*** Agosto 2017 ***

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Un espejo que muestra oscuridad

Intrusión1.jpg

Ficha IntrusiónSomos humanos y, por lo general, pretendemos tener todo bajo control, organizado, planificado, estructurado… Cuando eso no ocurre, nos desesperamos por saber qué pasará, por qué las cosas se escapan a nuestra mente y quedamos en un desconcierto profundo.

La obra de teatro Intrusión (adaptación de Intrusión, escrita por Frédéric Sonntag y dirigida por Leonardo Saggese), es una propuesta interesantísima para conocer, porque se puede observar cómo con el correr de los días dos parejas (compuestas por: Johanna Aravena, Leandro Lombardi, Matías Rossomando y Gabriela Seminara) comienzan a transformarse por completo. Como si el encierro en que se encuentran les hiciera descubrir un mundo ignorado hasta entonces: el de la introspección.

¿Quiénes son, qué buscan, qué pretenden al irse de viaje por tiempo indefinido a una casa perdida por ahí, en el medio de la nada?

No será un Gran Hermano pero sí un primer paso a darse cuenta que juzgar no es una herramienta para crecer y evolucionar sino todo lo contrario.

Intrusión es un drama y es terror a la vez. Una conjugación exquisita para quedar absorto y en suspenso durante cada escena que se sucede. Por eso es que no habrá momentos para reír sino situaciones para sentirse reflejados, intrigas que quizás no se resuelvan o, tal vez, un desenlace que abra más interrogantes que certezas.

Intrusión es una historia para devorar de principio a fin, con un compromiso actoral por parte de la protagonista (Clara Pino) que conmueve muchísimo. En la destreza de esta actriz se puede observar una composición del personaje en la que se pone en juego tanto la parte corporal como artística. Ella, tiene la gran responsabilidad de transmitir sin hablar. De atravesar el espacio escénico, atrozmente. Sus ojos, su desconcierto, su imagen, su dulzura y cada uno de sus dotes podrán convertirse en todo lo opuesto de un instante a otro. No puedo más que remarcar y enaltecer su interpretación ya que la esencia de esta obra se centra en los sentimientos y para ello es preciso tener un nivel muy alto de actuación.

En lo que respecta a la escenografía, la misma está compuesta por todo lo necesario para ubicarnos en tiempo y espacio, al igual que la iluminación que marca el paso de las horas. Y, en lo que se refiere a la dramaturgia, está presente la pluma francesa para detenerse en el gesto más singular y avanzar desde allí.

Permanecer en el silencio no es para cualquiera y por ello el contraste con el resto de los personajes verborrágicos que precisan de la palabra para comunicarse, para discutir y para aislarse inclusive.

Imagino esta puesta en blanco y negro, sin música, sin luces que cambien, solo con una blanca y tenue. Imagino a este ser humano que va transformándose -como lo muestra la obra- en, quizás, lo más temido para los inquilinos.

El ser humano necesita sentirse reflejado en otro. Aquí, entonces, ocurre lo contrario. No se sabe de dónde viene esta criatura “celestial”, ni qué pretende, ni por qué los eligió a ellos. Ni siquiera se sabe si existe o es parte de la imaginación de todos. De la necesidad, imperiosa, por crear a alguien distinto y utilizarlo para superarse día tras día.

Mientras tanto, el horror surgirá y todas las miserias del hombre saldrán a la luz. Esa luz que no siempre se tiene ni se pretende tener. En medio de la nada, entonces, aparecerá alguien que los hará reflexionar como nunca antes pensaron. La brutalidad, el exceso y el extremismo los convertirá en quienes son.

Mariela Verónica Gagliardi

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Maneras para dejar de ser superficial o el más allá ingobernable

Casa Linguee14

A veces no se puede encasillar a una obra en un género específico ni mencionar un argumento, rígidamente, ni decir que la historia empieza y culmina en un determinado momento y con una finalidad precisa.

Casa Linguee (escrita y dirigida por Christian García) permite jugar entre lo real y ficticio al mismo tiempo, así como comprometer al espectador e involucrarlo en cuestiones sociales y políticas a la vez. Su impecable dirección, convierten esta pieza artística en un tributo a la muerte.

Esta obra de teatro que cuenta con un elenco de actores numeroso y formidable, sorprende de principio a fin. Permite especular, pensar, reflexionar, ir y venir en el tiempo, volver a posicionarnos sobre temáticas de la sociedad no resueltas en nuestros días (incómodas), sentir la muerte de cerca y al mismo tiempo tan pero tan lejana. Porque Casa Linguee es un servicio funerario pero que no huele a tal, sino todo lo contrario, ya que la historia está fragmentada en dos partes: una con mucho humor y dispuesta a generar la risa fácil, así como la siguiente muy dramática y punzante.

