*** Marzo 2020 ***

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Entrevista a Maxi Legnani

Maxi Legnani

Mañana domingo estaremos de estreno por Instagram. Sí, así les digo. Por eso entrevisté a Maxi Legnani (uno de los organizadores de Leer en casa) para preguntarle sobre este proyecto, en medio de todo el caos que se está viviendo a nivel mundial.

¿Cómo se ponen de acuerdo con Juan Parodi para generar esta movida de lecturas por streaming?

Esto empezó de una manera inesperada, a partir de una inquietud -un twit en el que yo arrobé, el jueves, a varias personas del mundo artístico, diciéndoles: ya que los músicos están haciendo todo lo que están haciendo, ¿por qué actores y directores no hacen algo? Y ahí nos empezamos a hablar con varios (fundamentalmente con Juan Parodi) y empezamos a armar esto que va a tener una primera edición mañana, va a tener otra el 24 de marzo (súper especial por esa fecha) y otras lecturas por delante. 

¿Hasta hace dos meses atrás podrías haber imaginado una situación como la que se está viviendo?

Obviamente que nadie pudo haber imaginado esto, salvo alguien que estudie en China, pero esto fue subestimado hasta por Europa y Estados Unidos (por eso están como están). Así que tratamos de darle una alternativa a esta ausencia de teatro que es como lo que creemos que es fundamental. 

¿El arte y la cultura realmente sanan y salvan?

Sí. Yo creo que sanan y salvan, absolutamente. Sin arte… y más en estas situaciones, que son de impacto, de ruptura y de llamamiento a la reflexión… el arte nos ilumina, nos impulsa, nos sostiene, nos energiza, nos permite conectarnos con algo de nosotros mismos que es superador, que es inspirador y que, a veces, nos sostiene. Creo que esto para los que lo van a hacer, necesitan seguir expresando, como para el público; puede ser una herramienta desde la gratuidad y desde el casi pleno acceso para todo el mundo (que tenga internet y cuenta de instagram). Una herramienta de encuentro. 

¿Cómo te imaginás el después del virus respecto del mundo artístico? ¿Podés visualizar qué cosas modificarías desde tu lugar?

Las cosas que yo creo que habría que modificar son las que tienen que ver con las desigualdades. Este virus es un virus igualitario -decía bien hoy Eduardo Aliverti en su editorial-; y creo que lo que propone es que hay que hacer un mundo más igualitario donde nos podamos encontrar con las cosas fundamentales y no con las distractoras. Es decir, que el arte tenga más preeminencia a la que tiene el consumo, por ejemplo. El encuentro y el poder estar con el otro, más que los likes y los seguidores, etc. 

¿Tener la oportunidad de crear te permite estar en este momento un poco más abstraído y a salvo? 

Sentir a salvo, sentirnos vivos (yo soy poeta además de periodista). Por más que yo trabajo todos los días en radio y televisión (que ahora a la tele estoy yendo alternativamente, un día sí y un día no), esto me dio una alegría, una energía y entusiasmo que les pasa a todos los que van a participar. 

Ya quiero que sea domingo para disfrutar de tantos talentos. ¿Ya tienen algún cronograma sobre futuras lecturas?

El 24 de marzo van a leer artistas impresionantes como: Osmar Nuñez, Claudio Tolcachir, Mirta Busnelli, Joaquín Furriel; así que se prepara algo maravilloso. Y nos gusta, también, que esta edición tenga una gran presencia femenina (casi absoluta, casi un 90 por ciento); y toda la gente que va a leer es gente que merece que uno la escuche durante horas y horas. 

Me gustaría agradecer a cada uno de los artistas (además de a Juan Parodi, que es compañero de trabajo, a Analía Sánchez que trabaja con la prensa, y a Pablo Shiff que colabora con cosas técnicas) por el compromiso y la generosidad. Les quiero agradecer porque es un gesto humano y ciudadano hermoso. 

