*** Mayo 2019 ***

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Una muerte dulce

Las inolvidables1

Son muchas las cosas que se dicen cuando una persona se va de este mundo y, también, muchas las palabras que se callan.

De una u otra manera, es difícil saber a dónde van los muertos, qué sucede con su cuerpo y alma, si los volveremos a ver o ya todo se termina en algún momento.

Las inolvidables (escrita y dirigida por Irene Sexer, Silvina Sznajder y Demián Candal) rompe con la doctrina cultural de nuestra sociedad occidental y trae consigo una mirada que pocas veces se tiene en cuenta: la de sentir que una etapa culmina.

No sabemos, en general, seguir adelante sin traumas. No sabemos sonreír cuando sufrimos. No sabemos ¡tantas cosas! Nos creemos superiores a los animales, pero no comprendemos cosas básicas.

Pensamos en el dolor egoísta que tenemos en el corazón cuando alguien ya no forma parte de nuestra pero jamás nos recostamos a evaluar cómo se sentía la otra persona ni todo lo que tuvo que haber atravesado.

La presente obra de teatro es un joyita de oro. Eso y mucho más. Tiene todo lo que tiene que tener una dramaturgia: desde un texto eficaz que nos hace transitar por situaciones nostálgicas, alegres, tristes, sabrosas, de ensueño, picarescas; y todo con pasión. De esa pasión que tienen los artistas que se dedican a una profesión con el alma. Y es así como ambas actrices lo logran, realizando un canto a la vida y no a la muerte. Quienes aman con todo el cuerpo. Quienes danzan aún cuando no sea la coreografía más perfecta del mundo.

Las inolvidables marcan un antes y un después, hacen llorar, emocionar, aplaudir durante la obra y permitirnos soñar despiertos. Con un equipo técnico y artístico que permiten la perfección en escena, luces que se conjugan de un color u otro para que las artistas interpreten y unas canciones que están en completa sintonía con el decir y hacer.

Otro punto importante a destacar es la sutileza con la que nos hacen recorrer temas profundos, con mucha sintonía clownesca, vestuarios maravillosos e idénticos, sonrisas que desprenden amor y un compromiso por lo que hacen digno de quedar sellado en cada una de las butacas del teatro.

Adentrándonos en el argumento de la pieza artística, se trata de una historia en la que dos amigas rememoran sus shows, pero no solamente los más notorios sino aquellos en los que fallaron. Y esto lo hacen con el objetivo de ser auténticas con sus pasados.

La mentira, entonces, parece no formar parte de sus vidas y eso les da la oportunidad de aventurarse en diversas peripecias que, como público, observaremos y reiremos a la par. Pareciera ser una especie de mamushka de la que se desprende una historia, de otra historia, de otra historia y cada vez que parece acabar nos sorprende algo nuevo.

Todo tiene sentido y coherencia, de principio a fin, como la vida misma -si le prestamos atención-.

¿Morir juntas?

Parece ser la fórmula perfecta y elegida por las dos para ir de la mano hacia el pasado y presente que les dará la posibilidad de hacer un show inolvidable y en el que terminarán de alcanzar la fama; aquella que muchas veces se consigue al no estar más de pie.

“Ya ha pasado y ha dejado huellas en el olvido”, evocan en cierto momento de la obra, sonriendo a lo que fue y nunca más será. Ellas mismas aceptan, dejan fluir, y avanzan hacia un nuevo rumbo. ¿Miedo al destino? Parecen no tener.

No todo es llanto y pena, y ellas lo demuestran instante tras instante.

Desde un music hall, hasta el canto lírico y otros géneros musicales que desfilan por Las inolvidables haciendo lucir a  Irene Sexer y Silvina Sznajder, quienes confían en sí mismas, en lo que hacen, en lo que transmiten; y sin lo cual sería imposible que rompan con la cuarta pared.

Estamos todos juntos, nos abrazamos sin tocarnos, nos reímos a carcajadas y lloramos a la par… como en la vida y quizás también, como en la muerte.

Esta obra de teatro merece ser vista muchas veces para comprender el verdadero sentido de la vida, de la pasión y de todo lo que no estamos haciendo hoy. Quien sabe cuando llegue el momento de la despedida.

Funciones: Domingos, 18 hs
Teatro La Carpintería (Jean Jaures 858 - C.A.B.A.)

Mariela Verónica Gagliardi

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Hijas del silencio

La trastornada

Sí. Soy yo, sos vos, somos todas. Todas las que amamos sin fronteras, sin escrúpulos, sin dimensión, sin pensar. Porque, ¿qué es el amor? ¿Qué está bien o mal? Lo naif es bien visto y aceptado, pero lo otro siempre parece estar al borde del abismo.

