*** Noviembre 2019 ***

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Te quiero pero no sé si alcanza

Controversias

Una luz tenue nos invita a pasar al comedor en el que dos personajes jóvenes contarán sus últimos dos años, así que seremos testigos de ello con todo lo que implica.

Controversias (escrita por Dana de Nobrega y dirigida por Claudio Favieri) es una propuesta interesante que entrelaza los mandatos sociales, los conflictos de pareja y aquellos amores que no se animan a salir a la luz.

¿Hay algo más noble que el amor y su expresión? ¿Algo podría salir mal si lo dictamina el corazón?

En un primer momento se nos presenta la vida de una pareja, no en sentido estricto. Estamos frente a un hombre y una mujer. No los conocemos. No sabemos nada de ellos y, como espectadores, pretenderemos descubrir qué los une.

¿Pesa más ser amigo o pareja? ¿Es más una cosa que la otra? ¿Se está a tiempo de?

En esta relación existen puntos muy controversiales, como lo define su título y es que lo que vale no es lo que se diga sino lo que se haga.

¿De qué sirve un beso si es una despedida o la ausencia si se sienten enamorados?

El texto va in crescendo junto con la dirección impecable de Claudio Favieri, quien sabe dónde poner el acento y en qué momento resulta ideal.

Este autor, actor y director tiene un as en la manga: el factor sorpresa. Si bien esta dramaturgia no es suya, la amalgama a su antojo para que el espectador transite un camino sinuoso y poco certero: como la vida.

Rompiendo la rutina de años, los dichos y los silencios; Claudia (Vanina Corral) y Gabriel (Lucas Ocampo) son lo que decidieron. Con aciertos y errores, con conductas infantiles y temerosas. ¡Porque amar no es para cobardes sino para valientes!

¿Podrán concretarlo?

Contestarlo sería develar uno de los grandes misterios de la propuesta.

La vida conyugal parece ser una de las problemáticas más grandes, en nuestra sociedad, al menos. ¿Por qué dos humanos que se llevan mal no se separan y cada uno sigue su rumbo? ¿Por qué la insistencia en esta obra y en la vida misma de querer forzar lo que no funciona?

Son interrogantes que pueden responderse desde la palabra o desde el pensamiento, sin explayarlo verbalmente.

En cuanto a la puesta en escena, todo el mobiliario presente es funcional a cada una de las escenas y esto hace que los propios actores utilicen todo durante la historia. Una historia amena, triste, dulce y amarga a la vez. Porque las comedias dramáticas tienen que tener de todo para surtir efecto en el público y ¡Controversias lo logra!

En cuanto al vestuario, es muy atinado para lo que se plantea, teniendo algunos cambios durante la acción. Y, algo también potente es la manera de llevar adelante la narración: muchos matices de telenovela, que permiten hacer de la presente comedia un universo más atractivo y digno de ver en la cartelera porteña. El galán tras una vida que no consigue plasmar en la realidad y, frustrado, corre tras su amor que no sabe si es, si mejor no, si quizás sí. Y ella, una mujer con agallas que se decide tarde, que duda, que va y viene también como un péndulo. En manos de quién están sus vidas. ¿Creerán en el destino? ¿En el paso del tiempo?

Dan ganas de gritarles que reaccionen, que la vida es ya, hoy y que lo que dejen al azar, no siempre será lo que quieran que sea sino azar. Lo aleatorio es el ingrediente perfecto para los que no se atreven a luchar por sus sueños entonces hablan en esos términos o citan a un santo o a Dios.

El tranvía llamado Deseo pasa una sola vez y, el próximo, podrá ser un tren o la locomotora pero no el primero. Las oportunidades se presentan cuando nos encaminamos hacia ellas y, por eso mismo, Claudia y Gabriel sortearán varios obstáculos, vivencias, promesas y pactos. Lo que resulte de todo eso podrá formar parte de una segunda parte de Controversias que ya mismo el director tendrá que ponerse a elaborar. ¡Porque la intriga nos mata!

Mariela Verónica Gagliardi

Dramaturgia: Dana de Nobrega 
Dirección: Claudio Favieri
Funciones: domingos, 20 hs
El Ópalo Espacio Teatral (Junín 380 - CABA)



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Me enseñaron a matar

Nüremberg1

La magia del teatro consiste en hacernos creer que una ficción es la realidad. Muchas son las veces en que me conmuevo y siento vibrar mi corazón; pocas las que creo estar viviendo en esa realidad real, olvidándome por un momento que lo que sucede es pura actuación.

