*** Agosto 2017 ***

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Prioridades eternas

Tiempo muerto1

Estamos en la era de las comunicaciones, en la era de resolver todo en una inmediatez, a vez imposible, en la era de pretender manejar los sentimientos con un control remoto y cada emoción con una acción diferente.

“Tiempo muerto” (escrita y dirigida por Javier Zaín) no es más que una muestra de todo esto. De la forma ideal en que tres personas deciden vivir su vida después de la muerte. Del modo en que una cuarta está muerta en vida, intentando estar con una del otro mundo.

Tiempo muerto es aquello que sobra, que queda sin poder aprovechar, haciéndonos entender lo imprescindible que resulta programar cada actividad oportunamente.

Dos mujeres y un hombre, junto a una lápida gris, conversan de la vida -sin lograr asumir que ya la perdieron y de una forma un tanto incoherente-. Una de ellas, interpreta a la soledad, a aquel vacío enorme, a la debilidad que se vuelve piedra en cuanto asume su significado.

Un hombre queriendo resolver problemas laborales, llenando cada centímetro con tareas prescindible y un correr del tiempo que jamás retrocederá. Una mujer que se le acerca, importunándolo, y presentándole a la frivolidad sin intentar enmascarar su esencia brutal.

¿Quién es quién? ¿Existe esa división entre el mundo de los muertos y de los vivos?

En esta dramaturgia tan bien construida e interpretada se puede concebir la ilusión de unir ambos mundos, retroalimentándolos y soñando con no despertar dentro de un ataúd.

Ellos no deambulan como zombies, siguen siendo personas que expresan. Aún no entendieron el verdadero significado de la vida y, menos aún, de la muerte. No lograron tener su propio control. Las excusas los siguen invadiendo a pesar de todo.

Pero, cuando el personaje más retraído parece morir, el amor se le presenta. A partir de ese momento su muerte cambia por completo, debiendo elegir qué rumbo tomar: el que se supone o el que desea.

Con respecto a la escenografía, todos los objetos que están presentes cumplen una función específica y se desplazan al igual que los diálogos y movimientos corporales. Teatro El Piccolino es el sitio elegido para que el arte negro cobre vuelvo y haga temer al más temerario.

Nunca se deja de oír el pulso del reloj. El tiempo pasa, es una transición entre ambos universos. El tiempo transcurre sin avisarles. El tiempo como tesoro más preciado y no solo por una inmediatez sino por el valor que significa perderlo.

Todo ser humano debería elegir con quién pasarlo, qué hacer, cómo, por qué. Responder a estas preguntas y a tantas otras. Sin embargo, cuántas veces se acepta una realidad sin planteársela y, peor aún, una realidad que es opuesta a lo que se quiere.

“Tiempo muerto” es un interrogante, un espacio para reflexionar sin presiones, sin antagonismos, sin miserias y sin reproches. Apagando los celulares, silenciando esos chip en ue viene de fábrica una información. Solo así la vida y la muerte tendrán un sentido.

Mientras tanto, las luces enfocarán a quienes tengan la palabra, oscureciéndose para permitir transformar el ambiente en otra escena. Y eso significa la obra: una sucesión de escenas que, en este caso, tienen ilación unas con otras pero podrían no tenerla.

Cuatro personajes bien caracterizados y que, desde un lugar muy diferente, le gritan a la vida quiénes son. Esa ferocidad los convierte en lo que deberían haber sido antes. No es tarde, jamás lo es.

Como un engranaje, ellos no encajan perfecto, solo avanzan. ¿Qué tienen para perder ahora? ¿Quién puede juzgarlos? De hecho, ya fueron llorados, sepultados y olvidados. De a uno tendrán la palabra, dándose cuenta de lo importante que es hablar y escuchar. Como plastilina, ahora son flexibles y le cantan al aire sus convicciones. Las preocupaciones cambiaron y tendrán que buscar compañía.

Lo estricto se disuelve para darle paso a lo espontáneo. Esa quizás sea la gran diferencia entre estar solo en la muerte y poder elegir con quién pasar esa difusa eternidad.

Tiempo muerto ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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El egoísmo a flor de piel

Después de tanta contaminación, del efecto invernadero, del agrandamiento del agujero de ozono y del egoísmo del ser humano; “2070, Un mundo sin agua”, nos presenta una puesta en escena en la cual predomina la concientización sobre la temática.