Al ingresar en la sala del Teatro Abasto, puede notarse una proximidad con el espacio escénico y un detrás de escena aún más amplio que el primero. Se trata de que estemos ahí, observando, intentando escuchar el murmullo de todo lo que hablan en su intimidad, de sus angustias, de sus penas, de cada uno de los problemas que traen sin resolver. Total, no necesitan sonreír ni pasarla bien sino acompañar a familias que acaban de perder a un ser querido, que están afectadas, dolidas, en una nuble con relámpagos. Y allí están estos empleados atípicos que solo se parecen en sus vestimentas negras, en su palidez, pero nada más.

Están unidos por la desdicha, por un recuerdo atroz, por rememorar a Evita Perón y su pérdida. Pero no se menciona su vida, no se habla de quién fue. Solo se la nombra. Y nada más.

Casa Linguee es una construcción en movimiento, da la sensación de una vivienda que se está construyendo por sus cimientos, que en algún momento colocará sus tejas pero aún no. No es el momento. Con esto no quiero dar lugar a incertidumbres argumentales sino a la sensación vertiginosa que provoca el no tener certezas sobre qué camino pretende recorrerse durante la obra.

Pude captar dos lecturas posibles pero podrían existir varias más.

Porque existe un protagonista (Lucas Crespi), un hombre que llega al lugar en busca de empleo y se encuentra con esto. Con esto que es lo contrario a la vida. Que solo le mencionan algunas cosas, pero nada más. Y él, mientras, intenta recopilar información observando, preguntando. Él es un espectador más podría decirse, como nosotros. Solo que tiene la gran oportunidad de participar activamente. De hecho es el personaje más cautivante y notorio a lo largo de la historia. Nos hace reír a carcajadas, sentir compasión, tristeza, dolor, desesperanza. Él está solo, a pesar de estar acompañado y podría estar muerto. Aunque, una visión más simplista podría realmente acercarnos a una casa fúnebre a la que acude un joven a pedir empleo, y nada más. Si jugáramos a seguir especulando con el argumento también se podría decir que él simboliza a los que no tienen voz, a los que piensan diferente y no son aceptados, a los que se ven obligados a pertenecer o morir en el intento de seguir su camino solitario.

Muy pronto los personajes tendrán voz propia, oiremos sus monólogos y diálogos superpuestos, sus maquillajes pálidos y sus actuaciones frente al nuevo difunto. Un difunto que jamás conoceremos. Pero eso es lo de menos.

Comedia y drama a la vez. Luz y oscuridad. Melodías que pretenden surgir y la posibilidad de mencionar a la cumbia para traer la alegría a tanta desdicha. Ellos son una familia ficticia que participa en el día más trágico de otra familia. Cada día de otra. Acompañando, doblegando el dolor, sufriendo a la par. Porque para eso contratan a la empresa. Para eso la buscan.

Pero, no se respira un aire turbio sino la fragancia a formol que nunca aparece, el procedimiento que hacen rutinariamente y que debe aprender el nuevo. Este nuevo que no sabe de qué se trata todo, que carga su bandeja de mozo y se le cae de repente. Que pretende servir en un evento que jamás comienza y que no tendrá lugar en este relato. Mientras sus lágrimas se derraman, incesantemente, podemos tomar conciencia de la frivolidad, de la calidez de un abrazo (de su importancia).

Casa Linguee es la posibilidad de reconciliarnos con la muerte, con los que ya no están, con las despedidas eternas y con la oportunidad de interpretar a quienes queramos. Porque en algún momento la pintura se correrá y dejará ver la simpleza de cada uno de ellos, de los que componen este trabajo tan singular, tan burocrático, tan congelado y tan necesario por tantos humanos que aún no entienden de qué se trata la vida.

Cuando alguien ya no está, no hay maquillaje que pueda traerlo de nuevo ni pena que pueda hacerse más bonita.

Mariela Verónica Gagliardi

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Sintonizando diferentes galaxias

Hay artistas que soslayan el espacio escénico y convierten una obra en vida. No son muchos los que se animan a innovar, a crear otro código y convertirse, tal vez, en un espectáculo para público específico.

Arriesgar vendría a ser la primera palabra que se me viene a la mente cada vez que veo una propuesta de Gustavo Friedenberg.
Gobernar es poblar es el título de su nueva puesta de danza-teatro, la cual demuestra (irónicamente) una de las primeras órdenes de Dios en la Biblia: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla” (Génesis).

Friedenberg consigue plasmar un universo estético maravilloso en el que la tecnología lumínica, el canto autóctono, la música y la danza se confluyen en un mismo centro. Como si se tratara de un lenguaje único (a pesar de ser muchas veces diverso). Esto es lo que el creador (y no me refiero al Dios Jehová, sino a Gustavo) subraya con énfasis en cada paso de baile, en cada movimiento controversial y diferente, en cada refrán semejante y en cada grito durante el parto. Porque una criatura, otra, otra y cada vez más poblaron. Pero, ¿a qué apunta la vida? Somos muchos, demasiados, cada vez más. Y no hay arca de Noé que venga a salvar a unos sí y a desechar a otros. Acá se salva y sobrevive el que piensa, el que siente, el que solo danza más allá de todo y el que perece observando más allá de nada. Todos se salvan y no hay exterminio ni dolor más que el de sufrir cuando toque.

