*** Agosto 2017 ***

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Últimas 3 semanas de La Corporación, de Ramiro Cortez y Federico Fontán (Los Cuerpos)

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LA CORPORACIÓN
El nuevo espectáculo de Ramiro Cortez y Federico Fontán (Los Cuerpos)

Hasta fines de agosto, los jueves a las 22.15 hs.en Timbre 4 -México 3554, Boedo- se presenta La Corporación, el nuevo espectáculo de la dupla de talentosos coreógrafos y bailarines Ramiro Cortez y Federico Fontán –creadores de Los Cuerpos- que está cosechando muy buenos comentarios entre la crítica y el público.

Aquí no hay más que un cuerpo que intuye su amenaza. Un cuerpo que muta, reacciona y despliega sus alarmas. La brutalidad, la tensión, la potencia, la rebeldía, la unión. ¿Hay diferencia acaso entre el caos y el aislamiento?

Dicen Cortez y Fontán sobre la obra: “La corporación es la segunda parte de una trilogía. La primera es un dúo, Los cuerpos, donde exploramos los intentos primigenios de fusionarse, de ser uno. Esos cuerpos no andan con delicadezas, y sin dar tregua al erotismo, rozan con una emotividad brutal.
La corporación es el segundo paso de esta triada. Para nosotros, es la multiplicación, la viralización, organismos que cambian de forma, evolucionan, se fecundan, se reproducen. Una transformación continua desde el conflicto que reside hasta en la partícula mas pequeña de vida. Existe la fluidez y también existe la lucha para sostener lo vital y alejar la amenaza, la enfermedad. Acá hay humanos o alienígenas o pequeños organismos yendo a la batalla. Micro y macrocosmos enredados en una paradoja de sentido. Hay dos opciones, revertirse y volver al principio, o avanzar a un futuro incierto.”
LA CORPORACIÓN
Ramiro Cortez – Federico Fontán
Funciones: Jueves de agosto, 22.15 hs.
TIMBRE 4 – México 3554, Boedo.
Reservas: 4932-4395 / Alternativa Teatral
Entrada general $180 /Desc. Est. y Jub.

Ficha artístico-técnica
Intérpretes: Abril Lis Varela, Ariel Calderón, Diego M. Gómez, Emanuel Zaldua, Jazmín Cañete, Julieta Ciochi, Juliana González Carreño, Lucila Sol Roberto, Lucía Giannoni, Mauro Podestá, Natalia López Godoy, Paz Masi, Rocío Mercado, Sebastián Reinoso Salinas, Victoria Castelvetri.
Música original: Martin Minervini
Diseño de iluminación: Paula Fraga
Fotografía: Ignacio Cángelo
Registro en video: Ignacio García Lizziero y Federico Perez Gelardi
Diseño gráfico: Julia Moscardini
Asistencia general: Lucía Giannoni
Idea y dirección: Ramiro Cortez y Federico Fontán
Prensa: Luciana Zylberberg
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El frío arco iris: pinceladas de arte

Vacaciones Timbre 4

Las vacaciones tanto de invierno como de verano permiten que las carteleras de teatro vibren de una manera diferente, dándole la oportunidad a grandes y chicos para que disfruten de sus amplias variedades.

En invierno, con el frío recalcitrante y esas lluvias que menguan por momentos y vuelven a pintar la ciudad de paragüitas; resulta ser el escenario perfecto para no quedarse en casa. Resulta verdaderamente imposible poder asistir a todas las obras que deseaba por eso es que tuve que escoger algunos lugares donde situarme algunas tardes. Timbre 4, sin lugar a dudas, fue mi refugio, en el que conocí algunos artistas, vibré con propuestas diferentes y pude observar la conducta de los más pequeños cuando son llevados (o lo piden) a disfrutar de un espectáculo de nivel. Porque eso es Timbre 4, un espacio en el que se puede ir sin titubear ni sentir que el dinero se malgastó o que el tiempo se perdió.

