
«Somos una familia»
Shoplifters
Un film de Hirokazu Koreeda
ESTRENO EN CINES: 24 DE ENERO
Trailer:

«Somos una familia»
Shoplifters
Un film de Hirokazu Koreeda
ESTRENO EN CINES: 24 DE ENERO
Trailer:

«Enamorado de mi mujer»
Amoureux de ma femme
Un film de Daniel Auteuil
ESTRENO EN CINE: 27 de Diciembre
Trailer:
CALIFICACIÓN:
SAM 13
DURACIÓN:
84 min.

Todo parece estático, inmutable, increíblemente quieto. Pero como aquella quietud de la que ni siquiera puede acapararla el polvo. Todo parece querer cobrar vida nuevamente pero las palabras y dichos rancios opacan a quienes intentan dar una brazada de esperanza.
“Los nadadores” (escrita y dirigida por Laura Santos) es una maravilla poética que conjuga varios estilos artísticos: proyecciones audiovisuales, música e interpretaciones. No podría hablar de actuación ya que los actores consiguen plasmar en palabras y actos cada texto escrito por la autora de la obra.
Así, se puede apreciar una pieza artística única, que llega a lo más profundo del corazón, que hace pensar al espectador y meditar un rato sobre el lugar que ocupa en su propia vida y en el espacio que interviene.
Podría preguntarles a estos habitantes por qué siguen eligiendo permanecer y durar en el tiempo en vez de probar otras alternativas de vida. Podría, quizás, obtener silencios o divagues porque quienes están en este pueblo perdido en el mapa no tienen demasiada conexión con el afuera, con los avances, con el qué dirán y con el qué vendrá. Ellos están como piezas de un juego que aún no ha comenzado. Envían cartas que no siempre llegan a destino, piden permiso para realizar determinadas cosas y, sin embargo, toleran una y otra vez el mañana. Un mañana que nada tiene de incierto (y probablemente sea lo que más los entusiasme), hasta que una de las personas que vive en esta peculiar comunidad decide cambiar el rumbo de la situación.
De ahí en más, las sensaciones serán otras, las aperturas más significativas, el amor una unión y el abrazo un lazo fortuito.
Debo resaltar la excelente fusión entre los fragmentos de video en que se cuenta la historia y la continuidad en escena (en vivo y en directo). Un estilo que le da frescura, nostalgia y total movimiento a lo largo de la dramaturgia; la cual cobraría un vuelo menos ágil si solo se comunicara desde la parte teatral.
Los nadadores parte de un hecho trágico para cautivar, para explicarnos que ciertas situaciones son inevitables, que los accidentes existen y que por más explicaciones o justificaciones que se busquen; hay que salir adelante. Caminar, andar en bicicleta por los mismos senderos, tocar temas tabúes y perdonar-se.
Laura Santos es una magnífica narradora, una increíble escritora que -artesanalmente- une un retazo con otro, una anécdota con otra historia y que consigue emocionar.
Me sentí, en todo momento, en ese pueblito. Conseguí tocar su aspereza, oler su fragancia fresca y las aguas calmas y turbias. Vi la tristeza, la absorbí y sufrí al leer tanto desamor en los rostros jóvenes.
Cuando una máquina de escribir retoma su velocidad significa que el futuro será algo más prometedor, que nada hay que temer ya que el fantasma más grande pudo disolverse para siempre. Y es que entre tanto silencio no caben más que suposiciones, melancolías, miedo por lo desconocido, hacia lo que no se puede manipular.
Miedo y más miedo que consiguen aniquilar grupalmente.
Con respecto a la parte técnica, tanto lo lumínico como lo sonoro se sincronizan muy bien, permitiendo guiarnos hacia el lugar en que se desea poner el foco. A la vez que, como dije anteriormente, lo fílmico le da un vuelo diferente al espectáculo. Estamos en una función de cine y teatro al mismo tiempo. No se descuida ninguna de las dos y el peso de ambas le otorgan mayor vigor a Los nadadores.
A su vez, se logra más y es que el teatro Zelaya tiene un espacio que encaja justo para la puesta en escena. Como si hubiera sido fabricado especialmente. Esto no es un detalle sino algo mágico ya que desde el momento en que se ingresa a la sala podemos sentirnos parte de lo que vendrá, estar allí y no acá.
¿Cuántas veces se logra algo así?
Elenco: Julieta Caputo, Juan Castiglione, Eduardo Ferrer, Antonella Saldicco, Paula Staffolani, Gianluca Zonzini, y María Villar
Funciones: miércoles 21 hs
En diciembre: miércoles 5 y 12, 21 hs; y, sábados 1 y 8, 21 hs.
Teatro Zelaya

