*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Archivo para la Categoría "Danza"

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Desenmascarando lo peor del ser humano

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Mi lengua se tuerce por no declarar”.

Aprendí a mentir, cualquier sentir, a destrozar la ilusión de un semejante”.

Viva la careta, la burla, el desparpajo y la impunidad, vivan las sonrisas falsas con dientes falsos”.

Voy a decir las primeras y las últimas verdades: ¡la mentira!”

Talento y más talento es lo que hace de ¡Viva la mentira! (dirigida por Aimé Percícula) una obra teatral muy buena, en la que los diferentes matices se complementan, se fusionan, se agrupan y disuelven. Todo es posible cuando la elección de texto es deleitosa, variada y sin producirse altibajos durante la función.

La ironía es el ingrediente principal y fundamental para que nos podamos reír (hasta el hartazgo) de la muerte, hacerle pito catalán, demostrarle que es una pavada temerle por anticipado así como tenerle lástima a los seres más desfavorecidos.

Viva la mentira refortalece una vez más la noción de hipocresía, dejando en evidencia al humano y su complacencia.

Desde los coloridos y específicos vestuarios que luce cada una de las actrices, hasta los objetos que utilizan (no solo para decorar sino más bien para componer sus personajes y remitirse a momentos determinantes) hacen relucir aún más sus dotes.

Cada sketch no es un abrir y cerrar de ojos sino una puerta que se abre lentamente para luego conectarse con la habitación de al lado y hacernos dar cuenta que, en verdad, no estamos observando desde afuera, sino desde el lugar en que se desarrollan tales atrocidades, sentires, gritos, súplicas y sufrimientos.

Resulta que no todo está en la cosmopolita ciudad de Bs.As, sino mucho o casi todo. Quizás sus grandes teatros, espacios artísticos y amplias avenidas cumplan la misión de distorsionar la realidad. Y con esto no quisiera hacer una escala de valores, sino poner en evidencia que en el Conurbano existe un semillero de actores que son súper talentosos, que reman a diario contra viento y marea, que inauguran espacios en diferentes sitios y pueden no solo darse el gusto sino vivir de su amada profesión.

Hace unos meses conocí Ubuntu -un pequeño y gran lugar que se dedica exclusivamente al teatro- en pleno centro de Ramos Mejía. Y lo que sucede con este barrio es que me remite a mi infancia, a mi adolescencia y ahora a mi adultez. Porque es un entorno precioso y en el que tuve la posibilidad de conocer al grupo Las Torcidas, un elenco que actualmente está girando con una obra genial, en la que cuatro actrices (Mara Nievas, Nadia Saade, Mercedes Fittipaldi y Lina Ferrari) interpretan monólogos de Alejandro Urdapilleta: La hija de la mucama, La mamanis, La llorona y Los caminos que conducen a los ataúdes.

Y sí, hay demasiado humor por todos lados, pero el bueno no abunda y, considero que interpretar al genio de Urdapilleta no es nada fácil. Fue así como cada una de las actrices compuso de pies a cabeza un personaje y ocurrió algo sensacional: como si se tratara de cuatro completas desconocidas, se pelearon, se disputaron, se cruzaron, se corrieron del medio y todo en pos de unos segundos más de fama.

No quisiera ponerme a juzgar quién estuvo mejor que quién porque cada una de las mujeres supo transgredir y traspasar la escena para conectarse con lo más profundo de su monólogo y situación. Entonces, en todo caso, sería una crítica injusta ya que por gusto personal podría escoger un relato que me agrade más y eso me derive en señalar a la mejor actriz.

¿Qué sucede cuando un cuerpo expresa desde la voz y lo gestual, completamente?

¿Qué pasa cuando vemos a una niña en el cuerpo de una mujer, a una viejita en el cuerpo de una joven, a una linyera arrastrando la vida y viéndola pasar?

