*** Octubre 2017 ***

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Entrevista a Meri Hernández de “Quién retiene a quién”

Ella es una de las actrices de “Quién retiene a quién” (Hereafter, de Vinnie Favale y Frankie Keane), la obra que acaba de estrenarse,  y, a su vez, es quien consiguió los derechos de este musical que es oriundo de Broadway y que tuvo la suerte de ser llevado a la pantalla grande años atrás.

Meri Hernández nos cuenta varios detalles del proceso creativo y del mundo de los muertos, de las despedidas, de ese duelo que tan difícil resulta y que, muchas veces, no sabemos cómo procesar.

Desde que nacemos, tenemos la certeza que algún día moriremos. ¿Cómo surge la idea de llevar adelante este musical con una de las temáticas que más preocupan al ser humano?

La verdad es que el musical Quién retiene a quién, me encontró de casualidad. Esas casualidades que por algo suceden. Buscaba material para Espacio Lemos , donde dicto clases, y me enamoré de la canción “Waiting”. Y como no encontraba la partitura para enseñar el arreglo, Melu (hoy parte de la producción) escribió a los autores y ellos mandaron todo el material. Leí la obra entera y escuche el resto de las canciones ¡y fue amor a primera vista! Por otra parte , pienso que es un tema sensible del cual todos tenemos algo por decir. La muerte de los seres vivos es inevitable y las preguntas que esto genera son sinfín. De todas maneras, la obra tiene mucho humor, no recae solamente en lo solemne acerca de la muerte. Creo que el musical aborda la muerte de una manera muy humana y natural. De manera que te podés identificar con el material.

¿Cómo se logra el duelo perfecto?

Creo que no hay duelo perfecto. Las personas tienen tiempos y maneras distintas de encarar la muerte y el duelo es algo muy personal. ¿Tener un duelo perfecto es creer que no hay más que bellos recuerdos de la persona que ya no esta viva? ¿Es no tener pendientes? No lo sé. En la obra hay un personaje que está esperando reencontrarse con su hijo después de 30 años. ¿Serían 30 años de duelo? ¿Tiene las heridas abiertas aún 30 años después? ¿Es mucho? ¿Es poco?. Creo que no hay un tiempo limite para el dolor, tiene que ver con las personas que lo sufren. Por eso creo que no hay duelo perfecto. Hay emociones varias, para cerrar una historia o recordar a una persona que hoy ya no está en este plano. Creo que la pregunta me trae más preguntas. 

¿Cómo fue el proceso actoral desde el primer contacto con el texto? ¿Existió un momento en que el espíritu de la muerte ya se había apoderado de estos personajes?

El proceso con el texto  fue muy natural. Juan Álvarez Pardo (nuestro director) trabajó con nosotros para no caer en lo obvio con respecto a la muerte y sacarnos del lugar solemne y llorón que por ahí a veces el tema “muerte” pide.  La verdad que fuimos dejando que los personajes aparecieran, que los lazos y vínculos se formaran. Las tres historias que se cuentan son sobre madres e hijas/os que necesitan volver a verse para poder cerrar su historia en paz. Lo mismo pasa con el personaje del médium ( Fabian Vena), quien también tiene una historia personal por resolver. En la obra, los espíritus son quienes finalmente tienen que decidir si hacen contacto o no con sus seres vivos ya que en la trama se plantea que, una vez hecho el contacto, pasarán al más allá. Tratamos de trabajar el texto desde la verdad de estos 8 personajes. 

¿”Quién retiene a quién” podría decirse que es una jugada doble como para concientizar sobre el más allá en caso de que exista?

La muerte es una incertidumbre. ¿Qué nos pasa después? Nadie sabe… y ahí es interesante poder pensar que pasa lo que cada uno crea que tiene que pasar. Hay gente que es feliz pensando que se va a reencontrar con sus seres queridos. Hay gente que piensa que se revive en otra vida para aprender aquello que hicimos mal en la anterior. Hay gente que cree que se apaga la luz y no pasa nada más, eso es muy personal . Yo creo que la obra te deja preguntas, o te deja reflexionando. Pero no entrega respuestas. 

¿A dónde van esas almas que no supieron exprimir sus vidas?

En la obra las almas no están ahí retenidas  como castigo por no haber aprovechado sus vidas, sino que acompañan a sus seres queridos mientras viven. Van a un lugar… pasan a otro plano, pero no dicen a dónde… supongo que depende de cada persona dónde el alma termina.

¿Es más fácil digerir la angustia con canciones y música?

Yo creo que la música es de gran ayuda. Genera momentos y climas hermosos, en el piano Hernán Matorra nos guía con calidez por cada canción. Claro, también, con las palabras que Marcelo Kotliar supo encontrar para cada una. Creo que la música acompaña, pero no aliviana. Hay veces que la música eleva lo dicho, refuerza. Es redondo el intercambio entre la palabra y la canción. Y entre las voces nuestras guiadas por Florencia Carchak. Pero no sé si es más fácil, la angustia es angustia. 

¿Se puede estar muerto en vida?  

No lo sé. Yo soy una entusiasta de la vida, del hacer, no me imagino siendo una persona apática a la que las cosas le sucedan sin capacidad de reacción o disfrute. Nunca digo nunca, pero no me pasó. En la obra se toca un poco este tema, uno de los personajes dice que puede esperar toda la vida hasta hacer contacto con su ser querido. Y el personaje con más experiencia en el tema del duelo, le dice que tiene que tener cuidado… y prestar atención a los que quedan vivos, al aquí ahora. Porque sino va a perder mucho mas que un ser querido. Supongo que tiene que ver con esto de estar muerto en vida. 

Los vivos podemos reflexionar. ¿Y los muertos, qué queda para ellos?

En la obra todos reflexionan. Los vivos tratando de cerrar cuentas pendientes, empatizando con las pérdidas de los demás personajes. Y los muertos tienen esperanza -me parece o así me gusta pensarlo a mí-, que en la obra ellos se van adonde cada uno soñó. Y también reflexionan sobre lo que vivieron, sea mucho, poco o el cómo lo vivieron. 