La magia del teatro consiste en hacernos creer que una ficción es la realidad. Muchas son las veces en que me conmuevo y siento vibrar mi corazón; pocas las que creo estar viviendo en esa realidad real, olvidándome por un momento que lo que sucede es pura actuación.
“Nüremberg” es un golpe duro y preciso no solo al nazismo sino a nuestra especie humana. En primer lugar, porque se parte de una Alemania aduladora de Hitler y, en segunda instancia, porque se pretende abrir los ojos de quienes aún en estos tiempos continúan cerrándolos.
Mateo Chiarino es quien se encarga, a través de su cuerpo, alma, espíritu y voz de ir enlazando estos retazos del pasado y presente que tanto lo agobian, hasta las peores pesadillas.
Estamos muy acostumbrados a juzgar el accionar ajeno, a señalar con el dedo inquisidor, a decir lo que el resto hace mal… pero, ¿cuándo es el momento de la auto-evaluación?
Un espacio escénico increíble, que nos sitúa en el lugar geográfico desde el que se desea narrar la historia. A través de proyecciones, en vivo, Pablo Finamore perpetúa en el tiempo dos hilos conductores fundamentales: la frialdad y la ternura. La primera se muestra a partir de lo que significó el nazismo para los jóvenes alemanes y, la segunda, se manifiesta a través de los sentires de este niño-adulto que desea -con fervor- seguir conservando un rayito de inocencia.
Mucho se ha hablado de los skinheads, del daño que le hicieron a cientos y miles de personas inocentes. Nunca, hasta el momento, he visto una obra de teatro que se atreva a develar qué siente uno de ellos. Qué les corre por las venas, qué piensan al respecto, a qué le temen, qué aman, qué hubieran querido ser y por qué terminaron convirtiéndose en sujetos temibles y (al mismo tiempo) aborrecidos.
Siempre observo que quien suele criticar negativamente algo o a alguien, se convierte en aquello por transferencia. Como si algún mortal tuviera la verdad sobre algo, el poder de evitar el dolor o la varita mágica para salvar a aquellos merecedores.
Nüremberg (escrita por Santiago Sanguinetti) es la mirada más aterradora hacia la raza humana. Y siento que el nazismo es simplemente un punto de partida para hablar de algo mucho más abarcativo y universal: hacia dónde vamos.
Un joven que se entrena como soldado, que suda sin piedad, que se deshidrata hasta que su boca se vislumbra blanca con esa baba espesa propia del último aliento. Este hombre es uno más de ellos, sin embargo, se atreve a narrar su infancia. Él simplemente ahorraba. Como todos lo hacemos. Quizás con monedas o billetes. ¿Quién no lo ha hecho? Pero no se le permite: eso es cosa de judíos le decía una y otra vez tu madre…
Desde niños les enseñan a no parecerse en nada a sus rivales. Esos seres tan parecidos y tan diferentes.
Humanos que necesitan encontrar las diferencias para aniquilarse sin piedad.
¡Hi Hitler! Repite sin cesar, golpeándose en el pecho y llevando el brazo bien derechito hacia adelante. El saludo nazi. Ese saludo que se temió y teme tanto. Que muchos habrán sentido valentía al hacerlo y, otros, miedo de morir en cualquier instante.
Nüremberg es una pieza artística de teatro con formato de cine. Su director Pablo Finamore tiene la perfección para lograr las tomas precisas y conseguir que el público admire su arte en todo momento.
El odio les sirve. No solo a un movimiento o ideología sino a quienes tienen un plan macabro. Quien odia no tiene espacio para el amor. Entonces todo lo que pudo haber sido sueño se convirtió en oscuridad, en témpano para no dar lugar a nada bonito. Las cursilerías no tienen cabida. No interesan, son para los débiles quizás.
Mientras tanto él continúa educándose para matar, sudando lágrimas y reprochando a los adultos del pasado por qué no pudo ser un chico común y corriente.
Nüremberg me partió el alma si es que el alma puede imaginarse como un vidrio. Los pedacitos quedaron como astillas imposibles de unir. A la vez que escribo esta nota recuerdo las escenas de la obra y sigo lagrimeando por la juventud entrenada para odiar. Y es que ya es moneda corriente en Occidente, una moneda bastante imposible de revertir.
¿Cómo decirle a los líderes opresores que el amor es lo más importante en la vida de todo ser vivo y que matar es un acto de cobardía?
Ser hombre pareciera ser el dejar de lado todo sentimiento noble y colocarse una armadura de hierro para que ningún gesto pueda traslucirse. Ser hombre y luchar por causas insensatas. Y seguir repitiendo lo que alguna vez se inició como verdad absoluta basado en la miseria más grande de la humanidad: el ego.
Su rostro se expresa duro, cual fiera. Luego se convierte en niño, después en adulto. Su corazón cambia de color según la época que nos narre. Permanece en movimiento una y otra vez. Quizás teme perder en esta guerra inútil. Se perfuma, se seca el sudor y continúa. Se tira al piso y ejercita. Se para y salta incesantemente. Es momento de frenar, de quitarse los tabúes, de echar a un lado los reproches y mostrarse tal cual es.
Es su vida. La que se le permitió, la única que tiene. Deberá entonces salir a la superficie y compartir sus orígenes. Habrá quienes se compadecerá y quienes no harán más que odiarlo por el odio que tuvo y que, probablemente, seguirá permaneciendo en sus venas por el simple hecho de haber nacido en un lugar determinado.
Funciones: Sábados 20 hs Teatro El Ópalo

