*** Junio 2019 ***

Entradas etiquetadas como ‘Gustavo de Filpo’

Imperio de artistas

Imperio1

De la Dinastía Julio-Claudia, se conocen a tres de los emperadores más conocidos de Roma: Tiberio, Calígula y Nerón. Ellos son los principales hilos conductores de esta obra de teatro denominada como “Imperio”. A su vez, son tres las mujeres que se relacionan, principalmente, con ellos: Agripina, Drusila y Julia. Agripina es la madre de Nerón, Drusila es la hermana de Calígula y Julia la esposa de Tiberio. Son varias las uniones -no sanguíneas- que se producen en esta enorme familia. Principalmente, Augusto adopta al hijo de Livia, Tiberio, a quien se lo obliga a adoptar a Germánico, quien contrae matrimonio -por conveniencia- con Agripina, la nieta preferida de Augusto. Al producirse esta unión, según documentos históricos, Germánico es envenenado en uno de sus viajes militares y sacado del medio por parte de Tiberio. Pero, Agripina, quien tenía un fuerte caracter y convicción, se enfrenta a Tiberio para averiguar qué ocurrió con su marido recientemente fallecido.

Respecto de la historia adaptada para esta pieza artística, aparecen en escena, entonces, seis personajes importantísimos del Imperio Romano.

Calígula (hermano de Drusila y Nerón), llamado así por las sandalias militares que usaba de chico (caligae) sucedió en el poder a su tío-abuelo Tiberio, desde el 37 al 41 D.C. Hijo de Germánico y Agripina, sin lugar a dudas, fue quien tuvo más carisma.

Calígula, que de pequeño sufría ataques de epilepsia, que no podía conciliar el sueño y que utilizaba las noches para realizar estrategias sanguinarias; fue asesinado.

Nerón (gobernó del 54 al 68 D.C.) y se lo acusaba de homosexual. Fue quien intentó esclarecer varias cuestiones en el Senado y sin poder conseguirlo, se terminó suicidando.

Tres emperadores que utilizaron la fuerza, la avaricia, las riquezas, y sus puestos para conseguir objetivos de una manera demagógica, tirana y absolutista. Tiberio (14 al 37 D.C.), Calígula (37 al 41 D.C.) y Nerón (54 al 68 D.C.); son ejemplos de cómo gobernar desde la no consideración y el linaje. Uno más carismático como Calígula, pero no por eso menos temido por el pueblo y sus propios hermanos.

“Imperio”, es el nuevo espectáculo de la Compañía Codanz, que plantea un varios conflictos de antes y de ahora. Escrito por Rolo Sosiuk y dirigido por Juan Cruz Argento; toma como puntapié inicial a los tres emperadores romanos más sanguinarios: Tiberio, Nerón y Calígula.

Como dos obras de teatro, una de danza y la otra de actuación, se fusionan en ciertos momentos para complementarse y demostrar cómo lo secundario cobra vuelo y protagonismo en la historia principal.

Con tres emperadores que interpretan muy bien sus roles: Tiberio (Gustavo De Filpo), Calígula (Rolo Sosiuk) y Nerón (Julio Chiorazo); cada discurso estará embestido de violencia de género, posesión, poder y ambición.

Mientras sus mujeres, que no necesariamente son esposas, representan la belleza, la calidez y templanza, se desenvuelve una continuidad de escenas en las que se puede visualizar que ellas no valen más que lo que ellos quieren y que puede prescindir de sus compañías en cuanto den la orden.

El incesto es una de las prioridades de esta obra, que deja en evidencia la necesidad de contacto físico con una mujer sin importar de quien se trate. La lucha de poderes entre unos y otros, demuestra la vanidad de los poderosos por sobre las femeninas que intentan, por todos los medios, de convencerlos sobre decisiones a tomar.

La obra entrelaza textos con coreografías en que se puede disfrutar de un gran despliegue artístico, a la vez que de diálogos presididos por las diferentes alegorías que se refieren al descontrolado poder por sí mismo, por el deseo enardecido de controlar todo y a todos.

