*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Violette, un film de Martin Provost

flyer VioletteLos colores fríos trazan el comiendo de una historia que se basa en la vida de la escritora francesa Violette Leduc (Sandrine Kiberlain). Es sumamente interesante la poética, profundidad y desenvolvimiento llevados a cabo a lo largo de la película que lleva su nombre Violette.

Esta gran escritora del siglo XX no fue tan famosa como lo merecía pero, su entorno sí lo era. Tal vez por ese motivo, desde el principio que puede asociarse un libro con su autor, recordar frases de otro y evidenciar la importancia que han tenido los escritores franceses citados por Martin Provost.

Uno de los puntos fundamentales que le dan ritmo a la historia es el modo en que se narra la misma. Como si se tratara de una obra literaria, Provost separa los actos en capítulos, haciéndonos sentir que leemos en vez de observar.

A su vez, cada capítulo lleva como título lo que será luego el desarrollo de éste. Toda la trama es lineal como si fuera un documental. En primera instancia, ingresamos a la vida de la escritora y puede conocerse con quién vive y cómo es su rutina. El capítulo I se llama Maurice. Ya desde el inicio se nota el temperamento de Leduc y la falta de dinero producen la separación de estos grandes amigos. En cuanto a las tomas, a modo de fotografías, se resaltan los distintos espacios de la pieza que habitan. Gracias a Maurice, Violette logra desplegar sus alas y darle rienda suelta a la escritura. Con su timidez y baja autoestima, jamás habría creído que la literatura se convertiría en su oficio y profesión. En ella podía descargar sus penas, angustias y traumas. A modo de diario íntimo, su vida se vio embarcada en páginas que conformaban libros.

En cuanto Maurice la abandona con un pretexto pobre, las escenas grises continúan y la tristeza se agudiza para ella cada vez más. Las calles de barro son atravesadas por sus precarias botas que más tarde encontrarían su camino más liso.

II Simone: esta etapa es muy importante para Violette ya que conoce a la escritora Simone de Beauvoir (Emmanuelle Devos), con quien entabla una amistad y lazo laboral. Beauvoir le da la oportunidad de pasarle los escritos a Albert Camus para ver si se podían publicar. Esto sucede a principios de los años 20, durante la posguerra, en Saint Germain des Pres.

Mientras la escritora intenta progresar cultural, emocional y económicamente; su madre la invade con problemas íntimos como el maltrato que sufre por parte de su pareja. Por suerte, escucha a su hija y logra dejarlo antes de que las cosas empeoren. También se produce otra situación importante que es el asesinato en Alemania de su amigo Maurice. Aquí existen varios primeros planos para mostrar la agudeza y melancolía existente.

III Jean: unos muy lindos paneos se destacan en una biblioteca en que se encuentra Violette. Después se da una conversación interesante entre ella y Simone sobre el matrimonio, el lesbianismo, temas que para esa época se consideraban tabúes.

En una ocasión Simone afirma: El matrimonio es un fraude.

Pero, también, se produce un momento crucial para la vida de Violette y se trata de conocer a Jean Génet y Sartre. Ambos se vuelven fundamentales para toda su carrera, tanto en el plano de la escritura como sentimental.

En cuanto Violette se dirige a un bar, la cámara la toma de abajo hacia arriba, produciendo misterio y sutileza.

Los planos generales tomados de la parte edilicia de la ciudad, las escaleras internas y ventanas, muestran la frialdad en que ella vive, la desolación en medio de París. Las tomas de afuera hacia adentro nos muestran a los actores que personifican a estos grandes escritores, espiándolos como vecinos.

IV Jacques: este capítulo se refiere justamente a Jacques Guérin, quien lee su primer obra y le da el visto bueno. Además, le pide que adquiera Las criadas de Jean Génet.

Beauvoir, le plantea a su amiga lo que cree que es desigual entre el hombre y la mujer. Claro que, como decía antes, no son épocas en que la revolución femenina tenga demasiado espacio para llevarse a cabo.

Las situaciones tirantes y conflictivas se siguen sucediendo para Violette, tocándole hacer un rol de madre para un film. Dicho acontecimiento le trae su pasado como valde de agua fría y recuerda cuando quedó embarazada y quiso abortar. Ese episodio se convierte en el fantasma de toda su vida ya que estaba bastante avanzada para perderlo. Ella no se arrepiente de la decisión que tomó ya que jamás sintió el cariño de su madre, única persona que se encargó de su vida.

Violette es una transgresora e intenta imprimir su vida en unas páginas que darán que hablar. Ella no se lo propone, sino que lo siente, sus días son así, sus preferencias sexuales son así.

Guérin, está presente siempre en su vida, inclusive ofreciéndole pagarle una edición especial de su libro.

V Berthe: Este es el capítulo dedicado a su madre, quien no logra respetarla en su intimidad y elecciones, proyectando en todo momento su depresión. Por otro lado, el futuro libro de la escritora peligra ya que sus nuevos escritos los tiene Simone, quien se va de viaje sin dar demasiados detalles. Dicho ejemplar será la obra más difundida de Violette, titulada La hambrienta.

VI Faucon: es el nombre de un lugar que conoce al emprender viaje, por primera vez en su vida, como mochilera. Por primera vez en toda la película, las escenas retoman colores cálidos, dejando atrás esos tenebrosos grises.

El ruido de la tormenta, junto a unos violines, en tonos medios, marcan suspenso luego de tanta desesperanza. Por otro lado, gana protagonismo su relato sexual, tomado por determinados autores como obsceno. Esto produce que su editor le recorte esos temas a sus relatos, quitándole el alma pura a la artista. Una artista que está extenuada y que sigue culpando a su progenitora de su existencia: Me tuviste pero no me querías, le dice en una oportunidad.

