*** Agosto 2017 ***

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Desborde en La Herrería Teatro, San Miguel

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“Nuestras mujeres”, regresa después de un gran éxito

nuestras mujeres

GUILLERMO FRANCELLA

ARTURO PUIG                    JORGE MARRALE

NUESTRAS MUJERES

REESTRENO 4 DE MAYO DE 2017

TEATRO METROPOLITAN SURA

Guillermo Francella, Arturo Puig y Jorge Marrale protagonizan el reestreno en Argentina de NUESTRAS MUJERES; de Eric Assous, en versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino; dirigidos por Javier Daulte y con producción general de Pablo Kompel y Gustavo Yankelevich.El reestreno de NUESTRAS MUJERES será el 4 de Mayo de 2017 en el Teatro Metropolitan SURA , Av. Corrientes 1343, CABA.

Tres amigos de toda la vida se juntan a cenar y a jugar a las cartas una vez por semana. Pero esta noche uno de ellos no llegará a la hora convenida. Y para cuando finalmente aparezca, la noche ya no será la misma….

El equipo creativo principal de NUESTRAS MUJERES se completa con el diseño de escenografía de Jorge Ferrari, el diseño de luces de Matías Sendón y el diseño de vestuario de Ana Markarian.

NUESTRAS MUJERES se estrenó originalmente en Francia en 2014 convirtiéndose en el mayor suceso de la temporada con 160.000 espectadores en 150 funciones, protagonizada por Daniel Auteuil (luego reemplazado en una segunda temporada por Jean Reno), Richard Berry y Didier Flamand.

Funciones:  Jueves 20:30 hs / Viernes 21 hs / Sábado 20:30 y 22:30 hs / Domingo 20 hs

Teatro: Metropolitan Sura  Avda. Corrientes 1343

Localidades desde $ 500.-

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Rutina veraniega en riesgo

Lucro cesante1

Ficha Lucro cesanteLucro Cesante (escrita por Ana Katz y dirigida por Lucía Baya Casal) no es una clase de economía ni mucho menos. Es la historia de tres amigas que demuestra cómo es posible ganar o perder en cuestión de segundos, de una decisión errónea o de un capricho innecesario.

A partir de esta comedia humorística, podremos presenciar unas vacaciones a la Costa, terminan siendo mucho más que diversión (la cual casi nunca alcanzan a sentir), que unas olas saltadas o que una zambullida tomadas de las manos. Estos días alejadas de su familia las harán crecer y saber qué es lo que en verdad quieren, que objetivos persiguen y cómo podrán revertir su presente por el más profundo deseo.

Un pozo en común que no resulta, un pasaje en colectivo no devuelto, unas ollas lavadas con mucho detergente hasta conseguir ese pastiche pegajoso difícil de enjuagar -como sus rostros por las mañanas y esos días rutinarios que se reiteran apesadumbradamente sin creer en un cambio-.

Ellas llegan a la casa alquilada pero nadie las recibe, nadie les abre la puerta y los artilugios que tramarán a lo largo de las horas les harán descubrir que todo es más fácil de lo que suponen. Una llave que puede darles acceso a buenos momentos compartidos pero que no son capaces de afrontar. Las tripas que crujen de hambre pero que, sin embargo, logran engañar con charlas estiradas y un mar no visitado. Mientras tanto, el humor las salvará como un guardavidas y les entregará la poción necesaria de valentía para que asuman el control de sus vidas y disfruten como se merecen.

Lo más increíble de la obra es que me sentí identificada con tantas situaciones, conversaciones e incluso con el vestuario que parecía estar incluida en la propuesta. De hecho, a supongo que a casi todos los espectadores les habrá ocurrido lo mismo. Los años 80´ y 90´ estaban plasmados en escena, con esos remerones gastados, los bronceadores naranja, el off siempre presente y los turrones que cuando no te arrancaban una muela te saciaban el apetito por un rato. El equipo de música con cassette de cinta, una diversidad de canciones que les devolvían el aliento cuando la tensión se avecinaba y las reposaras de caño que nunca fueron cómodas pero que, sin embargo, decoraban cada verano.

Me llamó la atención que no fueran al mar, que no lo tocaran, que se resistieran a sentirlo en sus cuerpos. Pero, claro, necesitaban tiempo, conexión con ellas mismas y con el grupo.

