*** Mayo 2020 ***

Entradas etiquetadas como ‘política’

Minientrada

A partir de hoy: Sacco y Vanzetti

Sacco-y-Vanzetti_1500x500-01

Gacetilla:

Las actas del juicio, los interrogatorios, los alegatos, las cartas de Vanzetti y las de Sacco, e innumerables escritos documentales, periodísticos y de ficción sobre el caso, fueron el punto de partida de Mauricio Kartún: “…Desde allí -explicaba el dramaturgo cuando la obra se estrenó, en octubre de 1992- fue mi propia mirada sobre esos materiales la que reconstruyó el proceso y le dio nueva forma. Con ese envión trabajé la partitura. Iluminado por la novela de Howard Fast, deslumbrado por la lucidez de los pensadores libertarios, y conmovido por la cantidad de notas y estudios que nos aportaron las bibliotecas anarquistas. De esta manera compuse -hice la dramaturgia- de este nuevo Sacco y Vanzetti. Compuse, insisto, ya que fuera del tratamiento argumental de algunas escenas, no hay en la obra ficción propiamente dicha, sino composición dramática de situaciones auténticas, y de textos documentales que descubro más conmovedores y expresivos que cualquier trama al respecto“.

Alentados por el sueño de la prosperidad en América, a principios del siglo XX, Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzzetti llegaron a Estados Unidos como tantos otros italianos. Zapatero uno, vendedor de pescado el otro, se conocieron en los alrededores de Boston y vivían humildemente soportando las condiciones laborales que imponía el sistema norteamericano en aquellos tiempos sobre todo a los inmigrantes. Pensando en reivindicaciones se unieron a un grupo anarquista. El 15 de abril de 1920 fueron encarcelados, acusados de asesinato y robo a mano armada.
Durante el juicio no se aportaron pruebas contundentes que los inculpara, sin embargo fueron condenados a morir en la silla eléctrica. La sentencia generó protestas de grandes sectores sociales y el aplazamiento de la ejecución varias veces, pero el 23 de agosto de 1927 se hizo efectiva en Massachusetts. Cincuenta años después, Mitchell S. Dukakis, entonces gobernador de ese Estado, rehabilitó la memoria de los dos italianos y reconoció formalmente que Sacco y Vanzetti eran inocentes.

Con (por orden de aparición):
Fabián Vena, Walter Quiroz, Magela Zanotta, Maia Francia, Ricardo Díaz Mourelle, Jorge D’Elía, Luis Ziembrowski, Cristina Fernández, Daniel Toppino, Gustavo Pardi, Horacio Roca, Agustín Rittano
Reemplazos en gira: Luis Ziembrowski por Alfredo Zenobi y Magela Zanotta por Monina Bonelli

Músicos:
Paula Pomeraniec (cello y voz), Daniel Gilardi (bajo, percusión y voz), Matías Grinberg (guitarra, bajo y flauta), Gaspar Scabuzzo (piano, acordeón, voz y preparación vocal)

Voz en Off: Horacio Peña

Asistencia de dirección: Matías López Stordeur 

Producción TNC: Santiago Carranza
Fotografía: Gustavo Gorrini / Mauricio Caceres
Diseño gráfico: Verónica Duh / Ana Dulce Collados 

Iluminación: Pedro Zambrelli
Vestuario: Mini Zuccheri
Escenografía: Nicolás Nanni

Música original y dirección musical: Gabriel Senanes   

Dirección: Mariano Dossena

Minientrada

Operación nocturna

Operación nocturnaYacentes en los estratos del Sistema Penal Teatral Federal Sindical de la República Argentina, la muchachada Trelew 22 de agosto planea nuevamente su fuga histórica, la táctica hoy es perder el nombre y equivocar la ruta, el objetivo: desembarcar en el presente adyacente bajo nuevas identidades. Se usará como conducto de evasión el cuerpo de la mismísima. (no nos está permitido revelar su nombre pues ella sigue viva y activa en la lucha). Es una operación audaz y peligrosa, autodenominada Operativo Retorno, se realiza a espaldas del sindicato que, sospechando la maniobra, ha montado una escena de Florencio Sánchez con el fin de malograr el traspaso, “la fuga con la información”, así dicen los muchachos.