Luego de estar un tiempo internada en un psiquiátrico, su vida empieza a lucir de otra manera y los paisajes acompañan el cambio. Unos violoncelos describen la progresión del camino que se le abre, después de tanta lucha.

VII La Batârde: qué duro que es el término bastarda y cuántos sentimientos engloba el mismo. Aquí, se produce un episodio muy triste en la vida de Simone de Beauvoir que la muestra más sensible y humana. Justamente, el tema de la existencia le preocupa a Violette, quien esboza: Tengo miedo de morir y lástima de estar en este mundo.

Por fin, encuentra su lugar, aquel que le permite sentirse libre y poder exprimir al máximo su escritura, realizando el libro La Bastarda que llega a una gran cantidad de lectores como merecía.

Como una postal, ella se sienta en una pequeña silla, rodeada de verde, y escribe.

Violette

 Mariela Verónica Gagliardi

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Conflictos ocultos tras un gran talento

Los fabulosos singer11

“Los fabulosos Singer” es un espectáculo que puede catalogarse como del género clownesco así como de comedia. Una familia compuesta por un padre, su hija casi adolescente y el tío de esta; forman parte de un circo sin animales. Cada uno de los integrantes disfruta y vive a su manera, narrando cada sensación presente e intercalándola con segmentos del show que se supone en vivo.

Me llamó la atención el apellido de esta familia y no pude dejar de vincularlo con las máquinas de coser. Esas máquinas presentes en tantas casas de abuelas, que muchas veces se usan para otra cosa que no sea zurcir una tela. También, lo asocié al canto, aunque no pude de antemano sacar una conclusión. Más adentrada la obra supe que no se trataba de rotular ni definir algo concisamente sino de presenciar.

Dentro de la escenografía pude ver el camarín súper original de cada artista que se conformaba por un cochecito de bebé, convertido y reciclado -en el caso de la niña- y de unas mesas de madera. Los tres con espejos y sus pertenencias personales. Si bien parecían muy estrambóticos y difíciles de transportar, pudimos notar que les era súper fácil cerrar cada camarín e ir en busca de otro rumbo.

Los fabulosos no son fabulosos por desarrollar pruebas vertiginosas, al borde del límite, ni por hacer trucos de magia: ellos tienen la particularidad de crear números sutiles. Ese detalle provoca nostalgia. Claro que la música tocada en vivo por los propios artistas le da un status más alto a la puesta en escena. De repente, me encontré mirando y esperando que me sorprendan y, al cabo de un rato, supe que se tomarían el tiempo necesario para demostrar que con objetos comunes pueden esbozarnos una sonrisa mágica.

Taparse la cara con un diario y, al mismo tiempo, ir creando mascaras graciosas, utilizar un ventilador para que un rollo de papel tome vuelo y figuras asombrosas, ingresar y salir por una puerta que solo tiene picaporte y otros tipos de genialidades simples que logran entretener y formar un buen espectáculo.

Durante este show, no podrá verse una función clásica de circo sino el detrás de bambalinas. Todos somos chusmas -en mayor o menor medida- pero, esta obra musical no ofrece información de pasillo vulgar sino la vida íntima de la familia presente, con todo lo que eso implica. Cuando cada número finalice, tendrán el espacio para desahogarse entre ellos, hablarán de aquello que más les duele y, también, estarán presentes las típicas discusiones cotidianas entre todo padre e hija.

Entre las luces tenues, se podrá sentir el sufrimiento que tienen en sus corazones, demostrando que actúan y hacen música para encontrarle un sentido a la vida. Ese estilo itinerante que adoptaron como rutina, de a poco, los envejece y tortura. Todo nómade precisa afincarse en algún lugar, aunque sea por un tiempo, echar raíces, crear lazos.

Mientras la escenografía parece cobrar movimiento, los instrumentos suenan de una forma encantadora y con su sello particular, como el de la niña dentro del piano. Si pudieran mimetizarse al punto de cobrar forma de piano, guitarra o cualquier otro, lo harían. La fusión de música no es la única protagonista sino que los tres artistas necesitan conectarse del todo con lo que hacen. Otra cosa que llama la atención es la cantidad de gesticulaciones que adoptan, permitiendo que cada fotografía parezca una pose especial del elenco.

En cuanto a las luces se centren en los camarines, podrán verse sus verdaderas caras y, ellos mismos, pueden observarse naturalmente sin artificios de un show. Ese es el instante en que el tiempo se detiene y cada alma le habla a su ser, pidiéndole paz y amor.

Los Fabulosos Singer es una pieza artística que logra estallar en el aire para que cada espectador agarre una enseñanza y la utilice como prefiera.

Los fabulosos singer ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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No todo está perdido

Que parezca fiesta10

Increíble pero real. Luego de presenciar la obra Para mí sos hermosa (escrita y protagonizada por Paula Ransenberg), ingresé a “Que parezca fiesta” (dirigida también por Ransenberg) y las copas de champagne abrieron la primera escena.

Cuántas veces escuchamos la frase: Hagamos de cuenta que no pasó nada. Este dicho sintetiza lo principal de la presente dramaturgia. Una fiesta, luces de colores, música fuerte y personas que sufren detrás de una pantalla transparente.

Por qué no está permitido sufrir y llorar, además de sonreír incansablemente? Cuál es el motivo que impide que cada persona se muestre como es?

