*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Komunikazioa8

Siempre que vemos algo nuevo para nosotros, creemos que es lo mejor y más impactante. En una obra de teatro con guión propio, sacamos conclusiones, comparamos, nos emocionamos. Pero, en la danza-teatro, todo se vuelve más difícil de comprender. Se trata de pura emoción, música que acompaña y vuelve más atractivo lo visual.

Cuando creí haber visto pasos de baile perfectos, sensibles, conformando una atmósfera determinada; apareció en escena un grupo de talentosos artistas vascos que demostraron que con un espacio vacío se puede construir y recrear lo que se desee. Se trata del espectáculo Komunikazioa / Inkomunikazioa, que nos permite sentir de esa colectividad, adorando cada uno de sus movimientos y pretendiendo ser parte de todo lo que transitan los personajes.

Nueve bailarines van viviendo diferentes momentos en sus vidas que los hacen replantearse quienes son. Las palabras no los transforman sino los sonidos en que vibran sus cuerpos, que se mueven de una u otra manera hasta adoptar poses no convencionales, bastante incómodas al ser vistas por los espectadores.

Cómo un cuerpo con huesos y músculos puede adoptar una figura determinada, yendo contra las leyes de gravedad

Existe una historia general, basada en la comunicación. Diferentes individuos, provenientes de distintos lugares (con lenguas diversas), dialogan, intentando hacerse entender. Al no poder lograr del todo con palabras, acuden a sus cuerpos, los cuales se componen de la misma manera en uno u otro país. Así, descubren cuán importante e interesante es apagar la mente para darle rienda suelta a los sentimientos.

Para esto, diferentes melodías típicas de los países vascos, suenan a cargo de una banda -en vivo- que también forma parte de la performance de danza. A su vez, breves historias, representadas por uno o más artistas, empiezan y terminan, dando lugar a la performance siguiente.

Es increíble cómo existen determinados compases que nos remiten a un grupo de países que no tienen demasiadas semejanzas en sus lenguas, pero sí en conflictos y guerras, en sufrimientos. A mi mente se viene: Polonia, Armenia, Israel, entre otros. Siento estar ahí, conociendo sus culturas, bebiendo su arte.

Los momentos cómicos tienen su espacio en Komunikazia / Inkomunikazioa; permitiendo que celebremos la vida y considerando que cada momento es único y tan fugaz como un segundo en el presente. Tomando este dato como puntapié, comprendemos el argumento de la puesta y el mensaje claro, conciso y enternecedor.

Unir culturas, conocer, aceptar, retroalimentarse, compartir; para después convertirse en quien se quiere, aceptarse, conocerse, amar y amarse. Compartir, dar, dar y dar.

Talento les sobra, conmover, les sobra. Ellos comparten, nos brindan sus conocimientos, nos los regalan. No nos piden absolutamente nada.

El escenario se convierte, de repente, en un mundo compuesto por distintas razas. Provienen del mismo sitio, en realidad, pero durante la función, son de lugares alejados.

Sus cuerpos de plastilina parecen no tener huesos ni arterias ni venas ni músculos. Éstos adoptan la pose deseada, se mueven sin límites y si no estuviera la tabla que los contiene, rodarían por la sala y el aire, demostrándonos que así es la imaginación.

Las coreografías dejan en un momento de ser vascas y se trasladan a Buenos Aires, con un vals al estilo tango, con un tango bien definido, produciendo un acercamiento cada vez más marcado.

Cada monólogo transmite la situación actual de cada personaje, es contada a otro u otros. Cada uno pide ayuda a su manera, da amor a su modo y una vez que todos se conectan con todos, siguen acompañando cada chasquido de dedos, cada silbido y melodía producida por el propio organismo, sin necesidad de depender de un instrumento-objeto, asumiendo que todos son capaces de convertirse en el instrumento orgánico que quieran, simplemente conociéndose a sí mismos.

Komunikazioa

Mariela Verónica Gagliardi

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Foto Diego

Diego Beares es actor, autor y director de teatro. Se formó actoralmente en la Escuela de Teatro de Buenos Aires, con Raúl Serrano, en la Escuela de Nora Moseinco con Julieta Gochman, Robertino Granados, Nestor Sabatini y Silvia Suárez. Realizó un seminario de dramaturgia y dirección con José María Muscari y Mariela Asensio. Estudió Ciencias de la comunicación, Realización Audiovisual y producción de moda con Adrián Fagetti.

Sos un director joven y con un estilo diferente a la generalidad de teatro actual. ¿Cómo fuiste formando esta manera de narrar que contiene códigos televisivos y del séptimo arte?

La escritura se me da como algo orgánico, no hay una construcción premeditada. Soy de una generación que creció más con el cine y la televisión que con el teatro, entonces me han servido de inspiración. Una mezcla de todos estos elementos hacen que mi dramaturgia y mis puestas en escena se diferencien de lo tradicional. Si bien nunca fue la idea, surgió, resultó y se transformó en una manera de contar. Es parte de mi visión.

Al empezar a escribir un guión, ¿cómo encarás el proyecto: pensando primero la historia o eligiendo a los actores y luego ideando la obra de teatro?

Siempre surge a partir de un disparador, después se abre a otras aristas. Casi siempre las historias están asociadas a una canción. Por ejemplo en Bien de familia, el disparador fue una historia que sucedió en mi grupo de amigos. Un chico era estafador profesional, se hizo pasar por otra persona y estafó a varios de ellos. Ese es el disparador, pero después si vas a ver la obra, te das cuenta que la historia corre por otro lado. Si bien tiene ese juego de no saber muy bien quién es quién, o para dónde se puede disparar todo. Una vez terminado el guión, recién ahí empiezo a ver el elenco. Siempre escribo pensando en guiones para teatro.

