musical (Thrill me, el título original) llega por primera vez a los escenarios de nuestro país para dar mucho que hablar y convertir en hielo cada masacre.

¿Qué es lo que produce ser espectador de un policial que está basado en un crimen real de los Estados Unidos?

En primer lugar les puedo confesar que miedo. Mucho miedo, porque se trata de algo verídico que, a su vez, está ficcionado, claramente. Pero que ocurrió en los años veinte en Illinois y que estremeció a la sociedad por la frialdad con la que se llevaron a cabo los hechos.

Nathan Leopold (Leandro Bassano) y Richard Loeb (Pedro Velázquez) son los autores de uno de los peores crímenes a sangre fría de la historia. Un pacto de amor y amistad es lo que parece ser el puntapié inicial en esta historia. Aunque la relación entre ambos jóvenes podrá juzgarse desde la arista que más se quiera, condenarlos y desearles las peores desventuras.

Marcelo Kotliar es quien adaptó El pala historia de Stephen Dolginoff y quien le otorgó ese dinamismo, ese juego entre escenas del presente y pasado para que todo fluya como una vorágine que solo nos da respiro al producirse el final inesperado. Porque cabe aclarar que en esta oportunidad la muerte no es lo que produce la extinción sino un factor mucho más notable y elucubrado desde el cerebro de uno de los hombres.

Por instantes pareciera ser que se divierten jugando con el público, y me refiero al juego no como un lazo entre ambos sino como algo macabro que entretiene a los amigos-amantes en sus días, tardes y noches. Ellos se burlan y subestiman desde lo más elevado de una cúspide. Uno más retraído que el otro, el otro más popular y líder. Así es como consiguen confundir minuto tras minuto a cada persona de la platea sin darle lugar a una real certeza. Y nadie va a poder tener una conclusión por adelantado a no ser que conozca la historia original.

Resulta apasionante el recorrido que atraviesan los dos personajes, su intimidad recreada con un clímax tan pero tan singular que parecieran estar totalmente solos, sin nadie observando. Así como la iluminación, el sonido y las canciones que complementan las escenas, otorgando un plus a la perfección brindada en todo momento. Un crimen que produce adrenalina, que no se ve con los ojos sino con todos los sentidos -los cuales nos alertan e indican a qué le debemos prestar atención-.

Un trabajo impecable por parte del elenco y su director Diego Ávalos. Un thriller musical que se va apagando junto con las justificaciones ya vanas, que se enciende con el latir de un corazón y acelera con besos apasionados de adolescentes. Los días que corren como sangre a borbotones y que les enseña a los amantes a qué deben temerle por más que no quieran hacer caso omiso. Los rasgos patológicos abundan, un grito desesperado se pierde por doquier y el más veloz podrá esconder la piedra sin dejar huella alguna.

De eso se trata una mente criminal y enamorada, atormentada y desafiante. Quizás lo más paranoide de la historia sea que ambos jóvenes se fusionan más de lo que creen y uno aprendió del otro sin darse cuenta.

Pareciéramos estar en un proceso judicial, en una cárcel, en una mansión e incluso en la salida de un colegio en que todo comienza de alguna manera. Lo más increíble de todo es que, en casi todo momento se prescinde de escenografía para determinar el tiempo y espacio. Para eso está la música, sus luces y los artistas que van marcando el rumbo de sus vidas hasta que todo, absolutamente todo, nos deje un final amargo. En definitiva, hasta en un crimen uno puede tener a su favorito.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Del off Broadway a Buenos Aires, llega El Pacto – Un crimen musical

img_20160916_085552_340

::ESTRENO::

MARTES 11 DE OCTUBRE

21.00 HORAS

TEATRO BORDER

Godoy Cruz 1838. Palermo.

¡OCHO UNICAS FUNCIONES!

DEL OFF BROADWAY A BUENOS AIRES, LLEGA EL CASO QUE CONMOVIÓ LOS AÑOS ´20.

EL PACTO

U N  C R I M E N   M U S I C A L

DE STHEPEN DOLGINOFF

DIRECCION: DIEGO ÁVALOS

¿HASTA DONDE SOMOS CAPACES DE LLEGAR POR AMOR?

Por primera vez llega del off Broadway a Buenos Aires, “El Pacto” un thriller musical de Stephen Dolginoff, basado en un caso real que conmovió los años ´20. Leandro Bassano y Pedro Velázquez, se pondrán en la piel de Nathan Leopold y Richard Loeb, para contar una historia estremecedora.

El espectáculo cuenta con la adaptación de Marcelo Kotliar, el acompañamiento musical de Gaspar Scabuzzo al piano y la dirección general de Diego Ávalos. La obra que recorrió el mundo, se presentará a partir del martes 11 de octubre, todos los martes a las 21.00 horas en el Teatro Border por ocho únicas funciones.

“El Pacto” llega a Buenos Aires, trayéndonos la seducción de sus canciones y el perfecto suspenso de su relato. Una historia tan perversa como fascinante que se atreve a sumergirse en las profundidades del corazón humano, haciéndonos la más incómoda de laspreguntas: ¿hasta dónde somos capaces de llegar por amor?

S I N O P S I S

  1. Cárcel de Joliet, Illinois. Nathan Leopold, un presidiario de 54 años se enfrenta a una junta que evalúa la posibilidad de dejarlo en libertad condicional. Varias décadas atrás, él y Richard Loeb, siendo unos adolescentes, cometieron lo que la prensa llamó “El crimen del siglo”. Juntos secuestraron y asesinaron a un niño de 14 años por el supuesto hecho de demostrar ser unos verdaderos superhombres, seres más allá de la moral. La junta evaluadora le pide a Nathan que para considerar su caso, el antes deberá confesar el verdadero sentido detrás del crimen perpetrado, la causa oculta que nunca se ha podido develar. Nathan, ansioso por recuperar su libertad, por primera vez en su vida abre sus recuerdos y cuenta la tormentosa relación que ambos asesinos mantuvieron en su juventud, un verdadero vínculo de pasión, manipulación, dominación y muerte. Al final de la jornada, la revelación de Nathan será tan asombrosa como inesperada…

ELENCO 

Nathan Leopold: Leandro Bassano

Richard Loeb: Pedro Velazquez

Piano: Gaspar Scabuzzo

FICHA TECNICA

Producción General: Laura Casadiego & Matías Baraviera

Traducción y adaptación: Marcelo Kotliar

Dirección general: Diego Ávalos

Dirección vocal: Katie Viqueira

Diseño de iluminación: Gonzalo González

Diseño de coreografía: Gustavo Wons

Diseño de escenografía y vestuario: Tatiana Mladineo & Luli

Peralta Bo

Diseño de sonido: Eugenio Mellano Lanfranco

Diseño gráfico & Community Management:Matías Gordon

Asistente de dirección: Christian Cimmienlli

Prensa: WePrensa & Comunicación

Nube de etiquetas