Un elenco formidable compuesto por seis actores (uno de ellos acompañará con un eximio bombo legüero), bajo la dirección de uno de los más revolucionarios directores de esta disciplina que combina a las artes escénicas con la danza.

Distintas generaciones, distintos sexos y sexualidades sin discriminación alguna, sin xenofobia: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. Con esto se refería a los dos sexos que debían sobrevivir en la eternidad: femenino y masculino. El resto quedaría fuera de su mundo y eliminado de un golpe. Por suerte y gracias a la naturaleza, cada quien siente y, a partir de ese sentir, elige. Sin condicionantes sin hechizos ni amenazas. La culpa no es nadie y es de todos. Porque el mito que considere que poblar el universo es reproducirse sin frenesí es porque no se detuvo a pensar cuál es su propósito en la Tierra.

Y, dejando a un lado la religión, Friedenberg se basa específicamente en esta performance en la máxima de Juan Bautista Alberdi que se fundamenta en bases políticas. Gobernar es poblar con respecto a educar, a crear ciudadanos libres y civilizados. Esto según la mirada hacia Norteamérica que no siempre se corresponde con la de nuestra patria. O, en verdad, casi nunca, sobre todo en nuestros tiempos. Por eso, en referencia a “embrutecer” se toma como protagonista a una mujer aborigen que, lejos de ser incapaz de progresar, le termina enseñando a toda persona que se cruza por el camino de qué se vale el amor, la vida, el sentimiento y las raíces. Porque copiar no es el legado de esta pieza artística, sino utilizar lo propio para convertirlo en piedra preciosa. No es necesario, entonces, bajo la dialéctica del autor; traer población de afuera y erudita para poblar a su antojo el correr de los días.

Puede, sin embargo, ingresar quien lo desee y compartir su sabiduría (no en cuestión de talento) con los demás. Porque un verdadero país debería haber sido pensado así y no pretendiendo y aniquilando. La conformación de una Nación es puesta en duda, sus fundamentos políticos también y el legado de sus fundadores, ¿por qué no?

Acá gobierna el artista, el que justifica su vida a partir y a través de las ideas creativas. El que domina sin proponérselo y el que manipula sin saberlo.

¿Vamos a hacer una coreo?

No. Vamos a aprender a convivir dentro de una. A copiar los pasos del clásico si atraen o a mimetizarnos con los de contemporáneo si es más natural al cuerpo. Vamos a cantar en otra lengua o a continuar con la propia. Porque no hay quien dictamine una sentencia ni realce al “mejor”.

Habrá quien olvide embarazarse o quien lo haga por costumbre. ¿Quién podrá juzgar?

Cuando dos naciones se unen (en este caso, dos estilos contrapuestos), se examinan por fuera y se funden en un solo plano. Se mimetizan, al fin y al cabo. Porque la socialización es primaria y las bases son el firmamento más fuerte y conmovedor de Gobernar es poblar.

Máscaras, expresiones, juguetes inflables, otros reales. Todos conforman este universo poético en el que la única poesía es la forma de expresar y sentir. ¡Como si fuera fácil!

A la vez que la Vía Láctea da comienzo y fin a la humanidad, cada espectador se llevará un sentimiento. Y digo uno porque dependerá del compromiso que mantenga durante la función.

Mariela Verónica Gagliardi

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“Gobernar es poblar”, de Gustavo Friedenberg

gobernarEl martes 25 de abril se estrena Gobernar es poblar del director y coreógrafo Gustavo Friedenberg.

Con Tomás Baillie, Stella Maris Isoldi, Marian Moretti, Gabriela Pastor, Eliana Pereira Rejala y Julieta Sgarlatta.

Teatro: Teatro del Abasto, Humahuaca 3549 CABA

Entrada general: $200 – descuento para jubilados ($100) y estudiantes presentado libreta ($140).

Reservas: 4865-0014 –reservas@teatrodelabasto.com  – ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida.

Funciones: Martes 21:30hs

Ultima función: 27 de Julio 2017

Sinopsis

Gustavo Friedenberg se inspira en la máxima de Juan Bautista Alberdi, Gobernar es poblar, para asociar la coyuntura de la organización política de nuestro país con el universo de la paternidad.

A través del movimiento y con una mirada cargada de humor, el director pondrá en relación  las bases que inspiraron nuestra Constitución con algunos aspectos que rodean  la paternidad.

La obra transita situaciones disímiles que atraviesan y cruzan a los seis intérpretes en relación a su paternidad en potencia: Quiero tener un hijo – Estamos bien sin hijos – Me olvidé de tener un hijo. Finalmente, propone una reflexión acerca de cómo opera sobre nosotros el mandato y en qué forma la historia determina nuestro presente.

La obra fue seleccionada para el Festival de Danza Contemporánea de Buenos Aires 2016, en la línea de Ensayo Abierto, para obras en pleno proceso creativo.

