*** SEPTIEMBRE 2025 ***

La herencia de Eszter2

Ficha La herencia de EszterNo hace falta mencionar que los temas de bienes siempre crearán conflictos, de una parte o de otra. Más cuando se trata de una persona que ha fallecido y que no tiene voz presente para decir: ¡basta!, cuando todo esté a punto de descontrolarse por completo.

La herencia de Eszter (novela escrita por Sándor Márai, adaptada por María de las Mercedes Hernando, con la eximia dirección de Oscar Barney Finn) vuelve a confirmar cómo lo más inesperado puede apoderarse del más débil y cómo la ambición puede volverse más enfermiza que cualquier tipo de dolor real y verdadero. Una novela que se escribió en el año 1939 (comienzos de la Segunda Guerra Mundial) y con muchas luchas de clases, conflictos e intereses que harán convertir la quietud en un acto belicoso, hasta reposar en el más confortable «paraíso».

Un texto en el que será posible reposar en la más exquisita y apacible paz llevada adelante por el personaje de Eszter (Thelma Biral), quien le otorgará a la dramaturgia ese brillo especial que tiene una actriz de esta trayectoria y nivel como ella. Así será posible recorrer su casa y jardines de una manera relajada, pudiendo prestar atención a los extensos diálogos de Márai. Claro que una protagonista necesita de un elenco encantador como el que le tocó para hacer posible todo este éxito ya en su debut.

Pero, ¿por qué la presencia de Lajos (Víctor Laplace) hará sucumbir con su visita?

Pasaron dos décadas desde la última vez que se miraron a los ojos y jamás se comunicaron a lo largo de los años. Aunque parece que el tiempo podría ser tan relativo como un amor que no ha culminado o que jamás ha surgido como se merecía.

Aquí es entonces cuando surgen algunos interrogantes y conceptos. Por ejemplo: la valentía. ¿Podría haberse modificado el destino si Eszter recibía la supuesta carta que le envió Lajos? ¿Realmente esas palabras volcadas en un papel fueron robadas por su hermana para impedir el romance? ¿O Lajos pretende salirse con su cometido poniendo todas las cartas sobre la mesa sin tener algo de bondad en su accionar?

Este drama es realmente exquisito y si bien el ritmo de los relatos es bastante lento, dichas pausas permiten que el disfrute sea aún más profundo. En tiempos en que todo «debe» resolverse con un chasquido de dedos, es importante que existan piezas artísticas puestas en escena con estas características y que la ambientación signifique parte del argumento y la fusión con el mismo.

Quienes conozcan la novela sabrán que el hilo conductor está puesto sobre Eszter y Lajos, pero en el pasado. Es cierto que la historia se narra en presente pero es un presente gastado y con aroma a viejo, como huelen aquellas cosas no resueltas. Así, esta pobre mujer transcurre sus días en calma pero sin ningún sobresalto, junto a una amiga de siempre. Posiblemente, ninguna de las dos imaginó cómo terminarían ni por qué.

Aunque Eszter no es una persona que tenga en mente combatir a su ex amor ni mucho menos contradecirlo. Su nobleza la convierte en un ser apacible y con una sonrisa tan inmensa como el jardín que disfruta, contemplando cada una de sus flores y árboles. Por momentos pareciéramos estar en El jardín de los cerezos (Chéjov), en que la naturaleza y su gran casa entran en disputa familiar. Es cierto que resulta, a veces, hasta absurdo pensar por qué sus huéspedes debieran «abandonar» el lugar en el que viven porque otro así lo dictamina.

Colores verdes, la vegetación inundando las lágrimas de las soñadoras y encrudeciendo a los más astutos y mordaces. Con unas interpretaciones que completan la fascinante trama, puede vislumbrarse cómo los personajes secundarios no son más que eslabones fundamentales para ir armando, a medida que avanza la obra, un perfecto tapiz.

La perfección que puede notarse en el vocabulario, en los modismos, en el lenguaje protocolar, en el vestuario épico y conservador, en un escenario estático como el lento avance de la historia política en que fue escrita la novela de Sándor Márai. Un contexto que vale la pena conocer y explayarse. El dramaturgo también fue poeta y vivió en lo que actualmente se conoce como Eslovaquia (anteriormente, Hungría). Su vida no fue fácil y su manera combativa de defender sus ideales lo expuso de pies a cabeza. Así lo deseó y así lo llevó adelante. Pero eran tiempos del nazismo y su entereza para expresarse al líder de este movimiento lo hizo enfermar de tal manera hasta terminar con su propia vida. Huyendo de su país hacia 1948 (ya que el ejército soviético había invadido su tierra natal), estuvo viviendo en Italia y Estados Unidos (entre algunos de los lugares por los que transitó). Él se consideraba burgués, pero no como se lo suele entender vulgarmente, sino como un estilo de vida, como un modo de hacerle frente a la misma y de pelear por propósitos.

Lo irónico de todo esto fue que una vez fallecido, cayó el Muro de Berlín y, posiblemente, su historia hubiera sido muy distinta de haberlo podido vaticinar.