Autoría: Pompeyo Audivert

Actúan: Ramiro Álvarez Peña, Fernando Arfuso, Andrés Buzzurro, Yasmina Cura, Analía Di Núbila Salerno, Milagros Fabrizio, Susana Herrero Markov, Gustavo Saborido, Adrián Túfolo, Ivana Zacharski

Vestuario: Lucía Rabey

Escenografía: Lucía Rabey

Música: Claudio Peña

Fotografía: Gabriela González

Diseño gráfico: Alejo Kolinski

Asistencia de dirección: Andrea Cabanellas, Florencia Vincentelli

Dirección: Pompeyo Audivert, Fernando Khabie

Web: https://www.facebook.com/teatroestudioelcuervo

Duración: 75 minutos

Clasificaciones: Teatro, Adultos

EL CAMARÍN DE LAS MUSAS

Mario Bravo 960 – CABA

Teléfonos: 4862-0655

Web: http://www.elcamarindelasmusas.com.ar

Entrada: $ 400,00 – Lunes – 21 hs

Entrada: $ 400,00 – Viernes – 13 hs – 13/09/2019

Minientrada

¿Amar a pesar de todo? O la corrupción de los medios

Sombras de libertad1.jpg

Este año, causalmente, se están presentando muchos musicales con tinte político. No es casualidad sino una necesidad, imperiosa, por demostrar que no todo está perdido. La juventud es la encargada de impulsar cambios, de dar esperanza. Somos responsables todos, igualmente.

“Sombras de libertad” (con libro de Pablo E. Silva, música de Inbal Comedi y dirección de Wilfredo Parra) es una propuesta excelente, cautivante, apasionada, en la que las texturas musicales de pop, rock, murga y folclore se entremezclan conformando un mosaico cultural. No existe un argumento novedoso, no hace falta. Ya no hay inventos sino distintas maneras de mostrar, de convencer y de tener la motivación necesaria para no caer en la mediocridad ni brutalidad.

Adoré la función de esta obra. La volvería a ver una y mil veces más. Desde que empezó hasta que terminó estuve fascinada. Hablé toda la semana de ella. La recomendé, recordé detalles, impresiones, ideas, formatos, coreografías, voces, vestuarios y luces.

Es imposible no quedar absorto y feliz, sintiendo que estando del lado correcto, el universo conspirará a nuestro favor.

En este caso una campaña electoral podría llevar al Senador Antonio Robles como candidato a la presidencia. De hecho, es al único que conoceremos a lo largo de la historia. Porque no se trata de una trama donde exista una rivalidad entre políticos sino entre el cuarto poder y la política. Esto ya es materia conocida por todos, desde hace mucho tiempo. Sin embargo, no es poco meritorio refrescar memorias.

Por ello es que Sombras de libertad es una conjunción de sentimientos a flor de piel que desbordan de un momento a otro. Porque la pasión es así. Porque el amor es así. Porque el poder obnubila y hace perder de foco a lo verdaderamente necesario para ser feliz.

Quizás un sillón presidencial sea el deseo de este candidato pero, el amor, no debería ser dejado a un lado. Pueden subsistir ambas cosas, al menos podrían. Pero Robles no consigue equilibrar ambas cosas y, de ahí en más, una sucesión de acontecimientos ingratos surgirán para quedarse.

La traición aparecerá de la mano de la persona menos pensada y su venganza será “entendida” aunque no aceptada por este devastado ser humano que tenía la fórmula perfecta para sacar a su país adelante.

Este musical es el claro ejemplo de que todos las personas necesitamos ser y no agachar la cabeza en pos del ideal ajeno. Se puede ser solidario pero no presidiario. Esta es justamente la confrontación que se puede vislumbrar desde el comienzo y por no ser oída, todo el panorama político prometedor se verá en picada.

Como una ilustración fotográfica perfecta, esta familia se hará ecos por distintos lugares públicos y privados, hasta que los bandos confronten y el más “vivo” se salga con la suya. Siempre existirá aquel que se lleve su tajada sin tener valores ni culpa. Lavándose las manos y formando parte de algo que ni siquiera podría comprender de verdad.

Mientras una familia se desmorona, una campaña en puja tendrá demasiados vaivenes y solamente subsistirá el más fuerte.

Cabe preguntar cómo un político podría sacar un país adelante durante años si no es capaz de escuchar siquiera a su esposa e hijo. Suena muy conocido este cuestionamiento. Es conocido, famoso diría. No solo se ve en la realidad real sino en miles de series y películas de todo el mundo.

Un sillón que queda holgado, que no es capaz de sostener a un idealista ni a un tirano.

El enemigo está más cerca de lo que se pueda creer, solo es cuestión de esperar y la catástrofe irrumpirá desde los noticieros hasta el programa más cholulo de la televisión.

“Justicia para todos, paz se respirará, hambre nunca más”… son algunas de las promesas del futuro presidente. ¿Quién no quisiera a un líder así? Que además es carismático, seguro y sonriente.