Con respecto a los personajes, cada personaje es único, entretenido y colmado de ocurrencias que no solo despertarán la curiosidad nuestra sino de ellas mismas. La tradicional e impoluta que necesita dar explicaciones de todos sus actos, la transgresora y la culposa.

Pedir perdón no siempre será necesario pero así lo considerarán. Criticar será imperdonable por un minuto y, al siguiente, lo más común. Porque son humanas, jóvenes y llenas de vitalidad.

Se decepcionarán ante un beso o un no beso, se ilusionarán con un recuerdo caluroso y planearán su próximo viaje, el cual, seguramente, será un nuevo aprendizaje, un nuevo sinceramiento y un olvido de la hipocresía. Porque lo festivo de las vacaciones donde se supone que hay que reír, montar una casa en la playa y chapotear sin parar; no se verá en Lucro cesante. Por mucho que cueste creer, estas amigas le darán un vuelco abrupto a sus vidas, donde el día se volverá noche en un abrir y cerrar de ojos… mientras las aguas abiertas aguardan su llegada.

Tres actuaciones impecables de la que sobresale la excelencia de Carolina Saade; con un texto atrapante y una dirección fina y precisa. Con los detalles necesarios para que las luces y ritmo se conjugue a la perfección y cada escena sea única. Así da gusto pasar un domingo de otoño, rememorando nuestro interior, sintiendo con el corazón y descubriendo junto a éste nuestro futuro. No el que los demás pretenden sino el que nosotros anhelamos.

Lucro cesante es más ganancia que pérdida, es un cúmulo de recuerdos que se nos avecinarán de golpe como una ola gigante difícil de frenar o esquivar.

Funciones: Domingos, 19 hs. No Avestruz

Mariela Verónica Gagliardi

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Cosecha 48, el olvido no muere

cosecha

La directora brasileña Gabriella Aly dirige junto a Nicolás Acosta,Cosecha 48”, una tragedia en clave de comedia negra, atravesada por el género de la Ciencia Ficción. La obra fue inspirada en las investigaciones sobre la memoria y los recuerdos del neurocientífico argentino, Rodrigo Quian Quiroga.

Cosecha 48

el olvido no muere

De Nicolás Acosta

Dirección Nicolás Acosta, Gabriella Aly

“Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos” J. L. Borges

¿Los recuerdos pueden ser manipulados? ¿Existe una fórmula para recordar?

Dos jóvenes científicos reciben la visita de un viejo amigo de sus padres quien les pide que cuiden un ropero de incalculable valor que no debe ser abierto. La noche recién empieza y las puertas no quedarán cerradas. La memoria y la envidia serán la esencia de esta trama, en donde lo que uno intenta olvidar siempre vuelve.

Viernes 20:30 horas

Vera Vera Teatro -Vera 108 CABA-

Entrada General $150 / Jubilados y estudiantes $100.

Reservas: (011) 15-3263- 0400 / persistentecia@gmail.com

Acerca de la obra:

Cosecha 48 es una tragedia en clave de comedia negra y atravesada por el género de la Ciencia Ficción. Desde su construcción formal y el contenido hasta la más mínima particularidad de cada uno de los personajes, la obra reviste múltiples signos que se cruzan, se acumulan, complementan y contradicen, para así dar vida a la trama. Entre las distintas formas de intertextualidad que componen Cosecha 48, podemos hallar citas o alusiones a las tragedias de William Shakespeare y Christopher Marlowe; a la literatura de Jorge Luis Borges; a la música de José Luis Perales; a la literatura de Philip K. Dick y a las investigaciones del neurocientífico argentino, Rodrigo Quian Quiroga.

Ficha técnica:

Actores: Nicolás Acosta (Phillip – Enrique), José Ignacio Del Vecchio Ramos (Richard – Rubén), Mercedes Gorziglia (Anna –Martina), Omar “Chino” Kuhn (Ceveriano), Esteban Real (Funes)

Diseño de Escenografía: Gabriella Aly

Diseño de Luces: Sebastián Francia

Diseño de Vestuario: Gabriella Aly

Música: Estanislao Galerato

Diseño Gráfico: Agustin Scipione

Fotografía: Julian Farina

Prensa: Correydile

Producción Ejecutiva: Santiago Martín

Dramaturgia: Nicolás Acosta

Dirección: Nicolás Acosta, Gabriella Aly

Duración del espectáculo: 60 minutos

Pagina web del espectáculo: http://persistentecia.wixsite.com/persistentecia

Fan Page: Cosecha 48 – Persistente Cía de Teatro

Instagram: persistentecia

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La increíble historia de la divinidad

Parrandera´s9

Ficha Parrandera´sY, como si el destino lo quisiera pero el clima no, una noche de tormenta ingresé al Teatro Polonia para presenciar una obra que me recordó a las películas de Tarantino. Respiré hondo de felicidad y agotamiento a la vez, por esquivar los baches de las veredas y, al mismo tiempo, encontrar una propuesta increíblemente atrapante que me cautivó en todo momento. Quise que durara más, no porque la trama lo requiriese sino por el afán de pretender una segunda parte, como si siguiera inmersa en un film norteamericano.

