*** Octubre 2017 ***

Entradas etiquetadas como ‘musical’

Minientrada

Todos nos volveremos a ver

La vida y la muerte, dos momentos, dos etapas. Dos algo que bien se desconoce. A veces, podríamos pensar que estamos soñando o en otra dimensión. Que ya vivimos otras vidas o que esta es, simplemente, la primera.

Existen muchas teorías al respecto. Pero, de lo que podemos estar seguros es que para vivir y para morir hace falta valor.

En el musical “El dedo. ¿Podrá un vivo casarse con un muerto?” (con Libro y dirección de Diego Badaracco) se puede ser feliz durante más de una hora, acercarnos a la parca sin miedo, hacernos amiga, disfrutar y ver un universo de colores que no parece ser para nada malo.

Porque, en verdad, uno suele sentir miedo hacia lo desconocido y esto no es ningún descubrimiento de mi parte. A lo conocido lo podemos manipular, conversar, guardar, quitar y hacer lo que nos plazca. Pero, con aquello que tenemos más incertidumbres que certezas, ¿qué hacemos?

¿Cómo nos enfrentamos ante lo temido, lo inaccesible?

Muchas tonalidades e historias nos invitan a compartir una comedia musical llena de esperanza, de talento y de magia en el éter. Con coreografías súper atractivas, canciones e interpretaciones es que podremos sumergirnos en un matrimonio en vida y otro en muerte. Suena raro, ¿cierto?

Porque al dejar de existir de este lado, no implica que dejemos de existir del otro lado. Parece ficción y en este caso lo es. Aunque hay quienes prometen un Paraíso o un Cielo o un algo que puede ser que sea más deseo que justificación racional. Pero, ¿para qué adelantarnos?

Un joven, protagonista de esta historia, es quien andará de un lado a otro sin pedir permiso. Aventurándose a descubrir todo aquello que le intriga. Paseando como en busca de algo que quizás ni siquiera se imagina. Gracias a su deleite es que podremos sonreír y tener la esperanza de que en algún momento veremos a nuestros seres queridos que ya no nos acompañan físicamente.

Es un cúmulo de sensaciones encontradas que nos recorrerán por dentro y por fuera. Acariciándonos y dándonos un suspiro en medio de la angustia.

Pero, El dedo, no es un musical para llorar sino para conmovernos, para vivir a pleno, para bailar en las butacas e imaginar lo intangible como más allegado.

Como cuando éramos niños que inventábamos cuentos incoherentes porque tan solo se nos ocurrían. La imaginación está a flor de piel y vale la pena despojarnos de prejuicios para escuchar a quienes aman, a quienes tienen la oportunidad de cambiar sus vidas, a quienes se descubren solidarios y se corren a un costado, a quienes se disculpan por decidir por otro, a quienes se dan la posibilidad de querer cambiar el mundo impregnándolo de cosas bonitas y de reencuentros maravillosos.

Como si el tiempo se detuviera, un rostro es reconocido, un vestido se convierte en decorado y el capricho más absurdo en realidad.

Porque siempre se dirá que las cosas se valoran cuando se pierden. Y muchas veces es cierta la frase, aunque no siempre.

Por eso es que la ciencia ficción nos hará palpitar una escenografía que acercará el más allá al más acá. Que nos traerá lo más simple para que, de una vez por todas, sintamos que lo que no se hace ya mañana podría no ser igual.

Un vivo y una muerta pero no que imaginamos. Una muerta que enseña, que construye, que da y se retracta ante sus errores. Porque, evidentemente, en el cielo también se paga por ellos.

Ya habrá tiempo para uniones eternas, quizás.

Lo que hoy vale es el caminar por aquellas sendas añoradas y no impuestas. Por esos paraísos en vida y no los prometidos según la Biblia.

Un elenco maravilloso en el que cada artista tiene su momento para lucirse, para desplegar su talento, su caudal de voz, su delicadeza, su humor y picardía. Un boom que explota y se expande por toda la sala del teatro La Mueca. Adrenalina que recorre los pasillos, que nos contagia e impulsa a aplaudir sin parar. El libro y la dirección son óptimas y se trasluce el trabajo en equipo de modo integral.

La oscuridad aquí es arte, es color, es celebración. Y es una manera de aceptar que así como existe la muerte también existe lo negativo adentro de cada uno de nosotros. Aceptarlo es la única posibilidad que tenemos de construir y no destruir. Quien niegue esa parte estará negándose a sí mismo.

