*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Dan Breitman 2 de marzo

Empiezo voley1

¿Quién podría imaginar que un deporte pudiese enfrentar -en distintos aspectos- a tres mujeres?

Una cancha de vóley es el escenario en el cual se desarrolla la obra. Una obra en la que la red separa clases sociales, puntos de vista e histerias femeninas.

Si tuviéramos que establecer coincidencias entre el vóley -como ejemplo de deporte grupal- y los códigos humanos, estos serían: puntualidad, espíritu de equipo y entrenamiento a fondo. Claro que se trata de códigos establecidos por un sector de personas que desean compartir una disciplina.

Estos tres ítems son nombrados por Marisa (Silvina Buzzetti) -entrenadora-, a viva voz y, tratando de convencerse al mismo tiempo que intenta tener dominio sobre su equipo. Lo cierto es que a las clases acuden solamente dos personas: Dolores (María Laura Cáccamo) y Julia (Julieta Condró), quienes pertenecen a estratos socioeconómicos opuestos, con caracteres diferentes y niveles de entrenamiento, por supuesto, distintos.

Empiezo voley2Dolores conoce a Marisa desde niñas y, así, es como sabe cada detalle de su personalidad y modo de proceder. Lo que no comprende es por qué suele tratarla mal y despectivamente.

Julia, en cambio, toma su primera clase de vóley y demasiado no entiende -ni del vestuario a utilizar ni del deporte en sí mismo-.

Estas son las bases sobre las cuales se va narrando una experiencia única, concisa y peculiar, donde aparece un conflicto gremial, por parte de un sector del club, y, a partir del cual, cada una podrá demostrar que adentro de su ser tiene convicciones y garra.

Existe un cuarto personaje: Marcelo (Mauricio Heredia) que es jugador de fútbol de la misma institución y uno de los encargados de llevar a cabo la protesta sindical.

Este hombre, también, provocará tensiones entre las chicas y reflejará la mirada popular de la sociedad -al igual que Marisa-.

Ademas, podrán sentir las diferencias de la otra persona –convertida en rival-, solo por el hecho de ser mujer, depositándole una característica muy fuerte que es la de la incertidumbre. Las tres tendrán mucho que aprender, unas de otras; solo deberán poner un poco de atención y quitarse los prejuicios que cargan desde hace tiempo.

Empiezo voley

Los resentimientos afloran continuamente y el cemento del club, es el receptor de dichos sentimientos tan negativos. De ese modo, la cancha les devuelve con la misma moneda: la de la deserción.

Empiezo vóley (escrita y dirigida por Paola Peimer) es el claro ejemplo de que para avanzar en un proyecto es necesario el consenso grupal y la vocación. Quien no lo entienda de esta forma, quedará afuera de una experiencia que podría ser maravillosa.

La poesía, el amor y la solidaridad, logran imponerse a tantas rupturas deportivas y del corazón.

La obra debería llamarse ¿Empiezo vóley?

Si la respuesta es afirmativa tendrían que empezar a sentir la camiseta y el dominio que tiene la pelota en el campo de juego.

Mariela Verónica Gagliardi

La espera trágica
Viernes 23 hs

«LA ESPERA TRAGICA»

de Eduardo Pavlovsky

Dirección: Diego Santos

Teatro Beckett. Guardia Vieja 3556 – C.A.B.A.

Funciones: viernes 23 hs.
Localidades:$50 y  $40

SOBRE LA OBRA

Tres cuerpos perdidos. Tres personas en búsqueda de una razón. Tres cuerpos en uno. Excusas y motivos para evitar hacer lo que ya no tiene sentido hacer: comunicarse. ¿Dónde es el mejor lugar para esconder la culpa de algo que no hice? ¿Dónde guardar lo que soy cuando de todas maneras seré juzgado como un criminal? ¿Se puede diseñar forzosamente un ser humano y a través de eso a toda una sociedad?