Laura Correa, la creadora de Parrandera´s, Epifanía de un rapto escribe y dirige de una manera impecable, excelente, con un vuelo más alto que el de cualquier Dios. A partir de este drama subraya lo que desea resaltar y mantiene el suspenso para sorprender con ocurrencias súper creativas.

Sentada en primera fila, contra la pared de costado, de repente tuve a uno de los actores ahí nomás. A unos centímetros. No había modo de escapar a la historia, a sus personajes. Fui partícipe al igual que el resto de los espectadores. Fuimos el público de la obra pero, por sobre todas las cosas, de lo que sucedía a cada rato. De un secuestro que en nada se parecía a los convencionales, de las cumbias famosas en inglés, de las metáforas y simbolismos que flotaban en el aire de esa habitación, de ese bar, de cada situación planteada y acontecida.

Qué decir de los actores que traspasan la ficción, que se inmiscuyen en sus personajes de principio a fin y que es posible deleitarse hasta con el más mínimo detalle.

Por momentos me detenía a observar a uno, mientras escuchaba al resto e iba cambiando mi foco como si estuviera mirando a través de un lente. El cine está presente con toda su magia, con los prototipos e identificaciones, con cada una de sus singularidades en que ocurren las escenas.

Cuando se menciona la parranda podemos imaginar fiesta, color, risas, alegría. Sin embargo, esta parranda es diferente. En ésta se puede ver a una estrella de la cumbia cual tal virgen que desea elevarse por lo alto y cumplir los deseos de todos sus seguidores.

Lydia Stevens, vestida de country, de brillos, de lo que se inspire para cada recital y pretendiendo ser lo que sus fans quieren. Su personaje (Raquel) nos enseña que el egoísmo no tiene por qué existir, que se puede brillar como respuesta al amor pretendido, que el glamour y las balas pueden combinarse a la perfección. Que una mordaza puede significar un antes y un después, que el deseo de unos pobres hombres que viven porque el aire es gratis, pueden ser felices adorando a una mujer de carne y hueso a la cual imaginan como divinidad.

Total, ¿qué importa la realidad real?

Pareciera que viven encerrados en un submundo creado a su antojo. En el que beben los tragos que quieren, pidiendo las canciones que desean, sorprendiéndose a cada paso y creyendo en los milagros cuando todo está perdido.

Porque un día cualquiera aparece el hermano de Raquel, para rescatarla. Para sacarla del lugar en el que permanece prófuga. Pero, todo cambia cuando descubre que, sin pensarlo, es capaz de dar singularmente.

Pareciera ser que su libertad, cuando la tenía, no le servía absolutamente para nada. En cambio, sus secuestradores le indicaron su camino en la vida y la satisfacción para ambas partes fue factible. Porque eso es tan difícil de hallar y, por lo visto, no es tan imposible de lograr cuando se tiene al descubierto el goce.

La tragedia está presente, el conflicto entre lo que se debe hacer, también. La sangre será consecuencia de ese choque de intereses y lo único que permanecerá en el éter será ese universo de sensaciones, de momentos, de instantes en que solo importaba la pulsión y nada más.

En cuanto a lo que conforma el espacio escénico, desde los primeros minutos de la dramaturgia ya es posible ingresar en el código planteado por su autora y, una vez que eso ocurre, solo se podrá disfrutar de la originalidad y la adrenalina.

Mientras tanto, la iluminación y los efectos desarrollados durante la trama nos permitirán estar también raptados por un rato. Porque si eso puede llegar a sentir cada espectador, considero que el éxito está asegurado.

Parrandera´s es una obra diferente, con un texto que va y viene a su antojo, en el que no es posible saber lo que sucederá y por eso es que la música nos invitará a desviar la atención para dar la bocanada final.

