*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Escribir sobre determinadas temáticas que pueden no requerir investigar pero sí indagar en nuestro interior; es lo más difícil que puede existir. Porque vincularnos con un texto, con unos personajes adorables como los de Otoño (escrita y dirigida por Marcelo Ruiz, sobre un cuento de Julia Gambetti) y con una atmósfera cálida, angustiante y que, incluso, tiene un ritmo reiterativo -que no agobia ni cansa al espectador- requiere un mayor compromiso.

Así como durante el verano podemos disfrutar de los días infinitos de sol, en primavera continuarlos y en invierno descansar un poco de las altas temperaturas; es el otoño la estación más temida por sus lluvias, por sus paisajes secos y melancólicos en los que quizás lo que más se disfrute sea el pisar las hojas secas y escuchar el crujir sensacional. Fuera de eso, podríamos desear amanecer con rayos luminosos y no desesperarnos por las nubes incesantes.

Cuando el clima es fresco y dura largo tiempo, los problemas que se puedan tener se exacerban… por algo se habla de las fuentes de energía en las culturas incaicas.
Basándonos específicamente en el argumento de la presente dramaturgia es que vemos a una tía (Dora Sajevicas) que vive en un geriátrico y a su sobrina (Lorena Cammar) que la visita cada domingo. Nuevamente aquí, el autor precisó encontrar varias herramientas vinculadas con el estado de ánimo, con la depresión, con el miedo. Pero Otoño no es solo un conflicto o varios sino una historia muy tierna en la que se recurre a los vínculos humanos tantas veces olvidados.

Una tía que no representa a la tradicional ancianita sino a una mujer con un gran pasado, llena de anécdotas y vivencias amorosas con las que podría escribir varios libros y tener éxito. Quizás, el éxito que no tuvo en su vida real por no animarse a plantear lo que sentía.

Siempre pareciera salir a la superficie la famosa culpa, apuñalando de un solo golpe a aquel que se atreva a soñar sin piedad del qué dirán. Como si el valiente fuera tildado de todos los insultos habidos y por haber, dejando en escena solo a los «prudentes» y «leales». Como si el traicionar a los demás fuera peor que traicionarse a sí mismo.

Existen bailes, cantos, sonrisas, llantos, más risas y un sinfín de sentimientos que harán viajar al público hasta un lugar que no es sencillo llegar -sobre todo cuando no se tienen cuestiones resueltas-. No pretendo asustar ni estigmatizar a la obra con estos comentarios, sino todo lo contrario. Podría definir a Otoño como una pieza artística totalmente noble, bien narrada, en la que sus dos actrices se lucen y en la que es posible plantearse muchísimas cosas de la vida misma. Solo hay que estar abierto y sensible porque la energía que se vive durante la función pone la piel de gallina, ¡haciéndonos sentir vivos!

Creo que todos, absolutamente todos, nos planteamos en algún momento quién se hará cargo de nosotros en la vejez, cómo accionaremos cuando nuestros padres alcancen una determinada edad o simplemente qué es lo que se debe hacer ante determinadas circunstancias en que un cuerpo no responde como en la juventud «eterna». Los mal llamados gerontes, como si se los denominara similares a un trapo de piso, desprovistos de gracia y acomodados en el mueble que menos incomode. ¿Es mejor persona el que hace a su pesar o el que sigue el instinto de deseos, dejando atrás todo tipo de «obligaciones morales»?

Si no existiera la culpa, la sinceridad se apoderaría de cada rostro y la luminosidad haría olvidar a la estación más triste del año.

Una historia para reír y llorar, para conmoverse y para agradecer cada minuto de existencia en este mundo. Mientras el amor reine en nuestras vidas todo será posible y cada rinconcito olvidado podrá convertirse en suspiros de enamorados, en fragancias de flores y el más exquisito té de un domingo por la tarde.

Esta función se realizó en el Teatro El Errante (Av. Rosales 1345 – Palomar)

Mariela Verónica Gagliardi

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UN ESPECTÁCULO ÚNICO, DIVERTIDO E IRREVERENTE DONDE EL TANGO SE ENCUENTRA CON EL MIMO Y LA DANZA

LOS GUARDIOLA

A pesar de ser habitués desde su formación en 2003 de los más importantes festivales de Europa y Asia,  el dúo Los Guardiola compuesto por Marcelo Guardiola y Giorgia Marchiori nunca han actuado en Argentina con un show propio. Luego de sus últimas presentaciones a Italia y Francia, y antes de continuar con la gira que los llevará en octubre nuevamente a esos países y a Qatar, Los Guardiola presentarán su show en el Maipo Kabaret durante cuatro únicas funciones los días 7, 14, 21 y 28 de septiembre a las 21 hs.