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Mi primer amor fue una cereza

miprimeramorfueunacereza

Autoría: Cristina Merelli

Actúan: Gerardo Schwartzman

Dirección: Cristina Merelli

Duración: 60 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

CASA DE LA HISTORIA Y LA CULTURA DEL BICENTENARIO EVA DUARTE DE PERÓN

General Roca 644 – El Bolsón – Río Negro

Argentina

Entrada: $ 250,00 – Miércoles – 22:00 hs – Hasta el 26/02/2020

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Ballet establet, de Silvina Helena Grinberg

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Idea: Silvina Helena Grinberg

Intérpretes: Diego Gómez, Silvina Helena Grinberg, Ollantay Rojas, Cristian Vega

Creación: Diego Gómez, Silvina Helena Grinberg, Ollantay Rojas, Liza Taylor

Dirección: Silvina Helena Grinberg

Duración: 45 minutos

USINA DEL ARTE

Agustín R. Caffarena 1 – CABA

Argentina

FIBA: $ 150,00 – Miércoles – 20:00 hs – 29/01/2020

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80 de un minuto, de Rubén Sabadini

80deunminuto

Esta obra incluye desnudos.

Autoría: Rubén Sabadini

Actúan: Mariela Castro Balboa, Aníbal Gulluni, Carla Morales Ríos, Emiliano Pandelo, Martín Urruty, María Zubiri

Dirección: Rubén Sabadini

Composición: Gabi Maiarú

Duración: 55 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

BECKETT TEATRO

Guardia Vieja 3556 – CABA

Argentina

$ 150,00 – Miércoles – 20:00 hs – 29/01/2020

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Plata quemada, adaptación de la novela de Ricardo Piglia

plataquemada

Autoría: Ricardo Piglia

Guión: Montserrat Quezada, Juan Carlos Zagal, Sofía Zagal

Actúan: Christian Aguilera, Esteban Cerda, Daniel Gallo, Julián Marras

Dirección general: Juan Carlos Zagal

Duración: 105 minutos

CENTRO CULTURAL 25 DE MAYO

Av Triunvirato 4444 – CABA

Argentina

$ 300,00 – Miércoles – 19:00 hs – 29/01/2020

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Barroco en Barracas, de Andrea Castelli

barroco

Autoría: Andrea Castelli

Bailarines: Agustina Annan, Nicolas Baroni, María Cecilia Bazán, Magalí Brey, Luciana Brugal, Sabrina Castaño, Lautaro Cianci Padoan, Gastón Gatti, Andrea Manso Hofman, Lucas Minhondo, Katia Pazanin, Federico Santucho

Dirección: Andrea Castelli

Duración: 50 minutos

Clasificaciones: Danza, Adultos

COMPLEJO HISTÓRICO SANTA FELICITAS

Pinzón 1480 – CABA

Argentina

$ 150,00 – Miércoles – 19:00 hs – 29/01/2020

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Aeroplanos, dirigida por Héctor Calori

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Autoría: Carlos Gorostiza

Actúan: Héctor Calori, Guillermo Marcos

Dirección: Héctor Calori

Duración: 75 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

MULTIESCENA CPM

Av. Corrientes 1764 – CABA

Argentina

29/01/2020

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Relax

Llegué para irme

Es cierto que vivimos en una sociedad enferma pero, ¿de quién es la culpa?

No tendría mucho sentido hablar de porcentajes personas psicoanalizadas porque, por lo general, los estudios se aplican a un sector de la población, motivo por el cual ya sería discriminativo.

Pero, se puede hacer el ejercicio de preguntarle a los propios vecinos si son felices, sin tienen algún trauma o padecimiento y, notarán, cómo se llevan la ingrata sorpresa… la felicidad no estaría existiendo en nuestro país. 

Por lo pronto, Llegué para irme (del histriónico, ejemplar, talentoso, comediante, director y clown, Gabriel Chamé Buendia) es un álbum de fotografías. ¿Por qué digo esto? Porque el artista logra capturar extractos necesarios y sorprendentes de lo cotidiano.