El primer hallazgo fue un concierto de música, titulado como ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, a cargo del grupo Los Raviolis. Este ensamble hizo saltar, jugar, correr, bailar, cantar y reír a todas las familias presentes. Recorriendo un amplio espectro musical, el paseo que llevó casi una hora dejó sin energías a los pequeños que no se rendían ante ninguna propuesta.

Sin lugar a dudas que la canción Soy pelotita de ping pong fue una de las puestas más divertidas para observar desde lo más alto de la platea, viendo como los cuerpitos rebotaban sin cesar. Juegos para relacionarse con sus padres, para invitarlos a participar de una aventura audaz -demostrando cómo se puede compartir la risa con distintas generaciones-.

Pero, ¿cuál es el eje central de este infantil? Justamente, que los adultos puedan replantearse las decisiones que toman o tomaron como padres, y todas las peripecias que irán viviendo durante todo el periodo escolar.

Canciones acerca de los bomberos voluntarios -que invitan a jugar-, otras para saltar, aquellas que fusionan estilos más callejeros y otros ritmos como el rock, pop, cumbia y heavy metal, entre otros; para hacer mover a cuanto humano esté en la sala. La intención de Los Raviolis es que los adultos se desahoguen un poco, se tranquilicen y ¡sepan que no están solos! Padres que instruyen a otros padres, la ternura de hacer crecer una semillita, de cuidarla y protegerla; la diversión que puede tener escoger frases que rimen y aprender de absolutamente todo… como si no existiera un techo.

Bombero voluntario, Chapotear, ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, Celular en la mano, Semillita, No me sale la tarea, Se explotó, Diente diente, Nelly the elephant; son algunas de las canciones que integraron este fantástico concierto que podría esbozarse como de adultos para adultos, mientras los niños disfrutan de su ¿destrucción?

Claro que continuando con la problemática entre padres e hijos, le tocó el turno después a La familia de la soga que, de una manera bastante peculiar, puede digitar el movimiento de cada uno de sus miembros. Porque si bien puede parecer simpática la unión que tienen y esos lazos tan pero tan estrechos; existen clanes que (metafóricamente) se retroalimentan de este modo enfermizo.

Esta familia no precisa de celulares ni de tecnología para estar al tanto de dónde está cada niño o adulto porque su “libertad” es bastante limitada. Unos pocos metros que pueden extenderse o estrecharse de acuerdo a la actividad que estén llevando adelante en ese instante. Nutriéndose en el lenguaje clownesco, los De la soga realmente fueron un encanto para la diversión de todos los espectadores y dejarán una gran enseñanza al respecto cuando ocurra el desenlace.

A la luna en un barquito, es un deleitoso espectáculo de títeres que fusiona este arte con el teatro, permitiendo que su protagonista nos invite a conocer un poquito más acerca del mundo marino, de sus paseos en busca de su compañera ideal, de sus aventuras y del encanto más valorado: el poder sorprenderse con la naturaleza.

Su intérprete (Matías López Barrios), de un modo especial y preciso consiguió nuestra atención y participación, a la vez que pudo sentirse más acompañado que al comienzo de su triste historia. Porque un verdadero marinero tiene que ser valiente y no temerle a ¿nada? Bueno, eso es lo que intentará demostrar desde lo más profundo de su ser. Cuando consiga llegar a su objetivo, un universo en miniatura le dará un tinte asombroso a las profundidades oceánicas, a su luna, a los peces y al brillo mágico de la vida.

Para completar cada una de las disciplinas escénicas, la obra de danza Soñar no cuesta nada, dejó en evidencia el talento de Claudio Hochman que con los artistas presentes consiguió convertir un mundo paralelo con el real. Así fue como los sueños, de distinta índole, jugaron, se unieron y distanciaron, se complementaron y/o fragmentaron, hasta hacernos entender que la imaginación es la principal protagonista en la vida de todo niño o adulto. Este espectáculo es increíble y consigue despertar todos los sentidos, aunque no considero que sea para un público muy pequeño por la cantidad de recursos que utiliza.

