*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Luego de haber recorrido la Argentina y haberse representado en Mexico y España,

La Compañia Nacional de Fosforos

presenta

Desde el sabado 25 de agosto en Patio de Actores

Damiens

El cuerpo de los condenados

Unipersonal de Cristian Palacios

Imagen

Una arriesgada y novedosa dramaturgia sobre la vida de Robert-François Damiens, frustrado asesino de Luis XV y su brutal ejecución publica en el Paris anterior a la Revolucion Francesa. A partir del libro de Michel Foucault, Vigilar y Castigar, la obra se plantea si es posible dar cuenta de la totalidad de la vida de un hombre, entender sus puntos de vista, sus deseos, sus sueños, como es posible hablar de la muerte, la tortura y el encuentro frente al poder de todos los sueños humanos.

La alusion en una unica frase a la desaparicion de niños en Buenos Aires, en 1976, abre el abanico de los sentidos: del sufrimiento de un solo hombre al de todos los hombres y del drama individual de Damiens al drama de la injusticia social en toda la historia humana.

Ficha tecnica

Autor: Cristian Palacios

Interpretacion: Cristian Palacios

Direccion y puesta en escena: Paula Brusca De Giorgio

Iluminacion: Ricardo Andrade Jardi

Vestuario: Natalia Alayon Bustamante

Asistente de escena: Juan Manuel Caputo

Prensa: DucheZarate

Producción ejecutiva y Desarrollo del Proyecto

Produccion General: Compañía Nacional de Fósforos

Funciones: Sabados a las 19hs

Localidades: $ 60.- Estudiantes y jubilados: $ 40.-

Patio de Actores – Lerma 568 – 4772 9732

Tenor, compositor, arreglador y director. No toca un instrumento sino todos los que su voz le permite. Forma parte de un sexteto llamado Cabernet, en el cual, cada músico interpreta sonidos, ritmos y melodías, conformando unas exquisitas variaciones.

Él y su conjunto conforman distintos tipos de música – ya que cada tonalidad en la voz de los cantantes, es diferente – y canciones en las cuales se le suele dar una dinámica diferente, una vuelta de tuerca.

Nos entrometemos en su vida por unos instantes…

1) Alejandro Dolina, ¿qué sentís cuando te plantás en un escenario para mostrar lo que sabés hacer tan bien?

No estoy seguro de que lo que hago lo haga tan bien, pero sí sé que hago lo que me gusta. Y arriba del escenario, haciendo música y con las personas que quiero hacerlo, me siento feliz. Diría que el escenario es el lugar donde más disfruto haciendo música.

2) ¿Cómo se te ocurrió y, a partir de qué idea, llevar a cambo este proyecto, actualmente tan bien consolidado?

No se me ocurrió a mi, en verdad. La reunión inicial de Cabernet la organizó Pol González y estábamos Manuel Moreira, Marcos Lozano y yo. Luego se sumaron Diego Mercado y Diego Pietropaolo. En principio, queríamos armar un grupo al estilo Take 6, un grupo vocal norteamericano que hace una mezcla de jazz con góspel. Empezamos cantando sus arreglos, y luego llegó el momento de tomar un rumbo más propio. Entonces empezamos a arreglar y componer nuestro propio repertorio, dándole una identidad al grupo. Hoy en día estamos más abocados a la música latinoamericana; de hecho, nuestro próximo CD, “¡Bombo!”, está compuesto íntegramente por repertorio latinoamericano.

3) Participaron en discos de artistas famosos como: Helena Cullen, Tangoloco, Les Luthiers y Roxana Carabajal. Si tuvieras que elegir el estilo de música, ese que te pone la piel de gallina y que te define como artista, ¿cuál sería

No defino la música que me gusta o no me gusta por estilos. Y, honestamente, no encuentro un hilo conductor definido entre aquellas músicas que me conmueven o no. Es más, hay muchísima música que considero excelente, y no me conmueve en lo más mínimo. Te puedo nombrar a los Beatles como una música que en general me conmueve, pero hay muchos más y muy diversos.

4) Algo que me intriga, ¿por qué la decisión de que sean seis hombres?

Como dije antes, la idea al principio era sonar como Take 6, que son seis hombres también. Es una cuestión de sonido: seis voces masculinas suenan distinto a un grupo mixto. Igual, se puede sumar al grupo a nuestra manager, Ianina Trigo, y ahí ya no somos más todos tipos.

5) Más allá de toda tu formación académica, ¿en qué momento sentiste que querías dedicarte a la composición? ¿Es algo que tenés algo innato – de alguna manera – desde niño?

Me gustaba la música desde chico y consideré que tenía más facilidad para eso que, por ejemplo, para los cálculos complejos, la abogacía o la medicina. Supuse que podría ser más feliz dedicándome a la música, pero no tengo ninguna historia de niño prodigio o algo por estilo como para justificar mi elección por la composición.

