*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Los notables

Don Pasquale2

Una ópera picaresca, para toda la familia y con una historia que tiene su moraleja, no es algo fácil de hallar. Por suerte, Gaetano Donizetti escribió, tanto el libreto (junto a Giovanni Ruffini) como la música, de Don Pasquale. Esta pieza artísica y musical es una comedia cómica, como bien se denomina “bufa”, para hacer alusión a algo gracioso. Tiene el agrado de estar dirigida musicalmente por Juan Casasbellas, quien con suma perfección y talento convierte este clásico italiano en tres horas de pasionales sensaciones.

El eje central es un hombre anciano, avaro, rico y egoísta que pretende hacer cualquier cosa con tal de no dejarle su herencia a su sobrino Ernesto (Santiago Ballerini) ya que no está de acuerdo con que éste se case con su enamorada Norina.

Para darle una lección a Don Pasquale (Hernán Iturralde), sus afectos más cercanos planean una estrategia para que aprenda a respetar a los demás y de el brazo a torcer respecto a la decisión de su sobrino.

Es así como entre el doctor Malatesta (Homero Velho), Norina (Oriana Favaro) y un escribano (Enzo Romano) trucho le hacen creer que tienen para él a la mujer perfecta. Dicha mujer es nada más ni nada menos que Norina disfrazada de una señora de su casa que sería bien vista por el codicioso hombre.

Retrotrayéndonos en el tiempo, esta ópera bufa fue la última que se escribió en aquella época, siendo que había dejado de existir hacía rato el género. Donizetti y Ruffini, el 3 de enero de 1843 la estrenan en París. La historia está basada en el libreto de Angelo Anelli para la ópera Ser Marcantonio de Stefano Pavesi (la cual era una ópera bufa, se estrenó en 1810 y estaba compuesta por dos actos solamente).

Dicha ópera está compuesta por tres actos, los cuales son muy entretenidos, llenos de glamour y variados colores en sus escenas.

Durante el primer acto se puede ver a Don Pasquale esperando al médico -quien, supuestamente, le presentaría a su futura esposa para desheredar a Ernesto-. Será tarea súper sencilla el engañar al anciano por la suma confianza que se tienen el uno al otro. Es así como la mujer, Sofronia, sería hermana de Malatesta. Claro que uno de los conflictos de la historia presente es que Ernesto no está al tanto de que se trata de una emboscada a su tío y, durante todo el tiempo, cree que el doctor -quien, además es su propio amigo- lo está, de algún modo, traicionando.

En cuanto a los personajes encarnados por los actores, todos los protagonistas deslumbran al público, de comienzo a fin, con sus proyecciones vocales las cuales -en general- se pueden comprender sin necesidad de leer su traducción en pantalla.

La pareja que se ama, sorprendió el año pasado en Romeo y Julieta y ahora lo hace, nuevamente, en Don Pasquale, mirándose a los ojos y viéndose reflejados en sus corazones. Ambos tienen una magia sorprendente que los convierte en profesionales del arte.

El coro de Buenos Aires Lírica no tiene demasiadas intervenciones en escena, sino hasta el desenlace de la historia en que podemos disfrutarlo, como siempre; al igual que sucede con la Orquesta que suena deleitosamente.

Ingresar al Teatro Avenida es sumergirse en una aventura perfecta en que sonidos, actuaciones e instrumentos se fusionan de un modo y otro hasta combinar las melodías y llegar a ese climax en que ya no es posible utilizar palabras. Las sensaciones nos esbozan sonrisas, lágrimas y una satisfacción que abarca el infinito. Estaríamos en presencia del famoso trance, un trance divino y sin límite.

Uno de los momentos más entretenidos ocurre cuando Norina, junto a Malatesta, va creando a su nueva dama Sofrina. Durante esos minutos se produce un dúo entre ellos dos, realmente digno de destacar tanto vocal como actoralmente.

En referencia a la puesta en escena, la arquitectura con sus puntos de fuga, convierte un espacio en ciudad, con edificios pequeños, en que sus personajes deberán agacharse como si fueran diminutos. Y en cuanto al vestuario, reluce en variedad de tonalidades el que corresponde a los actores más importantes y en colores más apagados o claritos los que corresponden al coro y a cuatro figurantes que se desplazan e intervienen muy bien.

Luego, un segundo acto, nos permite disfrutar del escándalo que pretende armar Ernesto cuando ve que su amada está a punto de contraer matrimonio con su tío. Menos mal que llega a tiempo su amigo para detallarle el plan y que no eche a perder toda la simulación.

Y, al llegar el final, todo se resuelve favorablemente para Norina y Ernesto, quienes logran terminar juntos como tanto deseaban, sin amenazas ni desvalorizaciones por parte del tirano Don Pasquale.

Es imposible no sentir admiración por los artistas que, a medida que avanza la ópera, su talento va in crescendo, como si sus voces pudieran atravesar cualquier tipo de muro.

