*** Agosto 2017 ***

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Sobre cómo reavivar el amor

criminal

ficha-criminalEn el año 1996, Javier Daulte estrena la obra de teatro Criminal en el Payró. Desde ese entonces la dramaturgia, cargada ironía, exageración, realismo y pasión, se fue apoderando de los espectadores -quienes hallaban un lugar en que sentirse identificados-.

El universo de Freud, muchas veces pareciera ser inalcanzable, escéptico e irreal. Como si se tratara de un sitio en el que siempre se vislumbra un diván, un padeciente y un profesional que, años tras años, hace ir y venir a la persona conflictuada. Esta es la obra ideal para que todos, absolutamente todos los que hemos pisado un espacio de psiconálisis, podamos descargar nuestro dolor al sentirnos identificados con los diálogos de los actores que se irán dando a lo largo de la función.

La estética de esta puesta en escena (dirigida por Samanta Fasson) es simplemente el diván mencionado y dos teléfonos de los de antes. Algún objeto ornamental más que sirve a quien lo tome para, simbólicamente, terminar con su padecimiento.

Una obra intrincada en la que se puede apreciar el trabajo de Patricia Calzada Valle, una española que consigue sobresalir y dar una verdadera clase de actuación, con una expresión sin igual y por la que será felicitada al salir de la sala del Núcleo.

Criminal es una experiencia tan viva como la vida misma. Desde los primeros minutos de diálogo, nos damos cuenta de cuán provocadora resulta la propuesta y cuán preparados deben estar los actores para que la dinámica resulte ágil y estridente.

En este caso es Sigmund Freud quien se recuesta en el sillón, por más que ni siquiera se lo mencione. Es él quien debe ser juzgado como para que quienes se muestren escépticos o resentidos con el psicoanálisis, puedan estar dichosos. Como si se tratara de panzaso de felicidad y una burla al creador de tantas teorías.

Puedo juzgar a Daulte o decirle que es un acierto su vivo relato para estos tiempos en que se busca la cura en un intrincado y lento proceso.

Lo más atrapante de la historia no radica en una crisis de pareja, como se puede observar desde el comienzo y en ciertos momentos, sino en el cómo. Así, resulta efectivo el transitar de las conversaciones y sus intercambios, que irán demostrando quién tiene el poder verdaderamente.

Criminal es mucho más que un juego de detectives y el único dato verdadero es que sigan su intuición y no la lógica para resolver el caso.

Criminal puede ser una separación, una unión interesada o hasta el más propenso asesinato.

Una mujer que asiste a sesiones psicológicas por inercia, buscando algo que le falta o que le sobra, no se sabe. Su marido que acude a otro terapeuta y su matrimonio en boca de quienes se dicen profesionales de la salud mental -una salud de la que ni siquiera pueden gozar-.

Lo que parece ser la sanación, puede llegar a tomar otro rumbo y la transferencia irá en boca de cualquiera, utilizando uno y otro cuerpo en pos de intereses y pasiones personales.

Existe tragedia, existe drama y existe un dinamismo por el que, los espectadores, podemos sentirnos parte interesada. Cuando suene el teléfono podrá ser una llamada que irá cambiando, modificando y transformando (fundamentalmente) a quienes menos se imaginen. Será vital la información que se brinde, el siguiente proceder y el plan que se esté elucubrando por lo bajo.

Escenas que se suceden, unas tras otras, y en las que siempre uno de los intérpretes tendrá el famoso as en la manga para sorprender.

¿Muertes, sospechosos, homicidios?

Un thriller, un policial, un melodrama, mentiras y más mentiras que se enroscan como el cable de un teléfono.

Todo pasa y podrá pasar y la única manera de saberlo es asistiendo a Criminal.

Mariela Verónica Gagliardi

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Vuelve “Ni con perros ni con chicos”

ni con perros ni con chicosEl exitoso musical de Fernando Albinarrate
que dirige Javier Daulte regresa al Cervantes.