Mariela Verónica Gagliardi

Anuncios
Minientrada

“Canciones para mirar”, con Fabián Mazzei

::ESTRENO::

SABADO 15 DE JULIO

16 HORAS

TEATRO MUNICIPAL COLISEO PODESTÁ

Calle 10 733 – La Plata

LLEGA AL TEATRO UN CLÁSICO DE
MARIA ELENA WALSH

EN UNA VERSIÓN DIVERTIDA Y RENOVADA

CON LA PARTICIPACIÓN ESPECIAL DE:

FABIÁN MAZZEI

“CANCIONES PARA MIRAR”

DIRECCIÓN GENERAL GASTÓN MARIONI 
DIRECCION MUSICAL DAMIAN MAHLER

La Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de La Plata y el  se complacen en anunciar el estreno de “Canciones para mirar”, de María Elena Walsh.
El sábado 15 de julio se estrenará “Canciones para mirar” en el Teatro Municipal Coliseo Podestá con entrada libre y gratuita.

Con la participación especial de Fabián Mazzei,  dirección musical de Damián Mahler y dirección general y coreografías de Gastón Marioni; la tercera producción del Teatro Municipal Coliseo Podestá estará en cartel durante las vacaciones de invierno para que todas las familias puedan disfrutar de este clásico con una versión divertida y renovada.

El resto del elenco, seleccionado a partir de audiciones abiertas, está conformado por Julieta Gonçalves, Nacho Francavilla, Nicolás Serraiti, Manuela Nuñez y Micaela Sigalov. La orquesta en vivo está compuesta por Damián Mahler, Joaquín Blas Pérez, Emilio Rivas y Jorge Giorno.

Canciones para mirar”, es un puñado de canciones, en forma de varieté, con textos delirantes que se suceden en cada cuadro musical. En esta historia, Don Agapito (Mazzei) y Doña Moron Danga (Gonçalves) serán los presentadores de este hermoso mundo disparatado.

Las creaciones de María Elena Walsh marcaron un hito en la poesía y en el teatro para niños. Constructora de palabras que se multiplican desde el humor y el absurdo, dueña de la sátira y la ironía, trasgresora de los márgenes y defensora de la irreverencia literaria.

FUNCIONES

MARTES A DOMINGOS A LAS 16 HORAS

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA POR ORDEN DE LLEGADA

 

Minientrada

¿Amar a pesar de todo? O la corrupción de los medios

Sombras de libertad1.jpg

Este año, causalmente, se están presentando muchos musicales con tinte político. No es casualidad sino una necesidad, imperiosa, por demostrar que no todo está perdido. La juventud es la encargada de impulsar cambios, de dar esperanza. Somos responsables todos, igualmente.

“Sombras de libertad” (con libro de Pablo E. Silva, música de Inbal Comedi y dirección de Wilfredo Parra) es una propuesta excelente, cautivante, apasionada, en la que las texturas musicales de pop, rock, murga y folclore se entremezclan conformando un mosaico cultural. No existe un argumento novedoso, no hace falta. Ya no hay inventos sino distintas maneras de mostrar, de convencer y de tener la motivación necesaria para no caer en la mediocridad ni brutalidad.

Adoré la función de esta obra. La volvería a ver una y mil veces más. Desde que empezó hasta que terminó estuve fascinada. Hablé toda la semana de ella. La recomendé, recordé detalles, impresiones, ideas, formatos, coreografías, voces, vestuarios y luces.

Es imposible no quedar absorto y feliz, sintiendo que estando del lado correcto, el universo conspirará a nuestro favor.

En este caso una campaña electoral podría llevar al Senador Antonio Robles como candidato a la presidencia. De hecho, es al único que conoceremos a lo largo de la historia. Porque no se trata de una trama donde exista una rivalidad entre políticos sino entre el cuarto poder y la política. Esto ya es materia conocida por todos, desde hace mucho tiempo. Sin embargo, no es poco meritorio refrescar memorias.

Por ello es que Sombras de libertad es una conjunción de sentimientos a flor de piel que desbordan de un momento a otro. Porque la pasión es así. Porque el amor es así. Porque el poder obnubila y hace perder de foco a lo verdaderamente necesario para ser feliz.