El dueto los une para tener la fortaleza de afrontar al viejo temido.

Malatesta ed Ernesto: La morale è molto bella, don Pasqual l’applicherà. Quella cara bricconcella lunga più di noi la sa. (La moraleja es muy buena, Don Pasquale la aprenderá. Y a la querida bribonzuela nunca más la olvidará).

Don Pasquale: La morale è molto bella applicarla a me si sta. sei pur fina, o bricconcella, m’hai servito come va. (La moraleja es muy buena y la aplicará a mí. Si por fina o bribonzuela, me ha servido como está).

Norina: La morale di tutto questo è assai facil trovar. Ve la dico presto presto se vi piace d’ascoltar. Ben è scemo di cervello chi s’ammoglia in vecchia età; va a cercar col campanello noie e doglie in quantità. (La moraleja de todo esto es muy fácil de encontrar. Se la digo en un momento si les place escucharla. Tiene muy poco juicio el que se casa de viejo, va a buscar a propósito, disgustos y fastidios en cantidad).

ficha Don Pasquale

 

Mariela Verónica Gagliardi

 

Un día es un montón de cosas

Hay quien vive dejando para mañana lo que puede hacer en el momento y hay quien vive su vida en un solo momento.

Está aquél que da consejos y no toma ninguno para sí; y el otro que es recomendado y jamás piensa.

De la comodidad rutinaria un hombre ortodoxo judío, Elías (Alejandro Pérez), transita las horas como si la vida le quedara realmente holgada. Él acaba de ser abandonado por su mujer y, deberá cuidar de su hijo adolescente, Natán (Enzo Pedroni).

Así comienza la historia titulada “Un día es un montón de cosas” (escrita y dirigida por Jimena Aguilar), la cual pertenece al género de comedia dramática, y ocurrirán varias situaciones tanto intringantes, como humorísticas, que pretenderán romper con la estructura conservadora de los personajes.

Con una escenografía que cuida hasta el mínimo detalle, se puede visualizar una casa sin tener que recurrir a la imaginación. Dicha imaginación queda para cuestiones que así la ameritan.

Los cinco personajes, como en una película de Woody Allen, irán convergiendo de tal modo que se entrelazarán a medida que transcurra la dramaturgia. Y este es uno de los aspectos más interesantes de la obra: que no se conozcan de casualidad, sino que sus vidas estén relacionadas de antemano.

Entonces, un psicólogo, Adrián (Christian G. García), será sacado de sus casillas cuando pierda los hilos de su propio rumbo -el cual suponía certero-; a la vez que su esposa Ana (Marinha Villalobos) querrá innovar su matrimonio saliendo a la libertad y ayudando a otras personas que nota más débiles. Pero, como si fuera poco, su hija adolescente, Lea (Mora Arenillas), será la típica rebelde que no es tenida en cuenta y que molesta por sus pensamientos, actitudes y todo en lo que incurra. Ella, no estará tan sola cuando descubra a Natán, su alma gemela (notoriamente opuesta), con quien congenierá desde un primer momento.

Si bien el romanticismo surge de varios modos, los puntos más tensionantes y relevantes de la obra se refieren a: la pérdida y la soledad.

La pérdida como algo inevitable, en ciertos casos. Como ese vacío, por lo general, inexplicable, inentendible. Y es así como Elías pretenderá decodificar la última carta que le dejó su mujer y este proceso se convertirá en una especie de investigación. Es que todos los mortales solemos buscar respuestas para todo, como para quedar conformes o al menos en paz. Pero, como bien razona Lea, hay cosas que son porque sí. Y, si se presta atención a la actitud de quien menos es tenida como referente, puede entenderse lo inentendible.

Con respecto a la soledad, se la muestra como popularmente se la conoce y, además, como la falta de convicciones por forjar una propia vida sin necesidad de depender de otros. La falta de apoyo que uno suele buscar en los demás para emprender algo, es notoria en esta historia y en algunos de sus personajes como Elías.

La unión de dos familias totalmente diferentes pero con deseos similares como el de ser felices. Ese aroma a un guiso casero que llena el alma con sus condimentos, ese plato calentito que desean quienes se sienten desamparados y que un delivery no logra conformar.

Sucede algo sorprendente con esta puesta en escena y es la cercanía que consigue desde un primer momento. Con tal solo escuchar los primeros diálogos, estamos inmersos en esa casa, en ese living con el televisor encendido, con Natán frente a él observando, intentando distraerse del conflicto reinante. Pareciera no existir división entre el escenario y las butacas, sino una unión que nos incluye a todos. Como si la directora pretendiera hacernos formar parte -como público activo- de las vicisitudes de estos personajes tan bien interpretados por los actores. La naturalidad que tienen les permite mantener modismos, cadencias, estereotipos y expresiones sin necesidad de exagerar para provocar la risa del espectador -la cual surge durante muchísimos momentos de la obra- o las lágrimas nostálgicas cuando el clima es propicio para ellas.