Omar Calicchio y Laura Oliva serán nuevamente Charles Laughton y su esposa Elsa Lanchester en la sala Orestes Caviglia del Teatro Nacional Cervantes. Desde el viernes 26 de febrero vuelve a escena Ni con perros ni con chicos…, el exitoso espectáculo que ambos protagonizan. El musical de Fernando Albinarrate que dirige Javier Daulte se estrenó en octubre pasado con gran repercusión en el público y la crítica.

Dennis Smith y Daniela Pantano en los papeles de Andy Jenkings y Andrea -y otros personajes masculinos y femeninos- junto a los músicos en escena Marcos Vives(cello), Pablo Citarella (piano), Alejandro Bidegain  (saxo tenor) y Roberto Gutiérrez (clarinete) componen el elenco de este espectáculo que cuenta la vida del célebre actor y director de cine y teatro Charles Laughton -inglés nacionalizado estadounidense en 1950- que brilló en la época dorada de Hollywood (La vida privada de Enrique VIII, Rembrant, Espartaco, Testigo de cargo, entre otras) y de su mujer Elsa Lanchester, actriz también británica cuyo nombre cobró fama en 1935 por su papel enLa novia de Frankenstein, y a partir de ahí desarrolló una interesante carrera en el cine (La escalera de caracol, La zapatilla de cristal, Testigo de cargo), en varias películas junto a su marido.

Ni con perros ni con chicos… recorre la vida privada y pública de ambos. La intimidad de la pareja va descubriéndose a la vez que entretelones de la historia del cine y del teatro de la época aparecen, y los personajes van y vienen en el tiempo y el espacio.

El espectáculo tiene Iluminación de Matías Sendón, coreografía de Verónica Pecollo, vestuario de Mini Zuccheri y escenografía de Alicia Leloutre. La asistencia de vestuario es de Josefina Veliz, la de dirección de Ana Calvo y la producción ejecutiva de Ana Riveros.

Se ofrecerá al público a partir del sábado 27 de febrero,de jueves a sábados a las 21.30 horas y los domingos a las 21 horas. Localidades 75 pesos. Jueves 60.

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Besos de amor

Yo no duermo la siesta2

Ese aroma a infancia y a niñez, con aires frescos y conflicto igualmente sin resolver, amores, sensaciones de agobio y placer, tensiones y la vitalidad de hacer remediando, luego, las consecuencias.

Yo no duermo la siesta (escrita y dirigida por Paula Marull) plantea diversos problemas que son ubicados, sin orden de prioridad, unificando criterios, espacios escénicos, momentos recurrentes y situaciones que se van de las manos sin poder arrepentirse.

Una familia es el foco dentro del que irán interactuando cada uno de los personajes principales y secundarios hasta conformar una unidad que se mueve como pieza de engranaje, que se desliza aceitada sin por eso tener que terminar con un tradicional feliz como se quisiera.

Existe un gran contenido simbólico en el que habitan estos hombres, mujeres y niñas. Tal es el caso de Aníbal (Marcelo Pozzi) que, sin lugar a dudas, es el que más llama la atención desde un principio por su dificultad para comunicarse y moverse. Igualmente, él hace hasta lo imposible para lograrlo aunque suele fracasar en el intento por culpa de quienes se burlan de sus problemas como modo de entretenimiento. Así, el bien y el mal toman protagonismo indefectiblemente al igual que lo correcto e incorrecto y varios de los antagonismos que desfilan por la dramaturgia.

El sometimiento es otro de los factores que existen en la historia y a través del que se obtienen determinados resultados, no siempre gratos.

Puede observarse una puesta en escena realmente atractiva, vistosa y que cumple a la perfección con la línea argumental, sin sobrecargar los espacios pero otorgándole a cada ambiente los detalles precisos para que sepamos en qué lugar de la casa se está en qué momento. El vestuario también es el ideal para cada personaje y la música que se apodera del corazón infantil que todos llevamos dentro.