Todos los títulos resumen la idea central de la historia y a la vez son muy atractivos. ¿Cómo llegas a esta fusión tan interesante?

Estudié dramaturgia y Ciencias de la Comunicación en la universidad. Tuve un profesor español que además era escritor. Él siempre decía que el título de la obra, tanto teatral, televisiva o literaria, debía contener un nombre corto, que retenga la idea general de lo que se está contando y recordable para los que la lean. He aprendido mucho de las personas que se han cruzado en mi camino.

Tanto en Ego como En bien de familia, las escenas se suceden rápidamente, dejándonos atónitos. ¿Es uno de tus objetivos?

No trabajo con objetivos concretos. Lo interesante de lo que propongo es el impacto, pero con contenido. El impacto sin contenido, solo es impacto. Y a mi  gusto eso no sirve.

¿Crees que vivimos en un mundo bastante “ombliguista” y poco solidario?

Sin dudas, si bien hay mucha gente solidaria, creo que el común denominador no lo es. La desigualdad es el karma del mundo actual; muchos se rasgan las vestiduras hablando de inseguridad, pero no se fijan en cuál es el foco de esa inseguridad, que sin dudas es la educación y la “no idea de futuro”. Para mí, la solidaridad pasa por darle al otro lo mismo que tiene uno y en las mismas condiciones. Hoy nos acostumbraron a dar lo que nos sobra, a pagar mal a los que tienen menos. ¿Qué sería del mundo si los trabajos más forzosos tuvieran los mejores sueldos, si valoráramos de igual manera el trabajo de un Ingeniero Químico que el de una empleada doméstica? Ahí podríamos hablar de igualdad. Es un tema profundo con mucha tela para cortar y desarrollar.

En tus elencos no se ven artistas “feos”, según los parámetros de belleza sociales. ¿Buscás actores bellos o son meras casualidades?

Me gusta lo estético, cuando voy a ver un espectáculo quiero ver gente estética. A partir de Tenis, empezó a surgir una “estética Beares” que resultó. Me parece diferenciador y ante todo me gusta. Siempre soy fiel a lo que me gusta.

Imposible aburrirse durante una de tus obras, ya que contienen todos los ingredientes para que eso no ocurra. ¿Qué pensás de la situación actual del teatro independiente?

Creo que al ser independiente hay mucho de experimental, mucho para el “intelectualismo”, y mucho en lo que se trata de ser vanguardista y termina siendo cualquier cosa sin contenido. Asimismo, creo que hay muy buenos actores, grandes ideas y buenos dramaturgos. El teatro es un mundo inmenso en el que cada uno puede hacer lo que se le antoje. En lo personal, trabajo para un público amplio y no me interesa hacer una obra para veinte personas. Me gusta que mis creaciones lleguen a la mayor cantidad de personas posibles.

¿Hoy cualquiera se sube a un escenario?

Totalmente. Como te decía antes, hay de todo y para todos los gustos. Igualmente en el tiempo sólo perdura lo bueno, lo que se hace con pasión, dedicación, trabajo y constancia. El teatro es un trabajo arduo. El “improvisado” así como sube, baja rápido.

¿Te interesaría llevar alguno de tus proyectos al teatro comercial?

Me lo han ofrecido en varias oportunidades, así como hacer temporada en Mar del Plata. Pero por ahora prefiero cuidar lo que hago, no desesperarme, poder ser junto con mi socio, Roberto Méndez Valladares, los creadores absolutos de las obras, no tener jefes. Hacerlo en autogestión es un inmenso placer, además de un gran trabajo. Por ahora vamos a rodar por el exterior un tiempo, algo que me emociona más que hacer teatro comercial en Buenos Aires o en Calle Corrientes. El día que llegue al teatro comercial, me gustaría poder hacerlo con nuestra productora, Kinkimistudio, en asociación con otros, o solos, pero no perder nunca ese poder.

Autor, actor, director… ¿Con qué otra cosa soñas?

Sueño con hacer cine y con seguir abriendo cabezas con mis obras en lugares como Centroamérica o México, donde lo LGBTT no está tan naturalizado. Ayudar, desde mi lugar, a que la vida de muchos que hoy son discriminados se les haga más liviana.

Mariela Verónica Gagliardi

La bestia rubia12

 

 

 

 

 

 

En 1974, el Padre Mugica, fue fusilado. Existen distintas versiones respecto al origen del asesino. Algunos se inclinan porque habría sido un miembro de la Triple A. Mugica estaba brindando una misa en la Iglesia San Francisco Solano (Villa Luro) y, al cabo de un instante, su cuerpo baleado se derrumbó en el piso.

«La bestia rubia» (escrita por Andrés Gallina y dirigida por Tatiana Santana) toma el asesinato y vida del Padre para, a partir de la danza, recrear el antes y después de la sociedad, una sociedad de clase baja -representada por este humilde hombre- que se nutría del peronismo para darle su amor a los más necesitados.

Por esos años, este partido político estaba vedado. Pero los religiosos, de alguna manera, también. Lo espiritual es opuesto a la dictadura. El amor, también.

Mugica, además, era un hombre que se enamoraba, que sentía pasión por el fútbol y el automovilismo. Él, rezaba para que Fangio y Racing salieran campeones. Hasta que optó por dejar de lado sus pedidos y orar por los pobres, iluminándolos.

Rodolfo Eduardo Almirón, supuesto autor material del hecho, barrió a uno de los curas más bondadosos de la historia, por envidia. Que no sea lea como imbécil este comentario. Quien precise derramar sangre para sentir que sus ideas triunfaron y que tiene poder, está en vías de lograr exactamente lo contrario. Cómo puede ser que un embajador de Dios, que le dio tanto a la población religiosa y atea, no pueda estar presente para continuar con su mandato terrestre.

