*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Amor de Primavera

El apellido Mihanovich es sumamente conocido en el ambiente artístico. No hace falta aclarar demasiado.

Si citamos a Sol, tal vez, algunos se pregunten quién es y empezarán a especular con que es la «nieta de», la «hija de», la «sobrina de». Sinceramente, no me gusta hacer esas conexiones ni vínculos del árbol genealógico porque me pierdo y además le quitamos entidad a la persona.

Sol Mihanovich es una cantautora, que tiene grabado un EP, llamado «Cuadernos nuevos» (canción que, logicamente, hizo sonar) y que, en los próximos meses lanzará, por fin (en tono de súplica) su primer LP titulado «El juego».

Esta noche se presentó junto a La selección invisible, en Velma Café. Apenas hizo su aparición en el escenario, las palmas comenzaron a sonar y los instrumentos a entonar melodías introductorias.

La banda está conformada por: Sol (Voz y Guitarra), Martín Canosa, (Teclados y programaciones), Mu Sánchez (Guitarras), Matías Onzari (Bajo), Rodrigo Genni (Batería) y Natalia Pellegrinet (Coros).

El escenario nos mostró a una Primavera incipiente, con flores en tonos de blanco, super delicadas. Las luces en tonalidades de rojo y violeta nos invitaron a vivir un show diferente.

«Este vals» fue el ingreso al recital y, de a poco, empezamos a saborear el gustito a romance con «Canción de amor». Digno de una argentina que tiene bien ancladas sus raíces en el país, interpretó una versión diferente de «Tumbas de la gloria» (Fito Páez) y el corazón me estalló de felicidad ya que, también, es uno de mis temas predilectos del artista rosarino.

«La vida es sueño», nos guió durante el recorrido y «Hoy me acordé de eso», fue el pie para lo que estaba por venir.

El show tuvo varias sorpresas: una de ellas fue la participación de su papá, Vane, con quien interpretaron «Parte del aire» (Fito Páez). Y sí, se vibraba ese amor tan leal entre ellos, de tanta sabiduría y entendimiento. Luego llegó «Uh uh uh» e inmediatamente se empezaron a proyectar unas imágenes: fue uno de los regalos de la noche, ya que nos presentaron el video «Una hora más», que será el hit del disco, seguramente.

En todo momento se sintió un clima muy ameno, de fiesta diría, donde queríamos más canciones y que el los sonidos no paren. Inclusive, Sol quería decir algunas palabras cada tanto, pero el pianista tan emocionado como estaba, continuaba el repertorio.

También, tuvimos el agrado de escuchar a Sandra Mihanovich junto a su sobrina, cantar el tema «Mis personas favoritas», que Sol le dedicó a su abuela Moca. Es un poema donde su nieta relata cada momento de la infancia en el cual iba a San Pedro, los aromas a campo, los mimos de su nona, cómo la malcriaba cariñosamente.

Continuando por el túnel romántico, cantaron «Real Love» (John Lennon) y uno podría representar en su mente la imagen de encendedores prendidos o velas blancas, acompañando la tonalidad del amor dulce.

Toda la gama de canciones, tiene como tema central al amor: sea de pareja, de amistad, de seducción, de cariño. Es muy lindo sentir un trance,  que se va apoderando de nuestros cuerpos, involuntariamente, para trasladarnos a un paraíso donde solamente hay buenas vibras.

Una de las canciones que también nos dio otra visión del amor fue «Cuando manejás», ya que trata sobre la apreciación que hace ella como mujer mientras su media naranja toma el mando del volante. Al presentar este tema, nos advirtió que es una canción machista. Lejos de tratar al machismo como se suele hacer, fue muy sutil lo que quiso transmitir.

Tuvimos el agrado de escuchar el tema «Tu amor» (Charly García), «Tres» y prosiguió «Fix you», de Coldplay.

Cada acorde que se emite es una caricia más a nuestro corazón. Su voz, nos hace imaginar un mundo lleno de Paz, donde no existen los malos sentimientos. ¿Sería una utopía? Considero que no. Es rodearse simplemente de personas que latan en nuestra misma sintonía y nos aporten alegrías pequeñas día a día.

Muchas emociones juntas a lo largo del recital, invadieron a todo el público. Había familiares, amigos y seguidores de la banda.

Llegando casi al final del show, presenciamos «El juego» y, también, la canción del videoclip «Una hora más».