Mientras sus discursos y canciones nos van convenciendo para votarlo, la danza contemporánea arrastra sus pasos terrenalmente, por los aires, con convicción y fugacidad. Realmente, un ensamble muy comprometido con la temática, que se fusiona con el canto y la palabra. Que es parte de los discursos y narra sobre el escenario y a lo largo de la sala. Que se estira y encoge, que se despliega como arte hasta estallar en ira.

“No me ves”, le dicen acongojados y tristes su esposa e hijo al candidato, mientras éste continúa sumergido en las hojas que determinarán su futuro…

Los tres protagonistas (Pablo E. Silva, Inbal Comedi y Lautaro Aguilar) son un destello de luz, con voces distintas y que se proyectan al más allá, que se encarnan en los personajes que interpretan y no sobreactúan absolutamente nada. A este elenco se suma la secretaria de campaña del presidente (Lucía Krusemann) que deleita cada vez que entona sus melodías con una voz sensible y potente.

Amores y desamores, logros y fracasos, violencia y tensiones que cegan la verdadera esencia del ser humano.

“Nublado es el camino si en él no estás”, se escucha por ahí y lo oculto sale a la luz junto a la confianza eterna.

Ficha Sombras de libertad

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

Minientrada

Cuando la corrupción está de moda

dignidad.jpg

Una historia intricada, dura, con todos los ingredientes necesarios para que todo lo que tenga que explotar explote por los aires cual volcán en erupción. Esa es la síntesis de la obra de teatro Dignidad (de Ignasi Vidal, con versión de Elio Marchi y dirección de Corina Fiorillo).

Es tan real, absolutamente real y contemporánea la temática que cualquier similitud podría producir picazón constante en la piel de aquellas almas susceptibles de verdades.

Un despacho de oficina tradicional con un escritorio y silla giratoria, a otro extremo una mesa ratona y dos sillones y algunas bebidas alcohólicas para intentar salir de tantas malas decisiones. En verdad la corrupción es un mal camino para los decentes y honrados pero en este thriller dos amigos demuestran que sin ella no siempre es posible seguir en pie.

Como una medicina que al no ser bebida puede provocar graves consecuencias, los diálogos de estos hombres indagan por la absoluta realidad del poder, la política, la candidatura, la salud, la familia y todos los actores presentes y protagonistas de forma omnisciente.

Por momentos sentí esa sed irremediable de querer ver a quienes estaban ausentes físicamente y conocer sus opiniones al respecto. Y es que desespera saber que solo uno tendrá en sus manos la conducción del país, siendo lo que es y pretendiendo lo que pretende. No se podrá poner las manos en el fuego por ninguno de los dos y solo en el desenlace podremos sacar nuestras conclusiones que podrían ser unas u otras sin tener la completa verdad.

Mientras Francisco (Roberto Vallejos) se prepara para tomar el mando, muy pronto, del sillón presidencial, quiere que su amigo de toda la vida, Alejandro (Gustavo Pardi), lo secunde. Hasta aquí todo podría constituirse como una amistad que atraviesa incluso el poder y lo reparte, pero nada de eso será así. Durante una hora sentiremos adrenalina, nervios y odio hacia la política. Desde ya que no hacia la política en su sentido genérico sino en lo que respecta a quienes la ejecutan. Uno y otro serán detestados y aborrecidos por el público. Uno podrá temerle a uno y mientras compadecerse del otro, pero lo cierto es que los dos son la misma cara de una moneda y quien sea más ágil podrá correr con mayor suerte. No una suerte azarosa sino completamente premeditada y planificada.

Según la Real Academia Española: Excelencia y realce son acepciones de dignidad.

Pareciera ser absurdo el camino que toma Francisco quien “olvida” todas las cabezas que tendrá que pisar para conseguir su objetivo. O el rumbo de Alejandro que por callar en su momento va elaborando su plan paralelo y macabro.

Sin embargo, poder significa: tener expedita la facultad o potencia de hacer algo.

Palabras, términos y definiciones que se retroalimentan al igual que la telaraña que se va tejiendo en esa oficina.

Alguien digno es quien merece algo. Pero, ¿quién lo decide y quién lo define? Una vara se inclina a favor de un candidato u otro respecto de su amabilidad, de su simpatía, de su dinero, de sus transacciones o,  simplemente, de su don para ocultar lo que jamás debería salir a la luz?

Corina Fiorillo, una vez más, demuestra su inteligencia y perfección para profundizar en una temática, haciéndose cargo y escogiendo a dos artistas muy talentosos para los roles que deben interpretar.

¡Es digno quien decide morir en silencio y retirarse a tiempo y quien decide jugar por detrás no lo es?

