*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Milagros Almeida’

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Mentime que me gusta

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ficha-las-esposasExisten obras de teatro que una tiene la intuición y cuasi certeza de que serán gigantes. “Las esposas” (escrita por Daniel Santos y dirigida por Jorge Vieytes) es una de ellas. Pretendiendo estar neutra, cautivé miles de sensaciones a lo largo de la función que tuvo lugar en el teatro Metropolitan.

Realmente considero que desde la dramaturgia, hasta las interpretaciones, ornamentaciones, iluminación, vestuarios y dirección; resulta todo impecable y maravilloso. Es una pieza artística que dura una hora como mucho y que, sin embargo, consigue plasmar un universo literario y actoral increíble. No porque no podamos saber que estos tres artistas lo conseguirían sino porque quisiéramos que siempre las obras de teatro profundicen en las formas, en las búsquedas y en cada uno de sus rincones en que aparece aquella información que servirá para develar el misterio.

Las esposas es un thriller con mucho suspenso en el que por más que nos esforcemos por saber el final, no lo conseguiremos. Lo mejor es disfrutar con nuestros sentidos todo lo que va sucediendo en escena y podremos abstraernos del teatro para inmiscuirnos en este hotel en el que ocurre realmente de todo.

Pero, ustedes, se preguntarán a qué debe su título.

Sebastián Richard se ve en la encrucijada de representar a un personaje muy complicado y difícil. Él deberá no solo engañar a estas dos mujeres sino a nosotros (los espectadores). Dichas tareas serán muy gratas de observar aunque, posiblemente, si somos un tanto ansiosos, tendremos esa adrenalina que nos empalidecerá y sonrojará de un instante a otro.

Milagros Almeida y María Roji serán sus esposas? Claro que sí y claro que no. Aclarar esto sería dar detalles que conllevarían a que la obra pierda su gracia anticipadamente, así que para ello tendrá que comprar su ticket.

La “coherencia” y “sensatez” de su verdadera esposa nos hace dudar a cada rato. No se puede comprender cómo un hombre que está casado no reconoce a su mujer o cómo esta mujer podría llegar a embaucarlo. El hilo del relato nos invita a transitar un camino sinuoso, como de arenas movedizas. Una puerta que se abre, otra que se cierra. Una mujer que ingresa para quedarse, la otra que se va, una tormenta que invade las calles del pueblo, un viaje postergado (quizás), un signo de pregunta que no logra responderse como se pretende, la duda de este hombre que parece desconcertado, un tanto loco, psicótico, lleno de ira o amnésico. O tal vez todo junto.

Una habitación que pareciera estar en terremoto constantemente, que su cama pareciera pretender ser ocupada por un matrimonio clásico y no tan tremendo.

¿Qué resulta más atrapante de la historia?

Los recursos utilizados para narrarla. Sin tener en cuenta este punto fundamental, todo podría desvanecerse en cuestión de segundos. Mantenernos en vilo, sumergidos en la catástrofe de la que seremos testigos no es algo común de ver, al igual que este género tampoco lamentablemente.

No se trata de una obra típica en la que hay que atrapar a un culpable sino en la claridad del director para escoger a los tres actores ideales para que lleven adelante el suspenso, para que nos asfixien de tanto temor o de darnos unos instantes de sonrisas para tenernos de aliados.

Nada de jugar a ser detectives sino a descubrir una encrucijada que tiene tan mal a estas mujeres, de las que no podré brindarles detalles por obvias razones.

Milagros Almeida no deja de sorprender, de llevar bien a la cima su profesión, de ser una actriz talentosísima y de poder compartir su arte. Es ella, sin lugar a dudas, quien parece tener un personaje secundario en sus manos pero que será la frutilla que galardonará a este completo éxito.

El miedo a morir no es tan temido y se arriesgará todo con tal de obtener lo que más se desea: que caiga el/la verdadero/a culpable.

Quien transgreda será quien apriete el gatillo final.

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Regresa «Filomena Marturano, matrimonio a la italiana»

filomenaLuego del rotundo éxito en este hermoso 25 de mayo de Villa Urquiza, con funciones agotadas de miércoles a domingos, la obra Filomena Marturano, matrimonio a la italiana pasó a la Calle Corrientes donde estuvo durante siete meses en el mítico teatro El Nacional. Posteriormente, el espectáculo visitó más de veinte ciudades de nuestra provincia acercándose a quiénes no pudieron verla en Buenos Aires.

Finalmente, el espectáculo vuelve a este teatro donde miles de personas lo han aplaudido de pie. Filomena regresa al CC 25 de mayo de Villa Urquiza en el 2017 para seguir brillando en el escenario que la vio nacer.

Sinopsis:
Filomena Marturano, matrimonio a la italiana se desarrolla en el contexto de una década excepcional para vestuario y decorados: fines de la década del 40. Anteriormente fueron éxitos fundamentales en las carreras de Tita Merello y Sophia Loren. La obra, un texto que desborda pasión, emociones y humor, aborda un tema siempre vigente: las relaciones familiares.