Valiéndose del color blanco para los vestuarios y la sencilla escenografía, es posible que un personaje se entrometa en el sueño de otro, juegue y despierte hasta hacernos confundir deleitosamente. Un juego dentro de otro, un paso de baile que es secundado por otro y la música -en vivo- que sonará a cada momento que se precise.

Como un círculo perfecto, esta aventura invernal culminó de la misma manera que empezó: con otro recital de música y esta vez de la mano de Lalá y el Toque toque con su nueva performance Muevequetemueve.

Esta agrupación que conocí hace unos cinco años atrás y que cada vez está más consolidada, con nuevas ocurrencias y un gran director musical: Osvaldo Belmonte (quien, además, es el tecladista de la orquesta).

Desde ya que la solidez que tiene cada uno de sus integrantes, junto a la originalidad y talento; permiten despertar, cada vez más, el interés de sus seguidores -entre los que hay muchísimos grandes-.

¡Qué importante se vuelve el darle a los niños productos de calidad, sin subestimar sus edades!

Y Lalá (Karina Antonelli) es el claro ejemplo de cómo conseguirlo.

Con una impronta fundamentalmente basada en la reflexión, en la enseñanza, en la diversión, en el arte, y en colocar cada sabiduría sobre notas musicales que harán aún más llevadera la cuestión.

Desde la primera vez que vi a esta fenómena agrupación en la sala de NoAvestruz, el recorrido se volvió más interesante, más sólido, emblemático, nutriéndose de instrumentos que no abundan en orquestas para jóvenes y que son tan placenteras para los oídos humanos.

El barco y el barquito, Canción marinera, No se vaya a confundir, Horizonte, Tómelo como lo tómelo, Exagerado José, Peces en el aire, Reggae de Chaplín, Tarantela de corazón, Cara de amore, Vals de cuando, Mal ô mains, O laláque lelé, Sanará, Candombe, y, Esmeralda ráscame la espalda; son las canciones que componen el nuevo disco y que vale la pena adquirir.

Oscilando entre vals, chacarera, tango, melódico, y otros ritmos; es posible colorear no solo las proyecciones visuales que puede observarse durante cada tema, sino el alma, la suspicacia y el amor por lo que se hace.

Haciendo trencitos, permitiendo participar a su público, interactuando como corresponde a los espectáculos para niños y soltando la imaginación. Integrando a la amiga tana que llegará para darle frescura a su performance y permitiendo que la tarde se tiña de arco iris.

Una inmensa felicidad que exista tanto arte en la Ciudad de Buenos Aires y que pueda rodar por diferentes territorios en busca de esperanzas.

Los Raviolis y Lalá, sin lugar a dudas, que existen como cable a tierra, como lenguajes comunes y de reflexión en un punto, de hallazgos, de maneras de ver y sentir la vida al igual que de un universo sensible compuesto por las criaturas que lo habitan.

Ficha Vacaciones Timbre 4

Mariela Verónica Gagliardi

 

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El único miedo debería ser no desear

Demasiado cortas las piernas1

Aquí y allá, y en cualquier lugar del mundo será un tema que provoque escalofríos con tan solo mencionarse. Con intentar entender los motivos, las causas, las consecuencias, el dolor, los traumas, las secuelas, el llanto desgarrador, la desolación.

La vista gorda es el aspecto más recurrente cuando se trata de abuso. Quizás intentando subsanar con palabras aquellos momentos en que era preciso tomar una postura adulta, inmediata y de quiebre. Tal vez, haciendo primar el egoísmo, utilizando un despliegue enorme de fundamentos que ni siquiera la propia persona lograría creérselos en toda su vida.

