*** AGOSTO 2021 ***

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Entonces la noche, de Martín Flores Cárdenas

entonces la nocheHubo un tiempo en el que los atardeceres invernales inspiraban paz e ideas románticas. En la época en la que sucede esta obra, en cambio, la inminente llegada de la noche trae consigo miedo e incertidumbre. Estos cuatro personajes se sumergen en la oscuridad de una ciudad arrasada sin saber muy bien qué están buscando ni con qué se pueden encontrar. Presentada originalmente en el 2018 en la sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza producida por Pablo Kompel, Entones la Noche de Martín Flores Cárdenas fue una rareza dentro del circuito comercial. Forma parte de la programción del Festival Internacional de Buenos Aires 2019 y se puede ver con elenco alternativo (integrado por actores notables del circuito independiente) en el Espacio Callejón sólo por unas pocas semanas.

Ficha artístico-técnica

Autoría: Martín Flores Cárdena

Actúan: Florencia Bergallo, Ezequiel Díaz, Juliana Muras, William Prociuk

Músicos: Julián Rodríguez Rona, Fernando Tur

Diseño de vestuario: Alicia Macchi, Ana Markarian

Diseño de escenografía: Alicia Leloutre

Diseño de luces: Matías Sendón

Música original: Fernando Tur

Vestidores: Héctor Ferreyra

Fotografía: Estudio Alejandra López

Comunicación visual: Milwatss, Gabriela Kogan

Comunicación Digital: Bushi Contenidos

Asesoramiento De Movimiento: Manuel Attwell

Asistencia de dirección: Mariana Binder

Distribución: Leila Barenboim, Mireia Gràcia, Gabriela Marsal

Producción gráfica: Romina Juejati

Producción ejecutiva: Carla Carrieri

Producción: Leila Barenboim, Mireia Gràcia, Gabriela Marsal

Producción general: Pablo Kompel

Dirección de Producción: Ariel Stolier

Jefe de escenario: Mariana Binder

Dirección técnica: Jorge H Pérez Mascali

Dirección: Martín Flores Cárdenas

Duración: 80 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

ESPACIO CALLEJÓN

Humahuaca 3759 (mapa) – C.A.B.A. – Argentina

Teléfonos: 4862-1167

Web: http://espaciocallejon.com/

Lunes – 21:00 hs – Del 21/01/2019 al 18/02/2019

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El 2 de febrero vuelve “Otelo”, de Martín Flores Cárdenas

 

otelo

SE REPONE “OTELO”

En febrero se repone la obra de William Shakespeare, dirigida por Martín Flores Cárdenas.

El jueves 2 de febrero a las 20.30 se repondrá, en el Teatro Regio (Avenida Córdoba 6056),Otelo de William Shakespeare, traducida y adaptada por Martín Flores Cárdenas y Francisco Grassi y dirigida por Martín Flores Cárdenas. El elenco está integrado por Guillermo Arengo, Vanesa González, Ezequiel Díaz, Roberto Castro, Martín Slipak, Laura López Moyano, Javier Pedersoli, Florencia Bergallo y Pablo Palavecino. Los músicos en escena son Christian Basso, Zurima Frers, Julián Rodríguez Rona y Fernando Tur.

Las funciones se realizarán de jueves a domingos a las 20.30 hs.

Última función: 12 de marzo.

Platea: $140.- Pullman: $100.- Jueves (día popular): $70.

Duración (aproximada): 80 min.

El asistente artístico es Francisco Grassi, el diseño de sonido es de Kaito Barragán, la coreografía de Manuel Attwell, la dirección musical y la música original son de Julián Rodríguez Rona, la iluminación es de Javier Casielles y Mariano Arrigoni, el vestuario de Cecilia Zuvialde y la escenografía de Alicia Leloutre.

Espectáculo sugerido para mayores de 13 años.