“Un día es un montón de cosas”, indaga en el corazón de los que se sienten perdedores por no encabezar sus propias metas, sus propios deseos y sus propias búsquedas.

ficha Un día es un montón de cosas

Mariela Verónica Gagliardi

Eva Perón en la hoguera

Qué decir, qué sentir, qué pensar, cómo resignificar la historia del pueblo, de los trabajadores, de los pobres, de aquellos pobres que no eran vagos –como se los suele tildar actualmente- sino la masa de la sociedad que luchaba por obtener un salario digno para alimentar a su familia.

Cómo resignificar la historia cronológica, los significados y significantes, las metáforas, los simbolismos y todo tipo de ideales que están y permanecen intactos, latentes.

Cómo evaluar o juzgar la figura de Eva Duarte después de ver a la gran Cristina Banegas interpretarla, permaneciendo sentada, leyendo, con una luz que tenuemente la alumbra, con la bandera argentina que cae de su escritorio –dejando el sol radiante en el centro-.

Adoptando, sutil y lentamente, una corporalidad distinta. Reconociendo sus extremidades, su ser, su corazón y, latiendo desde lo más noble y profundo.

«Eva Perón en la hoguera» es una obra de teatro que surge del poema homónimo de Leónidas Lamborghini (1972) y que se estrena en 1994 (dirigida por Iris Scaccheri). Casi dos décadas después, vuelve al escenario este homenaje a Evita, encarnado por la misma actriz y dirigida por ella misma.

Cuando un pibe me nombra Evita me siento madre de todos los pibes y de todos los débiles y humildes de mi tierra. Cuando un obrero me llama «Evita» me siento con gusto «compañera» de todos los hombres” (extraído del libro «La razón de mi vida», escrito por Eva Perón en 1951).

Lamborghini tenía una forma de ver el mundo y la política, totalmente diferente al común de la gente. También, su estilo de escritura era distinto. Él decía que le gustaba el género gauchesco «porque es un arte bufonesco que se expresa en una lengua-disfraz cuya risa está entramada con los versos”. No se sentía un erudito ni tenía necesidad de sobresalir ya que su inteligencia le otorgaba distinción.

Pareciera que la vida de Evita se debió a su causa social, a su marido, a explicar lo que sentía desde lo más profundo de sus venas, que su vida no era suya sino del pueblo al que tanto amaba y amó.

Su enfermedad la devoró y quedó extasiada, extenuada. Como quien lo da todo sin dejarse una pequeña reserva, un mínimo hálito para seguir viviendo.

los ricos como árboles los pobres como pasto (…) y lo sentí:

todo esto cambiará.

o ruego

o maldición:

o las dos cosas.

En 1945, los militares habían confinado a Juan Domingo Perón a la Isla Martín García y Eva, tuvo que hacerse cargo de algunas cuestiones sobre los derechos de los trabajadores, que ya venía realizando hace tiempo.

el líder él. su palabra: encárgate

encárgate.

el líder él. el ausente. lo tuvieron. el prisionero. él:

aquellos días bajo el cielo.

la semana de.

octubre de. de fiebre. de dolor.

A todo le ponía pasión, como lo hace Banegas en el escenario, uniéndose y fusionándose una con la otra. Siendo una sola pieza intrincada. De hecho, creo que todos los que estuvimos presentes nos olvidamos por una hora de que estábamos en una función de teatro. La lucha continuaba: “Quiero rebelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón” (extraído del libro «Mi mensaje», escrito por Eva Perón y publicado recién en 1987).

para mí los organizados. los obreros: ¡ellos son!

los que sostienen ¡ellos son!

todos los que antes todos los que ahora todos los que mañana.

el amor de mí.

la esperanza de mí.

para mí el pueblo: ¡ellos son!

Vivió hasta la edad de Cristo. Habrá quienes la tilden de prostituta e interesada, o de Santa. Lo que nadie podrá negar es que hizo, e incluso más que la mayoría de los políticos que dan perfectos discursos en los que se trasluce su caprichosa y destructiva demagogia.

A la vez que el poema sobre el que se erige la obra continúa, se escuchan los llantos acongojados del público. Es también mi momento de liberar el nudo que tengo en la garganta cuando se sigue nombrando a los descamisados, a sus humildes casas, al barro, a la precariedad de unos y a la riqueza de los mismos de siempre.

No se trata solo de una brillante actuación, sino de una realidad real que se vivencia a diario, que los medios masivos de comunicación no quieren difundir y que los que luchan son tildados de locos. Si ser loco es pensar en darle lo básico a una persona, enloquezcamos juntos.

las cartas: la elocuencia tremenda.

todas: del que necesita. cuanto antes cuanto antes.

querida Evita.

