*** Noviembre 2019 ***

Entradas etiquetadas como ‘Pablo Finamore’

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La onda expansiva

La onda expansivaLa trama de la historia sucede en el seno de una familia de clase media en los 60′. El diagnóstico clínico de uno de los integrantes será una noticia explosiva y producirá una onda expansiva que dejará esquirlas en cada uno de los miembros del núcleo familiar y en lo personal del protagonista.

Farolito, un hombre de 50 y tantos años, rodeado de un mundo de mujeres y con su guitarra a cuestas es, junto a su pareja Fernanda, el hilo conductor de un disparate causado quién sabe por quién. ¿Es Farolito víctima de un mal entendido? Acostumbrado, casi placenteramente, a ser el centro del universo y sumergido en el contradictorio afecto de las mujeres que lo contienen, Farolito recibirá una noticia que cambiará su presente. Está en él y en su familia darle el giro necesario para que las cosas dejen de ser lo que son. Todos quedarán involucrados en este cometido. Un cometido que varía según quién lo lleve a cabo.

Dramaturgia: Rodrigo Cárdenas

Actúan: Silvia Cristin, Pablo Finamore, Nanci Losada, Luz Moyano, Tina Ottaviano, Agustina Rudi, Silvia Trawier

Vestuario: Anahí García

Escenografía: Anahí García

Iluminación: Gastón Díaz

Fotografía: Díaz Díaz

Diseño gráfico: Malala Emanuele

Asistencia de dirección: María De Los Ángeles Gianotti

Prensa: Silvina Pizarro

Dirección: Rodrigo Cárdenas

Clasificaciones: Teatro, Adultos

TEATRO HASTA TRILCE

Maza 177 – CABA

Teléfonos: 4862-1758

Web: http://www.hastatrilce.com.ar

Entrada: $ 300,00 – Lunes – 21 hs – Del 26/08/2019 al 30/09/2019

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Quiero gritar y sentir el universo sobre mí

La onda expansiva

¿Ciencia ficción?

A veces quisiéramos pensar que todo se trata de un malentendido, o de un cuento de Ray Bradbury.

Se dice que la realidad supera a la ficción y es completamente cierto…

La onda expansiva (escrita y dirigida por Rodrigo Cárdenas) es una reflexión profundo, en lenguaje burlesco, sobre muchas temáticas sociales y políticas actuales. 

¿Qué lugar ocupa una persona cuando se le diagnostica un trastorno?

Pasa a estar en el rincón de las víctimas, de los victimarios, de los inapelables, de.

En todo momento me daban ganas de interactuar, como si se tratara de una conferencia en la que se pueden hacer preguntas. También sentí ganas de cantar, de bailar y de gritarle al mundo entero qué equivocados estamos (en general) cuando juzgamos a quien padece.

A la largo de la historia se puede mencionar un eje central llevado adelante por el gran Pablo Finamore quien personifica a un hombre que tiene algunos problemitas de salud. Parece ser, por lo que cuenta, que siempre fue como vemos pero su psiquiatra -recién ahora- decidió ponerle título a su padecimiento. 

Oligofrenia es su mal y para quienes no están al tanto, se trata de una patología grave que produce una alteración en la personalidad. ¿Podríamos pensar en varias personas que podrían llegar a tener este trastorno? Quizás sí. O quizás no. A veces hay quienes prefieren pensar en la enfermedad (como se menciona en cierto momento de la obra) poniéndole el nombre de idiotez. 

¿Sufre quien pasa por algo así?

La onda expansiva12

Nuestro personaje “Farolito” parece ser feliz a su manera. Él canta, ríe, es un “niño” mimado, un padre presente y, el resto mejor ni mencionarlo para no opacar su luz.

Familia disfuncional, humor grotesco, semejanzas con la realidad, pasiones que dañan a terceros, confusiones y un literal desorden por doquier.

Quién está en su sano juicio, queda a criterio del espectador. 