Patricia Suárez tiene el don de escribir dramaturgias reales, de esas que se pueden tocar, oler y sentir. Cada vez que leo o presencio una de sus creaciones, me elevo en el aire como si consiguiera en sus textos nuevos paradigmas y nuevos modos de interpretar cuestiones ya conocidas pero poco exploradas.
En esta oportunidad, Ana Padilla, a quien admiro profundamente; recrea a un personaje encantador de Chéjov. Pero, lo interesante es que podría afirmarse una doble autoría ya que la autora le otorga otra mirada y recorrido.
“Nina” (escrita por Patricia Suárez y dirigida por Jorge Diez) nos invita a bordar historias pasadas y presentes del universo chejoviano. Podemos sentirnos en distintas épocas con solo abrir y cerrar los ojos. Con mirar el rodete perfecto que tiene la protagonista, junto a su vestuario antiguo y gastado (gran acierto el no darle una ropa nueva y brillante). Así, cada paso que Nina da en escena nos traslada a sus mejores momentos o a aquellos en que sufrió desgarradoramente pero así y todo siguió adelante por tal o cual motivo.
La dulzura de sus palabras nos permite viajar a su lado bien agarraditos. Ella es la encargada de un guardarropa pero, a su vez, tenemos el agrado de que interprete sus sentires. Hoy es la noche en que se interpreta Tres hermanas, pero ella decide hacer una versión autobiográfica.
Nosotros seríamos una suerte de público que se deslumbra con cada retazo de tela que cobra vida a cada instante.
El espacio escénico circular le otorga movimiento desde el momento en que ingresamos a la sala y, cada parte del mobiliario esta a disposición de ella para que juegue, mueva o desplace a su antojo.
Ella recuerda a quien pertenece cada saco o tapado. Quién está detrás de una suavidad o aspereza, de un color opaco o brillante.
Bolsillos gastados, telas deshilachadas, perchas que ya no soportan el peso y el relato de una mujer que está feliz y cansada a la vez. Esta es Nina, una mujer que fue madre, que fue compañera y pareja. Que no se animó, quizás, a cumplir su sueño de actriz, que permaneció en un detrás de escena pero que ahora devela sus misterios.
Imposible no lagrimear en determinados momentos del unipersonal. Imposible no aplaudirla cuando sube los peldaños para descolgar un vestuario, imposible no pedir que siga rodando por diferentes salas de teatro transmitiendo su pequeña y gran vida.
Cautivar no es sencillo y Nina lo logra, esta Gaviota lo consigue porque tiene alas que se despliegan por donde quiere, porque parece ya no temerle a nada. Porque cuando se toca fondo se puede morir o renacer y ella consiguió lo segundo.
Ana Padilla es arte, es lo que le hace falta al teatro siempre. No lo digo por cumplido sino por honestidad. Puede interpretar un personaje o varios de diferentes géneros. Tal es así que en esta puesta el espectador puede emocionarse, reír, sonrojarse, angustiarse y sentirse identificado con cada partecita de su monólogo.
Ya que me refiero a esto último, cabe resaltar que no parece una sola voz sino muchas: las de antes, las de ahora y las que, posiblemente, llegarán en el futuro. No es un monólogo, es un diálogo con ella misma, con su vestidor, con el público del teatro que fue a ver a Chéjov y con nosotros. Con la Nina que se enamoró y la que sufre en esos años. La que amó y la que guarda recuerdos como en cajitas de cristal.
Un paso, otro más y sus anécdotas compartidas. Sus más sinceros momentos que comparte con desconocidos, los mismos que aplauden, que aplaudimos. El fracaso de La gaviota de Anton Chéjov no le cae en peso, Nina, nuestra Nina, cae con ventaja. Patricia Suárez y Jorge Diez la hacen triunfar desde un comienzo. Le permiten planear por sobre nuestras cabezas, por sobre nuestros ideales y dejarla ser quien ella quiere, sin ataduras.
Teatro Hasta Trilce
Funciones: Lunes 19:45 hs