“Nüremberg” es un golpe duro y preciso no solo al nazismo sino a nuestra especie humana. En primer lugar, porque se parte de una Alemania aduladora de Hitler y, en segunda instancia, porque se pretende abrir los ojos de quienes aún en estos tiempos continúan cerrándolos.

Mateo Chiarino es quien se encarga, a través de su cuerpo, alma, espíritu y voz de ir enlazando estos retazos del pasado y presente que tanto lo agobian, hasta las peores pesadillas.

Estamos muy acostumbrados a juzgar el accionar ajeno, a señalar con el dedo inquisidor, a decir lo que el resto hace mal… pero, ¿cuándo es el momento de la auto-evaluación?

Un espacio escénico increíble, que nos sitúa en el lugar geográfico desde el que se desea narrar la historia. A través de proyecciones, en vivo, Pablo Finamore perpetúa en el tiempo dos hilos conductores fundamentales: la frialdad y la ternura. La primera se muestra a partir de lo que significó el nazismo para los jóvenes alemanes y, la segunda, se manifiesta a través de los sentires de este niño-adulto que desea -con fervor- seguir conservando un rayito de inocencia.

Mucho se ha hablado de los skinheads, del daño que le hicieron a cientos y miles de personas inocentes. Nunca, hasta el momento, he visto una obra de teatro que se atreva a develar qué siente uno de ellos. Qué les corre por las venas, qué piensan al respecto, a qué le temen, qué aman, qué hubieran querido ser y por qué terminaron convirtiéndose en sujetos temibles y (al mismo tiempo) aborrecidos.

Siempre observo que quien suele criticar negativamente algo o a alguien, se convierte en aquello por transferencia. Como si algún mortal tuviera la verdad sobre algo, el poder de evitar el dolor o la varita mágica para salvar a aquellos merecedores.

Nüremberg (escrita por Santiago Sanguinetti) es la mirada más aterradora hacia la raza humana. Y siento que el nazismo es simplemente un punto de partida para hablar de algo mucho más abarcativo y universal: hacia dónde vamos.

Un joven que se entrena como soldado, que suda sin piedad, que se deshidrata hasta que su boca se vislumbra blanca con esa baba espesa propia del último aliento. Este hombre es uno más de ellos, sin embargo, se atreve a narrar su infancia. Él simplemente ahorraba. Como todos lo hacemos. Quizás con monedas o billetes. ¿Quién no lo ha hecho? Pero no se le permite: eso es cosa de judíos le decía una y otra vez tu madre…

Desde niños les enseñan a no parecerse en nada a sus rivales. Esos seres tan parecidos y tan diferentes.

Humanos que necesitan encontrar las diferencias para aniquilarse sin piedad.

¡Hi Hitler! Repite sin cesar, golpeándose en el pecho y llevando el brazo bien derechito hacia adelante. El saludo nazi. Ese saludo que se temió y teme tanto. Que muchos habrán sentido valentía al hacerlo y, otros, miedo de morir en cualquier instante.

Nüremberg es una pieza artística de teatro con formato de cine. Su director Pablo Finamore tiene la perfección para lograr las tomas precisas y conseguir que el público admire su arte en todo momento.

El odio les sirve. No solo a un movimiento o ideología sino a quienes tienen un plan macabro. Quien odia no tiene espacio para el amor. Entonces todo lo que pudo haber sido sueño se convirtió en oscuridad, en témpano para no dar lugar a nada bonito. Las cursilerías no tienen cabida. No interesan, son para los débiles quizás.

Mientras tanto él continúa educándose para matar, sudando lágrimas y reprochando a los adultos del pasado por qué no pudo ser un chico común y corriente.

Nüremberg me partió el alma si es que el alma puede imaginarse como un vidrio. Los pedacitos quedaron como astillas imposibles de unir. A la vez que escribo esta nota recuerdo las escenas de la obra y sigo lagrimeando por la juventud entrenada para odiar. Y es que ya es moneda corriente en Occidente, una moneda bastante imposible de revertir.

¿Cómo decirle a los líderes opresores que el amor es lo más importante en la vida de todo ser vivo y que matar es un acto de cobardía?

Ser hombre pareciera ser el dejar de lado todo sentimiento noble y colocarse una armadura de hierro para que ningún gesto pueda traslucirse. Ser hombre y luchar por causas insensatas. Y seguir repitiendo lo que alguna vez se inició como verdad absoluta basado en la miseria más grande de la humanidad: el ego.

