*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Un charco inútil1

Ficha Un charco inútilA veces pienso acerca del mundo de la subjetividad y me encuentro en la gran disyuntiva de si es posible separar un sentimiento de una valoración, o si está bien juzgar sin determinarlo.

Cuando se ve por primera vez un trabajo a cargo de un director, esta tarea se vuelve -a mi entender- más objetiva porque no existen demasiados parámetros para criticar su arte. En cambio, cuando un director está comprometido con el teatro hace mucho tiempo, tiene pasión por lo que hace, tiene una calidad humana increíble e incluso consigue volcar todo eso en una puesta en escena; todo se torna fascinante.

Matías Puricelli estrenó hace pocas semanas Un charco inútil (de David Desola) una historia realmente conmovedora que está atravesada por varios conflictos, siendo el existencial el más importante. Es así como tres personajes, venidos de mundos distintos, por momentos opuestos y por instantes, verdaderamente, idénticos; pretenden vivir a su manera sin ser juzgados.

La locura es entonces la principal herramienta que se erige dentro de la problemática acerca de la existencia humana. Y no significa que estos tres seres debatan o filosofen sobre toda la especie sino que, egoístamente, están ubicados en un lugar desde el que les es imposible correrse sin tener que hacer un giro casi rotundo con el que se verían afectados.

Si tuviésemos la oportunidad de juntar a estos tres personajes y preguntarles varias cosas, posiblemente se nos venga al instante cuestionarles si no prefieren atravesar la angustia que los tiene capturados hace tiempo en vez de padecer tristemente sus días.

Con una esceonografía muy minuciosa, útil y precisa; es como desde el comienzo de la dramaturgia se puede comenzar este oscuro viaje. Y me refiero a oscuro no como algo negativo sino necesario de hacer para conocer la luz o, al menos, unos rayitos de sol.

Mediante dos espacios escénicos que por momentos dividen las situaciones, para luego aunarlas, es como un profesor se reúne con alguien muy importante para él, quien le otorgará una información reveladora. Dicha información será acerca de un nuevo alumno y todo cambiará para siempre. En cuanto corra el tiempo, los días parecerán transcurrir como meses, incluso años, y lo oculto saldrá de la peor forma, tomará sentido desde un lugar e irá reacomodando cada percepción futura.

Uno de los aspectos más notorios de la dramaturgia es el timing utilizado en los diálogos, en cada pausa, en cada instante en que es posible observar un universo plagado de nostalgia, un rostro estupefacto, y la metáfora del charco inútil que será simplemente la piedra angular para continuar transitando la vida de otro modo.

Como escribir en la arena los nombres con un corazón, será posible que esperen la llegada de los patos que alguna vez estuvieron en su hábitat, sabiendo que jamás ocurrirá tal hecho. Sin embargo, la esperanza o, mejor dicho, la ilusión es lo que hará que la depresión encuentro un recoveco no total en un cuerpo.

Existen otros aspectos interesantes de la historia como el suspenso, la duda que queda al final de la historia y un triángulo que podría conformar otra figura geométrica sin necesidad de explicarse en el tiempo.

La imperiosa necesidad de creer en algo, sea un dios o un milagro le permitirán a Irene (Marisa Provenzano) atravesar su soledad, su penosa vida, su largo e infinito luto y la captura de aquello que nunca muere.

Diversos simbolismos surgen y ya nada podrá volver a ser como antes sin angustiar demasiado. En definitiva, podría volverse al planteamiento inicial sobre la locura y el existencialismo. ¿Qué humano en este mundo no llegó a desesperarse por lo desconocido, lo que viene después de la vida propia y aquello que convierte (en algo) a los seres queridos cuando fallecen orgánicamente?

Un muelle será testigo de las largas charlas entre estos dos hombres y un trencito detenido denotará y fragmentará el mundo real del ficcionado.

Resulta imposible no salir emocionado luego de presenciar esta obra en que Marisa Provenzano, Manuel Feito y Gustavo Bonfigli brillan, consiguiendo posicionarse en escena, exprimiendo sus potenciales, para más tarde, delinear sus propios valores.

La inutilidad en esta oportunidad se vuelve pieza intrínseca para resolver los problemas más profundos y pasados en su interior, un interior que no podrá vislumbrarse tan fácilmente sino que precisará del compromiso de cada espectador para inmiscuirse, de verdad, de principio a fin.

Mariela Verónica Gagliardi

Ser ellas1

Ficha Ser ellasLo interesante de una dramaturga tan versátil como Érika Halvorsen es que nunca para de sorprenderte.