Esta función fue el 5 de junio en La Cúpula del Centro Cultural Néstor Kirchner.

Mariela Verónica Gagliardi

Imperio de artistas

Imperio1

De la Dinastía Julio-Claudia, se conocen a tres de los emperadores más conocidos de Roma: Tiberio, Calígula y Nerón. Ellos son los principales hilos conductores de esta obra de teatro denominada como “Imperio”. A su vez, son tres las mujeres que se relacionan, principalmente, con ellos: Agripina, Drusila y Julia. Agripina es la madre de Nerón, Drusila es la hermana de Calígula y Julia la esposa de Tiberio. Son varias las uniones -no sanguíneas- que se producen en esta enorme familia. Principalmente, Augusto adopta al hijo de Livia, Tiberio, a quien se lo obliga a adoptar a Germánico, quien contrae matrimonio -por conveniencia- con Agripina, la nieta preferida de Augusto. Al producirse esta unión, según documentos históricos, Germánico es envenenado en uno de sus viajes militares y sacado del medio por parte de Tiberio. Pero, Agripina, quien tenía un fuerte caracter y convicción, se enfrenta a Tiberio para averiguar qué ocurrió con su marido recientemente fallecido.

Respecto de la historia adaptada para esta pieza artística, aparecen en escena, entonces, seis personajes importantísimos del Imperio Romano.

Calígula (hermano de Drusila y Nerón), llamado así por las sandalias militares que usaba de chico (caligae) sucedió en el poder a su tío-abuelo Tiberio, desde el 37 al 41 D.C. Hijo de Germánico y Agripina, sin lugar a dudas, fue quien tuvo más carisma.

Calígula, que de pequeño sufría ataques de epilepsia, que no podía conciliar el sueño y que utilizaba las noches para realizar estrategias sanguinarias; fue asesinado.

Nerón (gobernó del 54 al 68 D.C.) y se lo acusaba de homosexual. Fue quien intentó esclarecer varias cuestiones en el Senado y sin poder conseguirlo, se terminó suicidando.

Tres emperadores que utilizaron la fuerza, la avaricia, las riquezas, y sus puestos para conseguir objetivos de una manera demagógica, tirana y absolutista. Tiberio (14 al 37 D.C.), Calígula (37 al 41 D.C.) y Nerón (54 al 68 D.C.); son ejemplos de cómo gobernar desde la no consideración y el linaje. Uno más carismático como Calígula, pero no por eso menos temido por el pueblo y sus propios hermanos.

«Imperio», es el nuevo espectáculo de la Compañía Codanz, que plantea un varios conflictos de antes y de ahora. Escrito por Rolo Sosiuk y dirigido por Juan Cruz Argento; toma como puntapié inicial a los tres emperadores romanos más sanguinarios: Tiberio, Nerón y Calígula.

Como dos obras de teatro, una de danza y la otra de actuación, se fusionan en ciertos momentos para complementarse y demostrar cómo lo secundario cobra vuelo y protagonismo en la historia principal.

Con tres emperadores que interpretan muy bien sus roles: Tiberio (Gustavo De Filpo), Calígula (Rolo Sosiuk) y Nerón (Julio Chiorazo); cada discurso estará embestido de violencia de género, posesión, poder y ambición.

Mientras sus mujeres, que no necesariamente son esposas, representan la belleza, la calidez y templanza, se desenvuelve una continuidad de escenas en las que se puede visualizar que ellas no valen más que lo que ellos quieren y que puede prescindir de sus compañías en cuanto den la orden.

El incesto es una de las prioridades de esta obra, que deja en evidencia la necesidad de contacto físico con una mujer sin importar de quien se trate. La lucha de poderes entre unos y otros, demuestra la vanidad de los poderosos por sobre las femeninas que intentan, por todos los medios, de convencerlos sobre decisiones a tomar.

La obra entrelaza textos con coreografías en que se puede disfrutar de un gran despliegue artístico, a la vez que de diálogos presididos por las diferentes alegorías que se refieren al descontrolado poder por sí mismo, por el deseo enardecido de controlar todo y a todos.

Entre tantos discursos cargados de sangre y despotismo, se erige uno que hace referencia a la actualidad de nuestro país y al gobierno vigente: la inseguridad es una sensación, se esboza de boca de uno de estos emperadores y, el silencio, se apodera de la historia.

Agripina (Jess Rolle), Drusila (Vanina Bercovich) y Julia (Laura Pagés), firmes en escena, se hacen notar y logran desenvolverse como verdaderas mujeres que saben lo que quieren. Corren riesgos, como cualquier mortal y, sobre todo, como toda persona que tiene convicciones fuertes y precisas.

Se resaltan las interpretaciones de los actores principales y de la joven bailarina Martina Loyato -quien danza con su cuerpo y alma, quien vuela en busca de nuevas experiencias en aquella Dinastía sanguinaria-.