La trastornada (escrita y dirigida por Ariel Gurevich) es un claro ejemplo de esto. Dentro de esta gran puesta escénica, dramatúrgica y musical podemos notar cómo una mujer atraviesa la peor crisis eterna de su vida. Pero no es la única. Y esto es lo más interesante de propuesta.

Para analizar esta obra tuve que guardar mi sentimentalismo y amor profundo por la vida de Ada Falcón y pensar de modo objetivo. Entonces vislumbro una atmósfera que genera nostalgia, humor y una mirada en tono de melodrama. Aquí es donde me centro.

La trastornada plantea un universo femenino exageradamente brutal, con personajes antagónicos pero idénticos entre sí. Se puede ver a Laura Esses (protagonista de la historia) deambular por el lugar en que está internada hace tiempo. Una mujer que no habla con palabras sino con silencios, que está muerta en vida, que camina y cae a la vez, que recupera fuerzas en cuanto aparece el incentivo más grande -a nivel artístico- que es la música.

En cuanto ella vuelve a entonar las estrofas de los tangos que más siente, sus ojos se agrandan, sus pestañas toman forma de danza y su cuerpo se convierte en puro talento.

La pasión ha vuelto a su vida y lo genial de la trama es cómo va contagiándola a ambas empleadas del lugar -quienes también parecen estar en un estado de no vida, cumpliendo tareas por inercia-.

Esta pieza artística está narrada como novela, entonces los capítulos van ordenando cada escena a lo largo de la función. La decisión de organizar la obra de esta manera le otorga dinamismo pero no aceleramiento, motivo por el cual se puede disfrutar cada momento representado por las actrices, quienes son acompañadas por el propio Ariel Gurevich -en piano e interviniendo en algunas de las situaciones-.

Existen muchos matices de parodia que, junto al melodrama. se conjugan para volar hacia otras dimensiones.

Dejando a un lado a la protagonista, nos encontramos con las empleadas que son nada más ni nada menos que hermanas (Marcela Ferradás y María Inés Aldaburu). Y, las clásicas, las que pelean, se reprochan, traen el pasado para continuar discutiendo y ventilando todas sus intimidades de antaño.

Las tres actrices hacen un trabajo excelente, se fusionan creativamente y lo tienen ahí a su “salvador”. No por hombre solamente, sino por lo que representa.

Resulta increíble cómo el silencio se corrompe con la palabra verbal y nuestra Ada de la obra cobra vida a partir de cantar La desgracia. Luego continúa “Miseria, que es odio y es llanto porque sé quién eres”.

La música les permite reencontrarse con ellas mismas, descubrirse nuevamente (o por primera vez), soltar sus sentires, dejar los miedos por ahí y danzar la vida. ¡La vida! Que no es solo romance sino valentía y perseverancia.

Intentan interpretar todo, uniendo fragmentos de poemas y canciones de distintos ritmos. Así se suceden aquellas auto adjetivaciones que parecen interminables y que, sin embargo, tienen un desenlace.

(…) “Envidia que grita y llora (…). La exageración magníficamente expresada, retratrada, mezclada con frases de, incluso, San Agustín: “El rencor es como tomar veneno y esperar que el otro se muera”.

En lo que respecta a la escenografía, realmente es acogedora, con paredes empapeladas, la foto de Canaro en un lateral, y algunos pocos adornos para no cargar por demás.

Se puede observar cómo las luces tintinean en ciertas ocasiones para darle mayor tensión a la trama.

Mientras el clan femenino va de aquí para allá en busca de diversas cosas, el pianista evoca su sentimiento, su invisibilidad. Pero, su función es más que notoria (no solamente por su destreza con este instrumento de percusión) porque acompaña el “dolor ajeno”. Acompañar sin dar consejos, sin juzgar… Acompañar. Hasta ir transformando la realidad que parecía tan quieta y que fue y es posible modificar.

¿Para qué?

Para poder tener esa adrenalina en el cuerpo que nos hace sentir que tenemos la misión más importante del mundo: ser feliz.

¿Y la locura?

¿Quién dice que amar desmedidamente es perder la razón?

Mariela Verónica Gagliardi

Dramaturgia y dirección: Ariel Gurevich.
Actúan: Marcela Ferradás, María Inés Aldaburu, Laura Esses y Ariel Gurevich.
Dirección musical: Diego Vila.
Funciones: Domingos, 16 hs.
Centro Cultural 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444 - Villa Urquiza).
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Cuando el amor trasciende al dolor

Kien12

Un ambiente tenue, con mobiliario a un lado y personas hacia otro es la puesta de esta obra que se centra en la guerra y en el amor.

Kien (escrita y dirigida por Martín Barreiro) desarrolla una historia real en épocas del nazismo. Pero, no es simplemente más de lo que se sabe sino lo que, posiblemente, no siempre se consiga plasmar en arte. Sabemos que la guerra es muerte, dinero, poder y miles de negocios que solo les sirven a los más ricos del mundo; pero, la guerra también esconde sentimientos nobles porque se trata de personas (víctimas) que tienen un corazón- el cual jamás se equivoca-.