Son muchos los interrogantes que se tienen durante la función en que es posible olvidar que nos encontramos en un teatro y creeremos presenciar un acto político privado.

En cuanto las luces se funden con la oscuridad, el vacío se apodera de la sala y el final nos deja helados en una cálida noche de verano.

Funciones: de miércoles a domingos, 21 hs. Teatro: Maipo Kabaret.

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

 

Minientrada

Opereta sobre Cortázar

Flyer Cronopios FamasCortázar, para nosotros, representa la libertad de crear. Él no quería hacer literatura, él quería darle un material al lector para trabajar juntos. Él no está luchando con las formas sino que las utiliza. Muchos de los cuentos los soñaba, se levantaba, los anotaba y seguía durmiendo. Después, hacer un cuento le llevaba cinco, seis meses de escritura.

Empezamos haciendo ese episodio (Inconvenientes en los servicios públicos), con Patricio Bonta y nos vino muy bien para armar todo el equipo y después, fundamentalmente, a través de esa pequeña obrita ya terminada ir haciendo el recorrido con todos los otros grandes maestros que eran paso fundamental para poder armar la producción. (Luis Ludueña).

¿Cómo fue la selección de los artistas?

Tenía un primo pintor, Jorge Ludueña, que ya no vive; a través de él (que éramos primos hermanos), tuve mucha relación con la pintura y a mí me gusta mucho la pintura pero a muchos no los conocía y les fui a golpear las puertas.

¿Y enseguida les gustó la propuesta?

Enseguida les gustó la propuesta. Con Noé, conseguí el teléfono, lo llamé y me dijo: bueno, venite a tomar un vino y charlamos y ya no paramos de trabajar. La verdad es que son tipos muy muy lindos, muy abiertos. Creo que el mismo arte plástico lleva, tal vez, a esa facilidad de comunicación con los sentimientos o con las emociones porque, evidentemente, ellos se guían mucho -llamémosle por su sexto sentido o dejan salir su inconciente- y no se preguntan mucho los por qué.

A mí me interesa la música. ¿Cómo fue la selección para fusionar milonga, tango y en partes cumbia? ¿Es como reflejar las dos caras de la sociedad?

La música tenía que reflejar a los Famas y a los Cronopios y ahí después el músico -que es hijo mío-, que venimos trabajando mucho tiempo juntos, y nos toleramos bien, confiamos uno en el otro y él fue encontrando después estos géneros –desde la balada tipo Broadway, digamos de los Famas a la milonga de los Cronopios, pasando por unas construcciones que él va haciendo con las melodías-.

Logró musicalizar, perfectamente, desde los estilos de los artistas plásticos hasta cada escena. En un momento cerré los ojos y fue increíble.

Fue escribiendo digamos… El dibujo animado necesita tener sonido antes, porque el sonido da la duración, así que esto obliga a hacer una banda de sonido y si es música, tener la música antes.

O sea, un doble desafío.

Es un doble desafío. En este caso, él, volvió a regrabar todo.

Habría que poner una foto de cómo quedó después de tantas horas de grabación (Ludueña mencionó unas 100 horas)…

Yo le llevaba unas empanadas que le gustan (risas) y no me acercaba demasiado porque no le gusta que -en general a ningún músico le gusta- el director esté al lado hinchándolo. Entonces él terminó armando esta obra que es como una sola que se llama Cronofamas y tiene siete movimientos en los que están incluidos la balada, la milonga… Pero, todos parten de la misma estructura melódica-musical que se van cambiando después en estilos y en ritmos. Es como una Opereta.

Forma como otra película paralela.

Forma como una ópera.

Es lo que iba a decir. Me hizo acordar a la Opereta de Dolina. Tantos estilos de música…

Hizo ese trabajo, con mucha precisión de instrumentos. Teníamos que ir de Cole Porter a Canaro, ese era el camino que íbamos a hacer (risas) y lo hizo.

Quedó como con un equilibrio (no soy música), como que en un momento la cumbia no parece tan cumbia, y la milonga hasta puede llegar a parecer un pop y, después, se apacigua…

Sí, yo cuando me dijo una cumbia me callé (risas), pero hacía falta. Además, a él, le gusta mucho un conjunto santafesino de cumbia…

(Interrumpo) La cumbia verdadera es linda.

Es linda. Pero sí, hacía falta la cumbia.

Una gran opereta musical integra diez capítulos que pretenden ser un libro, en homenaje a los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar. “Historias de Cronopios y de Famas” es el guión escogido para hablar del autor argentino, destacando fragmentos de su obra y utilizando a las artes plásticas para narrarlo.