Es muy interesante prestar atención a los comentarios, que a veces por lo bajo, dicen los espectadores antes o después de una función. Y, sin lugar a dudas, que uno de ellos (mujer) comentó a su pareja que creía que iba a abordarse más la historia de las tres protagonistas en cuestión. Suele ocurrir que los propios deseos pretenden cumplirse, hacerse realidad.

Ser ellas es un trabajo extraordinario en el que puede sentirse la esencia (captada por su escritora) de Simón de Beauvoir, Frida Kahlo y Evita Perón. Claro que es una esencia puramente feminista, íntima, plagada de anécdotas (muy al estilo Halvorsen) y que atrapa al público desde el vamos.

Por eso cuando se apagan las luces e ilumina la escena, está cada una de ellas donde debe estar. En el lugar que las mantuvo presas o esclavas de algún padecimiento, o sufrimiento, o letargo. Claro que no se trata de una historia dramática en que predomina la tensión, sino un agradable encuentro entre tres generaciones y entre tres heroínas que no tuvieron el placer de conocerse. Esto es lo que se lamentan desde el más allá o más acá: la no oportunidad de poder entablado una amistad y de haberse nutrido (aún más) una de la otra.

Quizás algunos, desde la platea, puedan observar que las tres actrices no presentan rasgos muy similares a las protagonistas reales, pero no se pretenden convencer desde la imagen sino desde el discurso, desde la palabra, desde la evocación de determinadas temáticas que revolucionaron en el pasado y siguen latiendo en el presente.

Cuando las pelucas son quitadas, aparecen las verdaderas Anabel Cherubito, Ana Celentano y Julieta Cayetina: tres talentosas que encarnan a la perfección a quien le toca, que lucen los principal y destacan lo más significativo, aquello que no debe olvidarse.

Simón esboza en un momento lo grato que habría sido que Evita y Frida pudieran haber hablado de comunismo. Y de aquí en adelante es que la dialética e ironía se apoderan de cada uno de los diálogos de esta preciosa obra.

«La derecha me está jugando una mala pasada» – menciona Kahlo, refiriéndose a su pierna y a su vez a la política.

Detalles acerca de sus deseos como mujeres, como esposas y como madres o futuras madres se ponen sobre la mesa. Así consiguen debatir, extraordinariamente, para que se desenvuelva la idea principal que Anabel Cherubito le planteó a la autora: la de unir a estas tres feministas que no solo fueron feministas, sino íconos importantísimos en sus países y no solo por los hombres a quienes acompañaban. Ser ellas trata, justamente, de centrarse en sus intrincadas y cortas vidas (salvo en el caso de Beauvoir que por ser europea, quizás, consiguió unos años más en la tierra), en la sensibilidad que las marcaba, en sus ideales y en cada pincelada de amor y conocimiento que le otorgaron al mundo.

Sin ellas, desde luego que la historia sería otra. Seguramente más triste y no tendríamos de qué sentir orgullo (sobre todo las mujeres).

Frida y Evita, dialogan sobre sus vidas y llegan al punto en que «nos sobra todo, menos tiempo». Ese tirano que se lleva a quienes deberían continuar.

Y, retomando la línea de esta dramaturgia, se preguntarán cómo se consiguió la unión entre las tres. Particularmente, hubo una cuarta mujer (no presente en escena) que sí tuvo la posibilidad de conocerlas a todas: Aurora Venturini es su nombre y ella sí pudo vivir hasta más de los noventa años, habiendo conseguido la fama desde grande como novelista argentina.

De un modo filosófico, consiguen detener el tiempo -el cual ya no corre como en la vida- y no sienten que éste las apremia. Es entonces el momento para que se autocuestionen quiénes fueron, por qué deberían haber sido madres y cuáles fueron las razones verdaderas de sus vidas. En ninguna de sus voces la respuesta alcanza el nombre de un hombre sino cuestiones realmente conmovedoras y como pueden conocerse a partir de libros, enciclopedias, documentales, entrevistas y demás archivos históricos.

En cuanto a la dirección de Adrián Blanco, es impecable, permitiendo que las artistas se luzcan en escena, brillen, puedan estar relajadas cuando la historia se los permite y luchadoras cuando recuerdan quiénes fueron.

Ser ellas es una historia fragmentada en dos, la ilusión de soñar durante la muerte y de dejarnos la esperanza de que todo lo que viene después quizás no sea tan incierto u oscuro como puede pensarse.

Siempre que el más allá permitan una reunión de este estilo, será un verdadero encanto esperar el fin de los tiempos.

Mariela Verónica Gagliardi

Ernani2

Ficha ErnaniSi bien cada función de ópera y cada obra son muy especiales, con sus atributos, partituras y voces; Ernani se erige como algo diferente. Así fue como sus personajes entendieron el desafío y encarnaron a seres cautivantes que iban a ayudar o impedir el amor de Elvira -la mujer más tierna que se pudo haber visto en el universo lírico-.