“Demasiadas cortas las piernas” (escrita por la autora sueca Katja Brunner y dirigida por Diego Faturos) es un acercamiento a lo prohibido. Ya no se trata de un tabú tradicional sino de una postura mucho más provocativa como podría ser el goce, ese sentimiento salvaje que la protagonista -una niña de cinco años- esboza con palabras y movimientos a lo largo de la dramaturgia. Ella no es una actriz pequeña, motivo por el cual logra un efecto desgarrador ya que tiene la posibilidad de jugar con los tiempos y recorrer su pasado y presente según lo requiera su historia de vida.

Y de eso se trata: de su propia biografía que es cuestionada por un grupo de estudiantes de teatro podría decirse, que se encuentran con la víctima para desenmascarar cada momento específico y esencial. Es así como se plantean dos relatos: uno lineal y otro oscilante. Los actores se dan el lujo de cuestionarle a ella todo lo que quieran, a la vez que de exigirle que tenga en cuenta determinadas acciones, expresiones y palabras para interpretar a la pequeña.

Desde ya que madre e hija son rivales en esta historia ya que el padre no está presente, por lo tanto no tiene posibilidad de “defenderse” o replicar algo. El drama familiar encuentra su lugar en Timbre 4, teatro en que llegan propuestas como esta, de mucha calidad y envergadura social.

Una madre artificial y no por su aspecto sino por la postura que toma ante su familia y ante la vida. Si bien sabe lo que ocurre, prefiere mantener, de algún modo, a los integrantes unidos, que tirar la primera piedra y hacerse cargo de las consecuencias desatadas. Bajo este panorama el abuso sexual logra desarrollarse de forma que la manipulación paterna consigue erigirse como amor. No se trata de un padre perverso, degenerado, desequilibrado y tantas otras adjetivaciones que podrían decirse respecto a su accionar. Es un ser que tiene necesidades, ¿no? ¿Que ama, que desea?

¿Cómo puede cumplir sus deseos una niña tan chiquita -que juega con Barbies y peluches- cuando apenas consigue tener un registro de su propio cuerpo?

Y no precisamos citar siempre a Freud para determinar la división entre lo correcto e incorrecto, en quién decae la culpa ni en definir si lo sufrido durante la infancia tendrá repercusión más adelante.

Julieta Vallina se encarna en este complejo rol dentro del que nos hará pasar por tantas sensaciones posibles como se pueda en el teatro. Ese nudo en la garganta, la vista nublada de lagrimear y la continua bronca hacia algo o alguien, harán que tanto la protagonista como el resto del elenco cumplan con su investigación.

Dentro del enriedo al que la tuvo acostumbrada su papá desde el día de su nacimiento, ella lo recuerda como su amor, como aquella persona que la cuidó, que le hizo sentir tantas cosas lindas… Y, frente a estos postulados, ¿cómo condenar a este hombre?

Se trataba de una menor de edad, sí. ¿Y si hubiera sido mayor la situación habría cambiado, no habría sido juzgada?

Ni la medicina, ni los chequeos ginecológicos, ni la ceguera familiar conseguirán decir cuál es el mejor camino. Mientras no existan denuncias, ¿qué persona está en su derecho como para decidir que no pueden amarse un padre y su hija?

Los encubrimientos producen escalofríos sin lugar a dudas y la cama llena de muñecas nos sitúan en una infancia interrumpida, la misma que se encamina hacia el deseo. El mismo que un hombre no siente hacia su mujer pero sí hacia su hija.

Pareciera ser un modelo imposible de comprender, no para aceptar sino simplemente para entender y analizar.

Entre los videos en blanco y negro, las notas que suenan desde un piano en vivo y los continuos vaivenes de la pieza teatral; es posible que la mente se abra mientras el corazón llora.