Paula Ransenberg logra estructurar diversos momentos que todos hemos transitado, en algún momento, para describir sensaciones típicas y conseguir, de ese modo, una identificación en el público.

Un casamiento es una de las descriptas. En ella podemos notar la alegría pero también la tristeza. Siempre, en todo momento, se enfrentarán ambos sentimientos porque no existe manera de transitar un camino sin recordar con melancolía el pasado. Cada cual a su modo lo internalizará pero, lo impactante, es que tanto novios como invitados sentirán.

Estamos programados para reír en un contexto que se supone hay que hacerlo, para llorar en un contexto que se supone hay que hacerlo. ¡Hay que parar y decir basta!, cuando aprendemos que no hay que, sino que somos diferentes unos a otros.

Un baile judío abre espacio en la pista y todas las tradiciones de la colectividad se desatan armoniosamente. Ser judío es buscar, constantemente, a otros judíos, enlazarnos, conocerse y vincularse.

Dentro de cada familia existen secretos que deben ser ocultados, penas que no pueden ser expresadas y remordimientos que impiden avanzar. Qué livianos podrían sentirse al despojarse de cada valor impuesto, adquiriendo los propios.

¿Por qué vivir una vida de otro en vez de la propia aventura?

Los acontecimientos transcurren y nos hacen sentir ahí. Quizás menos exageradamente o más.

Una escena no empieza y termina sino que da lugar a otra, abruptamente, para luego regresar y continuar el relato. Todos los personajes cobran vida en uno u otro cuadro dramático, demostrando que la oportunidad de ser es de cada uno.

“Que parezca fiesta”, algo que no es, demostrar. Me quedo con esta última palabra tan importante para nuestra sociedad de plástico. Y una de las actrices, vestida de Mary Kay, simula ser una cuasi Barbie, imponiendo sus productos de cosmética para convertir a las mujeres en objetos atractivos. Pero, para que esto exista, tiene que haber hombres que desvaloricen a las reales…

Anorexia, bulimia, cirugías estéticas, botox, lipoaspiraciones, dietas para adelgazar, y podría seguir enumerando. Casi todas hemos padecido del síndrome de idiotas precoces pero el consumismo no tiene por qué apabullarnos sino que debería permitirnos alertar a aquellas mujeres -jóvenes sobre todo- que se ven seducidas por ser como alguna modelo que casi roza con un esqueleto ambulante.

“Para mí sos hermosa”, permite descubrirse y “Que parezca fiesta”, valorarse. Si bien las dos obras son diferentes, están llenas de mensajes preciosos y profundos que nos permiten, sobre todo a las mujeres, colmarnos de valor para enfrentar una situación difícil.

Somos grandes simuladores con necesidad de encajar en un mundo capitalista destructivo. No existe razón para demostrarle a otra persona algo determinado. Cada quien se llevará el mensaje que quiera.

Cuando sean las doce tendrán que secar sus lágrimas y brindar por un nuevo año, como si ese evento cambiara las cosas. Quizás se trate de “no defraudar” a la familia. Qué trágico que suena y cómo se escucha repetir incansablemente.

Ellos son capaces de hacer lo que sea para demostrar que son felices, por más que la tristeza los invada. Mientras un travesti se enamora, la felicidad se cuestiona.

“Que parezca fiesta”, mientras pueda. Por ser superficial, una hija perdió a su padre sin darse cuenta. Hay que mirar todo por arriba, eludiéndolo, no asumirlo y correr a bailar, hasta que las horas los enfrenten a ellos mismos.

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Mariela Verónica Gagliardi

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Lo cortés no quita lo valiente

Para mí sos hermosa9

Es difícil no poner expectativas en una obra y no sentirnos “defraudados”, así como es complicado ir neutros a un teatro y dejarnos sorprender por la propuesta.

Paula Ransenberg es la actriz que escribe “Para mí sos hermosa”, un unipersonal actuado por ella misma, donde puede lucirse a la perfección. Cautiva con su sensibilidad, con su mirada y profundidad. El talento la abraza como una estrella fugaz, en su totalidad.

Aquí debería terminar la nota ya que es tanto lo que hace y deja en el escenario que me dejó atónita. Solo mis sentidos pueden expresarse, mis ojos llorar, mi corazón latir, mis manos aplaudir. Esta obra es uno de esos tesoros que hay que envolver y resguardar para siempre.

Repito que es difícil no poner expectativas en una pieza teatral que queremos ver hace mucho. Como una sonrisa que se pinta en mi rostro, ingreso a la sala y me siento en primera fila. No quiero tener cabezas que me tapen ni siquiera un zapato de la actriz.

De chica adoraba todo lo relacionado con los circos, el ilusionismo, los trucos pero, sobre todo, a Tusam y aquella adrenalina que provocaba al sumergirse atado de tal forma que arriesgaba su vida por un sueño.

La escenografía y vestuarios -diseñados por Alejandro Mateo- conforman gran parte de la historia, ya que sin ellos no sería lo mismo narrar cada momento tan bien contextualizado. Harry Varsky dice en la estructura principal. Pero, quién es este hombre? Mejor dicho, quien fue? Un judío, de origen húngaro, que se dedicaba al ilusionismo. Cuando muere, muchas mujeres aparecen para rememorarlo de una forma tan atractiva como original, que nos hacen sentir bien y no en un velorio.

Paula es tan dúctil y versátil que logra interpretar a diferentes personajes, con distintos estilos, durante toda la dramaturgia. Perdería interés la obra si me detuviera a detallar a cada uno de ellos, que desde ya, son excelentes, opuestos entre sí y con una magia increíble.

