*** SEPTIEMBRE 2025 ***


en el ciclo “Música al atardecer”

Juan Cruz Pérez Pardo, guitarra + voz
César Branda, bajo + coros
Carolina Flechner, batería + coros

Domingo 2 de diciembre – 18hs

Palais de Glace
Posadas 1725 CABA

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

(Se retiran desde una hora antes del show)

Romina Pomponio y Damián Rovner
AYNI COMUNICACIÓN
Agencia de Prensa y Gestión Cultural

Visitarán el programa la actriz Ana María Castel («Yerma», «Noche de Reyes») quien está protagonizando «La Tormenta» con dirección de Roberto Aguirre y Daniel Suárez Marzal en el Centro Cultural de la Cooperación; y Constanza Miguel, productora de «Popera» actualmente en cartel en el Centro Cultural Ricardo Rojas, y de «Frustrados en Baires» y «Las mujeres de Fellini», entre otras.

TEATRO COMO EN LA RADIO es un magazine semanal dedicado íntegramente al teatro. Se emite todos los lunes de 20 a 22 hs por FM Dakota 104.7 con la conducción de Hugo de Marco y Marcelo Castiglioni, la co-conducción de Valeria Ambrosio, la participación de Luciana Vela y la reciente incorporación de Teresa Gatto como columnista.

Un programa hecho por actores, que ofrece profundas entrevistas a actores y directores de la escena nacional, y también secciones de Radioteatro, Debates, Cartelera, Actualidad y Sorteo de entradas para los mejores espectáculos. En septiembre de 2012 cumplió dos años de emisiones ininterrumpidas.

Quizás les pase que al escuchar música nacional, se sientan identificados con un músico u otro. A veces, ni siquiera saber por qué se siente atraído por ciertas melodías o por qué unas estrofas nos rememoran a una época determinada de nuestras vidas.

Me atrevo a decir que es imposible no sentir felicidad al escucharla a Julia Zenko entonar distintos poemas, al mostrarnos su sonrisa gigante y sus ojos que desean ir aún más allá de lo que dice.

Es puro arte lo que ella hace y no porque yo lo diga, sino porque se siente, porque se ve, porque el público se estremece y porque si pudiéramos pedirle que se quede durante horas cantándonos, los haríamos.

Hace unas horas se presentó en Velma Café (Gorriti 5520 – C.A.B.A) y nos brindó un recital muy diferente a los anteriores. En esta oportunidad, compartió el espacio con sus hijas, Laura González y Elis García, bajo la consigna del show: «Juntas somos más».

Una morocha y de pelo lacio, la otra rubia y con pelo enrulado. Son dos estilos muy diferentes, estéticamente, y a nivel vocal, si bien tienen matices distintos, apuntan a un mismo objetivo: conmover y endulzar, al igual que lo hace su madre.

Fue mágico lo que pudieron lograr, deslizándose por las tablas, cambiando su vestuario, mirándose entre ellas, compartiendo gestos, pareceres, diálogos y una inmensa aprobación de que su idea fue la indicada.

Estas dos mujeres, también son cantantes así que se puede denominar un trío lo que vivenciamos durante el recital. La primera canción de la noche fue: “Me enseñaron todo mal” (Cambios, 1986). Este tema, trata justamente de los contenidos que los adultos enseñan a los pequeños, de memoria, sin siquiera razonar. Si bien esta canción es de casi 30 años atrás, podemos darnos cuenta cómo siempre existió el mismo conflicto entre lo homogéneo y lo diferente. «Me enseñaron todo mal», también, es la introducción en la obra de teatro «Cómo te explico» de Gustavo Salgado -la cual trata sobre las falencias de la enseñanza en los colegios, desde hace tiempo atrás-.                                                                 Luego continuaron otros éxitos como: “No quiero arrepentirme” (En tiempo real, 1991) y “Crecer con todo” (Crecer con todo, 1987). De la mano de Laura, comenzó “Encuentros y despedidas” (Los elegidos, 2009), pero antes nos contó una anécdota de su viaje a La Habana (Cuba), en el cual conoció a mucha gente y le agarró melancolía al no saber si la volvería a ver alguna vez. Pero al finalizar esta canción, apareció su hermana Elis -vestida de vaquera- con “Viento del sur” (En tiempo real, 1991). Ella, con su chispa, no se detuvo a hacernos una introducción. Simplemente amenizó con su coreografía, la cual tuvo que hacer también Laura. Lo interesante del show fue ver cómo una de ellas comenzaba a cantar y luego las demás se acoplaban con coreos u otra parte del tema. Pero, como era esperado, Julia Zenko, nos cantó, sola: “Todos los días un poco” (20 grandes éxitos, 1997).

Otro punto importantísimo es que, el recital, en ningún momento tuvo altibajos. Los dos pisos del Velma se llenaron y no había lugar ni para una persona más. Debemos admitir que fuimos privilegiados al estar allí, ante tal esplendor artístico. Después, continuó, Julia con “Canto versos”, canción que canta junto a Luis Gurevich y que formará parte de su próximo disco.

