*** Junio 2017 ***

Entradas etiquetadas como ‘Paraje Artesón’

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Ripio y Coco, Brasil

Los clowns Ripio y Coco viajarán al Brasil, estarán en Brasil,
sentirán nostalgia de su lengua materna y volverán a su patria.
Un espectáculo para adultos al cual pueden asistir niños. 
Con  Ariel Aguirre (RIPIO)  e Iván Moschner (COCO)

Dirección:  Ariel Aguirre  e Iván Moschner

Única función, sábado 1° de diciembre, 21 hs.

Duración: 50 min.

Teatro: Paraje Artesón (Palestina 919, Timbre 2 – C.A.B.A)

Entradas $ 50.

Fotos: Estudio Toma Uno espectáculo
hablado un 98% en portugués 
 
Los actores:
Ariel Aguirre, Licenciado Fonoaudiólogo UBA. Tomó clases de actuación con Raquel Sokolowicz y en Andamio 90. Integrante del grupo Morena Cantero Jrs. Actuó en obras de Shakespeare, de autores argentinos, y creaciones colectivas.. En cine participó de “Ancianas Muertas”.
Iván Moschner, egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático. Integrante del grupo Morena Cantero Jrs. Actuó en clásicos argentinos de Discépolo, Gambaro, Monti. En obras de Shakespeare, Chejov y Cormann.  En teatros oficiales e independientes. Actualmente trabaja en la obra  “Alemania”  (en cartel) y estrenó la película “Extraños en la noche” . En cine también trabajó en  “Incómodos”, “Ancianas muertas” entre otras.
 
Antecedentes:
Ripio y Coco nacieron en 1995 en un curso dado por la Maestra RAQUEL SOKOLOWICZ y fueron creciendo de mano de la Señora Fabiana Falcón quién los recibió en su casa y les brindó un espacio para vivir sus aventuras cuando todavía nadie hacía teatro en un departamento. Desde entonces realizaron presentaciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Banfield, Córdoba, Misiones y Florianópolis (Brasil).
RIPIO Y COCO, BRASIL es el quinto espectáculo de este dúo, los anteriores fueron “Las cuatro estaciones”, “La quinta sinfonía”, “La tartaruga torrante” y “Ripio y Coco, grandes éxitos musicales”.
En 2010 fueron nombrados “Los reyes del clown” por la prensa misionera.
Este espectáculo cuenta con el apoyo de PROTEATRO
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La traición mata

Un comedor, ambientado muy precariamente, que consta de una mesita con rueditas y dos sillas de madera, nos invitan a presenciar la vida de dos mujeres grandes.

La particularidad de estas señoras es que son mejores amigas, pero su relación se basa en la hipocresía, el dolor, el resentimiento, la bronca y la mala sangre. Uno podría preguntarse para qué quieren ser amigas si se detestan como seres humanos. Y la respuesta más simple podría ser que, además de que existen muchas relaciones enfermizas en la realidad, sienten una especie de placer al hacer sufrir a la otra.

“El Imperio de Goldie” no es la soberanía de Imperio (Juan Francisco Muñoz) sobre Goldie (Claudio Favieri), en un primer momento. Imperio, es la típica mujer pacata, que se horroriza al escuchar hablar a su amiga Goldie, quien tiene un vocabulario muy espontáneo y conectado con lo sexual, con la diversión y con pasarla bien en la vida.

Esta comedia de humor negro, saca los trapitos al sol de distintas situaciones y momentos de ambas y, solo el destino, podrá decidir cómo terminará su amistad.

Sucede que a Imperio, hace cinco años, se le ha muerto Bruno, su marido, -no se sabe cómo- y, desde entonces, está de luto. Pero no está de luto vestida de negro ni llorando por los rincones. Ella se viste como una andrajosa, está abandonada estéticamente por completo, es perversa y no tiene sensibilidad, ni en sus palabras ni en sus actos. Pretende simular lo triste que está por esa pérdida cuando, en verdad, le encanta tener la cama grande solo para ella, cobrar la pensión y no martirizarse con la no colaboración en la casa de parte de él.

Imperio tiene una rutina muy meticulosa, al punto de la obsesión. Cada mueble y objeto debe estar en un lugar, perfectamente ubicado. No le gusta atender el timbre ni el teléfono. Tampoco disfruta de su soledad ni tiene una actividad recreativa.