6) El abanico de estilos musicales que recorren es muy amplio pero, a su vez, las características de los temas apuntan a un público de élite. ¿Es lo que buscan en este recorrido?

No nos interesan las élites. Sí nos interesa que la mayor cantidad de gente posible pueda apreciar, y llegado el caso, disfrutar de lo que hacemos. Lo que nosotros hacemos puede ser difícil de hacer, pero en ningún momento nuestra intención es reforzar esa idea. Más bien lo contrario: sobre todo en nuestros shows, buscamos desolemnizar, desacralizar, que se note que nos divertimos. Usamos mucho el humor para eso. Lo que menos queremos es hacer música poniendo cara de “qué difícil es esto que hacemos, sólo unos pocos lo podrán apreciar”.

7) No podemos obviar la típica pregunta: ¿por qué le pusieron al grupo Cabernet?

Siempre llega el momento donde un grupo debe decidir su nombre. Hicimos una lista de nombres posibles y todos eran pésimos. Uno era Cabernet Sauvignon. Alguien sugirió ponerle “Cabernet” a secas. La votación salió 4 a 2 a favor. Creo que quedó porque suena bien. Después, que el resto busque relaciones más interesantes.

8) Ser el hijo de Alejandro Dolina, ¿te facilitó un poco el camino, en cuestión de contactos con artistas famosos?

Yo creo que todavía estoy transitando un camino y que no llegué a ningún lado, aun. También sé que es un camino bastante difícil. Tener el padre que tengo es una suerte, pero no por las puertas que me abre “ser el hijo de”, que en rigor de verdad no son tantas, sino porque tengo un padre con el que comparto muchísimas cosas. Lo quiero mucho, lo admiro mucho y es un gran padre.

9) ¿Cuál es tu sueño?

No lo tengo claro. Creo que tengo millones de sueños, que debe ser lo mismo que no tener ninguno…

Mariela Verónica Gagliardi

De fondo, la peluquería. Seis víctimas del tan sobrevaluado amor.  Estas mujeres, que ya están danzando cuando uno no llegó a acomodarse en la silla, cuentan sus historias con sus cuerpos. Cada una ha vivido el amor de formas diferentes.


Nodonde es ese espacio que no se explica, que es necesario habitar. Un espacio que late, como si se encontrara dentro del vientre materno. Como si se pudiera escuchar el palpitar del corazón.  Estas seis mujeres han pasado por todo: el engaño, el desengaño, el dejarse llevar por las pasiones, la superación, la fuerza, han enfrentado hasta el sinsentido  que la vida deja a veces, ese sabor amargo en la boca, cuando desaparecen los besos con gusto a frutilla, cuando se debe dejar de estar enamorada.
En un dinámico vaivén de los cuerpos en escena, sensuales, femeninos y románticos, van narrándose cada una de estas historias. La música nos ayuda a meternos a fondo en la cuestión femenina divertida, de secadores de pelo, de tacos y baile al ritmo de la electrónica. Y de repente silencio, manipulación del espacio en un juego de telas y la voz de una de ellas repitiendo una frase triste y poética, hasta que se diluye esa voz y se hacen pequeños los bailes de las otras, apagando la risa y generando una melancolía de llanto y almohada.
Utilizando objetos que son claves para danzar  y, a través de ellos, contar con muchas imágenes, lo que se quiere decir. Una camisa, que es la camisa de un él que ya no está, o una revista pasatista de salón de belleza. La necesidad de un corte de pelo que es transformado en necesidad de cambio de vida. Una silla en el medio del espacio, las ganas de huir, la fuerza del medio que nos dice que no, que hay que seguir.
Una obra para el alma. Con una impronta de mujer: suave, limpia, prolija, de pies en punta y brillo en los ojos. Estas chicas alteran en cada función el vestuario, los elementos y hasta el texto quizás improvisando, dando un carácter único e irrepetible a cada una de ellas.

La obra Nodonde, nominada a Estrella de Mar 2012 como mejor espectáculo de danza Marplatense, de la Compañía de danza-teatro Quantum, se estará presentando todos los meses en El Galpón de las Artes (Jujuy 2755 – Mar del Plata), que ya es, prácticamente, un hogar para estas mujeres. La fecha para el mes de septiembre, es el día 15 a las 21 hs.

Ficha técnica:
Dirección general e idea: Gimena Torti.
Dramaturgia: Clara Andrade.
Coordinación coreográfica: Gimena Torti.
Coreografía: Creación colectiva. Compañía Quantum.
Intérpretes: Florencia Álvarez, Yésica Alfiero, María del Mar Castranuovo, Virginia Covelli, Natalia Pérez y Gimena Torti.
Asistente de dirección: Clara Andrade.
Video edición: Virginia Covelli.
Asesoramiento musical: DJ Polett.
Asesoramiento escenográfico: Mariana Pellejero.
Construcción y diseño de elementos escenográficos: Martín Mendiola.
Sitio web: http://www.quantum-ciadedanza.blogspot.com

Melisa Morini

Las luces disminuyeron su esplendor, el telón se abrió y las melodías de tango comenzaron a sonar.

