*** Octubre 2017 ***

Entradas etiquetadas como ‘Magalí Acha’

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Un grito a toda marcha

La mala fe4

Año 1951, un año en que uno de los líderes más carismáticos del ámbito político, era derrocado por fuerzas militares. Un año en que Perón era desplazado por intereses de otros sectores empresarios que pretendían llevar al país hacia otro destino.

La Iglesia que tanto apoyo le había otorgado a Juan Domingo, se hacía a un lado. Ahí, en ese momento, un cura muy bonito (Walter Bruno), sube a un tren con destino a Rosario y sus palabras y acciones se convierten en enseñanzas para un pueblo que, predominantemente, era católico, que se confesaba ante una persona vestida de embajador de Dios, y que pretendía limpiar sus culpas con tan solo expresarlas en voz alta.

Una madre (Lorena Vega) y su hija (Tamara Garzón Zanca), viajando, tensionadas, desesperadas por un futuro incierto y lleno de oscuridad. Un tren que es detenido, también por la fuerza, por una huelga de trabajadores cansados de pedir lo que les corresponde. Una formación que no continúa su recorrido para hacer pensar al espectador, para inducir al diálogo interior y para replantearse tanto la historia argentina como la vida.

La iluminación tenue que va creando climas de suspenso e íntimos, hasta focalizar en la acción y el drama.

Durante el viaje surgirán temas controversiales entre los tres personajes de “La mala fe” (escrita por Leonel Giacometto y dirigida por Alejandró Ullúa) y, de ahí en más, los años cincuenta nos invadirán, hasta sentir -de algún modo- que el presente y pasado se mezclan en varios aspectos.

Cada quien sacará sus propias conclusiones de acuerdo a su ideología e inclinación política. Pero, lo más
importante es que los protagonistas dan su visión, la cual difiere de por sí bastante entre ellos; La mala fe2permitiendo que el final sea abierto. Por un lado, está clarísima la última acción llevada a cabo por el cura, aunque la moraleja y análisis no.

Como un texto que invita a la reflexión, el peronismo siempre tuvo aliados y fieles como la Iglesia y, otros, que lo repudiaron tanto a su movimiento como a sus ídolos.

El Santo envuelto en un rollo de papel, supuestamente muy valioso a nivel económico y espiritual, será el verdadero protagonista de la dramaturgia -frente al que se tramarán diferentes teorías y planes-. Mientras tanto, el sonido del ferrocarril dará cuenta del transcurso del tiempo, un tiempo que se frenará cuando el paro se despliegue sobre las vías.

Genialmente, la madre dirá que no hay de qué preocuparse ya que Evita pegará unos gritos y, como siempre, resolverá los conflictos.

Un grito o varios gritos serían necesarios para asustar, de algún modo, a quienes intentan obstruir el paso de estos viajeros.

Y, este es uno de los puntos que más resaltan durante la obra. El egoísmo de unos que prima sobre los derechos de otros. Siempre es y será lo mismo porque, la historia, como se dice: es cíclima. No existe nada nuevo, solo otros rostros que repiten versos como aprendices de sus maestros, aquellos que ya no están para atemorizar a quienes solo se esfuerzan por avanzar, por seguir, por continuar y sacar a la luz esos secretos tan bien guardados por quienes con diferentes uniformes esconden de alguna manera.

¿Matar al culpable?, puede llegar a ser una solución aunque no del todo eficaz porque, como recién mencionaba: la historia es cíclica. Podríamos buscar qué es lo que sigue a la desaparición de un líder.

¿Puede haber peronismo sin Perón? ¿Y Evita?

Los sindicatos apoyaron a éste aunque por intereses. Como siempre y como todo.¿O acaso se puede rezar una oración que no convenza?

Tentarse con lo prohibido, tenderle una trampa al más débil y continuar con un negocio fraudulento; son algunas temáticas que surgen en “La mala fe”.

Una mala fe que no solo se relaciona con el catolicismo, sino con el accionar humano. Hacer algo de mala fe, orientado a no tener principios o lealtad. Una lealtad que no siempre se puede sostener, o sí.

Eso es lo que verdaderamente, cada hombre en esta tierra, debería resolver: si continuar un mandato o rebelarse ante el sistema.

La mala fe

Mariela Verónica Gagliardi

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Conectarse con la naturaleza nos ayuda a definir

Un escenario vacío, sin objetos, sin escenografia. La música ausente, salvo al inicio de la obra.

Llanto de sauce8

Llanto de sauce -escrita y dirigida por Horacio Nin Uría- es una historia que no podés deducir ni saber a qué apunta hasta que no la vivenciás. Si intentamos imaginarnos a qué remite su nombre podríamos decir que esta especie de árbol suele desprender lágrimas. A veces, los humanos solemos olvidar que la naturaleza siente de la misma manera que nosotros -los terrestres- e inclusive más sinceramente ya que no tienen que racionalizar lo que les sucede interiormente.

