*** Junio 2017 ***

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¿Amar a pesar de todo? O la corrupción de los medios

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Este año, causalmente, se están presentando muchos musicales con tinte político. No es casualidad sino una necesidad, imperiosa, por demostrar que no todo está perdido. La juventud es la encargada de impulsar cambios, de dar esperanza. Somos responsables todos, igualmente.

“Sombras de libertad” (con libro de Pablo E. Silva, música de Inbal Comedi y dirección de Wilfredo Parra) es una propuesta excelente, cautivante, apasionada, en la que las texturas musicales de pop, rock, murga y folclore se entremezclan conformando un mosaico cultural. No existe un argumento novedoso, no hace falta. Ya no hay inventos sino distintas maneras de mostrar, de convencer y de tener la motivación necesaria para no caer en la mediocridad ni brutalidad.

Adoré la función de esta obra. La volvería a ver una y mil veces más. Desde que empezó hasta que terminó estuve fascinada. Hablé toda la semana de ella. La recomendé, recordé detalles, impresiones, ideas, formatos, coreografías, voces, vestuarios y luces.

Es imposible no quedar absorto y feliz, sintiendo que estando del lado correcto, el universo conspirará a nuestro favor.

En este caso una campaña electoral podría llevar al Senador Antonio Robles como candidato a la presidencia. De hecho, es al único que conoceremos a lo largo de la historia. Porque no se trata de una trama donde exista una rivalidad entre políticos sino entre el cuarto poder y la política. Esto ya es materia conocida por todos, desde hace mucho tiempo. Sin embargo, no es poco meritorio refrescar memorias.

Por ello es que Sombras de libertad es una conjunción de sentimientos a flor de piel que desbordan de un momento a otro. Porque la pasión es así. Porque el amor es así. Porque el poder obnubila y hace perder de foco a lo verdaderamente necesario para ser feliz.

Quizás un sillón presidencial sea el deseo de este candidato pero, el amor, no debería ser dejado a un lado. Pueden subsistir ambas cosas, al menos podrían. Pero Robles no consigue equilibrar ambas cosas y, de ahí en más, una sucesión de acontecimientos ingratos surgirán para quedarse.

La traición aparecerá de la mano de la persona menos pensada y su venganza será “entendida” aunque no aceptada por este devastado ser humano que tenía la fórmula perfecta para sacar a su país adelante.

Este musical es el claro ejemplo de que todos las personas necesitamos ser y no agachar la cabeza en pos del ideal ajeno. Se puede ser solidario pero no presidiario. Esta es justamente la confrontación que se puede vislumbrar desde el comienzo y por no ser oída, todo el panorama político prometedor se verá en picada.

Como una ilustración fotográfica perfecta, esta familia se hará ecos por distintos lugares públicos y privados, hasta que los bandos confronten y el más “vivo” se salga con la suya. Siempre existirá aquel que se lleve su tajada sin tener valores ni culpa. Lavándose las manos y formando parte de algo que ni siquiera podría comprender de verdad.

Mientras una familia se desmorona, una campaña en puja tendrá demasiados vaivenes y solamente subsistirá el más fuerte.

Cabe preguntar cómo un político podría sacar un país adelante durante años si no es capaz de escuchar siquiera a su esposa e hijo. Suena muy conocido este cuestionamiento. Es conocido, famoso diría. No solo se ve en la realidad real sino en miles de series y películas de todo el mundo.

Un sillón que queda holgado, que no es capaz de sostener a un idealista ni a un tirano.

El enemigo está más cerca de lo que se pueda creer, solo es cuestión de esperar y la catástrofe irrumpirá desde los noticieros hasta el programa más cholulo de la televisión.

“Justicia para todos, paz se respirará, hambre nunca más”… son algunas de las promesas del futuro presidente. ¿Quién no quisiera a un líder así? Que además es carismático, seguro y sonriente.

Mientras sus discursos y canciones nos van convenciendo para votarlo, la danza contemporánea arrastra sus pasos terrenalmente, por los aires, con convicción y fugacidad. Realmente, un ensamble muy comprometido con la temática, que se fusiona con el canto y la palabra. Que es parte de los discursos y narra sobre el escenario y a lo largo de la sala. Que se estira y encoge, que se despliega como arte hasta estallar en ira.