¿De qué se trata «Para mí sos hermosa»? Difícil es la respuesta ya que no es algo conciso ni tajante.

¿Dónde radica la belleza de una mujer más allá de los parámetros visuales, implantados por una sociedad? ¿Una figura estética es la única posible y permitida para contemplar?

La autora e intérprete demuestra que no. Que para ser linda hay que tener un ángel adentro y poder plasmarlo con bonitas palabras y actos. Desde su personaje más feo hasta el más lindo -según podría opinar el común de la gente-, nos permiten ingresar en un lenguaje donde priman los códigos sensibles, inteligentes e íntimos.

Mientras el gran despliegue continúa, como un acordeón, sus ojos se iluminan de pasión. Y sí, sería imposible montar un espectáculo de estas características sin su amor que se proyecta en cada uno de sus pasos, palabras y melodías.

Estamos muy acostumbrados a titular, describir, valorizar y depreciar, según lo que aprendimos durante la vida. Es momento de poner un freno y dejarnos conmover por algo. Aunque sea por una hora, de abrirnos y dejar que cada acontecimiento de la historia nos invada como un abrazo gigante.

La discriminación es uno de los puntos destacados en esta dramaturgia. Se puede visualizar durante los sketchs de dos siamesas, o una, según pueda interpretarse. Ellas formaban parte de un número en el circo y como si se tratara de dos personas, cada mitad expresará su parecer sobre Harry, así como por la vida misma. Estos polos opuestos, discutirán como enemigos, poniendo en evidencia que un mismo ser siempre tiene luchas internas.

Este personaje es el que considero más completo -sin menospreciar a los demás- que provoca risas, diversos sentimientos y pareceres muy agradables durante la función.

Todas las viudas o amantes o vinculadas sentimentalmente con el difunto, son hermosas y muestran sensualidad. Ellas aprovechan sus minutos de fama para actuarle a alguien inexistente. Se descargan, lloran, recuerdan y caen en el punto de que la parca no se llevó a un ser tan divino como creían. A partir de su despedida, cambian para siempre, animándose a ser mujeres con poderes.

“Para mí sos hermosa”, para otro será fea u espantosa. Lo que para uno será sensual, para el otro no lo será. Lo divino de cada humano sería que pueda expresarse sin contaminar con palabras hirientes a una mujer. En definitiva, uno le da valor a las palabras y nadie puede elegir tener un determinado color de ojos, pelo, color de piel, estatura… claro que algunas cambian para gustar y agradar, ¿pero a quién? ¿A quiénes? ¿A seres que estereotipan, destrozan e intentan modificar lo natural?

La belleza no tiene precio sino sabiduría.

Para mi sos hermosa ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Entrevista a Diego Beares

Foto Diego

Diego Beares es actor, autor y director de teatro. Se formó actoralmente en la Escuela de Teatro de Buenos Aires, con Raúl Serrano, en la Escuela de Nora Moseinco con Julieta Gochman, Robertino Granados, Nestor Sabatini y Silvia Suárez. Realizó un seminario de dramaturgia y dirección con José María Muscari y Mariela Asensio. Estudió Ciencias de la comunicación, Realización Audiovisual y producción de moda con Adrián Fagetti.

Sos un director joven y con un estilo diferente a la generalidad de teatro actual. ¿Cómo fuiste formando esta manera de narrar que contiene códigos televisivos y del séptimo arte?

La escritura se me da como algo orgánico, no hay una construcción premeditada. Soy de una generación que creció más con el cine y la televisión que con el teatro, entonces me han servido de inspiración. Una mezcla de todos estos elementos hacen que mi dramaturgia y mis puestas en escena se diferencien de lo tradicional. Si bien nunca fue la idea, surgió, resultó y se transformó en una manera de contar. Es parte de mi visión.

Al empezar a escribir un guión, ¿cómo encarás el proyecto: pensando primero la historia o eligiendo a los actores y luego ideando la obra de teatro?

Siempre surge a partir de un disparador, después se abre a otras aristas. Casi siempre las historias están asociadas a una canción. Por ejemplo en Bien de familia, el disparador fue una historia que sucedió en mi grupo de amigos. Un chico era estafador profesional, se hizo pasar por otra persona y estafó a varios de ellos. Ese es el disparador, pero después si vas a ver la obra, te das cuenta que la historia corre por otro lado. Si bien tiene ese juego de no saber muy bien quién es quién, o para dónde se puede disparar todo. Una vez terminado el guión, recién ahí empiezo a ver el elenco. Siempre escribo pensando en guiones para teatro.

Todos los títulos resumen la idea central de la historia y a la vez son muy atractivos. ¿Cómo llegas a esta fusión tan interesante?

Estudié dramaturgia y Ciencias de la Comunicación en la universidad. Tuve un profesor español que además era escritor. Él siempre decía que el título de la obra, tanto teatral, televisiva o literaria, debía contener un nombre corto, que retenga la idea general de lo que se está contando y recordable para los que la lean. He aprendido mucho de las personas que se han cruzado en mi camino.

Tanto en Ego como En bien de familia, las escenas se suceden rápidamente, dejándonos atónitos. ¿Es uno de tus objetivos?

No trabajo con objetivos concretos. Lo interesante de lo que propongo es el impacto, pero con contenido. El impacto sin contenido, solo es impacto. Y a mi  gusto eso no sirve.

¿Crees que vivimos en un mundo bastante “ombliguista” y poco solidario?