Entre tantos discursos cargados de sangre y despotismo, se erige uno que hace referencia a la actualidad de nuestro país y al gobierno vigente: la inseguridad es una sensación, se esboza de boca de uno de estos emperadores y, el silencio, se apodera de la historia.

Agripina (Jess Rolle), Drusila (Vanina Bercovich) y Julia (Laura Pagés), firmes en escena, se hacen notar y logran desenvolverse como verdaderas mujeres que saben lo que quieren. Corren riesgos, como cualquier mortal y, sobre todo, como toda persona que tiene convicciones fuertes y precisas.

Se resaltan las interpretaciones de los actores principales y de la joven bailarina Martina Loyato -quien danza con su cuerpo y alma, quien vuela en busca de nuevas experiencias en aquella Dinastía sanguinaria-.

Antes de Cristo, en el Siglo presente y, siempre, los ideales existirán y -como suele decirse- la historia será cíclica, repitiéndose. Solo modificando a sus actores y, conservando, los ejes centrales que ilustran aquella necesidad de tener todo as dentro de la manga para demostrar determinadas acciones.
ficha ImperioMariela Verónica Gagliardi

Anuncios

Un superhéroe anti caries

Clemente10

La nueva propuesta de Gustavo Salgado invita a los niños -y no tanto- a aprender sobre la higiene bucal, conociendo aquellos detalles necesarios para que las bacterias no encuentren alojamiento.

“Clemente, el diente desobediente” es el título de la obra infantil que narra las travesuras de un niño que optó por no hacerle caso a su mamá. Como consecuencia de ello, tendrá que aprender a corregir su mentalidad, dándole importancia a la palabra de quienes más saben.

La dramaturgia, con un lenguaje cordial y entretenido nos lleva por un camino no abordado, en general, por el mundo artístico.

¿Cómo se le enseña a un pequeño, haciendo que le importe?

Se sabe que no hacer caso o actuar de manera contraria a lo que el adulto pide, es muy frecuente. Entonces, ¿las campañas de salud y preventivas, están cumpliendo con sus propósitos?

Evidentemente, no.

Dientes de leche, dientes definitivos, cepillo de dientes, pasta de dientes, hilo dental, torno y dentista conforman el universo de esta pieza artística. En torno a éstas surgirán canciones y personajes que cumplirán con sus cometidos.

La variedad de colores y el modo en que Clemente aprehende, motivarán a los niños presentes en la sala de NoAvestruz a que aplaudan su evolución y entusiasmo.

¿No podré comer mas cosas dulces? – pregunta el niño en cierto momento de la obra.

Claro que sí, le irá respondiendo el superhéroe de esta obra. Y, llama poderosamente la atención que por fin un hombre profesional y que cura, lleve la capa.

Al ritmo del rock, esta campaña dental irá contagiando de sabiduría a los más chiquitos y recordándoles a los adultos su responsabilidad.

La bacteria estará disfrazada de bruja, para intimidar a este niño-diente y darle una lección. Claro que el dentista lo salvará, aunque no sin pasar por alto la importancia de estar sano y tener conciencia de ello.

No solo un dolor de panza hará reaccionar a Clemente, sino la oportunidad de familiarizarse con un mundo de palabras, el cual le otorgará el tesoro del aprendizaje que no abandonará jamás.

Todos los niños-espectadores estuvieron atentos durante toda la función y, al salir de ésta, adquirieron el disco para escuchar en sus hogares.

Tres actuaciones conducen la historia, una historia muy bien narrada, interpretada y colmada de ese ingrediente tan necesario para los infantes llamada: ingenuidad. No existen insultos ya que la única defensa que tiene uno frente a otro es la información. Ésta se torna fundamental e irremplazable.

Clemente, un diente que disfrutaba de comer golosinas tanto como de jugar y que conoció la forma de seguir haciéndolo pero sin dañarse.

Clemente, el diente desobediente ficha

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Nube de etiquetas