Ahí está Urdapilleta pero un poco más moderado, no tan cruel. Podríamos decir que un tono más familiar, como para que alguien que jamás lo vio y/o escuchó, pueda no salir despavorido.

Sus extremidades se desplazan, se aferran al suelo o separan de él. De repente podemos imaginarnos estar en el sitio al que nos trasladan cada uno de sus recursos aplicados. Pareciera ser que la venganza se fue apoderando, con el tiempo, para no soltarlas jamás.

A su vez, el resentimiento es la gasolina perfecta para que estas locas de atar puedan sacar a flote sus planes macabros, hacernos descostillar de la risa y darnos la oportunidad de sentir al humorista ahí.

Mariela Verónica Gagliardi

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Artes escénicas en el Club Cultural Matienzo

NUNCA JAMÁS HOTEL
De Diego Palacios Stroia.
Trip Road escénico de fuego y velocidad. Aires de David Lynch, Tarantino a Stranger Things en una obra alucinante. Miranda y Próspero, pareja de maleantes de poca monta, pasan su luna de miel metiendo caño por las rutas del interior. Un mapa desteñido, sustancias y un robo accidentado los llevan a la vieja Ruta 11, donde en misteriosa noche se chocan con Peter, un pueblerino que promete hospedaje a cambio de que lo lleven al hotel “Nunca Jamás”.
Martes y jueves de octubre, 20.30 hs

MIS DÍAS SIN VICTORIA
de Belén Arena. Un amor lésbico frustrado, una obra destruida, tres intentos de suicidio. Un diario escrito con el alma consumida y la creencia absurda de que todo sería todo en pos del arte. Viernes de octubre y noviembre, 20 hs

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Work in progress del proyecto seleccionado en la convocatoria T E S Montaje Escénico, de María Jesús González. En colaboración con la Embajada de Chile en Argentina, Centro Cultural Matta.
Martes 15 y 22 y jueves 17 y 24 de noviembre, 20.30 hs.

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Función gratuita del taller de danza CTBA

Los alumnos del Taller de Danza Contemporánea del Teatro San Martín se presentarán en el Espacio Cultural Julián Centeya.

 El viernes 16 de septiembre a las 20.30 hs., el Taller de Danza Contemporánea del Teatro San Martín –que dirige Norma Binaghi– ofrecerá en el Espacio Cultural Julián Centeya (Av. San Juan 3255), un espectáculo con entrada libre y gratuita.

 Estará integrado por coreografías de diferentes técnicas, estilos y lenguajes, que en su conjunto acercarán al espectador un amplio universo compositivo, desde diversas poéticas y búsquedas personales, dentro de un perfil contemporáneo.

 

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III Festival Oeste en Movimiento

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ESTRENO EN ARGENTINA: DESDE EL 7 DE SEPTIEMBRE Y POR 4 UNICAS SEMANAS EN EL MAIPO KABARET

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UN ESPECTÁCULO ÚNICO, DIVERTIDO E IRREVERENTE DONDE EL TANGO SE ENCUENTRA CON EL MIMO Y LA DANZA

LOS GUARDIOLA

A pesar de ser habitués desde su formación en 2003 de los más importantes festivales de Europa y Asia,  el dúo Los Guardiola compuesto por Marcelo Guardiola y Giorgia Marchiori nunca han actuado en Argentina con un show propio. Luego de sus últimas presentaciones a Italia y Francia, y antes de continuar con la gira que los llevará en octubre nuevamente a esos países y a Qatar, Los Guardiola presentarán su show en el Maipo Kabaret durante cuatro únicas funciones los días 7, 14, 21 y 28 de septiembre a las 21 hs.

Marcelo Guardiola es bailarín, actor, músico y director teatral y el creador de la investigación “Tango-Teatro” que desde 1999 tiene como objetivo la creación de un nuevo tipo de espectáculo que integre la música, la danza y la poesía del tango. Giorgia Marchiori es bailarina, actriz, coreógrafa y doctora en filosofía. Ambos han integrado en 2003 este dúo, cuya originalidad reside en contar una historia a través del mimo y la danza.

