*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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La increíble historia de la divinidad

Parrandera´s9

Ficha Parrandera´sY, como si el destino lo quisiera pero el clima no, una noche de tormenta ingresé al Teatro Polonia para presenciar una obra que me recordó a las películas de Tarantino. Respiré hondo de felicidad y agotamiento a la vez, por esquivar los baches de las veredas y, al mismo tiempo, encontrar una propuesta increíblemente atrapante que me cautivó en todo momento. Quise que durara más, no porque la trama lo requiriese sino por el afán de pretender una segunda parte, como si siguiera inmersa en un film norteamericano.

Laura Correa, la creadora de Parrandera´s, Epifanía de un rapto escribe y dirige de una manera impecable, excelente, con un vuelo más alto que el de cualquier Dios. A partir de este drama subraya lo que desea resaltar y mantiene el suspenso para sorprender con ocurrencias súper creativas.

Sentada en primera fila, contra la pared de costado, de repente tuve a uno de los actores ahí nomás. A unos centímetros. No había modo de escapar a la historia, a sus personajes. Fui partícipe al igual que el resto de los espectadores. Fuimos el público de la obra pero, por sobre todas las cosas, de lo que sucedía a cada rato. De un secuestro que en nada se parecía a los convencionales, de las cumbias famosas en inglés, de las metáforas y simbolismos que flotaban en el aire de esa habitación, de ese bar, de cada situación planteada y acontecida.

Qué decir de los actores que traspasan la ficción, que se inmiscuyen en sus personajes de principio a fin y que es posible deleitarse hasta con el más mínimo detalle.

Por momentos me detenía a observar a uno, mientras escuchaba al resto e iba cambiando mi foco como si estuviera mirando a través de un lente. El cine está presente con toda su magia, con los prototipos e identificaciones, con cada una de sus singularidades en que ocurren las escenas.

Cuando se menciona la parranda podemos imaginar fiesta, color, risas, alegría. Sin embargo, esta parranda es diferente. En ésta se puede ver a una estrella de la cumbia cual tal virgen que desea elevarse por lo alto y cumplir los deseos de todos sus seguidores.

Lydia Stevens, vestida de country, de brillos, de lo que se inspire para cada recital y pretendiendo ser lo que sus fans quieren. Su personaje (Raquel) nos enseña que el egoísmo no tiene por qué existir, que se puede brillar como respuesta al amor pretendido, que el glamour y las balas pueden combinarse a la perfección. Que una mordaza puede significar un antes y un después, que el deseo de unos pobres hombres que viven porque el aire es gratis, pueden ser felices adorando a una mujer de carne y hueso a la cual imaginan como divinidad.

Total, ¿qué importa la realidad real?

Pareciera que viven encerrados en un submundo creado a su antojo. En el que beben los tragos que quieren, pidiendo las canciones que desean, sorprendiéndose a cada paso y creyendo en los milagros cuando todo está perdido.

Porque un día cualquiera aparece el hermano de Raquel, para rescatarla. Para sacarla del lugar en el que permanece prófuga. Pero, todo cambia cuando descubre que, sin pensarlo, es capaz de dar singularmente.

Pareciera ser que su libertad, cuando la tenía, no le servía absolutamente para nada. En cambio, sus secuestradores le indicaron su camino en la vida y la satisfacción para ambas partes fue factible. Porque eso es tan difícil de hallar y, por lo visto, no es tan imposible de lograr cuando se tiene al descubierto el goce.

La tragedia está presente, el conflicto entre lo que se debe hacer, también. La sangre será consecuencia de ese choque de intereses y lo único que permanecerá en el éter será ese universo de sensaciones, de momentos, de instantes en que solo importaba la pulsión y nada más.

En cuanto a lo que conforma el espacio escénico, desde los primeros minutos de la dramaturgia ya es posible ingresar en el código planteado por su autora y, una vez que eso ocurre, solo se podrá disfrutar de la originalidad y la adrenalina.

Mientras tanto, la iluminación y los efectos desarrollados durante la trama nos permitirán estar también raptados por un rato. Porque si eso puede llegar a sentir cada espectador, considero que el éxito está asegurado.

Parrandera´s es una obra diferente, con un texto que va y viene a su antojo, en el que no es posible saber lo que sucederá y por eso es que la música nos invitará a desviar la atención para dar la bocanada final.

Cuando las promesas ya no sirven y el dinero ya no todo lo compra, el castillo de arena se derrumbará por completo para demostrar lo incierta que puede resultar la vida.

Mariela Verónica Gagliardi

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Pirandello y más del universo plasmado

Pescando en la bañera1

Ficha Pescando en la bañeraMe gustó el título, la dramaturgia, las interpretaciones, la dirección, la originalidad. Me gustó absolutamente todo y quizás por eso no sepa bien por dónde comenzar. Porque de eso se trata esta propuesta que cautiva por completo, ya desde que ingresás a la sala del Kafka y te sentás a aguardar que empiece la historia.

Pescando en la bañera (escrita y dirigida por Leonel Dolara) me recordó a muchísimas cosas, a series, a películas, a otros directores, a la particularidad por narrar de un modo diferente y ser original -por no proponérselo, sino por lograrlo-.