2070

Esta obra de teatro, es un musical diferente porque sus canciones cuentan una historia donde hay héroes, anti-héroes, buenos, malos; pero, además, una dosis muy alta de realidad.

¿Se imaginan qué ocurriría dentro de 58 años si el hombre sigue –genéricamente hablando- en su postura de no compromiso, de no aportar siquiera su granito de arena?

En nuestra sociedad, es muy común encontrar a los ecologistas, a los que intentan colaborar reciclando algo y a los que cierran los 20701ojos para no darse cuenta que día a día el recalentamiento global es una realidad.

En esta obra podemos conocer cómo un grupo de hombres con poder, abducen a determinadas personas a un espacio lleno de maquinarias en desuso, de tecnología obsoleta y de maltrato.

Allí no hay amor, no hay contención, solamente una necesidad imperiosa de robotizar al humano. Uno podría preguntar, ¿para qué? Como en muchas películas que tratan sobre experimentos, “2070…” no se queda atrás. A partir de la fórmula AO 2070, intenta investigar sobre cómo deshumanizar al humano. Pero esta deshumanización no es solo algo estético sino interno.

Muchos de los abducidos llegan a desear, justamente, convertirse en hojalata para no sufrir más con las inyecciones, con la falta de alimento y bebida, con la crueldad reinante.

¿Pueden sentir qué sería de sus vidas sin lo fundamental que es el agua?

¿Pueden llegar a experimentar la sensación de sequedad en todo el cuerpo, deseando tener al menos unas gotitas de líquido?

Estos seres tan perversos, creen que tienen la verdad sobre el universo y que su experimentación es lo que corresponde. Uno de ellos, para no ver sufrir a sus capturados, los llena de drogas alucinógenas, para que vivan en una realidad paralela.

La misión, encarada por un grupo de médicos, decide investigar y experimentar -cueste lo que cueste- con humanos seleccionados por ellos mismos. 20702Lo asombroso es que entre los científicos, se encuentra un doctor que es el cerebro de todo y, a partir de él, se da lugar a una parte más conmovedora que es reencontrarse con su hermano después de una década. Este médico, tan automatizado, perdió su sensibilidad, sus recuerdos y el sentido de la realidad.

El relato de “2070…” es atrapante ya que logra conjugar lo técnico, la parte educativa, el baile y la novela.

Para quien haya visto la película “El cubo”, podrá encontrar similitudes con esta obra. Para quien no sepa de qué trata el film, les cuento que, un día como cualquier otro, un grupo de personas aparecen adentro de dicho cubo y su objetivo será entender por qué les tocó estar allí y quién será el único capaz de encontrar la salida.

En Un mundo sin agua, hallamos ingredientes de realidad y de ficción. Por un lado, está la cuestión de por qué han seleccionado a cada uno de estos humanos -tan diferentes entre sí- y, por otro lado, sabemos que no es posible una realidad planteada en esos términos.

20704

Llevar al extremo la temática del medio ambiente, es sumamente interesante ya que dicho extremismo, actualmente, puede ser tomado como tal, ya que la puesta en escena es futurista.

Cabe destacar las coreografías, los efectos sonoros y cada una de las canciones escritas especialmente para la obra de teatro.

¿Será capaz el hombre de pensar en unidad en vez de en sí mismo como ente aislado?

ficha tecnica 2070

Mariela Verónica Gagliardi

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Las de Barranco en Teatro La Comedia

Grupo T.I.M. presenta
LAS DE BARRANCO

De Gregorio de Laferrere

Dirección: Adriana Bazzano
Con la actuación especial de Alberto Rodríguez Saá

***ÚNICA FUNCIÓN***

SÁBADO 24 DE NOVIEMBRE 21:30 HS

Teatro La Comedia
Rodríguez Peña 1062

Localidades $100

Duración: 90 minutos.