En un principio conocemos a un fotográfo aficionado (Alfredo Staffolani) quien intenta, a partir de un recorrido turístico, ir capturando imágenes. Llanto de sauce9Pero no son imágenes cualquiera sino sus experiencias de viaje, durante el cual se queda con los recuerdos más significativos para él.

Llanto de sauce nos introduce en paisajes, recreados a partir de proyecciones -que simple pero magníficamente nos dan a conocer el lugar donde ocurre cada escena- y que con un barril, tierra, una pala y un disfraz de animal, van contándonos. Dicha historia incluye varios relatos cotidianos, en los cuales se incluye a Alfredo Staffolani -en varios de ellos- convirtiéndose en el personaje principal, no por ser el protagonista en todo momento, sino por ser el eje central para un cambio rotundo en la vida de los demás personajes.

¿Cuál sería el mensaje de esta obra?

Por un lado se conoce la quietud -literalmente hablando- del pueblo rural durante el Llanto de sauce2cual transcurre toda la narración, con sus árboles preciosos, sus colores agrestes y cálidos, y cada personaje congelado en el tiempo.

Quizás el pensar en un lugar con estas características, instantáneamente no haya nada más que decir al respecto, pero un matrimonio y su empleado necesitan algún giro en sus vidas. Tal vez no imaginaron que un ciudadano decidido les pudiera dar la solución,  de una manera tan simple, sin quisiera ordenándoselo.

El progreso se va apoderando, a pasos agigantados, de cada una de las personas, haciendolas sentir que no tienen que esperar un nuevo amanecer ni atardecer, que no tienen que aguardar ir al mercado a abastecerse ni cavar un pozo que saben que no conducirá a ningún lado.

Al igual que la figura de un psicólogo que funciona como guía de su paciente, Staffolani es la brújula de la mujer, de su marido y del peón. Él les ayuda a resolver sus conflictos, sin proponérselo fehacientemente, ya que su objetivo era descubrirse a sí mismo,  sacándose la mochila que lo acompaña en cada aventura.

Llanto de sauce5

Ella (Mariana Estensoro), una mujer que está aburrida de la monotonía reinante, de su esposo (Román Tanoni) -postrado en una silla de ruedas y sin ganas de nada- y el empleado del campo (Juan Manuel Zuluaga) que obedece órdenes, pero que jamás las discute ni piensa; van componiendo un retrato cuasi familiar -el único, probablemente-, que los mantuvo vivos pero sin vida durante tanto tiempo.

Cada uno de los actores interpreta correctamente su papel, deslumbrándonos con cada diálogo inesperado, transmitiendo emociones en sus miradas y gestos.

La iluminación va acompañando cada imagen y secuencia de la obra, dándole un enfoque muy interesante.

Llanto de sauce es una mirada profunda e intensa a nosotros mismos. Es una sabiduria que se obtiene solamente arriesgando lo que Llanto de sauce4nos mantiene aferrados, quizás, sin ninguna razón fructífera.

Llanto de sauce no necesita de efectos especiales ni de un vestuario que se modifique a lo largo del relato, porque la conjunción hombre – naturaleza van de la mano, acercándonos a nuestras propias raíces. Aquellas raíces, que al cortarlas, nos desangrarían sin retorno posible.

Esta historia, nos tiende una mano, para que descubramos cuál es nuestra felicidad y cómo alcanzarla.

ficha técnica llanto de sauce

Mariela Verónica Gagliardi

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Promo para “Vuelve”

Ficha técnico artística

Autoría: Paula Marull / Actúan: Flor Braier, Federico Buso, Melisa Freund, Juan Grandinetti, María Marull / Vestuario: Jam Monti / Diseño de escenografía: Magalí Acha / Diseño de luces: Matías Sendón / Diseño gráfico: Natalia Milazzo / Asistencia general: Marien Cano Moreno / Asistencia de dirección: Fernando Ferrer / Prensa: Carolina Alfonso / Producción general: Paula Marull / Dirección: Paula Marull / El Kafka Espacio Teatral (Lambaré 866 – C.A.B.A) / Las funciones son los viernes a las 23.30 hs. Última función el 30 de noviembre / Localidades $40 y $60 / Duración: 70 minutos.

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Los Talentos

Elenco: Julián Larquier Tellarini, Carolina Martin Ferro, Pablo Sigal y Julián Tello.

Ficha técnica: 

Idea: Agustín Mendilaharzu / Dramaturgia: Walter Jakob, Agustín Mendilaharzu / Escenografía: Magalí Acha / Iluminación: Magalí Acha / Fotografía: Soledad Rodríguez / Diseño gráfico: Paula Erre y Andrés Mendilaharzu / Asistencia de dirección: Agustín Godoy / Producción ejecutiva: Carolina Martin Ferro / Dirección: Walter Jakob y Agustín Mendilaharzu / Contacto y prensa: lostalentos2010@hotmail.com / Espacio Teatral El Kafka (Lambaré 866) / Las funciones son los días miércoles a las 20.30 hs y los sábados a las 23 hs. / Las localidades cuestan: $60 / Duración de la obra: 90 minutos.

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