Estratégicamente hablando, un Cura tiene la posibilidad de llegar con sus palabras y oraciones a una gran cantidad de gente que confía en él. En cambio, un uniformado de la AAA, intenta predicar política sin ser político y utilizar la fuerza para exterminar a quien no se pliegue a su movimiento. Tristemente, esa fue la realidad.

La obra de teatro no precisa demasiados diálogos ya que las canciones se encargan de hilvanar una escena con la siguiente, además de utilizar al baile como herramienta total de expresión. La danza contemporánea es la encargada de demostrar lo que pudo sentir este seguidor fiel de la fe al morir, teniendo tanto por hacer en el mundo, abandonando un estilo de vida par ir a otro mundo diferente, para el que aún no estaba preparado.

«Un hombre fue ajusticiado hace 1900 años, en el Monte Calvario, en el Monte Calvario…»

Este verso, suena y resuena en mi cabeza durante la obra y después de la función. Se apodera de mí por la fuerza que tiene cada una de sus palabras, por el acento que se hace en el catolicismo, en los héroes y en la forma que tienen de ver a un hombre común como depositario de su alma, siendo de origen judío.

Jesus de Nazaret, Carlos Mugica. Ninguno de los dos eligió morir de tal manera. Uno crucificado por un pueblo religioso que lo consideraba traidor y el otro por un movimiento político que lo consideraba también traidor.

¿Por qué se lo consideró a Mugica de ese modo? ¿Quién se creyó su asesino para aniquilarlo, considerándose dueño de la verdad?

La palabra del padre no dañaba, enaltecía, mientras sus ojos claros como el mar, brillaban. Es increíble el parecido entre el Padre y el actor Nelson Rueda. Observo una foto de cada uno y sigo encontrando similitudes. Parecen, inclusive, la misma persona, fotografiada en distintos momentos.

Con respecto a la banda sonora, realizada por Rony Keselman, deleita profundamente. Le otorga un peso fundamental a la historia, impidiendo que caiga en alguna ocasión. Cada momento de tensión se escucha, se ve y se siente. Las tres disciplinas (danza, canto y actuación) se fusionan tan bien que deseamos que “La bestia rubia” no finalice nunca.

Todos los actores y bailarines-actores tienen un compromiso enorme con lo que hacen, además de su profesionalismo plasmado en cada movimiento. Laura Figueiras se muestra, al igual que en otras obras, como un ave que levanta vuelo sin pesar. Su cuerpo adopta la postura que ella desea y desde las acrobacias aéreas hasta en el piso transmiten mucho más que una performance. Es ese don innato que no se estudia ni adquiere, es aquello con la conforma como una artista completa, íntegra y distinguida.

Nelson Rueda nos lleva a congregar y plantea la religión de tal forma que no se siente un fanatismo. Él representa al Padre, lo interpreta, habla como hubiese hablado y dice lo que hubiese dicho. El espacio escénico no tiene más que una pared con la V y la P, ya conocida la combinación por todos los argentinos. Todas las representaciones nos permiten situarnos en tiempo y espacio gracias a las coreografías y a la música. Debo decir que los movimientos se entrelazan con los diálogos y con cada uno de los silencios, espontáneamente sin sentir que se fuerzan situaciones con tal de exponer una comedia musical.

Creo que Mugica desde el cielo, sigue iluminado como soñaba y está agradecido porque se siga hablando de él tan maravillosamente -expresando su mandato artísticamente-. El arte, como la fe, perduran con el tiempo y son las únicas cosas que nadie, jamás, podrá matar.

La bestia rubia

Mariela Verónica Gagliardi

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Nocturno10

Cuando el sol cae y la luna se asoma es el momento en que los poetas surgen. Aquellos poetas de vocación o profesión. Abren su alma para contar sus más íntimos secretos. Esos secretos muy bien conservados pero que rajan el corazón, dejando cicatrices que nunca sanarán.

Patricio Alvarado, personifica y dirige esta obra de teatro llamada “Nocturno” que más que una obra es un desnudo surgido a la noche, que decide expresarlo de varios modos. Para ello se inspira en algunos instrumentos como: el saxo, clarinete y flauta traversa; a la vez que narra poemas de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Gabriela Mistral, entre otros; teniendo hasta la más mínima sutiliza para representar partes importantes  de su pasado, moviendo unas bellas marionetas.

Él no da más. Sufre y siente pasión por Cora -una mujer que parece haberlo engañado y abandonado-. Ese amor estancado lo desilusiona sobre posibles y futuros amoríos, pero no existe modo de que pueda recomponerse y ser feliz.

La sala de teatro es pequeña, antigua, de techos altos y allí se encuentra su cama, deshecha, desprolija, con una luz tenue que lo va acompañando en cada relato. Él esta desahuciado y parece disfrutar del dolor. Éste le sirve para crear una dramaturgia súper completa en la que combina: actuación, música y títeres.

Un cocodrilo es su maestro, quien le enseña todo lo que sabe y Cora es la otra marioneta que cobra vida a través de sus diálogos, luciendo un vestido blanco de fiesta, siguiendo los pasos de este músico nostálgico y hasta tocando un tambor -improvisado con un tarrito de crema-. Me produce tristeza contemplar la situación presente. Un hombre solo, dejando pasar el tiempo, aferrándose a una persona que no lo supo valorar, que estuvo en otros brazos, besando otros labios.

La noche no parece ser una sino miles. Mientras la luz va marcando transcurso del tiempo, se enciende o apaga. Aunque el poeta nunca logra dormirse, su mente está intentando recopilar lo que su corazón siente, busca encontrar un cable a tierra que, ciertamente, lo encuentra en las melodías, en las palabras y en cada movimiento de su cuerpo.