“No me ves”, le dicen acongojados y tristes su esposa e hijo al candidato, mientras éste continúa sumergido en las hojas que determinarán su futuro…

Los tres protagonistas (Pablo E. Silva, Inbal Comedi y Lautaro Aguilar) son un destello de luz, con voces distintas y que se proyectan al más allá, que se encarnan en los personajes que interpretan y no sobreactúan absolutamente nada. A este elenco se suma la secretaria de campaña del presidente (Lucía Krusemann) que deleita cada vez que entona sus melodías con una voz sensible y potente.

Amores y desamores, logros y fracasos, violencia y tensiones que cegan la verdadera esencia del ser humano.

“Nublado es el camino si en él no estás”, se escucha por ahí y lo oculto sale a la luz junto a la confianza eterna.

Ficha Sombras de libertad

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

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Ser feliz aquí y ahora

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Ficha MalauiQue un viaje por el mundo hace cambiar a las personas y madurar, ver la vida de otra manera, con otros ojos. Son justificaciones para emprender una travesía…

Malaui es un musical (con libro y dirección de Jorge Camisay, coreografías de Rodo Santamarina, y dirección vocal a cargo de Belén Di Iorio) que tiene varios mensajes por descubrir. Como el mundo, pero mirado más de cerca, bien cerca, como haciendo una introspección en el lugar, sin necesidad de cargar las maletas y subir a un avión.

Porque todos los problemas, situaciones inconclusas, asombros, miradas y conocimientos no se obtienen contemplando paisajes y diferentes culturas sino observándonos.

Malaui es un país al sureste de África, sin salida al mar, colonizado por Gran Bretaña (y manteniendo el poder durante 73 años). ¿Por qué viajar hasta allá? ¿Para qué?

Curiosamente, las canciones de esta obra son de Coldplay (una de las bandas inglesas más famosas de la actualidad). Una banda que aún no había surgido para el momento del imperio, para ocupar tierras que no les pertenecían. Así y todo, la música tiene el don de no poseer fronteras ni de poblar odio, sino de atraer o no a quienes la consuman.

Tres amigos (Mauricio Camuglia, Landriel Oviedo y Diego Crevacuore) se unen para disfrutar de unas vacaciones en Malaui y alrededores, por tiempo casi indefinido. Entonces, este trío tendrá el protagonismo del show, llevando adelante su canto y baile, mostrando su talento y, a su vez, dejando lugar al resto del elenco para que también lo haga.

A lo largo del viaje, como en toda convivencia, surgirán: roces, discusiones, descubrimientos y nuevos placeres. Este viaje les hará reconocer que la felicidad (Daniela Santi) siempre estuvo delante de ellos (sobre todo de uno de ellos).

Todas las canciones conocidas (Paradise, Yellow, Clocks, The scientist, Fix you) están en el repertorio del musical, además de algunas que se suman a la historia. Por ello, podremos cantar por lo bajo, seguir las melodías y sentirnos más cerca de Malaui.

Es una comedia ideal para niños y adolescentes (no por eso no disfrutable por los adultos). Con algunos actores que sobresalen por sobre otros (tanto en caudal de voz como interpretaciones), al igual que en el caso de dos bailarinas que se comen el escenario desde que aparecen.

Vos sos el paraíso”, le dice en cierto momento el protagonista a la felicidad (vestida de blanco y una sonrisa infinita). Claro que él no daba por sentado que la mujer que había conocido era algo mucho más que eso.

Uno de los aspectos más interesantes de la historia es cómo el autor enlaza las canciones con un significado simbólico y, así, se va conformando el gran cuento de la vida. Porque podrían ser adultos, ancianos. Pero todos vamos en busca de lo mismo, solo que en ciertas ocasiones tomamos decisiones y rumbos diferentes.

Malaui es atractivo por donde se lo mire, porque podemos disfrutar de un escenario que cambia de tonalidad en cada uno de sus cuadros musicales, con efectos de humo y lumínicos que harán más llamativo el espectáculo, más cambios de vestuario constantes; permitiendo que todo el conjunto produzca un abanico de sentimientos en vivo tanto por parte de los artistas como del público.

Lo más notorio es el énfasis que pone cada uno de los artistas por permanecer radiante, feliz, con una naturalidad especial y única. Ellos están orgullosos de lo que montaron y eso traspasa las tablas.