La puesta en escena y el repertorio escogido, formó una historia que se podría seguir contando con palabras pero que es más bonito y placentero dejarse llevar personalmente. El show no tuvo ningún descanso, ni para los músicos ni para las tres vocalistas. Solo se detuvieron a tomar un poquito de agua y sus voces siguieron proyectándose en el espacio. Los músicos que estuvieron presentes son: Horacio Montesano (Guitarra), Pablo Barbieri (Batería), Agustín Roy (Piano) y Pablo Giménez (Bajo); quienes no solamente le dieron ritmo y trascendencia al recital sino un profesionalismo  y talento enormes.

En cuanto a la historia que se contó, la podríamos dividir en dos: una primera parte llena de sentimentalismo, heridas, emoción, amor y búsquedas internas. En cambio, la segunda parte, fue un optimismo al presente vivido por cada uno, unas ganas de seguir adelante sin mirar atrás.

Esto lo demuestran: “Si pudiera elegir” (20 grandes éxitos, 1997), “Samba del Río de la Plata” (Crecer con todo, 1987), “Con las alas del alma” (Los elegidos, 2009), “Juntos es más fácil” (Los esenciales, 2003) y “Dale alegría a mi corazón” (20 grandes éxitos, 1997).

No se hicieron desear para el bis compuesto por Fito Páez. No les hizo ni les face falta sentirse más grandes, porque son Grandes.

El próximo viernes 23 a las 21 hs, tenés la última oportunidad de vivir este espectáculo, con el corazón y los cinco sentidos.

Mariela Verónica Gagliardi

Cuando salí de la función, la noche estaba linda y me invitó a caminar un poco, me propuse prestarle precisa atención a quienes anduvieran de a dos, en situación de “cita” o en una salida de alguna pareja, para reconocer en la realidad lo que me dejó la obra ¿Qué quieren las mujeres?, para ver cómo son las relaciones hoy en día.                                               Increíblemente, los primeros dos que me cruzo, estaban sentados en un banquito en una plaza, tomando un helado. El pelado le decía a la morocha “y porque la mina es así el chabón se comportó de esa manera”. Bien, me llevo la frase, queda rebotando en mi cabeza. La segunda pareja, ya entrada en edad, pareja de hace años. La señora lo tenía agarrado del brazo y hablaba sin parar, él, callado, miraba fijo el camino. Bien, cotidianeidad aburrida, maldita rutina, me quedo con esa imagen. La tercera, hombre perro guardián, preocupado por la estética, camina en musculosa dejando ver sus tubos trabajados, literalmente llevando a su hembra por la cintura, y en vez de mirar a la hermosa mujer que tiene al lado, mira preocupado que nadie se la mire. Está bien, me quedo con estos tres ejemplos donde no vi felicidad, y reflexiono:  ¿porqué no podemos ponernos de acuerdo hombres y mujeres?

Estas mismas preguntas se hace el actor, José Minuchin, durante la obra, cayendo siempre de nuevo en la no respuesta, en el interrogante eterno, en el sabor insípido que tiene la lechuga cuando la comemos solos. Esta pregunta sin respuesta que ya se hizo Sigmund Freud y que se la preguntó el resto de la humanidad, de ambos sexos, es el disparador hacia una interpretación, un esbozo de posibles réplicas, un desencadenante de historias y ejemplos de momentos claves entre hombres y mujeres, que le pasaron a los amigos del actor, que se reduce en todos los hombres, en el hombre.

¿Por qué siempre nos piden otra cosa?, se pregunta este hombre que -de traje en el escenario- va de un costado al otro y al medio, representando distintos tipos de hombre y, dándonos a los espectadores, sobrados ejemplos que nos hacen caer en la risa, en la identificación y en la reflexión. ¿Por qué nos piden que seamos distintos a lo que somos? A hombres, a mujeres, que cambiemos, que así no seamos, que no hagamos esto o aquello, que no nos pongamos esa ropa, que no elijamos, que mejor elijo yo, vos nada, que por qué sos así, y cómo voy a ser, soy como soy, y así se supone que me quisiste una vez, ¿por qué lo que ayer era futuro hoy ya no sirve?

Una obra que principalmente es comedia, que el público se ríe, sintiendo afinidad con lo que el personaje representa, porque seguramente le pasó algo parecido o  ya ha escuchado comentarios similares, porque el teatro, al fin y al cabo, es eso. Es un espejo exagerado y burlón de lo que somos. Pero también podemos encontrar en la obra, poesía y mucha reflexión, incluso las mujeres pensar en qué no quieren los hombres de nosotras, y es, al mismo tiempo, una tragedia, porque ese personaje que vemos, sufre, sufre porque no puede dar con ese amor real.

La función del sábado 17 de noviembre en El Club del Teatro (Mar del Plata), fue la última presentación de ¿Qué quieren las mujeres? Esta que pasó fue la sexta temporada de este trabajo, con textos y actuación de José Minuchin y dirección de Mariano Moro, también dio una gira internacional y salió premiada al Mejor espectáculo de Humor en el IV Festival Iberoamericano de Teatro 2008. Actualmente José trabaja en otra obra, que se presentará en febrero del año que viene.

Melisa Morini

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