*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Hechizando hombres

Embrujadas de amor

El teatro Gargantúa, preparo para este show, un espacio al estilo café concert; a partir del cual se facilita el estilo del musical y todo lo que este conlleva.

“Embrujadas de amor”, es una puesta escena femenina y feminista en un punto, pero sin llegar al extremo donde se anula al hombre como tal. De hecho el único en las tablas es el pianista (Leandro Becker) que las acompaña de principio a fin y realiza algunas intervenciones a nivel dialogo. Por otro lado y de forma sorpresiva, el director y guionista es también masculino: Claudio Cabré.

Canciones como “Sabor a mi” y “Arrancame la vida”, nos introducen a la historia, una historia integrada por cuatro mujeres (Florencia Rovere, Belén Caccia, Gimena Lima Jofre y Anita Frattin), quienes tienen temperamentos y estilos de vida diferentes, pero coinciden, todas, en que el amor es lo más importante en el mundo.

Cada una de las artistas tiene su espacio para demostrar su talento, realizando breves monólogos -que servirán como pie a la siguiente canción-.

Opiniones sobre el amor y realidades graciosas, serán la entrada temática al universo romántico, continuada de la mano de “La felicidad” (Palito Ortega). Después, seguirán monólogos como: lo que los hombres ven en las mujeres y la histeria, el casarse con un hombre de dinero (y los conflictos que eso trae, comparado con sacar un préstamo en el banco) y  el sadomasoquismo.

“El primer amor debería ser el amor propio” – dice en un momento, Belén Caccia. Y bien cierta es la afirmación. Como se podría amar a otro sin amarnos a nosotros mismos?

Por otro lado, el espectáculo cuenta con momentos en que las cuatro actrices cantan juntas, como es el caso de “Besos brujos” (Alfredo Malerba – Rodolfo Sciammarella).

Existe una gran variedad de melodías y épocas -muy bien seleccionadas- y, si bien, el musical es cómico, cuenta con una profundidad a nivel sentimental, súper tierna y conmovedora.

Pasan por el escenario anécdotas como: la de una mujer asesina, terminando el relato con el detalle de que se quedó con la mano de él -sobre la suya-; otra que cuenta lo desastroso que es su hombre pero que es suyo al fin de cuentas; el gran momento de casarse y lo “infelices” que serán; también estará presente la mujer abandonada y resentida, que sentirá ganas de darle “un buen par de patadas en el culo”.

“Embrujadas de amor”, apunta a un público diverso y, lo favorable, es que varios hombres se animaron a estar presentes. Quizás, no sabían bien el argumento de la obra o, tal vez, simplemente, se tiraron a la pileta como machos que son.

Cuando intentaba saber el significado del título, suponía una brujería relacionada con el amor y es que sentí más que el contenido del musical apuntaba a un hechizo. Claro que las mujeres presentes, vestidas de negro y todo, quieren simular maldad por momentos. Pero sus dulces rostros, inmediatamente, la borran.

Embrujadas de amor1Las embrujadas no tienen pudores, ¡van al frente y se animan a decir todo lo que sufren, padecen y lo que quieren!

Sin desmerecer a ninguna de las actrices, me pareció excelente la performance de Gimena Lima Jofre y el espectro de su bella voz, la cual nos deleitó en cada uno de sus cuadros musicales.

¡¿Cuántas mujeres se plantan y expresan sus sueños?! ¡¿Cuántas mujeres cuentan intimidades vergonzosas sin importarles quedar “mal paradas”?!

Ellas hablan de la masturbación sin tabúes, pero llamándola “la cosa”, por si hay alguna persona que aún no acepta la naturalidad de la cuestión.

Ellas se declaran “las voces de las mujeres” y las cuatro cantan las quejas contra ellos.

Si sos una resentida, tenés que hacerte amiga de las Embrujadas y si estás feliz con tu vida, también.

En este espacio muy bien recreado, se escuchan diferentes tonalidades de voces, distintas expresiones, algunos bailes -con y sin objetos-; intentando llegar al corazón de la gente.