Una vez juntada la escenografía, todo desenlace llega a su fin. Posiblemente el deseado masivamente aunque la palabra del ausente podría haber completado el relato tenaz de estas dos mujeres que creían vivir en mundos diferentes, en un castillo en que la princesa no encontraba a su amado príncipe sino a su Rey. La historia clásica se rompe para darle paso a lo contemporáneo, a nuevos cuestionamientos que estaban bien escondidos por temores.

Demasiado cortas las piernas ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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No todo está perdido

Que parezca fiesta10

Increíble pero real. Luego de presenciar la obra Para mí sos hermosa (escrita y protagonizada por Paula Ransenberg), ingresé a “Que parezca fiesta” (dirigida también por Ransenberg) y las copas de champagne abrieron la primera escena.

Cuántas veces escuchamos la frase: Hagamos de cuenta que no pasó nada. Este dicho sintetiza lo principal de la presente dramaturgia. Una fiesta, luces de colores, música fuerte y personas que sufren detrás de una pantalla transparente.

Por qué no está permitido sufrir y llorar, además de sonreír incansablemente? Cuál es el motivo que impide que cada persona se muestre como es?

Paula Ransenberg logra estructurar diversos momentos que todos hemos transitado, en algún momento, para describir sensaciones típicas y conseguir, de ese modo, una identificación en el público.

Un casamiento es una de las descriptas. En ella podemos notar la alegría pero también la tristeza. Siempre, en todo momento, se enfrentarán ambos sentimientos porque no existe manera de transitar un camino sin recordar con melancolía el pasado. Cada cual a su modo lo internalizará pero, lo impactante, es que tanto novios como invitados sentirán.

Estamos programados para reír en un contexto que se supone hay que hacerlo, para llorar en un contexto que se supone hay que hacerlo. ¡Hay que parar y decir basta!, cuando aprendemos que no hay que, sino que somos diferentes unos a otros.

Un baile judío abre espacio en la pista y todas las tradiciones de la colectividad se desatan armoniosamente. Ser judío es buscar, constantemente, a otros judíos, enlazarnos, conocerse y vincularse.

Dentro de cada familia existen secretos que deben ser ocultados, penas que no pueden ser expresadas y remordimientos que impiden avanzar. Qué livianos podrían sentirse al despojarse de cada valor impuesto, adquiriendo los propios.

¿Por qué vivir una vida de otro en vez de la propia aventura?

Los acontecimientos transcurren y nos hacen sentir ahí. Quizás menos exageradamente o más.

Una escena no empieza y termina sino que da lugar a otra, abruptamente, para luego regresar y continuar el relato. Todos los personajes cobran vida en uno u otro cuadro dramático, demostrando que la oportunidad de ser es de cada uno.

“Que parezca fiesta”, algo que no es, demostrar. Me quedo con esta última palabra tan importante para nuestra sociedad de plástico. Y una de las actrices, vestida de Mary Kay, simula ser una cuasi Barbie, imponiendo sus productos de cosmética para convertir a las mujeres en objetos atractivos. Pero, para que esto exista, tiene que haber hombres que desvaloricen a las reales…

Anorexia, bulimia, cirugías estéticas, botox, lipoaspiraciones, dietas para adelgazar, y podría seguir enumerando. Casi todas hemos padecido del síndrome de idiotas precoces pero el consumismo no tiene por qué apabullarnos sino que debería permitirnos alertar a aquellas mujeres -jóvenes sobre todo- que se ven seducidas por ser como alguna modelo que casi roza con un esqueleto ambulante.

“Para mí sos hermosa”, permite descubrirse y “Que parezca fiesta”, valorarse. Si bien las dos obras son diferentes, están llenas de mensajes preciosos y profundos que nos permiten, sobre todo a las mujeres, colmarnos de valor para enfrentar una situación difícil.

Somos grandes simuladores con necesidad de encajar en un mundo capitalista destructivo. No existe razón para demostrarle a otra persona algo determinado. Cada quien se llevará el mensaje que quiera.