Quizás un sillón presidencial sea el deseo de este candidato pero, el amor, no debería ser dejado a un lado. Pueden subsistir ambas cosas, al menos podrían. Pero Robles no consigue equilibrar ambas cosas y, de ahí en más, una sucesión de acontecimientos ingratos surgirán para quedarse.

La traición aparecerá de la mano de la persona menos pensada y su venganza será “entendida” aunque no aceptada por este devastado ser humano que tenía la fórmula perfecta para sacar a su país adelante.

Este musical es el claro ejemplo de que todos las personas necesitamos ser y no agachar la cabeza en pos del ideal ajeno. Se puede ser solidario pero no presidiario. Esta es justamente la confrontación que se puede vislumbrar desde el comienzo y por no ser oída, todo el panorama político prometedor se verá en picada.

Como una ilustración fotográfica perfecta, esta familia se hará ecos por distintos lugares públicos y privados, hasta que los bandos confronten y el más “vivo” se salga con la suya. Siempre existirá aquel que se lleve su tajada sin tener valores ni culpa. Lavándose las manos y formando parte de algo que ni siquiera podría comprender de verdad.

Mientras una familia se desmorona, una campaña en puja tendrá demasiados vaivenes y solamente subsistirá el más fuerte.

Cabe preguntar cómo un político podría sacar un país adelante durante años si no es capaz de escuchar siquiera a su esposa e hijo. Suena muy conocido este cuestionamiento. Es conocido, famoso diría. No solo se ve en la realidad real sino en miles de series y películas de todo el mundo.

Un sillón que queda holgado, que no es capaz de sostener a un idealista ni a un tirano.

El enemigo está más cerca de lo que se pueda creer, solo es cuestión de esperar y la catástrofe irrumpirá desde los noticieros hasta el programa más cholulo de la televisión.

“Justicia para todos, paz se respirará, hambre nunca más”… son algunas de las promesas del futuro presidente. ¿Quién no quisiera a un líder así? Que además es carismático, seguro y sonriente.

Mientras sus discursos y canciones nos van convenciendo para votarlo, la danza contemporánea arrastra sus pasos terrenalmente, por los aires, con convicción y fugacidad. Realmente, un ensamble muy comprometido con la temática, que se fusiona con el canto y la palabra. Que es parte de los discursos y narra sobre el escenario y a lo largo de la sala. Que se estira y encoge, que se despliega como arte hasta estallar en ira.

“No me ves”, le dicen acongojados y tristes su esposa e hijo al candidato, mientras éste continúa sumergido en las hojas que determinarán su futuro…

Los tres protagonistas (Pablo E. Silva, Inbal Comedi y Lautaro Aguilar) son un destello de luz, con voces distintas y que se proyectan al más allá, que se encarnan en los personajes que interpretan y no sobreactúan absolutamente nada. A este elenco se suma la secretaria de campaña del presidente (Lucía Krusemann) que deleita cada vez que entona sus melodías con una voz sensible y potente.

Amores y desamores, logros y fracasos, violencia y tensiones que cegan la verdadera esencia del ser humano.

“Nublado es el camino si en él no estás”, se escucha por ahí y lo oculto sale a la luz junto a la confianza eterna.

Ficha Sombras de libertad

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

Minientrada

Convertido en su dolor

Un clásico de Kafka como la Metamorfosis, permite tener fanáticos de su literatura, leer una y otra vez el libro a lo largo del tiempo, releer citas, recordar situaciones, diálogos y, conseguir, proyectarnos a través de las páginas. Por eso, el desafío que emprendió Mariano Taccagni en el año 2007 (lamentablemente no vi la versión de aquel entonces), fue un hito para el teatro musical. Podía triunfar o fracasar. Evidentemente, ya tenía el aura que sigue manteniendo, incluyendo en sus elencos a los artistas idóneos para cada uno de los personajes.

Esta vez, diez años más tarde, sí tuve el placer de estar allí. En primera fila. Y quiero decir, que fue una experiencia única, inigualable. Porque Kafka forma parte de mi vida, porque sigo a Mariano en cada uno de sus trabajos artísticos y porque ver su emoción a lo largo del musical, ya de por sí me satisface por completo.

