*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Ficha técnico artística

Dramaturgia: Natalia Paganini / Actúan: Sofía D´afflitto, Florencia Orce, Mariana Paganini, Miguel Angel Vigna / Maquillaje: Andrea Cataldo / Diseño de vestuario: Yamila Ornella Gentile / Diseño de escenografía: Irina Cervilla, Débora Luaces, María Rita Rovati / Diseño de luces: José Luis Misevich / Realización de escenografia: Irina Cervilla, Débora Luaces, María Rita Rovati / Realización de vestuario: Yamila Ornella Gentile / Audiovisuales: Leandro León, Pablo Moro Rodríguez, Florencia Orce, Ivana Ostertag / Diseño gráfico: Sophian.com.ar / Asistencia de dirección: Andrea Cataldo / Producción: Andrea Cataldo / Supervisión dramatúrgica: Ariel Barchilón / Teatro Payró (San Martín 766 – C.A.B.A) / Las funciones son los sábados a las 20 hs. Última función el 24 de noviembre / Localidades $30 y $60 / Duración: 75 minutos.

Ficha técnico artística

Autoría: Paula Marull / Actúan: Flor Braier, Federico Buso, Melisa Freund, Juan Grandinetti, María Marull / Vestuario: Jam Monti / Diseño de escenografía: Magalí Acha / Diseño de luces: Matías Sendón / Diseño gráfico: Natalia Milazzo / Asistencia general: Marien Cano Moreno / Asistencia de dirección: Fernando Ferrer / Prensa: Carolina Alfonso / Producción general: Paula Marull / Dirección: Paula Marull / El Kafka Espacio Teatral (Lambaré 866 – C.A.B.A) / Las funciones son los viernes a las 23.30 hs. Última función el 30 de noviembre / Localidades $40 y $60 / Duración: 70 minutos.

 

Ficha técnico artística

Idea: Agustín Mendilaharzu / Dramaturgia: Walter Jakob, Agustín Mendilaharzu / Actúan: Julián Larquier Tellarini, Carolina Martin Ferro, Pablo Sigal, Julian Tello / Escenografía: Magali Acha / Iluminación: Magali Acha / Fotografía: Soledad Rodríguez / Diseño gráfico: Paula Erre, Andrés Mendilaharzu / Asistencia de dirección: Agustín Godoy / Producción ejecutiva: Carolina Martin Ferro / Dirección: Walter Jakob, Agustín Mendilaharzu / El Kafka Espacio Teatral (Lambaré 866 – C.A.B.A) / Las funciones son los miércoles (20.30 hs) y sábados (23 hs). Última función el 8 de diciembre / Localidades $40 y $60 / Duración: 90 minutos.

Ficha técnico artística

Concepción: Mayra Bonard / Intérpretes: Juan Ignacio Bianco, Damián Malvacio, Rocío Mercado / Vestuario: Cecilia Alassia / Espacio escénico: Luciano Stechina / Diseño de luces: Gonzalo Córdova / Realización de arte: Maximiliano Sans / Música original: Sebastián Carreras / Música: Sebastián Carreras / Fotografía: Robert Bonomo, Alejo Pichot / Diseño gráfico: Juliana Picollo / Asistencia general: Luna Sarsale, Melina Xilas / Producción: Nathalie Katz, Marlene Nordlinger, Candela Vinardi / Colaboración artística: Diego Frenkel / Dramaturgista: Juan Pablo Gómez / Dirección: Mayra Bonard / El Kafka Espacio Teatral (Lambaré 866 – C.A.B.A) / Las funciones son los jueves a las 21 hs. Última función el 30 de noviembre / Localidades $60 / Duración: 70 minutos.

Ficha técnico artística

Libro: Gonzalo Demaría / Actúan: Andrés Espinel, Mariana Jaccazio, Pablo Juin, Emanuel Robledo Ortíz, Maximiliano Tamborini /Músicos: Gonzalo Fuertes, Gerardo Gardelin, Fernando Valles / Vestuario: Alejandra Robotti / Escenografía: Fabián Mancina / Diseño de luces: Ariel Ponce / Diseño sonoro: Guillermo Pérez / Música original: Gerardo Gardelín / Letras de canciones: Gonzalo Demaría / Fotografía: Ana Laura Devanna, Benjamín Furland, Mario Ruggero / Diseño gráfico: Diego Crocca / Asistencia de escenario: Silvia Otero, Chechu Vargas / Prensa: Alejandra Benevento / Arreglos musicales: Gerardo Gardelín / Producción ejecutiva: Maximiliano Tamborini / Producción general: Mariana Jaccazio / Jefe de escenario: Adriana Cuellar / Coreografía: Alejandro Ibarra / Dirección musical: Gerardo Gardelín / Dirección: Alejandro Ibarra / Teatro El Cubo (Zelaya 3053 – C.A.B.A) / Las funciones son los sábados a las 23.30 hs. Última función el 8 de diciembre / Localidades $ 80 y $110 / Duración: 60 minutos.