Marcelo Guardiola es bailarín, actor, músico y director teatral y el creador de la investigación “Tango-Teatro” que desde 1999 tiene como objetivo la creación de un nuevo tipo de espectáculo que integre la música, la danza y la poesía del tango. Giorgia Marchiori es bailarina, actriz, coreógrafa y doctora en filosofía. Ambos han integrado en 2003 este dúo, cuya originalidad reside en contar una historia a través del mimo y la danza.

En 2004 recibieron en Buenos Aires, el diploma de honor «Milongueros-bailarines: Nueva Generación», y fueron declarados de Interés Cultural por la Secretaría de la Cultura de Presidencia de la Nación.

En el 2016 la Academia Nacional del Tango de la República Argentina les otorga el Auspicio Institucional como «Artistas de tango que difunden la cultura tanguera» algo que vienen realizando en Argentina, Brasil, Chile, Dinamarca, Eslovenia, España, Francia, Inglaterra, Italia, Qatar, Rusia y Suiza.

UNICAS FUNCIONES: 7, 14, 21 y 28 de septiembre a las 21hs.

MAIPO KABARET – Esmeralda 443

Localidades: $ 350 / $ 250 / $ 150.-

En boletería del teatro, o llamando a PlateaNet 5236-3000

VISA y VISA DÉBITO Tarjetas exclusivas.

MARCOS MUTUVERRIA
Prensa / Duche&Zárate

CICLO DE UNIPERSONALES

unipersonales

ACTRIZ – VIERNES 2 DE SEPTIEMBRE

Actriz: Susana Pampín

Dramaturgia y Dirección:  Bárbara Molinari

Lugar: Teatro Tornavía  

Dirección: Av. 25 de mayo y Francia, Gral. San Martín  

Horario: 20hs.  

Duración: 50 minutos    

Entrada gratuita, a retirar por el Teatro durante la semana previa a la obra

Sinopsis:  Una actriz interpreta a la actriz noruega Liv Ullmann. Liv Ullman interpreta a Nora de Casa de Muñecas. A modo de cajas chinas se construye un juego de máscaras, en donde la actriz habla por Liv, Liv habla por Nora, Liv y Nora hablan por la actriz, y la actriz habla también por ella misma. Cada una nos deja ver algo de la otra

 

TRÓPICO DEL PLATAVIERNES 9 DE SEPTIEMBRE

Actriz: Laura Nevole  

Dramaturgia y Dirección: Rubén Sabadini

Lugar: Teatro Tornavía  

Dirección: Av. 25 de mayo y Francia, Gral. San Martín  

Horario: 20hs.  

Duración de la obra: 55 minutos

Entrada gratuita, a retirar por el Teatro durante la semana previa a la obra

Sinopsis: Aimé vive en la habitación contigua al “Baile de los Enmascarados” y espera las visitas de Guzmán. Aimé se entrega a participar en el “Baile de los Enmascarados”, una suerte de orgías colectivas que prepara Guzmán. Contar la historia de esta relación, es explorar los límites más sórdidos del poder, lo insondable del poder, es narrar cómo un cuerpo puede ser devorado por otra voz, hasta los huesos, y cómo un disfraz puede incrustarse al cuerpo hasta volverse piel

 

SOLA NO ERES NADIE – VIERNES 23 DE SEPTIEMBRE

Dramaturgia: Natalia Villamil

Dirección: Ana Alvarado

Actor: Mariano Mazzei

Lugar: Teatro Tornavía  

Dirección: Av. 25 de mayo y Francia, Gral. San Martín  

Horario: 20hs.  

Duración de la obra: 40 minutos   

Entrada gratuita, a retirar por el Teatro durante la semana previa a la obra

Sinopsis:   

La obra propone una mirada inusual y conmovedora sobre el tema de la identidad de género. Humor y ternura, la condición travesti enfocada desde el punto de vista de un adorable personaje protagónico.  

Ella advierte que sin el espejo de los otros no logra un nuevo ser, inicia una despedida, escondiendo en cada detalle aquella que fue. Emprenderá una odisea por momentos feroz, intentando así encastrar en este nuevo mundo. Encuentra obstáculos y se nutre de ellos para ser alguien pero finalmente ya no los necesitará.

 

TODO VERDE – VIERNES 30 DE SEPTIEMBRE

Actriz: María Inés Sancerni

Dramaturgia: Santiago Loza

Dirección: Pablo Seijo   

Lugar: Teatro Tornavía  

Dirección: Av. 25 de mayo y Francia, Gral. San Martín  

Horario: 20hs.  

Duración de la obra:   60 minutos

Sugerido para público adolescente y adulto  

Entrada gratuita, a retirar por el Teatro durante la semana previa a la obra

Sinopsis:  Una repostera de pueblo. Una forastera que llega para cambiarle la vida. Una relación intensa y frágil. Una ventana a la calle. Un momento del día, el final; después: la noche. Un color: el verde. Todo verde.