Cuando sean las doce tendrán que secar sus lágrimas y brindar por un nuevo año, como si ese evento cambiara las cosas. Quizás se trate de “no defraudar” a la familia. Qué trágico que suena y cómo se escucha repetir incansablemente.

Ellos son capaces de hacer lo que sea para demostrar que son felices, por más que la tristeza los invada. Mientras un travesti se enamora, la felicidad se cuestiona.

“Que parezca fiesta”, mientras pueda. Por ser superficial, una hija perdió a su padre sin darse cuenta. Hay que mirar todo por arriba, eludiéndolo, no asumirlo y correr a bailar, hasta que las horas los enfrenten a ellos mismos.

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Mariela Verónica Gagliardi

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Lo cortés no quita lo valiente

Para mí sos hermosa9

Es difícil no poner expectativas en una obra y no sentirnos “defraudados”, así como es complicado ir neutros a un teatro y dejarnos sorprender por la propuesta.

Paula Ransenberg es la actriz que escribe “Para mí sos hermosa”, un unipersonal actuado por ella misma, donde puede lucirse a la perfección. Cautiva con su sensibilidad, con su mirada y profundidad. El talento la abraza como una estrella fugaz, en su totalidad.

Aquí debería terminar la nota ya que es tanto lo que hace y deja en el escenario que me dejó atónita. Solo mis sentidos pueden expresarse, mis ojos llorar, mi corazón latir, mis manos aplaudir. Esta obra es uno de esos tesoros que hay que envolver y resguardar para siempre.

Repito que es difícil no poner expectativas en una pieza teatral que queremos ver hace mucho. Como una sonrisa que se pinta en mi rostro, ingreso a la sala y me siento en primera fila. No quiero tener cabezas que me tapen ni siquiera un zapato de la actriz.

De chica adoraba todo lo relacionado con los circos, el ilusionismo, los trucos pero, sobre todo, a Tusam y aquella adrenalina que provocaba al sumergirse atado de tal forma que arriesgaba su vida por un sueño.

La escenografía y vestuarios -diseñados por Alejandro Mateo- conforman gran parte de la historia, ya que sin ellos no sería lo mismo narrar cada momento tan bien contextualizado. Harry Varsky dice en la estructura principal. Pero, quién es este hombre? Mejor dicho, quien fue? Un judío, de origen húngaro, que se dedicaba al ilusionismo. Cuando muere, muchas mujeres aparecen para rememorarlo de una forma tan atractiva como original, que nos hacen sentir bien y no en un velorio.

Paula es tan dúctil y versátil que logra interpretar a diferentes personajes, con distintos estilos, durante toda la dramaturgia. Perdería interés la obra si me detuviera a detallar a cada uno de ellos, que desde ya, son excelentes, opuestos entre sí y con una magia increíble.

¿De qué se trata “Para mí sos hermosa”? Difícil es la respuesta ya que no es algo conciso ni tajante.

¿Dónde radica la belleza de una mujer más allá de los parámetros visuales, implantados por una sociedad? ¿Una figura estética es la única posible y permitida para contemplar?

La autora e intérprete demuestra que no. Que para ser linda hay que tener un ángel adentro y poder plasmarlo con bonitas palabras y actos. Desde su personaje más feo hasta el más lindo -según podría opinar el común de la gente-, nos permiten ingresar en un lenguaje donde priman los códigos sensibles, inteligentes e íntimos.

Mientras el gran despliegue continúa, como un acordeón, sus ojos se iluminan de pasión. Y sí, sería imposible montar un espectáculo de estas características sin su amor que se proyecta en cada uno de sus pasos, palabras y melodías.

Estamos muy acostumbrados a titular, describir, valorizar y depreciar, según lo que aprendimos durante la vida. Es momento de poner un freno y dejarnos conmover por algo. Aunque sea por una hora, de abrirnos y dejar que cada acontecimiento de la historia nos invada como un abrazo gigante.