Es muy interesante el minimalismo representado a través de los títeres. Parecen ser dos obras en una: su vida narrada y depositada en marionetas que hablan, que sufren y que encuentran respuestas apasionadas; a la vez que si se presta atención solo a los títeres se podrá obtener otra pequeña gran historia.

“Nocturno” es una puesta en escena deliciosa y trágica a la vez. Suspicaz, inteligente y dramática, en que el factor sorpresa da ese toque final inesperado.

Hay quienes duermen a la noche y quienes como este artista, se iluminan sin necesitar luz artificial. Por eso es que el lugar no tiene iluminación blanca sino amarillenta, como si fuera la propia luna intentando asomarse en la habitación.

Cora-títere cobra movimiento hasta de su pelo, sumergiéndonos en una aventura surrealista. Y en esto descansa “Nocturno”: en crear dos discursos posibles. Uno realista y otro ficcionado. El primero es el que se escucha de su boca y el segundo el que se siente, cerrando los ojos y permitiendo imaginar lo que pasa y pasó.

Espiamos la vida de un hombre traicionado y sin fuerzas, que busca un mimo aunque sea en sus objetos. No existe posibilidad de no salir conmovido después de estar presente, observando su velada. Una velada recreada para nosotros en tan solo una hora. Los sesenta minutos más tenaces, vertiginosos, placenteros y dolorosos a la vez. Si se pudiera resumir una vida en tan poco tiempo, nos quedaría un futuro más prometedor y claro.

En algún momento el sol volverá asomarse en el exterior y en su vida, para demostrarle que una frustración significa aprendizaje y no dolor.

En algún momento la luna volverá a aparecer gigante y redonda, invitándolo a cenar junto a otra mujer que comparta su sensibilidad y no lo abandone.

Nocturno ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Flyer Cronopios FamasCortázar, para nosotros, representa la libertad de crear. Él no quería hacer literatura, él quería darle un material al lector para trabajar juntos. Él no está luchando con las formas sino que las utiliza. Muchos de los cuentos los soñaba, se levantaba, los anotaba y seguía durmiendo. Después, hacer un cuento le llevaba cinco, seis meses de escritura.

Empezamos haciendo ese episodio (Inconvenientes en los servicios públicos), con Patricio Bonta y nos vino muy bien para armar todo el equipo y después, fundamentalmente, a través de esa pequeña obrita ya terminada ir haciendo el recorrido con todos los otros grandes maestros que eran paso fundamental para poder armar la producción. (Luis Ludueña).

¿Cómo fue la selección de los artistas?

Tenía un primo pintor, Jorge Ludueña, que ya no vive; a través de él (que éramos primos hermanos), tuve mucha relación con la pintura y a mí me gusta mucho la pintura pero a muchos no los conocía y les fui a golpear las puertas.

¿Y enseguida les gustó la propuesta?

Enseguida les gustó la propuesta. Con Noé, conseguí el teléfono, lo llamé y me dijo: bueno, venite a tomar un vino y charlamos y ya no paramos de trabajar. La verdad es que son tipos muy muy lindos, muy abiertos. Creo que el mismo arte plástico lleva, tal vez, a esa facilidad de comunicación con los sentimientos o con las emociones porque, evidentemente, ellos se guían mucho -llamémosle por su sexto sentido o dejan salir su inconciente- y no se preguntan mucho los por qué.

A mí me interesa la música. ¿Cómo fue la selección para fusionar milonga, tango y en partes cumbia? ¿Es como reflejar las dos caras de la sociedad?

La música tenía que reflejar a los Famas y a los Cronopios y ahí después el músico -que es hijo mío-, que venimos trabajando mucho tiempo juntos, y nos toleramos bien, confiamos uno en el otro y él fue encontrando después estos géneros –desde la balada tipo Broadway, digamos de los Famas a la milonga de los Cronopios, pasando por unas construcciones que él va haciendo con las melodías-.

Logró musicalizar, perfectamente, desde los estilos de los artistas plásticos hasta cada escena. En un momento cerré los ojos y fue increíble.

Fue escribiendo digamos… El dibujo animado necesita tener sonido antes, porque el sonido da la duración, así que esto obliga a hacer una banda de sonido y si es música, tener la música antes.

O sea, un doble desafío.

Es un doble desafío. En este caso, él, volvió a regrabar todo.

Habría que poner una foto de cómo quedó después de tantas horas de grabación (Ludueña mencionó unas 100 horas)…

Yo le llevaba unas empanadas que le gustan (risas) y no me acercaba demasiado porque no le gusta que -en general a ningún músico le gusta- el director esté al lado hinchándolo. Entonces él terminó armando esta obra que es como una sola que se llama Cronofamas y tiene siete movimientos en los que están incluidos la balada, la milonga… Pero, todos parten de la misma estructura melódica-musical que se van cambiando después en estilos y en ritmos. Es como una Opereta.

Forma como otra película paralela.

Forma como una ópera.

Es lo que iba a decir. Me hizo acordar a la Opereta de Dolina. Tantos estilos de música…

Hizo ese trabajo, con mucha precisión de instrumentos. Teníamos que ir de Cole Porter a Canaro, ese era el camino que íbamos a hacer (risas) y lo hizo.

Quedó como con un equilibrio (no soy música), como que en un momento la cumbia no parece tan cumbia, y la milonga hasta puede llegar a parecer un pop y, después, se apacigua…

Sí, yo cuando me dijo una cumbia me callé (risas), pero hacía falta. Además, a él, le gusta mucho un conjunto santafesino de cumbia…

(Interrumpo) La cumbia verdadera es linda.

Es linda. Pero sí, hacía falta la cumbia.