Es difícil observar a tantos artistas, mirarles los ojos, las extremidades, los pasos, la voz, la interpretación, el andar, la soltura. Y más y más. Pero, en un momento, descubrí a dos talentosas (Cecilia Cavallero y Agustina Pelaez) que tenían ese plus llamado talento innato. Sus miradas eran distintas, brillaban, se posaban en un horizonte sentido y transferían su actuación con tan solo estar y permanecer paradas.

Si no encontrás tu destino, estás algo perdido, no sabés quién sos ni cuál es tu misión en este mundo; sin dudas que Malaui es la propuesta para vos. Pero, si amás Coldplay y todo el universo melódico de esta banda, también es una gran posibilidad de que te acerques a verla.

Dibujos que conformar situaciones, hechos, momentos y que se deshacen como los imprevistos. Como la vida misma.

Mariela Verónica Gagliardi

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“Estos retazos”, de Julián Bertero, estrena el viernes 3 de febrero en el Kairós

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¡8 ÚNICAS FUNCIONES!

VIERNES, 21:00 HS

EL MÉTODO KAIRÓS (EL SALVADOR 4530)

“ESTOS RETAZOS”

De Julián Bertero

Sinopsis:
Lisa es una joven en sus veintes que se maneja de manera rutinaria, constante, apagada. Perseguida por una enfermedad que no se anima a nombrar, vive su vida destinada a ella misma y privada de cualquier tipo de esperanza de naturalidad. Su plan se pone en duda al momento que por casualidad conoce, varias veces, a Nicolás, un joven ingenuo dedicado totalmente a su trabajo, su carrera, su familia y un romanticismo poco común.

Un relato, una historia, un cuento. Sobre la fragilidad del cuerpo, su verdadera sustancia. Sobre su influencia en el individuo, en su personalidad y en sus emociones. Sobre el amor joven y su contraposición a la enfermedad.

Libro y música:
Julián Bertero

Elenco:
Melanie Braggio
Julián Bertero
Joaquín Santiago
Clara Pino
Gonzalo Capel
Fiorella Fontau

Fotografía: Camila Asat
Diseño gráfico: Nahuel Bardi
Arreglos musicales: Joaquín Bertero
Escenografía, maquillaje y vestuario: Camila Colombo
Diseño de luces: Jorge Thefs, Julián Bertero
Asistencia de dirección y producción: Jorge Thefs, Romina Asat
Producción general y prensa: Repavol, una productora

Puesta en escena y dirección general: Julián Bertero

A partir del viernes 03/02, 21:00 hs

El Métodos Kairós (El Salvador 4530)

Entrada general a la gorra

Reservas por:

http://www.elmetodokairos.com.ar/reservas.php

o al 4831-9663

http://fb.com/estosretazos

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La osadía femenina

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Ser mujer no es fácil. Sin embargo, resulta maravilloso el desafío diario, la pasión y el amor que debemos dar, las luchas a veces sinsentido pero que, a la larga, son maravillosa. Porque pareciera ser que por haber nacido mujer se esperan de nosotras miles de cosas, dadas por supuestas (claro está) y, de esa forma, se nos quita la libertad que precisamos para movernos y ser como realmente deseamos. Al igual que un hombre…

Mujeres perfectas es la nueva comedia musical de Manuel González Gil y Alberto Alejandro (dirigida por el primero), que destaca a cinco actrices exitosas y las hace lucir como quieren. Con Julia Zenko como fiel exponente por su larga trayectoria y el resto del elenco (Natalia Cociuffo, Lucila Gandolfo, Victoria Onetto y Candela Vetrano) que deleitarán en todo momento, con chistes, bromas, despertando la risa y carcajadas a cada instante. Sí, porque ellas demostrarán, en escena, que es posible reír aún cuando surja el engaño y que la unión hace la fuerza. Al ver esta historia recordé La vagina enlutada, solo que los rumbos son algo diferentes pero la idea semejante. En esta oportunidad no están de luto estas amigas sino que no tienen una pasión que se apodere de ellas. Una más estructurada que otra, otra más suelta, otra más rebelde. Las personalidades y sus carismas, chocan y se acarician al mismo tiempo durante una fiesta un tanto atípica. Celebrar un divorcio nunca ha sido tan novedoso ni entretenido, sobre todo porque juntas descubrirán que tienen más en común de lo que sospechaban.