La Espera Trágica es la primera obra de Eduardo Pavlovsky, a quien la represión militar y las consecuencias lastimosas de su paso por el “poder” se ponen de relieve en su experiencia. Una de las primeras señales de peligro fue la bomba en el Teatro Payró en Noviembre de 1974, donde se representaba “El Señor Galíndez”. Pavlovsky no renunció a lo que definía como su “militancia cultural” y estrenó en 1977 “Telarañas” –alegato contra el fascismo instalado en la familia-. La dictadura prohibió la obra teatral por considerarla un atentado a la moral y luego fueron allanados su casa y consultorio. El dramaturgo eludió a los Grupos de Tareas y huyó por el tejado. Salir del país fue su única opción. En 1978, con pasaporte vencido, vía Uruguay y Brasil, se instaló en Madrid. Lo interesante de esta obra es que fue escrita en 1962.
Pavlovsky, en este caso, funcionó como “artista presagio” sobre el camino a seguir por nuestro país, demostrando cómo el arte puede llegar a ver, o intuir, con claridad los rumbos de una sociedad antes que ésta sea completamente consciente de su destino.
Hoy, la obra se encuentra más actual que nunca, porque ya no hay armas de acero para callar la verdad, pero la palabra al ser emitida, duele más que nunca. Hoy el silencio nos cala los huesos y nos deja a merced de otros. Otros que no somos nosotros.

Ficha artístico-técnica

Actúan: Gabriel Nicola, Analía Sánchez, José Manuel Espeche, María Alejandra Figueroa / Diseño de espacio: Diego Santos / Realización de escenografía: Virginia Rodríguez / Música original: Joaquín Rajadel / Vestuario: Jennifer Sankovic / Producción: María Horton, Diego Santos / Prensa: Alicia Accinelli / Asistente de dirección: María Horton / Dirección: Diego Santos.

Cony Uriarte gira mardel

Luego de ser convocada para el Ciclo 2012 Jazz Ladies Hotel Ramada Buenos Aires, Cony Uriarte, rememora sus comienzos como cantante de Jazz, esta vez en «La Feliz», interpretando clásicos de Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Natalie Cole, Liza Minelli, Frank Sinatra, Billie Holiday, Louis Armstrong y Nat King Cole.

Todo el glamour y la calidez que la caracteriza en compañía de grandes músicos marplatenses como: Marcela Martínez (piano), Alfredo Facciolo (bajo) y Luis Villar (batería). Invitado especial: Fabián Spampinato (bajo). Sábado 16.

La Cuadrada. 9 de Julio 2737.

Domingo 17. Dickens. Diagonal Pueyrredón 3017.

Viernes 22. Rondo. Hipólito Yrigoyen 2575.

CONY URIARTE

Cantante. Actriz. Docente de Canto. Coach Vocal.

Nacida en junio de 1978. Desde los 10 años, tuvo una marcada inclinación hacia lo artístico a través de la escritura.

Estudió y trabajó en marketing hasta centrarse finalmente en su carrera artística.

En el 2005 tuvo sus comienzos como solista de Jazz en la Ciudad de Buenos Aires.

En junio del 2012, presentó con gran éxito su espectáculo Raíces del alma, acompañada por el concertista de piano Luis Lugo (Cuba). Un espectáculo donde le canta al amor desde lo más profundo de su alma femenina, a través de un sofisticado repertorio que más tiene que ver con una película que un show musical, transitando desde el jazz al bolero. Con RAICES DEL ALMA rápidamente supo avanzar con su fuerte paso por «La Biblioteca Café» y «La Dama de Bollini», hasta su presentación en el «Espacio Artístico Colette», mítico teatro del Paseo La Plaza, trascendiendo fronteras del interior como exterior del país.

Paralelamente, presenta desde enero de este año su nueva versión, Raíces del alma, Entre Cuerdas, de la mano del multifacético guitarrista Dani Mormandi (Argentina), marcando un profundo recorrido musical y sentimental como si fuese una fotografía que plasma la vida entera de esta joven artista. Un espectáculo íntimo y con un estilo muy personal, donde conviven el tango y el bolero.

Actualmente, continúa programando ambos formatos, que anticipan lo que será su primer disco en proceso de grabación y a la vez es convocada como cantante de jazz en distintos ciclos y eventos.

Cony Uriarte, es una artista versátil e interesante, dueña de una voz sutil e impactante que bajo su particular elegancia y sensualidad, atrae no sólo al público jazzista sino a quien elige lo singular.

Estudió en el Conservatorio Nacional de Música López Buchardo. También se formó con Agatha Chisari, Carlos Demartino, Soledad Villamil, Sonia Rubba, Cristina Banegas, Ana Carfi, Federico Olivera, Luciana Lerner, Martín Urbaneja.