 
Ficha técnico artística

Idea: Lucrecia Carrillo / Dramaturgia: Nerio Tello / Actúan: Lucrecia Carrillo / Vestuario: Jorge Godoy Zarco / Ambientación: Jorge Godoy Zarco / Diseño de luces: kuraraproducciones / Música original: Peteco Carabajal, Mora Martínez / Operación de luces: kuraraproducciones / Dirección: Nerio Tello / Teatro Pan y Arte (Boedo 876 – C.A.B.A) / Las funciones son los sábados a las 20.30 hs. Última función el 24 de noviembre /  Localidades $35 y $50 / Duración: 55 minutos.

 

 

¿Te acordás cuando de chico tomabas la leche chocolatada, a la tarde, y se te quedaban marcados los típicos bigotes? Seguramente, ni cuenta te dabas de eso, hasta que volvías a tomar otro sorbo de esa deliciosa bebida.

Si sos grande y seguís haciéndolo, también tenés permitida la entrada al mundo de los niños, donde la imaginación es la que predomina.

¿A qué juegos jugabas, qué personajes te inventabas, qué características tenían? ¿No te pasaba que de tanta inventiva te creías tus propias creaciones y te introducías en ese universo fantástico?

En la Ciudad Cultura Konex, tuvimos la oportunidad de estar junto a «Bigolates de chocote», un grupo super simpático que les enseña a los más pequeños a divertirse aprendiendo. Componen este maravilloso elenco: Adriana Paula García, Verónica Belloni y María Marcela Herrera, en voces. Patricio Famulari en guitarra y voz y, por último, Emmanuel Abbruzzese en percusión y voz.

Lo lindo de este equipo es que ellos mismos componen su repertorio y música, lo cual se nota ya que actúan y bailan, con un sentimiento supremo a quien intenta encarar un personaje escrito por otra persona.

Hoy en día, es difícil encontrar propuestas infantiles que no caigan en ese vacío cultural donde se ridiculiza e idiotiza a los pequeños. Es un hallazgo saber que existen profesionales que saben darle una vuelta de tuerca a las canciones en un escenario.

Fue increíble notar como los padres sabían todo el repertorio y seguían al pie de la letra cada consigna planteada por Bigolates. ¿Será una excusa el acompañar a sus pequeños al recital? Muy probablemente lo sea.

En la función de hoy, festejaron los 100 shows y el lanzamiento de su primer dvd llamado «Hay una reunión».

Sin lugar a dudas el tema que más repercusión tuvo fue «Cotidiáfono», donde muchísimos niños llevaron su propio instrumento realizado por sus manitos. Estos instrumentos consistían en los tan conocidos fabricados con chapitas de gaseosa, las maracas con vasitos y porotos, y su variante con relleno de arena.

Otras de las canciones, que componen el dvd, y que tocaron son: «Bigolates de Chocote», «Cachirulo», «Un Monstruo», «La Reunión», «La receta de la abuela», «Me olvidé de Imaginar», «Dejame jugar», «La Huerta», «Simona» y «Pasito».

Y, precisamente, eso se siente durante el espectáculo: un ambiente cálido, lleno de magia y alegría, pero íntimo a la vez. El patio del Konex se fue llenando a media que llegaba la hora señalada para el comienzo del encuentro. Los niños no paraban de preguntar, como es frecuente, la hora. Y los grandes respondían pero éstos no quedaban satisfechos. ¡Querían que aparecieran sus ídolos!

Una vez que se escucharon las voces de los cinco integrantes, la adrenalina empezó a disminuir y los cantos a desplegarse uno tras otro.

El cielo, colmado de nubes grises, dio el pie perfecto para el primer tema que trata, justamente, sobre un día nublado. Gracias a la buena vibra, las nubes -o algodones, tal cual como uno se las imagina- se fueron por otro camino y el sol tímidamente nos acompañó, hasta quedarse con nosotros durante el recital.

Cada uno de los músicos, tuvo la oportunidad de hacerse lucir y no existió una primera figura, sino igualdad para todos. Cada uno de ellos, tuvo su pequeño sketch donde pudo demostrar sus mejores dotes, como el caso de Patricio Famulari, quien logró empatía con el público a partir de su guitarra -la cual estaba «dormida» y todos tuvimos que alentarla para que se despierte y comience la fiesta.