Entonces es como al ver la figura de Lajos, un hombre completamente carismático, también podemos ver a Hitler. Y no quiero decir con esto que se trate del movimiento nazi, sino de una actitud hacia la sociedad (que es, de algún modo, la propia familia o lo que queda de ésta). Un líder que es apoyado por una mayoría, una mayoría que ignora -quizás- cómo la confianza puede ser utilizada y convertida en la peor pesadilla.

Mariela Verónica Gagliardi

La denuncia20

Ficha La denunciaUna perfecta iluminación, espacios escénicos muy bien recreados con los precisos detalles y la elección de utilizar a la actuación como principal aspecto hacen que una pintura de Molina Ocampo se acerque a nuestros tiempos.

Quienes adoramos el género de Comedia dell´ arte, seguramente, sintamos que esta obra es deliciosa por donde se la mire y sienta. Más aún cuando se combina con el lenguaje criollo, nutriéndose del lunfardo -ideal para que cuatro actores excelentes puedan lucirse de principio a fin-.

La denuncia (escrita por Rafael Bruza y dirigida por Claudio Martínez Bel) es una historia que puede darse el lujo de basarse en distintos tiempos y jugar con el pasado y presente espontáneamente. De esta forma, una mujer -que no tuvo ni tiene demasiada suerte en el amor-, decide presentarse ante dos oficiales y llevar adelante un íntimo reclamo que hará ventilar la historia de su familia.

Lo interesante de esta dramaturgia es que utiliza a la sátira para narrar los complejos vínculos entre cuatro integrantes realmente pasionales. Si no existiera la ridiculización de cada uno de ellos, estaríamos en presencia de una pieza totalmente dramática y tensionante, permitiendo que pudieran compararse los diálogos con noticias desde épocas de antaño.

¡Cuántas historias reales podrían verse reflejadas en esta ficción teatral que se basa en un hecho real del año 1909! Y, cuántos familiares estarían sintiéndose identificados por más que no se hicieran cargo de ello públicamente.

Sin lugar a dudas que cabe resaltar la impecable interpretación de los actores en escena, demostrando su ductilidad y perfección para encarnarse en la piel de un hombre o de una mujer; teniendo en cuenta los ademanes característicos de cada género, al mismo tiempo que su modo de caminar, de desplazarse y de contemplar su universo más cercano.

Habría que pensar y repensar, una y otra vez, qué pretende denunciar una persona cuando se acerca a una comisaría, qué desea exponer y cómo busca sentir una determinada tranquilidad al abandonar la dependencia. Aquí se hallan maneras, muy sutiles y picarescas, de tener cierta paz y tranquilidad en el interior, valiéndose de atributos no esperados por nuestra sociedad actual. Claro que se trata de una historia montada como sainete, bien autóctono, muy rural y con los ingredientes necesarios para hacer estallar en risas a los espectadores, constantemente.

Las máscaras y pelucas le permitirán a sus creadores e intérpretes el poder jugar y, al mismo tiempo, montar varios relatos que se unirán de un modo irrisorio, poco convencional y muy ágil.

Posiblemente, la estructura escénica es la que permite que el éxito sea rotundo durante toda la función. El visualizar el pasado, conjugado con el presente, en simultáneo le otorgan a la denuncia un valor agregado y una sed de querer más brebaje artístico para nuestra alma. Qué importante resulta el unir un texto de estas características que cobra vuelo gracias a su director y a la performance llevada adelante por sus actores. Estaría en condiciones de afirmar que el público querrá asistir a esta obra varias veces, porque es el efecto que queda subrayado por los aplausos y las carcajadas emotivas.

Mientras el galán de la historia desfila por los rieles del tren en busca de su salvación, el amor lo esperará más cerca de lo imaginado hasta que todo vuelva a empezar -casi de manera idéntica aunque sin dar a lugar a la especulación por parte de los espectadores-.

Mariela Verónica Gagliardi

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Independencia

PH: Fuentes2fernández

En el país del nunca jamás esta familia podría ser ubicada, colgada como un cuadro en sepia y desvinculada de todo contacto con el exterior. Así es como ocurre todo y toda “rebeldía” podría ser combatida con el peor odio imaginado. El terror podría avecinarse de un momento a otro, solo hay que saber esperar la oportunidad para vislumbrarlo si es que eso se desea.

No siempre una familia convive y se relaciona de una manera saludable y normal. A veces, y tantas realmente, lo que trata un clan es de moverse de forma funcional sin prestar real atención a su felicidad.

Este es el caso de la historia Independencia escrita por el dramaturgo contemporáneo norteamericano, Lee Blessing (traducida por Cecilia Chiarandini y dirección de Jorge Azurmendi) que invoca aquellas reminiscencias llenas de polvo. Un polvo de antaño, que huele a podredumbre y enviciamiento cuajado.

El lugar en que se desarrolla dicha trama es en un pueblo de Iowa (Estados Unidos), donde casualmente estudió Blessing la carrera de dramaturgia.