Agenda:
Estreno: jueves 19 de enero, 20h.
Funciones: jueves 20h., viernes 20h., sábados 20h. y domingos 19h.
Entradas: vie a dom, $200 y $150-. Día popular (jueves, $150 y $100-.)
Lugar: Centro Cultural 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444)

Ficha técnica:
Elenco: Claudia Lapacó, Antonio Grimau, Talo Silveyra, Ignacio Pérez Cortés, Luciano Correa, Milagros Almeida, Hernán Jiménez y María Rojí.
Tocados: “Tolentino” de Sevilla
Zapatos de la Sra. Claudia Lapacó: Deattar – www.deattar.com
Zapatos de hombre: Paso de hombre
Vestuario del Sr. Antonio Grimau: Ermenegildo Zegna
Vestuario de la Sra. María Rojí: Leticia Carosella (Rodríguez Peña 1815)
Coordinación de vestuario y ambientación: Dany Mañas
Diseño de luces: Gisela Marchetti
Montaje y realización de escenografía: Didac Estudio
Fotografía: Machado-Cicala-Morassut
Diseño gráfico: Lucila Gejtman
Prensa y comunicación: Marcelo Boccia, Carlos Mazalan, Ariel Zappone para BMZ Comunicaciones
Arreglos y dirección vocal: Matías Ibarra
Stage manager: Martín Henderson
Dirección de producción: Roni Isola
Directora repositora: Dalia Elnecavé
Diseño de escenografía original: Eugenio Zanetti
Producción general: Dany Mañas

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Cuando la mente desborda y el arte cura

Surmenage

El agotamiento físico y mental, las exigencias, la búsqueda del perfeccionismo, el caos de la ciudad, las presiones sociales y propias, entre algunos de los problemas más recurrentes; nos permiten saber que estamos en presencia de un “Surmenage” (escrita por Milagros Almeida y Fernando Tur, dirigida por éste último).

Habrá quienes nunca escucharon hablar sobre este término y es que, no es habitual de usar actualmente.

Proveniente del francés, hace referencia a un estado morboso producido por la fatiga repetirda, física e intelectual. Lo sorprendente es que, en los años cincuenta se hablaba más de surmenage que de stress en las enciclopedias.

De esta manera, la actriz Millie Almeida, interpreta a una mujer que está pasando por una crisis -en la que se incluyen todos estas estas problemáticas y- dentro de la que se pueden observar sus síntomas.

Ella, aparece en escena de una manera atípica, sin mostrarse hasta pasados unos minutos de la historia. De este modo, los accesorios y ambientación se encargan de hablar por ella, hasta que su voz se hace protagonista de su padecer, de su desorientación y de su sufrimiento actual.

Es fascinante verla trasladarse con unos tacos altos por toda la sala, escucharla cantar en francés y castellano, siendo acompañada por Les Manontropo -un grupo de músicos que, también, se mimetizarán con la obra de una manera asombrosa-.

Como si se produjera un desdoblamiento de su personalidad, ella sufre, sueña, grita, llora, ríe, ama, añora, corre, escapa, busca, descansa y vuelve a empezar.

Recorre el espacio escénico, una y otra vez, espera y retoma con toda su adrenalina esta aventura desbordante de energía.

Seguramente, quienes hayan pasado por un colapso nervioso o alguna sintomatología similar, podrán identificarse y apreciar muchísimo esta obra de teatro. Por momentos ella canta, se expresa y encuentra cómo canalizar su malestar; hasta que aparecen los músicos para demostrarle que no está sola. Estas escenas grupales podrían verse como parte de sus delirios mentales o, siendo más simplistas, como reuniones en que sucede lo que tiene que suceder.

Así, aparecen dos mundos paralelos: el ficticio y el real. En el primero, ella padece, está atosigada por ella misma, por el trabajo y todo lo que la abruma. Y, con respecto al segundo, se relaja para sentir -dejando a un lado lo intelectual y racional-.

Quizás, la música sea su cable a tierra y la manera que tenga de mirar el mundo sin cuestionarlo demasiado; dejando a un lado quién es y qué pretende.

Orgías incomprendidas, cuerdas sonando, maracas, una batería que se instala en el medio del espacio cobrando protagonismo, voces que forman cánones que vienen y van, sentimientos alborotados, soledades abandonadas.

Todo esto es “Surmenage”, una invitación a conocer qué es, a sentir la vida desde un lugar diferente, incómodo y vibrar en llamas cuando sea el momento.

Hombres y mujeres que se conocen, se cruzan, se desean, se olvidan, se aferran a instrumentos -a quienes les son fieles-, se fusionan, se agrupan y despiden.

El principio es el final y el final el principio, sin pretender tener una coherencia lógica sino de esbozar, performáticamente, los estados de ánimo de esta desesperanzada mujer.