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Cuando la mente desborda y el arte cura

Surmenage

El agotamiento físico y mental, las exigencias, la búsqueda del perfeccionismo, el caos de la ciudad, las presiones sociales y propias, entre algunos de los problemas más recurrentes; nos permiten saber que estamos en presencia de un “Surmenage” (escrita por Milagros Almeida y Fernando Tur, dirigida por éste último).

Habrá quienes nunca escucharon hablar sobre este término y es que, no es habitual de usar actualmente.

Proveniente del francés, hace referencia a un estado morboso producido por la fatiga repetirda, física e intelectual. Lo sorprendente es que, en los años cincuenta se hablaba más de surmenage que de stress en las enciclopedias.

De esta manera, la actriz Millie Almeida, interpreta a una mujer que está pasando por una crisis -en la que se incluyen todos estas estas problemáticas y- dentro de la que se pueden observar sus síntomas.

Ella, aparece en escena de una manera atípica, sin mostrarse hasta pasados unos minutos de la historia. De este modo, los accesorios y ambientación se encargan de hablar por ella, hasta que su voz se hace protagonista de su padecer, de su desorientación y de su sufrimiento actual.

Es fascinante verla trasladarse con unos tacos altos por toda la sala, escucharla cantar en francés y castellano, siendo acompañada por Les Manontropo -un grupo de músicos que, también, se mimetizarán con la obra de una manera asombrosa-.

Como si se produjera un desdoblamiento de su personalidad, ella sufre, sueña, grita, llora, ríe, ama, añora, corre, escapa, busca, descansa y vuelve a empezar.

Recorre el espacio escénico, una y otra vez, espera y retoma con toda su adrenalina esta aventura desbordante de energía.

Seguramente, quienes hayan pasado por un colapso nervioso o alguna sintomatología similar, podrán identificarse y apreciar muchísimo esta obra de teatro. Por momentos ella canta, se expresa y encuentra cómo canalizar su malestar; hasta que aparecen los músicos para demostrarle que no está sola. Estas escenas grupales podrían verse como parte de sus delirios mentales o, siendo más simplistas, como reuniones en que sucede lo que tiene que suceder.

Así, aparecen dos mundos paralelos: el ficticio y el real. En el primero, ella padece, está atosigada por ella misma, por el trabajo y todo lo que la abruma. Y, con respecto al segundo, se relaja para sentir -dejando a un lado lo intelectual y racional-.

Quizás, la música sea su cable a tierra y la manera que tenga de mirar el mundo sin cuestionarlo demasiado; dejando a un lado quién es y qué pretende.

Orgías incomprendidas, cuerdas sonando, maracas, una batería que se instala en el medio del espacio cobrando protagonismo, voces que forman cánones que vienen y van, sentimientos alborotados, soledades abandonadas.

Todo esto es “Surmenage”, una invitación a conocer qué es, a sentir la vida desde un lugar diferente, incómodo y vibrar en llamas cuando sea el momento.

Hombres y mujeres que se conocen, se cruzan, se desean, se olvidan, se aferran a instrumentos -a quienes les son fieles-, se fusionan, se agrupan y despiden.

El principio es el final y el final el principio, sin pretender tener una coherencia lógica sino de esbozar, performáticamente, los estados de ánimo de esta desesperanzada mujer.

Los diálogos no son fundamentales en Surmenage y es que las melodías y cantos se encargan de transmitir lo necesario, en conjunto con lo corporal. Sin embargo, existen breves momentos en que la palabra surge para demostrar lo innecesaria que puede resultar.

Un gran trabajo artístico que no solamente emociona sino que te deja con una sensación distinta, con una palpitación desbordante de alegría al descubrir que todo lo malo dura lo que nuestra mente ordene.

ficha Surmenage

Mariela Verónica Gagliardi

El juego como opción de cambio

Entre2

Cuatro artistas (Cecilia Blanco, Javier Drolas, Agustín Repetto y Fernando Tur ) que escriben, interpretan y dirigen su propia pieza teatral podría ser un caos total o un verdadero hallazgo.