ELENCO:
Graciela Cony, Bruno Rossi, Many Díaz, Milo Bortolussi, Grisel Pollacchi
Anisa Manzur, Carlos “Pitu” Ferreyra, Ana Zárate, Gustavo Ojeda, Desire Boivin
Alberto Rodríguez Saá, Alejandro Civalero, Giorgio Alanis, Alejandro Mariño, Fabián Zerdá

Autor: Gregorio de Laferrere
Escenografía: Roberto Tessi
Diseño de Vestuario: Marcela Tazzioli
Realización de Vestuario: Margarita Arce
Diseño de Maquillaje y Peinados: Marcela Chari
Diseño de Iluminación: Juan Andrés Galli
Musicalización y sonido: Sebastián Reynoso
Fotografía y Diseño gráfico: Juan Andrés Galli
Prensa: Ayni Comunicación
Asistencia en escena: Mónica Lucía Farabelli
Asistencia de dirección: Milo Bortolussi
Dirección General: Adriana Bazzano



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Bigolates de chocote

BIGOLATES DE CHOCOTE

“Hay una reunión”

Presentación del DVD grabado en vacaciones de Invierno 2012

En el marco del ciclo Konex para Chicos

Domingo 11 de noviembre 17 hs

***Única función***

al aire libre en el patio de
Ciudad Cultural Konex
Sarmiento 3131
(no se suspende por lluvia)

Entradas $60; Anticipadas $50
Duración del espectáculo: 60 min.

Intérpretes

Voces: Adriana Paula García, Verónica Belloni, María Marcela Herrera / Guitarra y voz: Patricio Famulari / Percusión y voz: Emmanuel Abbruzzese.

Asistentes de escenario: Agustín García Medici y Valeria Tollo / Stage manager: Hernán Paulos / Vestuario: Bigolates de Chocote / Escenografía: Bigolates de Chocote / Diseño gráfico: Sergio Saffirio para Root4 / Prensa: Ayni Comunicación /
Idea, producción y puesta en escena: Bigolates de Chocote.

La compañía Bigolates de Chocote presenta su primer DVD, con una súper función al aire libre en el Patio de la Ciudad Cultural Konex.

¡Y festejan sus 100 primeras funciones!

Este DVD contiene el registro del espectaculo “Hay una Reunión”, grabado en la temporada vacaciones de invierno 2012 en la Ciudad Cultural Konex.
Además, algunas fotos de archivo y el audio inédito de la grabación de estudio de dos canciones del espectáculo: “La Huerta” y “Dejame Jugar”, donde los Bigolates demuestran una vez más que expresarse, aprender y crecer no es territorio opuesto a la diversión, la imaginación y la risa.

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Un mundo sin agua

2070
Un mundo sin agua

Obra Musical de Tatiana Cittadini
Música original de Marcelo Penco

¡25 artistas en escena!

ESTRENO 21 DE NOVIEMBRE

***5 ÚNICAS FUNCIONES***

Miércoles 21 y 28 de noviembre 21:30 hs
Miércoles 5 de diciembre 19:00 y 21:30 hs
Miércoles 19 de diciembre 21:30 hs

Localidades $90

Teatro El Cubo
Zelaya 3053

Duración de la obra: 90 minutos.


Elenco: Juano Mansilla, Martín Gentile, Estefanía Von Petery, Jonathan Bromberg, Iván Asborno, Jorge Bar, Carolina López, Rodrigo Carbajal, Julieta Sibilia, Alba Almirón, Emilse Soriano, Nicolás Ayardi, Facundo Massuco, Federico Araujo, María Espina, Sofia Larriera, Ximena Pintos, Menelik Cambiaso, Victoria Caballero, Jonatan Fells, Lara Lorenzo, María Belén Calabrese, Sara De Petre.
Letras de canciones: Nicolás Ayardi y Tatiana Cittadini / Libro: Nicolás Ayardi y Tatiana Cittadini / Música original y Dirección vocal: Marcelo Penco / Coreografías: Tatiana Cittadini / Equipo creativo: Juano Mansilla, Nicolás Ayardi y Tatiana Cittadini / Escenografía: Natalia Castez, María Emilia Marozzi, Agustina Montemurri y Equipo creativo Artes Opuestos / Maquillaje: Sol Ferrero, Lucila Abramian, Natalia Castez y Mariel Magallanes / Vestuario: Rocío Luz Álvarez / Producción ejecutiva: Equipo creativo Artes Opuestos
Fotografía: Iván Asborno / Gráfica: Equipo creativo Artes Opuestos / Idea original: Tatiana Cittadini
Dirección General: Tatiana Cittadini / Prensa: Ayni Comunicación.