Nuestra cultura no es muy amiga de mantener una conversación con alguien que ya no está físicamente. ¿Después de ver esta propuesta cambiarán de idea?

Yo creo que la muerte es un tema que genera mucha intriga. Genera algo de miedo, mezclado con ganas de saber. Vértigo a lo desconocido. ¿Quién no conoce a alguien que fue a una bruja, a una astróloga , a una armonizadora? El futuro es un misterio y a la gente lo desconocido le da miedo y a la vez ansiedad. Lo que está fuera de mi control, me puede asustar. Pero todos fantasean con poder saber. Por ahí no lo llevan a cabo, pero seguro se les cruzó por la cabeza. ¿Quién no jugó al juego de la copa de chico ? Uno imagina que será como en las películas. La verdad no sé si va a cambiar por ver la obra, pero supongo que algunos del público lo pensarán.

¿Por qué habría que ir a ver este musical?

Tienen que venir a ver Quién retiene a quién, porque es una obra que te deja pensando. Que te invita a transitar por diferentes emociones. Pasás de reír a carcajadas, a llorar, a emocionarte. Y cuando uno genera algo en el otro haciendo teatro es una sensación maravillosa. Ver la reacción inmediata del público es hermoso. Como público también es hermoso estar sentado en una butaca y meterse en una historia que me provoque millones de sentimientos.

La música es increíblemente bella y, por sobre todo, es una historia que habla sobre las relaciones humanas, las cosas no dichas y el hacer las paces con uno mismo. Porque tenemos un elenco que la rompe y un equipo de trabajo que lo deja todo en el escenario.

 

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Fanático hasta la muerte

La pasión de Toto

La pasión es pasión. Y aquí podría terminar la nota, sin embargo, recién comienza…

Todos los humanos tenemos devoción por algo. Al menos quienes sentimos con el Ficha Totocorazón, quienes, a veces, dejamos de lado la razón y decidimos jugarnos por algo más grande.

Muchos dirán que el fútbol es ver correr a 22 boludos detrás de una pelota. Si fuera sólo eso…

El fútbol, pero el fútbol de verdad es una comunión de sentimientos, de fetiches, de cábalas, de reuniones frente a una pantalla o en el estadio, de una alegría y tristeza inexplicables, de estar -pase lo que pase- alentando a nuestro equipo. De sentir que todo se acaba o todo empieza. De ganar o perder.

En “La pasión de Toto” (escrita por Eduardo Grilli y dirigida por Maximiliano Cesto) puede sentirse, plenamente, la pasión. A través de una historia muy conmovedora, se podrá ir conociendo lo que significa tener raíces en un barrio como La Boca y sentirse identificado.

Porque, antes, se era del equipo de fútbol de su barrio, no del que ganaba o del que tenía los mejores jugadores comprados del extranjero. Se era más coherente, más auténtico.

Hay quienes afirmarán que ser hincha de obnubila y no permite actuar y pensar coherentemente, racionalmente. Y es que para todo no hace falta pensar. Porque cuando un corazón late no lo hace sólo por una camiseta o por un jugador sino por el símbolo, por lo que representa.

Es como cuando una persona sonríe al hablar del lugar en el que vive. Así como existen seres que se mudan de un espacio a otro, hay quienes necesitan pertenecer a un mismo sitio siempre. Dejar huella, impregnarse de los olores, de las fragancias. Ya que esto no tiene que ver con un perfume que se compra. Porque bien podría tratarse del Riachuelo o del Río de La Plata como se narra en la presente historia.

Y podrá pretenderse que un anciano venda su tierra, su casa pero no su pasado. Esto terminaría por matarlo. Por hacerlo desaparecer.

Me gustan mucho las narraciones que no sólo cuentan sino que vivencian al mismo tiempo, aquellas que nos permiten a los espectadores indagar, buscar adentro nuestro, sentirnos parte. Por eso es que La pasión de Toto será para mí como aquella estampilla que se pega en un sobre y se acerca al corazón antes de enviar a su destinatario.

Porque están las raíces que fueron componiendo al Barrio de La Boca, a la ola de inmigrantes que se atrevieron a venir a Argentina en busca de un futuro prometedor, de apostar sus días en la construcción de un mañana. De pintar con lo que fuese los colores que componen este lugar tan fascinante, tan bien representado.

Desde que ingresé a la función me sentí ahí. Me olvidé que existía un escenario y me trasladé al conventillo, al tango, a esos pasos arrabaleros, a la picardía de un niño, a las travesuras de los más grandes y a la nostalgia de pensar que un día podrían irse.

Con respecto a la escenografía, desde ya que el equipo ha indagado en el estilo, ha ensayado en el barrio mismo y eso se nota. Son muchos artistas en escena, podrían existir algunos detalles a corregir a nivel técnico pero eso no importa en este caso. Y digo esto no por pasarlo por alto sino porque hay cosas que se aprenden y otras que se traen desde la cuna. Y este colectivo de actores nació para expresarse, para sacar desde las tripas una lágrima o una sonrisa, para emocionarse y, así, emocionar. Para demostrar que con amor y pasión es posible transformar y brindar un espectáculo -con música y canciones en vivo- de alta calidad.

Al mismo tiempo que los colores nos atrapan, las cánticos boquenses nos invitan a formar parte y a seguir soñando por lo que más nos importa: aquello que no se compra con dinero.

Ganando o perdiendo, la azul y oro representa el amor por un club, por un lugar, por los de afuera y los de adentro, por quien se juega, por quien se pierde y por quien decide pertenecer para siempre. En este sentido, creo que el amor por el fútbol es más grande que por la política.

¿Imaginan a un hincha cambiándose de camiseta?

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Todos nos volveremos a ver

La vida y la muerte, dos momentos, dos etapas. Dos algo que bien se desconoce. A veces, podríamos pensar que estamos soñando o en otra dimensión. Que ya vivimos otras vidas o que esta es, simplemente, la primera.