Tres hijas, de edades muy diferentes, se reúnen junto a su madre para rememorar ciertas cuestiones no resueltas. En verdad, más que reunión es una preocupación por la jefa de esta casa que utiliza determinados artilugios para manipular las vidas ajenas -por no haber logrado, quizás, tener una propia-. Y considero el “quizás” porque cada quien elige cómo vivir e incluso el que transita por este mundo sin tomar supuestas decisiones, aún está eligiendo desde el silencio.

Independencia, entonces, no se basa solamente en una lucha llevada adelante por cuatros familares íntimos, sino en el descubrimiento bien profundo acerca del rumbo que desean trazar en el futuro cercano, cuasi inmediato.

Las tres hijas necesitan liberarse de su pasado y presente. Es tal el agobio que sienten que piensan en escaparse de esas cuatro paredes. Claro que no viven juntas, pero la culpa las engaña y envuelve de tal modo que logra confundirlas y regresar a aquel momento en que sí lo hacían.

Esta dramaturgia, activa mecanismos de pulsión constantes, no dejando un instante para reflexionar en el momento. Los silencios no existen, los espacios vacíos tampoco. Es tal el control que quieren tener estos personajes -sobre sí mismos y sobre los demás- que Azurmendi consigue plasmar dichas esencias en cada acción y reacción. Es entonces cuando los engranajes funcionan a la perfección, dotando a la pieza artística de completa ira, pasión, deseo, odio, amor y demás sentimientos que surgirán durante toda la disputa familiar.

Con respecto a las interpretaciones, quisiera resaltar a Cristina Dramisino y a Anahí Gadda -las cuales consiguen una unión no solo como madre e hija ni por sus textos en escena, sino por la fusión que se precisa como para que una obra dirigida por Jorge Azurmendi cobre el vuelo necesario y se tiña de luz-. Es este dúo el que debe seguirse a lo largo de las líneas de la historia y diálogos para saber el dolor tan profundo que aún no cicatriza, el aroma a niñez que no madura y las caricias no siempre presentes que todo lo perdonan.

Por el lado de la escenografía, el espacio físico les permite jugar con cada lugarcito del teatro, utilizando absolutamente todo como para recrear sensaciones y sonidos lo más reales posibles.

Tal vez lo que produzca un alejamiento entre el escenario y el espectador sea el haber conservado los nombres en inglés de sus personajes y lugares. Si esto se modificara, sin lugar a dudas, la identificación sería excelente y no habría que imaginar dónde está situada, geográficamente, cada ciudad.

Independencia es una obra de teatro fresca, ágil y con mucho por analizar en el plano psicológico, social y dramático. Cada persona podrá hacer su propio viaje e ir quitándose aquellas mochilas tan pesadas que se creía cargarían para siempre.

Mariela Verónica Gagliardi

Cosas de la lluvia1

Ficha Cosas de la lluviaUna historia romántica es lo que mantiene en vilo a los espectadores que conocen a estos encantadores personajes de Cosas de la lluvia (escrita y dirigida por Julián Bertero, con música de Joaquín Bertero).

Así es como dos desconocidos, se encuentran abrigados por un acogedor paraguas que les permite una mágica unión. Como en las novelas, pero en su realidad y bajo sus reglas.

Esta comedia musical brinda la posibilidad de viajar a través de diferentes melodías, dentro de las que se van describiendo ella y él para, luego, conformar un ellos.

Canciones que otorgan detalles de la historia y que le dan mayor dinamismo a la trama, bajo la que es posible soñar, anhelar y lagrimear junto a los desencuentros ocurridos en algunas de sus escenas.

Son varias las temáticas que se abordan en Cosas de la lluvia y, sin lugar a dudas que una de ellas es la felicidad. Dante la menciona con el adjetivo sincero de: embole. Quizás por ello se permita sufrir más de la cuenta o no defender un poco más su romance con Mariana.

Lo interesante de la dramaturgia es que no sigue un orden cronológico y, así, es posible sentir un poco más de adrenalina y suspenso. Un actor que tiene la necesidad de contarle al público cómo fue su ruptura de pareja y cada uno de los pormenores que rodearon esos momentos. Él junto a su novia, actriz también, que es sin ocultar, que brinda lo mejor de sí y que está en condiciones de prosperar gracias a su generosa personalidad.

Otro de los atributos de esta pieza artística es que entre los dos actores se van retroalimentando durante los monólogos que interpretan durante la historia de amor. De este modo, la comedia se apodera de la narración y las risas abundarán durante la mayor parte de la función.

Al igual que todo joven y persona, ellos se posicionarán sobre los ejes fundamentales de su pasado, los cuales hicieron de ellos quienes son ahora.

En ensamble de músicos, en vivo, convierte a la lluvia en la escenografía ideal para que los amantes se fundan en un beso de amor eterno -aquel que los salvará del más profundo dolor-.

La convivencia, la incertidumbre, las personalidades opuestas, el deseo, la pasión, una misma vocación, el trabajo y demás temas irán convergiendo como sucede en toda relación íntima. De a poco, cada cosa irá ubicándose en su lugar y lo que se creía finalizado podría continuar.