Trabajó con músicos como: en guitarra (Deryck Santos, Dani Mormandi, Charly Arana, Renato Dos Santos, Juanja Bustos, Jesús Escobar, Pedro Cecchi); bajo (Fabián Spampinato, Emiliano Lorenzo, Pablo Uccellatore, Hernán Rivas, Federico Rey); contrabajo (Alfredo Remus); batería (Fabián Pérez, Sergio Salvatore, Ruy Alonso, Guillermo Harriague, Luis Tripicchio, Ariel Pacheco); flauta (Pepe Campos Galindo); percusión (Renato Dos Santos, Ruy Alonso, Ariel Perez); piano (Luis Lugo, Sergio Pilipec, Fernando Casas, Juan Rivero, Chungo Roy, Leandro Kalén, Pablo Sanguinetti); cantantes (Josi Dias, Macarena Robledo).

Se presentó en: Velma Café Teatro, Espacio Artístico Colette Teatro Paseo La Plaza, Notorious, Biblioteca Nacional, Centro Cultural Jorge Luis Borges, Clásica y Moderna, La Dama de Bollini, La Biblioteca Café, Rotary Club, Ramada Buenos Aires Ciclo Jazz Ladies 2012, Dazzler Tower Hotel, Gallery Nights 2009, Maquiavelo Paseo La Plaza, Unico San Isidro, El Vesuvio Teatro Concert, Abasto Plaza Hotel, y demás.

PROXIMAS PRESENTACIONES

08/03/13 Maquiavelo Paseo La Plaza – C.A.B.A.

16/03/13 La Cuadrada – Mar del Plata

17/03/13 Dickens – Mar del Plata

22/03/13 Rondó – Mar del Plata

29/03/13 La Dama de Bollini – C.A.B.A.

26/04/13 La Casa del Árbol – C.A.B.A.

30/05/13 Ramada Buenos Aires Hotel – C.A.B.A.

Todos los sábados de febrero a las 21.30 hs / Entrada $100

Alberto FaveroALBERTO FAVERO Cuarteto – WEST SIDE STORY

De Leonard Bernstein

A cincuenta años (1962 – 2012) del estreno en Argentina del film West Side Story (“Amor sin barreras”), el cuarteto del pianista, compositor y arreglador Alberto Favero realiza una interpretación instrumental de lujo de los grandes temas de la película, compuestos por Leonard Bernstein. Todas las canciones del film que fue un punto de referencia estética para los futuros musicales. Con los clásicos como “America”“I feel pretty” y “Somewhere”, entre otros.

Notorious (Av. Callao 966 – C.A.B.A)

Delicioso paraíso1

De repente ingresamos a una casa, inmersa en un pueblo alejado de la Capital Federal. En ella podemos ver sogas y más sogas con ropa colgando sobre ellas. La luz bastante tenue sobre la cocina -el ambiente donde se desarrolla toda la obra-; nos presenta de antemano una historia de humor negro: Delicioso paraíso.

Esta puesta en escena, dirigida por Alejandra Rubio, tiene varios condimentos: una historia familiar simple, distintos diálogos gracioso, una dosis de cruda verdad hacia la muerte y la ridiculización de los vaivenes entorno a un fallecido.

El Difunto Padre (Alejandro Álvarez), con su camisa tropical, sus tragos al tono y la cumbia bien fuerte, nos pinta de entrada una obra muy peculiar. Este viejito que nada tiene anciano, salvo los años, es el típico degeneradito (y lo digo en diminutivo porque no se ven demasiadas situaciones en las que se propase con alguna de sus hijas), que desea vivir la vida al máximo sin privarse de ningún placer.

Este padre tiene cuatro hijas: Ana (Meme Mateo), Mirna (Victoria Carambat), Marta (Paula Lemme) y Magdalena (Goly Turilli). Ellas coinciden en algo -además de en su vínculo familiar- y deciden tomar cartas en el asunto.Delicioso paraíso3

Un día como cualquier otro, sucede la tragedia o el nuevo aire de libertad: muere. Esta situación, lejos de provocarles dolor, las hace unir más fraternalmente. Pero primero tendrán que sacar varios trapitos al sol. Una vez que lo logren, recién ahí, sanarán heridas de antaño y se concederán una nueva oportunidad.

