*** Septiembre 2019 ***

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Nunca te olvidaré

Venir Tan Lejos_03

Una abuela es mucho más que eso. Para quienes hemos tenido la oportunidad, resulta una experiencia inolvidable.

Venir tan lejos (escrita por Guadalupe Lombardozzi y dirigida por Laila Duschatzky) es un viaje a través del tiempo y del amor. De la melancolía y la nostalgia, sobre todo si ya no se tiene a esa gran persona en la familia.

Este unipersonal no es un monólogo sino una obra de teatro en la que la actriz se aventura a reconstruir la historia de amor de sus abuelos a través de cartas que se enviaron durante los años 40´. Y recalco que no se trata de un monólogo porque Guadalupe tiene una dinámica que no siempre es fácil de ver en escena. Tiene el don de interpretar y no actuar, de transmitir con tanta sutileza que podemos sentir, en cuestión de minutos, todo lo que narra. El lugar físico genera intimidad por su arquitectura y, también, por todos los objetos elegidos para representar la presente obra de teatro.

Me cuesta escribir sobre su trabajo porque siento que es tan pero tan artesanal lo que plasma y construye que considero falta de respeto interrumpir con mis interpretaciones.

Venir tan lejos es magia sin magos sino con la vida misma. Es la historia de su familia y también la de otras familias. Es empatía conseguida a través de la dramaturgia y desde el cuerpo de la actriz; de cada uno de los detalles que le permiten ejemplificar recuerdos, tristezas, anécdotas y demás sensaciones. Para ello utiliza no solamente las cartas verídicas sino sus propios sentires representados con títeres, con un juego de té, con el vestido de novia y un acontecer de ornamentaciones funcionales.

Considero que hubo un antes y un después de esta pieza teatral: ingresó una Mariela melancólica y salió una Mariela sanada. Sé que puede parecer exagerado pero les aseguro que no. Es una obra de teatro para cicatrizar, para poner en palabras la pérdida, para elevar el dolor tan alto hasta que lo veamos brillar y ya sintamos felicidad. Suena absurdo, lo sé.

Y es que todo lo que en un momento nos causó alegría, cuando ya no está se torna desgarrador. Pero, es posible, imaginar a nuestras abuelas en un lugar hermoso, en el que no sufren, en el que siguen contando sus placeres, en el que discuten (¿por qué no?) y en el que hacen todo lo que queramos. Tenemos la oportunidad de construir desde el dolor y vuelvo a subrayar esto.

Hay quienes sufren cuando ya nada se puede hacer y hay quienes tejen historias para darle vuelo a la imaginación. Transitar un duelo es de lo más difícil en esta vida, pero necesario. Es más, creo que al escribir estas palabras vuelvo a sanar. A reparar el vacío y llenarlo de amor, aquel que recibí. Aquel que recibieron. Recuerden, apelen a sus memorias y verán cómo siempre se puede sonreír aún en los peores momentos.

Guadalupe Lombardozzi es como un hada que cautiva, que camina y exhibe uno u otro personaje. Ella encuentra el momento para disparar una historia, luego para cambiar a otra, más tarde para regresar a otra situación y no tener que correr en ninguna circunstancia.

Venir tan lejos emociona placenteramente, angustia, provoca amor, mucho amor y el deseo de tener una cicatriz llamada memoria, eternamente.

Iluminación, vestuario, dirección, sonido y todo el equipo que conforma esta puesta en escena es formidable ya que el producto final lo resume. Es imposible lograr algo semejante sin la unión de las partes.

En esos algodones que idealizamos, aquellos que pensamos como suaves. Ese cielo asemejado con éstos, el despropósito de no poder vivir cuando se quiere y de morir cuando aún no se anhele. Así es este gran viaje que merece ser disfrutado.

¿Viste cuando vas a un cumpleaños o casamiento y te regalan un souvenir?

Después de la función me llevé el más grande: el amor sana al dolor. Porque no es necesario sufrir para recordar. Es posible interpretar a quien ya no puede y compartir genialidades con extraños. Desde la actuación, desde el deseo de cambiar la cultura del padecimiento y aferrarse a la luz que da cada momento de felicidad.

Funciones: Jueves 21 hs. A partir de Junio, Viernes 21 hs.

La Gloria Espacio Teatral

Mariela Verónica Gagliardi

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