Cuando las promesas ya no sirven y el dinero ya no todo lo compra, el castillo de arena se derrumbará por completo para demostrar lo incierta que puede resultar la vida.

Mariela Verónica Gagliardi

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De la superstición a la desgracia

cuando-el-bosque-se-nos-venga-encima14

ficha-cuando-el-bosqueEn 1884 se Enrik Ibsen estrena la obra Vildanden (traducida como El pato salvaje ó silvestre). El dramaturgo, de origen noruego, es considerado uno de los creadores del teatro moderno con una impronta que entremezcla el drama, los conflictos psicológicos en el ser humano y su tinte realista circundándolos. Así, es como resulta cautivante poder presenciar obras de Ibsen, leer sus libros y conmoverse, al mismo tiempo que conseguir identificarse con las temáticas y situaciones por las que van transitando los personajes de sus historias.

Roberto Peloni, a quien identificamos en gran proporción por los musicales que protagoniza; en esta ocasión decide adaptar, dirigir y estar a la cabeza de Cuando el bosque se nos venga encima (una adaptación de El pato salvaje).

No existe nada más entretenido que analizar una propuesta dramática. Ya desde su título podemos encontrar una fabulosa manera de colocar a la dialéctica en el primer puesto. Podemos sentir agobio, pensar que un bosque entero se caerá sobre nosotros, sobre sus personajes, sobre la familia Ekdal que resulta tan particular (aunque tan parecida a muchísimas otras, de antes y de ahora). Pero, también, habrá que concebir la idea de venganza, ese sentimiento que se apoderá de ciertos humanos irresponsables.

En un comienzo se puede percibir un espacio escénico construido desde la utilidad y el atractivo (tanto lumínico como sonoro). Tanto en el lugar central como en su entorno se logrará presenciar cada movimiento, ruido, disparo, melodías, juegos de luces, penumbras y el grito final.

Somos espectadores de absolutamente cada escena, de todo el relato transcurrido y de la angustia más solitaria que se apoderará de cada uno de esos hombres y mujeres en estado de quietud permanente.

Cabe cuestionar qué es lo más trascendente en esta dramaturgia y puedo enumerar algunos aspectos primordiales: la mentira, el engaño, la ceguera, el abandono, el poder, la ilusión, la pureza y la necesidad de realidad real en algunos de los personajes. De este modo, cada figura tendrá una construcción simbólica más allá de la actuación. Será una elaboración increíble que demostrará el talento de todo el elenco que se atreve a revivir uno de los clásicos más importantes de las artes escénicas.

Por un lado la historia se sucede en un tiempo perfecto, que no corre ni adormece al público. Un tiempo en el que es posible ir sacando conclusiones, sufriendo junto a las “víctimas” y deseándole lo peor a quienes se unieron para conservar aquello que tal vez no merecía hacerlo.

Una familia compuesta por Hjelmar, Gina y Eugenia, a la que se suma el abuelo y ex teniente Ekdal. Una familia como tantas otras pero con algunas particularidades, dentro de las que se destacan: el encierro, el agobio, la construcción de una sub sociedad “perfecta”, que mantiene a estos miembros a “salvo” de todo aquello que pudiera amenazarlos o extinguirlos.

Sin embargo, tal como se conoce, El pato salvaje no es solo un simbolismo sino un modo de retratar a Hjelmer, a su modo de sentir, de vivir y de ser. Él, sin ninguna dosis de maldad, acciona y reacciona según lo que le digan los demás. No tiene carácter sino que le queda más cómodo moverse de acuerdo a los consejos de su entorno. Podríamos imaginar a esta familia como a una burbuja de cristal detenida en el tiempo, que es invadida por personas que tienen otros objetivos para ésta.

Se suele decir que los de afuera son de palo, pero cuando la mentira se oculta y tapa demasiado, crece tanto hasta que es descubierta de la peor manera. Esto es lo que ocurre y la peor desgracia sucede sin poder evitarse. Sin que el arrepentimiento valga, sin que las lágrimas de dolor puedan modificar algo al respecto.

El querer desenmascarar el pasado, ese deseo ferviente por querer transformar a un amigo, a un pariente o a un conocido en sí mismo. El incentivo que es más egoísta que la mentira.

En cuanto a los olores, a las fragancias, son muy bien expresadas en el texto original cuando se debate acerca del olor nauseabundo que sale del pantano, de ese desván en que se tienen encerrados a tantos animales como para recrear un hábitat también inexistente, en el que convive un pato con características bastante peculiares.