Pero, La metamorfosis convertida en música y en canciones, no es para cualquiera. Él supo conseguir ese equilibrio perfecto para no angustiar del todo ni que nos ahoguemos en pena a cada rato. En cuanto al slogan ¿quién serás al despertar?, éste nos invita a la reflexión, a tomar conciencia sobre los tiempos que corren, a asumir que cada uno es responsable de las decisiones y rumbos que tome para su vida y, por sobre todas las cosas, a no ser sumiso -porque eso trae aparejadas demasiadas consecuencias negativas-. Mientras uno le sirve a otros, esos otros se nutren de su vida, de su sangre, de sus tripas. Absolutamente de todo. Es, por cierto, su desvalorización lo que lo lleva a ser preso, a ponerse los barrotes y hacer que sus días estén en cuenta regresiva.

¿Su familia es culpable? ¿Su rutina laboral lo es también?

Posiblemente. Pero me atrevo a afirmar que él no supo aceptarse, conocerse y hacer su vida lejos de quienes lo estaban asfixiando y condenando a la muerte.

Una versión exquisita para acercarse a la literatura kafkiana y tomarle el gustito de a poco.

Me resulta imposible no sumergirme en una obra y escribir desde allí por más que haya quienes determinen que eso se llama fanatismo. Considero que ser fan es un tanto diferente a ser periodista pero si la pasión debe ser subrayada como fanatismo, bienvenida sea.

Una familia tipo que un día empieza a vivir diferente. A colorear el univereso de oscuridad, a conocer a un nuevo Gregorio Samsa, a impedir que el tiempo transcurra de ese modo y fracasando de golpe.

Un hombre que llego al hastío de su rutina, que se convierte en un insecto, en algo espantoso para sí mismo. Que no se tolera más y solo consigue tener voz a través del canto. Que desea ser otro pero no sabe cómo. Que todo muere a su alrededor, metafórica y humanamente hablando. Que no logra impedir la tortura que le ocasiona estar vivo, a pesar de que está seguro que el amor es su único aliado.

La perversión, el deseo, la pasión, la rigidez de su padre, las normas que no puede respetar más porque su cuerpo no le responde, unas extremidades que se quedan tiesas, perpetuas por siempre, que se mueven de a poco o nada, que vuelven a colocar su cuerpo en posición fetal. Y acá la angustia como espectadora me consume por completo. Sufro por su incapacidad de modificar-se.

Se ha quedado encerrado en una cárcel que construyó de a poco, que lo tortura pero que no consigue aniquilar. Sin embargo, este Samsa es más positivo que el del libro. Es más audaz, más humano y sensible. De hecho, es como si las hojas del libro cobraran un vuelo oportuno y consiguieran resaltar lo mejor de cada personaje. La relación con su hermana está lograda deleitosamente al igual que la de su padre.

Brillo en la oscuridad, templanza ante la tragedia y un equipo de actores que va unido de principio a fin. A esto se suma la música de Damián Mahler (que a sus diecisiete años ya tenía el don consigo), una dirección precisa a cargo de Ricardo Bangueses, la iluminación impecable, efectos, vestuario, producción y demás roles que se encargan de que este musical trascienda fronteras, concientice sobre el valor de la vida, nuestra vida, la única que nos toca al menos por ahora.

Ficha La metamorfosis

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

Ser feliz aquí y ahora

Malaui1

Ficha MalauiQue un viaje por el mundo hace cambiar a las personas y madurar, ver la vida de otra manera, con otros ojos. Son justificaciones para emprender una travesía…

Malaui es un musical (con libro y dirección de Jorge Camisay, coreografías de Rodo Santamarina, y dirección vocal a cargo de Belén Di Iorio) que tiene varios mensajes por descubrir. Como el mundo, pero mirado más de cerca, bien cerca, como haciendo una introspección en el lugar, sin necesidad de cargar las maletas y subir a un avión.

Porque todos los problemas, situaciones inconclusas, asombros, miradas y conocimientos no se obtienen contemplando paisajes y diferentes culturas sino observándonos.

Malaui es un país al sureste de África, sin salida al mar, colonizado por Gran Bretaña (y manteniendo el poder durante 73 años). ¿Por qué viajar hasta allá? ¿Para qué?

Curiosamente, las canciones de esta obra son de Coldplay (una de las bandas inglesas más famosas de la actualidad). Una banda que aún no había surgido para el momento del imperio, para ocupar tierras que no les pertenecían. Así y todo, la música tiene el don de no poseer fronteras ni de poblar odio, sino de atraer o no a quienes la consuman.