Lo más curioso es que el champagne les deshinibirá hasta que el “culpable” sea descubierto de la peor manera. El alcohol, en esta ocasión, no las hará más borrachas sino más fuertes y valientes; demostrándoles que tendrán una nueva misión para ganar dinero y ser felices. Si es que las carmelitas descalzas no existen en el grupo y quien pretenda tener algunas de sus características perecerá.

Mujeres perfectas es un musical para disfrutar durante un poco más de una hora y media, con una puesta en escena espectacular, pudiendo contemplar tonalidades azules y de otras gamas que harán contraste con el vestuario en blanco y negro. Sí, porque ellas se desplazarán por la fiesta con estos “colores” que son de por sí neutros, como si estuvieran hace tiempo esperando el color para lucir, aquél que les surja desde el corazón con una sonrisa eterna.

Diálogos que van y vienen, algunos banales, otros profundos y frases que quedarán resonando en el aire hasta que le encuentren el sentido. El sentido que les devuelva la esperanza de vivir de verdad, sin considerarse entes que cumple y tienen obligaciones pero no placeres.

Con un recorrido por canciones de diversos ritmos (todas traducidas al castellano y adaptadas al argumento de la dramaturgia) es que las actrices traspasan las tablas, se comunican con los espectadores y brillan cada vez que les toca el momento de entonar las más preciosas melodías: Bailando en las veredas (Raúl Porchetto), La marcha de la bronca (Pedro y Pablo), Crimen (Gustavo Cerati), Una canción diferente (Celeste Carballo), Las cosas tienen movimiento (Luis Alberto Spinetta), Soy lo que soy (Sandra Mihanovich), Somebody to love (Queen), Avanti morocha (Caballeros de la Quema); son algunas de las canciones que desfilarán y nos permitirán cantar junto a ellas (al menos con nuestro interior).

Imposible no aplaudir de pie esta propuesta, este gran acierto para llevar al Teatro Apolo y los detalles que se tienen en cuenta por doquier.

Se dice que las mujeres nos criticamos y envidiamos siempre. Bueno, hombres, esta es la prueba de que eso no es así como dicen. Ellas se unen, se compadecen, se alientan y claro que antes se sacan el cuero como es debido. Porque son muy sinceras, demasiado. Y eso es realmente bueno para que, después, construyan su aventura que nos dejará boquiabiertos.

Mucho rock, mucho entusiasmo, mucho power y una velada más que increíble. Si creíste haber visto todo sobre el universo femenino, ¡Mujeres perfectas te demuestra que aún hay más!

Mariela Verónica Gagliardi

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The Rocky Horror Show, llega el 2 de agosto al Maipo

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ROBERTO PELONI – MELANIA LENOIR

“THE ROCKY HORROR SHOW”

Desde el 02 de agosto TODOS LOS MARTES A LAS 21:00

TEATRO MAIPO (Esmeralda 443 – C.A.B.A.)