Pero, ¿cómo es el desarrollo de esta tragicomedia?

Podemos disfrutar de las conversaciones cotidianas entre Mirta y Marta, mientras Ana con cara de susto –durante toda la obra-, no hace más que escaparse físicamente, como para tapar tanto dolor ante la muerte de su papá. Pero se ha quedado sin habla, probablemente por el shock del difunto o por sentir libertad en su alma y aún no poder creerlo.

¿Y de qué charlan tanto?

Mirna de su dieta, que aún no puede cumplir por la supuesta angustia que le provocó la muerte de su progenitor. La famosa dieta de la manzana, que se basa en comer solamente esa fruta. Pero ella, consume esa fruta, pan con dulce y mate; provocando la risa de los espectadores -al ver cómo lleva a su boca cada bocado-.

Marta, por otro lado, vestida como Doña Florinda (Chavo del 8), representa a una mujer avejentada, maestra de colegio sin paciencia y que pretende que los alumnos sepan por arte de magia.

Las conversaciones desatadas entre ellas dos, nos irán sumergiendo en la historia negra para que conozcamos los pormenores de la misma. Marta intenta encaminar a su hermana Mirna, sin darse cuenta de que ella tampoco tiene los pies sobre la tierra.

Pero, cuando llega Magdalena de la ciudad, todo parece cambiar el rumbo. Delicioso paraíso2Ella, vestida con un rojo descampanante, feliz de ser
diseñadora y de viajar a distintos países; termina siendo una farsante. Aunque, de a poco, se le irá cayendo la máscara.

Y Magdalena, será la que también destape una verdad mucho más importante que la oculta en su ser: la muerte de su padre, tan repentina.

La historia recreada que le contarán sus hermanas, no es la que ella esperaba pero no hay culpa que valga ni rencor que sobreviva en Delicioso paraíso.

Una bebida con granadina y vodka es la encargada de endulzar y tranquilizar -por momentos- a estas mujeres tan alteradas. La misma bebida que tomaba su padre y que lo elevaba a un mundo ideal.

Y un último personaje que se suma es el de la Tía Dina (Maitina De Marco), con unas características extravegantes -tanto en su forma de vestir como de desenvolverse ante los demás-. La mayor parte del tiempo la tienen encerrada en la habitación, no incluyéndola en lo cotidiano. Pero ella, además de ser mayor, está un poco ida. Cada intervención que realice en la obra, hará que el público estalle en carcajadas.

Vale destacar que cada actor tiene su momento de lucirse en el escenario, permitiendo esto un equilibrio. Dicho equilibrio solo pasará por este punto ya que esta familia dará mucho que hablar.Delicioso paraíso

Pero, ¿qué pasó con el Difunto?

“Murió en su salsa” – acota Magdalena al conocer que su padre falleció mientras comía los ravioles de todos los domingos.

¿La muerte provocada, sería deliciosa?

¿El paraíso o edén, lo amparará al Ñato -tal como lo llamaban cariñosamente-, a pesar de no haber sido una buena persona?

Claro que esta obra no es para planteos profundos ni sentimentales, sino para entender que cuando llega la parca lo único que hay que hacer no es llorar sino actuar, decidir, innovar, no lamentarse.

Para eso tendrán que conseguir un cajón, para poder darle una digna sepultura. Aunque se trata de un pueblo pequeño en el que han muerto muchas personas últimamente. Entonces los cajones de frutas serán la salvación para poder improvisar un reposo al Ñato.

Pero cuando la muerte es provocada, ¿qué camino hay que tomar?

Ficha técnica Delicioso paraíso

Mariela Verónica Gagliardi

La noche del ángel1

La noche del ángel es una obra de teatro que nos abre una ventana a la verdad. Federico Luppi interpreta a un padre-actor o mejor dicho a un actor-padre, que en su momento fue exitoso artísticamente y el tiempo se paró para él en aquel entonces.

El papel que lo llevó a la fama, fue el de Ricardo III y para marcar su orgullo, durante toda la historia, mantiene una corona en su cabeza.

“Todo actor tiene que estudiar a Freud”, esboza en un momento del relato y esto da pie a que conozcamos a Ana, su hija (Susana Hornos).