Al instante ella hizo su aparición…

La cantante, Zully Goldfarb, comenzó entonando «Mano a mano», «Esta noche me emborracho», «La vitrina» y «Los pájaros perdidos». Los aplausos no pararon de sonar y sentí esas cosquillas en las palmas, al borde del dolor gustoso.
El clima de Velma Café iba haciéndonos entrar en calor y el pecho de cada uno estallaba, de alegría y potencia, al escuchar «Por una cabeza». Tuvimos la suerte de cantar, junto a ella, dicho tema al igual que «Nostalgias» ya que nos dieron, impresas, ambas letras. Luego, la milonga «Se dice de mí», el tango «Loca» y «El motivo», produjeron un atmósfera donde el entusiasmo reinaba por completo.

Realmente, es sorprendente, cómo todos estos temas tan conocidos en el mundo del tango por ser clásicos, no cansan, no pasan de moda y en la voz de Goldfarb cobraron vida, nuevamente. Ella, con sus rizos rubios y su sonrisa de niña feliz, nos presentó TangoBA, su nuevo espectáculo que estará hasta fines de septiembre.

Pero, ¿qué tiene ella que no tenga otra? Sin ánimos de comparar, puedo dar fe que, Zully, es especial porque no necesita demostrar lo que sabe, ya que lo transmite. No necesita decir quién es ni cuántos años lleva de trayectoria, porque es un ícono en el ambiente y quienes aún no la escucharon les doy la orden de que lo hagan, porque es increíble su puesta en escena.

A mitad del recital, ella fue a cambiar su vestuario, para deslumbrarnos con otro de sus impresionantes vestidos brillantes y, mientras, tuvimos el placer de ser acompañados por la orquesta, la cual tocó «Verano porteño» y «Libertango». Pablo Saclis, tuvo la habilidad de acariciar cada una de las notas de su piano, al son de estos tangos tradicionales, mientras dirigía a sus compañeros: Carolina Cajal (Contrabajista) y Rubén Slonimsky (Bandoneonista). Ambos músicos, también tuvieron una actuación muy destacable.

Así fue como el bandoneón marcó las canciones, el piano las llevó de la mano y el contrabajo les dijo a los dos dónde remarcar. Y como si esto fuera poco, también se hizo presente una pareja de bailarines para desplegar sus destrezas de tango-escenario.

Cuando Zully volvió a las tablas, nos deleitó con uno de sus tangos en idish («In der fintzter»). Nos contó, brevemente, la historia de cómo las personas que migraron a la Argentina, huyendo de la Guerra, compusieron estos poemas. Pablo, se dedicó a ultimar detalles y a hacer los arreglos correspondientes, como para incluir al Bandoneón y que suene más autóctono.

También pudimos escuchar » Qué buena fe», «Amurado», «Besos brujos», «Siempre se vuelve a Buenos Aires» y una yapa de dos temas más.

El espectáculo fue muy entretenido porque ella, no solo es cantante sino intérprete, lo cual es una fórmula perfecta, para el sentir de ella y nuestro, como público.

Esta Artista con mayúscula, lleva en su corazón el ritmo, desde pequeña: «No vengo de una casa de artistas, no vengo de una casa de cantantes, de músicos. Pero vengo de una casa donde se escuchaba mucho, música. Y, se trabajaba al lado de una radiecita y allá estaban esos tangos, esas novelas y todo lo que se escuchaba en esa época».

Las localidades cuestan $80.

El show es el domingo a las 20.30 hs.

Prensa: Ayni Comunicación.

Mariela Verónica Gagliardi

Después de haber vivenciado el recital de Dispersos, quise conocer un poco más sobre la vida de este gran guitarrista, quien parece tener una personalidad humilde pero un as en la manga. ¿Qué hay detrás de este músico?

¿Se puede decir que, además de guitarrista, sos el que lleva la idea de los temas, los compone y también organiza al grupo?

Sí. Llevo la idea de los temas pero la composición final se hace, entre todos, en la sala. Ir a la sala, semanalmente, durante dos años, se ha hecho religioso. Nadie faltó nunca a un ensayo. A veces, cuando lo pienso, me sigue resultando llamativo. Y crear temas con amigos músicos, que gustan estar tantas horas sin mirar el reloj, se empieza a tornar muy divertido y, a la vez, se vive un proceso super creativo donde se aprende mucho. Organizo el grupo, estoy en demasiados detalles… ojalá se vea el resultado de eso.

Fuera de la banda, ¿qué música solés escuchar?