Entonces, en el Teatro El Convento se puede vivenciar cómo dos enamorados se escriben y extrañan de tal modo que resulta desgarrador y, al mismo tiempo, esperanzador.

Con unas actuaciones más destacadas que otras, se puede valorar un espectáculo digno de recomendar para quienes deseen adentrarse en la vida de un joven que recuerda a sus padres, sus palabras, sus decires. A su novia, a su amada, a aquella mujer que tanto deseó y de la que se tuvo que despedir. A él mismo que se buscó interior y exteriormente, que intentó evadir lo oscuro y tenebroso de la vida hasta con bromas incesantes.

Campos de concentración, torturas, juzgamientos. ¿Por qué?

En 1941 Peter Kien fue deportado al gueto de Terezín donde pudo seguir desarrollándose a nivel artístico y no apagar la luz que tanto lo iluminaba. Se pueden encontrar dibujos que realizaba durante la prisión, diversas escrituras sobre lo que vivía allí dentro, textos sociales (como por ejemplo Marienettes) y obras de teatro y el libreto de una ópera en un acto titulada  Der Kaiser von Atlantis de Viktor Ullmann.

Cuatro años después de Terezín vino el atroz desenlace para Peter y su familia, lo cual puede sentirse tanto en los diálogos como en las interpretaciones. En cada movimiento de los artistas, en sus vestuarios lúgubres y desgastados, en sus cuerpos sin vida que seguían moviéndose por inercia.

Auschwitz sintetiza y simboliza una época difícil de pronunciar sin angustiarse hasta las lágrimas. Siento que el corazón se me frena por un instante, que la lámpara a kerosene ya no es parte del hogar de esta familia, una de millones, de una cantidad aún incierta y que, a la vez, se torna infinita como la angustia que provoca en todos. En judíos y no judíos.

Es difícil, muy difícil el desafío de Martín Barreiro quien además de escribir y dirigir viajó para investigar cada detalle de su artista principal y de toda la época en sí. Atravesar el dolor que, según comentan quienes fueron, es una experiencia muy pero muy desoladora. Fría.

Pero hay quienes no sentían, quienes tenían un proyecto “político” para aniquilar lo que les molestaba o aquello que les producía asco.

Kien se mueve independiente y en grupo, en soledad y acompañado. Es una dramaturgia que permite incluso sonreír sin burlarse, respetar el pasado y pensar en cómo ser mejor persona. Porque el amor, suena trillado, pero es lo que nos salva a absolutamente todos. No existe medicina que pueda beber un malvado y convertirse en ángel.

Quien tiene sentimientos horribles, difícilmente escriba un poema romántico.

Diversos cuadros escénicos surgen para ser representados dentro de la misma historia y esto hace que exista un relato central del que se desprenden otros, para luego aliarse al originario.

Jonathan Di Costanzo es el protagonista, ya se sabe, pero se gana ese lugar. Su interpretación resulta impecable, tal vez sobre actuada por momentos pero me interesa su composición del personaje y su parecido con el real artista. Este aspecto se torna escalofriante una vez que vemos la fotografía de uno y el rostro del otro. Junto a él se unen dos actores (Javier Altamiranda y Fiorella Lo Pinto) que consiguen funcionarse increíblemente bien por su suspicacia, destreza física y picardía. El elenco se completa con: Mimi Ferraro (Madre), Oscar Sandoval Martínez (Padre), Matea Molinatto (Sra. Fromm) y Lilia Cruz (Ilse).

Como un juego pensado para no matarnos de un disgusto, Barreiro encontró la manera de sorprender, equilibrar climas, ritmos y darle al espectador un cúmulo de sensaciones para sentir durante la función. Solo hay que dejarse llevar y no resistirse.

Mariela Verónica Gagliardi

Funciones: Viernes, 21 hs

Teatro El Convento (Reconquista 269 - C.A.B.A.)

 

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Trigo, de Roberto Capella

Trigo

Hay recuerdos que dejamos enterrados para siempre. Una Historia. Un amor. Lo que fuimos hace tiempo atrás. ¿Pero podemos realmente ocultar aquello bajo tierra? Todos tenemos un pasado retumbando en nuestro interior y un día puede llamar a nuestra puerta.

Manuel no está pasando por un buen momento. La casa de su familia está a punto de ser rematada, su esposa se encuentra gravemente enferma y su hija atraviesa su propia revolución personal. Trigo nos sumerge en las entrañas más profundas de la historia de una familia en la que cada personaje se ve empujado a desafiar sus propios límites en búsqueda de la felicidad.