Nosotros, mientras tanto, podríamos jugar a determinar si ella debería perdonarlo o él ser menos intrigante. Pero, lo verdadero y puro reinará al llegar el final y los ubicará en el sitio que tanto deseaban ocupar. No como trofeo sino como necesidad imperiosa del corazón.

Mientras tanto, cada una de las canciones será representada por una escenografía diferente y sencilla de cambiar -de un momento a otro- para que se vaya ilustrando cada situación.

Cabe resaltar el impecable y gran trabajo de Belén Ucar, quien tiene -como siempre- la facilidad de demostrar su brillo y talento para la actuación y el canto, los cuales permiten que la historia se desenvuelva muchísimo mejor. Utilizando el lenguaje clownesco para ridicular ciertas cuestiones y hacer más llevaderas aquellas más trágicas. Así, su figura muestra presencia y ductilidad que se demuestran en cada uno de los personajes que encarna.

¡Cosas de la lluvia es realmente una obra encantadora que merece ser vista por toda aquella persona que sienta maripositas en la panza!

Mariela Verónica Gagliardi

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I Capuleti e I Montecchi7

Ficha I Capuleti e I MontescchiLas historias románticas tienen su encanto y atractivo. Pero, si a éstas les sumamos el contenido dramático y bélico, la sensación de tensión produce aún más motivación en el público espectador. Qué mejor que aguardar la llegada de ese momento en que los amantes se reunirán en un beso eterno.
En esta versión, con reminiscencias de la tradicional Romeo y Julieta, el libretista Felice Romani escribe un argumento que se basa en historias de diversos autores y, principalmente, en la leyenda inglesa titulada La trágica historia de Romeo y Julieta. Dicha versión se estrenó, por primera vez, en Verona en el año 1830.
La acción se sitúa y desarrolla en el Siglo XIII, en Verona (Italia) y tanto la estética como puesta en escena permiten que lo que más resalte sea la vocalización y música presentes. Y este es uno de los principales puntos a destacar: el bel canto que imperó en esta época y continuó hasta el Siglo XVIII en el país mediterráneo.
Resulta, probablemente, imposible no hacer comparaciones con la versión de Shakespeare -que tan arraigada está en nuestra cultura- y es entonces cuando el raciocinio falla por completo.
Para contemplar y disfrutar al máximo la presente ópera I Capuleti e I Montecchi (con libro de Felice Romani y música de Vincenzo Bellini) es necesario despojarse de toda crítica no constructiva y del machismo en que se tendría que considerar a Romeo encarnado por un hombre. Nada de eso ocurre ya que la talentosísima Cecilia Pastawski es quien interpreta al enamorado en lucha, constante, de su Giulietta (Rocío Giordano), la víctima, en sí, de toda la trama que logra conmover desde un extremo al otro del cuerpo de todo ser humano presente en la sala. Este es uno de los puntos más incisivos que pueden notarse a lo largo de la función lírica y que podrá dividir al público considerablemente. Incluso, fue el propio autor quien dictaminó que el papel de Romeo sea ejecutado por un mezzosoprano y he aquí la elección (que se llevó a cabo en las diversas interpretaciones por diferentes países) de que sea una voz femenina la que cante los pesares, los mayores logros y el deseo por dar todo hasta las últimas consecuencias.
Esta ópera consta de dos actos y la totalidad de la misma es de aproximadamente 3 horas. Durante este tiempo puede sentirse cómo las partituras cobran vida bajo la dirección de Jorge Parodi quien le otorga a las melodías un vuelo enorme, permitiendo que cada uno de los presentes podamos inmiscuirnos en la obra musical desde el preludio.
Nada más gratificante para oír que una orquesta demostrando su excelencia, en cada uno de los conciertos brindados en el Teatro Avenida, otorgándole la precisión, la firmeza y la pasión con que puede tocarse un instrumento para recrear una era tan pasada, un momento en que dos familias se enfrentarán y en que la culpa será de quien menos se lo espere.
El libreto de Romani se basa más en la batalla desatada entre ambos clanes y no tanto en el romance. Es entonces cuando se notará cómo un pacto de paz brindado por una de las partes, no será acatado por la otra y de ahí en más estallará por los aires la desgracia de envenenamiento ya conocida.
Una obertura que invita al género dramático y burlesco a la vez, en que se podrá sentir tranquilidad, felicidad y la complacencia de que cada personaje luchó hasta donde quiso.
Puede notarse al gran cantante Santiago Ballerini encarnando al primo hermano de Giulietta, Tebaldo. Vestido de caballero, dispuesto a defender lo “suyo” y a demostrar su amor egoísta una y otra vez. Luciéndose, una proyección realmente audaz en que se luce como tenor y expone su grandeza como artista, dibujando en el éter las melodías de sus cantos. Se siente, se vive, se palpita y el caudal de su voz pareciera no tener fronteras. Por ello es que avanza, pretende conquistar el corazón de su amada y defender su legado.
Mientras tanto, el “error” de Romeo de matar al hermano de Giulietta no será motivo suficiente para separarlos. Detalles que le otorgan al argumento una impronta femenina enorme, pero no por ello menos dramática. El desenlace ya es de público conocimiento y por ello no indagaré en dicha cuestión.
En cuanto a la decisión de vestuario, la misma también se encarga de desdramatizar el contenido de la historia y conseguir profundizar en los hechos en sí. Y, adentrándonos en la cuestión estética, resulta muy conmovedor el ingreso de la protagonista luciendo de novia, suplicando no llegar al altar y poder encontrarse con su verdadero y, por lo visto, imposible amor. Como piezas que debieran encastrar a la perfección, la familia Capuleti es la encargada de empujar, -de manera inconsciente, aunque no por eso menos brutal- a la Giulietta, haciéndola cometer su propio crimen. La sangre no aparece y, al contrario, el dolor parece absorber todo vestigio de sufrimiento pasado. El culpable será juzgado oportunamente aunque ya no a tiempo de evitar ambas muertes.
Un elenco increíble, que se completa con Walter Schwarz (Capellio) y Sebastián Angulegui (Lorenzo), quienes demuestran también sus destrezas vocales engalanando la noche en este emblemático teatro de Buenos Aires.
Cuando una pieza artística está bien llevada a cabo hay que decirlo en mayúsculas y este es el caso.