Tres amigos (Mauricio Camuglia, Landriel Oviedo y Diego Crevacuore) se unen para disfrutar de unas vacaciones en Malaui y alrededores, por tiempo casi indefinido. Entonces, este trío tendrá el protagonismo del show, llevando adelante su canto y baile, mostrando su talento y, a su vez, dejando lugar al resto del elenco para que también lo haga.

A lo largo del viaje, como en toda convivencia, surgirán: roces, discusiones, descubrimientos y nuevos placeres. Este viaje les hará reconocer que la felicidad (Daniela Santi) siempre estuvo delante de ellos (sobre todo de uno de ellos).

Todas las canciones conocidas (Paradise, Yellow, Clocks, The scientist, Fix you) están en el repertorio del musical, además de algunas que se suman a la historia. Por ello, podremos cantar por lo bajo, seguir las melodías y sentirnos más cerca de Malaui.

Es una comedia ideal para niños y adolescentes (no por eso no disfrutable por los adultos). Con algunos actores que sobresalen por sobre otros (tanto en caudal de voz como interpretaciones), al igual que en el caso de dos bailarinas que se comen el escenario desde que aparecen.

Vos sos el paraíso”, le dice en cierto momento el protagonista a la felicidad (vestida de blanco y una sonrisa infinita). Claro que él no daba por sentado que la mujer que había conocido era algo mucho más que eso.

Uno de los aspectos más interesantes de la historia es cómo el autor enlaza las canciones con un significado simbólico y, así, se va conformando el gran cuento de la vida. Porque podrían ser adultos, ancianos. Pero todos vamos en busca de lo mismo, solo que en ciertas ocasiones tomamos decisiones y rumbos diferentes.

Malaui es atractivo por donde se lo mire, porque podemos disfrutar de un escenario que cambia de tonalidad en cada uno de sus cuadros musicales, con efectos de humo y lumínicos que harán más llamativo el espectáculo, más cambios de vestuario constantes; permitiendo que todo el conjunto produzca un abanico de sentimientos en vivo tanto por parte de los artistas como del público.

Lo más notorio es el énfasis que pone cada uno de los artistas por permanecer radiante, feliz, con una naturalidad especial y única. Ellos están orgullosos de lo que montaron y eso traspasa las tablas.

Es difícil observar a tantos artistas, mirarles los ojos, las extremidades, los pasos, la voz, la interpretación, el andar, la soltura. Y más y más. Pero, en un momento, descubrí a dos talentosas (Cecilia Cavallero y Agustina Pelaez) que tenían ese plus llamado talento innato. Sus miradas eran distintas, brillaban, se posaban en un horizonte sentido y transferían su actuación con tan solo estar y permanecer paradas.

Si no encontrás tu destino, estás algo perdido, no sabés quién sos ni cuál es tu misión en este mundo; sin dudas que Malaui es la propuesta para vos. Pero, si amás Coldplay y todo el universo melódico de esta banda, también es una gran posibilidad de que te acerques a verla.

Dibujos que conformar situaciones, hechos, momentos y que se deshacen como los imprevistos. Como la vida misma.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

“Estos retazos”, de Julián Bertero, estrena el viernes 3 de febrero en el Kairós

retazos

¡8 ÚNICAS FUNCIONES!

VIERNES, 21:00 HS

EL MÉTODO KAIRÓS (EL SALVADOR 4530)

“ESTOS RETAZOS”

De Julián Bertero

Sinopsis:
Lisa es una joven en sus veintes que se maneja de manera rutinaria, constante, apagada. Perseguida por una enfermedad que no se anima a nombrar, vive su vida destinada a ella misma y privada de cualquier tipo de esperanza de naturalidad. Su plan se pone en duda al momento que por casualidad conoce, varias veces, a Nicolás, un joven ingenuo dedicado totalmente a su trabajo, su carrera, su familia y un romanticismo poco común.

Un relato, una historia, un cuento. Sobre la fragilidad del cuerpo, su verdadera sustancia. Sobre su influencia en el individuo, en su personalidad y en sus emociones. Sobre el amor joven y su contraposición a la enfermedad.