En 2004 recibieron en Buenos Aires, el diploma de honor «Milongueros-bailarines: Nueva Generación», y fueron declarados de Interés Cultural por la Secretaría de la Cultura de Presidencia de la Nación.

En el 2016 la Academia Nacional del Tango de la República Argentina les otorga el Auspicio Institucional como «Artistas de tango que difunden la cultura tanguera» algo que vienen realizando en Argentina, Brasil, Chile, Dinamarca, Eslovenia, España, Francia, Inglaterra, Italia, Qatar, Rusia y Suiza.

UNICAS FUNCIONES: 7, 14, 21 y 28 de septiembre a las 21hs.

MAIPO KABARET – Esmeralda 443

Localidades: $ 350 / $ 250 / $ 150.-

En boletería del teatro, o llamando a PlateaNet 5236-3000

VISA y VISA DÉBITO Tarjetas exclusivas.

MARCOS MUTUVERRIA
Prensa / Duche&Zárate

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Últimas 3 semanas de La Corporación, de Ramiro Cortez y Federico Fontán (Los Cuerpos)

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LA CORPORACIÓN
El nuevo espectáculo de Ramiro Cortez y Federico Fontán (Los Cuerpos)

Hasta fines de agosto, los jueves a las 22.15 hs.en Timbre 4 -México 3554, Boedo- se presenta La Corporación, el nuevo espectáculo de la dupla de talentosos coreógrafos y bailarines Ramiro Cortez y Federico Fontán –creadores de Los Cuerpos- que está cosechando muy buenos comentarios entre la crítica y el público.

Aquí no hay más que un cuerpo que intuye su amenaza. Un cuerpo que muta, reacciona y despliega sus alarmas. La brutalidad, la tensión, la potencia, la rebeldía, la unión. ¿Hay diferencia acaso entre el caos y el aislamiento?

Dicen Cortez y Fontán sobre la obra: «La corporación es la segunda parte de una trilogía. La primera es un dúo, Los cuerpos, donde exploramos los intentos primigenios de fusionarse, de ser uno. Esos cuerpos no andan con delicadezas, y sin dar tregua al erotismo, rozan con una emotividad brutal.
La corporación es el segundo paso de esta triada. Para nosotros, es la multiplicación, la viralización, organismos que cambian de forma, evolucionan, se fecundan, se reproducen. Una transformación continua desde el conflicto que reside hasta en la partícula mas pequeña de vida. Existe la fluidez y también existe la lucha para sostener lo vital y alejar la amenaza, la enfermedad. Acá hay humanos o alienígenas o pequeños organismos yendo a la batalla. Micro y macrocosmos enredados en una paradoja de sentido. Hay dos opciones, revertirse y volver al principio, o avanzar a un futuro incierto.»
LA CORPORACIÓN
Ramiro Cortez – Federico Fontán
Funciones: Jueves de agosto, 22.15 hs.
TIMBRE 4 – México 3554, Boedo.
Reservas: 4932-4395 / Alternativa Teatral
Entrada general $180 /Desc. Est. y Jub.

Ficha artístico-técnica
Intérpretes: Abril Lis Varela, Ariel Calderón, Diego M. Gómez, Emanuel Zaldua, Jazmín Cañete, Julieta Ciochi, Juliana González Carreño, Lucila Sol Roberto, Lucía Giannoni, Mauro Podestá, Natalia López Godoy, Paz Masi, Rocío Mercado, Sebastián Reinoso Salinas, Victoria Castelvetri.
Música original: Martin Minervini
Diseño de iluminación: Paula Fraga
Fotografía: Ignacio Cángelo
Registro en video: Ignacio García Lizziero y Federico Perez Gelardi
Diseño gráfico: Julia Moscardini
Asistencia general: Lucía Giannoni
Idea y dirección: Ramiro Cortez y Federico Fontán
Prensa: Luciana Zylberberg
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El frío arco iris: pinceladas de arte

Vacaciones Timbre 4

Las vacaciones tanto de invierno como de verano permiten que las carteleras de teatro vibren de una manera diferente, dándole la oportunidad a grandes y chicos para que disfruten de sus amplias variedades.