Sin lugar a dudas, un momento muy tierno fue cuando su beba le entregó un ramo de flores a su madre artista. Con un año y tres meses, puede aplaudir a Sol – y a su papá que es el Bajista, reírse, tomar conciencia de cuando las estrofas iban dedicadas a ella y festejar la vida desde tan pequeña.

Pero no podían escaparse después de tremendo éxito… así que gritamos, aplaudimos y regresaron con un country muy divertido.

¿Seguirá el legado de los Mihanovich?

La música se lleva en la sangre, en los genes, en el alma. Componer no es para cualquiera ni por cualquiera. Con ganas, solamente, no se concretan los sueños.

El de nuestra cantante, hace rato que sigue por un sendero de luminosidad. Pronto tendremos su disco y festejemos la Primavera que es la estación que pega justo con su forma de vestir, de lookearse y de despertar ante el universo.

Mariela Verónica Gagliardi

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Bien arrabalero

Las luces disminuyeron su esplendor, el telón se abrió y las melodías de tango comenzaron a sonar.

Al instante ella hizo su aparición…

La cantante, Zully Goldfarb, comenzó entonando «Mano a mano», «Esta noche me emborracho», «La vitrina» y «Los pájaros perdidos». Los aplausos no pararon de sonar y sentí esas cosquillas en las palmas, al borde del dolor gustoso.
El clima de Velma Café iba haciéndonos entrar en calor y el pecho de cada uno estallaba, de alegría y potencia, al escuchar «Por una cabeza». Tuvimos la suerte de cantar, junto a ella, dicho tema al igual que «Nostalgias» ya que nos dieron, impresas, ambas letras. Luego, la milonga «Se dice de mí», el tango «Loca» y «El motivo», produjeron un atmósfera donde el entusiasmo reinaba por completo.

Realmente, es sorprendente, cómo todos estos temas tan conocidos en el mundo del tango por ser clásicos, no cansan, no pasan de moda y en la voz de Goldfarb cobraron vida, nuevamente. Ella, con sus rizos rubios y su sonrisa de niña feliz, nos presentó TangoBA, su nuevo espectáculo que estará hasta fines de septiembre.

Pero, ¿qué tiene ella que no tenga otra? Sin ánimos de comparar, puedo dar fe que, Zully, es especial porque no necesita demostrar lo que sabe, ya que lo transmite. No necesita decir quién es ni cuántos años lleva de trayectoria, porque es un ícono en el ambiente y quienes aún no la escucharon les doy la orden de que lo hagan, porque es increíble su puesta en escena.

A mitad del recital, ella fue a cambiar su vestuario, para deslumbrarnos con otro de sus impresionantes vestidos brillantes y, mientras, tuvimos el placer de ser acompañados por la orquesta, la cual tocó «Verano porteño» y «Libertango». Pablo Saclis, tuvo la habilidad de acariciar cada una de las notas de su piano, al son de estos tangos tradicionales, mientras dirigía a sus compañeros: Carolina Cajal (Contrabajista) y Rubén Slonimsky (Bandoneonista). Ambos músicos, también tuvieron una actuación muy destacable.

Así fue como el bandoneón marcó las canciones, el piano las llevó de la mano y el contrabajo les dijo a los dos dónde remarcar. Y como si esto fuera poco, también se hizo presente una pareja de bailarines para desplegar sus destrezas de tango-escenario.

Cuando Zully volvió a las tablas, nos deleitó con uno de sus tangos en idish («In der fintzter»). Nos contó, brevemente, la historia de cómo las personas que migraron a la Argentina, huyendo de la Guerra, compusieron estos poemas. Pablo, se dedicó a ultimar detalles y a hacer los arreglos correspondientes, como para incluir al Bandoneón y que suene más autóctono.

También pudimos escuchar » Qué buena fe», «Amurado», «Besos brujos», «Siempre se vuelve a Buenos Aires» y una yapa de dos temas más.

El espectáculo fue muy entretenido porque ella, no solo es cantante sino intérprete, lo cual es una fórmula perfecta, para el sentir de ella y nuestro, como público.

Esta Artista con mayúscula, lleva en su corazón el ritmo, desde pequeña: «No vengo de una casa de artistas, no vengo de una casa de cantantes, de músicos. Pero vengo de una casa donde se escuchaba mucho, música. Y, se trabajaba al lado de una radiecita y allá estaban esos tangos, esas novelas y todo lo que se escuchaba en esa época».

Las localidades cuestan $80.

El show es el domingo a las 20.30 hs.

Prensa: Ayni Comunicación.

Mariela Verónica Gagliardi