Así como él vive inmerso en su personaje ficticio, ella también reacciona de un modo similar, demostrando toda su trayectoria como psicóloga, pero no abriendo el corazón ante su padre. La relación entre ellos es fría y distante -sentimentalmente hablando-, no logran entenderse el uno al otro y tampoco hacen el intento como para lograrlo.

Durante la mitad de la obra, podemos ver cómo transcurre la relación familiar, qué cosas se reprochan y por qué. Hay varios temores, vergüenzas y resentimientos entre ellos que no saben cómo abordar.

Ana dice: “En la vida lo que cuenta es la vulgar realidad”. Y esta frase se refiere específicamente a lo que le sucedió en su pasado.

En un momento crucial del relato, conocemos uno de los hechos más importantes: ella fue abusada por su padre. Sí, ese padre que actúa en ficción y realidad de superado, de que nada lo influye. Ese padre que nunca se hizo cargo de darle amor a su hija, de pequeña, y que lo único que hace es obstruirle su camino sin ser leal con ella.La noche del ángel2

Sin embargo, Ana, tampoco se aleja de su progenitor, a pesar de lo ocurrido tiempo atrás y, así, podemos entender por qué ella eligió su profesión. Su talento estaba vinculado al teatro, pero su rumbo cambió la dirección al realizar unos talleres dentro de un manicomio. Es asombroso conocer su herida a flor de piel y cómo le transmite a su papá lo dolida que está.

Ella, le reprocha a su padre el abandono y la ausencia que sintió luego de enamorarse de él. Esta relación tan difícil y estresante hace que ella diga que: “va a ser como el recuerdo de una vieja enfermedad infantil”. Esa enfermedad llamada abuso y que por más estudios que alcance en su materia, no podrá sanar jamás.

Pero este padre, que tan “claras” tiene las ideas, está tildado en el tiempo y duro con sus emociones. Ni amigos ha podido tener en la etapa que actuaba ya que consideraba y considera que las personas eran más mediocres que él.

Esa mediocridad que tanto le molesta es la que lo distingue como humano. La proyección que hace en los demás, es la que lo refleja como ser.

Ana, en cambio, pretendía ser actriz porque se sentía contagiada por su padre, pero después se dio cuenta de la irrealidad en la que él vivía. Claro que él, por otro lado, se autoproclama coherente y cabría preguntarle qué es la coherencia para él. Quizás sienta que ser serio y degenerado se unen como dos rectas en el tiempo y espacio.

Ella, ya no sabe qué hacer para que su papá sienta lo que ella siente y la respete -ya no solamente como hija sino como persona-. Decide contarle cómo se dio cuenta que quería ser psicóloga. Comenzó diciéndole sobre los ensayos que llevaban a cabo dentro de un manicomio y la interaccion con los internos. Pero las interrupciones del «gran hombre» se hacían notar minuto a minuto. No había frase que pudiese terminar, sin una pausa puesta por su progenitor.

Aunque hubo un quiebre muy grande en la vida de Ana y esto se debió a la sonrisa de Paulina –una chica que estaba en la institución donde ella trabajaba-. Esa sonrisa, le bastó -a ciencia cierta- para verse reflejada y para tomar las riendas; las cuales la convertirían en una profesional de la salud mental.

Y ya que mencionamos a la psicología, llegó el momento de presentar a un paciente muy especial que tiene (Nehuen Zapata), el cual pretende ser el único atendido por ella. Pero una noche, desaparece de su casa, provocando un dolor enorme en el corazón de Ana. Este chico, tiene una única compañía real, que va con él a todos lados y protege: su marioneta -llamada Pierrot-, la cual construyó con sus propias manos y de la cual está orgulloso.

La noche del ángel

Los padres lo miraban al adolescente pero no lo veían. Le pegaban y lo humillaban psicológicamente. Él sintiéndose tan solo, decide ir a visitar a sus padres biológicos, pero lo que luego sucede cambiará la historia para siempre.

Este angelito que se pierde durante la noche, una noche que transcurre lentamente, que no tiene sonidos más que los del suspenso, el dolor y la compasión ajena.

Ninguno de los protagonistas se hace cargo de sus culpas, sino que optan por depositarlas en un “otro”. Quizás de esa manera puedan evitar el sufrimiento, al nivel más alto. Es inevitable que sientan pena por sí mismos, pero es más simple demostrar que su ego es enorme y que lo que le pasa al de al lado es peor aún.