Escucho música muy variada. Realmente me gusta todo y a todo le encuentro algo interesante. Tengo como todos, mis debilidades. Guitarristas como: Mark Knopfler, Steve Morse y tantos otros. Pero ahora escucho mucho lo que está saliendo o lo que está de moda. Me intereso mucho por lo que a la gente le gusta y, escuchar lo nuevo o lo que está de moda, me sirve para el proceso de composición. Cuando escucho a guitarristas como Mark, disfruto y me encanta. Cuando escucho lo nuevo, lo estudio tanto que no estoy seguro si lo disfruto demasiado o si estoy estudiando y aprendiendo. 

Se te ve una persona muy tranquila y, en el escenario, me atrevo a decir que sos el que menos se desplaza. ¿Hacés alguna rutina zen?

¿Deberia? (risas). En el escenario soy una pesadilla, estoy escuchando todo lo que pasa, desde viendo las luces, la gente y si la está pasando bien, cómo estamos sonando todos, sus gestos y, principalmente, en el sonido de mi guitarra. Si todo fluye bien, entonces empiezo a relajarme y disfrutar. Cuando algo, por más minimo que sea, no está a la altura de lo que pretendo, empiezo a pensar en eso y no logro disfrutar del todo. No soy de desplazarme mucho, pero te das cuenta enseguida por el tamaño de mi sonrisa. Cuando la cosa va bien, es un gran sonrisa.. ¡y mi boca es grande! De todas maneras, debería trabajar en esto… ¿está bueno el zen?

¿Cómo fue aquel día en el que se conocieron entre todos? Tuvieron feeling de entrada?

El primer día no lo olvido más. Nos estábamos estudiando así que había algo de nervios. No pasó demasiado ese día, excepto hablar, contar el proyecto y tocar un rato. A medida que pasaban los ensayos y tantas cosas entre nosotros, empezó a fluir una onda increíble. Actualmente, nos decimos de todo, nos reímos y nos matamos por igual. Pero, como dije antes, nadie falta a un ensayo y somos un equipo, y vaya que lo disfrutamos. También ayuda que la banda va creciendo y el proyecto se va tornando en realidad. Es importante, creo, tener siempre objetivos… y cumplirlos. Eso nos va fortaleciendo y nos ayuda a seguir soñando y creando.

Además de tocar con Dispersos, ¿tenés algún proyecto personal de música u otra temática?

Siempre tuve el sueño de tener una banda instrumental, donde yo sea el único guitarrista y hacer rock fusión o algo así. Una onda Satriani o Vai o similar. Algo más egocéntrico, por decirlo. Pero cuando lo bajo a tierra entiendo que me consumiría muchas horas, para lograrlo, y por ende me sacaría horas de Dispersos. Y, la realidad, es que estoy disfrutando muchisímo de nuestra banda, así que lo dejo como fantasía. Cada tanto, vienen amigos a tocar a casa y me saco las ganas improvisando y tocando un rato. También, lo hago solo en mi estudio y, aunque sea por unos minutos, me siento, o mejor dicho fantaseo, que soy Van Halen. Con eso es suficiente, y aparte, es una buena excusa para ¡practicar!

¿Cómo imaginás tu vida de acá a 5 años?

Mmm, no proyecto a tan largo plazo. Ahora mismo, ando preocupado por lo que va a ser de nosotros en el verano. Me gustaría salir de gira a Mar del Plata, Rosario, Córdoba y Uruguay. Si me voy muy lejos en el tiempo pierdo la capacidad de proyectar en lo inmediato y de crear nuevos objetivos realizables. Y hay tanto por hacer, desde lo musical hasta lo comercial, que incluye radio, campañas, shows con invitados, distribución del disco, terminar lo que empezamos, que es el segundo disco, producción de video clips, viajes al exterior, me gustaría ir algún día a USA y a Inglaterra de gira, etc. Así que, lo único que me puedo imaginar de acá a 5 años es tener 3 discos, mínimo, con un repertorio suficiente de temas en español e inglés, como para tocar en cualquier lado de este planeta y que la gente nos pueda conocer y disfrutar.

Si de sentir se trata, no hay límite. Pero si de accionar se trata, la mente humana suele encasillar, estereotipar, hacer énfasis en algo y tener miedo por sobre todas las cosas.

¿Qué siente el corazón de una persona cuando quiere hacer algo pero sabe que la sociedad lo discriminaría?

¿Qué siente el corazón de una persona cuando sabe que encontró lo que tanto deseaba pero no lo puede exprimir al máximo?

En Triciclo: Pedro Velázquez, Johanna Sciarrotta y Augusto Fraga; nos demuestran cómo es posible vivir una relación de a tres. Con enamoramientos, deseos, aciertos, fracasos, conflictos, desencuentros y reencuentros.