Una gran opereta musical integra diez capítulos que pretenden ser un libro, en homenaje a los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar. “Historias de Cronopios y de Famas” es el guión escogido para hablar del autor argentino, destacando fragmentos de su obra y utilizando a las artes plásticas para narrarlo.

No citaré todos los detalles de cada segmento o breve relato, pero sí algunos de ellos, que considero atractivos y cautivadores. Luis Ludueña (director de la película que se titula igual que el libro de Cortázar) fanático, inteligente y con una impronta diferente; tuvo la singularidad de unir a diferentes artistas, con estilos diversos para conformar un film único.

Siempre la política caracterizó a nuestro país y el capítulo que trata sobre Inconvenientes en los servicios públicos, describen a la perfección la ironía de estos segmentos sociales: vea lo que pasa cuando se confía en los Cronopios. Apenas lo habían nombrado Director General de Radiodifusión, este Cronopio llamó a unos traductores de la calle San Martín y les hizo traducir los textos, avisos y canciones al rumano, lengua no muy popular en la Argentina. Esta cita podría adecuarse a la época actual, perfectamente. Quien toma el mando del poder se cree con intención, la mayoría de las veces, de modificar todo a su antojo, haciendo primar su egoísmo y descuidando lo que le convendría a los ciudadanos. La ridiculez del rumano podría ser, hoy en día, el lugar preferencial que se le da al inglés, dentro de un capitalismo consumista que no hace más que hundir al país. Pero, en cuanto un gobierno encuentra la manera de revertir la situación es vapuleado, utilizando todos los medios de coerción para convencer -mediante los medios masivos de comunicación- que, en verdad, se intenta perjudicar.

Vale aclarar, brevemente, a quiénes se denomina Cronopios y a quiénes Famas. Los primero son descriptos como seres desordenados, que derrochan, viven sin planificar pero no son malas personas. En cambio, los famas tienen todo ordenado, son muy estructurados y suelen ser muy egoístas en todo sentido. No existen seres equilibrados en este libro de Julio Cortázar, siendo ambos bandos extremistas.

Durante un homenaje a un vecino, ocurre una gran tragedia: un Cronopio utiliza más pasta de dientes que la que corresponde, produciendo que la misma caiga por su ventana, ensuciando a varios Famas. Éstos le responden: Cronopio, no deberías derrochar así la pasta dentífrica. Dicha acotación no es más que un ejemplo sobre lo que unos piensan de otros. Derrochar no está bien ya que perjudica al medio ambiente, en términos generales; pero, se puede observar la crueldad de los Famas durante otro apartado, intentando talar un árbol para llegar a los eucaliptos de la copa. Qué situación podría considerarse peor, tendrá que ser evaluada por cada persona.

Lo increíble del film es el logro obtenido al combinar diversas técnicas de dibujo y pintura, con los textos adaptados de Cortázar y la banda sonora realizada por Ezequiel Ludueña, hijo del director.

Algunos cuentos, se plasman en la película, más explícitos que otros, permitiendo que cada espectador pueda elegir el que más le llame la atención.

Si bien, existen programas de video para armar una película en cuestión de horas; la excelente combinación, permitió mostrar un gran abanico de posibilidades -a color y blanco y negro, croquis, dibujos, pinturas, historietas, entre otros-, consiguiendo un productor artístico impresionante y llamativo.

Otorgarle una voz a cada relato, logrando diálogos o monólogos, poniendo en movimiento un libro tan famoso y popular; realmente emociona, así como la oportunidad para Ludueña de apropiarse por una hora de esos Cronopios y Famas tan queridos como detestados, tan amados como odiados, tan reales como ficticios.

Y, de pronto, unas viñetas son plasmadas en la pantalla grande, describiendo Las líneas de la mano, junto a una ópera que manifiesta melancolía, despedida, abandono y una línea que recorre diferentes caminos, una ciudad entera, acompañando a la mujer que sufre por la carta sobre la mesa. La belleza y quietud se pueden observar en los dibujos animados, con una arquitectura preciosa y cada trazo determinante para el final. Este es uno de los relatos que no precisan de la palabra, sino de los gráficos y su evolución.

Las mangueras de colores rodando (pintadas por Daniel Santoro), provocan un enfrentamiento, nuevamente, entre Cronopios y Famas, a la vez que los juegos desarrollados y la presencia de una constitución que marcó la penalidad de la situación, con todo los disturbios ocasionados por los primeros.

¿Existe persona en este mundo que no se vería tentada por tomar virtud? La cucharada estrecha, demuestra cómo una poción de virtud cambiaría todo para siempre. ¿Y algo para evitar la muerte no habrá, además de un sillón que hospede al futuro difunto? Los cuervos invitan a la parca, la llaman, la anuncian y preparan.

CronopiosyFamas

Mariela Verónica Gagliardi

Juga di prima47

¿Qué sucede cuando ingresamos a un mundo diferente, con una magia distinta, en el cual la artista no tiene el propósito de hacerse notar sino de compartir su talento y estilo de vida?

¿Qué ocurre en el preciso instante en que contemplamos un escenario decorado como ritual, con objetos escogidos minuciosamente para describir sensaciones envueltas en canciones?

Lo que se obtiene como resultado es el amor incondicional por lo que se hace, pudiendo elegir a los músicos que ilustrarán los más bonitos pentagramas.

No puedo esbozar más que con una sonrisa -que en esta nota no podrá verse pero sí sentirse- lo que percibí durante el recital de Juga, titulado como “Di Prima” (una compositora, música e intérprete chilena) que vale la pena conocer. Es sumamente interesante la combinación de estilos y géneros representados en cada una de sus canciones. A la vez que su voz va cobrando una inflexión determinada, el tinte de cada vocalización diferente.

Juga narra momentos, amores, sensaciones, lugares y a ella misma.