Asumir es lo que más cuesta en esta historia y eso se ve reflejado en cada personaje, en cada diálogo y en cada uno de los detalles de composición musical y escénica. Un todo que grita a viva voz que el amor no es lo que se supone sino lo que se siente. Y a veces ni siquiera eso. Lo que una siente de una manera el otro lo expresa de otro modo. Como en la vida misma, como en la diversidad que existe y que tantas veces resulta imposible de aceptar por no coincidir con nuestros reglamentos internos.

La frustración se pasea por el hogar de esta familia que estalla a cada rato cuestionando a la normalidad. Como si eso fuera cierto y posible.

¿Sería posible sentir cosas bonitas sin juzgar hacia quién?

¿Los corazones se abren cuando razonan?

Una obra maravillosa con una primera función que no lo parecía en absoluto. Con una dramaturgia creada con pasión, con la misma que se hincha por Racing (que, como ráfaga, se comparte). Siempre dije que quienes son fanáticos de este club es porque realmente tienen la camiseta puesta. Con la pasión que grita los goles es que inspira a estos artistas a dar lo mejor de sí en el escenario, a transmitir más que palabras y a dejar la enseñanza más grande e infinita del universo que es el compromiso. Como quien milita en un partido político o quien está convencido de lo que escribe, de cada punto y coma. 

Así las canciones italianas y populares de nuestro país se encargan de generar una historia paralela y que converge en todo momento, dando como resultado un producto teatral fabricado con la energía necesaria como para que las escenas fluyan, para que la iluminación acompañe y resalte los instantes más tensionantes de la obra de teatro. 

Como quien anhela un mundo mejor y para ello se anima a hacer una crítica social punzante y sonante, con vuelo y magia para que no nos angustie pero si nos comprometa a accionar y reaccionar. A sentirnos parte del sufrimiento ajeno, a poner un freno cuando las cosas se nos van de las manos y a permitirnos ser felices con lo poco o mucho que se tenga.

La onda expansiva es una caja que una vez que se abre resulta imposible ignorarla.

Vos, ¿te hacés cargo de lo que te toca?

Dramaturgia y Dirección: Rodrigo Cárdenas
Funciones: Lunes, 21 hs
Hasta Trilce (Maza 177 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

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Me enseñaron a matar

Nüremberg1

La magia del teatro consiste en hacernos creer que una ficción es la realidad. Muchas son las veces en que me conmuevo y siento vibrar mi corazón; pocas las que creo estar viviendo en esa realidad real, olvidándome por un momento que lo que sucede es pura actuación.

“Nüremberg” es un golpe duro y preciso no solo al nazismo sino a nuestra especie humana. En primer lugar, porque se parte de una Alemania aduladora de Hitler y, en segunda instancia, porque se pretende abrir los ojos de quienes aún en estos tiempos continúan cerrándolos.

Mateo Chiarino es quien se encarga, a través de su cuerpo, alma, espíritu y voz de ir enlazando estos retazos del pasado y presente que tanto lo agobian, hasta las peores pesadillas.

Estamos muy acostumbrados a juzgar el accionar ajeno, a señalar con el dedo inquisidor, a decir lo que el resto hace mal… pero, ¿cuándo es el momento de la auto-evaluación?

Un espacio escénico increíble, que nos sitúa en el lugar geográfico desde el que se desea narrar la historia. A través de proyecciones, en vivo, Pablo Finamore perpetúa en el tiempo dos hilos conductores fundamentales: la frialdad y la ternura. La primera se muestra a partir de lo que significó el nazismo para los jóvenes alemanes y, la segunda, se manifiesta a través de los sentires de este niño-adulto que desea -con fervor- seguir conservando un rayito de inocencia.