Libro y música:
Julián Bertero

Elenco:
Melanie Braggio
Julián Bertero
Joaquín Santiago
Clara Pino
Gonzalo Capel
Fiorella Fontau

Fotografía: Camila Asat
Diseño gráfico: Nahuel Bardi
Arreglos musicales: Joaquín Bertero
Escenografía, maquillaje y vestuario: Camila Colombo
Diseño de luces: Jorge Thefs, Julián Bertero
Asistencia de dirección y producción: Jorge Thefs, Romina Asat
Producción general y prensa: Repavol, una productora

Puesta en escena y dirección general: Julián Bertero

A partir del viernes 03/02, 21:00 hs

El Métodos Kairós (El Salvador 4530)

Entrada general a la gorra

Reservas por:

http://www.elmetodokairos.com.ar/reservas.php

o al 4831-9663

http://fb.com/estosretazos

Minientrada

La osadía femenina

mujeres-perfectas26

Ser mujer no es fácil. Sin embargo, resulta maravilloso el desafío diario, la pasión y el amor que debemos dar, las luchas a veces sinsentido pero que, a la larga, son maravillosa. Porque pareciera ser que por haber nacido mujer se esperan de nosotras miles de cosas, dadas por supuestas (claro está) y, de esa forma, se nos quita la libertad que precisamos para movernos y ser como realmente deseamos. Al igual que un hombre…

Mujeres perfectas es la nueva comedia musical de Manuel González Gil y Alberto Alejandro (dirigida por el primero), que destaca a cinco actrices exitosas y las hace lucir como quieren. Con Julia Zenko como fiel exponente por su larga trayectoria y el resto del elenco (Natalia Cociuffo, Lucila Gandolfo, Victoria Onetto y Candela Vetrano) que deleitarán en todo momento, con chistes, bromas, despertando la risa y carcajadas a cada instante. Sí, porque ellas demostrarán, en escena, que es posible reír aún cuando surja el engaño y que la unión hace la fuerza. Al ver esta historia recordé La vagina enlutada, solo que los rumbos son algo diferentes pero la idea semejante. En esta oportunidad no están de luto estas amigas sino que no tienen una pasión que se apodere de ellas. Una más estructurada que otra, otra más suelta, otra más rebelde. Las personalidades y sus carismas, chocan y se acarician al mismo tiempo durante una fiesta un tanto atípica. Celebrar un divorcio nunca ha sido tan novedoso ni entretenido, sobre todo porque juntas descubrirán que tienen más en común de lo que sospechaban.

Lo más curioso es que el champagne les deshinibirá hasta que el “culpable” sea descubierto de la peor manera. El alcohol, en esta ocasión, no las hará más borrachas sino más fuertes y valientes; demostrándoles que tendrán una nueva misión para ganar dinero y ser felices. Si es que las carmelitas descalzas no existen en el grupo y quien pretenda tener algunas de sus características perecerá.

Mujeres perfectas es un musical para disfrutar durante un poco más de una hora y media, con una puesta en escena espectacular, pudiendo contemplar tonalidades azules y de otras gamas que harán contraste con el vestuario en blanco y negro. Sí, porque ellas se desplazarán por la fiesta con estos “colores” que son de por sí neutros, como si estuvieran hace tiempo esperando el color para lucir, aquél que les surja desde el corazón con una sonrisa eterna.

Diálogos que van y vienen, algunos banales, otros profundos y frases que quedarán resonando en el aire hasta que le encuentren el sentido. El sentido que les devuelva la esperanza de vivir de verdad, sin considerarse entes que cumple y tienen obligaciones pero no placeres.

Con un recorrido por canciones de diversos ritmos (todas traducidas al castellano y adaptadas al argumento de la dramaturgia) es que las actrices traspasan las tablas, se comunican con los espectadores y brillan cada vez que les toca el momento de entonar las más preciosas melodías: Bailando en las veredas (Raúl Porchetto), La marcha de la bronca (Pedro y Pablo), Crimen (Gustavo Cerati), Una canción diferente (Celeste Carballo), Las cosas tienen movimiento (Luis Alberto Spinetta), Soy lo que soy (Sandra Mihanovich), Somebody to love (Queen), Avanti morocha (Caballeros de la Quema); son algunas de las canciones que desfilarán y nos permitirán cantar junto a ellas (al menos con nuestro interior).

Imposible no aplaudir de pie esta propuesta, este gran acierto para llevar al Teatro Apolo y los detalles que se tienen en cuenta por doquier.

Se dice que las mujeres nos criticamos y envidiamos siempre. Bueno, hombres, esta es la prueba de que eso no es así como dicen. Ellas se unen, se compadecen, se alientan y claro que antes se sacan el cuero como es debido. Porque son muy sinceras, demasiado. Y eso es realmente bueno para que, después, construyan su aventura que nos dejará boquiabiertos.