Desde la platea, su aparición significó un hallazgo, una voz tocada por la varita mágica, un sufrimiento que podía ser paliado desde otro lugar. Su modo de cantar, de otorgarle a la historia un vuelo distinto y de amar como toda mujer desearía se ame, la convirtieron en la heroína de Víctor Hugo y Giuseppe Verdi sin que pudieran tal vez imaginarlo.

Con más de una década en su haber, el compositor Verdi estrena en 1844 esta ópera titulada Ernani -la cual está basada en el drama homónimo de Víctor Hugo, Hernani- en el Teatro La Fenice de Venezia (Italia). Lo peculiar de su nombre pareciera ser una ironía. ¿Cómo podría un hombre llamarse Honor cuando la mujer de la que se enamoró también es deseada por otros dos? Claro que la joven lo elige y ahí podría estar destinado su reto heroico, aunque no vivirá para contarlo. En esa época de romanticismo (primer periodo), luchas políticas por la Corona, antagonismos y sangre derramada; la figura de Elvira (Doña Sol en el libreto original de Hugo) vendría a ser una bandera de tregua aunque terminará ocurriendo lo mismo que en el mundo político con cada uno de sus intereses debatidos.

Víctor Hugo se inspiró, al escribir esta historia, en la figura del Rey Carlos X de Francia quien era considerado un mal gobernante. A su vez, resulta controversial el momento en que se estrena esta obra (1830), porque unos meses después estallaría la Revolución que sacó del poder a Carlos X y colocó en su lugar a Felipe de Orleans (un Rey más liberal y Constitucional).

Cual desenlace shakesperiano, los amantes se unirán recién en la eternidad sin que ningún Rey o vagabundo se entromezca.
Si hay algo sobre lo que podemos estar seguros es acerca de la temática real (de reyes) que pretendía escribir Verdi. Así fue como osciló entre Rey Lear (Shakesperare), Enrique VIII y su esposa y algunos otros deseos no cumplidos por el autor. Pero, su objetivo pudo cumplirlo al hallar las páginas del gran Víctor Hugo y ponerle su música desde ese momento. Por ello, probablemente, puede vibrarse el presente drama con matices bien tanos y otros al estilo inglés. El contraste logrado entre lo pasional y lo estructurado se fusionan y estallan como un volcan en erupción.

En cuanto al aspecto teatral, considero que la elección de quienes encarnan a los personajes principales (Elvira, Ernani, Don Carlos, Silva, Giovanna, Don Riccardo y Iago) fue esencial para que la historia dramática tenga el vigor que tiene, comprometiendo a sus artistas también en actores que deben comprometerse más que en otras óperas en las que solo contar con su excelentes matices vocales puede hacerlos brillar en escena. Seguramente por esto, entre otros puntos a destacar, es que la ópera Ernani fue aplaudida de pie, felicitada tanto y provocando en nuestras manos un dolor en las palmas de las manos hasta el final.

Silva (un hombre de avanzada edad) está a punto de contraer matrimonio con una mujer que es deseada por otro (Ernani) y a su vez también disputada por el Rey, es lo que conforma este cuarteto no amoroso y convertido en vendetta a lo largo de toda la obra musical. Un Siglo rígido en que la opinión femenina no cuenta y menos aún sus sentimientos.

Mientras Ernani pretende derrocar al Rey cual Macbeth, establece junto a Silva un pacto sobre el que irá avanzando la historia de amor y desamor intrincada. Lo que Silva quizás jamás imaginó es que el propio Rey le quitaría a su prometida para darle la bendición a Ernani. Podríamos juzgar si valía la pena que Ernani cumpla a rajatabla con su palabra, si debía darle el cuerno o si era mejor que hiciera realidad su amor junto a Elvira y se olvide del sonido del cuerno para siempre. Otros tiempos corrían y otros tiempos corren. Deberemos respetar su decisión y llorar el angustioso desenlace en el lecho de amor.

Como siempre, la orquesta de músicos y el coro de Buenos Aires Lírica (dirigidos por Juan Casasbellas), la escenografía (Noelia González Svoboda), el vestuario (María Noelia Tambutti), la iluminación que marca los tiempos y estilos narrativos (Rubén Conde) y la puesta (a cargo de Crystal Manich) hacen de cada pieza artística escogida un universo de placer para disfrutar y sentir.