Mariela Verónica Gagliardi

 

Bacanes1

Ficha BacanesBacanes, un musical perruno (escrito por Nicolás Blampied y Matías Dinardo, dirigido por éste último) es una de las propuestas más innovadoras y entretenidas en cuanto al género. Resulta encantador el argumento, demostrando que la ternura no pasó de moda -al menos para el reino animal-.

Como dos mundo paralelos y, a veces irreconciliables, los humanos consumen manjares exóticos mientras los despreciados perros se consuelan uno a otro intentando no perder la esperanza de que, en algún momento, las cosas cambien a su favor.

Un elenco actoral realmente suspicaz, muy talentoso y que estamos acostumbrados a ver en escena en el teatro u otro espacio artístico. Por eso es que se produce un climax inmediato desde la introducción de Baco (el perro y dueño de la mansión en que se desarrolla toda la historia) con su guitarra, desde la que aflora su pesar en esta vida.

En segundo lugar, quienes contamos con más de veinte años podremos sentir una fuerte identificación con la década del 90´ en que se apoya y sustenta cada uno de los relatos y canciones de Bacanes. Desde las blusas, los colores, la moda que hoy en día nos puede parecer ridícula, hasta el más mínimo detalle, permiten que nos ambientemos en la época, en el estilo de sus melodías e incluso en los ritmos que bien podían escucharse tanto en teatro como en televisión. Y hago hincapié en esto último porque no siempre es sencillo narrar una era con canciones sin tener que recurrir a la palabra hablada. En esta oportunidad, la música cumple con el rol de protagonista -como debe suceder en una comedia musical-.

Matías Dinardo no solo escribe y dirige sino que también interpreta a un personaje emblemático de la historia, al igual que ocurre con los otros tres humanos (muy bien caracterizados y distinguidos entre sí). De este modo el ser bacán se convierte en una raza de mayor estirpe que la animal, hasta que ésta hace su merecido reclamo pretendiendo ser oída.

¿Quién dijo que un can no puede ser dueño de su casa?

Siempre los hombres se apropian de lo que su deseo ferviente de especismo les otorga. Quizás sea momento de que estas dos parejas se replanteen las decisiones que toman, quiénes son y por qué sienten aires de grandeza que nadie les da.

Sin lugar a dudas que los dos actores que encarnan a Baco y Vera (los perritos de la obra) se llevan toda la atención del público por su dulzura y ocurrencias. Movienzo la cola, saltando sin parar y moviéndose al igual que uno real. Así es encantador que un apocalipsis irrumpa, para que lo escondido u ocultado pueda salir a la luz y hacerse oír de una vez por todas.

El maltrato en todas sus varientes no debería existir, pero existe. Y en lo que respecta al maltrato animal menos tendría que tener lugar en el universo ya que son seres más indefensos en un punto. Imaginen por un instante a un perro morder a su amo. Sería condenado, probablemente con una sentencia de muerte, pero si se tratara de un hombre dañándolo no valdría ni un segundo de parpadeo.

Existen las injusticias morales y Bacanes es un plato fuerte para pensar, profundamente, en ellas. Para tomarse las cosas con el peso que se merecen y darle a una “mascota” el amor que se merece o la libertad para que pueda ser feliz.

¿Por qué unos deben permanecer en prisión para que otros sean “libres? ¿O será que la libertad tiene más que ver con las ataduras mentales y para demostrarle al mundo cuán vivos son deban tomar decisiones erróneas?

Una mesa de estilo, larga y maciza hospedará a estos humanos que encontraron un espacio para hacer rodear su malicia, sus caprichos y la posibilidad de mandar para sentirse alguien.