Sin dudas, si bien hay mucha gente solidaria, creo que el común denominador no lo es. La desigualdad es el karma del mundo actual; muchos se rasgan las vestiduras hablando de inseguridad, pero no se fijan en cuál es el foco de esa inseguridad, que sin dudas es la educación y la “no idea de futuro”. Para mí, la solidaridad pasa por darle al otro lo mismo que tiene uno y en las mismas condiciones. Hoy nos acostumbraron a dar lo que nos sobra, a pagar mal a los que tienen menos. ¿Qué sería del mundo si los trabajos más forzosos tuvieran los mejores sueldos, si valoráramos de igual manera el trabajo de un Ingeniero Químico que el de una empleada doméstica? Ahí podríamos hablar de igualdad. Es un tema profundo con mucha tela para cortar y desarrollar.

En tus elencos no se ven artistas “feos”, según los parámetros de belleza sociales. ¿Buscás actores bellos o son meras casualidades?

Me gusta lo estético, cuando voy a ver un espectáculo quiero ver gente estética. A partir de Tenis, empezó a surgir una “estética Beares” que resultó. Me parece diferenciador y ante todo me gusta. Siempre soy fiel a lo que me gusta.

Imposible aburrirse durante una de tus obras, ya que contienen todos los ingredientes para que eso no ocurra. ¿Qué pensás de la situación actual del teatro independiente?

Creo que al ser independiente hay mucho de experimental, mucho para el “intelectualismo”, y mucho en lo que se trata de ser vanguardista y termina siendo cualquier cosa sin contenido. Asimismo, creo que hay muy buenos actores, grandes ideas y buenos dramaturgos. El teatro es un mundo inmenso en el que cada uno puede hacer lo que se le antoje. En lo personal, trabajo para un público amplio y no me interesa hacer una obra para veinte personas. Me gusta que mis creaciones lleguen a la mayor cantidad de personas posibles.

¿Hoy cualquiera se sube a un escenario?

Totalmente. Como te decía antes, hay de todo y para todos los gustos. Igualmente en el tiempo sólo perdura lo bueno, lo que se hace con pasión, dedicación, trabajo y constancia. El teatro es un trabajo arduo. El “improvisado” así como sube, baja rápido.

¿Te interesaría llevar alguno de tus proyectos al teatro comercial?

Me lo han ofrecido en varias oportunidades, así como hacer temporada en Mar del Plata. Pero por ahora prefiero cuidar lo que hago, no desesperarme, poder ser junto con mi socio, Roberto Méndez Valladares, los creadores absolutos de las obras, no tener jefes. Hacerlo en autogestión es un inmenso placer, además de un gran trabajo. Por ahora vamos a rodar por el exterior un tiempo, algo que me emociona más que hacer teatro comercial en Buenos Aires o en Calle Corrientes. El día que llegue al teatro comercial, me gustaría poder hacerlo con nuestra productora, Kinkimistudio, en asociación con otros, o solos, pero no perder nunca ese poder.

Autor, actor, director… ¿Con qué otra cosa soñas?

Sueño con hacer cine y con seguir abriendo cabezas con mis obras en lugares como Centroamérica o México, donde lo LGBTT no está tan naturalizado. Ayudar, desde mi lugar, a que la vida de muchos que hoy son discriminados se les haga más liviana.

Mariela Verónica Gagliardi

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No se puede aniquilar la fe

La bestia rubia12

 

 

 

 

 

 

En 1974, el Padre Mugica, fue fusilado. Existen distintas versiones respecto al origen del asesino. Algunos se inclinan porque habría sido un miembro de la Triple A. Mugica estaba brindando una misa en la Iglesia San Francisco Solano (Villa Luro) y, al cabo de un instante, su cuerpo baleado se derrumbó en el piso.

«La bestia rubia» (escrita por Andrés Gallina y dirigida por Tatiana Santana) toma el asesinato y vida del Padre para, a partir de la danza, recrear el antes y después de la sociedad, una sociedad de clase baja -representada por este humilde hombre- que se nutría del peronismo para darle su amor a los más necesitados.

Por esos años, este partido político estaba vedado. Pero los religiosos, de alguna manera, también. Lo espiritual es opuesto a la dictadura. El amor, también.

Mugica, además, era un hombre que se enamoraba, que sentía pasión por el fútbol y el automovilismo. Él, rezaba para que Fangio y Racing salieran campeones. Hasta que optó por dejar de lado sus pedidos y orar por los pobres, iluminándolos.

Rodolfo Eduardo Almirón, supuesto autor material del hecho, barrió a uno de los curas más bondadosos de la historia, por envidia. Que no sea lea como imbécil este comentario. Quien precise derramar sangre para sentir que sus ideas triunfaron y que tiene poder, está en vías de lograr exactamente lo contrario. Cómo puede ser que un embajador de Dios, que le dio tanto a la población religiosa y atea, no pueda estar presente para continuar con su mandato terrestre.

Estratégicamente hablando, un Cura tiene la posibilidad de llegar con sus palabras y oraciones a una gran cantidad de gente que confía en él. En cambio, un uniformado de la AAA, intenta predicar política sin ser político y utilizar la fuerza para exterminar a quien no se pliegue a su movimiento. Tristemente, esa fue la realidad.

La obra de teatro no precisa demasiados diálogos ya que las canciones se encargan de hilvanar una escena con la siguiente, además de utilizar al baile como herramienta total de expresión. La danza contemporánea es la encargada de demostrar lo que pudo sentir este seguidor fiel de la fe al morir, teniendo tanto por hacer en el mundo, abandonando un estilo de vida par ir a otro mundo diferente, para el que aún no estaba preparado.