Para abrir un poquito más este universo romántico, Monserrat Maldonado nos dedicó su tiempo y experiencia. La protagonista femenina de Ernani que tiene una gran trayectoria artística. Nacida en Paraguay, actualmente es integrante del Coro Estable del Teatro Colón, fue solista de coro en Suor Angelica (Puccini), en el estreno mundial de Requiem (Oscar Strasnoy). También llevó adelante varios concierto junto a la Orquesta Académica del Teatro Colón, destacándose en Fünf Gedichte von Mathilde Wesendonck (Wagner), así como el rol de Maddalenna di Coigny el pasado año a cargo de la Juventus Lyrica.

Ernani1

Irradiás un ángel en escena y gracias a eso es posible adentrarse desde el comienzo en el drama. ¿Cómo fue el proceso de búsqueda de este personaje?

Cuando empezamos a hablar acerca de los personajes de esta historia partimos de que las pasiones son las mismas más allá de la época en que pueda estar situado el drama. La impotencia de poder decidir su destino, desata en Elvira lo que puede desatar en cualquier mujer de este tiempo: rabia, desprecio y la más grande repugnancia hacia el hombre que la intenta desposar, y que es encima su familiar, cuando menos un tío lejano y mucho mayor que ella. Ernani representa la oportunidad de cambiar esta suerte y ante su propuesta de huir juntos ella encuentra su motivo, su razón para desatar de una vez sus cadenas. Sin duda, esta temeridad nos pareció con Crystal Manich, un razgo masculino interesante de explorar, por ello Elvira es una dama atribulada y temeraria. Una chica en un mundo de hombres que no dará paso al costado.

Ernani fue la ópera que le dio la fama a Verdi. ¿Considerás que existe un antes y un después en la carrera del compositor?

Es un Verdi joven que en Ernani va empezar a trazar, de a poco, el lenguaje que más tarde nos convertirá en adictos totales de su genio. No van a escuchar una Traviata, van a escuchar la génesis de esta música tan única y universal de Verdi. Y tal invitación, por lo menos a mí, me seduce totalmente.

¿Qué sentís como protagonista? ¿Elvira tiene características tuyas?

Soy muy fiel a mis instintos y una vez que me decido me juego por la mía, en eso creo que nos parecemos. Pero sin dudas, su candor juvenil y su éxito con los hombres no sería mi target… El co-protagonizar este drama es una felicidad total ya que es un rol trabajado como alumna del ISA del Teatro Colón y está estudiado con total convicción y conocimiento de la música. Es una fiesta desde que arranca la obertura.

Hacia el desenlace: ¿Elvira se convierte en una Julieta?

Para mí el desenlace propuesto por la Reggie es un acto de piedad hacia Elvira, quien al ver a su convaleciente Ernani le confirma su decisión primera: sólo seguirte deseo… (como bien se lo canta en el Aria) por tierras inhóspitas te seguiré. Siendo así, la muerte le da la chance de buscar en el más allá la concreción de su amor.

Mariela Verónica Gagliardi

detectives-privados1

ficha-detectives-privadosEs difícil aceptar el concepto de vivir el amor con completa libertad ya que por libertad muchas veces se entiende libertinaje. Hay quienes tienen cierto grado de evolución, por llamarlo de alguna manera, transformándose en seres bastante de otro mundo y consiguen estar con alguien al lado, compartiendo la vida y riéndose del resto (la mayoría) que hacemos de todo para controlar, saber los próximos pasos y desesperarnos cuando «algo» sale fuera de lo planificado.

Detectives privados (basada en el libro Private eyes de Steven Dietz, adaptada y dirigida por Hugo Halbrich) nos presenta un mundo artístico en el que el deseo, el compromiso y la vocación se ponen en juego.

Todo comienza con un simple casting y, a partir de allí, nada volverá a ser como antes. El sueño de una joven es entremezclado con el enamoramiento, quien resulta ser el más pedante y miserable se convierte en mártir y cuando todo parece ir en una dirección, se desvanece para dar una lección de vida.

Detectives privados es una comedia en la que prima el humor, el sarcasmo y la exageración. Resulta muy agradable la historia ya que en ningún momento el espectador se tensiona sino que puede estar completamente relajado y sentir que este género teatral no está perdido, sino que basta con juntar a un elenco con características diversas para que pueda explotar lo mejor de sí mismo.

Resalta la excelente performance de Fernando Rodríguez Dabove quien se lleva al público en el bolsillo y consigue deleitar en todo momento, siendo el protagonista de su propia historia de vida.

Y esto es lo que tiene de particular la puesta en escena: que existen dos relatos paralelos. Ambos muestran precisamente cuál es la ficción y cuál la realidad, por momentos convergen y por otros se separan. Así, los detectives podrían ser uno, dos, todos o ninguno.

El título es el encargado de mantenernos en constante búsqueda, pretendiendo cuándo ingresará a escena aquel estereotipo con piloto, lupa y una libretita. Quizás la sorpresa venga cuando se rompa con dicho esquema y deban investigarse otros rumbos.