::ESTRENO::
DOMINGO 7 de OCTUBRE
19.00 HORAS
PASEO LA PLAZA
Sala Cortázar
Av. Corrientes 1660
¡CUATRO ÚNICAS SEMANAS!
PRODUCCIÓN EJECUTIVA
MATÍAS TAVERNA
COORDINACIÓN GENERAL
FABRIZIO ORIGLIO
A partir del domingo 7 de Octubre Fabrizio Origlio presentará “Mini Musicales”, un ciclo de tres obras cortas de teatro musical para un público reducido, convirtiéndolo en una experiencia única, dinámica y original. Su debut se llevará a cabo en la sala Julio Cortázar del Paseo la Plaza uno de los complejos teatrales más importantes de la ciudad.
En esta primera entrega se verán 3 obras de 20 minutos: EL GUARDARROPAS de María Rojí, CEPO de Diego Corán Oria y NOTAS DE MUJER de Fabrizio Origlio.
Se caracterizan por ser puestas minimalistas y exquisitas. Además de haber sido concebidas especialmente para el ciclo, cuentan con elencos de personalidades destacadas y multipremiadas del género como Ángel Hernández, Gabriela Bevacqua , Geraldine Farhat , Carlos Kaspar y Viviana Saez.
Siguiendo el concepto del minimalismo, la sala dispondrá de muy pocas localidades y las funciones serán a las 19 hs y 20 hs desde el Domingo 7 de Octubre, todos los Domingos. Las localidades se podrán adquirir en boleterías del teatro o por Plateanet.com a un precio, también minimalista.
EL GUARDAROPAS
De María Rojí
Con Vivi Saez, Rodrigo Esmella y Carlos Kaspar
Libro y dirección María Rojí
SINOPSIS
En un improvisado guardarropa, en una fiesta para recaudar fondos, tres viejos ex compañeros se redescubren.
***
CEPO
De Diego Corán Oria
Con Ángel Hernández
Coreografía Seku Faillace
Música Original Jorge Soldera
Libro y dirección Diego Corán Oria
SINOPSIS
En el año 1955 en la ciudad de Resistencia, Chaco, existió un centro experimental que se dedicaba a tratar personas que presentaban ciertas patologías traumáticas que atentaban contra el sentir cotidiano de lo que se consideraba en esos tiempos “lo normal”. Hoy en el año 2018 luego de varios estudios e investigaciones se confirmo que ese centro nunca cerró.
C.E.P.O, el caso de un Ángel, cuenta la historia de un hombre que voluntariamente se presta al servicio de esta experimentación. El centro experimental para oscuros (C.E.P.O) abre sus puertas invitándonos a la reflexión constante donde el común denominador de búsqueda juguetea entre el delirio, lo onírico y la cruda realidad.
***
NOTAS DE MUJER
De Fabrizio Origlio
Con Geraldine Farhat y Gabriela Bevaqua
Músico en vivo Agustín Fares
Arreglos musicales, libro y dirección Fabrizio Origlio
SINOPSIS
Una cantante en crisis busca material para un nuevo espectáculo junto al músico que la acompaña. Una amiga la acompaña en esta búsqueda mientras comparten secretos e intimidades del mundo de las cantantes.
Una historia llena de emoción y humor que las llevará interpretar y redescubrir la génesis de canciones muy ligadas al mundo femenino.
FUNCIONES
Domingos de Octubre 19 hs y 20 hs.
LOCALIDADES $250 PESOS.-
PASEO LA PLAZA
Av. Corrientes 1660