Mucho se ha hablado de los skinheads, del daño que le hicieron a cientos y miles de personas inocentes. Nunca, hasta el momento, he visto una obra de teatro que se atreva a develar qué siente uno de ellos. Qué les corre por las venas, qué piensan al respecto, a qué le temen, qué aman, qué hubieran querido ser y por qué terminaron convirtiéndose en sujetos temibles y (al mismo tiempo) aborrecidos.

Siempre observo que quien suele criticar negativamente algo o a alguien, se convierte en aquello por transferencia. Como si algún mortal tuviera la verdad sobre algo, el poder de evitar el dolor o la varita mágica para salvar a aquellos merecedores.

Nüremberg (escrita por Santiago Sanguinetti) es la mirada más aterradora hacia la raza humana. Y siento que el nazismo es simplemente un punto de partida para hablar de algo mucho más abarcativo y universal: hacia dónde vamos.

Un joven que se entrena como soldado, que suda sin piedad, que se deshidrata hasta que su boca se vislumbra blanca con esa baba espesa propia del último aliento. Este hombre es uno más de ellos, sin embargo, se atreve a narrar su infancia. Él simplemente ahorraba. Como todos lo hacemos. Quizás con monedas o billetes. ¿Quién no lo ha hecho? Pero no se le permite: eso es cosa de judíos le decía una y otra vez tu madre…

Desde niños les enseñan a no parecerse en nada a sus rivales. Esos seres tan parecidos y tan diferentes.

Humanos que necesitan encontrar las diferencias para aniquilarse sin piedad.

¡Hi Hitler! Repite sin cesar, golpeándose en el pecho y llevando el brazo bien derechito hacia adelante. El saludo nazi. Ese saludo que se temió y teme tanto. Que muchos habrán sentido valentía al hacerlo y, otros, miedo de morir en cualquier instante.

Nüremberg es una pieza artística de teatro con formato de cine. Su director Pablo Finamore tiene la perfección para lograr las tomas precisas y conseguir que el público admire su arte en todo momento.

El odio les sirve. No solo a un movimiento o ideología sino a quienes tienen un plan macabro. Quien odia no tiene espacio para el amor. Entonces todo lo que pudo haber sido sueño se convirtió en oscuridad, en témpano para no dar lugar a nada bonito. Las cursilerías no tienen cabida. No interesan, son para los débiles quizás.

Mientras tanto él continúa educándose para matar, sudando lágrimas y reprochando a los adultos del pasado por qué no pudo ser un chico común y corriente.

Nüremberg me partió el alma si es que el alma puede imaginarse como un vidrio. Los pedacitos quedaron como astillas imposibles de unir. A la vez que escribo esta nota recuerdo las escenas de la obra y sigo lagrimeando por la juventud entrenada para odiar. Y es que ya es moneda corriente en Occidente, una moneda bastante imposible de revertir.

¿Cómo decirle a los líderes opresores que el amor es lo más importante en la vida de todo ser vivo y que matar es un acto de cobardía?

Ser hombre pareciera ser el dejar de lado todo sentimiento noble y colocarse una armadura de hierro para que ningún gesto pueda traslucirse. Ser hombre y luchar por causas insensatas. Y seguir repitiendo lo que alguna vez se inició como verdad absoluta basado en la miseria más grande de la humanidad: el ego.

Su rostro se expresa duro, cual fiera. Luego se convierte en niño, después en adulto. Su corazón cambia de color según la época que nos narre. Permanece en movimiento una y otra vez. Quizás teme perder en esta guerra inútil. Se perfuma, se seca el sudor y continúa. Se tira al piso y ejercita. Se para y salta incesantemente. Es momento de frenar, de quitarse los tabúes, de echar a un lado los reproches y mostrarse tal cual es.

Es su vida. La que se le permitió, la única que tiene. Deberá entonces salir a la superficie y compartir sus orígenes. Habrá quienes se compadecerá y quienes no harán más que odiarlo por el odio que tuvo y que, probablemente, seguirá permaneciendo en sus venas por el simple hecho de haber nacido en un lugar determinado.