En invierno, con el frío recalcitrante y esas lluvias que menguan por momentos y vuelven a pintar la ciudad de paragüitas; resulta ser el escenario perfecto para no quedarse en casa. Resulta verdaderamente imposible poder asistir a todas las obras que deseaba por eso es que tuve que escoger algunos lugares donde situarme algunas tardes. Timbre 4, sin lugar a dudas, fue mi refugio, en el que conocí algunos artistas, vibré con propuestas diferentes y pude observar la conducta de los más pequeños cuando son llevados (o lo piden) a disfrutar de un espectáculo de nivel. Porque eso es Timbre 4, un espacio en el que se puede ir sin titubear ni sentir que el dinero se malgastó o que el tiempo se perdió.

El primer hallazgo fue un concierto de música, titulado como ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, a cargo del grupo Los Raviolis. Este ensamble hizo saltar, jugar, correr, bailar, cantar y reír a todas las familias presentes. Recorriendo un amplio espectro musical, el paseo que llevó casi una hora dejó sin energías a los pequeños que no se rendían ante ninguna propuesta.

Sin lugar a dudas que la canción Soy pelotita de ping pong fue una de las puestas más divertidas para observar desde lo más alto de la platea, viendo como los cuerpitos rebotaban sin cesar. Juegos para relacionarse con sus padres, para invitarlos a participar de una aventura audaz -demostrando cómo se puede compartir la risa con distintas generaciones-.

Pero, ¿cuál es el eje central de este infantil? Justamente, que los adultos puedan replantearse las decisiones que toman o tomaron como padres, y todas las peripecias que irán viviendo durante todo el periodo escolar.

Canciones acerca de los bomberos voluntarios -que invitan a jugar-, otras para saltar, aquellas que fusionan estilos más callejeros y otros ritmos como el rock, pop, cumbia y heavy metal, entre otros; para hacer mover a cuanto humano esté en la sala. La intención de Los Raviolis es que los adultos se desahoguen un poco, se tranquilicen y ¡sepan que no están solos! Padres que instruyen a otros padres, la ternura de hacer crecer una semillita, de cuidarla y protegerla; la diversión que puede tener escoger frases que rimen y aprender de absolutamente todo… como si no existiera un techo.

Bombero voluntario, Chapotear, ¿Por qué no te mandé al turno tarde?, Celular en la mano, Semillita, No me sale la tarea, Se explotó, Diente diente, Nelly the elephant; son algunas de las canciones que integraron este fantástico concierto que podría esbozarse como de adultos para adultos, mientras los niños disfrutan de su ¿destrucción?

Claro que continuando con la problemática entre padres e hijos, le tocó el turno después a La familia de la soga que, de una manera bastante peculiar, puede digitar el movimiento de cada uno de sus miembros. Porque si bien puede parecer simpática la unión que tienen y esos lazos tan pero tan estrechos; existen clanes que (metafóricamente) se retroalimentan de este modo enfermizo.

Esta familia no precisa de celulares ni de tecnología para estar al tanto de dónde está cada niño o adulto porque su «libertad» es bastante limitada. Unos pocos metros que pueden extenderse o estrecharse de acuerdo a la actividad que estén llevando adelante en ese instante. Nutriéndose en el lenguaje clownesco, los De la soga realmente fueron un encanto para la diversión de todos los espectadores y dejarán una gran enseñanza al respecto cuando ocurra el desenlace.