Ficha técnico artística

Dramaturgia: Roberto Cappella
Actúan: Fabian Caero, Juan Pablo Kexel, Alejandra Martínez, Martín Navarro, Ivana Sabatini, Mariano Ulanovsky
Vestuario: Inés Sceppacuercia
Escenografía: Inés Sceppacuercia
Diseño de luces: José Binetti
Video: Mora Kexel, Martina Mena
Música original: Martín Navarro
Fotografía: Laly Gattinoni
Diseño gráfico: Roberto Cappella, Maria Eugenia Gómez
Asistencia de dirección: Maria Eugenia Gómez
Dirección: Fabian Caero, Roberto Cappella
Duración: 80 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos
CENTRO CULTURAL EL DESEO
Saavedra 569 – C.A.B.A.
Teléfonos: 4941-4954
Web: http://cceldeseo.wix.com/eldeseo
Entrada: $ 250,00 / $ 200,00 – Lunes – 20:00 hs
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La enfermedad de la pasión

Amo odiarte1

Amo odiarte (escrita por Rodrigo Cárdenas y Verónica Díaz Benavente, dirigida por el primero) es una obra de teatro romántica que no deja de lado, en ningún momento, al humor. Porque, qué sería de la tragedia sin un poco de risa, ¿no?

Quienes aman tienen que saber que, en algún momento, todo se transformará. Y no siempre de la mejor manera. Porque lo opuesto a amar no es querer sino detestar y aborrecer. Quien no lo asuma, está vibrando en una sintonía diferente a la vida real.

Amo odiarte es una de esas comedias que hacen falta -a lo largo de todo el año- en la cartelera porteña, ya que no es superficial como suelen ser las de verano. Tiene esa frescura innata que nos permite, como espectadores, respirar agradablemente. Y es que ahí reside absolutamente todo: en los códigos utilizados desde el comienzo de la historia y en la manera que engancha. Amo odiarte nos da la posibilidad de recorrer la vida de una pareja que transita diferentes situaciones -desde que se conoce-. Cabe resaltar que cada escena es enérgica, precisa, detallada y haciendo foco en lo que realmente importa sin dar vueltas innecesarias. Por ello es que puede ser recomendada como obra para inquietos y para todo amante del teatro.

La presencia de Nancy Anka es más que agradable. Su figura encarnando a Patricia, junto a la de su compañero Gonzalo (Pablo Sórensen), nos otorgan una bocanada de aire fresco en medio de la angustia, y un modo de sentir todo a flor de piel. Porque si hay algo que no le falta a estos personajes es la pasión. Gritan con pasión, aman con pasión, se desesperan con pasión y bailan con pasos de nostalgia y esperanza.

Todo es práctico en la puesta en escena y funciona de manera eficiente. Un mobiliario que es fácil de manipular, junto a una iluminación precisa y que permite enfatizar en el drama propuesto en las tablas, junto a la selección musical exquisita con las voces de Bee Gees. ¿Algo más se le puede pedir a su director? Creo que no. O quizás sí: una segunda parte.

¿Quién no ha discutido? ¿Quién no ha mandado todo a la…? ¿Quién no se ha desesperado, llorado y pataleado alguna vez?

Amar es eso y es lo contrario.

Amar es tanto que no siempre se puede determinar con palabras sino más bien con sensaciones.

Y cuando uno quiere un futuro al norte y, el otro, uno al sur… no queda mucho por decir. Quizás más bien un adiós o un hasta luego o, tal vez, un algo que conforme tanto dolor.

Dos actores que se lucen, que se complementan muy bien y que se nutren en todo momento. La calidez de sus interpretaciones nos permiten sentir junto a ellos, padecer y sonreír. Esa es la magia del teatro.

Un escenario que pareciera ser su casa, aquella que observamos, aquella en la que quisiéramos entrar para aconsejarlos.

Ellos crecieron, enloquecieron juntos y quieren compartirlo con su público. Un público que aguarda cada desenlace. Sí, porque si hay algo que genera esta historia es adrenalina, como en la vida misma. Como quien dice una frase tajante y ya no se sabe qué repercusión tendrá en verdad. Porque hasta lo más conciso puede convertirse en incierto. Porque no existen seguridades ni acá ni allá. Porque la vida es lo más imprevisto que nos pudo haber tocado y Amo odiarte le hace honor. Vivir con proyectos, con metas, con sueños y con equivocaciones, claro está.

Ella con muchos cambios de vestuario que se podrían entender como una justificación a su personalidad, la cual se modifica de un extremo a otro en cuestión de segundos. Él, en cambio, permanece con la misma ropa casi todo el tiempo, lo cual se debate entre su rol en escena y su temperamento lineal.

Almas gemelas o, simplemente, romance. Como más les guste. Como lo elijan y como el destino lo prepare. Forzar de nada sirve. Todo lo que acontecerá lo demostrará una y otra vez. Así, lo natural será su receta perfecta para que el círculo vicioso deje de serlo y le de lugar al latido de corazones.