Johana y Pedro son pareja y viven juntos. Pero Augusto, quien acaba de romper con su esposa, va a ingresar en la intimidad de sus amigos, así como de repente. Los tres se llevan muy bien y tienen esa adrenalina típica de la juventud. Al principio son todas flores las que se tiran entre ellos pero, más tarde, surgen los celos y competencias.

No imaginen una típica historia al estilo Montaña Rusa. Hay un equilibrio muy interesante entre los diálogos que existen entre ellos, los monólogos que encabezan y también las canciones que interpretan; las cuales entrelazan este maravilloso cuento.

Este musical, no requiere una gran escenografía porque lo que se destaca es el guión, las actuaciones y las potenciales voces de los artistas. Tienen unos matices muy lindos y diferentes entre sí que logran potenciar, aún más, la historia.

En cuanto a la iluminación, logra estar en un plano principal y no de fondo, como suele ocurrir en varios espectáculos. La oscuridad y la luz (así como la alegría y la tristeza), son fundamentales y consiguen un efecto único en cada una de las escenas.

Retomando la historia, tienen que presenciarla para ultimar detalles. Acá tienen un adelanto e incentivo para estar el próximo viernes, allí sentados, frente a ellos.

Eso sí, les voy a dar unos consejos: si tienen la mente de la época de las cavernas, traten, aunque sea por una hora y media, de ser libres. No piensen, no condenen. Vivan esta experiencia que les cambiará un poco la perspectiva.

Si son amplios en su forma de pensar, entonces a disfrutar se ha dicho.

Actores alternantes: Eli Lubieniecki, Augusto Fraga.
Dirección de actores: Adriana Cuellar.
Iluminación, Video y Fotografía: Diego Saggiorato.
Stage manager: Silvia Otero.
Supervisión vocal: Andi Espinel.
Vestuarios: Lentos varios VOL2 (Rose Melody).
Maquillaje: Carolina González de León.
Producción ejecutiva: Kevin Mansilla.
Prensa: Ayni Comunicación.
Música original, Arreglos corales y Dirección musical: Carlos Pérez Banega.
Libro, Letras y Dirección general: Pedro Velázquez.

Quedan aún 2 funciones de la obra.

Viernes 00 hs (madrugada del sábado)

Duración aproximada: 1 hora y 30 minutos.

Localidades: $60.

Teatro La Galera (Humboldt 1591 – C.A.B.A).

Mariela Verónica Gagliardi

Después de que se prendieran las luces, los chicos se quedaron un ratito más: firmando autógrafos, repartiendo púas, remeras y hasta los palillos del batero. El público, conforme y a gusto con el concierto que acababan de ver, se fue retirando, todavía agitando los brazos y las remeras.

Luis, que forma parte del grupo que viaja con la banda, me convidó algo para tomar y me dijo que sea paciente un poquito, que enseguida podría pasar a charlar con ellos. Dicho y hecho. En seguida me abrieron la puerta del camarín y con la mejor de las ondas me invitaron a sentar. Argumenté robarles sólo unos minutos y ellos, dispuestos a conversar, se acomodaron cerca mío. Prendí el grabador y salió algo así.

¿Cómo están? ¿Cómo los recibió Mardel, pese a la lluvia?

Bien, muy contentos. La verdad, de una forma sorpresiva, porque la última vez que tocamos acá hubo una convocatoria mucho menor, así que felices. (Eli Suárez).

Sí y, a pesar de la lluvia, vino un montón de gente que nos hizo el aguante y se la bancó de diez. (Diego).

Los dos temas nuevos que tocaron, ¿qué representan?

Para nosotros, representan poder seguir adelante con la banda. Las dos temáticas, de alguna manera, coinciden en eso. El tema “Un taxi” – con letra de Korneta – si bien esta hecho hace muchos años, representa lo que estamos viviendo en este momento de la banda. Por lo que dice la letra, filosóficamente, de pelear por amor, en un momento la letra dice tengo que seguir como si fuera un gran campeón peleando por amor. “Puño y letra”, también habla de eso, mas en este momento, después de la decisión de seguir adelante como trío. En ese sentido coinciden. (Eli Suárez).

 Claro, tiene como esa frescura de la nueva etapa de la banda, viene acompañado por esa parte, eran temas inéditos y también era inédita hasta ahora, la formación de la banda. (Diego).

¿Están pensando en grabar un nuevo disco, donde incluyan estos temas?

Por ahora, la novedad son estos dos temas, pero creemos que de a poquito terminarán en un disco. Por lo que se ve, a la gente le han gustado, tuvieron buena recepción asi que serán incluidos en el próximo trabajo. (Eli Suárez).

Noté que tienen una muy buena relación con el público, que pese a los cambios en la formación de la banda o hasta inclusive un poquito en el estilo, se mantiene muy unido lo que es escenario – público, ¿qué opinan del público que los sigue?