«Un hombre fue ajusticiado hace 1900 años, en el Monte Calvario, en el Monte Calvario…»

Este verso, suena y resuena en mi cabeza durante la obra y después de la función. Se apodera de mí por la fuerza que tiene cada una de sus palabras, por el acento que se hace en el catolicismo, en los héroes y en la forma que tienen de ver a un hombre común como depositario de su alma, siendo de origen judío.

Jesus de Nazaret, Carlos Mugica. Ninguno de los dos eligió morir de tal manera. Uno crucificado por un pueblo religioso que lo consideraba traidor y el otro por un movimiento político que lo consideraba también traidor.

¿Por qué se lo consideró a Mugica de ese modo? ¿Quién se creyó su asesino para aniquilarlo, considerándose dueño de la verdad?

La palabra del padre no dañaba, enaltecía, mientras sus ojos claros como el mar, brillaban. Es increíble el parecido entre el Padre y el actor Nelson Rueda. Observo una foto de cada uno y sigo encontrando similitudes. Parecen, inclusive, la misma persona, fotografiada en distintos momentos.

Con respecto a la banda sonora, realizada por Rony Keselman, deleita profundamente. Le otorga un peso fundamental a la historia, impidiendo que caiga en alguna ocasión. Cada momento de tensión se escucha, se ve y se siente. Las tres disciplinas (danza, canto y actuación) se fusionan tan bien que deseamos que “La bestia rubia” no finalice nunca.

Todos los actores y bailarines-actores tienen un compromiso enorme con lo que hacen, además de su profesionalismo plasmado en cada movimiento. Laura Figueiras se muestra, al igual que en otras obras, como un ave que levanta vuelo sin pesar. Su cuerpo adopta la postura que ella desea y desde las acrobacias aéreas hasta en el piso transmiten mucho más que una performance. Es ese don innato que no se estudia ni adquiere, es aquello con la conforma como una artista completa, íntegra y distinguida.

Nelson Rueda nos lleva a congregar y plantea la religión de tal forma que no se siente un fanatismo. Él representa al Padre, lo interpreta, habla como hubiese hablado y dice lo que hubiese dicho. El espacio escénico no tiene más que una pared con la V y la P, ya conocida la combinación por todos los argentinos. Todas las representaciones nos permiten situarnos en tiempo y espacio gracias a las coreografías y a la música. Debo decir que los movimientos se entrelazan con los diálogos y con cada uno de los silencios, espontáneamente sin sentir que se fuerzan situaciones con tal de exponer una comedia musical.

Creo que Mugica desde el cielo, sigue iluminado como soñaba y está agradecido porque se siga hablando de él tan maravillosamente -expresando su mandato artísticamente-. El arte, como la fe, perduran con el tiempo y son las únicas cosas que nadie, jamás, podrá matar.

La bestia rubia

Mariela Verónica Gagliardi

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Siempre te amaré, siempre serás mi amor

Nocturno10

Cuando el sol cae y la luna se asoma es el momento en que los poetas surgen. Aquellos poetas de vocación o profesión. Abren su alma para contar sus más íntimos secretos. Esos secretos muy bien conservados pero que rajan el corazón, dejando cicatrices que nunca sanarán.

Patricio Alvarado, personifica y dirige esta obra de teatro llamada “Nocturno” que más que una obra es un desnudo surgido a la noche, que decide expresarlo de varios modos. Para ello se inspira en algunos instrumentos como: el saxo, clarinete y flauta traversa; a la vez que narra poemas de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Gabriela Mistral, entre otros; teniendo hasta la más mínima sutiliza para representar partes importantes  de su pasado, moviendo unas bellas marionetas.

Él no da más. Sufre y siente pasión por Cora -una mujer que parece haberlo engañado y abandonado-. Ese amor estancado lo desilusiona sobre posibles y futuros amoríos, pero no existe modo de que pueda recomponerse y ser feliz.

La sala de teatro es pequeña, antigua, de techos altos y allí se encuentra su cama, deshecha, desprolija, con una luz tenue que lo va acompañando en cada relato. Él esta desahuciado y parece disfrutar del dolor. Éste le sirve para crear una dramaturgia súper completa en la que combina: actuación, música y títeres.

Un cocodrilo es su maestro, quien le enseña todo lo que sabe y Cora es la otra marioneta que cobra vida a través de sus diálogos, luciendo un vestido blanco de fiesta, siguiendo los pasos de este músico nostálgico y hasta tocando un tambor -improvisado con un tarrito de crema-. Me produce tristeza contemplar la situación presente. Un hombre solo, dejando pasar el tiempo, aferrándose a una persona que no lo supo valorar, que estuvo en otros brazos, besando otros labios.

La noche no parece ser una sino miles. Mientras la luz va marcando transcurso del tiempo, se enciende o apaga. Aunque el poeta nunca logra dormirse, su mente está intentando recopilar lo que su corazón siente, busca encontrar un cable a tierra que, ciertamente, lo encuentra en las melodías, en las palabras y en cada movimiento de su cuerpo.

Es muy interesante el minimalismo representado a través de los títeres. Parecen ser dos obras en una: su vida narrada y depositada en marionetas que hablan, que sufren y que encuentran respuestas apasionadas; a la vez que si se presta atención solo a los títeres se podrá obtener otra pequeña gran historia.

“Nocturno” es una puesta en escena deliciosa y trágica a la vez. Suspicaz, inteligente y dramática, en que el factor sorpresa da ese toque final inesperado.