Funciones: lunes 19 hs

Teatro Buenos Aires

Mariela Verónica Gagliardi

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Pruebas de amor

As you like it4

“As you like it” (Como les guste), de William Shakespeare (con versión y dirección de Jorge Azurmendi) es sorprendente, conjugando melodías y canciones con una excelente puesta en escena.

Un clásico puede representar una época antigua o adecuarse al presente y, en esta oportunidad,  autor y director optan por jugarse, convirtiendo el vestuario y diálogos de antaño con la frescura contemporánea. De esta manera, los diálogos son más que amenos y cada uno de los personajes -muy bien estereotipados- logran una puesta increíble digna de destaque.

As you like it33Este texto no es uno de los más famosos de Shakespeare pero, no por ello se encuentra en un segundo lugar.

La cantidad de personajes, el romanticismo, la traición y la lucha de poder y clases están presentes como siempre, aunque desde otro ángulo.

Un Duque que fue desterrado por su propio hermano, escogiendo su egoísmo y sed de poder, ignorando la sangre, para esconder su fragilidad. A esto se suma la elección de su hija y sobrina -esta última también desterrada- de fugarse para estar lejos de la maldad, sumergiéndose en un bosque donde la aventura y el amor reinarán. 

Rosalina: Entonces, ¿cuál será nuestro juego?

Celia: Sentarnos y reírnos de doña fortuna hasta echarla de su rueda, para que en adelante reparta sus dones con más equidad.

Las primas tienen el don de la justicia y de ciertos valores que no abundaban ni abundan en nuestros tiempos. Ellas As you like it6filosofan, se sientan a recitar poemas y a entablar diálogos profundos que las mantendrán unidas y a salvo de cualquier mal.

Por otro lado, el amor como fruto puro se deleita en sus bocas en presencia de sus amados y, también, con tan sólo recordarlos.

Rosalina, desesperada por lo que pudiera pasarle a su amado, Orlando, le da una cadenita, para que lo proteja.

Señor, lleva esto por mí, esta huérfana de la fortuna, qué más daría si en la mano más tuviera.

Estos enamorados, seguramente, nunca han tenido la intimidad que otras parejas sí han experimentado y es esto lo que les hace brillar tanto los ojos como para jurarse amor eterno.

Claro que antes de llevarse a cabo dicha unión, Orlando tendrá que pasar algunas pruebas de rigor, ideadas por Rosalina, quien decide disfrazarse de hombre haciéndose llamar Ganímedes cuando su propio tío -quien anteriormente desterró a su propio hermano- la echa de su lado por entablar relación con un hombre que considera despreciable al igual que a su progenitor Don Roldán de Boys.

As you like it23

Celia: Extended a mí también vuestra sentencia, señor, pues no sé vivir sin su compañía.

El Bosque de Arden será testigo de todas las promesas de amor y celebrará cuatro casamientos, convirtiendo el paisaje en una revolución de danza y festejos.

Para que queden realmente claros los fundamentos de poder y dinero, existe una frase que lo resume todo “más mueve al ladrón la belleza que el oro” (Rosalina). Pero, como decía anteriormente, la traición existe aunque por parte de quienes tienen el poder económico, que no es el caso de estas jóvenes que luchan por sus ideales -tema que existió en todas las épocas-.

Ganímedes (Rosalina) y Aliena (Celia) harán un trabajo increíble, adoptando posturas, dichos y expresiones masculinas para demostrarle al mundo qué fácil es engañar cuando se posee inteligencia, rapidez y un objetivo bien claro.

Los versos de amor escritos por Orlando y colgados en los árboles no serán suficientes como declaración y el As you like it21muchacho sudará, luchará e intentará convencer a su mujer de que todo lo que siente por ella no son sólo frases bonitas.

Considero que le faltarían cuadros de baile para convertirse en comedia musical y marco este punto no como crítica sino como deseo a considerar. Tiene todo lo que una comedia Shakespeariana debe tener en escena. Por eso no es casual ver una sala llena, feliz y convirtiendo los aplausos en verdadero reconocimiento.

Los personajes son indeseables, entretenidos, amorosos… son personas. No existen los buenos y los malos como grupos antagónicos sino como suplementarios de verdades y rivalidades incoherentes.

Tampoco falta el humor, el cual permite entrelazar las angustias más grandes con las penas sepultadas. Se trata de Parragón, el bufón, quien no se hace problema por nada y aprovecha a realzar más aún su sonrisa cuando lo valoran y enaltecen. Más vale que me case este (refiriéndose a un Cura rural) que otro, pues es fácil que no me case bien y, no estando bien casado, tendré una buena excusa para después separarme.