Su mente ya no está tan fresca y habla con su difunto, lo reta y -a diario- repite las mismas frases y contestaciones ante todo lo que se va aconteciendo.

Su amiga Goldie, en cambio, es esbelta, rubia y se viste a la moda. Es snob, ama salir de compras, cocinar y competir con la desafortnada vida de su amiga. Tanto es así que se le ocurre organizar un viaje a Mar del Plata. Claro que Imperio no acepta, pero lo que sí tiene que aceptar -a la fuerza- es la idea de Goldie de pasar una prueba de fin de semana, en la cual deberán improvisar juegos, charlas y comidas, como si estuvieran juntas en la costa.

En todo momento podemos observar cómo sale a la luz lo más negativo de cada una de las amigas, pero lo llamativo, es que ninguna de las dos hace algo al respecto. Imperio, le demuestra que su presencia le es ingrata y no se anima a marcar el límite para que Goldie no se entrometa en su privacidad.

Hace cinco años que el tiempo se ha detenido para la viuda y esto marcó un antes y un después. Por otro lado, Goldie, le recuerda su estado civil constantemente, al igual que los recuerdos vividos cuando su marido estaba vivo.

De esta manera, vivenciamos un abanico de sentimientos contradictorios, los cuales llevan la amistad a un punto que roza lo ridículo. Es imposible no reír y estremecerse con cada momento que se observa en la vida de estas mujeres.

Su talento como actores es infinito y no hay palabras que puedan expresar el trabajo llevado a cabo por ellos en el escenario.

Por momentos se ven ingredientes al estilo Antonio Gasalla, donde la realidad, por más dura que sea, es ridiculizada hasta estallar en carjadas por la incoherencia reinante.

El guión también cumple un rol fundamental en esta obra de teatro, ya que cada diálogo establecido por ellas nos da cuenta de la importancia de la palabra, de cada gesto y de cada acción realizada.

Por más parodia y humor que puedan existir en la obra, un punto fuerte es la trama psicológica de la misma. Estos personajes están muy analizados antes de guionarlos y eso se nota a la perfección. La manipulación está presente en muchos momentos de la puesta en escena y, gracias a este factor, podemos justificar sus acciones e imaginar posibles desenlaces.

Si nos tapáramos los oídos, notaríamos cómo la expresividad de los actores nos cuenta perfectamente esta historia, llena de traiciones y secretos ocultos.

Si nos tapáramos los ojos, escucharíamos cada relato, imaginándonos la vestimenta, el caminar y la presencia de ellas.

El final de “El Imperio de Goldie” es la frutilla del postre y un souvenir que será guardado por siempre en esas cajita tan preciada.

Si pudiéramos recortar el desenlace de la obra, sería como un libro de Elige tu propia aventura, donde puede pasar el final previsto o el más temido.

Imperio, no se llama así por casualidad. Su perfil demuestra a una mujer sufrida y harta de la vida que elige vivir… hasta que decide cambiarla y ese cambio será rotundo y eficiente.

¿Querés saber el final, conocer a estas amigas – enemigas e ingresar en la casa detenida en el tiempo? Te queda una sola función que es el próximo sábado 17 de noviembre.

Mariela Verónica Gagliardi

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Contame un cuento presenta: “Un ratito más”

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La araña de Marcelo Balquinta

Ficha técnica y artística

Personajes: Ana (Lucila Cherutti), Teresa (Carolina Tricarico), Eugenia (Mariana Bulgheroni), Orina (Mariel Rodríguez), Hernán (Pablo Javier Barni), Doctor (Miguel Hernán Morales), La Muerte (Ricardo Saúl Acosta) / Dramaturgia: Marcelo Balquinta / Escenografía y vestuario: Ramairas Alvareidas / Dirección y producción general: Lenguas Secas Teatro / Las funciones son los viernes 2, 9 y 16 de noviembre a las 22.30 hs / Paraje Artesón (Palestina 919 – C.A.B.A) / Localidades $40 / Duración: 1 hora 20 minutos.