El manifiesto en este caso es a favor de los cuadrúpedos que ladran de diferentes formas y consiguen cantar sus sueños. Probablemente sea demasiado tarde para cumplir algunos, aunque no para darse cuenta al lado de quiénes no está bueno permanecer.

En definitiva, todos nos cruzamos por algo y para algo.

Mariela Verónica Gagliardi

Jorobado7

Ficha JorobadoJorobado, el encierro de un cornudo (versión libre del cuento El Jorobadito, de Roberto Arlt) es un unipersonal (creado e interpretado por Claudio Pazos) que toma el argumento del texto original pero desde una arista diferente. En esta ocasión, el hombre desdichado -y no me refiero a Rigoletto- se encuentra encerrado, sin poder huir de donde está y con varios interrogantes por resolver. Su ira es uno de ellos y es que aún siente la imperiosa necesidad de mostrarse resentido, dolido y un tanto precipitado.

La proyección que realiza el hombre en el jorobado es de tal dimensión que no consigue terminar con el asunto que lo está afligiendo: el amor o desamor hacia su novia.

Es tal la locura que se apodera de estos seres que pueden sentir la agarofobia desde lo más profundo.

Todos deben recordar el primer y casual acercamiento entre el jorobadito y este hombre, en un bar. De ahí en adelante, el favor tan extraño y tenaz que éste último le pide al primero y que no se cansa de reiterarla.

El genio y talentoso Claudio Pazos consigue acercarnos a cada uno de los personajes del libro de Arlt, pero algo cambiados. Su imaginación ha tomado lo más relevante y les ha otorgado la gracia necesaria para que nosostros como espectadores podamos ingresar en el universo del autor desde un comienzo. Es tan así el efecto que produce Pazos que la sala más preciosa y original del Teatro La Comedia, se convierte en un lugar distinto, con una atmósfera increíble y muy bien lograda.

Es posible que odiemos al jorobado o no, de acuerdo a los atributos que se detallan sobre su persona, pero lo que resulta ineludible es el carácter violento de su nuevo «amigo», quien se cree con total impunidad de maltratar a otra persona por el simple antojo de considerarlo indigno de respeto.

Entonces es posible sentir la asfixia -conseguida por diferentes objetos de la puesta en escena-, verlo suplicar, notar la aparición del corcovado, sus dolencias y aflicciones, la sorna con que ambos personajes se manifiestan, unos tacones rojos para vestirse de pura y la ilusión de una boda que no es posible que ocurra.

Una marcha, no nupcial, que permite oír las voces de estos hombres, sus justificaciones y el placer de terminar con otra vida cuando no se puede con la propia.

Este cornudo sabemos que no es tan y que manipula la realidad a su gusto para esconder su cobardía. Quizás su mayor disgusto sea toparse con un extraño y saber que sus intereses no son los suyos y que su imperfección física no lo tortura como al otro.

Mariela Verónica Gagliardi

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En ciertas ocasiones, hay tantas verdades por comunicar que, para que suenen más sutiles y lleguen a un mayor caudal de personas se utiliza el canto. Pero el canto como modo de evocar, de buscar, de indagar, de convencer acerca de determinadas cuestiones sumamente importantes para el desarrollo humano. Sin lugar a dudas que la educación es esencial en esta vida.

Aunque, la educación, no tomada como sinónimo de escolarización sino de ensañanzas impartidas de unos a otros o asimiladas de diversas maneras.
Mundo redondo (de Roberto Peloni) no es solo un homenaje a la poética y música del reconocido grupo de rock nacional (Redonditos de Ricota) sino un modo de quitarle polvo a tantos temas supuestamente archivados.

Así es como se puede disfrutar plenamente de un musical -con letras famosas, de Patricio Rey, aggiornadas a las escenas en que se va desarrollando la controversial historia-.

Un grupo de estudiantes se rebela contra el sistema tradicional y todo el orden establecido empieza a ser juzgado una y otra vez… hasta que el rebaño deja de obedecer y empieaz a pensar. Diferentes tipos de manipulación que hacen someter a los más débiles e ignorantes, son mostrados con total crudeza y el musical toma el vuelo necesario para que toda la pasión reinante en la juventud pueda hacerse cargo de lo que le toca: del poder real que tiene para conseguir cambiar lo que no ayuda en absoluto al aprendizaje.

La figura de la maestra-directora que con su puntero señala, determina, ejecuta y aniquila.

Y vas corriendo a la deriva (Ji ji ji), es una de las frases que más resuenan en mi cabeza, como pudiendo imaginar que la ficción y la realidad se fusionan en un punto medio en que ya no se distingue el pesar del asombro, la irremediable de lo inmediato, lo fugaz de lo eterno.

Correr para escapar, pero sin saber a dónde ir, sin comprender para qué sino solo un supuesto por qué.

Mientras los cuerpo simulan su desnudez, desprovistos de ropa que los cubra, éstos se unen, se distancian, danzan, ocupan un pupitre y caen rendidos al suelo: como un rebaño, como un único rebaño.