Entradas —> http://bit.ly/29cGZ8v

ELENCO

ROBERTO PELONI – Frank N. Furter

MELANIA LENOIR – Magenta

FEDERICO COATES – Riff Raff

WALTER BRUNO – Brad Majors

SOFÍA RANGONE – Janet Weiss

IGNACIO PEREZ CORTES – Rocky

MICA PIERANI MENDEZ – Columbia

MAIA CONTRERAS – Dr. Scott / Eddy

ENSAMBLE

LULI MUIÑO, LUCAS GENTILI, FACUNDO MAGRANÉ, MARIANO CONDOLUCI, ANA DE VICENTIIS, JULIA TOZZI

EQUIPO CREATIVO

ANDIE SAY – Dirección General

LORENZO GUGGENHEIM – Dirección Vocal y musical

ALEJANDRO LAVALLEN – Coreografías

ANTONELLA CAMPANIELLO – Asistente Coreografías

MARCELO KOTLIAR – Adaptación, libro y letras

ESTANISLAO OTERO VALDEZ – Producción ejecutiva

VICTORIA SAUD – Producción ejecutiva

NICOLÁS DAL FARRA  – Producción ejecutiva

JAVIER PONZIO – Diseño de Vestuario

ANA DIAZ TAIBO – Diseño de Escenografía

MARTÍN REBELLO – Diseño de iluminación

MARIANO DEL ROSSO – Diseño de Sonido

SANTIAGO CASTRO – Maquillaje

ADRIAN LLAMOSAS – Peinados

GINA SOLOR – Stage Manager

ALAN GEJTMAN – Stage Manager

LAURA ESLAVA – Asistencia Dirección

NACHO LUNADEI – Fotografía

MATIAS GORDON – Diseño gráfico

BELU MAFFEI – Marketing digital y Social Media management

CARLOS MAZALÁN, MARCELO BOCCIA, ARIEL ZAPPONE  – Comunicación y prensa

TAMARA BUR – Asistente de producción

ANDRES COLL ARECO – Asesor legal/Asistencia producción

REDES SOCIALES

Facebook, Twitter e Instagram

@RockyHorrorAr

Los Nixis y el bosque prohibido

Desde el 16 hasta el 31 de julio

de martes a domigos, a las 18 hs

Centro Cultural San Martín

(Sarmiento 1551 – C.A.B.A.)

Localidades: $110

Ficha artístico-técnica

Idea: Juan Horacio Cavoti Caterbona, Paloma Sirvén, Manuela Vieites, Tomás Wicz
Dramaturgia: Alejandra Rubio
Actúan: Juan Cavoti, Manuela Vieites, Juan Pablo Burgos, Nicolás Di Pace, Paloma Sirvén, Florencia Ortega.
Covers y Ensamble:
Camila Munari, Agustín García, Luca Calcaterra, Julia Etchenique.
Dirección vocal: Milagros Andaluz
Diseño de luces: Alejandra Rubio, Cleria Zangari
Diseño sonoro: Miguel Ramírez
Audiovisuales: Gabriel Fuchs, Valeria Pérez Delgado
Música original: Hernán Matorra
Letras de canciones: Alejandra Rubio, Manuela Vieites, Tomás Wicz
Fotografía: Gabriel Fuchs
Diseño gráfico: Maxi Burgos, Jimena Ortíz
Asesoramiento de maquillaje: Sofía Nuñez
Asesoramiento de vestuario: Alejandra Robotti
Asistencia de dirección: Florencia Pittaluga
Arreglos musicales: Hernán Matorra
Producción ejecutiva: Carolina Sánchez
Coreografías: Cleria Zangari
Dirección musical: Hernán Matorra
Dirección: Alejandra Rubio

El odio es ignorancia

Heidi, el musical1

Ficha HeidiComo a los 3 años miraba, todas las tardes, a Heidi por la televisión. Esta niña de pelo negro y piel blanca como la nieve, llenaba de alegría mis meriendas. Hasta que un día su banda sonora llegó a casa y la cinta se escuchó una, otra vez y otra vez. Hasta gastarla considerablemente.

Esta niña de los Alpes, no era una más. Era aquella que venía a dar enseñanzas y convertir los dibujos animados en aventuras nobles y plagadas de amor.

Por eso es que verla en el Teatro Coliseo, junto a su fiel amigo Pedro, a la perra Niebla y a su amado Abuelito; fue emotivo. Un estreno a sala más que llena, convirtió la tarde fría y lluviosa en el escenario perfecto para que los pequeños pudieran disfrutar y sentirse inmersos en el clima real.

Utilizando varios recursos fieles a las animaciones, los personajes de Heidi utilizaron máscaras en sus cabezas que eran muy similares a los dibujos famosos de la pantalla chica. De esta manera, con proyecciones constantes, entre una escena y otra, los niños pudieron comprender la historia y sentir que sus amigos no eran humanos sino personajes.

Y aquí podría abrirse un debate que se centraría, básicamente, en considerar si hubiera sido mejor verle la cara a los actores o no, si les quitaba naturalidad a sus movimientos corporales o no. Y, realmente, poniendo en una balanza unas y otras cuestiones; posiblemente los más chiquitos no podrían juzgar determinados aspectos pero sí sentir una mayor cercanía con cada una de las interpretaciones. Eso, al fin de cuentas es lo que más importa.

Así, se pudo ver una representación (con libro y dirección de Rubén Roberts), en tono de comedia musical, muy fresca, con un Abuelito que danzaba junto a los pequeños, que corría y luego recordaba su avanzada edad, que pretendía hacer entrar en razones a estos traviesos y juguetones niños. Porque en cuanto la maldad apareció, no tardó en esfumarse, para recordarnos a todos que lo importante es perdonar los errores y jugar sin barreras.