Su rostro se expresa duro, cual fiera. Luego se convierte en niño, después en adulto. Su corazón cambia de color según la época que nos narre. Permanece en movimiento una y otra vez. Quizás teme perder en esta guerra inútil. Se perfuma, se seca el sudor y continúa. Se tira al piso y ejercita. Se para y salta incesantemente. Es momento de frenar, de quitarse los tabúes, de echar a un lado los reproches y mostrarse tal cual es.

Es su vida. La que se le permitió, la única que tiene. Deberá entonces salir a la superficie y compartir sus orígenes. Habrá quienes se compadecerá y quienes no harán más que odiarlo por el odio que tuvo y que, probablemente, seguirá permaneciendo en sus venas por el simple hecho de haber nacido en un lugar determinado.

Funciones: Sábados 20 hs

Teatro El Ópalo

Mariela Verónica Gagliardi

 

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“25 millones de argentinos”, en el Ópalo

25 millones de argentinosLisandro Fiks, nominado Mejor autor argentino en los Premios María Guerrero 2016.

Lisandro Fiks, nominado Mejor autor en los Premios Trinidad Guevara 2016.

Romina Fernandes, nominada Actriz revelación en los Premios Trinidad Guevara 2016.

Con: Romina Fernandes, Patricia Rozas, Carolina Darman, Manuel Novoa, Lisandro Fiks. Dirección y dramaturgia: Lisandro Fiks.

Basada en un hecho real e inspirada en F. García Lorca

“Una historia de amor en tiempos violentos… difícilmente termina bien”

Ana, una joven nacida en el seno de una familia militar, en oposición a su origen, comienza a militar secretamente en la juventud peronista. Así llega a enamorarse de un líder montonero y comienza a colaborar con dicha agrupación. Para justificar su ausencia se va a estudiar a La Plata. A causa de su embarazo decide regresar a su casa materna, por la contradicción que le generan los peligros de la lucha armada y su estado. Su madre, viuda desde hace un año, no logrará saber la verdad sobre su embarazo ni sobre sus años lejos de Buenos Aires. Durante los últimos días del mundial de fútbol de 1978, en un intento de colaborar desde su casa con un operativo guerrillero que parecía simple, termina inmersa en una red de conflictos que pondrán a prueba su valentía, su amor y su lealtad.

Funciones: Sábados a las 22 hs. Reservas al 4951-3392 ó por alternativateatral.com / Localidades: $ 200.- Estudiantes y jubilados: $ 130.-

Espacio Teatral “El Ópalo” –  Junín 380 – CABA

Crítica:

https://saborateatro.com/2016/06/28/militantes-del-futuro/

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“Sumario de la muerte de Kleist”, de Alejandro Tantanian

Sumario.jpg

Todos los viernes a las 21 hs. se presenta
Sumario de la muerte de Kleist
Ficha artístico-técnica:
Autor: Alejandro Tantanian, Intérpretes: Carlos Folias, Joaquín Gómez y Lupe Iñiguez, Dirección de arte: Milton Moreira Muzio, Puesta en escena y dirección: Joaquín Gómez, Vestuario: Milton Moreira Muzio, Escenografía: Milton Moreira Muzio, Puesta y diseño de luces: Horacio Novelle
Funciones: Viernes, 21 hs
Teatro El Ópalo (Junín 380 – C.A.B.A.)
Localidades: $200
Sinopsis:
Ya han pasado más de doscientos años desde que el poeta Heinrich Von Kleist y su compañera Henriette Vogel se dieran muerte a orillas del lago Wannsee. El suicidio más famoso en plena Alemania del siglo XIX que aún cautiva y perturba. Von Kleist escribe y protagoniza su propia muerte; para ello traza un meticuloso plan para ambos: en una hostería cercana al lago, escribirán cartas, beberán café y unas copas de ron, para luego acercase a la orilla y el fin. El poeta dispara directamente al corazón de Vogel y se salta la tapa de los sesos.
 