Talento y más talento, como si se tratara (y efectivamente lo es) de un semillero de artistas que todo lo pueden.

Imposible resaltar a uno por encima de los demás ya que es un trabajo teatral exquisito, perfecto y que dan ganas de ver más de una vez. Como una rueda de ferrocarril que nos va llevando hacia uno u otro lugar, apoyándose en en argumentaciones melódicas que hacen más llevadera la temática vigente. Así, el control, la manipulación, la digitación y el deseo de una minoría «poderosa» puede vislumbrarse en escena; y, su contrapartida se observa en esos cuerpos gastados y cansados de obedecer sin recompensa alguna.

Las voces se hacen eco y los arreglos musicales surten un efecto ideal para que Mundo redondo sea una exploración hacia diversos planos de la vida, del que se van ramificando subtemas, hasta concluir sintiendo la naturaleza, sus fragancias y frescura.

Destreza es lo que sobra y sueños por cumplir es lo que se espera, aunque mínimamente giren en torno al respeto por el «otro», un otro que escucha, que siente, que ve y que, por sobre todas las cosas, existe.

El mundo es de la forma que cada quien pueda imaginarlo, pensarlo y reformularlo. Esto es lo que Los redonditos de ricota hicieron a lo largo de su larga carrera musical y es lo que el gran Peloni logró capturar.

Esa esencia infinita que huele a todo lo que cada humano pueda absorber en su memoria y corazón.

Idea, puesta en escena y dirección general: Roberto Peloni
Elenco: Ana Victoria De Vincentiis, Paula Dopico Díaz, Agustina “Seku” Faillace, Carolina Gómez, Laura Manzini, Ignacio Mintz, Belén Pasqualini, Roberto Peloni, Francisco Ruiz Barlett
Arreglos vocales: Raúl Oliveira
Arreglos musicales y versiones: Javier Arias

Mariela Verónica Gagliardi

TEATRO ADULTOS

Obras circuito comercial

APOLO

Av. Corrientes 1372

El otro lado de la cama

De D Serrano, con N Vázquez, G Accardi, B Rojas, S Pachano. Director: Manuel Gónzalez Gil. Director musical: M Bianchedi

Jueves 21, viernes y sábados 20 y 22.30, domingo 20.30 hs

ASTRAL

Av corrientes 1639

Bossi Big Bang Show 2016

Con Martín Bossi. Participan: Manuel Wirtz y Adriana Brodsky. Director: Emilio Tamer.

Jueves 20.30, viernes 21.30, sábado 20.30 y 23.30, domingo 20.30

ASTROS

Plumas en la noche. ¿Querés reír?

Aníbal Pachano, Chiqui Abecasi, M Russo, M del Prado, Flor Marcasoli, C Ciardone y gran elenco.

Jueves y viernes 21, sábado 20.30 y 22.45, domingo 20.30

BROADWAY

Av Corrientes 1155

Franciscus. Una razón para vivir

Bredice, Salles, Otero, Aste, Picchio. Mas de 50 artistas en escena, 12 músicos en vivo. Director artístico: N Aleandro. Director general: F Mendoza.

Miércoles a sábados 21, domingo 20 hs

EL NACIONAL

Filomena Marturano

De E De Filippo. Version de D Mañas. Con Claudia Lapaco, Antonio Grimau, V Dalessandro, M Mayer y gran elenco.

Director: H Tritek.

Miércoles, viernes y sábado 20, domingo 18.30 hs

YIYA el musical

Libro: Osvaldo Bazán. Música: Ale Sergi. Con Karina K, Fabian Gianola, Tomás Fonzi y Patricio Contreras. Director: Ricky Pashkus.

Jueves a domingo: 20.30 hs, viernes y sábado 22.15

GRAN REX

Av Corrientes 857

Viejos hazmerreíres – Antología. Les Luthiers

Viernes y sábado 21 hs

LA COMEDIA

Rodríguez Peña 1062

Coach

De Jose Glusman. Con Pablo Alarcón, Manuel Callau, Coni Marino. Director: Manuel González Gil.

Jueves a sábado 21, domingo 20.30 hs

LA PLAZA

Av Corrientes 1660

Yo soy mi propia mujer

Julio Chávez. Director: Agustín Alezzo. De Doug Wright. Version: F Masllorens, F González del Pino.

Jueves 20.45, viernes 20, sábado 22 y domingo 19 hs.

Lovemusik

Elena Roger y gran elenco. Música: Kurt Weill, libreto Alfred Uhry, director Jonathan Butterell.

Miércoles y jueves 20.30, viernes y sábado 20 y 22.15, domingo 20 hs.

La omisión de la familia Coleman

Con C Maresca, M Odorico, I Lavalle, F Sala, T Kiper, D Faturós, G Ruíz, J Castaño. Libro: Claudio Tolcachir.

Viernes 22, sábado 20, domingo 21 hs.

LICEO

Av Rivadavia y Paraná

Parque Lezama

De Herb Gardner. Con Luis Brandoni, Eduardo Blanco y elenco. Versión y dirección: Juan José Campanella.