Entre vestuarios, accesorios y plumas, entre lo más destacado; nos trasladamos a la Isla de Pascua -un sitio descripto durante el show por la artista, considerado uno de sus lugares favoritos-.

Llama la atención la necesidad de Juga por pintar un mundo lleno de esperanzas, con humildad, sin violencia y hasta haciéndonos partícipes de una oración para pedir por todos. Ella y cada uno de los instrumentos presentes, evocan amor, comprensión y gracia.

Su cuerpo -como totalidad-, sus manos, brazos, piernas y hasta los pies en punta; recorren un universo visual precioso, acompaniando sus temas y la fusión de ritmos muy pegadiza.

Al mirar el escenario, una y otra vez, encontré una diversidad de ukeleles llamativos. Uno con estética de tortuga sonó en varias canciones y me fue imposible no asociarlo con la Isla chilena.

Por las letras de sus canciones se deduce de dónde proviene su inspiración y a quién está dirigida su música: a esos hombres que no saben amar, a los amigos de diversos momentos y lugares y a quien tenga sensibilidad para conocer un universo pintado con muchos colores y texturas.

“Lo primitivo es atractivo, lo bruto tiene su gracia” (Los celos, Matu mahatu), “Ahora vuelvo por tus ojos de búho, vuelvo por tus labios de cereza, vuelvo por tu pecho de tambor”  (Volveré por ti), “Tuve que jugar por la necesidad de verlo  y no perder, la calma” (Estoy jugando), Ebrios de fuego, “Oye, si tu quieres darme un beso, un beso que dure muchos más” (El orden de las cosas), Ficciones, Un tesoro, La más mirada, Tírame de la trenza, Canción del Ika, Vodka sandía.

Todas y cada una de sus melodías nos transportan a una escena diferente, con vestuario diferente, en la que somos protagonistas de un recital íntimo y profundo a la vez.

Juga di prima ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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El escritor cubano, Senel Paz, destacado autor de cuentos y novelas -que viajaron por el mundo- reconocido y premiado por su cuento El bosque, el lobo y el hombre nuevo -que permitió ser adaptada para el film Fresa y chocolate (1994)-, estuvo presente en la obra Fresa y chocolate (dirigida por Leonardo Gavriloff), sentado como uno más, aplaudiendo como uno más y emocionándose como todos los presentes.

¿Cómo lograste adaptar esta obra, pasados veinte años del estreno de la película?

La historia original es literaria. Lo primero que yo escribí fue un libro de cuentos y antes de que se hiciera la película en Cuba se hicieron adaptaciones teatrales por otros actores. Y a mí me gustaban pero había como mucho respecto por el texto narrativo y yo decidí hacer una adaptación porque tenía la libertad de hacer re-escritura, de desarrollar más los personajes. Estos personajes míos, el modo mío de trabajar aparece en otras obras mías, en otras películas mías y lo podían seguir desarrollando. Y también la experiencia de la película, me dejó muchas experiencias humanas, de gente que me contaba lo que había significado para ella la película. Tantos Davices como Diegos. Y me di cuenta de que se podían decir más cosas de la obra y que yo, como autor, lo podía hacer crecer.

Además, es puramente emocional. O sea, tiene muchísimo de lo que es la literatura, poemas, música, todo muy finamente escogido. Es espectacular. Mucha inteligencia pero, sobre todo, lo que emociona, es toda la carga, justamente, emotiva.

A mí también me atrae mucho el género dramático y quisiera conquistarlo. Nunca escribí, todavía, una obra que nazca en teatro. Mi obra se adapta mucho, pero no he escrito directamente para teatro y quiero hacerlo.

Te va a salir espectacular, desde ya.

El teatro me encanta.

Mira toda la sala llena que tuviste.

Sí. Ha sido una función maravillosa para mí. Yo la vi como si no la conociera.

¿Y, qué es lo que te llevás de estos actores?

Están muy bien la verdad. El trabajo del director y de ellos… ahí descansa la obra. Yo la vi como si no la conociera. Me divertí, me emocioné, se me atragantó, a veces, la garganta. Y me gustó mucho el trabajo escénico así tan limpio, con tan pocos elementos. Me pareció muy inteligente, la verdad. La obra está muy respetada no solo en su texto sino en su espíritu. Esta pieza tiene ya veinte montajes en distintos lugares.

¿Siempre en Latinoamérica?

No. Se montó también en Estados Unidos y una versión en Alemania.

Qué fuerte debe haber sido en Alemania, me imagino.

Sí. No la puede ver lamentablemente.

Quizás mejor, ¿o no?

Sí (risas).

Para tibio pastel de manzana6

El año pasado vi una obra de Carla Liguori llamada “2020, y si fueran tus últimos días?”, la cual se basaba en el existencialismo y, sobre todo, en las rutinas que impiden ver los verdaderos sueños. Hoy, sale a la luz una nueva propuesta que definiría como la continuación de 2020, titulada “Para tibio, pastel de manzana”.

En esta puesta en escena se resaltan los valores humanos, los códigos establecidos en una pareja y la oportunidad de conseguir lo más anhelado. La diferencia entre una historia y la otra es que en una estaríamos hablando del fin de mundo y en la última del espacio que le damos a nuestra felicidad, sin necesidad de que ocurra una tragedia.

¡Qué lindo es deleitarse con una comedia musical escrita y dirigida por Liguori! Ella sabe cómo lograr esa magia y encanto tan especiales y sutiles, donde combina el canto y la actuación de tal forma que simulan ser una sola cosa.

Cantar interpretando a un personaje sin que el personaje se coma la voz del artista, sin que la voz sea un orgasmo del actor que pretende demostrar sus dotes.

Para tibio… es una bofetada a las personas que no se juegan por lo que sienten y quieren, permaneciendo en ese medio en que no se es ni una cosa ni la otra, donde no se define por el norte o sur.