No hubo cañas de pescar, ni agua. No hubo marineros ni pescadores -propiamente dicho-.

Sin embargo, había personas que fueron elegidas por y para algo.

Porque, de repente, los vemos sentados frente a nosotros. Observando durante unos minutos. Unos minutos que parecen eternos y que nos permiten ver sus personalidades, conocerlos sin que sepamos sus nombres, sentir junto a su silencio vocal, querer saber por dónde van sus travesías y por qué permanecen casi imperceptibles para los demás transeúntes.

Imaginé esas historias en que se selecciona a un grupo de personas para un experimento determinado y creí que lo que acontecería nos llevaría a un recorrido de ese estilo. Pero no. La delicadeza para innovar nos dejó boquiabiertos a todos los presentes. Bastaba solo con mirar al público para notar su sorpresa.

Considero que las maneras de narrar, además del contenido, son las que permiten que nos alejemos o acerquemos a una obra de teatro. Entonces, unos microrrelatos se fueron desarrollando en un cuarto de baño y diez actores se encargaron de transmitir lo que todo humano en algún momento de su existencia palpita. Así, utilizando por momentos un espacio u otro del sanitario, es posible sentir lo que los personajes sienten, capturar la esencia de sus diálogos, imaginar lo que no esté en la escenografía y respirar una identificación absoluta o parcial con algunos de los momentos recreados.

No hay un eje romántico que nos conduzca a un mismo puerto sino varias vertientes y un conflicto inicial que producen un desencadenante determinado. Historias con violencia de género, vínculos de pareja desgastados, nuevas oportunidades de amar, secretos muy bien escondidos, choque de clases sociales, futuros inciertos y rumbos nuevos por conocer.

Me deslumbró la puesta en escena, me fascinó el formato de la obra y su dirección. Por instantes recordé cuántas veces uno desea pescar sueños o momentos para verlos bien de cerca y decidir sin convienen o no. Entonces fue cuando vislumbré a este grupo de actores persiguiendo algo que en un principio ni siquiera sabían, sino que lo sentían y no se daban el lugar para aceptarlo.

Hay quien narra con la danza, con la palabra, con el canto o con un golpe. Golpes que marcan en lo más profundo y no tanto en la superficie -esa superficie que parece traer una marejada y, sin embargo, solo refleja la realidad-.

El sabor, el sudor, las lágrimas, el frío, el calor, la desnudez, el agobio, la precipitación, el olvido, el dolor y muchísimas sensaciones más pueden capturarse de cada una de las escenas que transitan con el correr del tiempo; ese tiempo que vuela y que, quizás por eso se busque en el lugar menos pensado. Porque un baño puede representar el sitio en que se desechan cosas pero también aquel sitio que nos relaja, que nos desconecta del resto de los ambientes de una casa, un lugar en que podemos respirar una atmósfera distinta e inventar situaciones para tener un cable a tierra en los instantes de desesperanza. Así funciona Pescando en la bañera y estos cuentos que representan a tantos y tantas, que permiten crear lazos, puentes, uniones impensadas y ocurridas. Porque lo mágico de despertar es no saber cómo ni dónde lo haremos, quiénes serán nuestros amigos ni enemigos y entender que la vida va más allá de una relación, de un pasado tortuoso, de un daño ignorante o de cualquier otro factor que nos altere la armonía.

Ellos están allí, aguardando que algo pase hasta que recuerdan sus últimas horas.

Entonces se quitarán las máscaras y podrán caminar como lo que son y no como lo que se pretende.

Mariela Verónica Gagliardi

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No perecer en la quietud

Plantas de interior

PH: Manuel Archain

Ficha Plantas de interiorPlantas de interior (escrita por Sol Rodríguez Seoane y dirigida por Miguel Israilevich) es un bello e interesante recorrido por una familia diferente, que se compone por lazos sanguíneos, vecinales y desconocidos.

En el Teatro Porteño tuve la oportunidad de presenciar esta historia en que existe más de un camino a seguir. Por un lado, nos encontramos con el amor de una pareja joven que no tiene muy definido lo que siente e indaga por norte y sur, también la vida de una madre que busca su propia sexualidad, la de un vecino con un problema grave de salud y un intruso que aparece y reaparece, constantemente, de la casa y de las vidas de estas personas. Como si fuera poco, una mujer totalmente extrovertida y súper inteligente será que quiebre el relato en todo momento.

Plantas de interior es un rayito de sol dentro de la completa oscuridad, el deseo de cada uno de los personajes por descubrirse y la certeza de que solo se puede ser cuando se empieza a no pretender de los demás.

Seguramente que quienes vean esta puesta en escena saldrán transformados. Habrá al menos un factor o circunstancia que los deje pensando en su presente, pasado o futuro. O tal vez, en los tres tiempos juntos.

Se pueden apreciar muchas cuestiones de la obra como: el texto, las interpretaciones y por sobre todo la audacia de Guido Gastaldi por llevar adelante una performance tan difícil pero bien lograda (tanto corporal como vocalmente). Sus ojos nos llenan de esperanza, de placer, de ganas, de sentir que nada está perdido mientras existan seres tan brillantes.