Relax es lo que clama para sí mismo y, cuando no lo consigue, nos pide que le tiremos la energía tranquilizante. 

Una puesta entretenida, gratamente movilizante (no solo por el sinfín de rutinas físicas desarrolladas a lo largo de la obra de teatro, sino por el gran sacudón que nos da) y a simple vista superflua. Me quedo con esto último para explayar.

Gabriel supo trazar una delgada línea entre lo que dice y el cómo lo dice, entonces el público realmente puede ser diverso completamente. No hay que pensar de una determinada manera y votar a o sentir cómo. Al menos al principio del espectáculo. Porque una vez que se transita esta aventura, ya no es posible salir corriendo en busca de piedad.

“Piola”, el personaje interpretado necesita descansar, dormir. Pero nunca fue tan difícil lograrlo. A partir de su insomnio, provocado por una cama que no funciona como tal, se irán desplegando muchísimas situaciones cómicas. Claro que no todo es risas, sino también (como todo comediante) sabe cómo interpelar a la angustia, al quiebre necesario para que Llegué para irme no sea un simple reír incesante.

Dicho título marca un estado de ansiedad patológica que padecemos todos los que respiramos en la Ciudad. Ya no es posible hablar de tranquilidad, armonía y paz. Al menos no certeramente. Quienes más relajados se ven, posiblemente estén consumiendo alguna pastillita que los ayude.

El estado de tensión, el ajetreo constante, el nivel de estrés y los nervios contagiados (justamente por la vorágine citadina) hacen que lo disfrutable no llegue a ser óptimo. 

¿Cómo se puede romper con lo enfermizo entonces?

Creo que suelto al aire la fórmula casi perfecta: haciendo teatro, yendo al teatro, participando de todo lo referido al teatro. 

Todo lo referido al arte y cultura nos rescate del sistema capitalista, de todo lo nocivo y nos abre una ventana infinita de oportunidades.

Viendo este espectáculo, apto para toda la familia, podrán comprender muchas cosas e incluso llevarse la sonrisa pintada en el corazón.

Música, saltos, brincos, rutinas vertiginosas, saltos y saltos que agotan, ejercitan y permiten volver a la búsqueda de algún documento, correspondencia y enlazar todo hasta estallar en carcajadas salvajes.

Los estados de ánimo varían de un segundo a otro, su cuerpo no para de sorprenderse y toda la “normalidad” se mantiene en stand by.

Resulta increíble cómo durante una noche pueden pasar tantos acontecimientos imposibles de sortear. No le queda otra que hacerles frente, abrazarlos y seguir adelante como sea.

Todos llegamos para irnos pero no con la intención de irnos sino de permanecer, ¿no?

El género clownesco tiene la particularidad de volver a la infancia y, desde allí, sentir como niño aún en cuerpo de adulto. Por eso puede contarnos sus pesares sin generar tabúes; y, ya que está, hacer terapia de grupo aún sin conocernos. Si tuviera un psicólogo en escena posiblemente le diría que todo fue culpa de su padre o de la sobreprotección de su madre. Ahondaría en su bienestar, el cual estaría sujeto al contexto, a su trabajo, a los desencuentros con su enamorada, a su necesidad por tener todo bajo control y perderlo al instante, a realmente todo lo que ocurre porque tiene que ocurrir.

Gabriel Chamé Buendia es un artista ilustrado que logra su cometido: conmover no desde las lágrimas sino desde la razón, porque el llanto cesa en algún momento pero el pensamiento reflexivo continúa como un motor encendido.

Eso es: chispas que brotan incesantemente, pidiendo auxilio para salir ileso. ¿Una horca? No, al menos por ahora no. Tocar un instrumento, calmar a la fiera, serenarse y “relax”, que un hombre no puede frenar al mundo pero sí correrse a un lado y seguir a su propio ritmo.