Antes de Cristo, en el Siglo presente y, siempre, los ideales existirán y -como suele decirse- la historia será cíclica, repitiéndose. Solo modificando a sus actores y, conservando, los ejes centrales que ilustran aquella necesidad de tener todo as dentro de la manga para demostrar determinadas acciones.
ficha ImperioMariela Verónica Gagliardi

Flyer Contra FESTIVAL

contra festivalUna actividad artística como el Contra Festival, demuestra que toda oposición no tiene por qué ser negativa. ¿Cuáles son los puntos fundamentales que no se están cumpliendo de la Ley provincial del teatro?

El punto principal es que se ha elegido como Consejero a una persona que no tiene actividad teatral comprobable en la Región en los últimos años (entre otras irregularidades, como estar inhabilitado por el INT, por ejemplo). Además desconoce el funcionamiento de esta RED, y eso es desconocer gran parte del trabajo teatral que se realiza en la Región para la que fue designado Consejero (Evangelina Tedesco, Cristian Palacios y Omar Álvarez).

¿Quiénes están a cargo de la Organización del Contra Festival que comienza mañana?

El CONO Teatral, red de grupos y salas teatrales de la Región Conurbano Noroeste (Evangelina).

Durante 4 días se van a poder ver obras de muy buen nivel y para diferentes gustos. ¿Cómo fue el proceso de selección?

No hubo selección.  La idea es que participara todo aquel que apoyara el objetivo fundamental de este Festival, que es el de dejar en evidencia la pluralidad, la cantidad y la calidad de obras que hay en la Región Noroeste del Conurbano (Evangelina).

¿Crees que va a haber más público que en movidas culturales en que se pagan entradas?

La gorra siempre permite que todo el que quiera ir al teatro pueda hacerlo, sin embargo, siempre es importante querer, eso es lo principal, generar en la gente el interés por ir al teatro, por permitirse transitar por esa experiencia particular (Evangelina).

Ciudad Jardín, San Miguel y Villa Ballester; unidos. Esta amalgama, ¿despertará el interés de los vecinos que no suelen acudir a obras de teatro y muchas veces ni siquiera saben lo que pasa en su propio barrio?

Posiblemente porque al hacer la difusión de manera grupal logramos llegar a mucha más gente (Evangelina).

¿Considerás que la resistencia y solidaridad grupal pueden conseguir cumplir con estos objetivos y sueños?

Sin lugar a dudas, el trabajo en equipo es fundamental y conmovedor (Evangelina).

¿Hay que tener cierta sensibilidad para hacer teatro a pesar de ciertas cosas?

Hay algunos creadores que sienten que no pueden lidiar con esta parte de la actividad, que es la parte más «política» (hablamos de políticas teatrales y culturales, por supuesto). Otros, en cambio sentimos que esa política es parte de la creación, que se te mete en la creación y que de alguna manera no podrías crear sin ella. Algunos crean desde el amor, otros desde la razón, y también están los que escriben desde la rabia, que también es una pasión(Cristian).

¿Cuál es la fórmula para incluir la propia ideología en una dramaturgia o puesta en escena?

No creemos que haya fórmulas… En todo caso, es como decía Borges sobre el ser o no ser contemporáneo. Uno es contemporáneo aunque escriba en hexámetros alejandrinos. Ser contemporáneo es una fatalidad. No se puede no serlo. Y lo mismo pasa con las ideologías (Cristian). Todo lo que hacemos está impregnado de una ideología (Omar).

Desde Arritmia hasta Hansel y Gretel. Quien no logra un despertar en este Festival, ¿estará vivo?

Quién sabe…  Por lo pronto, el Contra Festival propone una programación bien heterogénea para despertar a todo el mundo (Evangelina).

¿Existirá ese día en que nos tengan en cuenta aquí en el Noroeste?

Nosotros no creemos que alguien -por ejemplo, de los medios capitalinos- nos tenga que tener en cuenta. En todo caso somos nosotros los que nos tenemos que tener en cuenta. Y por eso también es muy importante apelar a la construcción desde los medios locales (Cristian). Eso es una tarea que peleamos desde hace año, a prepotencia de trabajo.  Si no hubiera público no estaríamos.  Y aquí estamos (Omar).

Mariela Verónica Gagliardi

Surmenage

El agotamiento físico y mental, las exigencias, la búsqueda del perfeccionismo, el caos de la ciudad, las presiones sociales y propias, entre algunos de los problemas más recurrentes; nos permiten saber que estamos en presencia de un “Surmenage” (escrita por Milagros Almeida y Fernando Tur, dirigida por éste último).

Habrá quienes nunca escucharon hablar sobre este término y es que, no es habitual de usar actualmente.

Proveniente del francés, hace referencia a un estado morboso producido por la fatiga repetirda, física e intelectual. Lo sorprendente es que, en los años cincuenta se hablaba más de surmenage que de stress en las enciclopedias.