Ni su padecimiento ni su corta vida podrán darlo por vencido. Y esto es lo que más se valora. Es un grito de fe, una enseñanza a quienes tienen la oportunidad de tener salud, a todo aquel que utilice la queja como camino en vez de la sabiduría como evolución.

Miguel Israilevich junta y une a estos talentosos del teatro en una casa que está rodeada por vegetación, por un piano y un par de muebles perdidos por doquier. El resto será pura imaginación y un viaje hacia el más allá. Un piano que espera ser tocado, un girasol que aguarda su plenitud, una canción que sintetiza los mejores momentos transcurridos, la oportunidad de aprender de quien menos se lo espera, la paciencia por empezar en el preciso instante en que todo esté en condiciones y las malas actitudes que siempre existirán de parte de aquellos seres que aún no son felices como quisieran.

Personas que se asemejan tanto a las plantas por su quietud temporal y por la respiración constante.

Verdes, de colores, y con pocas exigencias. Macetas que podrían colocarse sobre sus rostros para ocultar tanto dolor o la audacia de regar el jardín interno para construir un nuevo panorama.

Lo curioso en cuanto a los lazos entre estos personajes es que ninguno se fomenta asfixiantemente. Son vínculos tan suaves como una hoja pero, tan exasperantes, como una espina de rosa. De hecho las rosas pertenecen al mundo exterior, aquel mundo que no es demasiado visitado por algunos y luego fomentado por otros.

Todo lo que parezca ser y seguir de una manera, cambiará por completo de un momento a otro. Mientras tanto, el futuro será del más valiente y el pasado de todos aquellos que se detengan en el camino a lamentarse por lo no obtenido en un principio.

Todos los estereotipos más comunes aparecerán en escena, para luego ser cortados con la misma tijera que podría emparejarse un arbusto.

Mariela Verónica Gagliardi

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Celebración de bolsillo en el Día Mundial del Teatro

Día Mundial del Teatro 2017

¡El 27 de Marzo es el Día Mundial del Teatro y por eso hay que celebrar!

Elegir un lugar, una temática, un texto que atraiga, o dejarse sorprender pueden ser opciones válidas. En mi caso, opté por La Lunares en el barrio de Almagro, con un ciclo de obras cortas. Disfrutamos de tres dramaturgias exquisitas, cada una correspondiente a un género diferente y con mucho potencial en escena.

La velada empezó con una obra de Julio Chávez: Valet parking. La dirección de Cristian Majolo demostró que es posible reír, sentir compasión, ternura y bronca a la vez. Si bien el texto es muy entretenido, las interpretaciones (a carfo de Alberto Lugones y Juan Manuel González Rostein) están muy bien y la historia ocurrente conforman un verdadero hachazo a la clase aristocrática.

Durante una fiesta en que Shakira se hace presente, uno de los empleados de estacionamiento acompaña a una de las invitadas al salón y, de ahí en adelante, todas las peripecias surgen sin reparar en las consecuencias irremediables que podrían desencadenarse si la anfitriona se queja de “tremenda” intromisión.

Una clase uniformada, apartada del lugar de celebración. Por otro lado, los invitados que celebran, comen, brindan y bailan junto a la artista. Una gran crítica a la sociedad pero en tono irónico, lo cual hace posible digerir todas las burlas de las que es víctima el personaje que comete la impertinencia de infiltrarse.

Viejas ilusiones (de Eduardo Rovner) es una excelente dramaturgia que enfrenta a una hija con su madre y viceversa, cuando la primera decide irse de la casa y empezar su propia vida. Pero, será objeto de todo tipo de humillaciones por parte de su progenitora que no hará más que hacerle las horas cada vez más densas y brumosas. Una madre completamente manipuladora, mentirosa e hipócrita que jugará con la enfermedad para retener a su pobre hija. Una relación que se manifiesta en cada momento del día como si quisiera vengarse por algo que no se llega a comprender en verdad. Los dos actores (Mauricio Chazarreta y Sebastián De Marco) llevan adelante una performance excelente en la que ambos sobresalen por igual. Cada gag del texto, cada detalle de Rovner se hace presente y esto es gracias a la dirección de Gaby Fiorito quien consigue plasmar las palabras en arte.

Por último, la pieza artística de Analía V. Mayta escribe No quiero ser una gaviota y es la que más me deslumbra. Quizás por no conocerla o tal vez porque el teatro permite que sintamos sin demasiada explicación.

Leticia Tómaz es quien actúa y la encargada de llevarnos de la mano por un universo no convencional en el que atravesaremos distintas emociones. ¡Esto es lo que se llama magia!

Chéjov en escena, una joven que soñó y sueña con interpretar al personaje más deseo desde siempre. Una joven que nos explica que ser actriz es su mejor logro porque puede ser quien desee y no estudiar una sola profesión.

Arte y movimiento, cambios de vestuarios, algo que pudo ser y no fue. Joyas esparcidas en busca de la que mejor le quede. Un video en forma de espejo, en diferente idioma al suyo pero que se remite a lo mismo. Explicaciones y súplicas. Una clase de teatro, de composición del personaje que nos dejará atónitos hasta que ocurra lo más inesperado. A partir de allí nada será lo mismo y todo podría volver a empezar o acabar por completo.