Sinopsis breve

El coreógrafo y director Gustavo Friedenberg se inspira en la máxima de Juan Bautista Alberdi, Gobernar es poblar para asociar la coyuntura de la organización política de nuestro país con la paternidad. Friedenberg esboza una puesta de movimiento llena de humor,  para contar situaciones disímiles que atraviesan  a los personajes en relación al deseo de tener un hijo.

Palabras del director

Nunca tuve la certeza de querer tener hijos. Tampoco la tengo ahora, pero con 38 años, los niños han empezado a multiplicarse a mí alrededor. No son sólo chicos, son preguntas. Tal vez sea lo propio de mi generación, lo que me preocupa es darme cuenta demasiado tarde que me hubiese gustado ser padre. En el 2009 recibí una carta de la escritora Alicia Steimberg, en la cual me hablaba de sus hijos; los de papel y los de carne y hueso. Fue ella con su inquietante humor, la que citó a Juan Bautista Alberdi  y me incitó a investigar. Y como las respuestas las encuentro en el teatro, me puse a hacer una obra.  La carta terminaba con tres preguntas: ¿Tenes hijos?¿Te gustaría tenerlos? ¿Está mal que pregunte? Aun no puedo responder.

Ficha técnica

Intérpretes: Tomás Baillie, Stella Maris Isoldi, Marian Moretti, Gabriela Pastor, Eliana Pereira Rejala y Julieta Sgarlatta.

Composición musical y banda sonora: Federico Estévez

Diseño de vestuario: Paula Molina

Diseño de iluminación: Ricardo Sica

Arte y Diseño de escenografía: Diego Cirulli

Asistencia general: Pablo Petrzela

Dirección general y coreográfica: Gustavo Friedenberg

Prensa: María Sureda

 

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“Ensayo sobre la peste”, de Alejandro Tantanián

ensayo-sobre-la-pesteDesde el domingo 29 de enero en el Teatro Del Abasto

La Compañía Sudor Argentino

Presenta una obra inédita en el país de

Alejandro Tantanián

Con la dirección de Juan Carlos Fontana

Y la actuación de Cruz Zaikoski

(Una alegoría sobre el poder o una mosca sobre el rostro)

ENSAYO SOBRE LA PESTE

De Alejandro Tantanián

(Estreno en la Argentina)

 “Un espacio vacío. Un hombre que observa desde una altura, su ciudad natal, la ciudad asolada por la peste. Es un personaje que encierra un grave misterio en el lenguaje. Que ha orillado el filo de la cordura. Que se ha caído, que caminado sobre la cornisa se ha desmoronado. Su cuerpo se ha hundido en la noche, en el sueño en la locura. Las patas de una mosca pegadas a la mejilla del hombre. El sonido de sus alas penetra sus oídos. La mosca, podría decirse, coloniza al hombre. Digo, entonces: Sólo los caminos torcidos conducen al origen. Que todo el mundo sepa que nadie es dos veces lo mismo” (frases de la pieza).

Ensayo sobre la peste, fue escrita por Alejandro Tantanian en 1997. Encomendada por el Theatre de Folle Pensée, se estrenó en Nimes, Francia, el 12 de junio de 1998, en el Festival de Teatro De Formas Breves: Naissances Nouveaux Mondes, con dirección de Robert Cantarella.

Dirección y puesta en escena: Juan Carlos Fontana

Protagonista: Cruz Zaikoski

Diseño de escenografía: Carlos Galli

Coreografía: Micaela Zaikoski

Diseño de ambientación sonora: Francis Dhuit

Fotografías de la obra: Magdalena Viggiani

Diseño de programa, video y tráiler: Darío Díaz

Prensa: Duche&Zárate

Producción ejecutiva: Marta Vietri

La Compañía Sudor Argentino, estrenó de Alejandro Tantanián “Muñequita o juremos con gloria morir”, en 2009, en el Teatro Del Abasto. Por esta pieza su autor ganó el Primer Premio. Categoría A. del Concurso de Teatro. Bienio 2008/2009, otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que le fue entregado este año.

Funciones: domingos a las 20.30 hs

Teatro Del Abasto (Humahuaca 3549) – CABA – Tel. 4865.0014

Juan Carlos Fontana nació en Buenos Aires. Es periodista de Espectáculos en el diario La Prensa y colaborador de diario Perfil. Cursó la carrera de Puesta en escena, en la Emad. Postgrado Danza Movimiento Terapia, Universidad Caece. Dirigió entre otras piezas, “El hombre de la flor en la boca”, “Medea” y “Salomé”.

En 2001, crea la Compañía de Teatro Sudor Argentino, con la que dirigió “Lamento equino”, “Slaughter”, “Muñequita o juremos con gloria morir”, “Borges” y “El retrato del pibe”.