Natalie (Micaela Vilanova) es la que más protagonismo tiene en Yo no duermo la siesta, no solo por su excelencia para interpretar a esta niña perversa e inocente a la vez, sino por el rol que ocupa en la historia. Ella es la encargada de transmitir el deber ser, la moral y, sin embargo, tener acciones opuestas a sus argumentaciones. Uno de los juegos que puede verse es un tratamiento para que su amiga espante a los mosquitos de su cuerpo. Así, cada una de las intervenciones de la pequeña será precisa, eficaz y dando a entender el sufrimiento por el que está viviendo y tuvo que crecer de repente.

El personaje antagónico de Natalie es la talentosa María Marull -quien interpreta a Doris-, una mucama que vive con esta familia y tiene la función de armonizar. Como si se tratara de un hada madrina que sonríe, sufre y llora en privado para después tener la fortaleza de dar lo mejor de sí. Cabe resaltar que Natalie no pertenece a dicha familia sino que es una vecina que, por diversos motivos, está con ésta momentáneamente.

Es verano, los insectos abundan, el clima agobia y las discusiones también. El ventilador no alcanza, los caprichos desbordan y todo explota de un momento a otro.

“Yo no duermo la siesta”, dice Natalie. Porque le hace mal y le da ganas de vomitar al despertarse. Afirma a su amiga Rita (Agustina Cabo) que cuando sea grande va a irse a vivir a una ciudad para evitar dormir de tarde. Esta última sin saber que hacer solo justifica que “Hay que decir las cosas para no enfermarse”.

Mientras Doris se acuesta e intenta no pensar, su mirada se entristece, lagrimea y silencia su padecimiento. Al mismo tiempo, puede verse a las niñas jugar en el living y resulta encantador vivenciar la niñez tan bien narrada. No parece ser una historia sobre la infancia escrita por adultos sino por una mujer observadora que se detuvo a reflexionar en el tiempo y captó la esencia justa de cada momento luego desarrollado por las pequeñas en escena.

Jugarán al videoclip, recorrerán la casa de un extremo a otro y harán cosas de toda niña traviesa. De eso también se trata. Mientras la madre de Rita (Sandra Grandinetti) está fuera del hogar, el descontrol se apodera de la atmósfera in crescendo.

Yo trato, trato, trato pero no te olvido. Yo lucho, lucho, lucho y no lo consigo (Contra la corriente – Karina) se escucha de repente y la cumbia sintetiza una de las líneas argumentales de la obra. Todo parece fusionarse en un punto y los pensamientos de Doris ser, de algún modo, los que transmite en ciertos momentos la pequeña Natalie.

“Hay que darse cuenta de las cosas”, dice Doris; y pretende solucionar como por arte de magia el caos de la casa.

Varios relatos que tienen una profundidad impecable, una sensación de que no todo lo malo es tan malo y que la alegría puede aparecer en determinadas situaciones para digerir los malos estragos.

La adultez recién aparece cuando el personaje interpretado por William Prociuk se hace presente, habiéndose anunciado con anticipación y también existirá un cierre prometedor que emocionará a todo aquel presente.

“No me da miedo ir, me da miedo llegar”, dice Natalie casi al producirse el desenlace de la historia. Una historia que emociona, angustia, que te traslada a un mundo de fantasía y realidad muy bien logrado, que otorga ese don para sentirse bien hasta en el peor momento, recordando quién es cada uno.

ficha Yo no duermo la siesta

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

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Manteniendo viva su ilusión

Ni con perros, ni con chicos

Las propuestas de musicales en Buenos Aires cada vez son más valoradas por el público, sea éste concurrente o no.

Lo cierto es que son pocas las comedias musicales que cumplen con la función de su nombre. Por lo general, los artistas que cantan excelente no transmiten demasiado desde lo corporal y, los que sí saben de danzas no tienen demasiados dotes vocales.