Existen muchas teorías al respecto. Pero, de lo que podemos estar seguros es que para vivir y para morir hace falta valor.

En el musical “El dedo. ¿Podrá un vivo casarse con un muerto?” (con Libro y dirección de Diego Badaracco) se puede ser feliz durante más de una hora, acercarnos a la parca sin miedo, hacernos amiga, disfrutar y ver un universo de colores que no parece ser para nada malo.

Porque, en verdad, uno suele sentir miedo hacia lo desconocido y esto no es ningún descubrimiento de mi parte. A lo conocido lo podemos manipular, conversar, guardar, quitar y hacer lo que nos plazca. Pero, con aquello que tenemos más incertidumbres que certezas, ¿qué hacemos?

¿Cómo nos enfrentamos ante lo temido, lo inaccesible?

Muchas tonalidades e historias nos invitan a compartir una comedia musical llena de esperanza, de talento y de magia en el éter. Con coreografías súper atractivas, canciones e interpretaciones es que podremos sumergirnos en un matrimonio en vida y otro en muerte. Suena raro, ¿cierto?

Porque al dejar de existir de este lado, no implica que dejemos de existir del otro lado. Parece ficción y en este caso lo es. Aunque hay quienes prometen un Paraíso o un Cielo o un algo que puede ser que sea más deseo que justificación racional. Pero, ¿para qué adelantarnos?

Un joven, protagonista de esta historia, es quien andará de un lado a otro sin pedir permiso. Aventurándose a descubrir todo aquello que le intriga. Paseando como en busca de algo que quizás ni siquiera se imagina. Gracias a su deleite es que podremos sonreír y tener la esperanza de que en algún momento veremos a nuestros seres queridos que ya no nos acompañan físicamente.

Es un cúmulo de sensaciones encontradas que nos recorrerán por dentro y por fuera. Acariciándonos y dándonos un suspiro en medio de la angustia.

Pero, El dedo, no es un musical para llorar sino para conmovernos, para vivir a pleno, para bailar en las butacas e imaginar lo intangible como más allegado.

Como cuando éramos niños que inventábamos cuentos incoherentes porque tan solo se nos ocurrían. La imaginación está a flor de piel y vale la pena despojarnos de prejuicios para escuchar a quienes aman, a quienes tienen la oportunidad de cambiar sus vidas, a quienes se descubren solidarios y se corren a un costado, a quienes se disculpan por decidir por otro, a quienes se dan la posibilidad de querer cambiar el mundo impregnándolo de cosas bonitas y de reencuentros maravillosos.

Como si el tiempo se detuviera, un rostro es reconocido, un vestido se convierte en decorado y el capricho más absurdo en realidad.

Porque siempre se dirá que las cosas se valoran cuando se pierden. Y muchas veces es cierta la frase, aunque no siempre.

Por eso es que la ciencia ficción nos hará palpitar una escenografía que acercará el más allá al más acá. Que nos traerá lo más simple para que, de una vez por todas, sintamos que lo que no se hace ya mañana podría no ser igual.

Un vivo y una muerta pero no que imaginamos. Una muerta que enseña, que construye, que da y se retracta ante sus errores. Porque, evidentemente, en el cielo también se paga por ellos.

Ya habrá tiempo para uniones eternas, quizás.

Lo que hoy vale es el caminar por aquellas sendas añoradas y no impuestas. Por esos paraísos en vida y no los prometidos según la Biblia.

Un elenco maravilloso en el que cada artista tiene su momento para lucirse, para desplegar su talento, su caudal de voz, su delicadeza, su humor y picardía. Un boom que explota y se expande por toda la sala del teatro La Mueca. Adrenalina que recorre los pasillos, que nos contagia e impulsa a aplaudir sin parar. El libro y la dirección son óptimas y se trasluce el trabajo en equipo de modo integral.

La oscuridad aquí es arte, es color, es celebración. Y es una manera de aceptar que así como existe la muerte también existe lo negativo adentro de cada uno de nosotros. Aceptarlo es la única posibilidad que tenemos de construir y no destruir. Quien niegue esa parte estará negándose a sí mismo.

Mariela Verónica Gagliardi

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Las desgracias del amor

La zorra ilusa1

El teatro es ficción, pero toda ficción está basada en alguna realidad.

Este es el caso de “La zorra ilusa” (escrita por Inés Garland y dirigida por Magela Zanotta) una agrupación de micro historias que van reavivando aquel fuego supuestamente extinguido. Que permite soñar con los ojos abiertos, perdonar mientras se sonríe, al tiempo que se huela la exquisita fragancia de un jugo de naranja recién exprimido o que se recuerda que todo lo pasado no siempre fue lo mejor pero tampoco lo peor.

Lo que en primera instancia llama la atención es la escenografía: es como si entráramos en un living de casa antigua rodeado por un divino jardín. Mucho verde, mucha frescura. Y eso es lo más bonito. La no exageración de los relatos, que son narrados en primera persona por dos actrices pero que interpretan a una misma mujer. Un trabajo muy interesante en el que los vestuarios, el modo de hablar y la conjunción de las voces conforman un canon sutil y exquisito. Como esa naranjada que vemos a los lejos sobre una jarra cristalina con rodajas recién cortadas.

Esta es una obra de teatro artesanal y disfruto este tipo de puestas que nos acercan, que nos conmueven, que permiten que ingresemos en la intimidad de los personajes sin pedir permiso.

Una primera cita, una apuesta por amor, las mentiras, la no atracción y la idealización. Historias de amor sobre una sociedad estructurada que se sigue erigiendo sobre lo conservador y puro. Aquellas bodas que nunca alcanzarán a celebrarse, las heridas del corazón que no siempre cicatrizan, la victimización y la culpa.

Me gustó la Zorra ilusa porque es pura poesía pero esbozada de forma natural y esto consigue un acercamiento inmediato entre el espacio escénico y los espectadores.