Joaquín Gomez: Es actor, dramaturgo y director. Se desarrolló, en su doble rol de artista y maestro, tanto en Argentina como en España. Como actor, se formó en Escuela Municipal de Arte Dramático y se perfeccionó con maestros tales como: Rodolfo Graziano, Carlos Ianni, Mariela Asencio y Omar Pacheco. En el área de dramaturgia se formó con Agustina Gatto y Ricardo Monti.  En su rol de director, ha presentado los siguientes espectáculos: ¨La casa de Bernarda Alba¨, de F. G. Lorca (Ateneo y La Usina, Madrid, Año 2013); ¨Tríptico, o la desolación de Rafael¨, de su propia autoría (Ateneo, Teatro Garaje Lumiére, Teatro La Usina, Teatro Caldero de Cobre // Espectáculo finalista en el certamen “Fundación Progreso y Cultura UGT Madrid”, Años 2012/2011); ¨El malentendido¨,  de A. Camus (Espacio Ronda,  Madrid, Años 2012/2013);  ¨La niña que moría a cada rato¨, de José Luis Arce ( Teatros IFT y La Máscara,  Años 2009-2008);  ¨El origen¨, de su propia autoría (Teatro Korinthio y Ctro Cultural Fray Mocho, Año 2003). En su rol de autor, escribió las siguientes obras dramáticas: ¨Delfina, la coronela¨, ¨Sueños en el espejo¨, ¨Tríptico, o la desolación de Rafael¨, ¨El resurgimiento de los sueños¨ y ¨El origen¨. En su rol de actor, trabajó en espectáculos tales como: ¨Tríptico, o la desolación de Rafael¨, de su autoria (Madrid, Años 2012-2011// Ateneo, Teatro Garaje Lumiére, Teatro La Usina, Teatro Caldero de Cobre, Madrid y El Fino, Buenos Aires, Año 2005 ). ¨Juego de damas crueles¨, de Alejandro Tantanian, dirección Sergio Kohan (Ctro Cultural Fray Mocho, Año 2007); ¨El jardín de los cerezos¨, de Chéjov, con dirección de Rodolfo Graziano (Teatro Casa Azul, Año 2004); ¨Macbeth¨, de W. Shakespeare, con dirección Alex Benn (Teatro Gargantúa, Año 2003). En su rol docente, trabajó en el Centro Cultural Espacio Ronda (Madrid, España – 2010/2013) y en forma particular en Buenos Aires. Se desempeñó, a su vez, como asesor cultural de Barbola (Madrid, España).
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Yo quiero ser…

yoko-onda1

ficha-yoko-ondaVer a Leticia Torres actuar es un placer y no solamente por su carisma innato sino porque es capaz de interpretar a personajes tan pero tan diversos que dan cuenta de su excelencia como artista.

En esta ocasión vuelve a escena con un espectáculo que gestó siete años atrás y que decidió darle vida nuevamente, al igual que el homenaje a su abuela a quien le dedica parte de la historia, incluyéndola en ésta.

Yoko onda (dirigida por Maximiliano Sarramone) es una joven que está inmersa en la rutina, aquella rutina que agobia, que cansa, que satura y nada positivo da a cambio. Es entonces cuando decide recuperar su libertad y buscar el amor en diferentes situaciones y momentos.

Con música circense y de percusión, cambios de vestuarios constantes, diversas tonalidades lumínicas, proyecciones audiovisuales y muchos personajes será como esta obra resultará multiplicadora de sensaciones para recibir a brazos abiertos.

Una máscara para cada momento, una ilusión para cada soñador y una sonrisa para hacerle frente a cada adversidad. Solo así habremos entendido el gran mensaje de este unipersonal que convida con uno de los mayores manjares de la vida mientras disfrutamos de su pequeño descanso.

Indagando sobre la superstición es como se acerca a esta abuela tan peculiar y con respuesta para todo. Utilizando un Santo, su nombre y significado es como se recrea el universo infantil, llenando la sala de El Ópalo de una fragancia colmada de alegría y satisfacción.

Una súper heroína en busca de la justicia, que vuela con su imaginación hasta llegar a la realidad. Por suerte, dicha realidad es la que construye y no la que la invade sin hacerse cargo. Yoko onda le pone mucha energía y magia a sus días, nos transmite la opción de cambio constante y nos da la mano para salir venturosos de cada situación.

Como un juego de niños, ella crece pero sin abandonar cada uno de sus sueños, riendo y lagrimeando, como cualquier mortal en este mundo. Y si le va no muy bien en el amor, no es motivo para que caiga en la cama deprimida, sino para que continúe en busca de una nueva misión. Nada de esperar el llamado ansiosa, sino de aprender que la espera desespera y que otro jamás debería tener tanto protagonismo.

Yoko onda es un espectáculo para grandes y para chicos, para reír a carcajadas y para lagrimear, para interactuar y aplaudir, para vernos reflejados y sentir que el espacio escénico ocupa absolutamente toda la sala.

Si cada niño creciera con la suspicacia de esta actriz, posiblemente la felicidad llegaría a borbotones y sin faltarle a nadie.