Funciones: Sábados 20 hs

Teatro El Ópalo

Mariela Verónica Gagliardi

 

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El deseo llega por fin

Hijo de mil1

Ficha Hijo de milY, de repente, la iluminación tenue nos presenta a un hombre que muy deleitosamente toca el piano. Sus manos se concentran en llevar el ritmo de la música, de su vida y de los rumbos de diversos personajes que irán apareciendo a lo largo de la historia.

Hijo de mil (unipersonal escrito e interpretado por Pablo Finamore, con dirección de Marcelo Nacci) es una obra de arte. Una de esas obras que se recordarán para siempre por su textura, refinamiento y modos de abordar las diferentes concepciones que giran en torno a la palabra puta. Nada de prostitución ni de temas controversiales ni delicados para la sociedad, sino una indagación profunda sobre qué significa en verdad ser un hijo de … o no serlo.

Así será como el juego al que nos invita el actor nos divertirá de una manera refinada de principio a fin.

Qué importante que resulta sentir el espacio en el que ocurre la acción, emocionarse con los temas que interpreta y caminar por unas arenas movedizas que producen vértigo, reflexión y placer al mismo tiempo.

Este concierto de palabras putas, tal como lo define Finamore, produce un abismo al instante. Ni bien se observa su expresión corporal, su gestualidad, su modo de sentarse en el aire, de pararse y, lo más importante de todo, de conseguir ver la vida a través de los ojos de una mujer: por ejemplo de la virgen María.

No solo es importante hacerle creer a otra persona que es posible ocupar su lugar para comprenderla, sino realmente tener la majestuosidad para sentir y pensar de otra manera, como si se fuera otra persona en verdad. Así es como Hijo de mil se posiciona no solo como un poema que incluye un devenir de malas palabras sino, también, qué significa en la actualidad un significado u otro. Un insulto o una caricia, un modo de mostrar aceptación o evasión o rechazo.

La hipocresía es una de las argumentaciones que puede verse como materia de estudio. ¿Sino cómo podría creerse que una virgen pudiera ser madre de un hijo nacido de su propio vientre?

Dentro de los desencadenantes de la historia musical puede hacerse también un parate en Sigmund Freud. Justamente es a partir de este dios del psicoanálisis que Finamore logra argumentar el sentir del músico Gustav Mahler quien consigue saber de qué se trata el placer recién unos meses antes de morir.

Algo tan elemental como la pasión y el deseo suelen ser ocultados, como si se tratara de un pecado por el que podría juzgarse ante un tribunal. En todos los tiempos existirán las auto castraciones, en mayor o menor medida. Pero, lo relevante es saber que existe, que todo humano puede sentir sin culparse por ello y que es algo innato en la biología.

En este caso en particular, la temática central se ubica en las sesiones que Mahler mantenía en el consultorio de Freud, durante las cuales habrá diferentes altibajos por parte del músico, momentos en que reflexionará sobre su vida y el planteo que irá haciéndose sobre su matrimonio. Y, al tratarse de dos personajes famosos es que se puede absorber tanto contenido gracias a la suspicacia de Finamore, quien con antagonismos, recreaciones escénicas impactantes que son tan sutiles como complementarias para que toda la dramaturgia consiga adentrarse en los espectadores a lo largo de una hora. Una hora en la que podremos angustiarnos, sonreír, buscar complicidad con el autor, reír a carcajadas y aplaudir este acierto que no cae en bajezas sino todo lo contrario. Se puede determinar que un insulto es muy relativo y que lo que más importa es el tono que se utilice, la pausa que se sugiera y el suspenso que quede cayendo desde arriba como una lluvia finita de arena. Como las múltiples expresiones que puede fabricar un artista conjuntamente con su vestuario, espacio escénico, música y dirección.