En el año 2009, este grupo presentó “12 4” y ganó muchos premios y destaques. Después de su gran repercusión, llega la segunda temporada de “Entre”, una obra con sello propio que indaga sobre el tiempo, sobre lo sensorial y sobre la diversión del ser humano -valiéndose de una puesta en escena que dinamiza la historia-. La compañía eligió al teatro El Extranjero para vivenciar su pieza teatral.

Al mejor estilo de una performance -con estética del lejano oeste-, los actores y músicos se desempeñan con destreza en todo sentido. Un sonido producido, de forma espontánea, por uno de ellos, repercute de tal manera en los demás que se logra conformar una melodía tan natural como divertida.

Este es el juego que propone “Entre”, el de utilizar al cuerpo para convertir el silencio en dinamismo, para demostrar que los grupos -que simbolizan en este caso a una sociedad determinada- son importantísimos a la hora de crear.

Son varios los aspectos a resaltar durante la dramaturgia. Por un lado, los instrumentos no convencionales que utilizan estos artistas, consiguiendo sonidos similares a los ya conocidos pero con propias singularidades. Por otro lado, la convergencia que, espontáneamente, logran llevar a cabo mediante cortinas de enrrollar. Y acá me detengo ya que es lo que más me atrapó a lo largo de la función.

Podría tratarse de una empresa capitalista que se especializa en dicho producto -fabricado en serie-, de distintos tamaños y para un mismo uso. El desafío de los operarios vendría a ser buscarle la vuelta a su actividad rutinaria como para que no aborrezcan al mundo. Sus cuerpos cansados, hostiles y desesperanzados; encuentran la manera de crear un submundo en el que reina la fantasía, el deseo, la sensualidad y las notas musicales. Sus cuerpos que no solo sirven para agrupar objetos sino para vincularse entre ellos, rítmica y coreográficamente, pensando en cómo llegar a no aburrirse jamás.

Movimiento identificado, soslayado, integrado y amalgamado. No existe un baile que sea correcto o incorreto. Cada danza les permite accionar de una forma, como si se tratara de un pensamiento o teoría o enunciado. No hay algo definido. La búsqueda es lo que los une y aquello que les permite convivir armoniosamente.

No existe un conflicto que los distancie o desuna. Cada uno de estos seres es mágico, ya que aporta su conocimiento, su sentimiento y esa alegría tan inocente como la infancia.

Jugar a ser quienes pretenden, arrastrarse por un piso, dejarse arrastrar por un espacio físico sin que por ello se sientan usados o enajenados. Jugar como mecanismo de superación y de trazar un camino paralelo al que les toca vivir.

Podrían no tener cortinas y las lecturas serían otras, aunque no opuestas a las que realizo en este momento.

Carlos Matus escribió sobre la teoría del juego social, y de ella se desprende que los individuos son en realidad actores que interactúan de manera creativa y conflictiva. No me detendré a analizar a este interesante autor pero sí a relacionar este punto específico.

Muchas veces se estigmatizan palabras como política y gobierno, endureciéndolas y expulsándolas de nuestras vidas por considerárlas contaminantes. Una institución o persona conforma al actor social y, lo más interesante, es que para que exista un juego social, los integrantes tienen que ser independientes. Esta independencia puede observarse en “Entre”, mientras que el título integra a los participantes, invita a la reflexión y a armar un propio tablero de ajedrez en que no solo los desplazamientos son importantes sino la coordinación.

La audioperceptiva integra y revitaliza a quienes parecían extinguirse. Es la música el motor disparador, aquel que une las piezas que engranan perfectamente. Y no me refiero a la perfección determinada socialmente sino a la que cada uno considere como tal. Así como podría esbozarse la belleza según ciertos parámetros, “Entre” es una inteligente propuesta que, libre de todo prejuicio, se anima a recorrer espacios -sin tener que explicar demasiado con palabras lo que sí pretenden con las distintas expresiones-.

Entre ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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