Los rivales no existen más que para aprender a no tener enemigos y todas las suposiciones podrían ser quitadas del medio para celebrar la vida en todo momento.

Ver la cara de los espectadores (que oscilaban entre un año a cinco, sin contar a los grandulones que se infiltraron para no perderse la magia) al interactuar con estos personajes grandiosos, al perseguirlos con las miradas cuando bajaban del escenario, es lo que vale la pena en este tipo de espectáculos. La interacción es fundamental y la constante interacción con el público se vuelve el eje principal para que una tarde tan pero tan congelada pueda hacer crecer los jardines más coloridos en instantes.

Entonces, cada una de las canciones supieron captar la esencia de la encantadora Heidi, formular una historia entretenida y dejar la moraleja. Esta enseñanza que parece tan obvia, sinceramente no lo es. Porque, a diario, podemos notar cómo nuestra sociedad prejuzga, juzga y bloquea al diferente, al que piensa distinto, al que tiene otra ideología. Y no titubea al eliminar a aquel que no es igual. ¿En qué clase de secta se está convirtiendo nuestro país? Se puede ser intolerante, pero ¿hasta qué punto? Se puede decidir no unirse o juntarse con tal o cual, ¿pero hasta cuándo?

¿Cómo inculcarle valores y códigos a los más chiquitos cuando la hipocresía muchas veces se apodera de nosotros?

Es momento de escuchar/nos, de hablar/nos y de tolerar las diferencias para construir un país y mundo mejores. El resto es pura habladuría y las palabras con el tiempo son solo eso: vocablos que se olvidan y mezclan.

Heidi es como un libro que se abre desde la primera infancia para aprender a vivir, para aprender a soñar e imaginar que la nobleza no es una utopía: que es posible. Que no se es tonto por no odiar. Se es adulto cuando se superan los propios límites y evoluciona con bondad.

Heidi, el musical es una lección de vida con notas musicales, coreografías y colores; donde la vejez no es vista como algo negativo sino como una invitación a la reflexión, a cuidar de nuestros mayores y a convertir lo oscuro en esperanza.

Los efectos especiales, visuales y sonoros son los que hacen de este musical una verdadera ilusión. Para hoy y para el mañana.

Mariela Verónica Gagliardi

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Amar en tiempos difíciles

Edipo y Yocasta17

Ficha Edipo y YocastaMejores tragedias que las griegas, no hay. Y qué mejor que escuchar una historia a cargo de excelentes voces que le otorgan al arte un sin fin de matices.

Edipo y Yocasta, un grito en la inmensidad (musical escrito y dirigido por Mariano Taccagni, basado en el mito de Edipo) nos introduce en un relato cargado de tensión que solo afloja en un pequeño momento de la obra. Con un elenco integrado por artistas muy conocidos del género musical, se disfruta a lo largo de la historia que utiliza la poesía como principal arma de deleite y el acompañamiento de una gran orquesta de músicos (dirigida por Gaby Goldman). Así es como podemos conmovernos y sentir cada situación interpretada por los actores en las tablas.

Si no fuésemos seres racionales e inmersos en una sociedad con tantos tabúes, dicha historia de Edipo no tendría fin ni sentido alguno. Pero, como el vínculo madre-hijo es algo muy fuerte, consigue trasladarse a todo tipo de generación e impactar de una manera tajante.

Freud podría realizar todo tipo de análisis al respecto pretendiendo explicar los traumas de una y otra parte. Aunque, la desgracia presente se da no por la voluntad de ambos sino por el desconocimiento de una información que -de haberse tenido- no se habría originado dicho caos y sufrimiento.

Una madre, la Reina de Tebas, que tiene que optar por perder a su hijo recién nacido o a su marido, el Rey Layo, y que, finalmente, entrega a su bebé para que su esposo permanezca a su lado. Y, tal vez, acá haya que realizar una pausa para comprender que si Yocasta hubiera priorizado la vida de su pequeño, jamás se habría enamorado de él en el futuro. Hijos que vinieron más adelante que no logran comprender si son sus nietos o parte de sí. Un amor que es más fuerte que todo lo que ambos pudieran sentir en la vida y que, sin embargo, no logran encauzar sanamente.