 Alta en el cielo
Alta en el Cielo es una Declaración de principios.
Es un homenaje a a todas esas maestras que se “juegan por los chicos”, a esas personas que siguen jugándose y creyendo que podemos construir, a pesar de todo, un mundo mejor.
En una escuela de frontera, en un pueblo perdido de una provincia del norte, se encuentran: “La Gringa”, una maestra con valores y convicciones que le da identidad y educación a chicos abandonados en el monte y que no claudica ante un sistema que la acusa de delinquir por no denunciar la situación de estos chicos; con la “Inspectora Juárez”, representante del “sistema” con normas, leyes y creencias que se desmorona ante la realidad de esta escuela; con “Susana”, heredera de la vocación de su madre, inserta en una realidad que la oprime y que tambalea con la fantasía de una vida mejor; y con “Nicasio Cardoso” el “primer delito” de La Gringa, uno de los tantos chicos abandonados en el monte, un símbolo de que alguien se convierte en importante para un otro dentro de un sistema que abandona y expulsa.

Domingos 20hs Teatro el Vitral Rodriguez Peña 344 

ACTUAN
Julia Azar (La Gringa)
Luciana Conde (La Inspectora Juárez)
Sebastián Dartayete (Nicasio Cardoso)
Luli Zunino (Susana)
• Diseño de escenografía: Juan Ignacio Pólvora
• Diseño de iluminación: Soledad Ianni
• Diseño de vestuario: Mariana Pérez Cigoj
• Música: Claudio Martini
• Diseño gráfico: Patricio Azor
• Asistente de iluminación: Carolina Rabenstein
• Fotografía: Óscar Mauricio Cabezas – Martín Paluri
• Video: Sergio Gómez
• Asistente de escenario Alejandro Charo
• Asistente de dirección: Juan Ignacio Pólvora
• Producción ejecutiva: Alejandra García
• Dirección: Patricio Azor
Princesas

PH: Claudio Araya Silva

Ficha Princesas«Sos una princesita», «ya va a llegar tu príncipe azul», «van a ser felices para siempre»…

Estas y más frases, solemos escuchar desde chiquitas, como si nuestras vidas en algún momento se fueran a asemejar a la de los cuentos y películas de Disney. Y, como si al conocer la verdad y origen de todas esas historias -repetidas de generación en generación- nos pudieran hacer mujeres felices, pero de verdad.

Cuatro actrices se sumergen en la piel y esencia de los cuentos de hadas más clásicos para, a partir de ellos, construir nuevos relatos. Así, la pieza teatral Princesas (escrita y dirigida por Claudia Eid Asbún) nos muestra y demuestra cómo es posible desmitificar lo superficialmente bello para dar como resultado un nuevo producto que no es producto sino humanidad.

La ironía estará presente a lo largo de toda la dramaturgia y al terminar se podrá sentir cuánta chatarra hemos consumido durante gran parte de nuestras vidas.

Hombres que salvan simplemente por ser bellos o tener poder o ser príncipes o tener reinados, oro y besos que hacen despertar a una dama de su letargo.

Esta obra es la que abre el 2° Festival Latinoamericano de Teatro y el Cervantes es quien hospedará a esta función y la de mañana viernes, así como un gran abanico de propuestas escénicas aquí y en el Ecunhi, realmente interesantes de presenciar.

Con un público, al menos en esta función, conformado por más mujeres que hombres fue posible sentir una cálida atmósfera y la brisa -que, de a poco- podrá seguir modificando el mundo con sus inútiles códigos machistas y colocarnos a las mujeres en el lugar (luchado hasta el final) que deseamos, no que los hombres añoran tantas veces.

Para esto, el teatro experimental y vincencial resulta ideal; permitiendo un recorrido súper interesante y cautivante en el que los espectadores no perdemos el interés jamás.

Las historias de Cenicienta, Blancanieves y los siete enanitos, Pocahontas y La sirenita se apoderarán del espacio escénico y tendrán verdadera voz como se merecen. Dejarán de ser esas adolescentes soñadoras que sueñan sueños de otros, para lograr ser tenidas en cuenta en el mundo contemporáneo -en el que casarse no es el único destino probable-.

Voces de niñas van reiterándose desde un comienzo para crear el clima apropiado y luego hacer estallar en adultas los caprichos de un sistema capitalista que se resquebraja de a poco, que ya no tiene sentido pero sí lógica.

Aroma a manzana, a una, a muchas, a su jugo que se esparce por cuerpos inocentes, que se pegotea y permite patinar por una superficie, jugando al juego escogido, tiñendo las tradicionales estructuras de explicaciones coherentes y profundas. ¿Todas las niñas son iguales y desean lo mismo? ¿El beso del príncipe azul salva de algo a aquellas mujeres crucificadas?

Pero, cabe aclarar que Princesas no es una obra feminista sino una apuesta elevada, que conjuga el teatro, la danza y diferentes performances; que está muy lejos de replicar los discursos feministas y machistas, sino que se ubica desde un sitio inteligente en el que muchísimas mujeres nos sentiremos identificadas.