Sinceramente, he visto distintos ciclos de obras cortas en otros espacios pero aquí encontré compañerismo por parte de los artistas, muy buena energía, un lugar a todo color y, lo mejor de todo: el entusiasmo, constante, por hacer del teatro una forma de vida.

Toda celebración merece un brindis y la copa de vino tinto nos esperaba a la salida para dar las gracias por todo.

Mariela Verónica Gagliardi

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La prostitución no es un trabajo

elena

Un escenario con diferentes objetos están allí presentes. Como si se tratara de una historia a punto de ser reconstruida. La luz se encargará de enfocar el recorrido que irá sugiriendo la actriz a lo largo de su versión sobre la vida de una mujer muy valiente.

Después de viajar por diferentes pueblos y ciudades del Interior de Argentina, tenemos la posibilidad de conocer un poco más sobre la historia de Elena Moncada. Su historia, desde ya que no es linda, no genera risas ni placer atravesarla. Todo lo contrario.

Gracias a la dramaturgia excelente, escrita por Mariel Rosciano (quien también la interpreta) se hace muy llevadera la función.

Pero sufrí, padecí, lloré en silencio, me estremecí, me mareé, sentí más fragilidad, quise pararme y gritar: ¡córtenla! ¡paren de una vez con este negocio infame en el que unos ganes y otras pierden demasiado!

Sin embargo, todo sigue ocurriendo. Y, posiblemente, siga todo de mal en peor porque cuando no existen políticas de Estado que ayuden a las trabajadoras sexuales a tener otra vida, a tener su vida; el infierno las seguirá acompañando.

Porque mientras los políticos, ciertas instituciones y los medios masivos de comunicación sigan repitiendo que la prostitución es un trabajo: las arenas movedizas se chuparán la sangre de estas mujeres que necesitan dinero para sobrevivir.

Porque cuando no se tiene una profesión, un oficio, un entorno lleno de amor y contención, se puede caer en la prostitución, se puede ser vulnerable y quedar atrapada y sin salida en una trata de blanca. Porque la trata de blanca es uno de los negocios que deja más dinero en el mundo y las víctimas quedan con muchos traumas psicológicos, sintiendo que su fuerza de trabajo es el propio cuerpo. Porque cuando no se sabe cómo seguir adelante, estas cosas ocurren y nadie podrá insultar a estas mujeres que dudo que “elijan” desgastarse (en todo sentido) para cobrar unos pesos, arriesgando tantas veces sus vidas.

Tantas veces engañadas, atraídas por un aviso, o, simplemente, porque no les queda otra: salen a probar. Pero, luego, no saben que esa puerta que podría llegar a estar sin llave, no es más la salida a una peor desgracia que la vigente. Cortadas, aniquiladas, despojadas de sus sentimientos, congeladas hasta el cansancio. Siguen. Por miedo, siguen. Por falta de una verdadera salida, siguen. Y el caso de Elena es uno entre miles. Y en esta oportunidad, la sala del teatro no está completa. Hay desinterés por parte de la sociedad. Hay una necesidad por taparse los ojos con un dedo y creer que no pasa absolutamente nada. Que las putas son putas por elección y que cobran por su trabajo.

En esta puesta en escena (por si tenías alguna duda) se demuestra que nada de eso es cierto. Que las ganancias son mínimas, que se reparten entre muchas personas, que para tener algún ahorro hay que trabajar sin descanso y que los cuerpos no dan abasto.

La desvalorización social, asumo que será sentida de igual manera por estas mujeres que son privadas de una vida digna, que son desposeídas de un corazón que lata por cosas bonitas y tiradas a lugares rotativos, a negocios clandestinos y a tantos sitios conocidos por todos y no denunciados por quienes en verdad podrían hacer algo al respecto.

Mientras las distintas escenas del unipersonal se suceden unas a otras, pienso por qué la sala esta casi vacía. Me duele como mujer, me duele hasta las tripas. Porque esta obra no es una obra más ni pretende ganar dinero sino crear consciencia, abrir ojos, ayudar a quienes estén pasando por esto y unirnos de verdad para juntos luchar por ellas.

Luego de la función, pudimos escuchar a Maximiliano Ferraro (diputado de C.A.B.A por el partido Coalición Cívica), quien nos detalló la ordenanza 33.266 que hace mención a la eliminación de la figura de alternadoras (coperas) en los bares con el fin de evitar la trata de personas. Esta ley fue aprobada el año pasado y estaría entrando en vigencia este año.

Vestida, despojada de ropas, lastimada, exluída, golpeada, sin poder crecer junto a sus hijos, regenteada por su propio marido, desposeída del sueño de ser libre, de hacer con sus días lo que se le antoje, de gira por plazas ofreciéndose, sin poder escapar, sin poder elegir, anhelando ver a sus hijos. Soñando con una navidad en familia.

Por más cursi que pueda sonar: el amor es imprescindible en la vida de todo ser humano. Sin él, la desgracia se avecina, se esparce, nos domina y nos extingue.