A la luna en un barquito, es un deleitoso espectáculo de títeres que fusiona este arte con el teatro, permitiendo que su protagonista nos invite a conocer un poquito más acerca del mundo marino, de sus paseos en busca de su compañera ideal, de sus aventuras y del encanto más valorado: el poder sorprenderse con la naturaleza.

Su intérprete (Matías López Barrios), de un modo especial y preciso consiguió nuestra atención y participación, a la vez que pudo sentirse más acompañado que al comienzo de su triste historia. Porque un verdadero marinero tiene que ser valiente y no temerle a ¿nada? Bueno, eso es lo que intentará demostrar desde lo más profundo de su ser. Cuando consiga llegar a su objetivo, un universo en miniatura le dará un tinte asombroso a las profundidades oceánicas, a su luna, a los peces y al brillo mágico de la vida.

Para completar cada una de las disciplinas escénicas, la obra de danza Soñar no cuesta nada, dejó en evidencia el talento de Claudio Hochman que con los artistas presentes consiguió convertir un mundo paralelo con el real. Así fue como los sueños, de distinta índole, jugaron, se unieron y distanciaron, se complementaron y/o fragmentaron, hasta hacernos entender que la imaginación es la principal protagonista en la vida de todo niño o adulto. Este espectáculo es increíble y consigue despertar todos los sentidos, aunque no considero que sea para un público muy pequeño por la cantidad de recursos que utiliza.

Valiéndose del color blanco para los vestuarios y la sencilla escenografía, es posible que un personaje se entrometa en el sueño de otro, juegue y despierte hasta hacernos confundir deleitosamente. Un juego dentro de otro, un paso de baile que es secundado por otro y la música -en vivo- que sonará a cada momento que se precise.

Como un círculo perfecto, esta aventura invernal culminó de la misma manera que empezó: con otro recital de música y esta vez de la mano de Lalá y el Toque toque con su nueva performance Muevequetemueve.

Esta agrupación que conocí hace unos cinco años atrás y que cada vez está más consolidada, con nuevas ocurrencias y un gran director musical: Osvaldo Belmonte (quien, además, es el tecladista de la orquesta).

Desde ya que la solidez que tiene cada uno de sus integrantes, junto a la originalidad y talento; permiten despertar, cada vez más, el interés de sus seguidores -entre los que hay muchísimos grandes-.

¡Qué importante se vuelve el darle a los niños productos de calidad, sin subestimar sus edades!

Y Lalá (Karina Antonelli) es el claro ejemplo de cómo conseguirlo.

Con una impronta fundamentalmente basada en la reflexión, en la enseñanza, en la diversión, en el arte, y en colocar cada sabiduría sobre notas musicales que harán aún más llevadera la cuestión.

Desde la primera vez que vi a esta fenómena agrupación en la sala de NoAvestruz, el recorrido se volvió más interesante, más sólido, emblemático, nutriéndose de instrumentos que no abundan en orquestas para jóvenes y que son tan placenteras para los oídos humanos.

El barco y el barquito, Canción marinera, No se vaya a confundir, Horizonte, Tómelo como lo tómelo, Exagerado José, Peces en el aire, Reggae de Chaplín, Tarantela de corazón, Cara de amore, Vals de cuando, Mal ô mains, O laláque lelé, Sanará, Candombe, y, Esmeralda ráscame la espalda; son las canciones que componen el nuevo disco y que vale la pena adquirir.

Oscilando entre vals, chacarera, tango, melódico, y otros ritmos; es posible colorear no solo las proyecciones visuales que puede observarse durante cada tema, sino el alma, la suspicacia y el amor por lo que se hace.

Haciendo trencitos, permitiendo participar a su público, interactuando como corresponde a los espectáculos para niños y soltando la imaginación. Integrando a la amiga tana que llegará para darle frescura a su performance y permitiendo que la tarde se tiña de arco iris.

Una inmensa felicidad que exista tanto arte en la Ciudad de Buenos Aires y que pueda rodar por diferentes territorios en busca de esperanzas.