Ni con perros, ni con chicos… cuenta la vida del célebre actor y director de cine y teatro Charles Laughton -inglés nacionalizado estadounidense en 1950- que brilló en la época dorada de Hollywood (La vida privada de Enrique VIII, Rembrandt, Espartaco, Testigo de cargo, entre otras) y de su mujer Elsa Lanchester, actriz también británica cuyo nombre cobró fama en 1935 por su papel en La novia de Frankenstein, y a partir de ahí desarrolló una interesante carrera en el cine (La escalera de caracol, La zapatilla de cristal, Testigo de cargo), en varias películas junto a su marido. La obra recorre la vida privada y pública de ambos. La intimidad de la pareja va descubriéndose a la vez que entretelones de la historia del cine y el teatro de la época aparecen, y los personajes van y vienen en el tiempo y el espacio.

Una parada de autobús, un colectivo que no frena, dos personajes y una tormenta.
Pedro y María no se conocen. Pero tienen un pasado en común y de ese encuentro van a salir transformados. Modificados. Redimidos.
Llueve invita al espectador a participar de este encuentro de dos, pero que en realidad es un encuentro entre todos para preguntarnos que es el destino y las casualidades, que, tal vez, no existen.

Manuel no está pasando por un buen momento. La casa de su familia está a punto de ser rematada, su esposa se encuentra gravemente enferma y su hija atraviesa su propia revolución personal. Trigo nos sumerge en las entrañas más profundas de la historia de una familia en la que cada personaje se ve empujado a desafiar sus propios límites en búsqueda de la felicidad.
Escrito
en diciembre 30, 2018