Lo más atrapante de la obra es el juego de escenas conjugadas entre padre e hija, sumado al rol del niño-fantasma. Los diálogos entre ellos, en diferentes situaciones y tiempos espaciales, nos hacen descubrir una forma de narrar muy interesante y sobre la cual no se puede quitar la atención.

Las actuaciones son muy seguras por parte de los artistas y logran comunicarle a su público lo que van viviendo sobre el escenario y todas las emociones que van fluyendo desde su interior.

La dirección de Federico Luppi ya es garantía de un éxito, como lo fue la función de prensa a sala llena. Como un libro que recién comenzamos a leer, no sabemos cuál es el nudo de la narración hasta contemplar cada detalle hasta practicamente el desenlace de la misma.

La noche del ángel, te hace plantear que la vida no es eterna y que las cosas por resolver no hay que dejarlas para mañana. Quien lo hace, puede terminar muerto.

Los fantasmas son meras expresiones o siluetas que significan aquello a lo que le tememos, o nuestras cuentas pendientes. Quien se hace portador de uno de ellos y cree poder deambular sin consecuencias, nada pierde… ya que no pertenece más al mundo de los terrestres.

Pero quien se comunica con fantasmas, podría estar a punto de perderse a sí mismo. Tal vez muriéndose su alma, lo cual conllevaría a la inexistencia de su psiquis.

¿Qué podrías aprender de un fantasma? ¿Qué podría enseñarte él?

¿Existen reproches después de la muerte? ¿Existe manera de sanar una herida?

Ficha técnica la noche del ángel

Mariela Verónica Gagliardi

Javier Calamaro4

El living de la Sala Siranush (Armenia 1353 – C.A.B.A) se amplió más que de costumbre y el público femenino también.

Javier Calamaro se hizo desear como todo artista. Las mujeres tomaban sus celulares, se ponían al día con él y charlaban, entre ellas, como en sus casas seguramente lo harían.

El telón de terciopelo, pesado y original, no tenía intención de abrirse.

Hasta que se hicieron las 22 hs y el músico, junto a su banda -conformada por: Indio Márquez (guitarra),  Misael Hilal (batería), Gustavo Giles (bajo), Leandro Chiappe (teclados) y el líder de la agrupación en voz y guitarra-, comenzaron tocando “Navegar” (Iluminado, 2001). Javier, impecablemente lookeado, despertó la pasión en las mujeres que no paraban de sacarles fotos y filmarlo.

Como en los años 90’, se sintió que sus canciones invadían a cada uno de sus seguidores, con una caricia templada. Fue como volver el tiempo atrás pero al mismo tiempo como si el mismo no hubiera transcurrido.

Javier Calamaro1

“No me nombres” (Kimika, 2003), mostró el lado guarro de Calamaro, de hombre que pisa fuerte. Aunque su costado rudo, se desvaneció mágicamente al entonar una canción titulada “Stand by me” (Ben E. King, Jerry Leiber, Mike Stoller), contándonos que gracias a su madre (la cual estuvo presente en el recital) -tanto él como su hermano Andrés-, la conocieron y fue así como decidieron dedicarse a la música.

Y cerrando una especie de segmento en vivo, prosiguió el tema “Corralero” (Iluminado, 2001), que trata sobre la difícil decisión que debe tomar justamente un hombre con esa profesión, de matar a un caballo para que no sufra más.

Los aplausos iban en aumento a medida que continuaba el show y de repente, un nuevo bloque se hizo presente, durante el cual Javier Calamarointerpretaron clásicos del folklore y tango argentinos. Por un lado “Camino y piedra” (Atahualpa Yupanqui), cantada y sentida desde lo más profundo y con acompañamiento de la batería. Y luego continuó una tanda arrabalera durante la cual, Calamaro y el pianista, se apoderaron del escenario, dejando todo lo mejor de sus talentos y amor por la música. Todos los temas -menos Sur- están incluidos en el disco Villavicio (2006): “Garúa” (Enrique Cadícamo – Aníbal Troilo), “Yuyo verde” (Homero Expósito – Domingo Federico), “Malevaje” (Enrique Santos Discépolo – Juan de Dios Filiberto), “Sordidez y sordera” (Javier Calamaro), “Desencuentro” (Cátulo Castillo – Aníbal Troilo), “Sur” (Homero Manzi – Aníbal Troilo) y “Los mareados” (Enrique Cadícamo – Juan Carlos Cobián).