Hay quienes duermen a la noche y quienes como este artista, se iluminan sin necesitar luz artificial. Por eso es que el lugar no tiene iluminación blanca sino amarillenta, como si fuera la propia luna intentando asomarse en la habitación.

Cora-títere cobra movimiento hasta de su pelo, sumergiéndonos en una aventura surrealista. Y en esto descansa “Nocturno”: en crear dos discursos posibles. Uno realista y otro ficcionado. El primero es el que se escucha de su boca y el segundo el que se siente, cerrando los ojos y permitiendo imaginar lo que pasa y pasó.

Espiamos la vida de un hombre traicionado y sin fuerzas, que busca un mimo aunque sea en sus objetos. No existe posibilidad de no salir conmovido después de estar presente, observando su velada. Una velada recreada para nosotros en tan solo una hora. Los sesenta minutos más tenaces, vertiginosos, placenteros y dolorosos a la vez. Si se pudiera resumir una vida en tan poco tiempo, nos quedaría un futuro más prometedor y claro.

En algún momento el sol volverá asomarse en el exterior y en su vida, para demostrarle que una frustración significa aprendizaje y no dolor.

En algún momento la luna volverá a aparecer gigante y redonda, invitándolo a cenar junto a otra mujer que comparta su sensibilidad y no lo abandone.

Nocturno ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Opereta sobre Cortázar

Flyer Cronopios FamasCortázar, para nosotros, representa la libertad de crear. Él no quería hacer literatura, él quería darle un material al lector para trabajar juntos. Él no está luchando con las formas sino que las utiliza. Muchos de los cuentos los soñaba, se levantaba, los anotaba y seguía durmiendo. Después, hacer un cuento le llevaba cinco, seis meses de escritura.

Empezamos haciendo ese episodio (Inconvenientes en los servicios públicos), con Patricio Bonta y nos vino muy bien para armar todo el equipo y después, fundamentalmente, a través de esa pequeña obrita ya terminada ir haciendo el recorrido con todos los otros grandes maestros que eran paso fundamental para poder armar la producción. (Luis Ludueña).

¿Cómo fue la selección de los artistas?

Tenía un primo pintor, Jorge Ludueña, que ya no vive; a través de él (que éramos primos hermanos), tuve mucha relación con la pintura y a mí me gusta mucho la pintura pero a muchos no los conocía y les fui a golpear las puertas.

¿Y enseguida les gustó la propuesta?

Enseguida les gustó la propuesta. Con Noé, conseguí el teléfono, lo llamé y me dijo: bueno, venite a tomar un vino y charlamos y ya no paramos de trabajar. La verdad es que son tipos muy muy lindos, muy abiertos. Creo que el mismo arte plástico lleva, tal vez, a esa facilidad de comunicación con los sentimientos o con las emociones porque, evidentemente, ellos se guían mucho -llamémosle por su sexto sentido o dejan salir su inconciente- y no se preguntan mucho los por qué.

A mí me interesa la música. ¿Cómo fue la selección para fusionar milonga, tango y en partes cumbia? ¿Es como reflejar las dos caras de la sociedad?

La música tenía que reflejar a los Famas y a los Cronopios y ahí después el músico -que es hijo mío-, que venimos trabajando mucho tiempo juntos, y nos toleramos bien, confiamos uno en el otro y él fue encontrando después estos géneros –desde la balada tipo Broadway, digamos de los Famas a la milonga de los Cronopios, pasando por unas construcciones que él va haciendo con las melodías-.

Logró musicalizar, perfectamente, desde los estilos de los artistas plásticos hasta cada escena. En un momento cerré los ojos y fue increíble.

Fue escribiendo digamos… El dibujo animado necesita tener sonido antes, porque el sonido da la duración, así que esto obliga a hacer una banda de sonido y si es música, tener la música antes.

O sea, un doble desafío.

Es un doble desafío. En este caso, él, volvió a regrabar todo.

Habría que poner una foto de cómo quedó después de tantas horas de grabación (Ludueña mencionó unas 100 horas)…

Yo le llevaba unas empanadas que le gustan (risas) y no me acercaba demasiado porque no le gusta que -en general a ningún músico le gusta- el director esté al lado hinchándolo. Entonces él terminó armando esta obra que es como una sola que se llama Cronofamas y tiene siete movimientos en los que están incluidos la balada, la milonga… Pero, todos parten de la misma estructura melódica-musical que se van cambiando después en estilos y en ritmos. Es como una Opereta.

Forma como otra película paralela.

Forma como una ópera.

Es lo que iba a decir. Me hizo acordar a la Opereta de Dolina. Tantos estilos de música…

Hizo ese trabajo, con mucha precisión de instrumentos. Teníamos que ir de Cole Porter a Canaro, ese era el camino que íbamos a hacer (risas) y lo hizo.

Quedó como con un equilibrio (no soy música), como que en un momento la cumbia no parece tan cumbia, y la milonga hasta puede llegar a parecer un pop y, después, se apacigua…

Sí, yo cuando me dijo una cumbia me callé (risas), pero hacía falta. Además, a él, le gusta mucho un conjunto santafesino de cumbia…

(Interrumpo) La cumbia verdadera es linda.

Es linda. Pero sí, hacía falta la cumbia.

Una gran opereta musical integra diez capítulos que pretenden ser un libro, en homenaje a los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar. “Historias de Cronopios y de Famas” es el guión escogido para hablar del autor argentino, destacando fragmentos de su obra y utilizando a las artes plásticas para narrarlo.