 

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Te quiero y te aporreo

Si al entrar a tu casa tu esposa te reprocha que llegaste tarde. Si, vos mujer, al cocinarle te critica la comida que con tanto amor le hiciste. Si cuando empiezan a discutir, salten los reproches, los trapitos al sol y siguen y siguen y siguen, sin poder frenar la mala onda.

Si todos los días son un infierno pero, a pesar de ello, los disfrutás porque sos masoquista; tenés que ser parte de “Cotidiano”, la obra de Martín Salazar, que se presenta los sábados a las 23 hs en el Centro Cultural Konex (Sarmiento 3131). Laura Silva, Martín Salazar, Agustina Ruiz Barrea y Esteban Ruiz Barrea, van creando distintas situaciones de la vida misma, sin importarles el qué dirán. El público se convierte en espectador de cada momento de la intimidad de estos personajes que no hacen más que intentar salir adelante, en sus parejas o matrimonios.

¿Lograrán aprender de sus errores y de los ajenos, como para no volver a repetirlos?

El ser humano es el único ser que tropieza con la misma piedra más de una vez… así que no debería sorprendernos que jornada tras jornada una pareja discuta sobre los mismos temas, encarándolos de la misma manera y sientiendo exactamente lo mismo.

“Cotidiano”, no intenta sorprendernos con cambios de vestuarios ni de escenografía.

El talento está exclusivamente en sus cuatro actores, quienes de forma burlesca y cómica nos presentan diversos diálogos y monólogos de la vida justamente cotidiana. Es una obra que demuestra que no existen matrimonios con problemas especiales sino que son diversos factores conflictivos los que se apoderan de ellos.

Los cuatro artistas, van rotando en sus personajes y, de esa manera, protagonizan muchos sketchs familiares.

Quien conozca a Martín Salazar (“Macocos”), sabrá lo que es posible reírse descostillándose, provocando dolor en las mandíbulas, cosquillas en la panza y ansias de seguir viéndolo. Él representa a El Gracioso de Saavedra – el tipo hombre que no escucha a su mujer y que solo vive para él mismo.

Agustina Ruiz Barrea es La Diva de Parque Patricios, despliega sus dotes dramaturgos en conjunto con el canto y también logra perfectamente, hacernos sentir lo que lleva en sus entrañas una ama de casa, desvalorizada, reclutada en cuatro paredes, con una vida rutinaria, un esposo que ni la observa y un hijo que no rinde como quisera en el colegio.

Laura Silva es La Flor de Ortúzar, que hace de mujer de Martín, y también surgen provocaciones y resentimientos entre ellos.

Por otro lado, Esteban Ruiz Barrea con su rol de El Juglar de Almagro, acompaña con su guitarra y repertorio de Chico Buarque, cada una de las escenas construidas por los actores. Pero no es un músico pasivo, sino que interactúa con ellos, además de musicalmente.

De esta manera, una historia de amor que puede ser recorrida como de terror (humorísticamente hablando), nos deleita con cada gesto, con cada canto y con cada problema de los personajes.

¿Tu vida es perfecta? ¿Tu matrimonio es color de rosa? ¿Nunca te quejás ni reprochás nada?

Si es así, no te recomiendo la obra. Si, por el contrario, sos una persona que transita por distintos cambios de humor, te invito a que el próximo sábado a las 23 hs, reserves tu butaca.

¿Querés invitar a otras parejas, a almas solitarias o a cualquiera que desee pasar un buen momento en un lugar excelente y super cómodo?

Apuráte que la sala se llena… ¡de risas y de gente!

Producción ejecutiva: Luciana Vainer
Vestuario: Cuando las Papas Queman
Iluminación: Eli Sirlin
Escenografía: Marcelo Valiente
Prensa: Ayni Comunicación
Dramaturgia: Martín Salazar
Dirección: Julián Howard

Mariela Verónica Gagliardi

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Semillas para el amor

En una granja, todos viven felices y contentos. Como en los cuentos, donde solo hay alegría. Es un mundo color de rosa donde no existen las desgracias.

Daisy (Candelí Redín), una de las niñas del lugar, va todos los días a comprar naranjas cerca de la casa de Jack (Nehuén Marco Rojas). De esa manera él conoce la conoce y, entre ellos, surge un amor muy genuino y verdadero. Otras parejas, también se enamoran y sus miradas reflejan romance.