Un paso que avanzan y la desdicha que se apodera de sus lágrimas, de sus angustias y del dolor más profundo que tienen en el alma. Como unas arenas movedizas que no producen placer sino una desesperación enorme, eso es la esencia de la presente historia.

En cuanto a la música, Goldman consiguió fusionar distintos ritmos para que el relato y su devenir puedan desfilar por distintas sensaciones que oscilan entre el pop y el clásico, dando la oportunidad de respirar unos instantes y recobrar el aliento.

Mientras las predicciones cobran más fuerza que el raciocinio, lo peor está por venir y la vida humana se vuelve más significativa que su argumentación.

En cuanto a los protagonistas de la historia, tanto Marisol Otero como Gonzalo Almada proyectan sus dolores y pasiones con el talento que los caracteriza, al mismo tiempo que la dulzura y ductilidad de Marisol envuelve al musical en una historia de amor inigualable. Madre, esposa y amante, que no se explica por qué es tan inmenso su sentir.

También existen otros personajes que se destacan como el de la esfinge (interpretado por Judith Cabral) y el de Macaría (representado por Carla Liguori). El resto del elenco se luce con mucho esplendor y conforma una grata pieza artística, demostrando que siempre exista amor por lo que se hace será posible estar en un teatro tan conocido como el Apolo, con una platea colmada y un éxito rotundo.

Cabe resaltar que el ritmo del musical es más pausado, lo cual permite que disfrutemos de cada personaje, de la inmensidad de cada escena y de cada canción que conforma un paralelismo (complementario) junto a cada diálogo esbozado a nivel vocal y corporal. Solo así Edipo consigue ser aquel hombre que no siente despecho por su pasado y Yocasta sí asume cierta culpa por la ceguera que tuvo y que ni siquiera el más ciego, Tiresias (Rodolfo Valss) es impedido de observar con sus ojos la realidad presente y que se avecina. La participación de este último es el detalle que colma de alegría y euforia a los espectadores, quienes no se resisten en aplaudir incansablemente cuando finaliza la trama.

El papel de Layo lo interpretó, en esta función, Mariano Taccagni ya que Martín Repetto está recuperándose de salud.

Mariela Verónica Gagliardi

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El 15 de abril estrena Gardel, un nuevo musical

gardelGARDEL Teatro Musical Argentino

Estreno: 15 de abril de 2016

 Viernes y Sábados a las 22:30hs

Teatro Molière

Por primera vez en la historia llega a un teatro del mundo una obra teatral musical sobre la vida del más grande cantante de tangos de todos los tiempos:

 Carlos Gardel.

Guillermo Fernández: será Carlos Gardel y Roberto Peloni encarnará a José Razzano,  Luis Longhi será Tito Lusiardo y no faltarán las damas en la obra: Alicia Vignola será la madre de Gardel (Berta Gardes) y Anita Rodríguez, la novia del zorzal. Todos bajo la Dirección General y Puesta en escena de Ignacio González Cano.

Cabe destacar que la Música original pertenece a Guillermo Fernández y a Federico Mizrahi.

La dramaturgia y la letra de las canciones a Luis Longhi.

La historia se desarrolla siguiendo el cronológico crecimiento artístico de Gardel, desde sus comienzos cantando canzonetas napolitanas y tonadas españolas para sus amigos inmigrantes del Abasto, su debut semi profesional interpretando canciones camperas a dúo con Razzano, el descubrimiento del tango como forma genuina de expresión, sus primeras grabaciones, sus propios tangos, su popularidad arrolladora, París, Hollywood, hasta su última e inconclusa gira americana. Un crecimiento artístico vertiginoso que no es ajeno a sus conflictos personales: ya sea con Berta, su madre, quien le oculta datos filiales y que no termina de acomodarse nunca a la soledad de un nuevo país; con Isabel, su novia de toda la vida, que le hace continuos reclamos amorosos; con Razzano, primero socio artístico, luego manager, finalmente casi un detractor. Sus numerosas amantes con sus consecuentes episodios violentos. Su primer viaje a Europa, con la consiguiente problemática de su documentación, aún hoy, discutida. La particular elaboración de sus tangos. Su triunfo en París. Y su desembarco en Hollywood de la mano de una millonaria inescrupulosa que termina por convertirlo en una esplendorosa estrella internacional.

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Gardel, en el Teatro Molière

Gardel

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