Me encantó la zorra porque no se refiere a un insulto machista sino a un animal precioso e inteligente. Y, en esta oportunidad, la ilusión nunca la pierde. La ilusión se convierte en esperanza, provoca y es provocada como un juego seductor, infantil o pasional. Esta mujer pasea por diferentes momentos de su vida, danza por el suelo, se revuelca y se convierte en novia. Aquella que no pudo casarse pero que, finalmente, consigue imaginar. Porque si algo está demostrado en esta dramaturgia es que se puede revertir una situación o ser otra deseándolo. Y para eso la imaginación, sin la cual posiblemente moriría por no haber conseguido todos sus propósitos.

Y, en un momento, se oye la canción de Lola Flores:

(…) “Apuesta por el amor, amor, amor,

Amor, amor;

porque la vida sin amor,

no es nada.

Apuesta por el amor, amor, amor,

Amor, amor;

no le cortemos, por favor,

las alas” (…)

Sin el amor, sin la ternura y sin la pasión todo “fracaso” se convertiría en un sinsentido, en la desdicha más grande y en el fin de los tiempos.

Con muchísimo humor, las actrices (Graciela Muñiz y Victoria Bertone) continúan cada historia. Por momentos vemos a una, luego la otra se suma y este juego de dupla es el que nos convence de la importancia de intercambio, de la necesidad de ser escuchada, observada, por más que se trate de nosotras mismas.

¿Cuántas veces quisiéramos mirarnos desde afuera?

“Me hubiera gustado ir al campo con él si él no era él”, menciona una de las artistas. Y aquí las risas del público arrasan con todo. Como cuando comparan a un hombre con el tronco de un árbol y tantas otras alegrías y tristezas que son evocadas como caricias.

Sonidos nocturnos nos permiten estar allí, esos insectos que se oyen solo cuando las voces humanas se silencian.

La zorra ilusa es un canto a la vida, el amor de una mujer que recuerda desde el presente todo lo vivido y que siente desde cada uno de sus poros. Ella no necesita maquillarse ni ocultar, esta es su vida y la comparte. Es su vida y la narra. La piensa en voz alta… y nosotros, atentamente, la captamos.

Existe una historia para cada tipo de mujer o una mujer con miles de historias.

No puedo decir que está de moda un espectáculo con estas características pero sí que existen más que en otras épocas y eso es realmente grandioso: que haya lugares en que lo íntimo y más preciado se cuenta en voz alta que, luego, llegado el momento de ir a dormir solo cerremos los ojos.

Funciones: miércoles 20.30 hs. El Método Kairós.

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

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La puta no tiene casa

Ph: Pablo Tesoriere

Una gran obra puede ser inmensa aún repitiendo fórmulas, temas y sentidos. En definitiva, de lo que se trata es de transmitir, de llegar a un público específico y analizar momentos.

Este es el caso de la comedia dramática Lo único que hice fue jugar (escrita y dirigida por Sebastián Irigo). Una obra realmente conmovedora en la que podemos transitar diferentes clímax -recreados musical y coreográficamente-, en los que las actuaciones comprometidas logran plasmar temas controversiales en nuestra sociedad: el de ser mujer, madre, esposa, ama de casa, trabajadora y mucho más. El de ser niño e hijo. El de ser menor y tener que absorber los problemas de adultos. Patinar, correr, danzar, cantar o entregarse al dolor.

De repente apareció Gerardo Chendo, intepretando a Manuel (un niño de ocho años), a un adulto de 40 y narrando su versión de los hechos. Entonces, todas las décadas que transcurrieron se encargaron de convertirlo en quien es hoy, en lo que es.

Quien crece, sufre. Quien juega se abstrae.

Mientras todo sucumbía en el hogar, él se ponía a jugar. Mientras sus padres discutían problemas graves, él se convertía en un súperhéroe. Mientras Adriana (Josefina Scaglione), su hermana mayor, salía sin dar demasiadas explicaciones, repetía modelos impensadamente y su otro hermano, Ignacio (Sebastián Politino) seguía acumulando obsesiones; él pretendía disfrutar de su niñez. Como si cada momento hubiera podido transformarse en un pentagrama gigante sobre el que conviene cabalgar cada tarde y noche.

Al tiempo que todo lo modificaba y, sin embargo, a este ser tan encantador se encargaba de conservar como en una cajita de cristal.

¿Qué ocurre con los hijos cuando un matrimonio llega a su fin?

¿Los padres se divorcian de sus hijos?

¿Por qué el caos del amor se traslada a los hijos?

¿Por qué?

Una ambientación de los años 80´ junto a un vestuario exquisito y muy bien logrado nos adentra en la casa de una familia de clase media. Una familia muy convencional, con costumbres tradicionales, vacaciones a la costa, fiestas de cumpleaños, silencios otorgados y conflictos no superados.

Existe un trabajo muy interesante en cuanto a la iluminación y la música: cuando las luces bajan, los hermanos comienzan a jugar, a utilizar todo el espacio escénico y a convertirse en los verdaderos dueños de la ficción. De hecho, es esta atmósfera que Manuel recrea, constántemente, la que le permite trepar, luchar como soldado, pilotear un helicóptero y ser un niño dentro de todo feliz. Una capa que lo cuida de todos los peligros inminentes, que lo protege de los posibles daños reales, de las malas decisiones de sus padres y de todo aquello que él, aún, no puede decidir.

La dramaturgia permite distintos tipos de análisis y eso es lo que cautiva del relato: las diversas aristas e interpretaciones que se puedan tener.

Un padre jugador (Federico Buso), un padre que todo lo arriesga sin medir las consecuencias. Que se ahoga en el alcohol a costa de todo y de nada. Un padre que se siente solo y que no hace nada para modificarlo. Pero nadie dice qué se espera de él, qué se pretende. Gritos de un lado y de otro. Estallidos que producen quiebres irremontables. Regalos que se acumulan más que el amor que no se prolonga. La “traición”.

Marcela, su esposa (Laura Oliva) muy sobreprotectora con sus hijos pero no con su marido. Esta relación es la que más importa desde el comienzo, porque todo lo que suceda luego dependerá de esos primeros instantes.