Cruz Zaikoski / Obras en las que participó: El retrato del pibe de González Castillo, José. Dirección: Juan Carlos Fontana. Muñequita o juremos con gloria morir, de Alejandro Tantanian. Dirección: Juan Carlos Fontana. Agáchate y tápate la cabeza, de Dennis Weisbrot. Dirección: Andrés Díaz. La princesa encantada y el reino del dragón (infantil). Autor y Director: Alejandro Borgatello. El vértigo, de Armando Discépolo. Dirección: Fernando Medina. Slaugther, de Sergio Blanco. Dirección: Juan Carlos Fontana. Lamento Equino 2. Dirección: Juan Carlos Fontana. Lamento Equino. Dirección: Juan Carlos Fontana. El Fantasma de la Opera (musical). Dirección: Mauro Debans.

Annie (musical). Dirección: Martín Etchevers. Fábula del Secreto Bien Guardado, de Alejandro Casona.

 

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Liberarse en el momento justo

Las Mutaciones

El I Ching, a diferencia de prácticas como el Tarot y derivados, no es de temer por sus respuestas. Un libro oriental y milenario que no es de conocimiento masivo, aunque en los últimos tiempos, ha llegado a conocimiento de más personas que se interesan en saber de qué se trata.

Considero que el humano de por sí no puede vivir en la incertidumbre. Necesita una rutina, un orden establecido, una estructura diaria y solo sentir adrenalina cuando lo desea.

Llamado El Libro de las Mutaciones (o de los Cambios), fue y es considerado una fuente de conocimiento para distintas religiones y filosofías orientales, precisamente porque constituye una clave que procura una relativa estabilidad y certidumbre, y al mismo tiempo ayuda a la comprensión del relativo remanente de inseguridad y por lo tanto trata de conducir a un sereno y despreocupado equilibrio (D.J.Vogelmann).

Se le debe la autoría original a cuatro santos: Fu Hi, el rey Wen, el duque de Chou y Kung Tse (Confucio). Al comenzar la lectura pueden verse sesenta y cuatro signos diferentes que provienen del rey Wen, el antepasado prócer de la dinastía Chou, quien la proveyó de sentencias o juicios, los dictámenes , durante los años en que Chou Sin lo tuvo preso en la cárcel. El texto dedicado a los trazos individuales proviene del duque de Chou (su hijo). Dichos escritos fueron usados durante todo el periodo en que los Chou estuvieron al poder, con el nombre de Las Mutaciones de Chou (Chou I).

Richard Wilhelm fue uno de los autores que escribió dos libros sobre el I Ching, y considerado mejores versiones en lo que al tema respecta. No es sencillo leer una publicación de este estilo, interpretar al mundo bajo las herramientas que brinda (sobre todo en Occidente, continente no muy acostumbrado a este tipo de prácticas ni a la búsqueda profunda en sabidurías milenarias).

Por otro lado, si bien Richard murió, su hijo Hellmut continuó su trayectoria en cuanto a escribir sobre mutaciones.

¿Pueden imaginar una obra de teatro que aborde estas cuestiones de una manera atractiva y sin sobrecargar de información a los espectadores?

Las Mutaciones (escrita por Valeria Correa y dirigida por Lorena Ballestrero) es la respuesta. Con una excelente puesta en escena que se vale de una estructura cuadrada de la que se pueden abrir puertas para cualquier lado (giran sobre un mismo eje), continuando con el relato dispuesto y permitiendo que la historia fluya.

Existen varios detalles que conforman a la dramaturgia y totalidad de la pieza artística y a los cuales conviene prestar atención. Uno de ellos es la imagen del programa de mano que consta de un hexagrama (líneas partidas y enteras como pueden verse).

HsiehHsieh / La Liberación

arriba Chen, Lo Suscitativo, el trueno

abajo K´an, Lo Abismal, el agua

Aquí, el movimiento se abre paso y sale del peligro. El impedimento quedó eliminado, las dificultades están en vías de solución. La liberación no se ha cumplido todavía, sino que precisamente ahora se inicia, y sus diversos estadios encuentran expresión en este signo. (Richard Wilhelm).

Por qué hago la introducción. Justamente porque no todos los que se acerquen a ver dicha propuesta están íntimamente relacionados con esta sagrada escritura y, tal vez, ni siquiera sepan en qué consiste su lectura.

Lorena Vega y Leonardo Murúa interpretan deleitosamente a una pareja que está atravesando, hace tiempo, varios conflictos propios de cualquier relación. Separados, juntos, pensándose, recordándose, dándose un beso, una caricia, un abrazo y sin poder cortar el vínculo cuando aún ya no son felices.

Así como el cambio está latente aún no se asume demasiado por parte de ninguno de los dos. Ellos se necesitan de algún modo, se buscan. Rememoran el pasado y utilizan el voseo y la tercera persona, durante toda la dramaturgia, para hablar sobre y con su pareja. Muy interesante este modo de narrar que otorga dinamismo y vuelve atractivo todo lo que acontece.

Mientras unas melodías tangueras surgen, se esfuman y cobran protagonismo; ellos danzan algunos pasos, aprovechan para fusionar sus cuerpos e indagar sobre lo que pretenden.