Aunque un pastel de manzana nunca viene mal, en esta ocasión significa que cada cosa tiene su lugar y espacio. Yo le agregaría una bocha de helado de crema y voilà.

Me resulta muy interesante la forma en que se conjugan las vidas de los personajes dentro de un marco principal que es el hilo conductor de Para tibio pastel de manzana. Y me recuerda a Woody Allen y su modo de narrar, incluyendo pequeñas historias dentro de una general. Claro que para esto se va conociendo, de a poco, a cada personaje -quien se vincula con su entorno más próximo, para luego hacerlo con la persona menos pensada-.

Otra cuestión importante, para estos tiempos en que la palabra se torna fugaz y poco importante, es como cada uno logra darle el valor que merece al mismo tiempo que darle una segunda oportunidad a lo que daban por perdido. Las relaciones humanas toman un papel fundamental y el acostumbramiento o rutina son cuestionados. Pero, cuando todo parece concluir, unas gotitas de fe son depositadas para amar como es debido.

Esta obra es un libro redactado en tiempo real por el protagonista de la historia, quien resalta los momentos más importantes, pausándolos, congelando a sus personajes y haciéndolos reflexionar sobre cada decisión que tomarán. Al mismo tiempo que un mago toma como juego cada vínculo o drama de los demás, haciendo partícipe al público de esto.

Analizar es la cuestión y no arrepentirse el resultado. Siempre que se elige algo, se deja de lado otra cosa. Continuar, avanzar, darse una oportunidad al menos de vivir feliz. Estar de un lado, tener una ideología, ser alguien no por lo que se hace sino por quien se es.

No podría decir que el final del libro es positivo, sino el escogido por cada personaje. Quizás es lo que la mayoría del público diría que es válido o lo que tendría que ser. Seguramente si no existiera guion, cada uno tendría la libertad como para decir o gritar lo que quieran sin verse condicionados por los diálogos o votos de los espectadores. Ellos son como todos, se equivocan como todos y viven como pueden.

Se dice que el tren no pasa dos veces, entonces ella deberá decidir por estar al lado de su padre enfermo o empezar a transitar su camino. Qué difícil situación y que angustiante se vuelve. ¿Cuando hay algo que no podemos cambiar no es momento de mirar para otro lado?

En el momento que dos hermanos enemistados se aceptan y abrazan, todo se torna diferente. Cada pareja se reencuentra, decide si cambiar o continuar, si valorar o echar todo a perder. Ser valiente es la fórmula principal y cantarle a la vida cada tragedia, conflicto, alegría, odio, pena y felicidad.

Las páginas avanzan y espero otra historia nueva de esta gran artista que se inspira y convoca a aquellos actores que aman lo que hacen y dejan cada sonrisa y lágrima en el escenario.

Para tibio pastel de manzana fichaMariela Verónica Gagliardi

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la distorsión6

¿Qué harías y cómo reaccionarías si un día, como cualquier otro, sos trasladado a un lugar en el que estás obligado a obedecer leyes que no existen en tu país?

De repente, una mujer comienza a cuestionar a dos jóvenes y no se puede saber, exactamente, qué es lo que está ocurriendo. ¿Se trata de una abogada o de una declaración policial? Todo es muy confuso hasta que la comedia se apodera de la obra y, los actores, recrean las escenas pasadas que los condujeron a la situación actual conflictiva.

¿Una pareja que declara, que da explicaciones a una desconocida? Un hombre y una mujer desprovistos de lógica y hartos de las preguntas, intentan huir del presente atosigante. Ellos, no entienden el motivo de las entrevistas, de esos diálogos que pretenden entrometerse en sus intimidades. ¿Qué los une, qué los separa, cuál es la conexión que hay entre estas dos personas?

Al cabo de unos minutos, viajamos al pasado y conocemos cómo eran en ese momento sus vidas. Pero no tenían nada interesante, ni que pudiera llamarle la atención a la justicia.

Una muchacha que vive en un departamento que esta cuidando, un hombre que es amigo del dueño del departamento y concerta citas con un señor mayor -quien supuestamente quiere la propiedad-. Esta es la situación que transcurrió un día determinado y de ahí parte la historia.

Las banalidades de las conversaciones demuestran que un mundo así ya no es posible. Por eso un nuevo programa pretende ordenar las vidas humanas y estructurarlos de tal forma que se hagan cargo de sus elecciones de principio a fin. Acá reside la profundidad de la obra “La distorsión” (de y dirigida por Lalo Lanusse), la cual pone en evidencia las miserias vigentes de la realidad, las discusiones políticas, el disconformismo, las bajadas de línea; para luego, en paralelo, mostrar una alternativa. El tema es que esa alternativa es un tanto caótica y anticuada para estos tiempos. En lo que sí estoy de acuerdo es que, para lograr un cambio, siempre se acude a los extremismos hasta conseguir el equilibrio deseado.

Una mirada a las políticas actuales, a la imposibilidad de decir basta y ser, realmente, escuchado; el aborrecimiento a la censura y la imposición de ideas con las que no se está de acuerdo; conforman a esta dramaturgia, la cual se pasea por el género de una sitcome hasta llegar al absurdo tan disfrutado por los espectadores.

Diferentes expresiones y oratorias son posibles si se deja a un lado el egocentrismo. ¿Cómo lograrlo? ¿Existe una receta o fórmula especial?

Un mensaje es distorsionado, la mayoría de las veces. Si se trata de una pareja, más aún. Uno dirá que dijo blanco y el otro que dijo negro. Después de tantas discordias, enfrentamientos y suposiciones; llegarán a un acuerdo. Entre los tres, optarán por lo más acorde y beneficioso. Una vez más, el egoísmo y narzicismo invadirá al ser humano.