Una vez concluido el segmento tanguero, lleno de nostalgia, amor, desamor y tristezas; volvió la energía del principio del espectáculo con “Sweet home Buenos Aires” (Charly García), “Mi religión” (Kimika, 2003), “Sin ser valiente” (10 de corazones, 1999) y “Quitapenas” (Quitapenas, 2000).

Javier Calamaro5

Estos últimos temas provocaron una energía avasallante en el público. Pero se trataba del final del recital. De una hora que finalizaba pero no terminaba para siempre.

“Este minuto” (Este minuto, 2010), se encargó de cerrar:

(…) “Aferrado a cosas que no tienen sentido 
Me puedo equivocar
La prosperidad en un envase vacío
No olvides de dónde sos y a dónde vas

Este es el tiempo y es el lugar
Nada puede ser mejor
Ya no voy a vivir quemando el tiempo
Ahora que el sueño se acabó” (…)

Pero, como pasa a menudo, las palmas se hicieron escuchar y los pedidos del bis, también.Javier Calamaro2

El pianista, salió de bambalinas y con mirada cómplice nos pidió que aplaudamos más. Hicimos caso y lo logramos.

“La última curda” (Cátulo Castillo – Aníbal Troilo) y “Yira yira” (Enrique Santos Discépolo), nos dijeron hasta luego. El show no fue muy extenso, pero lo bueno viene en frasco chico.

La frutilla del postre hubiera sido Andrés Calamaro… ¿será la próxima?

Mariela Verónica Gagliardi

Noches romanas3

Una escenografía muy fina y delicada, en tonos blancos, con un ventanal enorme -a través del cual se divisa Roma-; nos invitan a presenciar una historia contada por Virginia Innocenti y Osmar Nuñez -quienes representan a Anna Magnani y Tennessee Williams- respectivamente.

De un modo progresivo y atrapante, «Noches romanas» (escrita por Franco D´Alessandro y dirigida por Oscar Barney Finn), logra mostrarnos que lo más importante en la vida del ser humano es el amor. El amor por sí mismo, por lo que hace, por lo que elige y por lo que sueña.

Podemos contemplar las actuaciones de estos dos personajes, que nos llegan al alma, que nos convencen de sus agobios, depresiones, tristezas, alegrías y es imposible no sentirse parte del relato. Desde la iluminación, el vestuario hasta el sonido, son perfectos y esto hace que no se pierda el hilo en ningún momento, cuestión que si sucediera nos demandaría un esfuerzo grande el volver a conectarnos -por el tipo de  diálogos y citas dichos-.

Noches romanas2Tennessee, le explica a su amiga Anna, que al verla actuar en cine, nunca se pudo olvidar de ella. A partir de entonces, escribió una obra de teatro. Pasado un tiempo, se hicieron amigos íntimos, muy unidos, conformando una relación preciosa.

Él, progresista, luchador, con un espíritu avasallante -pero en el fondo depresivo-, está tan enamorado de Frankie -su pareja-, como de la escritura. Ambos lo ayudan a vivir plenamente, llegando a sentir un éxtasis que podemos ver en su rostro a simple vista.

Ella, temerosa y a la vez pasional, llena de una energía desbordante pero poco equilibrada, que le hace depositar todo su potencial en la actuación, luego en un amor y más tarde en su hijo.

Como los escritos de T. Williams, llenos de frases que nos hacen vibrar y pensar con la mente y el corazón en conjunto, nuestro personaje esboza en un momento de la obra: «digo mentiras para revelar lo que es verdadero». Analizando detenidamente sus palabras podemos saber que es tan real su significado como la misma realidad. Cuántas veces una persona intenta transmitir un mensaje poniéndole un tono cómico, quizás por vergüenza o temor al qué dirán. En este caso, se trata de algo similar. Una mentira que, en parte, contiene códigos verdaderos, le permite demostrar lo que siente.