Como una margarita que se va deshojando: me quiere, no me quiere. Entonces, cada pétalo tirado, abandonado, sufrido o apestado. Ocurre de todo y el sufrimiento se ve en sus rostros. Unos rostros que están cansados de lo que les toca. Porque es lo que se trasluce: una sensación de que todo lo que viven no lo eligen sino que les cae de algún lado. Como si ellos no tuvieran responsabilidades.

La selección musical es excelente y permite rememorar hits de los años 80 y 90, esas canciones que al oír los primeros acordes ya asociamos con películas de aquel entonces. Esto es un valor agregado para la dramaturgia que se va construyendo artesanalmente, con relatos en forma de retazos, con el adiós precipitado, con una separación incoherente, con un límite que nada tiene que ver con el amor y unas lágrimas que prefieren esconderse tras el rostro del horror.

La puta no tiene casa, se escucha en un momento de la historia. Y aquí quedo helada. La mujer que quiere separarse (porque el divorcio aún no existía) tratada de la peor manera, tildada de tantas otras y en ningún momento abrazada. La mujer que no ama es despreciada, dejada a un lado, sin techo. Esa mujer que era todo, de un momento a otro estorba y es mencionada como la lepra.

Lo único que hice fue jugar permite un acercamiento con el sentido de la vida, con los valores, el respeto, el amor, la ira, el temor y tantas otras cuestiones que conviene palpitar.

El que esté libre de pecado puede rezar un Padre Nuestro.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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“El inspector”, por el grupo Pulsart

FOTO DE EL INSPECTOR SOLA

Día: Sábado 9 de Septiembre

Hora: 21hs

Nombre: “El Inspector”

Grupo: Pulsart

Género: Comedia

Sinopsis: Un alcalde corrupto. Una visita inesperada. El inspector. Una historia de ambiciones y codicias, de mentirosos y charlantes. Una comedia de enredos basada en la obra de Nicolái Gógol. Cualquier coincidencia con la realidad es mera semejanza.

A LA GORRA

Arte y Vida Asociación Cultural – Remedios de Escalada 6750 (Partido 3 de Febrero)

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Pelonintensivo llega al Maipo

LINO PATALANO 

FESTEJA LOS 50 AÑOS DEL GÉNERO DEL 

“CAFE CONCERT” 

EN LA ARGENTINA EN EL TEATRO MAIPO

CON EL ESTRENO DE 

“PELONINTENSIVO”, 

EL PRIMER UNIPERSONAL DE 

ROBERTO PELONI 

GANADOR DEL HUGO DE ORO  

Y PROTAGONISTA DE LOS GRANDES MUSICALES DE LOS ÚLTIMOS 5 AÑOS

TEATRO MAIPO

MAIPO KABARET

VIERNES 11 DE AGOSTO 

23.00 HORAS

Lino Patalano a 50 años del comienzo del genero del café concert en la Argentina decidió homenajearlo produciendo y estrenando el próximo viernes 11 de Agosto a las 23 horas en el ámbito del “Maipo Kabaret” el unipersonal “Pelonintensivo” con Roberto Peloni, ganador del premio “Hugo de Oro 2015” y protagonista de los últimos grandes sucesos del musical, como absoluto protagonista.

Cuenta la leyenda que allá por mediados de 1966 en una suerte de “casa-conventillo” a metros de la Avenida del Libertador nacía un espectáculo que marcaría un antes y un después en la historia de un género teatral llamado “cafe concert”.

Por esos días nacía “Help Valentino” protagonizado por Antonio Gasalla, Carlos Perciavalle, Edda Diaz y Nora Blai; y dio comienzo a una leyenda que a mediados de 1967 se inmortalizó llegando a ser portada de los diarios y revistas de la época por el fenómeno social ya que intelectuales, aristócratas y hasta políticos se peleaban por conseguir entradas para ver en esa suerte de conventillo a cuatro artistas en un espectáculo que diera vida a un mito teatral.

El nuevo espectáculo de Roberto Peloni que será “políticamente incorrecto”,  seguramente generará polémicas gracias al ácido humor que despliegan los cinco personajes que recreará sobre el escenario. Este espectáculo, que une por primera vez a Lino Patalano y Roberto Peloni como dupla de empresario-productor y artista, se llevará a cabo todos los días viernes y sábados a las 23 horas en el Maipo Kabaret desde el próximo viernes 11 de Agosto.

El café concert revolucionó el humor y la música en la Argentina.

Según cuenta un cronista de la época, grupos de personas que no se conocían entre si pagaban una entrada carísima para congregarse en alguno de  esos ámbitos reducidos, instalados generalmente en sótanos de sospechosa habilitación y en los que no cabían con suerte más de 100 personas, compartiendo mesas y sillas frente a un pequeño e improvisado escenario, dispuestos a degustar –según el caso- de una copa del mejor champagne o un vaso del más dudoso jugo de bidón,  mientras asistían a una suerte de mágico ritual en el que tanto ignotos actores que no accedían aún  al teatro comercial o famosas figuras ya consagradas por el público y la crítica,  ponían en escena espectáculos que ningún productor de la calle Corrientes se hubiese animado a llevar a cabo y en los que ellos hacían y decían lo que se les venía en ganas.

El café concert se animaba a decir lo que nadie era capaz de expresar sobre un escenario, un set de televisión o la pantalla del cine.

Fue en esa época en la que siguiendo el camino iniciado  por “Help Valentino”, “La Fusa” y “La Botica del Ángel” de Bergara Leuman,  Lino Patalano y un grupo de jóvenes asociados crean esos ámbitos únicos que se convirtieran en leyenda años más tarde:  “El gallo cojo”, “La gallina embarazada”  y “El Pollito erótico” cuyos escenarios sirvieron de trampolín para que Edda Díaz, Antonio Gasalla , Carlos Perciavalle y Enrique Pinti lanzaran sus primeros y afilados dardos a una sociedad que escuchaba en esos recintos lo que no se decía en ninguna parte, o en los que estrellas como Niní Marshall, Cipe Lincovsky, María Rosa Gallo, María Vaner, María Luisa Robledo ó Marilina Ross se atrevían con apuestas que iban  mucho más allá del mero entretenimiento, ofreciendo además una crítica feroz a la censura, los gobiernos de facto o simplemente a la pacatería de una sociedad que igual los festejaba y  aplaudía a rabiar.