Como todo clown: jamás abandona su frescura de pequeña, la cual esparce, unta, juega y se divierte entusiasmada. Será por eso que este género es necesario con mayúsculas, para recordarnos que nada está perdido mientras se tenga esperanza y pasión.

Que el mundo fue y será… diría Discépolo. Sin embargo, haciendo una introspección cada quien conseguirá ser quien desea y no aparentar para agradar.

Mariela Verónica Gagliardi

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Volando con D´Arienzo

El aeroplano

El gran escritor, actor y director, Carlos Gorostiza; tiene una cantidad de obras en su historial. Una de ellas, que data de 1990 se titula “Aeroplanos” y, en esta oportunidad, Damián Canduci ha hecho una adaptación que rescata la esencia de la original pero que se denomina “El aeroplano”.

La dramaturgia pertenece al género de comedia y pretende revalorizar aquello que se suele dejar de lado. Habitualmente, la aparición de una enfermedad es lo que hace activar una atmósfera de alegría -la que tantas veces permanece debajo de una alfombra-.

Dos ancianos: Cristo (Luis Canduci) y Paco (Raúl Toriggia) que se debaten entre la vida y la muerte, deciden emprender un viaje (mental) a través de la música -en este caso del vals El Aeroplano, de Juan D´Arienzo-.

Con una propuesta íntima, cálida y de una duración ideal; podemos deleitarnos con diálogos convencionales y, muchas veces, olvidados.

Teniendo conocimiento de ambas obras (la original y esta adaptación), puedo esbozar algunas ideas fundamentales que hacen a la creación original de cada una. En principio, El Aeroplano se apoya, estrictamente, en la melancolía, en el pasado que supuestamente fue mejor, en vivenciar lo más solido y confidencial que aún estos amigos no se han dicho. La obra se compone de una sola escena que muestra un día completo entre ambos, una jornada realmente extenuante, colmada de entusiasmo, de palabras duras y otras bonitas, de bromas, de chistes y de una realidad que pretenden cambiar estando unidos para siempre.

Cada tanto sonará el teléfono, aquel que les recordará que existe un mundo exterior integrado por responsabilidades y duros problemas por resolver.

Damián, consiguió hacer un recorte conmovedor de esta historia en que el café es tomado como bebida social, los caramelitos como endulzantes y un tocadiscos como principal instrumento musical de la casa. Una casa que sirve de hospedaje, de consuelo, portador de tantos recuerdos, trofeos, cuadros y aromas de antes.

Cristo y Paco fueron futbolistas, uno mejor que el otro, uno con diferentes intereses que el otro. Sin embargo, aquello que los unió y une fue el amor por la música, esa nostalgia que transmite el tango, esa melancolía, esa lágrima a punto de explotar en la mejilla.

En cuanto a la pieza artística original, tiene la particularidad de contener más humor gracias a las charlas telefónicas que entablan los personajes y los chistes que surgen a colación de éstas. Dichas menciones no están presentes en El aeroplano, aunque sí existen algunas conversaciones que sirven para comprender mejor la vida de estos hombres solitarios y unidos.

Otra diferencia notoria entre ambas puestas en escena es la que se refiere a la ambientación: originalmente, como Paco vive con Fito (su nieto) que es una estrella del rock, los instrumentos de él se contraponen a la estética del abuelo, consiguiendo que ambas generaciones se fusionen a la perfección. Pero, en esta versión, todas las pertenencias de Fito están ausentes. Esta decisión estética produce sensaciones diversas. Por un lado, tenemos esta relacion tan estrecha entre abuelo y nieto, además de la añoranza de su juventud. Y, por el otro lado, contamos solo con la esencia humana, con ese egoísmo que pretende dejar de serlo para darle lugar a lo verdaderamente importante.

Cristo, paradójicamente, nunca pisó un aeropuerto y todos sus viajes fueron a través de la imaginación. Aquella que pudo lograr gracias a las diminutas estampillas de todo el mundo. Paco, un hombre viajado, sí ha conocido lugares físicamente. Dos modos de trascender, de conocer, de aunarse como una sola persona. De elegir por sobre lo que sus familias pretenden. Dos ancianos que quieren vivir por sus propios medios, sin ser vigilados ni hostigados.

El aeroplano emociona hasta lo más profunda, produciendo una ternura suave, como una caricia al alma que se consigue con las melodías de Vayone, una artista que canta sobre el amor, sutilmente, y que deja espacio protagónico a estos viajeros emotivos.

ficha El aeroplano

Mariela Verónica Gagliardi

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