Este emblemático ser, escurridizo por cierto, le dará un tinte mágico a la obra, provocando hasta alegría en el oscuro Duque: la bufonería es el caballo que le oculta mientras dispara su ingenio.

“Como les guste” es una exclamación a la vida, una posibilidad de mirar, aunque sea por un instante, con los ojos de otro.

“Como les guste”, como le guste a cada uno, como elección, como camino, como rumbo a seguir. 

“No es costumbre que la dama haga el epílogo, pero no es más inapropiado que ver al hombre en el prólogo. Si es verdad que al buen vino le sobra el reclamo, también es verdad que a la buena comedia le sobra epílogo. Y, sin embargo, el buen vino se anuncia y la buena comedia mejora con un buen epílogo” (Rosalina). 

Mariela Verónica Gagliardi

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El Danzón de los Amados

El Danzón de Los Amados (Última función: sábado 1º de diciembre) 

4 NOMINACIONES A LOS PREMIOS ACE – GANADOR PREMIO AL MEJOR ACTOR EN MUSICAL: ALEJANDRO VIOLA

El espectáculo musical bailable de Los amados.

Para cenar o beber una copa. Pista de baile. Al compás de la música nos acercamos, nos acariciamos, nos alocamos, nos encendemos, nos deseamos, nos separamos y nos volvemos a unir, nos sonreímos, nos divertimos. En síntesis: “El danzón de Los amados”. Una noche de fiesta para bailar como en los viejos o en los nuevos tiempos, con Los amados en vivo animando la pista, con un repertorio latino de boleros, cumbias, merengues, potpurrí, con mesitas glamorosas para brindar o cenar, con entretenimientos, con sorteos, con festejos, con todo lo que nos ha pedido nuestro romántico público. Aquí está. ¡¡A bailar, claro que sí !!.

Funciones: viernes y sábados a las 21 horas / Localidades desde $ 100.-

Sala Siranush – Armenia 1353 – C.A.B.A

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Te quiero y te aporreo

Si al entrar a tu casa tu esposa te reprocha que llegaste tarde. Si, vos mujer, al cocinarle te critica la comida que con tanto amor le hiciste. Si cuando empiezan a discutir, salten los reproches, los trapitos al sol y siguen y siguen y siguen, sin poder frenar la mala onda.

Si todos los días son un infierno pero, a pesar de ello, los disfrutás porque sos masoquista; tenés que ser parte de “Cotidiano”, la obra de Martín Salazar, que se presenta los sábados a las 23 hs en el Centro Cultural Konex (Sarmiento 3131). Laura Silva, Martín Salazar, Agustina Ruiz Barrea y Esteban Ruiz Barrea, van creando distintas situaciones de la vida misma, sin importarles el qué dirán. El público se convierte en espectador de cada momento de la intimidad de estos personajes que no hacen más que intentar salir adelante, en sus parejas o matrimonios.

¿Lograrán aprender de sus errores y de los ajenos, como para no volver a repetirlos?

El ser humano es el único ser que tropieza con la misma piedra más de una vez… así que no debería sorprendernos que jornada tras jornada una pareja discuta sobre los mismos temas, encarándolos de la misma manera y sientiendo exactamente lo mismo.

“Cotidiano”, no intenta sorprendernos con cambios de vestuarios ni de escenografía.

El talento está exclusivamente en sus cuatro actores, quienes de forma burlesca y cómica nos presentan diversos diálogos y monólogos de la vida justamente cotidiana. Es una obra que demuestra que no existen matrimonios con problemas especiales sino que son diversos factores conflictivos los que se apoderan de ellos.

Los cuatro artistas, van rotando en sus personajes y, de esa manera, protagonizan muchos sketchs familiares.

Quien conozca a Martín Salazar (“Macocos”), sabrá lo que es posible reírse descostillándose, provocando dolor en las mandíbulas, cosquillas en la panza y ansias de seguir viéndolo. Él representa a El Gracioso de Saavedra – el tipo hombre que no escucha a su mujer y que solo vive para él mismo.

Agustina Ruiz Barrea es La Diva de Parque Patricios, despliega sus dotes dramaturgos en conjunto con el canto y también logra perfectamente, hacernos sentir lo que lleva en sus entrañas una ama de casa, desvalorizada, reclutada en cuatro paredes, con una vida rutinaria, un esposo que ni la observa y un hijo que no rinde como quisera en el colegio.

Laura Silva es La Flor de Ortúzar, que hace de mujer de Martín, y también surgen provocaciones y resentimientos entre ellos.

Por otro lado, Esteban Ruiz Barrea con su rol de El Juglar de Almagro, acompaña con su guitarra y repertorio de Chico Buarque, cada una de las escenas construidas por los actores. Pero no es un músico pasivo, sino que interactúa con ellos, además de musicalmente.

De esta manera, una historia de amor que puede ser recorrida como de terror (humorísticamente hablando), nos deleita con cada gesto, con cada canto y con cada problema de los personajes.