Muchos de ellos pasaron inmediatamente de esos pequeños escenarios a enormes ámbitos como el caso de Edda Díaz que terminó llenando con “Orgullosamente Humilde” el viejo teatro El Nacional de 900 butacas, Cipe Lincovsky con “Yo quiero decir algo” reventó funciones en el Gran Rex, Carlos Perciavalle desbordando las taquillas del Grand Splendid con “Uno a querer”, Antonio Gasalla llenaba 14 funciones por semana en históricas temporadas en el Maipo, Enrique Pinti cocinaba la famosa “Salsa Criolla” que perduraría por diez temporadas en el teatro Liceo y el caso más emblemático de todos, protagonizado por la súper estrella Niní Marshal, que estando casi al borde de su retiro y con más de 70 años, estrena a instancias de Patalano en “El Gallo Cojo” su unipersonal “Y se nos fue redepente” con el que realiza más de 1500 funciones.

Ya en otro período de la historia y luego de que los café concert desparecieran bajo “las botas” del gobierno militar y muchos de sus protagonistas tuviesen que exiliarse o dejar de trabajar durante los años de plomo, Lino Patalano continuó produciendo sin pausa hasta convertirse en 1994 en el dueño del Teatro Maipo.

Hoy a 50 años de aquel ayer tiene como fin con “Pelonintensivo” rendirle un tributo al género y lanzar como absoluto protagonista a Roberto Peloni que  -como en su momento lo hiciera Cipe Lincovsky-  “también quiere decir algo” en estos tiempos en que la Argentina y el mundo están en crisis y revolucionados.

MAIPO KABARET

VIERNES 11 DE AGOSTO

23:15 HORAS

GRAN ESTRENO

Roberto Peloni: Entre la televisión, el musical de Broadway y el cafe concert… De lunes a viernes y los domingos en Morfi por la pantalla de Telefe cocina mientras canta, baila y da cátedra de talento…

Y desde el próximo viernes 11 de agosto, todos los viernes y sábados a las 23 horas, durante los meses de agosto y septiembre hará un homenaje al cafe concert estrenando “PELONINTENSIVO”, un unipersonal con producción de Lino Patalano.

Hoy, ROBERTO PELONI dejó de ser la promesa del musical para ser el protagonista del musical y el teatro de vanguardia que todos quieren tener en sus teatros.

A los 36 años, hoy es el artista más convocado y el más amado!

El año pasado cautivó a los pequeños por su rol en “Shrek”en el Musical “Gardel” y volvió a ser elogiado por “The  Rocky Horror show”.

¿Qué tiene este artista del Musical que vienen hasta de Estados Unidos a verlo en el teatro los empresarios más importantes del show bussiness mundial para llevárselo?

Un día Julio Boca lo vio, le dio una beca y empezó a estudiar teatro canto música, baile y hoy es elogiado por todos como la gran estrella del musical y hoy también del unipersonal y el cafe concert.

Hoy se anima a mostrar a personajes de carne y hueso que conoció de cerca en una Argentina distinta en “PELONINTENSIVO” su primer unipersonal con producción de Lino Patalano y que es una suerte homenaje al musical hall y al cafe concert al cumplirse 50 años de su creación…

Este viernes 11 de agosto llega el estreno del unipersonal de Roberto Peloni con la producción de Lino Patalano en el Maipo Kabaret a las 23:15 horas. “PELONINTENSIVO” es un show plagado de humor ácido y negro con varios personajes que darán que hablar en una de las apuestas más importantes para este año.

ROBERTO PELONI ESTRENA “PELONINTENSIVO”

ROBERTO PELONI, uno de los actores más completos de la escena nacional y, a su vez, más premiados en el teatro musical, realizará su primer unipersonal en el MAIPO KABARETLINO PATALANO, director artístico del prestigioso teatro, fue quien lo convenció para que llevara a cabo este espectáculo que él mismo producirá.

“PELONINTENSIVO” será un desfile de personajes surgidos de la propia creación del protagonista que se encontrarán en la sala de guardia de un hospital público, donde aparecerán historias plagadas de humor ácido y negro, y en las que se hará referencia a temáticas modernas como el bullyng, las familias homoparentales y la política actual. Así es que en “PELONINTENSIVO” conocerán a “Tatiano”, un adolescente a quien la sobrealimentación le causó un aumento notorio de sus glándulas mamarias; “Selva”, una lesbiana cuya esposa está a punto de ser madre; y al “Dr. Donald”, un payamédico inspirado en su homónimo estadounidense, con su títere “El Gato Mau”.

En este espectáculo se fusiona el teatro y la televisión, y además se le suman dos pantallas a la escenografía que le permite a Roberto Peloni interactuar con otros personajes o mostrar escenas que complementan el show.

FICHA TÉCNICA

Libro: Sebastián Meschengieser – Roberto Peloni

Colaboración autoral: Elio Marchi

Escenografía y vestuario: Vanesa Abramovich

Diseño de luces: Gonzalo González

Diseño y grabación musical: Miguel Ángel Cino

Arreglo vocal: Raúl Oliveira

Diseño de maquillaje: Santiago Castro

Vestuarista: Susana Signorini

Fotografía: Nacho Lunadei

Diseño gráfico: Pablo Sultani

Dirección audiovisual: Talo Silveyra (Nebraska Films)

Producción audiovisual: NUBE contenidos

Colaboración artística: Malena Guinzburg y Claudio Tolcachir

Asesor de comunicación: Alejandro Veroutis

Coordinador de producción: Sebas Rojas

Producción ejecutiva: Tamara Bur

Producción artística: Lino Patalano

 

 

 

 

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Alguien en el mundo piensa en mí

Todagentenueva9

Ficha Toda gente nuevaDe vez en cuando la vida nos premia con obras e interpretaciones como esta. Y nos permite agradecer al arte que exista.