De esta manera, la actriz Millie Almeida, interpreta a una mujer que está pasando por una crisis -en la que se incluyen todos estas estas problemáticas y- dentro de la que se pueden observar sus síntomas.

Ella, aparece en escena de una manera atípica, sin mostrarse hasta pasados unos minutos de la historia. De este modo, los accesorios y ambientación se encargan de hablar por ella, hasta que su voz se hace protagonista de su padecer, de su desorientación y de su sufrimiento actual.

Es fascinante verla trasladarse con unos tacos altos por toda la sala, escucharla cantar en francés y castellano, siendo acompañada por Les Manontropo -un grupo de músicos que, también, se mimetizarán con la obra de una manera asombrosa-.

Como si se produjera un desdoblamiento de su personalidad, ella sufre, sueña, grita, llora, ríe, ama, añora, corre, escapa, busca, descansa y vuelve a empezar.

Recorre el espacio escénico, una y otra vez, espera y retoma con toda su adrenalina esta aventura desbordante de energía.

Seguramente, quienes hayan pasado por un colapso nervioso o alguna sintomatología similar, podrán identificarse y apreciar muchísimo esta obra de teatro. Por momentos ella canta, se expresa y encuentra cómo canalizar su malestar; hasta que aparecen los músicos para demostrarle que no está sola. Estas escenas grupales podrían verse como parte de sus delirios mentales o, siendo más simplistas, como reuniones en que sucede lo que tiene que suceder.

Así, aparecen dos mundos paralelos: el ficticio y el real. En el primero, ella padece, está atosigada por ella misma, por el trabajo y todo lo que la abruma. Y, con respecto al segundo, se relaja para sentir -dejando a un lado lo intelectual y racional-.

Quizás, la música sea su cable a tierra y la manera que tenga de mirar el mundo sin cuestionarlo demasiado; dejando a un lado quién es y qué pretende.

Orgías incomprendidas, cuerdas sonando, maracas, una batería que se instala en el medio del espacio cobrando protagonismo, voces que forman cánones que vienen y van, sentimientos alborotados, soledades abandonadas.

Todo esto es “Surmenage”, una invitación a conocer qué es, a sentir la vida desde un lugar diferente, incómodo y vibrar en llamas cuando sea el momento.

Hombres y mujeres que se conocen, se cruzan, se desean, se olvidan, se aferran a instrumentos -a quienes les son fieles-, se fusionan, se agrupan y despiden.

El principio es el final y el final el principio, sin pretender tener una coherencia lógica sino de esbozar, performáticamente, los estados de ánimo de esta desesperanzada mujer.

Los diálogos no son fundamentales en Surmenage y es que las melodías y cantos se encargan de transmitir lo necesario, en conjunto con lo corporal. Sin embargo, existen breves momentos en que la palabra surge para demostrar lo innecesaria que puede resultar.

Un gran trabajo artístico que no solamente emociona sino que te deja con una sensación distinta, con una palpitación desbordante de alegría al descubrir que todo lo malo dura lo que nuestra mente ordene.

ficha Surmenage

Mariela Verónica Gagliardi

BUENOS AIRES

Lunes – 16:00 (1)

Los Fabulosos BUU
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | COMPLEJO CULTURAL TEATRO 25 DE MAYO

Lunes – 16:30 hs (1)

Caperucita roja
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | MUSEO HISTORICO SARMIENTO

Lunes – 18:45 hs (1)

La bomba de tiempo
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | CIUDAD CULTURAL KONEX

Lunes – 20:00 hs (2)

Bs As Pasión de Tango
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | CENTRO CULTURAL BORGES
Trescientos millones
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TEATRO DEL PUEBLO

Lunes – 20:30 hs (7)

Actrices del Montón
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | EL SÁBATO ESPACIO CULTURAL
Antonio Leiva es «El huérfano feliz»
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TEATRO EMPIRE
Equus
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | EL GALPÓN DE GUEVARA
Mau Mau o la tercera parte de la noche
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | EL EXTRANJERO
Padre Carlos, el rey pescador
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | KORINTHIO TEATRO
Personitas
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | ESPACIO CALLEJÓN
Tango Porteño
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TANGO PORTEÑO

Lunes – 21:00 hs (9)

Ay Carmela!
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TEATRO EL PICADERO
Borratex
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | EL MÉTODO KAIRÓS TEATRO
Cotidianidad y éxtasis. Un cuadro de costumbres
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TEATRO HASTA TRILCE
Eran tres alpinos
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | EL TINGLADO TEATRO
La gigante roja
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | EL ESTEPARIO TEATRO
Los enanos
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | LA TERTULIA
Noche Corta
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TEATRO APOLO (EX LORANGE)
Tiernas Criaturas
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TEATRO DEL ABASTO
Un trabajo
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | ELEFANTE CLUB DE TEATRO

Lunes – 21:15 hs (1)