Ellas nos necesitan, por más que no las oigamos. Gritan sin que las escuchemos. Gritan a través de un personaje de ficción que es real. Ellas necesitan ser consideradas mujeres y no cuerpos explotados hasta el hartazgo.

Ellas son cada una de nosotras y mientras se siga durmiendo, su sufrimiento letal aumentará, su privación de la libertad crecerá y llegará aquel momento en que nadie las recordará.

Por eso aplaudo de pie a Mariel Rosciano que, además de ser una excelente actriz, está comprometida con la causa, milita, da su vida por los derechos de la mujer y camina el mismo camino de las víctimas.

Funciones: martes de marzo, 21.15 hs.

Teatro La Comedia (C.A.B.A.).

Mariela Verónica Gagliardi

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Ciclo de teatro inclusivo en Patio de Actores

las ilusiones

 

Serán ocho presentaciones en las que actuarán cerca de 200 jóvenes.

La compañía de arte inclusivo “Las Ilusiones” que, en diciembre pasado estrenó por primera vez  una producción de artistas con discapacidad en calle Corrientes, presenta un nuevo ciclo de obras para toda la familia en el reconocido teatro “Patio de Actores”.

El ciclo, del que participarán cerca de 200 actores (con y sin discapacidad) y en el que se podrán ver distintas producciones de la compañía, consta de doce presentaciones durante ocho viernes consecutivos desde el 10 de marzo hasta el 28 de abril. Las funciones comenzarán a las 20hs, y están destinadas para toda la familia con la variedad de propuestas artísticas que caracterizan a Las Ilusiones. Se trata de adaptaciones de obras clásicas de renombrados dramaturgos como William Shakespeare, Gregorio de Lafèrrere y Lope de Vega, y también prestigiosos musicales internacionales. Las entradas están a la venta en el teatro y en Alternativa Teatral.

Sobre Las Ilusiones

La compañía nace en 2009 de la mano del Lic. Juan Ignacio Acosta como su Director y bajo el madrinazgo de la fallecida actriz Alicia Zanca. Desde entonces, brinda a los artistas con discapacidad un espacio dentro del arte profesional, entendiendo que todas sus potencialidades aportan a la construcción de la cultura y a una identidad teatral.  Todos los talleres que se brindan en las distintas sedes son integrados; es decir, conformados por adolescentes y jóvenes con y sin discapacidad intelectual.

Se propone que los jóvenes puedan desarrollar habilidades y técnicas que potencien sus capacidades y permitan su crecimiento personal y profesional.

Desde sus inicios hasta la actualidad, Las Ilusiones lleva realizado más de 20 producciones entre obras de teatro, comedias musicales y repertorios de danza y canto. Cuenta con cinco sedes (CABA, Ramos Mejía, Villa Ballester, Olivos y Lanús) a las que se le suman las recientes de Ingeniero Maschwitz y La Plata a partir de 2017.

RECONOCIMIENTOS. Varios de sus espectáculos fueron declarados de interés cultural por la Secretaría de Cultura de la Nación (2010), la Municipalidad de Almirante Brown (2012) y la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2013). Además, recibió reconocimientos por estética visual, composición artística, coreografía y verdad escénica en el Festival Mundial de Teatro Adolescente Vamos Que Venimos (2012); y distintas nominaciones por mejor dirección, mejor vestuario, mejor actuación masculina protagónica y secundaria en IntegrArte en los Barrios (2014). Además, recibió la declaración de “Embajada de Paz” otorgado por el movimiento Mil Milenios de Paz (2013) y el reconocimiento de “interés social” de la Legislatura porteña por su revista institucional.

Fechas y funciones del ciclo en el Patio de Actores:

Viernes 10/3 “A Domar la Fiera” y “Grease”.

Viernes 17/3 (adaptación) “Las de Barranco” y “Aladín”.

Viernes 24/3 “Quiero” y “A Rockearla”

Viernes 31/3 (adaptación) “Jetattore”

Viernes 7/4 “Peter Pan”

Viernes 14/4 (adaptación) “El enfermo imaginario”

Viernes 21/4 (adaptación) “Trabajos de amor Perdido”

Viernes 28/4 (adaptación) “El Perro Hortelano”  y “El Mago de Oz”

Escenografía: Dolores Riera

Vestuario: Zulima Domínguez

Prensa: Cakatúa

Video: Habla la Hache

Fotografía: Alejandro Carmona

Asistente de Dirección: Celeste Condoleo; Nadia Membriele; Flor García; Melina Calabria.

Directores Asistentes: Cinthia Ávila; Mariano Carabajal; Alejandra Puella; Agostina Fischetti.

Dirección General: Juan Ignacio Acosta

Canal de youtube: http://bit.ly/2m8rW71

Facebook: https://www.facebook.com/LasIlusionesDeAlicia/

Web: www.lasilusiones.com.ar

LOCALIDADES: General $200 | Estudiantes y jubilados $150 | Comunidad Las Ilusiones $100. FUNCIONES: Viernes 20hs. TEATRO PATIO DE ACTORES. Dirección: Lerma 568, C.A.B.A.