Llegué para irme foto SAT

Dramaturgia: Gabriel Chamé Buendia y Alain Grautre
Última función: domingo 17 de Noviembre, 18 hs
Sala Caras y Caretas 2037 (Sarmiento 2037 - CABA)

Mariela Verónica Gagliardi

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Apertura del V Festival Internacional de Circo Independiente (FICI)

The crazy Mozarts

Por quinto año consecutivo, hoy, a las 18 hs, tuvo lugar la Apertura del Festival Internacional de Circo Independiente, con la curaduría de la artista Leticia Vetrano.

La terraza del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930 – CABA) fue testigo de una tarde en la que no faltó absolutamente nada para pasarla bien. Con risas, caras de sorpresa, juegos, constante interacción con el público, música clásica y demás; la fiesta llegó para quedarse hasta el domingo 17 de noviembre. 

The crazy Mozarts (integrado por Santiago Blomberg, Sebastián Marcelo Guz; con dirección de este último) fue el espectáculo que tuvo la oportunidad de vibrar junto a los espectadores (que oscilaron entre los 2 años y más de 70). Realmente increíble cómo cuando un espectáculo es de calidad y pensado en conjunto, puede pintar sonrisas en grandes y chicos. 

Pero como el circo no es solo chispazos, antorchas de fuego y malabares; este dúo (muy bien sincronizado) suma cultura, educación y, de paso, mezclar todos los ingredientes, batir fuerte y beber algo increíblemente suspicaz, integrador, y con la astucia necesaria para demostrar que con poco se puede hacer mucho. 

Se puede reutilizar para crear, utilizar la inteligencia a nuestro favor, imaginar que el The crazy Mozarts1mundo es, grandiosamente, lo que se está viviendo en ese preciso instante de alegría y disfrutar de una creación colectiva. Eso es lo más meritorio que, sin lugar a dudas, sería imposible sin todo el pre calentamiento sucedido desde el primer minuto de show.

No todo lo que tiene una determinada forma es para la misma utilidad. Si bien la percusión tiene su finalidad, no tiene por qué ser tocada de la manera tradicional, así como tampoco una voz debe ser siempre afinada ni los actos de una partitura de música clásica separarse del modo originario. 

The crazy Mozarts resulta una invitación a lo lúdico con un planteo descontracturado, brillante y cuidando cada uno de los detalles. Porque ni el sol ni el viento ni las nubes pudieron opacar tremenda celebración.

¿Que pueden estar locos estos artistas? 

Vendría a ser parte de su inspiración, parte de su trama, así como la caspa que vuela sobre los aires, los pelos danzantes, sus smokings y la inventiva por crear y recrear en todo instante.

Cuando estaba finalizando el espectáculo sentí la adrenalina en mi cuerpo. Miré a mi entorno y todos corrimos tras ellos ¡para tener una foto! 

The crazy Mozarts SAT

¿Los niños?

 

Ellos son más civilizados…

Esto es solo el comienzo así que mañana domingo 10 de noviembre pueden acercarse al Galpón de Guevara, ya que de 14 a 17 hs habrá una serie de charlas para degustar.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Hasta que la sombra se proyecte

Aceite de mariposa1

Hay obras que pasan al lado nuestro mostrándonos determinadas realidades y, otras, que nos atraviesan transversalmente para generar un cambio de pensar y ver las cosas (al menos desde la óptica de la dramaturgia).

Aceite de mariposa (escrita por Thelma Demarchi y Ricardo Lago Oliveira, dirigida por este último y protagonizada por Thelma Demarchi) es una de esas historias del segundo tipo, porque de manera íntima y cercana nos narra algo tan real como certero, algo que cobra vuelo y nos moviliza tanto que conseguimos sentir lo que el personaje siente, pensar lo que dice, callar lo que su boca silencia y terminar soñando con un futuro en el que no se imponga una verdad sino muchas. Permitiendo la existencia no de una voz sino todas.