Las interpretaciones de los artistas dejan boquiabiertos a todos los presentes, al igual que cada conflicto y su respectiva resolución. Ibsen es un lujo y esta adaptación su consecuencia.

Cazar, ¿para qué?

Quizás para continuar siendo quien ya no se es, para no afrontar la vida tal cual es y no morir en el intento.

¿Una familia feliz?

De un momento a otro podrá ya no serlo, ensuciarse con los animales o salir despavorido en medio de la nieve.

No podría existir la concepción de verdad, ni de remordimiento hasta que Gregorio (hijo de Werle) hace su aporte fundamentalista y “purificador”, para que la podredumbre sea aniquilada de cuajo.

¿El ecosistema se volverá en contra de quienes suponen controlarlo todo?

Otra obra de teatro que es un placer que figure en la cartelera del Teatro Border, un lugar al que una vez que se ingresa es imposible salir.

Mariela Verónica Gagliardi

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¡La Asociación de Fomento Martín Coronado cumple mañana 80 años!

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Artes escénicas en el Club Cultural Matienzo

NUNCA JAMÁS HOTEL
De Diego Palacios Stroia.
Trip Road escénico de fuego y velocidad. Aires de David Lynch, Tarantino a Stranger Things en una obra alucinante. Miranda y Próspero, pareja de maleantes de poca monta, pasan su luna de miel metiendo caño por las rutas del interior. Un mapa desteñido, sustancias y un robo accidentado los llevan a la vieja Ruta 11, donde en misteriosa noche se chocan con Peter, un pueblerino que promete hospedaje a cambio de que lo lleven al hotel “Nunca Jamás”.
Martes y jueves de octubre, 20.30 hs

MIS DÍAS SIN VICTORIA
de Belén Arena. Un amor lésbico frustrado, una obra destruida, tres intentos de suicidio. Un diario escrito con el alma consumida y la creencia absurda de que todo sería todo en pos del arte. Viernes de octubre y noviembre, 20 hs

croNOlogía
Work in progress del proyecto seleccionado en la convocatoria T E S Montaje Escénico, de María Jesús González. En colaboración con la Embajada de Chile en Argentina, Centro Cultural Matta.
Martes 15 y 22 y jueves 17 y 24 de noviembre, 20.30 hs.

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La falsa ilusión del peligro

Debe ser el humo

Ficha Debe ser el humoSiempre el hombre intenta y pretende justificar y argumentar todo, aunque se convierta en un inútil pedante. Por suerte, existe el género absurdo -que en clave de comedia humorística- consigue convertir todo lo supuestamente inverosímil en concreta realidad.

Debe ser el humo (escrita por Teo Ibarzábal, Ana Iglesias, Eva Leanza y Romina Oslé; dirigida por ésta última) es la perfecta sincronía entre tres personajes que celebran un cumpleaños de una forma un tanto atípica, tan atípica como casi todo lo que ocurre a lo largo de toda la historia. Entonces, se parte de una celebración y los resentimientos, ira, violencia, paranoia, obsesión y esquizofrenia consiguen participar de la misma sacando todos los trapitos al sol.

¿Por qué se vuelve atractiva esta dramaturgia?

Simplemente porque es un género no demasiado abordado en la actualidad, porque existen muchas herramientas súper interesantes para analizar desde el plano psicológico y porque, mientras tanto, podés reírte un rato de las desgracias ajenas. Total sabemos, a ciencia cierta, que en este caso se trata de una ficción al borde de convertirse en realidad.

Resulta imposible no crear lazos entre alguno de los personajes y determinada persona de nuestro entorno. Esta empatía permite que nosotros, como espectadores, también nos convirtamos en un poco bipolares al menos durante una hora. Así es como lo nostálgico es recreado, exagerado; consiguiendo una dimensión tan improbable como real.

Cada una de las escenas tiene un ritmo interesante, dándonos la posibilidad de conocer los detalles que hicieron estallar a uno, a los dos o a los tres al mismo tiempo.

Otro punto relevante y cautivante es que no existe un personaje más bonachón que el otro ni mejor uno respecto a otro. Los tres tienen rasgos que les permiten ser únicos e interactuar en escena hasta el hartazgo.