Todos reímos y nos emocionamos. Es que es imposible no hacerlo. Es tan íntimo el lugar, que formaron parte de nuestras vidas por casi dos horas.

ficha técnica Embrujadas

Mariela Verónica Gagliardi

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Bien arrabalero

Las luces disminuyeron su esplendor, el telón se abrió y las melodías de tango comenzaron a sonar.

Al instante ella hizo su aparición…

La cantante, Zully Goldfarb, comenzó entonando «Mano a mano», «Esta noche me emborracho», «La vitrina» y «Los pájaros perdidos». Los aplausos no pararon de sonar y sentí esas cosquillas en las palmas, al borde del dolor gustoso.
El clima de Velma Café iba haciéndonos entrar en calor y el pecho de cada uno estallaba, de alegría y potencia, al escuchar «Por una cabeza». Tuvimos la suerte de cantar, junto a ella, dicho tema al igual que «Nostalgias» ya que nos dieron, impresas, ambas letras. Luego, la milonga «Se dice de mí», el tango «Loca» y «El motivo», produjeron un atmósfera donde el entusiasmo reinaba por completo.

Realmente, es sorprendente, cómo todos estos temas tan conocidos en el mundo del tango por ser clásicos, no cansan, no pasan de moda y en la voz de Goldfarb cobraron vida, nuevamente. Ella, con sus rizos rubios y su sonrisa de niña feliz, nos presentó TangoBA, su nuevo espectáculo que estará hasta fines de septiembre.

Pero, ¿qué tiene ella que no tenga otra? Sin ánimos de comparar, puedo dar fe que, Zully, es especial porque no necesita demostrar lo que sabe, ya que lo transmite. No necesita decir quién es ni cuántos años lleva de trayectoria, porque es un ícono en el ambiente y quienes aún no la escucharon les doy la orden de que lo hagan, porque es increíble su puesta en escena.

A mitad del recital, ella fue a cambiar su vestuario, para deslumbrarnos con otro de sus impresionantes vestidos brillantes y, mientras, tuvimos el placer de ser acompañados por la orquesta, la cual tocó «Verano porteño» y «Libertango». Pablo Saclis, tuvo la habilidad de acariciar cada una de las notas de su piano, al son de estos tangos tradicionales, mientras dirigía a sus compañeros: Carolina Cajal (Contrabajista) y Rubén Slonimsky (Bandoneonista). Ambos músicos, también tuvieron una actuación muy destacable.

Así fue como el bandoneón marcó las canciones, el piano las llevó de la mano y el contrabajo les dijo a los dos dónde remarcar. Y como si esto fuera poco, también se hizo presente una pareja de bailarines para desplegar sus destrezas de tango-escenario.

Cuando Zully volvió a las tablas, nos deleitó con uno de sus tangos en idish («In der fintzter»). Nos contó, brevemente, la historia de cómo las personas que migraron a la Argentina, huyendo de la Guerra, compusieron estos poemas. Pablo, se dedicó a ultimar detalles y a hacer los arreglos correspondientes, como para incluir al Bandoneón y que suene más autóctono.

También pudimos escuchar » Qué buena fe», «Amurado», «Besos brujos», «Siempre se vuelve a Buenos Aires» y una yapa de dos temas más.

El espectáculo fue muy entretenido porque ella, no solo es cantante sino intérprete, lo cual es una fórmula perfecta, para el sentir de ella y nuestro, como público.

Esta Artista con mayúscula, lleva en su corazón el ritmo, desde pequeña: «No vengo de una casa de artistas, no vengo de una casa de cantantes, de músicos. Pero vengo de una casa donde se escuchaba mucho, música. Y, se trabajaba al lado de una radiecita y allá estaban esos tangos, esas novelas y todo lo que se escuchaba en esa época».

Las localidades cuestan $80.

El show es el domingo a las 20.30 hs.

Prensa: Ayni Comunicación.

Mariela Verónica Gagliardi