La música se encarga de ir hilando los retazos en sepia y descoloridos de aquellos cuentos que cada vez tienen menos valor pero que, sin embargo, siguen cobrándose vidas. Es entonces cuando el pop se fusiona con la música clásica y la electrónica, entre algunos de los ritmos surgidos, para conformar una Latinoamérica en la cual vernos reflejadas, valoradas y vivenciadas.

El ser perfecta no tiene validez y, posiblemente, al terminar la función, se pueda comprender aún más que nunca existieron ciertos parámetros y que ni siquiera la matemática puede salirse con la suya.

Cuando los hombros se contraen, los abdómenes buscan formas nuevas, el silencio se subraya y el relato de un hombre dará aún más aciertos que preguntas.

Una niña tratada como sirvienta, una sirena a la que se le quita la voz, la hija de una reina que muerde una manzana envenenada y otra que vive en una tribu aborigen. Las cuatro tienen en común que desean salir del lugar en el que están y les han hecho creer que la llegada de un hombre (distinto a prototipo que conocen) las salvará de dicho hábitat, convirtiéndolas en criaturas completamente mágicas, súper felices y que sentirán la satisfacción plena de haber hallado el amor cuando ni siquiera saben lo que esto significa.

Uno de los puntos más interesantes de esta puesta se centra en la reflexión, pero no en un cuestionamiento desde afuera sino más amistoso: por ejemplo, las amigas se juntan y al momento de escuchar la vivencia de una, le preguntan los motivos que la hacen pensar o sentir de tal o cual modo. Así es como la figura recta y uniforme se cae de un soplido y deberá ser construida artesanalmente juntando los propios deseos.

Espejos que las muestran y hacen ver como son, dejando atrás ese pasado no escogido del todo, en el que sus vidas eran mercancías vendidas al mejor postor, con colores rosados y músicas al ritmo del vals, para inmiscuirse en los cerebros menos pretenciosos y despojados de sentido (¿común?).

Movimientos demasiado lentos (que podrían poner a ansiosos a espectadores masculinos no acostumbrados a este tipo de puesta) nos dan la oportunidad de oler la fragancia del amor, de vibrar junto a cada serie coreográfica que pretende ser solo lo que desde adentro sale como una pulsión necesaria para cambiar por necesidad. Quizás se pueda vislumbrar que no existe una perfección en cada paso, pisada o acción y es que de eso se trata Princesas, de ser a su modo, a su necesidad, a su tiempo, a su mirada, no a lo que una sociedad pretenda de ellas.

Desde ya que la dramaturgia, las interpretaciones de los cinco artistas y la puesta en escena es cautivante, de un vuelo supremo y que pone la piel de gallina completamente. Somos ellas, ellas somos nosotras, por eso es que podremos (juntas) seguir rompiendo cuanta manzana se nos cruce por el camino sin probar lo «prohibido» para morir y despertar en un mundo aún más podrido.

Entonces es cuando el público deberá responder a un estímulo provocado por los artistas y todo cambiará. Quizás algunos comprendan el significado y otros simplemente rían superficialmente. Lo importante es que quienes hallan comprendido el lenguaje y códigos de Princesas, transmitan a las niñas reales que el mundo de ficción es solo eso y que la realidad no es ni mejor ni peor, sino distinta.

Cuidate de los hombres, se escucha decir por allí. Y los cuerpos son limpiados, sanados y convertidos en sus cuerpos no los de ellos ni los de nadie. Ya no existe la apropiación sino el cuidado, el verdadero cuidado no solo la alerta o el miedo.

Mariela Verónica Gagliardi

 

traslasierra3

ficha-traslasierraEn un pueblo perdido, en la provincia de Córdoba, es que se encuentran dos hermanas a la espera, mientras su madre viene y va, deambulando por doquier. Ellas aguardan que el viento tome otra dirección más conveniente para sus vidas, se toman el tiempo para imaginar qué pudo haber sido de la vida de su padre y, mientras tanto, quisieran casarse y huir de la casa que habitan en pos de algo mejor y progresar.

No solo que el progreso que buscan no llegará sino que se irán sucediendo una serie de atrocidades que (acompañadas por efectos sonoros en vivo) nos irán llevando por un recorrido poco visto en el teatro contemporáneo.

Y, de repente, podemos observar una excelente escenografía que nos da cuenta del lugar que el autor/director pretende recrear: una cómoda que sostiene el portarretrato de un hombre, posiblemente del padre que ha dejado todo. Un rostro que bien podría ser -por el carácter de la dramaturgia- André Bretón. Sumado a este detalle, se une una cama con sábanas añejas y diferentes vestuarios que lucen las actrices y otros colgados en el patio de la casa, intentando secarse antes de que ocurra lo peor.