Mucho rock, mucho entusiasmo, mucho power y una velada más que increíble. Si creíste haber visto todo sobre el universo femenino, ¡Mujeres perfectas te demuestra que aún hay más!

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

The Rocky Horror Show, llega el 2 de agosto al Maipo

IMG_20160715_144707_260

ROBERTO PELONI – MELANIA LENOIR

“THE ROCKY HORROR SHOW”

Desde el 02 de agosto TODOS LOS MARTES A LAS 21:00

TEATRO MAIPO (Esmeralda 443 – C.A.B.A.)

Entradas —> http://bit.ly/29cGZ8v

ELENCO

ROBERTO PELONI – Frank N. Furter

MELANIA LENOIR – Magenta

FEDERICO COATES – Riff Raff

WALTER BRUNO – Brad Majors

SOFÍA RANGONE – Janet Weiss

IGNACIO PEREZ CORTES – Rocky

MICA PIERANI MENDEZ – Columbia

MAIA CONTRERAS – Dr. Scott / Eddy

ENSAMBLE

LULI MUIÑO, LUCAS GENTILI, FACUNDO MAGRANÉ, MARIANO CONDOLUCI, ANA DE VICENTIIS, JULIA TOZZI

EQUIPO CREATIVO

ANDIE SAY – Dirección General

LORENZO GUGGENHEIM – Dirección Vocal y musical

ALEJANDRO LAVALLEN – Coreografías

ANTONELLA CAMPANIELLO – Asistente Coreografías

MARCELO KOTLIAR – Adaptación, libro y letras

ESTANISLAO OTERO VALDEZ – Producción ejecutiva

VICTORIA SAUD – Producción ejecutiva

NICOLÁS DAL FARRA  – Producción ejecutiva

JAVIER PONZIO – Diseño de Vestuario

ANA DIAZ TAIBO – Diseño de Escenografía

MARTÍN REBELLO – Diseño de iluminación

MARIANO DEL ROSSO – Diseño de Sonido

SANTIAGO CASTRO – Maquillaje

ADRIAN LLAMOSAS – Peinados

GINA SOLOR – Stage Manager

ALAN GEJTMAN – Stage Manager

LAURA ESLAVA – Asistencia Dirección

NACHO LUNADEI – Fotografía

MATIAS GORDON – Diseño gráfico

BELU MAFFEI – Marketing digital y Social Media management

CARLOS MAZALÁN, MARCELO BOCCIA, ARIEL ZAPPONE  – Comunicación y prensa

TAMARA BUR – Asistente de producción

ANDRES COLL ARECO – Asesor legal/Asistencia producción

REDES SOCIALES

Facebook, Twitter e Instagram

@RockyHorrorAr

Los Nixis y el bosque prohibido

Desde el 16 hasta el 31 de julio

de martes a domigos, a las 18 hs

Centro Cultural San Martín

(Sarmiento 1551 – C.A.B.A.)

Localidades: $110

Ficha artístico-técnica

Idea: Juan Horacio Cavoti Caterbona, Paloma Sirvén, Manuela Vieites, Tomás Wicz
Dramaturgia: Alejandra Rubio
Actúan: Juan Cavoti, Manuela Vieites, Juan Pablo Burgos, Nicolás Di Pace, Paloma Sirvén, Florencia Ortega.
Covers y Ensamble:
Camila Munari, Agustín García, Luca Calcaterra, Julia Etchenique.
Dirección vocal: Milagros Andaluz
Diseño de luces: Alejandra Rubio, Cleria Zangari
Diseño sonoro: Miguel Ramírez
Audiovisuales: Gabriel Fuchs, Valeria Pérez Delgado
Música original: Hernán Matorra
Letras de canciones: Alejandra Rubio, Manuela Vieites, Tomás Wicz
Fotografía: Gabriel Fuchs
Diseño gráfico: Maxi Burgos, Jimena Ortíz
Asesoramiento de maquillaje: Sofía Nuñez
Asesoramiento de vestuario: Alejandra Robotti
Asistencia de dirección: Florencia Pittaluga
Arreglos musicales: Hernán Matorra
Producción ejecutiva: Carolina Sánchez
Coreografías: Cleria Zangari
Dirección musical: Hernán Matorra
Dirección: Alejandra Rubio

El odio es ignorancia

Heidi, el musical1

Ficha HeidiComo a los 3 años miraba, todas las tardes, a Heidi por la televisión. Esta niña de pelo negro y piel blanca como la nieve, llenaba de alegría mis meriendas. Hasta que un día su banda sonora llegó a casa y la cinta se escuchó una, otra vez y otra vez. Hasta gastarla considerablemente.