¿Tu vida es perfecta? ¿Tu matrimonio es color de rosa? ¿Nunca te quejás ni reprochás nada?

Si es así, no te recomiendo la obra. Si, por el contrario, sos una persona que transita por distintos cambios de humor, te invito a que el próximo sábado a las 23 hs, reserves tu butaca.

¿Querés invitar a otras parejas, a almas solitarias o a cualquiera que desee pasar un buen momento en un lugar excelente y super cómodo?

Apuráte que la sala se llena… ¡de risas y de gente!

Producción ejecutiva: Luciana Vainer
Vestuario: Cuando las Papas Queman
Iluminación: Eli Sirlin
Escenografía: Marcelo Valiente
Prensa: Ayni Comunicación
Dramaturgia: Martín Salazar
Dirección: Julián Howard

Mariela Verónica Gagliardi

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Sed de Poder

“Mecanismos de erosión para la tempestad de Shakespeare”, está basada en la obra de teatro “La tempestad” de dicho autor.

Esta puesta en escena, dirigida por Francisco Esteban Grassi, nos invita a recorrer las distintas maneras de Poder. Sabemos que el ser humano necesita de éste para, la mayoría de las veces, sentir confianza en sí mismo. En la antigüedad era muy común tener súbditos o esclavos, no solamente para delegar tareas sino para depositar humillaciones en alguien. Actualmente, el hombre modificó la forma de esclavizar a otros seres, pero aún no se abolió.

La simbología se hace presente, a cada instante, durante todo el drama representado por los actores: Romina Almaluez, Juan José Barocelli, Natalia de Elia y Francisco Grassi.

Una fuerte tormenta acaba de desatarse y, después de distintos métodos para frenarla, el barco en el que viaja una tripulación, naufraga. Pocos son los sobrevivientes que logran llegar a la Isla de Nápoles.

¿Qué significa la tormenta o tempestad? Nos sugiere, sin lugar a dudas: violencia, odio, agresión y sed de venganza.

En cuanto a la Isla, ¿qué importancia tiene dicho lugar? Justamente, el escenario rodeado de aguas, demuestra la vulnerabilidad del hombre y cómo está apto para sobrevivir, aún cuando tema por su vida y lo crea imposible.

Unos fenómenos mágicos se desencadenan continuamente, como si fuesen un conjunto de códigos o un lenguaje, conocido por un solo habitante de la isla. A su vez, la música cobra un papel protagónico, en todo momento, ya que tiene relación con esa metafísica desplegada.

Para comprender mejor de qué se trata, Ariel, es protagonizada por una mujer que es la encargada de llevar adelante todo lo que Próspero le ordene y pida. Ella, es una especie de divinidad, que responde solamente a su amo.

Retomando el sitio de la isla, muchos estudiosos de los textos de Shakespeare, suponen que dicho lugar no es un invento sino que se trataría de las Bermudas ya que en el siglo XVII, naufragó un barco inglés (Sea Venture), haciendo que los sobrevivientes tengan que habitar la isla.

Próspero (antiguo duque de Milán y exiliado de sus tierras) vive en una isla desierta junto a su hija Miranda (campesina). Ambos tienen una mala relación entre sí, ya que él decidió vengarse de una traición pasada. Ella no entiende por qué debe vengarse pero sí descubre que fue el culpable del naufragio. Cáliban (sirviente e hijo de la hechicera Sicorax), intenta satisfacer constantemente a su amo pero comete el error de dejar huellas y, a partir de ellas, los sobrevivientes del naufragio, descubren la isla y su magia.

Por otro lado, Ferdinando (un Noble caballero e hijo del Rey Alonso) se enamora de Miranda y decide, para estar junto a ella, convertirse en esclavo de su padre. La pareja tendrá una sola opción para seguir amándose, que será elegida por Próspero: el casamiento. Así es como Ferdinando abandona su clase social para continuar junto a su mujer, para siempre.

Pero, actualmente, al Rey de Nápoles (Alonso) se le hace muy difícil continuar en su trono ya que su hermano (Sebastián) junto a su mujer (Antonia, hermana de Próspero), planean destituirlo, matándolo. Francesca (la sirvienta), es la única alma bondadosa que se puede sentir en ese mundo tan vacío y tenebroso, lleno de poder.

Además, aparecen otros personajes llamados Tríncula y Estéfano (un borracho empedernido), que intentarán encontrar las pistas para llegar a un tesoro oculto en la isla. Para tal fin deberán ganarse la confianza de Cáliban que los guiaría para tal objetivo. Se preguntarán cómo conoce tal tesoro. Porque las tierras eran de él y un hechicero se las robó, dejándolo sin nada. Para intentar recuperar lo que es suyo, deberá conseguir aliados. ¿Lo conseguirá?