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Creando un mundo perfecto

Eskoff1

Ficha EskoffAquí llega él con su equipaje o su equipaje con él. Entonces desplegará tantos objetos que podrá montar un sinfín de situaciones inolvidables.

Presenciar una obra de Marcelo Katz (en este caso junto a Martín Joab) es tener el privilegio de conocer los detalles de la puesta en escena. Katz, de una u otra manera, se convierte en orador de la magia que logra soslayar desde el espacio escénico hasta el público. Una energía que, irremediablemente, nos contagia e impregna de amor.

Eskoff es un lugar, una meta, una búsqueda, un hallazgo, un camino: el sitio al que este hombre desea pertenecer para, de ese modo, coincidan sus talentos con su ductilidad.

Por momentos, el artista, es quien transforma la atmósfera de la sala y, por otros, somos los espectadores los que completamos su innovación.

Y, en otras situaciones, contemplamos este recorrido por paisajes asombrosos, historias con sombras, música (melodías) refrescantes, ocurrencias muy tiernas y la oportunidad de ingresar en el código clownesco -con todo lo que eso implica-.

Los secretos de un espectáculo itinerante, la calidez de compartir su intimidad y percances con toda la naturalidad posible. La inteligencia de convertir un error en algo original, la suspicacia de lograr empatía con ciertos espectadores y construir, con miradas, un submundo.

Sin lugar a dudas que una de las escenas más atrapantes es la de las sombras. Allí es posible viajar a la niñez, reencontrarse con el pasado, descubrir al alma gemela, recostarse en una “incómoda” carpa, despertar nuevamente e impedir que el tiempo envejezca.

Su soledad es compartida al llegar con su mochila de viajero. De éste va tomando todo lo preciso para que pueda desplegar un determinado cuadro e inmiscuirse por completo.

Las temáticas son tan diversas que la noche se vuelve pura luz y deseamos que el encanto no acabe. Travieso, juguetón y carismático; abraza con la mirada a todo aquel que muestra complicidad e incluso le permite ser parte de esta aventura desenfrenada.

Con sus ojazos de niño en cuerpo de adulto, con su comedor en miniatura y la ternura que lo caracteriza. Con su sonrisa mágica y el don para improvisar dentro de una dramaturgia… esto y mucho más lo convierten en un gran artista. En un artista exitoso donde cada uno de sus espectáculos le otorgan singularidad e inteligencia.

La música, infaltable, lo acompañan a narrar sus largos caminos por distintos lugares. Para acompañarnos a nosotros y conformarnos en unidad, en un abrazo que abriga con tanto amor como sea posible. Este es el regalo más preciado que pueda hacer un actor: entregarnos su corazón.

Con respecto a la iluminación y escenografía, éstas cumplen papeles protagonistas y no de mera ornamentación. Se pueden notar muchísimos detalles que no solo complementan sino que le otorgan más vuelo a Eskoff. Así da gusto ir al teatro, así da felicidad y alegría observar los rostros de los espectadores que aprueban con sus sonrisas cada cuadro representado.

Es posible reconocernos en él, viajar a nuestra infancia, recordar momentos y sentir esa nostalgia tan dejada atrás (a veces).

Eskoff es una varieté por la gran cantidad de números en escena y la particularidad de que sea solo un artista quien se ponga en la piel de cada una, demostrando (como siempre) sun grandeza y humildad.

Mientras se sigue el camino hacia el Maestro, sucederán muchos gags, canciones muy simpáticas y un universo en el que estará todo permitido. Es imposible no sentir ansias por volver a La Carpintería para sentir, nuevamente, todas las sensaciones de plenitud en el cuerpo.

Un espectáculo para adultos-niños y para aquellos que desean conocer a uno de los clowns más excéntricos y completos del país.

Mariela Verónica Gagliardi

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Una melodía que se extingue junto al amor

A y M romanticos

PH: Mariana Lozano

Podría hablarse de sus profesiones, de cada una de sus pasiones y trayectorias. Sin embargo, sorprende que se deje a un lado la magnífica carrera de Marguerite Duras (interpretada por Débora Longobardi) y se mencione su intimidad amorosa, al igual que la de su marido.

Es entonces cuando un desenlace se avecina en lo que fue una historia de amor. Por un lado, un piano de cola. Por otro, un sofá de estilo inglés. Nada más les hace falta a estos dos actores que tomaron la responsabilidad de encarnarse en esta deleitosa dramaturgia de Duras, una de las piezas artísticas más conocidas de la autora. Fue en el año 1964, que se estrena en el Studio des Champs Elysées (París) y al siguiente año, junto a Paul Seban, la convierte en séptimo arte.

Si bien no es mucho lo que se conoce en nuestro país de esta escritora, realmente cautivan sus textos, sus diálogos, la manera de plasmar su biografía en ficción y, de algún modo, vivir a través de las letras.

Recorriendo su material e historia me topé frente a citas textuales en las que mencionaba su desagrado hacia las autobiografías. Evidentemente, solo quería que su pluma describiera cada uno de sus sentimientos. No se la puede juzgar a raíz de esto sino agradecerle el recorrido que hizo desde temprana edad hasta sus últimos días.