Toda gente nueva (All new people), del dramaturgo Zach Braff, nos permite reír reflexionando a la vez. No existe ni una sola línea de diálogo en que la carcajada quede congelada como tal. De esta manera, los cuatro actores irán atravesando diversas temáticas actuales como: la discriminación, el suicidio, la felicidad, la soledad, el amor, las diferentes formas de sentir placer, la pasión y más sentires que podremos identificar, de inmediato, con nuestro ser.

All new people se estrenó por primera vez en 2011 en Londres y, seis años después, Alejandro Germaná la lleva a escena, encarnando el rol principal de Charlie.

Y no es fácil hacer la traducción, componer un personaje semejante y, encima, llenar una sala donde no cabía siquiera un alfiler. Lleno completamente, con un público súper cálido que celebraba cada uno de los aciertos del elenco.

A Alejandro Germaná, Marina Lamarca, Gilda Arteta y Germán Polonsky se suma la perfecta dirección de Emiliano Delucchi que logra explotar al máximo el talento de los cuatro actores, a lo largo de la historia que nos acontece.

Pero, quizás, se pregunten qué es lo que diferencia a esta comedia de otras. En primer lugar, los estereotipos están logrados de manera excelente. Entonces, desde allí, cada personaje consigue dar un mensaje determinado para invitarnos a pensar. Y, realmente, no tenemos demasiadas semejanzas con Londres, por eso es que Alejandro se encargó de adaptar la versión a una un tanto más cercana.

Nada de ciudades que probablemente no conozcamos ni de gags que solo entenderían quienes consumen productos ingleses. Lo único en inglés son los nombres de los personajes que bien podrían ser otros sin ningún problema.

La acción se sitúa en Cariló, durante un invierno muy crudo y la sucesión de hechos conseguirá demostrar que las casualidades no existen. Cada uno está en el lugar y momento que debe. Porque, creamos o no en el destino, Charlie está a punto de suicidarse y gracias a la aparición de una mujer, esto no consigue llevarlo a cabo. De ahí en más, los desconocidos se irán sumando hasta celebrar la vida y lo que hay como sea.

Cada personaje tiene un instante en que va componiendo hasta llegar a ese lugar en que exprime su potencia. Como cuando se está corriendo una carrera sobre la que faltan metros para alcanzar la llegada. Estos artistas comienzan naturalmente a actuar hasta que pasados segundos, están allí para disparar verdades y certezas.

Con respecto a la escenografía, es en tonalidades claras lo cual permite no resaltar por encima de los actores sino serle útil a ellos para las acciones que deban llevar a cabo.

De un momento para otro, lo que es banal se termina, dando paso a la cruda realidad. O mejor dicho, a la oscuridad que cada uno lleva dentro y que no suele contarle al mundo. Esa realidad que avergüenza o que da miedo narrar por el qué dirán.

El temor a ser juzgado considero que es uno de los motivos por los cuales Charlie sufre. Pero él tiene un motivo poderoso, algo que jamás ha revelado y que siente es el momento de hacerlo. ¿Total? ¿Qué podría perder?

Marina Lamarca (Kim) exponiéndose como una bomba sexy, llena de glamour y con una personalidad que dejará en evidencia cómo conviene encarar los días. Ella es el símbolo de una mujer que no se cosifica sino que se cree útil para un fin y nada más. No es objeto de otro sino un propósito para desplegar sus alas y volar hacia su verdadera pasión.

Ella junto a Germaná representarán exactamente lo opuesto, al igual que los otros dos personajes. Y esto también resulta interesante: el descubrir que de alguien diferente se puede aprender y sanar aquellas heridas tan profundas de antaño.

Amigos nuevos, humanos que no tienen un pasado en común con él y la posibilidad de construir un mañana ya mismo.

El sentirse solo es algo bastante común en algunos humanos. El sentir que, por más acompañado que se esté, hay un “algo” que falta. Pero, en esta oportunidad, un hombre está completamente solo por decisión propia, por no haber podido asumir que es imperfecto como todos y que por más condena que se ponga sobre su espalda, nada borrará lo ocurrido.

Mientras tanto, Emma (la mujer verborrágica) se encargará de llenar todo aquel espacio suelto con palabras y palabras y más palabras. Como si quisiera apoderarse del tiempo y espacio a su antojo y manejar con hilos a la gente. También habrá un bombero (Myron) que, en esta oportunidad, no se hará presente para apagar un incendio aunque sí una catástrofe de personalidades que chocan y explotan en cualquier momento.

Uno contiene al otro, y el otro al siguiente. Y, así, sucesivamente. Por más que no sirva para nada. Porque lo que más los aqueja es no aceptarse. Para esto, Kim, tendrá mucho que enseñarles y, de ahí en más, tal vez aprendan que el disfrute es hoy y que la culpa es la enemiga más íntima que se pueda tener.

Mariela Verónica Gagliardi

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La infamia tiene cara de mujer

Juegos de amor y de guerra1

Ficha Juegos de amor y de guerraGonzalo Demaría es uno de los mejores dramaturgos que existen. Lo afirmo y confirmo sin soberbia sino con total honestidad. Él es capaz de contar un hecho, un acontecimiento o su propia versión de un escritor y darle una impronta como para convertirla en historia.

En esta oportunidad, Juegos de amor y de guerra, nos narra una época recordada como Infame por el Golpe de Estado del 43 en que se pone fin a la presidencia de Ramón S Castillo (1940-1942). La acción se ubica en 1942.

Pero lo más interesante de la obra de teatro no se basa en los detalles políticos y militares, sino en una historia de amor en la que queda inmersa una familia entera. Una familia que dará qué hablar de principio a fin.

Por eso, el elenco con Luisa Kuliok y Diego Mariani a la cabeza podrán ir sacando los trapitos al sol de los personajes que caracterizan y contando las miserias que tienen bien adentro. Porque esta mujer y este hombre representan clases sociales opuestas que lucharán, incansablemente, arriesgándolo todo. ¿Por amor?