Particularmente, acá en Mar del Plata, nos sorprendió porque no hemos tenido esta respuesta en presentaciones anteriores. También se está dando en general, en recitales en Buenos Aires y en las provincias. Estamos creciendo juntos. (Eli Suárez).

Partimos desde el respeto y el agradecimiento hacia nuestro público, todo es bien recibido de ellos. (Paulo).

Han andado de gira este año, ¿cómo les fue en el resto de las provincias que han visitado?

En general muy bien. Estos últimos meses han sido intensos y nos sentimos muy bien en donde estemos. (Eli Suárez).

¿Cómo viven la música?

La música es una forma de expresarnos y ser uno mismo en esencia. No sé si es un oficio, una profesión. (Paulo).

En realidad yo siento que somos con la música. (Diego).

Capaz podemos decirte que es nuestra vida, que es lo que nos une. Es lo que los tres elegimos: ser parte de la música. Eso genera un respeto mutuo, sobre la marcha fuimos haciéndonos amigos. En nuestro caso, no empezamos como amigos del barrio que se pusieron a tocar, sino que tocando nos conocimos. (Eli Suárez).

Algunas de sus letras cargan con una crítica visible hacia parte de la sociedad, a los medios, al poder, ¿qué intentan transmitir con sus canciones?

Sí, es verdad, tiene una orientación la banda.  Por otro lado, esa conciencia social que tiene que ver con cosas políticas también, nace siempre de algo filosófico. Entonces podés ir más allá de lo político y social, porque esta bueno para pensar. Tratamos de ver eso, de escuchar las letras que cantamos, cómo nosotros podemos interpretar eso que decimos, nos sentimos muy representados. Hay otras canciones que son de amor  y otros temas,  que ni siquiera hablan de algo específico, porque si me preguntás de qué habla “Mezclas raras”, no lo sé. O “No puedo parar mi moto”,  que es uno de mis temas preferidos, no lo sé,  es un misterio. Lo mejor es el misterio. Es vivir eso que es tan misterios. No es matemática, no hay un 2 + 2. En el caso de las letras, somos de prestarle atención, tratamos de que haya una armonía con la música, la letra y la música se complementan, la composición y la interpretación van de la mano, y tratamos de poner en práctica lo que decimos. (Eli Suárez).

¿Cuáles son las próximas fechas programadas?

 Y sigue toda la gira hacia el sur: 31 de agosto en Bariloche, primero de septiembre en Neuquén, y bueno, las giras se programan y trabajamos con las pilas para cumplir con todo y estar en todos lados. (Paulo).

Muchísimas gracias, felicitaciones por esta noche. Espero volver a verlos.

El 21 de septiembre estaremos en La Plata, te esperamos. (Eli Suárez).

¡¡ Gracias Gardelitos!!

Melisa Morini

Pese a la lluvia, que parecía haber llegado para instalarse, me dirigí como muchos otros seguidores de la banda, hacia la puerta del bar que esta noche alojaría a los tres músicos que conforman Los Gardelitos. Alrededor de las nueve de la noche, de ese neblinoso viernes portuario, nos encontrábamos reunidos en la puerta de Abbey Road  y hasta las dos esquinas, un monton de jóvenes, algunos  embanderados en trapos rockeros con las insignias de la banda.

Todos llevaban bajo el brazo una bolsita de nylon. Se podía percibir que se trataba de un alimento no perecedero, condición junto a la entrada, para ingresar al show. De forma ordenada y tranquila, se fue llenando el boliche, muchos pasaron a sentarse en el piso frente al escenario, otros en mesas, muchos parados.  Cerca de las diez de la noche se apagaron las luces y cortó la música, el telón rojo corrió sus telas y las guitarras nos dijeron  que comenzaría la función. Sobre el escenario, cuatro pibes reunidos por la música bajo el nombre de Sucios y Descarrilados, hicieron de teloneros durante una hora, dejando al público con calor y energía , para lo que se vendría.

Después de los agradecimientos y los aplausos, se hizo un corte para dar paso a esta nueva y ansiada apertura de telones. Se escuchó el tanguito religioso y la banda abrió la noche con “Puño y letra”, uno de los dos inéditos que se presentarán hoy.  Eli Suárez, en voz y guitarra, Diego Rodríguez, en bajo y voz y Paulo Bellagamba en batería; pasearon al público por toda su discografía. Sonaron “Gardeliando”, “Cobarde para amar”, “Amando a mi guitarra”, “Dueños del poder”, “No puedo parar mi moto”, entre otros; mientras el público cantaba y agitaba transformando en conversación el recital.

Cada unos cuantos temas, la banda hacía un pequeño corte para tomar agua y charlar con el público, agradecer el momento y la alegría compartida entre todos esa noche. Los chicos de Flores se sacaron los sombreros tangueros y continuaron rockeando sobre el escenario que portaba una escenografía de nuestro Buenos Aires querido, con sus faroles y sus adoquines.