Mateo (Fernando Rodríguez Dabove) y Lisa (Ligüén Pires) son actores, intérpretes de una futura ficción y de sus propios días, ensayando personajes que podrán ser verdaderos para la obra y tal vez para la dramaturgia. Jugar junto a ellos es el desafío que se plantea y la adrenalina podrá correr por la sala hasta que el final llegue y cada uno de los presentes puedan replantearse qué creer y qué dejar en el olvido.

La figura encarnada por Daniel Miglioranza, con su personaje de Adrián Cory, representa más a un tercero en discordia como prueba a superar que a un protagonista en sí mismo, así como la actriz que interpreta a su esposa (Carolina Alfonsín) y el rol del terapeuta (Alejandro Hodara) que surge en algunos momentos de la obra.

La desconfianza es la desesperanza más gigante que pueda existir en una pareja y cuando todo parezca estable y para siempre, se recordará que eso solo se da en los cuentos de realismo mágico, que el amor no tiene billete de compra y que quien no se abra a sentir solo podrá permanecer en el mismo lugar por los tiempos de los tiempos.

Mariela Verónica Gagliardi

Vacaciones Timbre 4

Las vacaciones tanto de invierno como de verano permiten que las carteleras de teatro vibren de una manera diferente, dándole la oportunidad a grandes y chicos para que disfruten de sus amplias variedades.

En invierno, con el frío recalcitrante y esas lluvias que menguan por momentos y vuelven a pintar la ciudad de paragüitas; resulta ser el escenario perfecto para no quedarse en casa. Resulta verdaderamente imposible poder asistir a todas las obras que deseaba por eso es que tuve que escoger algunos lugares donde situarme algunas tardes. Timbre 4, sin lugar a dudas, fue mi refugio, en el que conocí algunos artistas, vibré con propuestas diferentes y pude observar la conducta de los más pequeños cuando son llevados (o lo piden) a disfrutar de un espectáculo de nivel. Porque eso es Timbre 4, un espacio en el que se puede ir sin titubear ni sentir que el dinero se malgastó o que el tiempo se perdió.

El primer hallazgo fue un concierto de música, titulado como ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, a cargo del grupo Los Raviolis. Este ensamble hizo saltar, jugar, correr, bailar, cantar y reír a todas las familias presentes. Recorriendo un amplio espectro musical, el paseo que llevó casi una hora dejó sin energías a los pequeños que no se rendían ante ninguna propuesta.

Sin lugar a dudas que la canción Soy pelotita de ping pong fue una de las puestas más divertidas para observar desde lo más alto de la platea, viendo como los cuerpitos rebotaban sin cesar. Juegos para relacionarse con sus padres, para invitarlos a participar de una aventura audaz -demostrando cómo se puede compartir la risa con distintas generaciones-.

Pero, ¿cuál es el eje central de este infantil? Justamente, que los adultos puedan replantearse las decisiones que toman o tomaron como padres, y todas las peripecias que irán viviendo durante todo el periodo escolar.

Canciones acerca de los bomberos voluntarios -que invitan a jugar-, otras para saltar, aquellas que fusionan estilos más callejeros y otros ritmos como el rock, pop, cumbia y heavy metal, entre otros; para hacer mover a cuanto humano esté en la sala. La intención de Los Raviolis es que los adultos se desahoguen un poco, se tranquilicen y ¡sepan que no están solos! Padres que instruyen a otros padres, la ternura de hacer crecer una semillita, de cuidarla y protegerla; la diversión que puede tener escoger frases que rimen y aprender de absolutamente todo… como si no existiera un techo.

Bombero voluntario, Chapotear, ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, Celular en la mano, Semillita, No me sale la tarea, Se explotó, Diente diente, Nelly the elephant; son algunas de las canciones que integraron este fantástico concierto que podría esbozarse como de adultos para adultos, mientras los niños disfrutan de su ¿destrucción?

Claro que continuando con la problemática entre padres e hijos, le tocó el turno después a La familia de la soga que, de una manera bastante peculiar, puede digitar el movimiento de cada uno de sus miembros. Porque si bien puede parecer simpática la unión que tienen y esos lazos tan pero tan estrechos; existen clanes que (metafóricamente) se retroalimentan de este modo enfermizo.

Esta familia no precisa de celulares ni de tecnología para estar al tanto de dónde está cada niño o adulto porque su «libertad» es bastante limitada. Unos pocos metros que pueden extenderse o estrecharse de acuerdo a la actividad que estén llevando adelante en ese instante. Nutriéndose en el lenguaje clownesco, los De la soga realmente fueron un encanto para la diversión de todos los espectadores y dejarán una gran enseñanza al respecto cuando ocurra el desenlace.