Militares, ideas demasiado conservadoras, tiranía, persecusión por ser “diferente”, más dolor y más uniformes por doquier pretendiendo ocupar los cuerpos inocentes en pos de la homogeneidad.

Asco y más asco a esa sociedad que a veces quisiera replicarse sin que “nadie” se de cuenta. Ideas que solo producen rupturas inexplicables y que pretenden demostrar quién tiene el poder.

Una mujer que quiere casar a su hija con un Teniente, dejando de lado los escrúpulos y dejando en evidencia quién es en verdad. A ella parece no importarle demasiado si avanza hacia una u otra dirección porque lo que la mantiene en pie es su condición de millonaria, de señora de clase. Y nada más.

Sus tapados y ropa fina le permiten seducir a quien desee, aunque no convencer como quisiera con sus pobres argumentos.

Una hija (que no está en escena), un hijo manipulado a gusto y piacere de quienes manejan sus hilos, un artista francés que por lucir no tan masculino es perseguido y maltratado. Sangre, muertes y un modelo empecinado en convertir las desigualdades en un molde único.

Espanto y más espanto para quienes se creen con derecho a invertir su tiempo, energía y dinero en utilizar el poder en algo tan mafioso y perverso.

No puedo dejar de pensar en el gran personaje que encarna Sebastián Holtz, en su forma de desplazarse en escena, en su interpretación y canto. Es único, es perfecto. Realmente un rol exquisito para degustar cada vez que interviene.

En cuanto a Luisa Kuliok resulta encantador tener a la diosa de las telenovelas actuando frente a nosotros porque sigue demostrando que una simple mirada, un tenue movimiento o un grito inesperado significan un antes y un después. Ella se luce deleitosamente bien sola o acompañada. Apasionada o ultrajada.

Es atrapante la dramaturgia y la forma en que Oscar Barney Finn la dirige, otorgándole un ritmo muy a su estilo y las pausas en los momentos oportunos. Así se puede disfrutar de Juegos de amor y de guerra sin perder detalle alguno. Contemplando cada diálogo, cada instante… como haciendo que todas las escenas perpetúen en el tiempo.

El resto del elenco acompaña realmente bien y, entre todos, conforman una novela dramática. Con respecto a la escenografía (a cargo del talentoso Alejandro Mateo), es sutil y minimalista, permitiendo fusionar las actuaciones con la misma y no dejándola como parte de un decorado. A esto se suma un vestuario divino que ubica en tiempo y espacio al espectador, junto a la iluminación impecable que recorre el pasado y presente sin inconvenientes.

La sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación le calza justo a esta obra y se observa a cada uno de los actores desde el lugar que se esté. Una historia para reflexionar, para sentir que el tiempo venidero no tiene por qué repetir el pasado. Porque todo lo pasado no siempre fue mejor y el futuro puede construirse con otros ladrillos más imperfectos, únicos, y elegidos por seres que aman la vida; no que quieren destruirla.

¿Alguien que se ama puede aniquilar?

¿Alguien que se respeta puede faltar el respeto?

¿Alguien que tiene una familia puede decidir por ella?

Años después llegaría la Guerra, El Golpe de Estado, la sucesión de gobiernos de facto y una ideología que junta más polillas que sabiduría. Una ideología que mató, mata y matará mientras se la siga repitiendo como verdad.

Mariela Verónica Gagliardi

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Rodrigo de la Serna junto al Yotivenco, adelantan su nuevo disco

Rodrigo de la Serna

LUNES 21 de AGOSTO – SHOW: 21:00 hs.

RODRIGO DE LA SERNA

JUAN PABLO DIAZ HERMELO

BLAS ALBERTI

FABIO BRAMUGLIA

ADELANTAN SU SEGUNDO DISCO

Teatro ASTRAL – Corrientes 1639 – CABA

Entradas desde $300

Venta de entradas: 

https://www.plateanet.com/Obras/rodrigo-de-la-serna-y-el-yotivenco

o en boletería de la sala

Rodrigo de la Serna se presenta junto a su banda, El Yotivenco, en un espectáculo de música criolla y argentina donde se recorren los distintos géneros y estilos que nos identifican, al ritmo de un cuarteto de guitarras “bien pulentas”. 

Tangos, milongas, chamarritas, gatos cuyanos, rasguidos dobles y candombe, serán parte del repertorio, junto con una interpretación única y una calidad musical excelente.

El show contará con invitados especiales, además de la presencia de una orquesta en vivo invitada y una cuerda de tambores acompañando la música del Río de la Plata.

Acerca del Yotivenco:

Este grupo de música criolla argentina formado en el 2005 entre un grupo de prestigiosos músicos y amigos, cuenta con un disco de estudio y varias giras nacionales e internacionales. Rodrigo de la Serna, prestigioso y multipremiado actor de la escena local y mundial, nos deleita en una faceta no muy conocida de su trayectoria, como cantante y guitarrista, encabezando la formación junto a tres excelentes músicos: Juan Pablo Diaz Hermelo, Blas Alberti y Fabio Bramuglia.

Entre sus participaciones en festivales, se destacan el Festival Internacional de Tango de la Ciudad de Bs. As., compartiendo escenario junto a la orquesta típica de “Leopoldo Federico”, el cierre del Campeonato Mundial de Tango y el Festival de cine de Morelia (México) representando “Tetro” el film de Francis Ford Coppola.

Hoy en día, la banda se encuentra terminando su segundo disco de estudio, el cual apunta a un estilo totalmente criollo y argentino, con un repertorio de raíces propiamente argentinas.

LINKS DE INTERÉS:

https://www.facebook.com/elyotivenco/

https://www.instagram.com/yotivenco/

https://twitter.com/El_Yotivenco

https://www.youtube.com/channel/UCMCJ-nFVEZqGiMYnrSEsQfg

PRIMER CORTE DEL DISCO:

https://www.youtube.com/watch?v=ggxRF1ud6ok

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