Ella sabe que si no se va ahora, no se va a ir nunca. Sin embargo, el tiempo se dilata, los pretextos se acumulan y las distancias se aploman.

La posesión, la felicidad y la fluidez parecen hallarse en ciertos momentos, para luego contraerse.

Una obra que dura casi una hora y que, sin embargo, alcanza para comprender su dimensión y su búsqueda -que seguramente será la de tantos y tantas-.

Las Mutaciones sorprende, emociona y colma de ternura, aquella ternura que esta pareja se tiene y que no desea terminar. Ella y él, como dos extraños que se conocen mucho y de tanto que se conocen, absurdamente, se desconocen. Que no consiguen afrontar sus caminos hasta que asumen lo que les toca.

Dramaturgia: Valeria Correa. Elenco: Lorena Vega y Leonardo Murúa. Dirección: Lorena Ballestrero. Jueves 21 hs. Teatro del Abasto.

Mariela Verónica Gagliardi

http://www.safecreative.org/work/1509255234004-las-mutaciones-de-lorena-vega-critica-a-la-obra-de-teatro-en-el-teatro-del-abasto”

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La unión hace la diferencia

Empiezo voley1

¿Quién podría imaginar que un deporte pudiese enfrentar -en distintos aspectos- a tres mujeres?

Una cancha de vóley es el escenario en el cual se desarrolla la obra. Una obra en la que la red separa clases sociales, puntos de vista e histerias femeninas.

Si tuviéramos que establecer coincidencias entre el vóley -como ejemplo de deporte grupal- y los códigos humanos, estos serían: puntualidad, espíritu de equipo y entrenamiento a fondo. Claro que se trata de códigos establecidos por un sector de personas que desean compartir una disciplina.

Estos tres ítems son nombrados por Marisa (Silvina Buzzetti) -entrenadora-, a viva voz y, tratando de convencerse al mismo tiempo que intenta tener dominio sobre su equipo. Lo cierto es que a las clases acuden solamente dos personas: Dolores (María Laura Cáccamo) y Julia (Julieta Condró), quienes pertenecen a estratos socioeconómicos opuestos, con caracteres diferentes y niveles de entrenamiento, por supuesto, distintos.

Empiezo voley2Dolores conoce a Marisa desde niñas y, así, es como sabe cada detalle de su personalidad y modo de proceder. Lo que no comprende es por qué suele tratarla mal y despectivamente.

Julia, en cambio, toma su primera clase de vóley y demasiado no entiende -ni del vestuario a utilizar ni del deporte en sí mismo-.

Estas son las bases sobre las cuales se va narrando una experiencia única, concisa y peculiar, donde aparece un conflicto gremial, por parte de un sector del club, y, a partir del cual, cada una podrá demostrar que adentro de su ser tiene convicciones y garra.

Existe un cuarto personaje: Marcelo (Mauricio Heredia) que es jugador de fútbol de la misma institución y uno de los encargados de llevar a cabo la protesta sindical.

Este hombre, también, provocará tensiones entre las chicas y reflejará la mirada popular de la sociedad -al igual que Marisa-.

Ademas, podrán sentir las diferencias de la otra persona –convertida en rival-, solo por el hecho de ser mujer, depositándole una característica muy fuerte que es la de la incertidumbre. Las tres tendrán mucho que aprender, unas de otras; solo deberán poner un poco de atención y quitarse los prejuicios que cargan desde hace tiempo.

Empiezo voley

Los resentimientos afloran continuamente y el cemento del club, es el receptor de dichos sentimientos tan negativos. De ese modo, la cancha les devuelve con la misma moneda: la de la deserción.

Empiezo vóley (escrita y dirigida por Paola Peimer) es el claro ejemplo de que para avanzar en un proyecto es necesario el consenso grupal y la vocación. Quien no lo entienda de esta forma, quedará afuera de una experiencia que podría ser maravillosa.

La poesía, el amor y la solidaridad, logran imponerse a tantas rupturas deportivas y del corazón.

La obra debería llamarse ¿Empiezo vóley?

Si la respuesta es afirmativa tendrían que empezar a sentir la camiseta y el dominio que tiene la pelota en el campo de juego.

Mariela Verónica Gagliardi

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La muerte le sienta bien

Delicioso paraíso1

De repente ingresamos a una casa, inmersa en un pueblo alejado de la Capital Federal. En ella podemos ver sogas y más sogas con ropa colgando sobre ellas. La luz bastante tenue sobre la cocina -el ambiente donde se desarrolla toda la obra-; nos presenta de antemano una historia de humor negro: Delicioso paraíso.

Esta puesta en escena, dirigida por Alejandra Rubio, tiene varios condimentos: una historia familiar simple, distintos diálogos gracioso, una dosis de cruda verdad hacia la muerte y la ridiculización de los vaivenes entorno a un fallecido.