A la luna en un barquito, es un deleitoso espectáculo de títeres que fusiona este arte con el teatro, permitiendo que su protagonista nos invite a conocer un poquito más acerca del mundo marino, de sus paseos en busca de su compañera ideal, de sus aventuras y del encanto más valorado: el poder sorprenderse con la naturaleza.

Su intérprete (Matías López Barrios), de un modo especial y preciso consiguió nuestra atención y participación, a la vez que pudo sentirse más acompañado que al comienzo de su triste historia. Porque un verdadero marinero tiene que ser valiente y no temerle a ¿nada? Bueno, eso es lo que intentará demostrar desde lo más profundo de su ser. Cuando consiga llegar a su objetivo, un universo en miniatura le dará un tinte asombroso a las profundidades oceánicas, a su luna, a los peces y al brillo mágico de la vida.

Para completar cada una de las disciplinas escénicas, la obra de danza Soñar no cuesta nada, dejó en evidencia el talento de Claudio Hochman que con los artistas presentes consiguió convertir un mundo paralelo con el real. Así fue como los sueños, de distinta índole, jugaron, se unieron y distanciaron, se complementaron y/o fragmentaron, hasta hacernos entender que la imaginación es la principal protagonista en la vida de todo niño o adulto. Este espectáculo es increíble y consigue despertar todos los sentidos, aunque no considero que sea para un público muy pequeño por la cantidad de recursos que utiliza.

Valiéndose del color blanco para los vestuarios y la sencilla escenografía, es posible que un personaje se entrometa en el sueño de otro, juegue y despierte hasta hacernos confundir deleitosamente. Un juego dentro de otro, un paso de baile que es secundado por otro y la música -en vivo- que sonará a cada momento que se precise.

Como un círculo perfecto, esta aventura invernal culminó de la misma manera que empezó: con otro recital de música y esta vez de la mano de Lalá y el Toque toque con su nueva performance Muevequetemueve.

Esta agrupación que conocí hace unos cinco años atrás y que cada vez está más consolidada, con nuevas ocurrencias y un gran director musical: Osvaldo Belmonte (quien, además, es el tecladista de la orquesta).

Desde ya que la solidez que tiene cada uno de sus integrantes, junto a la originalidad y talento; permiten despertar, cada vez más, el interés de sus seguidores -entre los que hay muchísimos grandes-.

¡Qué importante se vuelve el darle a los niños productos de calidad, sin subestimar sus edades!

Y Lalá (Karina Antonelli) es el claro ejemplo de cómo conseguirlo.

Con una impronta fundamentalmente basada en la reflexión, en la enseñanza, en la diversión, en el arte, y en colocar cada sabiduría sobre notas musicales que harán aún más llevadera la cuestión.

Desde la primera vez que vi a esta fenómena agrupación en la sala de NoAvestruz, el recorrido se volvió más interesante, más sólido, emblemático, nutriéndose de instrumentos que no abundan en orquestas para jóvenes y que son tan placenteras para los oídos humanos.

El barco y el barquito, Canción marinera, No se vaya a confundir, Horizonte, Tómelo como lo tómelo, Exagerado José, Peces en el aire, Reggae de Chaplín, Tarantela de corazón, Cara de amore, Vals de cuando, Mal ô mains, O laláque lelé, Sanará, Candombe, y, Esmeralda ráscame la espalda; son las canciones que componen el nuevo disco y que vale la pena adquirir.

Oscilando entre vals, chacarera, tango, melódico, y otros ritmos; es posible colorear no solo las proyecciones visuales que puede observarse durante cada tema, sino el alma, la suspicacia y el amor por lo que se hace.

Haciendo trencitos, permitiendo participar a su público, interactuando como corresponde a los espectáculos para niños y soltando la imaginación. Integrando a la amiga tana que llegará para darle frescura a su performance y permitiendo que la tarde se tiña de arco iris.

Una inmensa felicidad que exista tanto arte en la Ciudad de Buenos Aires y que pueda rodar por diferentes territorios en busca de esperanzas.

Los Raviolis y Lalá, sin lugar a dudas, que existen como cable a tierra, como lenguajes comunes y de reflexión en un punto, de hallazgos, de maneras de ver y sentir la vida al igual que de un universo sensible compuesto por las criaturas que lo habitan.

Ficha Vacaciones Timbre 4

Mariela Verónica Gagliardi

 

Circo Alboroto 28 de julio Hoy funcion

Ficha Circo AlborotoSon una minoría (si es que ésta exista) quienes acuden a un espectáculo sin expectativas y neutrales. Ir desprovistos de adrenalina, posiblemente nos haga empaparnos en una aventura sin igual; mientras que llevar la carga de lo que «debería ser», puede provocar la ingrata desilusión. Claro que no siempre es posible decirle a nuestras mentes qué máscara portar y en qué momento.