Otro de los puntos a favor de Bigolates es que hacen intervenir, durante la función, a distintos niños que conocen de antes, los cuales se animan a tocar un instrumento y cantar, durante el momento que se les pide la participación en las tablas.

Quizás habría que consultarles por qué no hacen intervenir a los adultos, que tan enérgicamente correrían tras ellos. Muchas veces las personas grandes usamos como escudo a nuestros niños, pero siento que en esta oportunidad no hace falta. Bigolates incluye, de verdad a todos. Nos enseñan coreos y nos devuelven esa sonrisa que, por diversos motivos, muchas veces se borra.

De tanta imaginación que contagiaron, ahora puedo ver el bigote -al cual hace alusión su nombre-, como una expresión de vida alegre, bien vivida, a pleno.

Tal vez, por eso sea que los grandes asistieron. No solo como compañía, sino como partícipes. En épocas donde es difícil creer en algo, sea un dios o la palabra misma, disfrutar de un espectáculo fabricado para hacer el bien, es fundamental.

Estos cinco artistas, lograron plasmar sus deseos de bondad y felicidad, en un mundo que cuando cicatriza, vuelve a sangrar. Creo que, una de las formas de lograr más colaboración y unión social, es a través de diversas herramientas que no nos hagan pensar en las falencias o broncas existentes. Una canción, con estribillo pegadizo, los actores y el escenario a puros colores, nos dan cuenta de que hay que observar más a menudo la mitad del vaso lleno, alegrarse por los momentos compartidos y no intentar buscarle solución a problemas que no lo son.

Mariela Verónica Gagliardi

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La humanidad es tendiente a admirar lo ajeno y a bastardear lo propio. Las prisiones mentales son tal vez la peor “patología”, porque es la psicológica y es la que uno mismo se construye, cañito a cañito, hasta formar la celda de la que se hace imposible salir.

Miraflores es una nueva forma de pensar y hacer teatro. Escapándole a las barreras de la tradición, es una escena constante de 45 minutos, que se hace repetidas preguntas, reflexionando sobre el camino que transitamos, obligados o no, las personas por esta tierra. Y es, quizás, lo más interesante, no hay respuestas. Es producto del director, José Munich, definir la no necesidad a resolver conflictos en escena y es una realidad, no hace falta.

Los 30 espectadores que se permiten entrar por función, se van con sus bolsillos llenos de estos interrogantes y de vuelta a casa, siguen pensando en ellos, porque lo que estos dos hermanos reflexionan durante toda la obra, es lo que nos pasa a todos. Es casi inevitable no sentirse identificado, tanto en los diálogos de uno y otro hermano. Cuando se plantean si la felicidad es real o una confluencia de pequeños hechos que hacen a la misma, o cuando se preguntan  hacia donde irá el tiempo cuando se va, como ahora, que esto que se lee, ya pasó.

La escenografía nos envuelve en una situación irreal, casi onírica, donde se beben piedritas, se amasan masas y se pescan llaves. Las llaves abren puertas, las celdas tienen llave, la llave es gigante y la cerradura también. ¿Podrán salir de acá estos personajes? Esa es la cuestión.

Un muy buen producto, logrado por Marcelo Marastoni y Marcelo Cañete, que integran el Grupo Búsquedas y llevan largo tiempo trabajando juntos, hecho que hace que se entiendan en escena, rápidamente, y que se consiga lo que se busca. Y se forma, con la dirección, guión y puesta en escena de José Minuchín, un trío implacable, un confluir de artes sobre tablas que vale la pena ir a ver.

La primera función de esta obra fue el sábado 10 de noviembre en Sala La Bancaria, en San Luis 2069 (Mar del Plata), a las 21.30 hs.

MIRAFLORES, UNA NUEVA FORMA DE CONSTRUIR TEATRO, DESTRUYENDO LAS BARRERAS DE LA TRADICION QUE OBLIGA A CERRAR LOS CONFLICTOS EMERGENTES EN ESCENA, COMO LA VIDA MISMA Y LA BRUTALIDAD DE LOS CEMENTERIOS, LLENO DE PREGUNTAS SIN NECESIDAD DE RESPUESTA . . . ¡¡¡EXCELENTE INTENCION !!!

Melisa Morini

Un comedor, ambientado muy precariamente, que consta de una mesita con rueditas y dos sillas de madera, nos invitan a presenciar la vida de dos mujeres grandes.

La particularidad de estas señoras es que son mejores amigas, pero su relación se basa en la hipocresía, el dolor, el resentimiento, la bronca y la mala sangre. Uno podría preguntarse para qué quieren ser amigas si se detestan como seres humanos. Y la respuesta más simple podría ser que, además de que existen muchas relaciones enfermizas en la realidad, sienten una especie de placer al hacer sufrir a la otra.