Los Raviolis y Lalá, sin lugar a dudas, que existen como cable a tierra, como lenguajes comunes y de reflexión en un punto, de hallazgos, de maneras de ver y sentir la vida al igual que de un universo sensible compuesto por las criaturas que lo habitan.

Ficha Vacaciones Timbre 4

Mariela Verónica Gagliardi

 

Vacaciones en el Cervantes

Espectáculos para niños y toda la familia en el Cervantes
dos propuestas de miércoles a domingos
en VACACIONES DE INVIERNO


Leonardo, trabajo práctico N°1

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de Gerardo Hochman

Con Pablo CensiDarío DiacoAnahí DratmanRomina FaríasGermán FonzalidaFlorencia Montaldo y Rodrigo Oses

Dirección Gerardo Hochman

Acrobacia, teatro, danza, proyecciones y música en vivo se conjugan en este espectáculo que hace viajar a los espectadores por los vericuetos de la mente de Leonardo Da Vinci, personaje único que unió para siempre el arte y la ciencia. El espectáculo con idea, guión y dirección de Gerardo Hochman apunta a la emoción del espectador y renueva la curiosidad sobre este hombre del Renacimiento y su entorno creativo. Lo hace a través de una dramaturgia del movimiento y de la acción, construida sobre una música especialmente compuesta y con ejecución en vivo.
Leonardo, trabajo práctico N°1 se estrenó en el Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires (2011), al obtener el premio a los Proyectos Teatrales que otorga el FIBA. Realizó una temporada en C. C. Konex, participó en el Festival Iberoamericano de Bogotá, donde fue vista por 10.000 espectadores. Realizó una gira por el interior del país, se presentó en el Festival Polo Circo y en el Teatro Timbre 4. Realizó funciones en el C. C. Haroldo Conti, en el Auditorio Amijai y en la Sala AB del C. C. San Martín.

Diseño audiovisual: Daniel Calvo
Música original: Sebastian Verea
Coreografía: Lucas Condró y Gerardo Hochman
Iluminación: Gerardo Hochman
Vestuario: Laura Molina
Escenografía: Duilio Della Pittima y Ernesto Sotera

SALA MARÍA GUERRERO
Vacaciones de invierno: miércoles a domingos a las 15 horas
Plateas: $60 

Con esta lluvia
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de Silvina Reinaudi Carlos Adrián Martínez 

Con Alfredo Rizo Carlos Adrián Martínez

Dirección Carlos Adrián Martínez

Espectáculo de títeres y actores con una dramaturgia pensada desde el juego, el de los niños y el de los adultos. Los actores titiriteros en escena proponen este juego: “…juego con sus asociaciones divertidas, absurdas, mágicas y tragicómicas -cuenta Martínez– que llevan el conflicto a un extremo donde a veces ‘portarse mal’ es claramente una búsqueda de límites. Límites a menudo complicados en las relaciones entre hermanos, entre padres e hijos, entre amigos, entre enamorados, en cada espacio de la vida. En una cultura tecnológica que en tantas ocasiones tiende a comunicaciones demasiado mediatizadas -expresa este creador de tan extensa trayectoria- encontrar juegos cara a cara siempre es bueno y necesario.”

Sonidos y arpegios incidentales en vivo: Martínez / Rizo
Diseño y realización escenográfica, muñecos y objetos: Taller de Títeres Triángulo

SALA ORESTES CAVIGLIA 
Vacaciones de invierno: miércoles a domingos a las 16 horas
Localidades: $60 

 

 

El laberinto de la historia en el Colón

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Obra ganadora de la convocatoria para coreógrafos de la Bienal Arte Joven 2015, que junto al Centro de Experimentación del Teatro Colón y al Departamento de Artes del Movimiento de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) coproducen la obra.