No citaré todos los detalles de cada segmento o breve relato, pero sí algunos de ellos, que considero atractivos y cautivadores. Luis Ludueña (director de la película que se titula igual que el libro de Cortázar) fanático, inteligente y con una impronta diferente; tuvo la singularidad de unir a diferentes artistas, con estilos diversos para conformar un film único.

Siempre la política caracterizó a nuestro país y el capítulo que trata sobre Inconvenientes en los servicios públicos, describen a la perfección la ironía de estos segmentos sociales: vea lo que pasa cuando se confía en los Cronopios. Apenas lo habían nombrado Director General de Radiodifusión, este Cronopio llamó a unos traductores de la calle San Martín y les hizo traducir los textos, avisos y canciones al rumano, lengua no muy popular en la Argentina. Esta cita podría adecuarse a la época actual, perfectamente. Quien toma el mando del poder se cree con intención, la mayoría de las veces, de modificar todo a su antojo, haciendo primar su egoísmo y descuidando lo que le convendría a los ciudadanos. La ridiculez del rumano podría ser, hoy en día, el lugar preferencial que se le da al inglés, dentro de un capitalismo consumista que no hace más que hundir al país. Pero, en cuanto un gobierno encuentra la manera de revertir la situación es vapuleado, utilizando todos los medios de coerción para convencer -mediante los medios masivos de comunicación- que, en verdad, se intenta perjudicar.

Vale aclarar, brevemente, a quiénes se denomina Cronopios y a quiénes Famas. Los primero son descriptos como seres desordenados, que derrochan, viven sin planificar pero no son malas personas. En cambio, los famas tienen todo ordenado, son muy estructurados y suelen ser muy egoístas en todo sentido. No existen seres equilibrados en este libro de Julio Cortázar, siendo ambos bandos extremistas.

Durante un homenaje a un vecino, ocurre una gran tragedia: un Cronopio utiliza más pasta de dientes que la que corresponde, produciendo que la misma caiga por su ventana, ensuciando a varios Famas. Éstos le responden: Cronopio, no deberías derrochar así la pasta dentífrica. Dicha acotación no es más que un ejemplo sobre lo que unos piensan de otros. Derrochar no está bien ya que perjudica al medio ambiente, en términos generales; pero, se puede observar la crueldad de los Famas durante otro apartado, intentando talar un árbol para llegar a los eucaliptos de la copa. Qué situación podría considerarse peor, tendrá que ser evaluada por cada persona.

Lo increíble del film es el logro obtenido al combinar diversas técnicas de dibujo y pintura, con los textos adaptados de Cortázar y la banda sonora realizada por Ezequiel Ludueña, hijo del director.

Algunos cuentos, se plasman en la película, más explícitos que otros, permitiendo que cada espectador pueda elegir el que más le llame la atención.

Si bien, existen programas de video para armar una película en cuestión de horas; la excelente combinación, permitió mostrar un gran abanico de posibilidades -a color y blanco y negro, croquis, dibujos, pinturas, historietas, entre otros-, consiguiendo un productor artístico impresionante y llamativo.

Otorgarle una voz a cada relato, logrando diálogos o monólogos, poniendo en movimiento un libro tan famoso y popular; realmente emociona, así como la oportunidad para Ludueña de apropiarse por una hora de esos Cronopios y Famas tan queridos como detestados, tan amados como odiados, tan reales como ficticios.

Y, de pronto, unas viñetas son plasmadas en la pantalla grande, describiendo Las líneas de la mano, junto a una ópera que manifiesta melancolía, despedida, abandono y una línea que recorre diferentes caminos, una ciudad entera, acompañando a la mujer que sufre por la carta sobre la mesa. La belleza y quietud se pueden observar en los dibujos animados, con una arquitectura preciosa y cada trazo determinante para el final. Este es uno de los relatos que no precisan de la palabra, sino de los gráficos y su evolución.

Las mangueras de colores rodando (pintadas por Daniel Santoro), provocan un enfrentamiento, nuevamente, entre Cronopios y Famas, a la vez que los juegos desarrollados y la presencia de una constitución que marcó la penalidad de la situación, con todo los disturbios ocasionados por los primeros.

¿Existe persona en este mundo que no se vería tentada por tomar virtud? La cucharada estrecha, demuestra cómo una poción de virtud cambiaría todo para siempre. ¿Y algo para evitar la muerte no habrá, además de un sillón que hospede al futuro difunto? Los cuervos invitan a la parca, la llaman, la anuncian y preparan.

CronopiosyFamas

Mariela Verónica Gagliardi

Nube de etiquetas