Conocí al Circo Alboroto en el Festival de Rafaela, años atrás y me encantó. Y es que no existen demasiadas cosas que se puedan decir cuando algo encanta de entrada. Un cuarteto de artistas-acróbatas que la tienen súper clara con sus rutinas físicas, con sus trucos, que saben mantener un feedback -constante- con su público y que, por más fallas técnicas que pudieran ocurrir si es que éstas tienen lugar, no distraen en absoluto a sus espectadores.

Hoy función es lo nuevo de Circo Alboroto que vendría a ser la secuencia del anterior 4 X 4. Una rutina excelente que tiene lugar como previa a lo que sería el gran show. Sin embargo, resulta ser tan entretenida dicha introducción que es posible olvidarse del pos.

Así es como podremos ser testigos de todas las peripecias que pueden ocurrir y desatarse en el armado de un espectáculo de circo. La plasticidad de los cuatro acróbatas llama la atención, sumada a la suspicacia y picardía en sus rostros, en sus sonrisas eternas y en el modo que tienen -tan peculiar- de armar una historia.

El género absurdo tiene un gran protagonismo durante la función y es posible, incluso, construir una performance de ballet circense, mientras una meditación, eterna, tendrá lugar en escena. Al mismo tiempo que unos amigos pretenderán convertirse en magos sin tener muy en claro la resolución de sus trucos, y poniendo en «peligro» a quienes se prestaron a intervenir en dichos cuadros de ilusionismo.

Y es que este circo demuestra, a cada momento, que la vida es una ilusión óptica, que es posible construir con mucho y también con poco. Que el juego es la pieza fundamental de creación, capaz de adoctrinar a quienes más lo añoren.

El alboroto de estos personajes les permite inventarse y reinventarse a cada rato, dejándonos atónitos, deseando que la función no comience para que nunca jamás termine.

Este es el efecto que produce la alegría en cada uno de sus sketchs, en los conflictos típicos cuando el tiempo agobia y debe encontrarse una solución casi inmediata, cuando la pasión rompe con las estructuras tradicionales y es posible disfrutar un circo en el teatro y del teatro en un circo. Ambas propuestas se combinan, se nutren, se fusionan y dan como resultado que después de cada finalizado el espectáculo se pueda respirar ese aroma a verano, relajado, con la oportunidad de convertirnos en fans o seguidores, que queramos saber sus próximas fechas, sus giras por el país y cuándo tendremos la oportunidad de divertirnos, consumiendo un producto artístico de calidad.

Respecto de la parte técnica que incluye todo el dispositivo escénico, de iluminación y sonido; realmente el Teatro El Cubo cumple con sus funciones al pie de la letra; permitiendo que el elenco pueda vivenciar su show sin nervios innecesarios.

El dinamismo de este grupo hace que cada situación cómica, cada «dramatismo» y cada ironía puedan ser entendidas y sentidas como las propone Circo Alboroto. Por eso es que tanto niños como adultos pueden (puedo) y podemos repetir la ida al teatro, observando cada vez más detalles y repetir aquellos momentos en que fuimos felices.

Mariela Verónica Gagliardi

Tierra de Oz1

Ficha Tierra de OzLos clásicos pueden seguir siendo «clásicos» o conseguir una impronta diferente como para determinar que está basado en…

Esto es lo que ocurre con Tierra de Oz (libro, letra y coreografías a cargo de Gigi Marchegiani; dirección y puesta en escena de Sergio Lombardo), una comedia musical que se las trae a todo trapo. Que atrae visual y sonoramente, una historia conocida por todos pero totalmente diferente -donde es posible reconocer algunos detalles del libro original pero con más colores y tintes modernos-.

El mago de Oz, entonces no es hombre sino mujer, la autora Gigi Marchegiani que deslumbra con su sutileza y bondad. Y, Odette (la bruja mala) es quien se lleva las ovaciones de los espectadores: Giannina Giunta que siempre parece (y es) recargada, ¡qué mujer!, con puro glamour, con sus tonalidades vocales. Ella atrapa al público, se lo lleva en el bolsillo, logra que cada una de sus apariciones sea única, y dota al espectáculo de ese ilusionismo necesario para permitirnos soñar una y otra vez. Porque detrás de esa malvada, se esconde otro gran corazón.