“Korneta no se murió está tocando con Pappo para los pibes de Cromañón”, fue uno de los versos preferidos de la audiencia en los silencios de la banda. Eli Suárez, recordó otros recitales en la ciudad, cuando su viejo lideraba el conjunto. Una de las pocas y privilegiadas ciudades que lo vio tocar al fallecido artista.

La banda tocó 25 temas durante la función. Ya para ir cerrando, lo hicieron con “América del Sur”, “Anabel”, “Mezclas Raras”, “Todavía quieren más”, “Nadie cree en mi canción”, y “Un taxi”. Este último, es el segundo de los inéditos que la banda anunció que presentaría a lo largo de la noche. Después de que la gente se cansara de bailar y cantar, Eli agradeció la actitud de todos en conseguir 500 kilos de alimentos para el comedor Virgencita Gaucha del barrio Las Heras, y a la ciudad que les dio un caluroso abrazo de bienvenida.

Melisa Morini

Hoy, estuvimos en el recital de una banda de pop y rock, con un estilo muy definido. La cita fue en Velma Café a las 21 hs.

«Dividir el esfuerzo, la atención o la actividad, aplicándolos desordenadamente en múltiples direcciones». Esta es una de las acepciones que la Real Academia Española le da al término.

¿Se relacionará con la banda en algún aspecto? ¿Será por desordenados o querrán marearnos y que creamos que son algo que no son?

Para aquellas personas que aún no tienen el placer de conocerlos, les acercamos a Dispersos, quienes nos hicieron cantar, saltar y vibrar con un repertorio muy variado. Es la segunda vez que se presentan en público (anteriormente lo hicieron en Niceto Club) y nos dieron a conocer temas nuevos y de su primer y único disco “Earn this soul”.

Esta banda, se conformó hace aproximadamente un año y los seis integrantes, super concentrados y opuestos a su nombre, ambientaron la noche con canciones en castellano, en inglés y, también, mezclando ambos idiomas.

Un dato a destacar es que tuvieron que habilitar el sector de arriba porque todas las entradas se agotaron y varios de los fans no pudieron estar junto a sus ídolos. Será que tienen que seguir aspirando a lugares grandes donde todos sus seguidores puedan acceder. Pero no desesperen, que el 27 de septiembre se volverán a presentar en Velma así que vayan pensando en las entradas.

Si ingresamos a su sitio web y vemos la estética que tiene, inmediatamente notamos que se trata de una propuesta especial y distinguida. Es cuestión de que perciban auditivamente cada uno de sus ocho temas, que están disponibles on line, para que se den cuenta de que hay acordes que nos transladan al mundo del Heavy Metal, para luego llevarnos al pop y luego conducirnos al rock más melódico. Estos pasajes son los encargados de hacernos sentir emociones diferentes en breves momentos.

Logrando cerrar los ojos y escuchándo sus melodías en vivo, podemos convencernos de que estamos en una época pasada. Podría ser en los años 70′. Dos Guitarras (Sebas y Tomi), un Bajo (Ia), Teclados (Diego) y Batería (Mariano), son los encargados de llevar el ritmo de Dispersos.

Pudimos ingresar, con nuestro ticket, a esos momentos en que la música solía elaborarse y componerse, meticulosamente bien. Cada uno de los instrumentos que aparecen en escena, se justifican y las voces de Delfina y Tomás, completan la magia.

Si bien, como decía anteriormente, es la segunda vez que hacen un recital, no lo parece. Tienen una conexión con su público, admirable. En este corto tiempo, hasta pudieron establecer códigos con él.

Son seis talentosos, amigos entre sí, que fueron convocándose unos a otros hasta conformar esta agrupación. Van por más, siguen creando, siguen progresando y esos recitales íntimos les servirán para conocer, inteligentemente, a cada uno de sus fans.

¿Quiénes pueden acudir a verlos? ¡Todos! Grandes, chicos, jóvenes. Basta con tener ganas de pasar un agradable momento y memorizar cada una de las estrofas, como para que anheles poder cantar, en su próximo show, todo el repertorio, junto a ellos. Es lo mínimo que se les debe como recompensa.

Dispersos:

Voz: Delfina

Guitarra y Coros: Tomi

Bajo: Ia

Batería: Mariano

Teclados: Diego

Guitarra: Sebas

Mariela Verónica Gagliardi

Cada obra de teatro es como un nuevo descubrimiento. Estamos acostumbrados a que se guionen los diálogos, a que los actores nos conduzcan por un camino, a que la música nos ambiente las escenas… pero, ¿se imaginan cómo sería una historia no narrada con palabras ni en silencio? ¿Se imaginan como público no subestimado? ¿Les gustaría zambullirse en una aventura donde no puedan saber qué va a pasar hasta no terminar de transitar, junto a los artistas, la obra?