Todos bailan y entonan distintas canciones donde nos demuestran cuán bien están y cómo van sucediendo cosas en el camino.

Pero “Jack y las semillas mágicas”, es una comedia musical donde también habrá maldad. Hasta que la armonía los vuelva a reinar.

Sucede que un día, Daisy es raptada por unos gigantes. Nadie ve nada ni a nadie hasta que se enteran de la noticia y es demasiado tarde. Estas personas tienen sentimientos duros  y solo piensan en el dinero. Pero, ¿dónde habitan? Lógicamente, en otro mundo, que es inalcanzable para Jack y los suyos. Pero, ¿dónde queda? Eso es lo que tendrán que descubrir.

Así se dan cuenta de que existen dos universos paralelos: el de ellos – donde los habitantes son muy unidos pero pobres – y el de los otros – en el cual hay riquezas materiales robadas y tienen el corazón vacío de amor.

Y, ¿qué hara Jack para recuperar a su amada? ¿Podrá hallar rastros de su compañera?

Su vida, seguirá sin altibajos pero muy pegado a su Madre (Ángeles López Bustos) quien lo asfixia y lo trata como a un pequeño. La única compañía que tienen es la de una gallina y una vaca (Flora).

La voz de Candelí Redín es suave, sutil, tranquila y entona cada estrofa delicadamente. Nehuén Marco Rojas, vocaliza como un hombrecito, respondiendo a los planteos de su amada.

Por otro lado, Ángeles López Bustos, nos abraza con sus cantos, proyectando cada nota y mezclando su personaje de madre campestre y bruta con matices de la chilindrina, lo cual queda bastante cómico y burlesco.

Y David Maximiliano Basualdo, si bien parece ser un personaje secundario, no lo es en absoluto. Está encargado de separar varios de los sketch de la obra y de acariciarnos con su voz, la cual está llena de potencial.

Por suerte, Jack, nunca abandonó la idea de encontrarla. Sabe que Daisy fue secuestrada por esos monstruos pero su corazón sigue latiendo por ella.

Como en todo, siempre existe un aprovechamiento por parte de los que “tienen la verdad” y logran convencer a los vulnerables. En este caso un Gitano (David Maximiliano Basualdo) se presenta junto a un grupo de adivinos que, a través de la bola de cristal, lograrán convencer a Jack de vender a Flora – quien los acompaña a él y a su madre desde que éste era pequeño.

Y, ¿cómo logra convencer el Gitano a este chico apenado? Dándole unas semillas mágicas.

Después de acceder con tristeza, a la venta de la vaca, consigue unas macetas donde planta esas semillas tan especiales. Sin fe, cabisbajo, deprimido, se da cuenta de que si no confía no obtendrá ningún milagro.

Es así como decide creer en la magia y al otro día, cuando se levanta, ve un hermoso y enorme árbol verde. Siento muy adentro suyo, que debe escalarlo para encontrar a Daisy. Tiene temor de hacerlo pero con valentía, logra llegar a la copa del mismo. Cuando, de repente, ve a una niña a la cual le dice a quién está buscando. Pero no hace falta que siga recorriendo más camino, porque es ella. Sí! Jack la ha encontrado y están dichosos de estar juntos nuevamente.

Allí, en ese mundo paralelo, ella le cuenta que uno de los gigantes la convirtió en su sirvienta y que toda la riqueza que tienen es por habérsela robado a los pobres campesinos. Jack, estalla en furia y quiere recuperar el oro profanado. Pero Daisy le hace entender que no hay dinero que compre la felicidad.

Aunque antes de regresar, ocurre otra desgracia: Jack es atado y metido en una olla enorme, para ser cocinado por esos seres odiosos.

Y ahora, ¿cómo podrá ser feliz esta joven pareja?

Daisy, ¿estará segura del amor que siente por él? ¿Logrará, ahora ella, salvar a su amado?

Esta historia, tan bien contada, nos atrapa desde un primer momento, nos hace encariñar con cada uno de los personajes y nos hace pegar cada una de las melodías narradoras.

Si sos niño o adulto, la vas a disfrutar por igual, porque un producto cuando está bien hecho es imposible que no compre a su público. En este caso, se trata de una obra artesanal, construida parte por parte hasta conformar un todo plagado de dulzura.