El Difunto Padre (Alejandro Álvarez), con su camisa tropical, sus tragos al tono y la cumbia bien fuerte, nos pinta de entrada una obra muy peculiar. Este viejito que nada tiene anciano, salvo los años, es el típico degeneradito (y lo digo en diminutivo porque no se ven demasiadas situaciones en las que se propase con alguna de sus hijas), que desea vivir la vida al máximo sin privarse de ningún placer.

Este padre tiene cuatro hijas: Ana (Meme Mateo), Mirna (Victoria Carambat), Marta (Paula Lemme) y Magdalena (Goly Turilli). Ellas coinciden en algo -además de en su vínculo familiar- y deciden tomar cartas en el asunto.Delicioso paraíso3

Un día como cualquier otro, sucede la tragedia o el nuevo aire de libertad: muere. Esta situación, lejos de provocarles dolor, las hace unir más fraternalmente. Pero primero tendrán que sacar varios trapitos al sol. Una vez que lo logren, recién ahí, sanarán heridas de antaño y se concederán una nueva oportunidad.

Pero, ¿cómo es el desarrollo de esta tragicomedia?

Podemos disfrutar de las conversaciones cotidianas entre Mirta y Marta, mientras Ana con cara de susto –durante toda la obra-, no hace más que escaparse físicamente, como para tapar tanto dolor ante la muerte de su papá. Pero se ha quedado sin habla, probablemente por el shock del difunto o por sentir libertad en su alma y aún no poder creerlo.

¿Y de qué charlan tanto?

Mirna de su dieta, que aún no puede cumplir por la supuesta angustia que le provocó la muerte de su progenitor. La famosa dieta de la manzana, que se basa en comer solamente esa fruta. Pero ella, consume esa fruta, pan con dulce y mate; provocando la risa de los espectadores -al ver cómo lleva a su boca cada bocado-.

Marta, por otro lado, vestida como Doña Florinda (Chavo del 8), representa a una mujer avejentada, maestra de colegio sin paciencia y que pretende que los alumnos sepan por arte de magia.

Las conversaciones desatadas entre ellas dos, nos irán sumergiendo en la historia negra para que conozcamos los pormenores de la misma. Marta intenta encaminar a su hermana Mirna, sin darse cuenta de que ella tampoco tiene los pies sobre la tierra.

Pero, cuando llega Magdalena de la ciudad, todo parece cambiar el rumbo. Delicioso paraíso2Ella, vestida con un rojo descampanante, feliz de ser
diseñadora y de viajar a distintos países; termina siendo una farsante. Aunque, de a poco, se le irá cayendo la máscara.

Y Magdalena, será la que también destape una verdad mucho más importante que la oculta en su ser: la muerte de su padre, tan repentina.

La historia recreada que le contarán sus hermanas, no es la que ella esperaba pero no hay culpa que valga ni rencor que sobreviva en Delicioso paraíso.

Una bebida con granadina y vodka es la encargada de endulzar y tranquilizar -por momentos- a estas mujeres tan alteradas. La misma bebida que tomaba su padre y que lo elevaba a un mundo ideal.

Y un último personaje que se suma es el de la Tía Dina (Maitina De Marco), con unas características extravegantes -tanto en su forma de vestir como de desenvolverse ante los demás-. La mayor parte del tiempo la tienen encerrada en la habitación, no incluyéndola en lo cotidiano. Pero ella, además de ser mayor, está un poco ida. Cada intervención que realice en la obra, hará que el público estalle en carcajadas.

Vale destacar que cada actor tiene su momento de lucirse en el escenario, permitiendo esto un equilibrio. Dicho equilibrio solo pasará por este punto ya que esta familia dará mucho que hablar.Delicioso paraíso

Pero, ¿qué pasó con el Difunto?

“Murió en su salsa” – acota Magdalena al conocer que su padre falleció mientras comía los ravioles de todos los domingos.

¿La muerte provocada, sería deliciosa?

¿El paraíso o edén, lo amparará al Ñato -tal como lo llamaban cariñosamente-, a pesar de no haber sido una buena persona?

Claro que esta obra no es para planteos profundos ni sentimentales, sino para entender que cuando llega la parca lo único que hay que hacer no es llorar sino actuar, decidir, innovar, no lamentarse.

Para eso tendrán que conseguir un cajón, para poder darle una digna sepultura. Aunque se trata de un pueblo pequeño en el que han muerto muchas personas últimamente. Entonces los cajones de frutas serán la salvación para poder improvisar un reposo al Ñato.

Pero cuando la muerte es provocada, ¿qué camino hay que tomar?

Ficha técnica Delicioso paraíso

Mariela Verónica Gagliardi

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Conectarse con la naturaleza nos ayuda a definir

Un escenario vacío, sin objetos, sin escenografia. La música ausente, salvo al inicio de la obra.

Llanto de sauce8

Llanto de sauce -escrita y dirigida por Horacio Nin Uría- es una historia que no podés deducir ni saber a qué apunta hasta que no la vivenciás. Si intentamos imaginarnos a qué remite su nombre podríamos decir que esta especie de árbol suele desprender lágrimas. A veces, los humanos solemos olvidar que la naturaleza siente de la misma manera que nosotros -los terrestres- e inclusive más sinceramente ya que no tienen que racionalizar lo que les sucede interiormente.