Del 19 al 25 de julio, a las 15 y 18 h
Centro de Experimentación del Teatro Colón

Tucumán 1171, CABA.
Entrada general del teatro $ 180
Sinopsis de la obra

¿Puede la danza hablar de la historia? Y si acaso pudiera hacerlo ¿de qué manera?

Esta obra ensaya una perspectiva posible para pensar la historia de la danza en el Teatro Colón. Nuestra labor coreográfica se adentra en los objetos y se detiene en los detalles mínimos, en la biografía, en la pose particular. Piensa al cuerpo del bailarín como archivo de prácticas de movimiento.

El conjunto de materiales nos dicta la necesidad de proveer a la obra de una estructura fragmentaria. Concebimos al fragmento como la forma del recuerdo y de ahí nos aventuramos a profundizar en la dificultad para ordenar lo heterogéneo, en la discontinuidad de los materiales, en las lagunas y las fracturas temporales. Se nos impone la imposibilidad de representar una totalidad coherente, una verdad. En todo caso la verdad es una serie de destellos, que se dan de tanto en tanto y pendulan entre el realismo y la ficción.

El laberinto de la historia abreva en el pasado para hablarle al presente. Como el ángel de la historia, tiene la mirada puesta en el pasado, pero avanza decididamente hacia el futuro.

Un laberinto como un lugar donde encontrarse…

Ficha técnica

Coreografía: Laura Figueiras, Carla Rímola con el aporte de los intérpretes
Textos: Laura Figueiras, Carla Rímola, Laura Papa con el aporte de los intérpretes
Dirección musical, música original y reversiones: Pablo Berenstein
Vestuario y elementos en escena: Paula Molina
Asistente de vestuario: Camila Castro Grinstein
Iluminación: Matías Sendón – Alfonsina Stivelman
Video: Analía Annetta
Testimonios en off: Roberto Dimitrievich –  Beatriz Moschini
Voz en off: Lucas Werenkraut
Sonido: José “Poty” Frias
Fotografía de archivo: Arnaldo Colombaroli
Foto: Mariela García
Asesoría histórica y colaboración creativa: Laura Papa
Idea: Carla Rímola y Laura Figueiras
Dirección: Laura Figueiras y Carla Rímola
Sobre la Compañía de Danza de la UNA

Dirección artística de la Compañía de Danza de la UNA: Roxana Grinstein
Asistente de coreografía: Eugenia Cordera
Asistentes de producción: Ezequiel Barrios y Sofía Lihuen Assaneo

Intérpretes: Agustina Annan, Carla Bugiolacchi, Daniel Antonio Corres, Carolina De Vega, Mercedes Ferrari, Liber Andrés Franco, Janice Verónica Landritsky, Florencia Macche, Joaquín Ignacio Martínez, Emilia Massacesi, Rodrigo Nicolás Ramírez Gisbert, Anahí Soledad Ríos, María Taglioni, Lola Vera Tavano, Noelia Meilerman*, Javier Murphy Figueroa*, Christian Gabriel Sibille* y Cristian Emmanuel Vega*.

* Alumnos adscriptos

Laura Figueiras y Carla Rímola son graduadas de la Licenciatura en Composición Coreográfica de la Universidad Nacional de las Artes. Integraron la Compañía de Danza de la UNA bajo la dirección de Roxana Grinstein. Realizaron en conjunto su tesis de graduación Acto Blanco, la obra fue ganadora del Premio Estímulo Académico a la Creación Artística 2012 otorgado por la misma institución, también contó con el apoyo del Fondo Metropolitano de la Cultura, las Artes y las Ciencias del Ministerio de Cultura del GCBA y fue finalista de la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires 2013, seleccionada en el Festival DC 2013 y Sexto Festival Internacional de Danza Contemporánea, Cochabamba, Bolivia 2015. Ganadora mejor obra de danza y mejor obra de Artes Performáticas en el Festival FAUNA de la UNA en 2015. Realizaron además la obra La muerte y la doncella para el reconocido ciclo Teatro Bombón II en La Casona Iluminada. En 2015 estrenaron el Laberinto de la historia, obra ganadora de la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires, interpretada por la compañía de Danza de la UNA en el Centro de Experimentación del Teatro Colón CETC.