Cuerpo de baile:

Bruno Muñoz, Cecilia Axt, Juanfe Castro, Melisa Bres, Luciana Russo y Pablo Nuñez.

Equipo creativo:

Dirección general: Federico Herrera

Coreografía: Pablo Nuñez.

Música original: Ignacio Sánchez

Arreglos musicales: Gustavo Michalik

Coach vocal: Alejandro Aldonza

Escenografía: Andrea Magnetti – Federico Herrera

Asistente de escenario: Joaquín Duhalde Longhi

Stage manager: Rodrigo Barrios

Utilería: Federico Herrera

Realización de escenografía: El Taller de Mane

Realización Gallo/Gallina: Julia Boselli

Vestuario: Rodrigo Barrios

Corrección de estilo: María Paula Méndez

Libro y letras: Federico Herrera

Prensa: Ayni Comunicación

Diseño gráfico: Agustina Costante

Teatro El Cubo.

Las funciones son los sábados a las 16 hs.

Localidades: desde $50

Mariela Verónica Gagliardi

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NO HAY BARRERAS PARA EL AMOR

Si de sentir se trata, no hay límite. Pero si de accionar se trata, la mente humana suele encasillar, estereotipar, hacer énfasis en algo y tener miedo por sobre todas las cosas.

¿Qué siente el corazón de una persona cuando quiere hacer algo pero sabe que la sociedad lo discriminaría?

¿Qué siente el corazón de una persona cuando sabe que encontró lo que tanto deseaba pero no lo puede exprimir al máximo?

En Triciclo: Pedro Velázquez, Johanna Sciarrotta y Augusto Fraga; nos demuestran cómo es posible vivir una relación de a tres. Con enamoramientos, deseos, aciertos, fracasos, conflictos, desencuentros y reencuentros.

Johana y Pedro son pareja y viven juntos. Pero Augusto, quien acaba de romper con su esposa, va a ingresar en la intimidad de sus amigos, así como de repente. Los tres se llevan muy bien y tienen esa adrenalina típica de la juventud. Al principio son todas flores las que se tiran entre ellos pero, más tarde, surgen los celos y competencias.

No imaginen una típica historia al estilo Montaña Rusa. Hay un equilibrio muy interesante entre los diálogos que existen entre ellos, los monólogos que encabezan y también las canciones que interpretan; las cuales entrelazan este maravilloso cuento.

Este musical, no requiere una gran escenografía porque lo que se destaca es el guión, las actuaciones y las potenciales voces de los artistas. Tienen unos matices muy lindos y diferentes entre sí que logran potenciar, aún más, la historia.

En cuanto a la iluminación, logra estar en un plano principal y no de fondo, como suele ocurrir en varios espectáculos. La oscuridad y la luz (así como la alegría y la tristeza), son fundamentales y consiguen un efecto único en cada una de las escenas.

Retomando la historia, tienen que presenciarla para ultimar detalles. Acá tienen un adelanto e incentivo para estar el próximo viernes, allí sentados, frente a ellos.

Eso sí, les voy a dar unos consejos: si tienen la mente de la época de las cavernas, traten, aunque sea por una hora y media, de ser libres. No piensen, no condenen. Vivan esta experiencia que les cambiará un poco la perspectiva.

Si son amplios en su forma de pensar, entonces a disfrutar se ha dicho.

Actores alternantes: Eli Lubieniecki, Augusto Fraga.
Dirección de actores: Adriana Cuellar.
Iluminación, Video y Fotografía: Diego Saggiorato.
Stage manager: Silvia Otero.
Supervisión vocal: Andi Espinel.
Vestuarios: Lentos varios VOL2 (Rose Melody).
Maquillaje: Carolina González de León.
Producción ejecutiva: Kevin Mansilla.
Prensa: Ayni Comunicación.
Música original, Arreglos corales y Dirección musical: Carlos Pérez Banega.
Libro, Letras y Dirección general: Pedro Velázquez.

Quedan aún 2 funciones de la obra.

Viernes 00 hs (madrugada del sábado)

Duración aproximada: 1 hora y 30 minutos.

Localidades: $60.

Teatro La Galera (Humboldt 1591 – C.A.B.A).

Mariela Verónica Gagliardi

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