Qué decir de Laurita Fernández, protagonizando a Emma (Dorita en versión original), que con su perfección dota cada coreografía de enérgica danza y trucos como es su costumbre. Deslumbrando a cada paso y sonriéndole a todos sus amigos que irá conociendo a lo largo del camino esmeralda. En esta aventura no irá sola sino acompañada de Tincho y Fede, aunque como ya se sabe, tendrá la oportunidad de dialogar con más personajes.

La unión es lo que más parece destacarse en este argumento moderno, las diferencias entre seres que en nada se parecen y, sin embargo, tienen el mismo deseo: conseguir aquello que les falta para ser del todo felices.

Siempre, pero siempre, la fórmula reside en crear un espectáculo para niños donde no se los subestime, se los entretenga, se les deje alguna enseñanza y, si se puede, se les regale más de una sonrisa. Acá, todo se cumple y no por casualidad, sino porque el equipo técnico y artístico existen y no son un agregado como puede ocurrir con la decoración y/o escenografía. Cada deseo, entonces, del león rockero (José Tramontini), del espantapájaros y del luminoso hombre de hojalata; serán cumplidos. Y esto no es azaroso sino el corazón que late hasta en el objeto más inanimado.

Singularmente llamó mi atención este rey de la sabana que con su guitarra y pelos al viento se unía al ritmo veloz. Sintiendo cada nota, sin lugar a dudas, junto a la maga son los personajes más vistosos, atractivos y que más entusiasmo le otorgan al musical.

Las aventuras de esta niña aburrida, harán que su fantasía sea un modo de vida, un milagro buscado y perseguido hasta el cansancio en que los cuerpos reposan hasta seguir el baile que más se adecúe a sus propósitos. De eso se trata la vida: de convertir la rutina en alegría y que el hartazgo nunca llegue, ni siquiera en la infancia.

El verde, el del camino hacia Oz, la esperanza que titila en cada performance, que desfila por el escenario en busca de complicidad, de alegría y de un leitmotiv.

Tierra de Oz es una conjunción enérgica, divertida, llena de colores, de proyecciones visuales y de un dinamismo en que pareciéramos rodar sin darnos cuenta de ello. Ver los rostros de todas las criaturas presentes, sus destellos, sus aplausos y las ganas de más es lo que significan un éxito.

Mientras los zapatitos brillantes estén en sus pies, ella podrá hacer lo que quiera, ir hacia un destino u otro, convocar a su hada madrina, conversar con seres extraños y otorgarle a sus días un poco de adrenalina. Esta es la historia y la aventura recién comienza.

Mariela Verónica Gagliardi

FB_IMG_1468979688948

IMG_20160719_135109_080

Jueves 21/7, 17 hs: MAGNOLIA -obra de teatro afinada por payasos- (de la Compañía D Zoquetes).
Oma y Monk viajan con un circo ambulante presentando a la maravillosa Magnolia, su planta Funanbulista! Una mañana ensayando para la presentación descubren que Magnolia se marchitó. Despedirán a su amiga con un entierro payaso que de tantas lágrimas derramadas sobre la tierra, crecerá un nuevo brote que se sumará a ellos en el viaje.

Oma: Cintia Axt, Monk: Mariano Martínez
Música: Mariano Martínez
Diseño y fotografía: Julián Aguirre
Dirección: Compañía D Zoquetes

Teatro El Baldío

(Boulevard Finca 6577, Ciudad Jardín – Lomas del Palomar)

Entrada: a la gorra.

 

IMG_20160719_131530_218

Ha nacido la Princesa Aurora. Es un día de enorme alegria en el palacio, la Reina ha organizado una gran fiesta y se ha invitado a toda la población. A todos menos a Maléfica. Indignada y enfurecida la malvada bruja lanzará sobre la princesa un oscuro hechizo que sólo podrá ser contrarrestado con el primer beso de amor.

Durante las vacaciones de invierno de martes a domingos vení al teatro a revivir la magia de este clásico de todos los tiempos. Una aventura dinámica, divertida y sorprendente para toda la familia.

Ficha artístico-técnica

Versión: Sebastián Zaus
Actúan: Cecilia Dellatorre, Milagros Gallo, Bárbara Goldschtein Casariego, Lucía Machado, Florencia Otero, Iago Scippo
Escenografía: Lupita Sosa Martínez
Asistencia de dirección: Lucía Machado
Prensa: Analía Cobas, Cecilia Dellatorre
Producción ejecutiva: Azucena Producciones
Coreografía: Lucía Machado
Dirección: Sebastián Zaus
Duración: 60 minutos
Teatro El Método Kairós
(El Salvador 4530 – C.A.B.A.)
Teléfonos: 4831-9663
Web: http://www.elmetodokairos.com.ar
Funciones: Domingos, martes, miércoles, jueves y viernes, 15:30 hs y 16:30 hs. Sábados 14:30 hs.
Hasta el 31 de julio