Con respecto a la puesta en escena, hay pocos objetos mobiliarios como ser una mesa, tres sillas y una puerta, para que podamos situarnos. El resto (la vajilla, por ejemplo) deberá ser imaginada y los actores lucirse con la interpretación. De este modo nuestras pupilas tendrán la obligación de estar atentas, persiguiendo cada uno de los movimientos y sin distraerse para nada. Sumado a este punto, existe una función musical (imprescindible) que hace de Debe ser el humo, una verdadera historia. Ya sea con sinfonías clásicas o con sonidos guturales, la parte rítmica está presente a toda hora, haciendo que el espectador pueda sentir más o menos tensión, perdiendo los estribos o anhelando un instante de silencio en el que meditar lo absurdo de esta dramaturgia.

Quizás, tomando distancia, podríamos juzgar si existen o no personas que vivan tan encerradas como estos protagonistas. Posiblemente no conozcamos a seres tan ermitaños, o sí. De lo que podemos estar seguros es que el teatro se nutre de algo de realidad y muchas veces (por no decir siempre) es el puntapié original.

Nada tan absurdo como llamar a un delivery y temer por la propia vida, por la integridad y seguridad; uniendo todo lo “anormal” y haciéndolo explotar de un solo soplido. Como la erupción de un volcán que se intente apagar con un balde de agua, así resulta esta pieza artística, de la mano de una joven directora que le da a cada actor su momento para que represente lo idóneo a su personaje y contagie de locura a un telefonista, a sus compañeros e incluso al mismísimo público.

Muchas veces aguardamos a que una expresión signifique algo, que una frase determine una acción o que un relato aguarde semejanzas con otra cosa. Debe ser el humo es la fórmula para comprender y aceptar que a veces las cosas son como son, que cumplen una determinada funcionalidad en ese microsistema hogareño y que las paredes serán las únicas testigos de vivenciar lo cotidiano.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Debe ser el humo, se estrena el jueves 11 de agosto

IMG_20160809_163438_991El jueves 11 de agosto a las 21 hs., se estrena en La Pausa Teatro –Av. Corrientes 4521-, Debe ser el humo, espectáculo dirigido por Romina Oslé que parte de una poética del absurdo que fusiona en esta puesta elementos de la vida cotidiana con imágenes oníricas.

Una casa, un cumpleaños, la necesidad de comida, todo sumergido en una realidad diversa.
Iván, Elena y Sonia comparten una cotidianidad tan pueril como inquietante. Tienen una lógica interna destinada a fallar: todo es terrible, todo está reglado. Las palabras y las acciones pueden ser desesperadamente contradictorias. El vínculo que los une no es reconocible, a la superficie sólo emerge la asfixia de tenerse cerca.
Ellos están reducidos al mínimo de la existencia, pero no lo admiten. Juegan para soportar el tiempo, festejan para romper lo circular; se encierran para no afrontar la realidad. ¿Qué es lo real? ¿Vamos a jugar?

PROPUESTA ESTÉTICA 
“Debe ser el humo” es una sucesión de situaciones y estados que se densifican en sus personajes. Los conflictos no se reconocen a través de lo dicho, sino a través de los cuerpos. Hay una fuerte presencia de lo musical como partitura de acción, que regula miradas, respiraciones y textos con el fin de provocar cambios abruptos en el ritmo y en las intensidades y así generar la ilusión de avance de la acción como fuerza contraria a la aparente futilidad de los textos. Es un absurdo con un atisbo de realismo extrañado o viceversa. Lo cotidiano y lo onírico conviven. La puesta juega con llevar la teatralidad al extremo de la convención ficcional a través de la ausencia completa de objetos y de la evidencia del artificio en la escenografía.


DEBE SER EL HUMO

Funciones: jueves 21 hs.
La Pausa Teatro – Av. Corrientes 4521
Entradas: $140 – En Alternativateatral.com en la boletería del teatro

Ficha artístico-técnica

Dramaturgia: Teo Ibarzábal, Ana Iglesias, Eva Leanza, Romina Oslé
Actúan: Teo Ibarzábal, Ana Iglesias, Eva Leanza
Vestuario: Eliana Itovich
Escenografía: Eliana Itovich
Diseño de luces: Fernando Raíces
Fotografía: Wilson Chang
Diseño gráfico: Juan Pablo Rodríguez
Asesoramiento en sonido: Pedro Donnerstag
Asistencia de dirección: Agustina Downes
Prensa: Luciana Zylberberg
Producción: LugarOtro Estudio Teatral
Dirección: Romina Oslé

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