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El Imperio de Goldie

Esta obra es apadrinada por Mosquito Sancinetto

Ficha técnica y artística

Dramaturgia: Claudio Favieri / Actúan: Claudio Favieri y Juan Francisco Muñoz / Escenografía: Naüi / Maquillaje: Myriam Martinelli / Diseño de luces: Fabián Molina / Sonido: Klaurecords Studios / Operación de luces: Nicolás Vittola / Operación de sonido: Gustavo Contrera / Fotografía y Diseño gráfico: Artemia Producciones / Asistencia de vestuario: Luis Delvecchio y Diego Lencina / Asistencia de dirección: Sandra Anonni / Asistencia: Gonzalo Martín Pérez / Producción 2×1 Group / Coreografía: Valeria Kamenet / Dirección: Claudio Favieri

Quedan dos funciones que serán los sábados 10 y 17 de noviembre a las 21.30 hs en el Paraje Artesón (Palestina 919 – C.A.B.A), timbre 2. Las localidades cuestan $50.

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FALTAR AL TRABAJO… UNA TORTURA!

Si algún día no tenés ganas de ir a tu jornada laboral… y decidís tal vez mentirle a tu esposa, pensá en las consecuencias.

Si no querés hacerla sufrir y que pase el peor día de su vida…

Acordáte de llamar al médico laboral a tu domicilio… antes de las 9 de la mañana.

El sábado 23 de junio a las 21 hs, estuvimos presentes en la obra “Certificaciones médicas”, en la sala de teatro Paraje Artesón (Palestina 919 – C.A.B.A). El autor de la misma es Leo Maslíah, cantautor y músico uruguayo, para los que no lo conocen todavía.

Sus guiones suelen centrarse en una dialéctica donde (el o los personajes) después de dar vueltas y enredarse en sus propios palabreríos, encuentran la punta del ovillo y llegan al final donde se descubre el objetivo de tal enredo.

Componen el elenco de actores: Lilián Fittipaldi y Gastón Fittipaldi. Al comienzo y al final de la trama, Adriana Alvarez, armoniza con sus tangos compuestos especialmente para la función. Y dirige el espectáculo Mauricio Regalado.

La sala completamente llena, las ansias del público porque comience la obra y Gastón desplegando sus gracias al hacernos pasar a nuestros asientos y darnos varias indicaciones; hicieron que todo sea perfecto de comienzo a fin.

La historia se basa en el dolor y sufrimiento de la Sra. de Pérez, una mujer que no hace más que esconder sus penas mientras hace los quehaceres domésticos como planchar. Un día, su marido, decide “faltar al trabajo” y un visitador médico se hace presente en el domicilio para constatar la enfermedad del hombre llamado Juan Pérez. El tal visitador médico resulta ser un asistente social, que tiene toda la historia de vida de la mujer, su marido, madre y demás integrantes de la familia. Ella, atormentada por la inasistencia de su esposo, no sabe qué hacer más que repetir la verdad… la supuesta verdad que él le dijo antes de desaparecer de la casa: que está en la obra social porque se sentía muy mal y no le respondían por teléfono en la prepaga. El asistente social no le cree y dice que va a esperar hasta que él regrese, porque los pasos a seguir eran otros. Debía llamar antes de las 9 de la mañana al trabajo para que le enviaran un médico laboral que lo revisara. Nunca debió abandonar su hogar de esa forma. Como castigo a ese paso, tan importante, la Sra. de Pérez debe soportar las preguntas de este desconocido que se mete en su vida privada, mientras ella intenta planchar y ordenar su casa. Los discursos del hombre, son extremadamente densos e insoportables. Se burla de la Señora durante todo el día, decide pedirle dinero prestado que se sabe nunca le devolverá, le pide que le haga té, café mientras él no hace más que escupirlo en el piso y lo restante lo hecha en un florero.

Interviene tanto en su intimidad que hasta le llega a decir que él sabe que están por desalojarlos y que será el próximo inquilino de ese lugar. También le ofrece empleo como doméstica, con cama adentro porque sabe de las necesidades económicas por las que están pasando. Realmente, esta pobre y desdichada mujer, nunca imaginó que ese día la pasaría tan mal, tan basureada por este hombre que más que hombre es un chanta. Ella, tan dolida, le termina pidiendo que se vaya y que lo despidan a su marido. Él, termina aceptando esta decisión y parte.

El desenlace ocurre cuando a ella se le hace un click y asume internamente que no es feliz, que tiene un vacío muy grande en su corazón. El vacío que logró construir a partir de golpes y ausencias por culpa del hombre que debería amarla.

El próximo sábado 30 de junio es la última función, por el momento así que les recomendamos asistir para darle una mano a la pobre Sra. de Pérez a sobrellevar su crisis.

Mariela Verónica Gagliardi

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