Ni bien supe que Ni con perros, ni con chicos… se estrenaría en el Teatro Cervantes, reservé mi
Ni con perros, ni con chicos3localidad. Cómo perderse una obra musical con cuatro talentosísimos actores del género (Omar Calicchio, Dennis Smith, Julieta Nair Calvo y Laura Oliva), con una dramaturgia impecable y atrapante (a cargo de Fernando Albinarrate) y la dirección del increíble Javier Daulte. Con un elenco de esta magnitud, ya se sabe que todo será goce y placer por parte de nosotros los espectadores.

Con un listado de dieciocho canciones que se representan como cuadros musicales, me atrevo a decir que se trata de una comedia musical dramática y no solo de un mero musical -ya que el recorrido que se realiza tiene un fuerte argumento y una gran investigación sobre el artista principal sobre el cual gira la trama: Charles Laughton-.

El actor inglés (1899-1962), nacionalizado americano años más tarde; tenía carácter. Y cuando digo carácter es que hacía lo que quería, conseguía cosas que otros no, tenía un lugar privilegiado y el amor incondicional de su esposa Elsa Lanchester (1902-1986).

Esta puesta en escena que aprovecha la estructura de la ex confitería del Cervantes, ubicando a los cuatro músicos excepcionales en el balcón (Marcos Vives, Pablo Citarella, Alejandro Bidegain, Roberto Gutiérrez) y utilizando la escalera y el espacio como precisen; debe ser visto no solo por amantes del género musical sino por todo artista que merezca ser llamado actor, así como también por profesionales vinculados a las artes escénicas.

Quizás pueda parecer una orden muy imperativa de mi parte pero cómo no estar presente en esta invitación a la vida de Laughter que es reconstruida por retazos, jugando con los tiempos pasados y presentes, interpretando diversos personajes, cantando como los dioses y reconociendo la trayectoria del inglés.

Ni con perros, ni con chicos4

¿Qué es teatro?

Y Charles menciona: el que escribe, el que lee, el que llora y el que ríe. Y circunscribiéndose a esta definición, la historia se vuelve magia, como esos papelitos plateados que vuelan por los aires haciéndonos sentir en otra galaxia.

¿Quién es actor, quién no lo es, cómo es este universo ficticio que se entremezcla con la realidad?

Uno de los hilos conductores lo marca el personaje de Greg (interpretado por Dennis Smith), un documentalista que está indagando sobre la vida de Laughter y tiene la brillante y escandalosa idea de conocer a Elsa -la viuda del actor, también actriz-. Narrada como película cinematográfica, todo parece ser escogido hasta con el mínimo detalle de diálogos, texturas y estética de aquella época gloriosa.

Otro de los factores que hacen relucir aún más el argumento se relaciona con el tiempo real surgido por momentos. Con esto me refiero a la reconstrucción de los hechos y a las intervenciones del difunto que cuando no está de acuerdo con algo, aparece para opinar o reclamar u ordenar hacerlo de otra manera.

Ni con perros, ni con chicos2

El luz, cámara y acción están inmiscuidos en su cabeza y aún muerto sigue maltratando a su mujer, la que se desvivió por él, la que anhelaba actuar a su lado algún día y esto se le dio recién con Peter Pan en 1935.

Pero ese amor-odio que sentían uno por el otro los hacía describirse como agua y aceite: éstos se mezclan bien con el amor.

Con respecto a un film sobre el que se hace hincapié es La noche del cazador, ya que fue el único que dirigió él.

Y como mencionaba Alfred Hitchcock, no hay que actuar ni con perros, ni con chicos… Como si se tratara del mismo asunto, de la misma cosa, de algo que, al menos desde afuera, se vislumbra un tanto discriminativo. Pero, fue su parecer. Así como sin Charles Laughton (ni con un gordito).

Las pausas para volver atrás permiten fijar datos, fechas, imágenes y disfrutar de una velada única. De un recorrido que dan ganas de vivirlo a diario. Entre coreografías muy atractivas, espejos utilizados por vanidad y también para reflejarnos en ellos, para desplazarlos por doquier, para quitarlos del camino como a todo lo que sobra y estorba.

Él será recordado por Motín a bordo, Rembrandt, El jorobado de Notre Dame y Testigo de cargo. Pero, ella también será rememorada, sobre todo, por La novia de Frankestein.