Al llegar al Salón Siranush, empecé a observar al público. Siempre tiendo a llevarme alguna que otra sorpresa al respecto. En esta ocasión, como era el día del niño, asistieron varios infantes junto a sus padres. Varios mayores, no sabían que no era una puesta en escena para chicos, sino apta todo público. Una madre, me pidió explicaciones al respecto y muy enojada me citó una crítica de un diario muy conocido en el país, donde recomendaban Bambolenat para niños. Traté de explicarle que no formaba parte de la producción, como ella creía. A los minutos, se apagaron las luces por completo, y comenzó el show.

Me llegaron a caer hasta lágrimas de la emoción, al presenciar junto al escenario, cada dibujo ilustrado con arena, por Ale Bustos. No sé si alguna vez tuvieron la oportunidad de ver gráficos de paisajes hechos en el momento. Pero les aseguro que cada trazo, cada árbol, cada sol y cada recorrido tenían un don. ¿Cómo se pueden dibujar tremendas obras de arte, en vivo, y coordinarlas con la actuación de un excelente actor, detrás del escenario, al estilo de sombras?

Ale Bustos, a partir de muy pocos elementos, diseñó todo lo que necesitó para que Bambolenat, sea  – hace años – un éxito y nos deje con ganas de más. En cuanto a la técnica que utiliza el ilustrador, se llama Sand animation (o arte con arena). Esta técnica es milenaria y se basa en crear imágenes sobre una superficie translúcida retroiluminada, la cual se cubre con arena. Sus bolígrafos son sus propias manos que definen cada figura y objeto. A su vez, dichos dibujos son proyectados en una pantalla mediante una cámara de video. Es así como la historia se narra a partir de secuencias, que son ambientadas, musicalmente y con efectos, como para marcar el paso de una hacia otra.

¿Cuánto puede tardar un artista en pintar un paisaje y que quede perfecto? Ale, puso en marcha su reloj y tardó pocos segundos, entre una escena y otra. Se puede practicar una canción y que quede afinada o una coreografía y que quede sincronizada, pero ¿cómo puede un dibujo ser logrado en tan poco tiempo y en el momento preciso. No fue una imagen de fondo, fue el lugar por donde el actor – que hacía de sombra -, caminaba, se desplazaba, perseguía su sueño, buscaba a su amor, moría…

¿Cómo se puede ser tan preciso como para no escapar al mínimo detalle?

Todo ocurría en el momento, pero mostrado a partir de una pantalla central, a través de la cual fueron ocurriendo las acciones, peripecias, logros y fracasos del personaje principal (Matías Haberfeld). El relato nos muestra el nacimiento de un hombre, quien se enfrenta a la naturaleza, al amor, a la desolación y a sí mismo.

A su vez, los paisajes, que en su mayoría remitieron a muy bonitos bosques, desiertos asiáticos, entre otras cosas; fueron acompañados por música étnica (árabe e hindú, por ejemplo), tocada y cantada en vivo, al igual que los títeres proyectados en la pantalla por Natalia Gregorio.

Los sonidos provenientes de diferentes instrumentos como: didjeridoo, mrindangam, berimbao, cuencos tibetanos, platillos, laúd, y percusión oriental, nos invitaronn a transportarnos, por una hora, a una magia indiscutible.

Pero, esta idea espectacular, fue acompañada por un actor en el escenario (Juan Pablo Sierra), vestido de hindú, sin pronunciar vocablos, pero danzando e interviniendo con la sombra de Matías. Este hindú sabía lo que iba a ocurrir, porque lo leía en su gran libro de aventuras.

Por otro lado, el Sand art es muy poco utilizado en nuestro país, pero sería excelente que este grupo y otros puedan seguir adelante con la difusión y proyectos porque, realmente, nos hacen sentir como experiencia: que estamos humanamente vivos.

Por último, quisiera responderle a la señora del principio, que la felicito por haber llevado a sus niños, ya que en ningún momento pudieron aburrirse ni dejar de asombrarse con lo que observaban. Quizás, sea momento de dejar de lado el temor por lo desconocido y dejarse llevar de la mano de los artistas.

Un espectáculo de esta categoría no merece solamente aplausos de pie sino un click para que todo el mundo del arte siga evolucionando.

Elenco:

Actor: Matías Haberfeld.

Títeres: Natalia Gregorio.

Dibujos de arena: Ale Bustos.

Música: Germán Cantero, Gabi Landolfi, Douglas Felis.

Puesta en escena: Juan Pablo Sierra.

Voz Diosa: Naymi García.

Vestuario: Lidia Benítez.

Bambolenat pertenece a la Compañía Sombras de arena.

Se presentan por última vez, los viernes 19 y 26 de agosto a las 21 hs.

Localidades a partir de $80.

Salón Siranush (Armenia 1353 – C.A.B.A).

Mariela Verónica Gagliardi