Los diálogos no son fundamentales en Surmenage y es que las melodías y cantos se encargan de transmitir lo necesario, en conjunto con lo corporal. Sin embargo, existen breves momentos en que la palabra surge para demostrar lo innecesaria que puede resultar.

Un gran trabajo artístico que no solamente emociona sino que te deja con una sensación distinta, con una palpitación desbordante de alegría al descubrir que todo lo malo dura lo que nuestra mente ordene.

ficha Surmenage

Mariela Verónica Gagliardi

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La Odisea de Kavafis

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«Me liberé de todo y me fui» 

Año 1882 – Egipto estaba siendo afectado por el levantamiento de los Bárbaros, hasta que Gran Bretaña termina teniendo el poder de la situación y del país. En ese escenario político se desarrolla la vida y obra de Konstantinos Kavafis quien nació en Alejandría, pero también vivió -por diferentes circunstancias políticas y familiares- en Inglaterra, Grecia, entre otros.

Sus palabras se centran en el amor, la soledad, con mucha carga de sensibilidad. También, giran en torno a la situación política reinante en los distintos países que habita el escritor. De hecho, él se consideraba un poeta histórico y esto se ve plasmado en varios de sus poemas.

Los vestuarios y trajes utilizados por los actores son muy llamativos y cargados de glamour. Las prostitutas están bien Kavafis2caracterizadas, tanto en sus indumentarias como en los maquillajes. Esto, sumado a la excelente elección de la sala antigua del Teatro La Comedia, permiten que los espectadores podamos sentir que estamos en aquella época, en esos prostíbulos en que los hombres encontraban diversión y un cable a tierra, en la ciudad egipcia, en sus calles.

La perfecta combinación de cada uno de los detalles, encuentra un buen eco en el público, quien desde que ingresa a la función hasta que la misma culmina, no quita sus sentidos de la pieza teatral.

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Mientras transcurre la obra pudimos ver diferentes escenas que compondrían una unidad, la cual cierra perfectamente. No es una historia con principio y fin como se suele contemplar; sino un relato central que es la vida de Kavafis, sumado a pequeñas situaciones vividas en su entorno y estrechamente vinculadas con él.

Cleopatra es una de las figuras más emblemáticas y destacadas de la narrativa, y a quien intentan ayudar ante la pérdida de poder.

Kavafis5La tragedia de su propia existencia del no poder mostrar su verdadera sexualidad y el caos de la sociedad, lo van agotando lentamente… hasta envejecer y enfermarse.

La escritura era lo suyo y cada día era rutinario. Él exageraba con cantos y expresiones, su pesar, su tristeza, su pasión, sus sentimientos y es un deleite haber podido estar presente en la recreación de su biografía. Allí, se llevó a la máxima expresión, lo necesario como para convencernos, aún más, del significado de su larga trayectoria.

Cada fragmento con su correspondiente poema, se puede ver con los ojos cerrados, imaginar y al abrirlos, sentir que nuestras ideas son similares a las expuestas por los actores.

Su literatura se hizo famosa tras su muerte, como suele ocurrir con los grandes. No es de sorprender, ya que él no escribía para un público masivo sino selecto. Él sabía con quién compartir y a quién hacer partícipe.

Kavafis3Aún cuando su voz se enfermaba e ingresaba en ese letargo, sus canciones se esbozaban gratamente e intentando conservar algo de energía en su corazón.

Otra cuestión a resaltar es el paralelismo logrado entre La Odisea de Homero y el relato escogido para la obra. Uno de los fragmentos del poema Ítaca dice: (…) Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca. Llegar hasta allí es tu destino. Pero no apures tu viaje en absoluto. Mejor que muchos años dure (…). Lo que él quiere transmitirnos es que es importante alcanzar nuestro objetivo pero, sobre todo, aprovechar y disfrutar el camino hacia éste.

Las temáticas desarrolladas durante la función son: amor entre una pareja, anécdotas entre un Maestro y su discípulo, charlas en los prostíbulos, cantos en griego -teniendo como protagonista a Alejandro Viola-, diálogos sobre el escritor acerca de sus riquezas y las penurias del pueblo, el amor evocado por parte de una madama, bailes típicos griegos (similares a las artes marciales), canciones en diferentes idiomas, entre otras.

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En cierto momento del relato, el actor principal pronuncia una frase emblemática, afirmando: todas las personas, en algún momento, tendrían que “decir el gran sí o el gran no”. Kavafis fue un hombre firme, de palabra, convincente en su postura, sin oscilaciones, heroico.

Esta original e inteligente puesta en escena nos permite conocer más en profundidad al artista. Además, percibir con todos los sentidos, cada cuadro teatralizado e interpretado -y en algunos casos también cantado-, donde no es necesario seguir el hilo de principio a fin, sino estar distendido y poner mayor énfasis en el poema que sea de nuestro agrado o interés.

ficha artístico-técnica kavafis

Mariela Verónica Gagliardi