Entonces, retomando el hilo conductor de la historia, Bretón podría ser el progenitor de estas dos jóvenes ya que sus historias coinciden a la perfección: la ubicación geográfica (Francia) y la tinte surrealista que lo caracterizó. Es así como Traslasierra (escrita y dirigida por Gabriel Cosoy) se abre a dos lecturas: la tradicional que nos invita a seguir, cronológicamente, el relato; y la surrealista que nos lleva de la mano por un universo colmado de historia, de guerras, de literatura, de simbolismos y de, al parecer, un discurso que podría (incluso al terminar) volver a reciclarse.

Esta obra es una maravilla y así nos deja a los espectadores. No hay quien no salga de Silencio de Negras con una sonrisa de satisfacción porque se trata de un producto artístico muy bien logrado, con eximias sobre actuaciones, con un espacio escénico que parece ser el ideal y todo el aspecto sonoro que acompaña, deleitosamente, a la narración. No nos tenemos que imaginar que se desata la tormenta de Santa Rosa porque la sentimos, la escuchamos, la tememos y añoramos que no se cobre víctimas.

Por momentos las hermanas, con su aspecto campestre, se animan a contar sus desgracias, sus penas, sus esperanzas y a creer que lo que vendrá será mejor. Es tanto el delirio que se vive a lo largo de esta historia, pero tan bien interpretado, que no podríamos cuestionar absolutamente nada de lo que ocurre. Todo lo improbable se vuelve real y no existe momento para negar que una novia de su padre pudiera aparecer de la nada, pretendiendo y orando por su vida.

En lo personal considero que tener en cuenta sabores, aromas, fragancias, sonidos y silencios ayudan a que tanto los artistas como el público puedan/podamos meternos de lleno en la obra, ser parte, trasladarnos a un espacio en que bebíamos esta infusión o recordar tal o cual cosa por el cesar de una ráfaga de viento. La memoria emotiva es fundamental para que sellemos en nuestro cuerpo un momento determinado. Este es el caso y quizás por ello pueda ser tan complejo escribir sin que una frase quede redundante o demasiado pegajosa.

Cada partecita de Traslasierra es un recorte de los escritos de Bretón. Por esto y mucho más, se puede disfrutar y rememorar “En la infancia la ausencia de toda norma conocida ofrece al hombre la perspectiva de múltiples vidas vividas al mismo tiempo”. Pareciera ser que la imaginación cumple con todos los requisitos para que el surrealismo llegue al objetivo de plagarnos de herramientas y deseos, sin límite, soñando despiertos: “Amada imaginación, lo que más amo en vos es que jamás perdonás”.

La razón se hace a un lado para que lo más puro e innato del ser humano cobre protagonismo. Es momento de dejar relucir aquello que asombra, que sorprende. Es el instante en que podremos tomar con las manos a nuestra niñez y abrigarla de tal modo que no se escurra jamás.

Cada una de las ocurrencias de esta magnífica dramaturgia sorprende, llena y otorga una luz que solo será interrumpida por esos rayos que anuncian la tormenta del año o, por qué no, del siglo. Toda preocupación podrá ser soslayada y las plegarias reunidas para que tengan su momento de lucidez.

Mariela Verónica Gagliardi

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Jackelin

Única función: viernes 2 se septiembre 21hs

Entrada libre y gratuita

Auditorio «Roberto Carri», Facultad de Ciencias Sociales – UBA Santiago del Estero 1029, CABA.

En el  marco de XI Jornadas de Investigación Histórico Social del CEICS

Jackelin decide poner fin a una relación sentimental que ha sostenido penosamente por más de veinte  años. No está dispuesta a sufrir ni un minuto más esa tortura. Necesita tener con Alfredo una última y definitiva conversación.

Ella ha sido su amante durante todo ese largo tiempo. Alfredo se casó, tuvo hijos y Jackelin permaneció  a su lado, como una sombra, como una cosa, siempre al alcance de la mano.

Jackelin estuvo ahí cuando él se divorció de su primera esposa, la madre de sus hijos. Luego, permaneció a su lado cuando se divorció de su segunda mujer y también lo hizo cuando puso fin a su tercer matrimonio. Ella, estuvo allí, en silencio, como si fuera invisible siendo incapaz de darle un corte a esa perversa relación. Algo ha sucedido, Alfredo ha muerto.

Ficha técnica:

Actriz: Ariana Caruso

Dramaturgia: Ariana Caruso- Sergio Lobo

Dirección: Gerardo Cardozo

Música: Alisa Kaufman

Fotografía: Victor Alberto Calomeni

Maquillaje: Agustina Caruso

Vestuario: Yanina Viegas Mendonça

Escenografía: Antonella Caruso

Voz en off: Adriana Bellott

Sonido: David Giro

Ganadora Premio Reina del plata 2016 a Mejor Actriz

Participó para Festival Nacional de Teatro sobre Violencia de Género 2015

Seleccionada para Festival Regional 2015

Participó de encuentro de Artes Escénicas Tandil 2015

Seleccionada por escuela Ombú camina y escuela Psicosocial para jornada de género

Seleccionada por Fundación F.h.e.r.s encuentro de Género y Filosofía  2015

Más información: http://www.jackelinsoy.com.ar

Palabras de Ariana Caruso:

¿Se construye sobre la ausencia o es como construir sobre arenas movedizas? ¿La soledad es un estado del ser o es un resultado de vivir con un velo? ¿Cómo situarse frente al único límite ineludible que nos ofrece la vida: «la muerte»?