¿Quién es esta mujer que permanece sentada hablando de su pasado?

Esta respuesta podría obtener múltiples respuestas ya que todas las espectadoras somos diferentes, tenemos vivencias distintas y, por ende, nuestros recuerdos no son idénticos. Hablo en femenino no porque el unipersonal no pueda ser visto por hombres, todo lo contrario. Sino porque una de las temáticas de la pieza artística tiene que ver con nosotras, con la maternidad, con el hacerse cargo, con el no poder siempre, con el desbordar-se. 

Un hombre que se retrata como el abandono mismo, una madre que acapara, absorbe, condena y, quizás, a su manera ayude o perjudique. Una joven que busca el amor por donde sea y como sea. Que aguanta con tal de sentir cariño. Que se conforma con instantes, los cuales, posiblemente, la hundan más. 

Esta mujer que está rígidamente sentada, habla, cuenta… nos busca como testigos de su gran padecimiento que se centra, básicamente, en soportar estar viva. 

¿Cómo tolerar la existencia cuando no se hace un recorrido de auto conocimiento?

A veces los humanos pretendemos sacudir a alguien con nuestro dolor, pero este no es el caso. Ella no quiere llamar la atención, sino relatar una gran cantidad de años que la hicieron atravesar una montaña rusa tan digna como escalofriante. A quienes no sobreviven, pero ella sí. Y acá me detengo para comentarles que siempre que estemos ante la disyuntiva de tomar un camino fácil o difícil, tenemos la mayor herramienta llamada valor para hacerlo. Porque es simple tirar todo por el aire y hacer que explota, pero ella no pretende eso sino renacer como el famoso Ave Fénix, y no desde sus cenizas sino desde el dolor, el abandono, la tristeza, la creación y utilizar la razón para pegar cada partecita de su pasado… como un collage en el que todas las piezas son importantes. 

Algo muy estético y que suma es el tema de la iluminación, la cual va cambiando sus tonalidades de acuerdo a la escena que se desarrolle. Este detalle integra a la obra, uniendo la suma de las partes y manteniendo al público absorto.

Mientras tanto, la mariposa vive al máximo sus horas porque su permanencia en este mundo es breve. O, tal vez, la necesaria para exprimirla al máximo. 

Porque hay quien respira sin saber por qué ni para qué. Como si los días tuvieran que transcurrir delante suyo, como espectador de su propia vida. Pero, hay quien toma las riendas de su vida y cabalga junto a ella, sumergiéndose tanto como sus fuerzas se lo permitan.

¿Quién tiene la verdad? ¿Existe acaso?

Cuando el aceite se consuma, la oscuridad será plena y absoluta. Para ese entonces, la mujer deberá decidir si lamentarse o seguir adelante con un propósito. Por suerte, ella aprehende, se manifiesta, cobra valor y esperanza de un futuro en el que las cosas no sucederán simplemente por azar sino por un fin determinado.

Con un llanto desgarrador, seria, sonriente y tan cambiante como quien se busca; todo llega a su fin. Su recorrido también. Por suerte, el aceite de mariposa no se apaga como una vela. Permanece hasta que todo está dicho. Solo así víctimas o victimarios surgen. Cada quien juzgará u observará. Señalará con el dedo índice o guardará respecto porque aquel que no pudo y ahora puede; por quien siempre puede pero ahora decide correrse a un lado, por quien jamás se desplazará a menos que se lo ordenemos.

Aceite de mariposa es un drama que se vive a flor de piel, maravilloso, muy bien interpretado y con todo lo que una puesta en escena tiene que tener para atravesar la cuarta pared.

Mariela Verónica Gagliardi

Dramaturgia: Thelma Demarchi y Ricardo Lago Oliveira
Actúa: Thelma Demarchi
Dirección: Ricardo Lago Oliveira
Funciones: Domingos, 17 hs. Hasta el 24/11
Espacio Tole Tole (Pasteur 683 - CABA)

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