«El Imperio de Goldie» no es la soberanía de Imperio (Juan Francisco Muñoz) sobre Goldie (Claudio Favieri), en un primer momento. Imperio, es la típica mujer pacata, que se horroriza al escuchar hablar a su amiga Goldie, quien tiene un vocabulario muy espontáneo y conectado con lo sexual, con la diversión y con pasarla bien en la vida.

Esta comedia de humor negro, saca los trapitos al sol de distintas situaciones y momentos de ambas y, solo el destino, podrá decidir cómo terminará su amistad.

Sucede que a Imperio, hace cinco años, se le ha muerto Bruno, su marido, -no se sabe cómo- y, desde entonces, está de luto. Pero no está de luto vestida de negro ni llorando por los rincones. Ella se viste como una andrajosa, está abandonada estéticamente por completo, es perversa y no tiene sensibilidad, ni en sus palabras ni en sus actos. Pretende simular lo triste que está por esa pérdida cuando, en verdad, le encanta tener la cama grande solo para ella, cobrar la pensión y no martirizarse con la no colaboración en la casa de parte de él.

Imperio tiene una rutina muy meticulosa, al punto de la obsesión. Cada mueble y objeto debe estar en un lugar, perfectamente ubicado. No le gusta atender el timbre ni el teléfono. Tampoco disfruta de su soledad ni tiene una actividad recreativa.

Su mente ya no está tan fresca y habla con su difunto, lo reta y -a diario- repite las mismas frases y contestaciones ante todo lo que se va aconteciendo.

Su amiga Goldie, en cambio, es esbelta, rubia y se viste a la moda. Es snob, ama salir de compras, cocinar y competir con la desafortnada vida de su amiga. Tanto es así que se le ocurre organizar un viaje a Mar del Plata. Claro que Imperio no acepta, pero lo que sí tiene que aceptar -a la fuerza- es la idea de Goldie de pasar una prueba de fin de semana, en la cual deberán improvisar juegos, charlas y comidas, como si estuvieran juntas en la costa.

En todo momento podemos observar cómo sale a la luz lo más negativo de cada una de las amigas, pero lo llamativo, es que ninguna de las dos hace algo al respecto. Imperio, le demuestra que su presencia le es ingrata y no se anima a marcar el límite para que Goldie no se entrometa en su privacidad.

Hace cinco años que el tiempo se ha detenido para la viuda y esto marcó un antes y un después. Por otro lado, Goldie, le recuerda su estado civil constantemente, al igual que los recuerdos vividos cuando su marido estaba vivo.

De esta manera, vivenciamos un abanico de sentimientos contradictorios, los cuales llevan la amistad a un punto que roza lo ridículo. Es imposible no reír y estremecerse con cada momento que se observa en la vida de estas mujeres.

Su talento como actores es infinito y no hay palabras que puedan expresar el trabajo llevado a cabo por ellos en el escenario.

Por momentos se ven ingredientes al estilo Antonio Gasalla, donde la realidad, por más dura que sea, es ridiculizada hasta estallar en carjadas por la incoherencia reinante.

El guión también cumple un rol fundamental en esta obra de teatro, ya que cada diálogo establecido por ellas nos da cuenta de la importancia de la palabra, de cada gesto y de cada acción realizada.

Por más parodia y humor que puedan existir en la obra, un punto fuerte es la trama psicológica de la misma. Estos personajes están muy analizados antes de guionarlos y eso se nota a la perfección. La manipulación está presente en muchos momentos de la puesta en escena y, gracias a este factor, podemos justificar sus acciones e imaginar posibles desenlaces.

Si nos tapáramos los oídos, notaríamos cómo la expresividad de los actores nos cuenta perfectamente esta historia, llena de traiciones y secretos ocultos.

Si nos tapáramos los ojos, escucharíamos cada relato, imaginándonos la vestimenta, el caminar y la presencia de ellas.

El final de «El Imperio de Goldie» es la frutilla del postre y un souvenir que será guardado por siempre en esas cajita tan preciada.

Si pudiéramos recortar el desenlace de la obra, sería como un libro de Elige tu propia aventura, donde puede pasar el final previsto o el más temido.

Imperio, no se llama así por casualidad. Su perfil demuestra a una mujer sufrida y harta de la vida que elige vivir… hasta que decide cambiarla y ese cambio será rotundo y eficiente.

¿Querés saber el final, conocer a estas amigas – enemigas e ingresar en la casa detenida en el tiempo? Te queda una sola función que es el próximo sábado 17 de noviembre.

Mariela Verónica Gagliardi