«…Se va vaciando la casa, y se  van doblando las sábanas y así, para ponerse furioso y gritarle con sus velorios a quien diga que la vida es cosa de números y que uno puedo contar lo que no sea su cansancio o el miedo que le silba en los huesos…«. Estos son algunos de los interrogantes que plantean Ariana Caruso y Sergio lobo, autores de «Jackelin tiene un límite», que indaga sobre la vida, la muerte, la identidad, el amor, sobre las relaciones enfermizas. Reflexiona sobre el rol de la mujer y de aquellas relaciones tortuosas y cíclicas que no permiten avanzar, las que están atravesadas por la violencia psicológica.

Jackelin es  una mujer sola, tal como Ariana Caruso actriz de Jackelin, en el escenario. Está sola forzosamente porque su gran amor siempre la mantiene en las sombras, oculta.

«No me digas cosas que jamás sucederán…» exclama la protagonista, en un atisbo de lucidez. Reconoce estar frente a una situación de la que ella que no encuentra salida, y el límite parece ponerlo la «vida» con la «muerte» de su gran amor, Alfredo.

¿Dónde queda nuestra identidad cuando desaparecemos frente al otro? «…yo que te di los mejores años de mi vida…» Jackelin siente haber desaparecido frente a la vida, con una actitud pasiva y de aceptación frente a una relación enfermiza, se ve desintegrada, vacía.

Gerardo Cardozo, director de «Jackelin tiene un límite», está convencido de que el teatro puede ser un gran despertador porque en el ensayo de ese ritual podemos despedir a quienes se fueron, soltar a quienes tenemos atados, liberar de nuestra mezquina pretensión de amor que solo ama, si es correspondido del modo en que uno concibe ese amor, o quizás nada de eso, pero al menos obtener el goce de intentarlo.

La previa

::ESTRENO::

JUEVES 8 DE SEPTIEMBRE

22.00 HORAS

TEATRO EL CUBO

Zelaya 3053. Abasto.

***

[Un espectáculo musical transgresor]

¿CUÁL ES EL LÍMITE ENTRE LA FICCIÓN Y LA REALIDAD?

 ¡25 ARTISTAS EN ESCENA!

¡OCHO ÚNICAS SEMANAS!

  “LA PREVIA”

UNA EXPERIENCIA TEATRAL EN 360°

DIRECCIÓN NICOLÁS PÉREZ COSTA

Los hermanos Nicolás y Agustín Pérez Costa, vuelven a trabajar juntos en “La Previa” un nuevo proyecto que desembarcará en El Cubo a partir del 8 de septiembre y se presentará todos los jueves a las 22.00 horas. Nicolás Pérez Costa vuelve al ruedo como director de un proyecto que dará que hablar. En una gran apuesta el teatro transformó su estructura tradicional para convertirla en una discoteca y alojar a los espectadores de “#LaPrevia” en una experiencia teatral en 360°.

El espectáculo cuenta con letras y música original deJuan Pablo Schapira, coreografía de Tian Aviari y dirección general de Nicolás Pérez Costa.

“#LaPrevia” es el primer musical que sucede en todos lados, en todos lados acción, situaciones y personajes en la búsqueda desesperada por encontrar a alguien con quien compartir y dejar la temida soledad. Con una fuerte propuesta coreográfica, acrobática. Humor, emoción… 25 artistas en escena, tragos, un espectáculo que propone romper, acercar, innovar… “#LaPrevia, una experiencia teatral”

Franco, protagonizado por Agustín Pérez Costa, es menor de edad y nunca transitó estos espacios, nunca fue a bailar. Es buscando a su hermano Matías que entra a esta discoteca: #La Previa. Mientras busca encontrará personajes que tienen en común la desesperada búsqueda por dejar de estar solos. La noche los transforma, los desencaja, los expone… Franco atravesará este viaje, intentarán mostrarle un espejo en cada encuentro… le querrán imponer como ser y quien ser. Una mujer que aún espera a un príncipe como ideal de amor, un hombre que seduce empedernidamente rebajando a las mujeres, un hombre que no acepta el paso del tiempo y cree seguir saliendo en los 90, otra mujer hermosa que quiere que trasciendan su belleza exterior, tantas historias como encontramos en cualquier noche… claro, ésta, no será una noche más.