Milva, la pantera di goro
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | TEATRO LA COMEDIA

Lunes – 21:30 hs (1)

Suegra
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | THE CAVERN BUENOS AIRES

Lunes – 22:00 hs (1)

Humor en cuatro show de stand up
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | BAR CRUZAT

Lunes – 22:30 hs (1)

Lunes de Stand Up en El Altillo
Ubicación: Argentina | Buenos Aires | Capital Federal | EL ALTILLO CLUB DE COMEDIA

Si mon dieu1

La cartelera teatral porteña abunda en propuesta de stand up e improvisación. Hay quienes desvalorizan estos géneros humorísticos y es que, existe -por lo general- una mala iniciativa por parte de los elencos artísticos en considerar, ellos mismos, que no tienen que saber demasiado al respecto, sino esbozar lo primero que se les viene a la cabeza -subestimando, de este modo, al público-.

Marcos Rauch, es el director de “Si mon dieu”, una obra de improvisación muy bien hecha en que existen lineamientos que le permiten a los actores crear y dejar volar sus imaginaciones. Esto es improvisar: tener de qué agarrarse, poder confiar en un director que los guía -en vivo-, que los orienta, que se sabe expresar, que convierte la propuesta en una especie de programa televisivo en que los juegos continúan, incansablemente.

A punto de terminar su cuarta temporada, esta propuesta es extenuantemente divertida, te llena de alegría el corazón y la sala de teatro se convierte en una fiesta inagotable. Los músculos de la cara, la panza y cada extremidad del cuerpo, consiguen esa armonía tan especial que da la risa.

Al mismo tiempo, reír, no tiene por qué ser cosas de ejercitar solamente músculos, sino explorar diferentes sensaciones que permitan crear piezas únicas, en el momento y con originalidad.

Como si se tratara de una clase de teatro abierta, con una gran cantidad de actividades para que realicen los actores, se va desarrollando una puesta en escena de alto nivel, la cual jamás abandona su ritmo sino que lo supera minuto a minuto.

Desde el Siglo XVI, en Italia, podía notarse cómo ya comenzaba a originarse este movimiento de improvisación que, más tarde, se haría popular -alcanzando a varios países del mundo-, despertando el interés de teóricos y autores de las artes escénicas.

Terminando el Siglo XIX, dos famosos como Konstantin Stanislavski y Jacques Copeau, empezaron a incluir ejercicios de improvisación en sus clases y audiciones.

Pero, en lo que respecta a nuestro país, los años noventa fueron un boom para este estilo de hacer teatro en el que no se requería de textos ni guiones ni de memorizar oraciones escritas por otros.

Integran este fenómeno espectáculo los actores: Paolo Sambrini, Loreta Lorenzón, Camilo Cuello Vitale, Ángelo Fornabaio; junto al acompañamiento musical del pianista Juan Ignacio López.

Esta función tuvo un plus, por tener como invitados a algunos de los artistas de Varieté brutal (que el mes próximo vuelve a la cartelera del Kairós).

Así es como las consignas proyectadas en pantalla, integran ejercicios individuales, de a pares, grupales y de todo tipo que pueda resultar estratégico para que “Si mon dieu» se luzca.

Con un perchero lleno de ropa de diferente estilo y color, con accesorios que le permitan sumar a cada escena algo distintivo, con actores excelentes que dan orgullo y con las palmas que sonarán por parte del público cada vez que las luces se atenúen.No existe una escena mejor que la otra. Todas, en conjunto, despiertan nuestro fanatismo, un fanatismo que no daña a nadie sino todo lo contrario.

El humor negro, el lenguaje sexual y la espontaneidad son claves para que el equipo de todo de sí, sin tapujos ni hipocresías.

Un verdadero y auténtico espectáculo que cambia, semana a semana, al igual que su público, al igual que sus invitados, al igual que la participación de los espectadores. Solo las consignas se repiten como enunciados, como conceptos que incitan a la búsqueda interna para decir, a lo largo de dos horas, todo lo que esté relacionado con ellas.

Risas, carcajadas, personajes infinitos -compuestos en el momento-, ideas provistas de talento y esa atmósfera que es indispensable para que un show como este tenga éxito: la apertura del público. Dudo que puedan ir personas tradicionales a Si mon dieu ya que, como una biblia, esboza todo lo contrario.

El diablo parece inmiscuirse en estas cabecitas tan creativas que a nada le temen.

Pasión por parte de todos los actores y de su impecable director. Solo así, podrá haber más temporadas a lo largo de los años.

ficha Si mon dieu

Mariela Verónica Gagliardi

Made in Lanús1

A tres años de la llegada de la democracia a nuestro país, se estrena la obra de teatro “Made in Lanús” (escrita por Nelly Fernández Tiscornia). Esta primera puesta en escena tuvo como protagonistas a cuatro grandes actores: Leonor Manso, Luis Brandoni, Marta Bianchi y Patricio Contreras.