¿Qué es lo que puede verse durante esta breve pero profunda historia?

Lo que calló durante tanto tiempo un matrimonio, la desnudez de cada uno de sus tabúes, aquellas verdades que no siempre conviene decir -pero que, en esta oportunidad, se decide gritarlas-, la crueldad, la necesidad de herir con las más finas y selectivas palabras. Entonces, una despedida es el inicio de una nueva etapa para este hombre y esta mujer que parecen ser tan vulnerables como cada uno de nosotros. Que están ahí parados, meditabundos, con un tiempo a contrarreloj, que jamás se detendrá para mostrar algún arrepentimiento que valga.

Por momentos quisiéramos que ingrese alguien más a escena para diluir tanto dolor, aunque sabemos que eso no ocurrirá. Un amante aguardará su turno para tener entre sus brazos a quien ahora “le pertenece”. Mientras tanto, el hombre que vemos dirá todo para convencer a su esposa y de rogarle por momentos con el rostro cuánto la necesita.

Resulta desgarrador presenciar esta cita interminable, notar las lágrimas que rozan las mejillas, conocer los detalles y motivos de lo que podría haber sido y ya no será.

Su marido en la vida real, Robert Antelme, parece reencarnarse en Ulises Puiggrós y atravesar cada una de sus venas y arterias hasta hacerlo evocar aquellos tiempos pasados que, hoy, son solo ruinas.

Realmente es un trabajo extraordinario el de este elenco, un trabajo en el que es posible emocionarse, angustiarse y tener la esperanza de encontrar al verdadero amor, o al menos a aquél que nos haga vibrar.

El espacio escénico es el indicado y, gracias a éste, podemos palpar más esta ficción-realidad sin hacer el más mínimo esfuerzo por ingresar en un código dramático. La verdad se presenta ante nosotros, se esparce, camina, suena con agradables melodías y se apaga por completo.

La música es de esas obras de teatro que dan gusto conocer bien de cerquita, para sentirnos parte, para ser testigos pasivos y no poder participar más que viendo el tiempo caer.

Como un reloj de arena que que no es eterno en su medición y que nos permite, sin embargo, reconciliarnos con lo triste y ameno de la vida.

Graciela Pereyra es quien tiene la agudeza de recrear esta historia vertiginosa que nos hace sentir tanto como quisiéramos. Es gracias a la intimidad que todo fluye apresuradamente, con firmeza, ya sin dubitaciones y con la claridad que se tiene cuando ya todo se dijo.

Funciones: viernes 21.15 hs.

Teatro La Comedia.

Mariela Verónica Gagliardi

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Cuando la corrupción está de moda

dignidad.jpg

Una historia intricada, dura, con todos los ingredientes necesarios para que todo lo que tenga que explotar explote por los aires cual volcán en erupción. Esa es la síntesis de la obra de teatro Dignidad (de Ignasi Vidal, con versión de Elio Marchi y dirección de Corina Fiorillo).

Es tan real, absolutamente real y contemporánea la temática que cualquier similitud podría producir picazón constante en la piel de aquellas almas susceptibles de verdades.

Un despacho de oficina tradicional con un escritorio y silla giratoria, a otro extremo una mesa ratona y dos sillones y algunas bebidas alcohólicas para intentar salir de tantas malas decisiones. En verdad la corrupción es un mal camino para los decentes y honrados pero en este thriller dos amigos demuestran que sin ella no siempre es posible seguir en pie.

Como una medicina que al no ser bebida puede provocar graves consecuencias, los diálogos de estos hombres indagan por la absoluta realidad del poder, la política, la candidatura, la salud, la familia y todos los actores presentes y protagonistas de forma omnisciente.

Por momentos sentí esa sed irremediable de querer ver a quienes estaban ausentes físicamente y conocer sus opiniones al respecto. Y es que desespera saber que solo uno tendrá en sus manos la conducción del país, siendo lo que es y pretendiendo lo que pretende. No se podrá poner las manos en el fuego por ninguno de los dos y solo en el desenlace podremos sacar nuestras conclusiones que podrían ser unas u otras sin tener la completa verdad.

Mientras Francisco (Roberto Vallejos) se prepara para tomar el mando, muy pronto, del sillón presidencial, quiere que su amigo de toda la vida, Alejandro (Gustavo Pardi), lo secunde. Hasta aquí todo podría constituirse como una amistad que atraviesa incluso el poder y lo reparte, pero nada de eso será así. Durante una hora sentiremos adrenalina, nervios y odio hacia la política. Desde ya que no hacia la política en su sentido genérico sino en lo que respecta a quienes la ejecutan. Uno y otro serán detestados y aborrecidos por el público. Uno podrá temerle a uno y mientras compadecerse del otro, pero lo cierto es que los dos son la misma cara de una moneda y quien sea más ágil podrá correr con mayor suerte. No una suerte azarosa sino completamente premeditada y planificada.

Según la Real Academia Española: Excelencia y realce son acepciones de dignidad.

Pareciera ser absurdo el camino que toma Francisco quien “olvida” todas las cabezas que tendrá que pisar para conseguir su objetivo. O el rumbo de Alejandro que por callar en su momento va elaborando su plan paralelo y macabro.