ELENCO

Agustín Pérez Costa
Estefanía Bacca
Bruno Pedicone
Gradiva Rondano Rocha
Ivo Mihojević
Andrés Reyes
Patricio Alterio
Natalia D’amore
Agustina Cedraschi
Florencia González
Santiago Boiero
Tian Aviardi
Luciana Sapia
Federico Stegmayer
Camila Cardona
Fernando Bottero
Marina Gaud Arena
Miranda Toderi
Nicolás Fleitas
Giuliana Rimini Macuglia
Pya Borsalino
Antonio Guerrero
Romina Verdias
Alejo Cruzado Antonelli

FICHA TÉCNICA
ASISTENTES DE DIRECCIÓN
Darío Mendes Duarte – Ricardo Lavado
VESTUARIO Florencia Blejer
ESCENOGRAFÍA Darío Mendes Duarte
MAQUILLAJE Paola Dessaner
DISEÑO GRÁFICO Emiliano Paez
FOTOGRAFÍA Nacho Lunadei
PRODUCCIÓN EJECUTIVA Santiago Pasarin
MONTAJE ACROBATICO Agustín Pérez Costa
REDES SOCIALES: Agustina Boria Tatiana Boria
COREOGRAFIA: Tian Aviardi
MÚSICA ORIGINAL –  LETRAS: Juan Pablo Schapira
LIBRO – DISEÑO DE LUCES Y DIRECCIÓN: Nicolás Pérez Costa

Localidades desde $200 pesos.-

FUNCIONES

JUEVES 22.00 HORAS

TEATRO EL CUBO

(Zelaya 3053 – C.A.B.A.)

tres

Una reunión de ex compañeras de colegio es el punto de partida para que la disparatada comedia Tres (escrita por Juan Carlos Rubio y dirigida por Corina Fiorillo) llegue a los corazones de todos los románticos. Es entonces cuando las personalidades de las amigas chocarán hasta hacerlas estallar en ira, llanto, dolor, pero -sobre todo- carcajadas. Sí, porque Tres es una comedia como pocas que te hará reír durante toda la historia.

Podríamos decir que existen muchísimos espectáculos para hacer reír, pero aquí sucede algo distinto: se fusiona la excelente dramaturgia con las eximias interpretaciones y el plus de ser dirigidos por Corina que pareciera convertir una obra en arte puro con su varita mágica.

Con un espacio escénico bien moderno y minimalista, en el que el blanco luce como la propia pureza, los artistas irán conformando las escenas a su gusto y acomodando el mobiliario a disposición de las mismas.

¿Cuántas veces hemos escuchado (sobre todo siendo mujeres) acerca del reloj biológico? Como si el útero y aparato reproductor fuera en sí un objeto que al llegar determinada hora/edad, dejara de funcionar para siempre, relegando a muchas deseosas de ser madres, justamente del placer de concretarlo.

Todos los clichés estarán presentes pero distribuidos de tal manera que cada diálogo será recordado, cada intervención aplaudida y cada acierto un deseo compartido.

Tres será entonces una invitación, a puertas abiertas, a una de las temáticas más controversiales de los últimos tiempos, en la que una decisión desacertada podría entristecer por siempre.

Viviana Saccone, Silvina Bosco, Patricia Echegoyen y Santiago Caamaño; consiguen traspasar el escenario, fundiendo sus talentos con algo tan sensible como la maternidad.

Mientras muchos avances de la ciencia permiten hasta elegir los rasgos físicos de una criatura, estas mujeres, junto al “valiente” hombre, demostrarán que un capricho incipiente nacido de una borrachera las convertirá en las mejores madres que podrían haber sido sin siquiera imaginarlo. Este es el típico caso en que las consecuencias se apoderan del presente y no se podrá hacer marcha atrás bajo ningún punto de vista.

Tres personalidades opuestas y controversiales, los estereotipos bien marcados y las pisadas más débiles o fortalecidas; permitirán que se saquen el cuero a más no poder. Eso sí, a veces con mucho glamour y otras no tanto.

En cuanto a los relatos, consiguen inmiscuirse en los espectadores -de inmediato- porque utilizan el recurso de contar anécdotas y, así, la eficacia es lograda a la perfección.

Nunca es tarde entonces para soñar, para desear y para convertir el futuro en presente, lleno de mamaderas, antojos y alegrías. Aunque para eso tengan que existir algunas mentiritas que podrían dejar boquiabierta a más de una.

La conciencia estará puesta en primera fila o por mucha ironía y sarcasmo en el aire, el objetivo será que pensemos con el corazón en lo que una familia o mujer desea, teniendo en cuenta todas las alternativas posibles: desde una inseminación hasta una adopción. Y, refiriéndose a ésta última, demostrar lo casi imposible que resulta llevarla adelante en nuestro país y, mientras tanto, dejando a las criaturas en la mayor soledad posible.

Nuestra sociedad: ¿por qué piensa así, por qué actúa así, por qué no piensa desde el alma de los niños? Podrá decirse que la justicia es la responsable pero, dentro de ella, hay personas que toman decisiones y muy malas decisiones.