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La esperanza de ser libre

La casa canta1

Ficha La casa cantaPuede suceder que nos crucemos en la vida con personas que dialogan con todo. Y cuando digo todo, me refiero absolutamente a todo. Como podría ser otra persona, un animal, una planta y todo aquello sin vida aparente. Porque se supone que una roca no tiene voz y, sin embargo, expresan demasiado por sus colores, brillos u opacidades. ¿Y qué se podría pensar (al instante) de una persona que hable con una casa? ¿Las paredes tendrían participación durante una reunión, será cierto que oyen que podrían meter en problemas?

Para quienes no gustan, por lo general, de la poesía y poemas convencionales que solo se dignan en adornar relatos con infinidad de palabras; Luis Luchi resulta óptimo. Un poeta que se vale de lo cotidiano, de lo concreto, de lo básico y elemental para un ser humano. Para que sea ser y humano.

Y al escogerlo, al exponer sus versos indefectiblemente se lo admira y entreteje con el acontecer de la historia presente. Una historia que en verdad es la historia de la humanidad (no en cuanto a evolución) que nos conecta el suelo, con la tierra, con el aroma a naturaleza, con el verde más verde de una hoja con rocío, con lo elemental y el juego de la danza que se oscila de un lado a otro -demostrando no solo excelencia sino el arte de las formas, de lo que las extremidades pueden lograr-.

El espacio escénico se compone de diferentes lugares que se comparten o disocian, según el momento. Música que esboza lo que las palabras no alcanzan a dilucidar, a proyectar. Porque a veces es tan complejo el mundo que no es posible encontrar un oasis. Pero, La casa canta (de y La casa canta2dirigida por Isabelle Paez) es un sitio confeccionado para evadirse, al menos por un rato, del afuera.

No es teatro-danza, no es teatro, no es danza, es una pieza artística que se vale de los recursos necesarios para comunicar lo que desean. Un elenco que, evidentemente, no quiere estructurarse con un formato determinado sino dejar que las alas se desplieguen para alcanzar un vuelo sin fronteras.

Observando todo el espacio es posible ver acciones aisladas, otras fragmentadas y pretender unir todo con un simple parpadeo. Pero esta obra, atrevida, puede tener múltiples miradas. Se puede entornar los ojos y solo oír, o abrirlos y girar hacia la izquierda, o hacia la derecha, o hacia arriba. Se trata de una casa en la que pasan muchas cosas: principalmente energía, mucha energía. Entonces no es preciso querer recorrer la sensación de un personaje y otro y todos a la vez. Se puede escoger, caprichosa o espontáneamente, hacia dónde posicionar la mirada y los sentidos.

Poemas de otros autores se van sucediendo con el correr del tiempo y la sencillez se convierte en abundancia, al igual que una ratita en compañía eterna. Una caricia en lo más preciado y el amor en el universo, sentenciado.

Mientras, el verde, se ve por doquier, se siente. Como los pasos de baile perfectos, sombríos, luminosos, firmes y suaves, con un recorrido hacia lo más noble y creativo, hacia la admiración propia y ajena. Como un folklore unido, separado, con un crecimiento hacia diversos horizontes, sin fronteras, mágico.

La casa canta es una búsqueda inagotable, en compañía, en grupo, en continuo crecimiento como las ramas de un árbol.

Así es como la autora plantea la propuesta, la ofrece, la brinda y cada espectador deberá hacer su propio recorrido. Sin esto, nada tendrá sentido.

(…) “tengo un poema

completo preparado

sobre lo que somos nosotros

en esta época

del capitalismo

agonizante

decrépito

agonizante” (…)

Luis Luchi

Mariela Verónica Gagliardi