La historia sigue y Tom se muda a Key West para rodar una película de su autoría. Pretende convencer a Anna de que lo acompañe y actúe en el film; pero ella, por momentos, no se muestra convencida y rechaza la propuesta. Él, siente a flor de piel la negativa de su amiga, pero no la acepta. Decide corregir el libreto y después de tanto insistirle, ella da el brazo a torcer y lo acompaña.Noches romanas

Hasta ese momento de la obra, conocemos a una Anna-actriz, pero no sabemos bien cuál es su espíritu, hasta que dice «hay veces que creo que la gente va por la vida sin mirar a los que aman». Esta faceta misteriosa, resentida y rencorosa con su pasado amoroso y como madre también, nos invitan a tener más información sobre su presente y pasado.

Y al mencionar a su hijo Luca, debemos contarles que es paralítico, lo cual no es un detalle menor en la historia, ya que ella como su progenitora siente una culpa inmensa; más que la que pudiera sentir cualquier madre ya solo por el hecho de serlo.

Al viajar a Estados Unidos, el va a visitarla y pasan un tiempo juntos y, con el correr del tiempo, Luca ingresa a la universidad -un logro tan grande para Anna que por el momento la deja en paz consigo misma-.

Como el teatro, con sus tragedias, conflictos, alegrías, encuentros y desencuentros, los personajes de Tom y Anna reflejan la realidad de dos amigos que existieron… que amaron, odiaron, temieron, sufrieron y que, por suerte, se tuvieron el uno al otro.

Las vidas de estos artistas, con mayúsculas, comienzan a entrar en decadencia por perder la autoestima y el valor en sí mismos. Ella, por no conseguir trabajo como actriz y él por estar pendiente de las repercusiones en los diarios sobre todo lo que va guionando. Aunque, un error que comete, es el de ganar difusión sobre sus obras, defenestrando a su amiga y hablando mal de ella. Esto, con el tiempo, es perdonado -en parte- por Anna, aunque quedarán secuelas en su corazón.

Después de tantas críticas negativas a los trabajos realizados por Tennessee, él pierde las riendas y control sobre su vida, cayendo en manos del alcohol –como lo venía hacienda hace años- y ahora, también, de los fármacos.

El retrato y biografía se ve plasmado en todo el transcurso de Noches romanas y quien piensa en Roma, inevitablemente, recrea en su mente al romanticismo, conjuntamente con sus sutilezas. Los años los habían envejecido por fuera, sus incentivos estaban casi ausentes, sus intentos por luchar, desgastados. Sin embargo, sus mitades se volvieron a unir, después de un largo tiempo sin verse, sin saberse vivos.

Noches romanas1

Tom, ahogando sus miedos en la bebida, intentando ser fuerte -luego de haberse marchado su compañero de toda la vida-, descubre una gran verdad llamada acostumbramiento. Su supuesto amor, antes de morir le confiesa su parecer y la tristeza invade al personaje, provocando una certeza, en el momento que justamente la necesitaba.
Como tomando el control remoto de un aparato tecnológico, Tom resurge como el Ave Fénix, recobrando esa chispa que lo distinguió desde un principio de los demás escritores contemporáneos. Anna, junto a su compañero de aventuras, contemplan la ciudad romana, vuelven a sentir ese palpitar en sus corazones y Tom retoma su pasión: las letras.

Esas bellas obras que fabricaban personajes, ideados y creados por él, a su antojo, con lo mejor de sí mismo, inspirado por la bella Italia y su mujer, la que siempre lo mantuvo vivo.

ficha noches romanas

Mariela Verónica Gagliardi

TARDES ACUSTICAS EN EL JARDIN DE NOTORIOUS / Domingo 17 a las 17:30 hs / Entrada $25

Marina FagesMARINA FAGES + LOS ANIMALES SUPERFORROS

Marina Fages, compone, toca la guitarra y canta, explorando su espectro vocal y líneas melódicas con tendencia experimental sobre el formato canción. Presenta su disco solista autoral llamado Madera Metal. Y también participa en los proyectos El Tronador R353 y Los Hnos. Turdera.
Los Animales Superforros se formó en 2009 reuniendo integrantes de la Patagonia, Buenos Aires y Colombia. Su álbum coplas es una colección de canciones de carretera, como un viaje hacia ciudades interiores y autónomas.

Notorious (Av. Callao 966 – C.A.B.A).