El modo en el que Próspero decide conservar su calma interior, es asombroso. Más allá de los miles de años que tienen los textos originales, el mensaje sigue siendo el mismo: el perdón y la paz.

En cuanto a las roles desenvueltos por los actores, son excelentes. Logran cambiar de un instante a otro, sus personajes y vestuarios, a la perfección.

Se podría denominar una obra de teatro prodigio porque no existe el error humano.

En cuanto a la iluminación y el sonido, ambos cumplen un papel importantísimo ya que los cambios de escenas se determinan por las distintas tonalidades y sus gamas, al igual que la presencia de los espíritus son tenidos en cuenta por la música.

La tempestad, ese torbellino que todos llevamos dentro pero que cuando aprendemos, sabiamente, a domesticar, nos volvemos civilizados y Personas humildes.

Ficha técnica:

Dramaturgia: Francisco Grassi.

Dirección: Francisco Grassi.

Elenco: Romina Almaluez, Juan José Barocelli, Natalia de Elia y Francisco Grassi.

Coach actoral: Nicolás Barsoff.

Música: Alejandro Attwell.

Iluminación: Luciana Jarez.

Escenografía: Duilio Della Pittima.

Vestuario: Juan José Barocelli y María Mazza.

Prensa & Difusión: Mariano Casas Di Nardo.

Teatro: El Excéntrico de la 18, Lerma 420, C.A.B.A. – Argentina.
Funciones: Sábados a las 22:30hs.

Reservas: 4772-6092 / 4775-1438. Costo de entrada $60. (Descuento para estudiantes y jubilados $40).

Finalización: 27 de octubre.

Mariela Verónica Gagliardi

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NO HAY BARRERAS PARA EL AMOR

Si de sentir se trata, no hay límite. Pero si de accionar se trata, la mente humana suele encasillar, estereotipar, hacer énfasis en algo y tener miedo por sobre todas las cosas.

¿Qué siente el corazón de una persona cuando quiere hacer algo pero sabe que la sociedad lo discriminaría?

¿Qué siente el corazón de una persona cuando sabe que encontró lo que tanto deseaba pero no lo puede exprimir al máximo?

En Triciclo: Pedro Velázquez, Johanna Sciarrotta y Augusto Fraga; nos demuestran cómo es posible vivir una relación de a tres. Con enamoramientos, deseos, aciertos, fracasos, conflictos, desencuentros y reencuentros.

Johana y Pedro son pareja y viven juntos. Pero Augusto, quien acaba de romper con su esposa, va a ingresar en la intimidad de sus amigos, así como de repente. Los tres se llevan muy bien y tienen esa adrenalina típica de la juventud. Al principio son todas flores las que se tiran entre ellos pero, más tarde, surgen los celos y competencias.

No imaginen una típica historia al estilo Montaña Rusa. Hay un equilibrio muy interesante entre los diálogos que existen entre ellos, los monólogos que encabezan y también las canciones que interpretan; las cuales entrelazan este maravilloso cuento.

Este musical, no requiere una gran escenografía porque lo que se destaca es el guión, las actuaciones y las potenciales voces de los artistas. Tienen unos matices muy lindos y diferentes entre sí que logran potenciar, aún más, la historia.

En cuanto a la iluminación, logra estar en un plano principal y no de fondo, como suele ocurrir en varios espectáculos. La oscuridad y la luz (así como la alegría y la tristeza), son fundamentales y consiguen un efecto único en cada una de las escenas.

Retomando la historia, tienen que presenciarla para ultimar detalles. Acá tienen un adelanto e incentivo para estar el próximo viernes, allí sentados, frente a ellos.

Eso sí, les voy a dar unos consejos: si tienen la mente de la época de las cavernas, traten, aunque sea por una hora y media, de ser libres. No piensen, no condenen. Vivan esta experiencia que les cambiará un poco la perspectiva.

Si son amplios en su forma de pensar, entonces a disfrutar se ha dicho.

Actores alternantes: Eli Lubieniecki, Augusto Fraga.
Dirección de actores: Adriana Cuellar.
Iluminación, Video y Fotografía: Diego Saggiorato.
Stage manager: Silvia Otero.
Supervisión vocal: Andi Espinel.
Vestuarios: Lentos varios VOL2 (Rose Melody).
Maquillaje: Carolina González de León.
Producción ejecutiva: Kevin Mansilla.
Prensa: Ayni Comunicación.
Música original, Arreglos corales y Dirección musical: Carlos Pérez Banega.
Libro, Letras y Dirección general: Pedro Velázquez.

Quedan aún 2 funciones de la obra.

Viernes 00 hs (madrugada del sábado)

Duración aproximada: 1 hora y 30 minutos.

Localidades: $60.

Teatro La Galera (Humboldt 1591 – C.A.B.A).

Mariela Verónica Gagliardi

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