En un principio conocemos a un fotográfo aficionado (Alfredo Staffolani) quien intenta, a partir de un recorrido turístico, ir capturando imágenes. Llanto de sauce9Pero no son imágenes cualquiera sino sus experiencias de viaje, durante el cual se queda con los recuerdos más significativos para él.

Llanto de sauce nos introduce en paisajes, recreados a partir de proyecciones -que simple pero magníficamente nos dan a conocer el lugar donde ocurre cada escena- y que con un barril, tierra, una pala y un disfraz de animal, van contándonos. Dicha historia incluye varios relatos cotidianos, en los cuales se incluye a Alfredo Staffolani -en varios de ellos- convirtiéndose en el personaje principal, no por ser el protagonista en todo momento, sino por ser el eje central para un cambio rotundo en la vida de los demás personajes.

¿Cuál sería el mensaje de esta obra?

Por un lado se conoce la quietud -literalmente hablando- del pueblo rural durante el Llanto de sauce2cual transcurre toda la narración, con sus árboles preciosos, sus colores agrestes y cálidos, y cada personaje congelado en el tiempo.

Quizás el pensar en un lugar con estas características, instantáneamente no haya nada más que decir al respecto, pero un matrimonio y su empleado necesitan algún giro en sus vidas. Tal vez no imaginaron que un ciudadano decidido les pudiera dar la solución,  de una manera tan simple, sin quisiera ordenándoselo.

El progreso se va apoderando, a pasos agigantados, de cada una de las personas, haciendolas sentir que no tienen que esperar un nuevo amanecer ni atardecer, que no tienen que aguardar ir al mercado a abastecerse ni cavar un pozo que saben que no conducirá a ningún lado.

Al igual que la figura de un psicólogo que funciona como guía de su paciente, Staffolani es la brújula de la mujer, de su marido y del peón. Él les ayuda a resolver sus conflictos, sin proponérselo fehacientemente, ya que su objetivo era descubrirse a sí mismo,  sacándose la mochila que lo acompaña en cada aventura.

Llanto de sauce5

Ella (Mariana Estensoro), una mujer que está aburrida de la monotonía reinante, de su esposo (Román Tanoni) -postrado en una silla de ruedas y sin ganas de nada- y el empleado del campo (Juan Manuel Zuluaga) que obedece órdenes, pero que jamás las discute ni piensa; van componiendo un retrato cuasi familiar -el único, probablemente-, que los mantuvo vivos pero sin vida durante tanto tiempo.

Cada uno de los actores interpreta correctamente su papel, deslumbrándonos con cada diálogo inesperado, transmitiendo emociones en sus miradas y gestos.

La iluminación va acompañando cada imagen y secuencia de la obra, dándole un enfoque muy interesante.

Llanto de sauce es una mirada profunda e intensa a nosotros mismos. Es una sabiduria que se obtiene solamente arriesgando lo que Llanto de sauce4nos mantiene aferrados, quizás, sin ninguna razón fructífera.

Llanto de sauce no necesita de efectos especiales ni de un vestuario que se modifique a lo largo del relato, porque la conjunción hombre – naturaleza van de la mano, acercándonos a nuestras propias raíces. Aquellas raíces, que al cortarlas, nos desangrarían sin retorno posible.

Esta historia, nos tiende una mano, para que descubramos cuál es nuestra felicidad y cómo alcanzarla.

ficha técnica llanto de sauce

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

La Playita

Última función: domingo 9 de diciembre

Escrita y Dirigida por Gonzalo Villanueva. Elenco: Paula Cancela, Patrizia Camponovo, Franco Cucchiara, Adriana de Miguel, José Luis De Giano, Alicia Godoy, Matías Leiva, Santiago Miguel, Fabiana Miguel y Juan Moretti.

Domingo de enero en una pequeña playa de la costa atlántica, apartada de los centros balnearios. Tres grupos de bañistas han ido a pasar el día y esperan un eclipse total de sol, anunciado para la tarde. Clemente y Teresita, matrimonio de edad avanzada; Luli y Fernando junto a la mamá de éste, Clara; Antonio, Valeria y Bernardo, hijo de Valeria, con su amigo imaginario, Azul. La tarde pareciera pasar sin sobresaltos pero la aparición en la costa rocosa de un animal marino modificará a cada uno de los personajes. Es un monstruo, un espécimen sin identificar, un arma biológica… Clara asegura que es una sirena. “Las sirenas no existen”, responden casi todos.

El hombre frente a la naturaleza y sus misterios. Un hecho extraordinario que rompe las convenciones y el “sentido común” y los obligará a repensar su destino como habitantes del mundo.

Funciones: Domingos a las 20 horas – Localidades: $ 60.-

Teatro Del Abasto – Humahuaca 3549 – C.A.B.A

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