Son muchas las versiones que se han hecho sobre esta pieza artística y, hace unas semanas, los directores Fernando Crisci Munz y María Eugenia Heyaca; le dieron su sello a una nueva adaptación.

La directora, asombrosamente, actúa y se destaca con el personaje, quizás, más repudiado por todos: el de Mabel. Ella interpreta a una mujer egoísta que tomó y toma, actualmente, decisiones por su marido y familia. Mabel es la tradicional esposa que se cree dueña de su pareja, que no tiene ningún pudor en expresar lo que piensa y se mueve de una manera firme y tajante.

En contraposición a ella, se encuentra la adorable Yoly (Belén Penesi), la ama de casa, la madre, la esposa, la trabajadora y, en verdad, laburante. La que rema contra viento y marea para sostener su lugar y posición en la vida.

Mientras tanto, los hombres de esta dramaturgia no tienen demasiado espacio como para plantarse y decir lo que quieren, a no ser que esto coincida con lo que anhelan sus esposas.

La historia, básicamente, se centra en una visita por parte de Mabel y Osvaldo (Ramiro Calero) a la Argentina, a su país natal. Ellos tuvieron que huír durante la última dictadura militar y, si bien podrían haber vuelto a mudarse hace rato, eligieron quedarse en Estados Unidos. Durante la visita, a casa de El Negro (Sergio Ubalde), quien es hermano de Mabel; saldrán a la luz una serie de verdades y realidades nunca dichas.

Dos mundos opuestos, dos miradas opuestas, dos realidades opuestas. Todo el universo yanqui versus el argentino, lo descartable en contraposición a lo reciclado, el dinero como símbolo de poder versus el amor de la familia. Estas cuestiones se ven plasmadas a lo largo de Made in lanus, una obra en la que se destaca tanto la palabra como la actuación.

Una humilde casa de barrio alojará a estos cuatro seres que pasaron muchos años juntos, los cuales recuerdan con cariño y pasión. Rescatando ese dejo de melancolía cuando se cuentan que tales personas aún siguen vivas, que el almacenero sigue siendo el mismo de siempre, que todo está como antes, sin evolución.

Una tierra que sufrió por la necedad de los poderosos, que contuvo cadáveres, que tuvo a un líder -orgulloso de su batalla- y, como si fuera poco; la contextualización proyectada en imágenes que se encargan de narrar lo tan difícil y angustiante de los años setenta en que tantos jóvenes creyeron ser libres.

Un dictador que disolvió sueños adolescentes, que los acribilló y privó de aquello que tanto perseguían. Un país nórdico que representa dictaduras lingüísticas, deseos americanos, progresos medidos en objetivos en lugar de en arte.

Mundos que crecieron y crecen paralelamente y que, jamás, se pertenecerán el uno al otro: como las vidas de estos dos matrimonios.

¿Cuántas personas siguen abandonando su país para trabajar de aquello que jamás harían en su lugar? ¿Cuántas personas creen que allí se pueden conseguir cosas diferentes y mejores? ¿Por qué la historia estadounidense sigue flameando su bandera como símbolo de heroicidad y grandeza, mientras la nuestra cuesta que se impregne en nuestros corazones?

El nacionalismo, ese amor por lo propio es lo que le falta a nuestra querida Argentina, un país que tiene tuvo y tiene todo. Del que muchos se seguirán yendo, por obligación o decisión propia.

Quienes se marchen demostrarán que sus ideales son otros, diferentes. Ni mejores ni peores.

La patria se lleva en el alma, no puede cambiarse ni bautizarse. Se nace y muere con los colores del mar y ese sol gigante.

La Yoly y El Negro así lo sintieron, así lo transmitieron y nadie los pudo convencer de ir al país snob.

Planchando aquello que cose con el mayor placer de los dioses, hecho por sus propias manos, cocinando sus alimentos, amando a sus hijos y no teniendo ninguna intención de ser lo que no es.

Lanús es un barrio, aún en estos tiempos, que tiene mucha pasión entre sus vecinos: por su historia, por su fútbol y por ese aroma que jamás podrá sentirse en una plástico perfecto.

Hecho en Lanús, por un equipo que, enérgicamente, está atento de todo detalle, de la ambientación ochentosa -la cual se ve plasmada en el mobiliario, vestuario y peinados- y esto es lo que produce una versión divina, punzante, precisa, llena de sentimientos diferentes, con cuatro actores que dan lo mejor de sí, que encarnan muy bien a sus personajes y que mantienen a la historia argentina bien en alto.

Las melodías, en vivo, encadenan escenas, situaciones y un sinfín de momentos espléndidos para disfrutar. Como toque final, una canción que logrará más despertares.

Si después de tanto sufrimiento, abandonáramos todos nuestra tierra; ¿qué nos quedaría como futuro?

ficha Made in Lanús

 Mariela Verónica Gagliardi