La discriminación es uno de los puntos destacados en esta dramaturgia. Se puede visualizar durante los sketchs de dos siamesas, o una, según pueda interpretarse. Ellas formaban parte de un número en el circo y como si se tratara de dos personas, cada mitad expresará su parecer sobre Harry, así como por la vida misma. Estos polos opuestos, discutirán como enemigos, poniendo en evidencia que un mismo ser siempre tiene luchas internas.

Este personaje es el que considero más completo -sin menospreciar a los demás- que provoca risas, diversos sentimientos y pareceres muy agradables durante la función.

Todas las viudas o amantes o vinculadas sentimentalmente con el difunto, son hermosas y muestran sensualidad. Ellas aprovechan sus minutos de fama para actuarle a alguien inexistente. Se descargan, lloran, recuerdan y caen en el punto de que la parca no se llevó a un ser tan divino como creían. A partir de su despedida, cambian para siempre, animándose a ser mujeres con poderes.

“Para mí sos hermosa”, para otro será fea u espantosa. Lo que para uno será sensual, para el otro no lo será. Lo divino de cada humano sería que pueda expresarse sin contaminar con palabras hirientes a una mujer. En definitiva, uno le da valor a las palabras y nadie puede elegir tener un determinado color de ojos, pelo, color de piel, estatura… claro que algunas cambian para gustar y agradar, ¿pero a quién? ¿A quiénes? ¿A seres que estereotipan, destrozan e intentan modificar lo natural?

La belleza no tiene precio sino sabiduría.

Para mi sos hermosa ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Promo para “La omisión de la familia Coleman”

 

Ficha técnico artística

Libro: Claudio Tolcachir / Actúan: Jorge Castaño, Araceli Dvoskin, Diego Faturos, Tamara Kiper, Inda Lavalle, Miriam Odorico, Lautaro Perotti, Gonzalo Ruiz, Macarena Trigo / Fotografía: Giampaolo Samá / Asistencia de dirección: Gonzalo Ruiz, Macarena Trigo / Producción ejecutiva: Maxime Seugé, Jonathan Zak / Dirección: Claudio Tolcachir / Timbre 4 (México 3554 – C.A.B.A) / Las funciones son los domingos a las 19 hs y a las 21.15 hs / Duración: 90 minutos / Última función el 2 de diciembre / Localidades $45, $70 y $90.

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Promo para “El viento en un violín”

Ficha técnico artística

Autoría: Claudio Tolcachir / Actúan: Araceli Dvoskin, Tamara Kiper, Inda Lavalle, Miriam Odorico, Lautaro Perotti, Paula Ransenberg, Gonzalo Ruiz / Escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez / Iluminación: Omar Possemato / Fotografía: Giampaolo Samá / Asistencia de dirección: Melisa Hermida / Producción general: Maxime Seugé, Jonathan Zak / Dirección: Claudio Tolcachir / Timbre 4 (México 3354 – C.A.B.A) / Las funciones son los viernes y sábados a las 21.00 y 23.15 hs. Domingos 20 hs $90. Última función el 25 de noviembre / Localidades $45, $60 y $90 / Duración: 90 minutos.

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Tercer cuerpo

Ficha técnico artística

Autoría: Claudio Tolcachir / Actúan: Hernán Grinstein, Magdalena Grondona, Melisa Hermida, Laura Lértora, José María Marcos, Daniela Pal / Escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez / Iluminación: Omar Possemato / Diseño de espacio: Claudio Tolcachir / Fotografía: Giampaolo Samá / Asistencia general: Laura Lértora / Asistencia de dirección: Melisa Hermida / Producción: Maxime Seugé, Jonathan Zak / Dirección: Claudio Tolcachir / Timbre 4 (México 3554 – C.A.B.A) / Las funciones son los sábados a las 21 hs y los domingos a las 19 hs y 20.45 hs / Localidades: $40, $60, $80.

Últimas funciones el 1° de diciembre

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