Dramaturgia: Fernando Albinarrate. Elenco: Omar Calicchio, Dennis Smith, Julieta Nair Calvo, Laura Oliva. Músicos: Marcos Vives (cello), Pablo Citarella (piano), Alejandro Bidegain (saxo tenor), Roberto Gutiérrez (clarinete). Dirección: Javier Daulte. Funciones: jueves 21:30 hs. Teatro Nacional Cervantes.

Mariela Verónica Gagliardi

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“Vuelve”, de Paula Marull

Vuelve de Paula Marull

 Uno no es lo que recuerda, sino lo que pudo olvidar

Ficha artístico-técnica

Elenco: Lara es María Marull, Julián es Juan Grandinetti, Anita es Melisa Freund, Vicente es Federico Buso, Melina es Flor Braier Equipo artístico y técnico: Diseño de iluminación Matías Sendón / Vestuario Jam Monti / Diseño de escenografía Magalí Acha / Diseño gráfico Natalia Milazzo / Fotos Pablo Tesoriere / Asistente general Marien Cano Moreno / Director asistente Fernando Ferrer / Colaboradora creativa María Marull / Producción general Paula y María Marull / Dramaturgia y dirección Paula Marull / Duración: 70 minutos / Espacio Teatral El Kakfa (Lambaré 866 – C.A.B.A) / Entradas: $ 30 (por esta única función) / Prensa: Carolina Alfonso. 

Lara está buscando su lugar, Buenos Aires. Julián, su hermano menor, llega del interior a visitarla, trayendo a su casa un pedazo del pueblo que ella intenta olvidar. En ese lapso, Vicente, a través de su amiga Anita, le ofrece un camino que le dará las posibilidades de ser “otra”. Un camino con un incierto final.

Quizás sea Julián, estimulado por la singular  Melina, y el pasado que él representa sin saberlo, los que puedan ayudar a Lara a regresar, y reconciliarse con algo de lo que quiere dejar atrás.

Vuelve es la historia de dos hermanos que se hacen grandes, de dos mundos que se reencuentran, de una herida que se abre para que otra se pueda cerrar.

Paula Marull

Participó en numerosas obras de teatro como: Vestuario de mujeres, dirigido por Javier Daulte; Taranto, dirigida por Fernando Ferrer; Apuntes sobre Chejov, dirigida por Fernando Orechio; El zorro y la espada de la libertad, dirigida por Carlos Moreno; Amelia al Ballo, dirigida por Concepción Perré; Macbethconstrucciones de la mente, dirigida por Fernando Orechio.

En cuanto a la dramaturgia y la literatura,  actualmente desarrolla la dramaturgia del espectáculo Arena, codirigiéndola junto a Silvia Gómez Giusto que se estrenará en marzo de 2012 en la Sala Ofelia. Asimismo produjo: Yo no duermo la siesta (obra de teatro, 2011), Cada vez que se muere el tío Marcio (obra de teatro,  2010),  Zulma (monólogo teatral, 2010), Junia (obra de teatro, 2010), Vuelve (obra de teatro, 2008), Manos (monólogo teatral, 2008),  Mi tórax se parece a las islas Malvinas (texto teatral,  2007), No dejes de brillar, Cristina Bogado, Lidia Gonzales, Martha.doc, Rita Agradecida (cuentos cortos, 2007).

María Marull

Como actriz, integró los elencos de las obras de teatro: Vestuario de mujeres, escrita y dirigida por Javier Daulte,Chejov en Elkafka, dirigida por Emilse Díaz y María Marull; Cuinera Tropical, sobre cartas de Manuel Puig, dirigida por Matías Umpierrez; protagonizó diversas adaptaciones de El Zorro, dirigidas por Carlos Moreno; Amelia al Ballo, dirigida por Concepción Perré, y Macbeth, construcciones de la mente, dirigida por Fernando Orechio.