Todas las confabulaciones, ridículas, serán mostradas en esta obra; justificando cada frase, cada vínculo, cada decisión e intervención.

Dos mundos paralelos: el real y el ficticio, uno dentro del otro. Como si dos galaxias chocaran entre sí, produciendo la muerte de uno de estos.

La lectura puede ser simple o completa. Cada espectador escogerá la que más le agrade o ambas.

«La distorsión» es atrapante porque mantiene el suspenso durante casi toda la trama. Quien no distorsione que levante la mano que, seguramente, humano no sea.

Un Estado que pretende ordenar a su antojo omitiendo todo tipo de deseo. Como un experimento, estos jóvenes caen en un cuarto y la terapia empieza a correr. ¿Terapia de pareja sin ser pareja? ¿Qué pretende esta señora, además de incomodarlos y no darles demasiadas explicaciones?

Una sentencia parece estar presente y por más risas que se escuchen desde el público, ellos tendrán que analizarse o perder sus libertades, aquellas que no parecen tener el mismo aroma que en un país libre.

La distorsión ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Nadie mejora8

¿Qué puede esperarse de la juventud cuando se la encarcela en un trabajo precarizado, mal remunerado, tensionante y poco placentero como el de un call center?

Andrés Binetti y Mariano Saba logran recrear un espacio con tales características que nos permiten sentir, por un rato, lo miserable que son las vidas de sus trabajadores. Para ello, la ironía cumple un papel fundamental para que la tragedia no sea tomada como tal. Así es como estamos en presencia de una tragicomedia. Quitándole el humor negro sería un verdadero drama, de esos en que el rostro se queda tieso y la mandíbula abierta, en que las lágrimas no paran de mojar la cara y el cuerpo por completo.

“Nadie mejora” (dirigida por Andrés Binetti) es el resumen de la pieza teatral y de su argumento. Estas dos palabras Nadie mejora10inquietan y deprimen, a la vez. Si nadie puede mejorar, ¿cómo es que la sociedad progresa? Ah, no. En realidad, los autores demuestran que no existe avance al haber lugares de este tipo. Lo lamentable es que un call center es un ejemplo puntual, conciso; pero existen millones de empleos en los cuales lejos de hacer sentir orgullosos a sus trabajadores, los deprimen… a veces llevándolos hasta al suicidio.

La puesta en escena es muy ágil y focaliza en aquellas situaciones relevantes, las cuales conducirán a los siguientes días.

De lunes a domingo, podremos ser testigos de despidos, maltratos, incoherencias, diversiones, desamores y otras cuestiones más relajantes como la presencia de la música.

Ellos no han elegido trabajar de telefonistas, atendiendo e intentando ayudar a personas que quieren quitarse la vida. No les quedó otra alternativa, evidentemente. Es entonces cuando se concentran y actúan, de cierta manera, Nadie mejora11hasta creer que es el mejor trabajo de sus vidas. Ellos les dan consejos y contención a suicidas. No son psicólogos ni médicos, sino simples humanos -con conflictos personales, muy inestables- en busca de solucionar problemas ajenos.

Todo marcha de forma tan rutinaria que cualquier inconveniente personal se convierte en protagonista. Desde una separación hasta el olvido de un cumpleaños. Pero, un día, uno de los llamados se vuelve más real de lo corriente y los invade hasta atosigarlos. Así, toman dimensión de verdad de lo que les toca hacer a diario. Asumen, internamente, que en ellos no está el cambio y, desde ese punto, coincido en que no mejoran a sus clientes.

Como decía recién, la música está presente y muy al estilo yanqui, los empleados buscan un espacio de recreación, tocando instrumentos y cantando temas populares como el carnavalito.

Todos los clichés de películas norteamericanas están presentes, no para homenajearlos sino para burlarse y resaltar lo ridículo que son las superficialidades. Lo morboso que es el sistema capitalista y el materialismo.

Nadie mejora4

Un Estado parece estar ausente, borrado del planeta. Como cayendo en un paracaídas, las personas se mueven -por inercia-, sin sentir que sus vidas no valen absolutamente nada. Sus puestos de trabajo no les pertenecen, son números y podrían ser suplantados al instante por cualquier otro empleado. Basta con aprenderse un speech protocolar e inmediatamente estarás adentro de una empresa que forma parte del demonio capitalista que se va devorando a todos, de a uno por vez, dejándolos vacíos, sin alma, sin deseos, solo con la inmensa sensación de que la muerte es la mejor solución.

“Nadie mejora” es un replanteo sobre la realidad argentina más que nada, partiendo de incertidumbres para terminar envueltos en verdades nostálgicas.

La escenografía -compuesta por escritorios, auriculares y teléfonos- demuestra quietud, estancamiento, frialdad; pero por momentos parece no todo estar perdido. Hasta que la cruda realidad nos recuerda que sí.

Nadie mejora15Una historia para reír, reflexionar, distenderse; llevándose la enseñanza más importante que es vivir. Como se quiera o pueda, pero vivir.

En mi mente se posó After hours (Película de Martín Scorsese), que representa la vida desvalorizada de un trabajador de oficina. Si bien las dos propuestas son muy diferentes, tienen ese vínculo de conexión laboral en que la rutina los aliena de tal forma que no pueden darse cuenta de que existe una vida exterior hermosa.

Es imposible dejar de lado a la delincuencia. En definitiva, esta obra es una ventana abierta a lo que ocurre a diario. No se trata del robo llevado a cabo por una persona estereotipada socialmente, sino de aquel individuo, bien vestido, que utiliza su inteligencia para darle a los demás lo que necesitan, cobrándoselo de alguna manera.

¿Vos qué hacés para mejorar?

Mariela Verónica Gagliardi

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