Sin embargo, poder significa: tener expedita la facultad o potencia de hacer algo.

Palabras, términos y definiciones que se retroalimentan al igual que la telaraña que se va tejiendo en esa oficina.

Alguien digno es quien merece algo. Pero, ¿quién lo decide y quién lo define? Una vara se inclina a favor de un candidato u otro respecto de su amabilidad, de su simpatía, de su dinero, de sus transacciones o,  simplemente, de su don para ocultar lo que jamás debería salir a la luz?

Corina Fiorillo, una vez más, demuestra su inteligencia y perfección para profundizar en una temática, haciéndose cargo y escogiendo a dos artistas muy talentosos para los roles que deben interpretar.

¡Es digno quien decide morir en silencio y retirarse a tiempo y quien decide jugar por detrás no lo es?

Son muchos los interrogantes que se tienen durante la función en que es posible olvidar que nos encontramos en un teatro y creeremos presenciar un acto político privado.

En cuanto las luces se funden con la oscuridad, el vacío se apodera de la sala y el final nos deja helados en una cálida noche de verano.

Funciones: de miércoles a domingos, 21 hs. Teatro: Maipo Kabaret.

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

 

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Mentime que me gusta

las-esposas1

ficha-las-esposasExisten obras de teatro que una tiene la intuición y cuasi certeza de que serán gigantes. “Las esposas” (escrita por Daniel Santos y dirigida por Jorge Vieytes) es una de ellas. Pretendiendo estar neutra, cautivé miles de sensaciones a lo largo de la función que tuvo lugar en el teatro Metropolitan.

Realmente considero que desde la dramaturgia, hasta las interpretaciones, ornamentaciones, iluminación, vestuarios y dirección; resulta todo impecable y maravilloso. Es una pieza artística que dura una hora como mucho y que, sin embargo, consigue plasmar un universo literario y actoral increíble. No porque no podamos saber que estos tres artistas lo conseguirían sino porque quisiéramos que siempre las obras de teatro profundicen en las formas, en las búsquedas y en cada uno de sus rincones en que aparece aquella información que servirá para develar el misterio.

Las esposas es un thriller con mucho suspenso en el que por más que nos esforcemos por saber el final, no lo conseguiremos. Lo mejor es disfrutar con nuestros sentidos todo lo que va sucediendo en escena y podremos abstraernos del teatro para inmiscuirnos en este hotel en el que ocurre realmente de todo.

Pero, ustedes, se preguntarán a qué debe su título.

Sebastián Richard se ve en la encrucijada de representar a un personaje muy complicado y difícil. Él deberá no solo engañar a estas dos mujeres sino a nosotros (los espectadores). Dichas tareas serán muy gratas de observar aunque, posiblemente, si somos un tanto ansiosos, tendremos esa adrenalina que nos empalidecerá y sonrojará de un instante a otro.

Milagros Almeida y María Roji serán sus esposas? Claro que sí y claro que no. Aclarar esto sería dar detalles que conllevarían a que la obra pierda su gracia anticipadamente, así que para ello tendrá que comprar su ticket.

La “coherencia” y “sensatez” de su verdadera esposa nos hace dudar a cada rato. No se puede comprender cómo un hombre que está casado no reconoce a su mujer o cómo esta mujer podría llegar a embaucarlo. El hilo del relato nos invita a transitar un camino sinuoso, como de arenas movedizas. Una puerta que se abre, otra que se cierra. Una mujer que ingresa para quedarse, la otra que se va, una tormenta que invade las calles del pueblo, un viaje postergado (quizás), un signo de pregunta que no logra responderse como se pretende, la duda de este hombre que parece desconcertado, un tanto loco, psicótico, lleno de ira o amnésico. O tal vez todo junto.

Una habitación que pareciera estar en terremoto constantemente, que su cama pareciera pretender ser ocupada por un matrimonio clásico y no tan tremendo.

¿Qué resulta más atrapante de la historia?

Los recursos utilizados para narrarla. Sin tener en cuenta este punto fundamental, todo podría desvanecerse en cuestión de segundos. Mantenernos en vilo, sumergidos en la catástrofe de la que seremos testigos no es algo común de ver, al igual que este género tampoco lamentablemente.

No se trata de una obra típica en la que hay que atrapar a un culpable sino en la claridad del director para escoger a los tres actores ideales para que lleven adelante el suspenso, para que nos asfixien de tanto temor o de darnos unos instantes de sonrisas para tenernos de aliados.

Nada de jugar a ser detectives sino a descubrir una encrucijada que tiene tan mal a estas mujeres, de las que no podré brindarles detalles por obvias razones.

Milagros Almeida no deja de sorprender, de llevar bien a la cima su profesión, de ser una actriz talentosísima y de poder compartir su arte. Es ella, sin lugar a dudas, quien parece tener un personaje secundario en sus manos pero que será la frutilla que galardonará a este completo éxito.

El miedo a morir no es tan temido y se arriesgará todo con tal de obtener lo que más se desea: que caiga el/la verdadero/a culpable.

Quien transgreda será quien apriete el gatillo final.