Miércoles a viernes 20.30 hs, sábado 19.30 y 22.15, domingo 19 hs.

LOLA MEMBRIVES

Av Corrientes 1280

El quilombero

De F Veber. Versión: F Masllorens y F G del Pino. Con Nicolas Cabre, Marcelo De Bellis. Director: Arturo Puig.

Miercoles y jueves 21, viernes 20 y 22, sábado 20.30 y 22.30, domingo 20.30 hs.

MAIPO KAABRET

Esmeralda 443

Cita a ciegas

Con L Mundstock, M Zito y elenco. Director: S Prada.

Martes 21 hs.

MAIPO

Esmeralda 443

Ay amor divino

Con Mercedes Morán. Director: Claudio Tolcachir.

Estreno 10 de junio

METROPOLITAN CITY

Av Corrientes 1343

La chica del adiós

Diego Peretti, Paola Krum, Bonafina, Palacios. De Simon. Version: F Masllorens, F G Del Pino. Director: Claudio Tolcachir.

Miércoles a sábado 20, domingo 19 hs.

Nuestras mujeres

Guillermo Francella, Arturo Puig, Jorge Marrale. Director: Javier Daulte. De E Assous. Versión F Masllorens y F G Del Pino.

Miércoles y jueves 20.30 hs, viernes 21, sábado 20.30 y 22.30, domingo 20 hs.

Bajo terapia

De M Del Federico. Director: Daniel Veronese.

Con Lois, Cymer, Figueras, Diaz, Portaluppi, Lopilato.

Jueves a sábados 22, domingo 21 hs.

MULTITEATRO

Av Corrientes 1283

El padre

De Florian Zeller. Versión: F Masllorens y F G Del Pino. Con Pepe Soriano, Carola Reyna y elenco. Director: Daniel Veronese.

Miércoles a sábado 20, domingo 19 hs.

Tres

De Juan C Rubio. Con Silvina Bosco, Patricia Echegoyen, Viviana Saccone y Santiago Caamaño. Director: Corina Fiorillo.

Miércoles a viernes 21 hs, sábado 21 y 23, domingo 21.

Toc toc

Directora: Lia Jelín.

Miércoles a viernes 20, sábado 20 y 22.30, domingo 20 hs.

¡Demoledor!

Campi, el unipersonal. De y dirigido por Martín Campilongo.

Viernes y sábados 22 hs.

Le Prenom (el nombre)

De M Delaporte, A de la Patelliere. Version: F Masllorens y F González Del Pino. Director: Arturo Puig.

Miércoles a viernes 20.30, sábado 20.30 y 22.30, domingo 20.30 hs.

PICADERO

Pasaje Santos Discépolo 1857

Vigilia de noche

De Lars Norén. Con: Luis Machín, Pilar Gamboa, Walter Jakob y Mara Besterlli. Director: Daniel Veronese.

Martes 20.30 hs.

PICADILLY

Av Corrientes 1524

Casa Valentina

Version: Masllorens, G Del Pino. Con: Gustavo Garzón, Fabián Vena, Diego Ramos, Nicolás Scarpino, Boy Olmi, Roly Serrano, Pepe Novoa, Maria Leal, Mariela Asensio. Director: José Muscari.

Miércoles a viernes 21, sábado 20.30 y 22.30 hs, domingo 20.30 hs.

REGINA

Av. Santa Fé 1235

La casa de Bernarda Alba

M R Fugazot, E Mazer, S Kutika, K Alemann, E Waliner, M Ardu, M Prommel, D Maradona, L Espínola. Adaptación y Dirección: J M Muscari.

Jueves y viernes 21, sábado 20 y 22, domingo 20 hs.

TABARIS

Av. Corrientes 831

Como el culo

Estreno 25 de mayo

Con D Aráoz, W Quiroz, F Raggi, D Reinhold, N Scarpino, D Suárez, J Vallina, M de la Cruz. Director: Manuel González Gil.

Miércoles, jueves y domingo 20.30, viernes 21.30, sábado 20.30 y 22.30 hs.

Lizy Tagliani

Con Celeste Muriega y Jorge Moliniers.

Viernes 21, sábado 21 y 23, domingo 20 hs.

Conversación sobre el Teatro como Resistencia cultural

Panel: referentes de Teatro Abierto y jóvenes discípulos de Alejandra Boero que están al frente de salas teatrales.

Martes 24 de mayo 18.30 hs

Teatro Andamio90

Paraná 660, CABA

Inscripción previa: llamano@andamio90.edu.ar

Actividad gratuita. Cupos limitados.

Roberto Tito Cossa

Agustín Alezzo

Rubens Correa

Hugo Urquijo

Hector Calmet

Referentes de :

Moscú Teatro Escuela

Andamio 90

Machado Teatro

El Archibrazo

Teatro El Duende

Timbre 4

Quintino Espacio Cultural

Teatro La Carpintería

NoAvestruz Espacio de Cultura independiente

Centro Cultural Matienzo