En teatro dirigió El Oso, de Chejov, y La más fuerte, de Strindberg (junto a María Zambelli y Emilse Diaz)ambas en el teatro Elkafka.

Juan Grandinetti

Actualmente forma parte del elenco de Mineros, dirigida por Javier Daulte.

Formó parte de los elencos de Vestuario de hombres, dirigida por Javier Daulte, por el que obtuvo el premio revelación Florencio Sánchez 2010, y  Por amor a Lou, en teatro Nacional Cervantes, dirigida por Manuel Iedvabni.  También formó parte del elenco de Robinson Crusoe…el mar, de Manuel González Gil y Ubu rey, dirigida por Yamila Jaime.

Federico Buso

Formó parte del elenco de: Vestuario de hombres, dirigida por Javier Daulte, Espacio Callejón; Irreal, dirigida por Silvia Giusto, Centro Cultural Rojas; Hotel tres estrellas, de Valeria Roldán en la que además codirige con la autora,  en Espacio Callejón; Dos mil treinta y cinco, de Elisa Carricajo en el Centro Cultural Rojas y  Clownies enruedados, teatro para niños, en el Café Velma, con dirección de Gustavo Monje; Por favor sentate, en el Patio de Actores y en el Teatro del Borde; La venda y Terapia en La Carbonera, todas dirigidas por Gabriela Izcovich; De Protesta, dirigida por Alejandro Maci y Alejandro Tantanian en el Teatro San Martín; Maratón de Nueva York, de Eduardo Erba con dirección de Patricio Orozco en el teatro La Carbonera; Resultante cero dirigida por Julio Ordano en el teatro Río Abierto; El Rey David, de Pepe Cibrián Teatro Liceo; Lo que sepulté, de Franco Verdoia.

Dirigió la comedia musical La ciudad en ruinas  realizada en San Juan; codirigió junto con William Prociuk Bésame mucho, de Javier Daulte en el Uniteatro de Buenos Aires y dirigió El animador obra escrita y dirigida en colaboración con Florencia Braier y Walter Jakob, en la que también actúa.

Además realizó el entrenamiento corporal en la obra ¿Estás Ahí?, de Javier Daulte y la asistencia de dirección de DNI, dirigida por Franco Verdoia para el ciclo Teatro por la Identidad.

Melisa Freund

Como actriz participó en las obras: Bienvenido Sr. Mayer, con dirección de Daniel Marcove; Años Lux, de Sofia Medici; A la espera, con dirección de Héctor Oliboni dentro del ciclo Teatro por la Identidad (TXI); Taranto, de Fernando Ferrer yBypass, en la que también compartió la dirección con Jimena Repetto. Formó parte de la compañía teatral Xixicas,dirigida por Sofia Medici, realizando diversas performances e intervenciones en teatro Anfitrión, Centro Cultural Borges, Hotel de Inmigrantes, Galería Arte x Arte.

Su obra Casi no está obtuvo una mención del jurado del premio Germán Rozenmacher a la nueva dramaturgia, organizado por el Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires junto con el Centro Cultural Ricardo Rojas y fue traducida al inglés en el marco del concurso Teatro en traducción Argentina-Sudáfrica.

Flor Braier 

Como actriz participó en obras como: Spetto Corrido, dirigida por Cecilia Lagar; Pic Nic dirigida por Mariana Punta; Popi,dirigida por Yago Morera con la colaboración del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (Govern de la Generalitat de Catalunya), Ruido de Hombre, dirigida por Rubén Sabadini, El animador obra escrita y dirigida en colaboración con Federico Buso y Walter Jakob. También participó como actriz en Ciclo Polaroid en la Sala Freedonia, en Barcelona y en el Ciclo Solemnes en el Club de Teatro Defensores de Bravard.

Como música y cantante participó en Momentos espaciales, como miembro del grupo de música experimental D’Airessang en la Sala No Avestruz. Acaba de realizar una gira europea donde presentó su EP solista “Pony Feelings”. Tocó en ciudades como Londres, París, Madrid, Barcelona, Valencia.

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