¿Un hijo sola?, se pregunta una de las protagonistas. Como si se tratara de algo descabellado o como si la figura de un hombre pudiera ser convertida en padre.

Ni los miedos, ni las locuras, ni las peleas podrán quitarles de la cabeza el tener un descendiente. Y para eso Caamaño deberá escucharlas, atenderlas, calmarlas, y darles el remate final que nadie espera.

Desgastes evitables y ojos llenos de lágrimas en pos de que esto cambie de una vez por todas, para que los que no tienen voz puedan tenerla y abrazar a alguien en los momentos que más lo necesite.

Mariela Verónica Gagliardi

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ficha-sadeSade, una velada incómoda (escrita por Nicolás Pérez Costa y Matías Puricelli, dirigida por éste último) es una invitación a lo más carnal del ser humano -representado en este caso por el conocido Marqués de Sade-.

Al escuchar o leer el nombre de fantasía que utilizaba Donatien Alphonse Francois, resulta imposible no asociarlo con el sexo salvaje, erótico y en el que el placer por el placer mismo llega a, tal vez, flagelar un cuerpo más de la cuenta. El sadomasoquismo pareciera seguir siendo, en algunas ocasiones, un tema tabú, mientras el ser humano continúa reprimiendo, tantas veces, su instinto animal.

¿Por qué ver esta versión de Sade?

Justamente porque está interpretada por un actor que brilla en todo lo que hace, desde danza, hasta acrobacia, hasta personajes tan intrincados como este. Porque verlo correr, desesperadamente, en su celda provoca nervios y sucede algo poco común: que el espectador se sienta completamente incómodo ya que en la sala más pequeña del Teatro Kairós no hay escenario, motivo por el cual está este penoso hombre rodando por doquier, encima del público, con sus ataques de ira, desesperado por recuperar esos instantes en que era feliz a su manera. Porque de eso se trata la felicidad y, sinceramente, resulta imposible juzgar aquello que a otro lo puede complacer.

Con un vestuario bien conservador y típico de su clase social (nobleza) sus pelos revueltos, sus gritos desesperados y su vida escandalosa es que él, en la función, pretenderá mostrarnos que no fue solo eso sino un hombre con deseos carnales que escribió muchísimas verdades que fueron volcadas en aquellos libros que saldrán volando en algún momento de la historia.

Lo acompaña Juan Pablo Guazzardi con una eximia interpretación que se complementa muy bien con la de Nicolás Pérez Costa. Así, ambos, componen la atmósfera necesaria para demostrarnos que ellos son el reflejo de muchos que aún no se animan a salir a la superficie.

Claro que la vida del Marqués no fue común, pero ¿por qué debería haberla sido?
Su extremismo lo llevó a la cárcel en varias oportunidades y falleció en el manicomio de Charenton en 1814. Preso de sus propias palabras, de sus poemas que lo apasionaban a cada rato y de su mujer que lo había abandonado al parecer.

Quizás muchos no recuerden que tuvo un papel muy importante durante la Revolución Francesa y que fue en esos momentos cuando se opuso a la pena de muerte, habiendo -de ese modo- interesado como sujeto de estudio a Simone de Beauvoir y Sartre.

Las escenas se repiten una y otra vez para quedarse fijadas, tenzmente en nuestras mentes y corazones. Sus obras relucen como arte puro y es que así se llega a tener muchísima pena por el desenlace de este hombre que fue lo que quiso y, tal vez, lo que pudo. Tal vez su valentía no le permitió tener su mente un poco más ordenada y, así, desafiar al cruel mundo que se le venía encima como un huracán de venganza.
En la actualidad, seguramente, Sade sería juzgado como violento y puesto en el banquito de los acusados. Pero, en la intimidad, ¿quién tiene derecho a definir lo que está bien o mal? ¿quién pone las reglas del «juego»?

Mientras los cuerpos femeninos son envueltos por la alfombra y arrojados quién sabe dónde, el relato desesperado continúa y los rostros de horror son vistos de un lado y otro. Puricelli lo ha conseguido: el aire apesadumbrado está presente, el maltrato está más vivo que nunca y el diablo en esta ocasión no habrá cumplido del todo con su poder.

Pero, ¿cuál fue el peor defecto de este francés?

Haber desafiado al poder de la nobleza, haber sido ateo y no haberse puesto el traje de hipócrita. Estos condimentos nunca tuvieron éxito y, menos aún, todos juntos.
Su estilo voraz, inteligente y pasional lo convirtieron en uno de los escritores más famosos del mundo y a partir del Siglo XX (en que sus textos pudieron, por fin, ser publicados) todos pudieron empezar a saber quién era en verdad hombre que desafió todo el statu quo para salirse con la suya. Si la palabra nobleza pudiera ser partida, diría que Sade tuvo más de noble que cualquier hombre distinguido de la alta sociedad.

Mariela Verónica Gagliardi