Esta niña de los Alpes, no era una más. Era aquella que venía a dar enseñanzas y convertir los dibujos animados en aventuras nobles y plagadas de amor.

Por eso es que verla en el Teatro Coliseo, junto a su fiel amigo Pedro, a la perra Niebla y a su amado Abuelito; fue emotivo. Un estreno a sala más que llena, convirtió la tarde fría y lluviosa en el escenario perfecto para que los pequeños pudieran disfrutar y sentirse inmersos en el clima real.

Utilizando varios recursos fieles a las animaciones, los personajes de Heidi utilizaron máscaras en sus cabezas que eran muy similares a los dibujos famosos de la pantalla chica. De esta manera, con proyecciones constantes, entre una escena y otra, los niños pudieron comprender la historia y sentir que sus amigos no eran humanos sino personajes.

Y aquí podría abrirse un debate que se centraría, básicamente, en considerar si hubiera sido mejor verle la cara a los actores o no, si les quitaba naturalidad a sus movimientos corporales o no. Y, realmente, poniendo en una balanza unas y otras cuestiones; posiblemente los más chiquitos no podrían juzgar determinados aspectos pero sí sentir una mayor cercanía con cada una de las interpretaciones. Eso, al fin de cuentas es lo que más importa.

Así, se pudo ver una representación (con libro y dirección de Rubén Roberts), en tono de comedia musical, muy fresca, con un Abuelito que danzaba junto a los pequeños, que corría y luego recordaba su avanzada edad, que pretendía hacer entrar en razones a estos traviesos y juguetones niños. Porque en cuanto la maldad apareció, no tardó en esfumarse, para recordarnos a todos que lo importante es perdonar los errores y jugar sin barreras.

Los rivales no existen más que para aprender a no tener enemigos y todas las suposiciones podrían ser quitadas del medio para celebrar la vida en todo momento.

Ver la cara de los espectadores (que oscilaban entre un año a cinco, sin contar a los grandulones que se infiltraron para no perderse la magia) al interactuar con estos personajes grandiosos, al perseguirlos con las miradas cuando bajaban del escenario, es lo que vale la pena en este tipo de espectáculos. La interacción es fundamental y la constante interacción con el público se vuelve el eje principal para que una tarde tan pero tan congelada pueda hacer crecer los jardines más coloridos en instantes.

Entonces, cada una de las canciones supieron captar la esencia de la encantadora Heidi, formular una historia entretenida y dejar la moraleja. Esta enseñanza que parece tan obvia, sinceramente no lo es. Porque, a diario, podemos notar cómo nuestra sociedad prejuzga, juzga y bloquea al diferente, al que piensa distinto, al que tiene otra ideología. Y no titubea al eliminar a aquel que no es igual. ¿En qué clase de secta se está convirtiendo nuestro país? Se puede ser intolerante, pero ¿hasta qué punto? Se puede decidir no unirse o juntarse con tal o cual, ¿pero hasta cuándo?

¿Cómo inculcarle valores y códigos a los más chiquitos cuando la hipocresía muchas veces se apodera de nosotros?

Es momento de escuchar/nos, de hablar/nos y de tolerar las diferencias para construir un país y mundo mejores. El resto es pura habladuría y las palabras con el tiempo son solo eso: vocablos que se olvidan y mezclan.

Heidi es como un libro que se abre desde la primera infancia para aprender a vivir, para aprender a soñar e imaginar que la nobleza no es una utopía: que es posible. Que no se es tonto por no odiar. Se es adulto cuando se superan los propios límites y evoluciona con bondad.

Heidi, el musical es una lección de vida con notas musicales, coreografías y colores; donde la vejez no es vista como algo negativo sino como una invitación a la reflexión, a cuidar de nuestros mayores y a convertir lo oscuro en esperanza.

Los efectos especiales, visuales y sonoros son los que hacen de este musical una verdadera ilusión. Para hoy y para el mañana.

Mariela Verónica Gagliardi

Nube de etiquetas