Este hijo de mil es oro que brilla por doquier en busca de un lugar en el que hacernos desbordar de una magia encantadora que arranca sonrisas aún en medio de la solemnidad de la noche.

Mariela Verónica Gagliardi

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¡Salve Macbeth!

el asesino del sueño

A principios del Siglo XVII, William Shakespeare escribió una historia realmente dramática que consta de cinco actos (en verso y prosa) llamada Macbeth. Se supone que el prestigioso escritor se basó en las Crónicas de Raphael Hollinshed (1587) que giraban en torno a Escocia, Inglaterra e Irlanda.

La presente puesta en escena conserva los principios fundamentales de esta tragedia barroca. Así es como El asesino del sueño (dirigida por Facundo Ramírez) enfrenta a estos personajes -tan emblemáticos y conocidos en el mundo literario- para retocar aquellos aspectos a su gusto.

De este modo, las brujas cobran un protagonismo muy fuerte y es uno de los puntos a resaltar durante la obra. Desde su vestimenta hasta sus interpretaciones, encarnan a mujeres-brujas que, con vigor, logran enfrentar cualquier tipo de adversidad: “Lo hermoso es feo y lo feo es hermoso”. Las tres, vestidas con tutú, súper delicadas pero con muchísima sangre que se derrama por sus cuerpos. Están oscilando entre la vida y la muerte al igual que los protagonistas de la tragedia shakesperiana.

Haciendo referencia puntualmente al argumento, éste se centra en la vida de Macbeth quien pretende ocupar el trono del Rey Duncan. Para llevar a cabo su deseo, es Lady Macbeth -su esposa- quien determinará vuestro destino asesinándolo a sangre fría y sintiendo que estará sucia por siempre. Tanto Macbeth como Banquo trabajan como generales del Rey de Escocia y escuchan las palabras de las brujas que están en plenas predicciones. De ahí en más los cuerpos expuestos en la escenografía (cubiertos con telas blancas y atadas con sogas) comienzan a caer uno tras otro como algo inevitable.

Cuando Macbeth (interpretado por el excelente actor Facundo Ramírez) es nombrado Barón de Cawdor menciona: “Sean sólo varones lo que traigas al mundo, porque tu metal duro debería servir para la forja solamente de machos. ¿Cómo no creerán si marcamos con sangre a los que duermen junto a él, en su cámara, y usamos sus puñales, que ellos hicieron?”

Mientras que el Rey Duncan aconseja que “Nuestros rostros se muestren risueños ante los ojos del mundo”. El simular o pretender engañar es uno de los recursos que más se utilizan a lo largo de esta trama que ante una mirada de reposo y quietud, sumerge todo tipo de maldad y perversidad.

Shakespeare se inspiró, como solía hacerlo, en personas reales y en la política de determinado momento de la historia. Así fue como el personaje de Macbeth, inspirado en Mac Bethad Mac Findláich (1005-1057), quien fue asesinado por Malcolm III durante la batalla de Lumphanam (Aberdeenshire). Respecto del personaje Lady Macbeth, era una princesa de la dinastía Mac Alpin llamada Grouch, que había contraído matrimonio con Macbeth; y otro aspecto que se vuelve distinto en la escritura de William Shakespeare es la muerte de Duncan: la misma fue ejecutada por el propio Macbeth y no por su mujer como en la obra literaria. Son más las diferencias entre ficción y realidad pero éstas las más relevantes.

Puesta en escena y dirección: Facundo Ramírez. Elenco: Biby Aflalo, Patricia Becker, Mateo Chiarino, Antonia De Michelis, Zuleika Esnal, Alejandro Falchini, Pablo Finamore, Ágatha Fresco, Matías Garnica, Roman Ghilotti, Diego Grueiro, Luciano Linardi, Mario Mahler, Joaquín Mesías, Jorge Noguera, Facundo Ramírez, Facundo Vidal, ManuelVignau. Funciones: martes 20:30 hs.Teatro del Abasto.

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