No citaré todos los detalles de cada segmento o breve relato, pero sí algunos de ellos, que considero atractivos y cautivadores. Luis Ludueña (director de la película que se titula igual que el libro de Cortázar) fanático, inteligente y con una impronta diferente; tuvo la singularidad de unir a diferentes artistas, con estilos diversos para conformar un film único.

Siempre la política caracterizó a nuestro país y el capítulo que trata sobre Inconvenientes en los servicios públicos, describen a la perfección la ironía de estos segmentos sociales: vea lo que pasa cuando se confía en los Cronopios. Apenas lo habían nombrado Director General de Radiodifusión, este Cronopio llamó a unos traductores de la calle San Martín y les hizo traducir los textos, avisos y canciones al rumano, lengua no muy popular en la Argentina. Esta cita podría adecuarse a la época actual, perfectamente. Quien toma el mando del poder se cree con intención, la mayoría de las veces, de modificar todo a su antojo, haciendo primar su egoísmo y descuidando lo que le convendría a los ciudadanos. La ridiculez del rumano podría ser, hoy en día, el lugar preferencial que se le da al inglés, dentro de un capitalismo consumista que no hace más que hundir al país. Pero, en cuanto un gobierno encuentra la manera de revertir la situación es vapuleado, utilizando todos los medios de coerción para convencer -mediante los medios masivos de comunicación- que, en verdad, se intenta perjudicar.

Vale aclarar, brevemente, a quiénes se denomina Cronopios y a quiénes Famas. Los primero son descriptos como seres desordenados, que derrochan, viven sin planificar pero no son malas personas. En cambio, los famas tienen todo ordenado, son muy estructurados y suelen ser muy egoístas en todo sentido. No existen seres equilibrados en este libro de Julio Cortázar, siendo ambos bandos extremistas.

Durante un homenaje a un vecino, ocurre una gran tragedia: un Cronopio utiliza más pasta de dientes que la que corresponde, produciendo que la misma caiga por su ventana, ensuciando a varios Famas. Éstos le responden: Cronopio, no deberías derrochar así la pasta dentífrica. Dicha acotación no es más que un ejemplo sobre lo que unos piensan de otros. Derrochar no está bien ya que perjudica al medio ambiente, en términos generales; pero, se puede observar la crueldad de los Famas durante otro apartado, intentando talar un árbol para llegar a los eucaliptos de la copa. Qué situación podría considerarse peor, tendrá que ser evaluada por cada persona.

Lo increíble del film es el logro obtenido al combinar diversas técnicas de dibujo y pintura, con los textos adaptados de Cortázar y la banda sonora realizada por Ezequiel Ludueña, hijo del director.

Algunos cuentos, se plasman en la película, más explícitos que otros, permitiendo que cada espectador pueda elegir el que más le llame la atención.

Si bien, existen programas de video para armar una película en cuestión de horas; la excelente combinación, permitió mostrar un gran abanico de posibilidades -a color y blanco y negro, croquis, dibujos, pinturas, historietas, entre otros-, consiguiendo un productor artístico impresionante y llamativo.

Otorgarle una voz a cada relato, logrando diálogos o monólogos, poniendo en movimiento un libro tan famoso y popular; realmente emociona, así como la oportunidad para Ludueña de apropiarse por una hora de esos Cronopios y Famas tan queridos como detestados, tan amados como odiados, tan reales como ficticios.

Y, de pronto, unas viñetas son plasmadas en la pantalla grande, describiendo Las líneas de la mano, junto a una ópera que manifiesta melancolía, despedida, abandono y una línea que recorre diferentes caminos, una ciudad entera, acompañando a la mujer que sufre por la carta sobre la mesa. La belleza y quietud se pueden observar en los dibujos animados, con una arquitectura preciosa y cada trazo determinante para el final. Este es uno de los relatos que no precisan de la palabra, sino de los gráficos y su evolución.

Las mangueras de colores rodando (pintadas por Daniel Santoro), provocan un enfrentamiento, nuevamente, entre Cronopios y Famas, a la vez que los juegos desarrollados y la presencia de una constitución que marcó la penalidad de la situación, con todo los disturbios ocasionados por los primeros.

¿Existe persona en este mundo que no se vería tentada por tomar virtud? La cucharada estrecha, demuestra cómo una poción de virtud cambiaría todo para siempre. ¿Y algo para evitar la muerte no habrá, además de un sillón que hospede al futuro difunto? Los cuervos invitan a la parca, la llaman, la anuncian y preparan.

CronopiosyFamas

Mariela Verónica Gagliardi

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Reminiscencias espirituales

Juga di prima47

¿Qué sucede cuando ingresamos a un mundo diferente, con una magia distinta, en el cual la artista no tiene el propósito de hacerse notar sino de compartir su talento y estilo de vida?

¿Qué ocurre en el preciso instante en que contemplamos un escenario decorado como ritual, con objetos escogidos minuciosamente para describir sensaciones envueltas en canciones?

Lo que se obtiene como resultado es el amor incondicional por lo que se hace, pudiendo elegir a los músicos que ilustrarán los más bonitos pentagramas.

No puedo esbozar más que con una sonrisa -que en esta nota no podrá verse pero sí sentirse- lo que percibí durante el recital de Juga, titulado como “Di Prima” (una compositora, música e intérprete chilena) que vale la pena conocer. Es sumamente interesante la combinación de estilos y géneros representados en cada una de sus canciones. A la vez que su voz va cobrando una inflexión determinada, el tinte de cada vocalización diferente.

Juga narra momentos, amores, sensaciones, lugares y a ella misma.

Entre vestuarios, accesorios y plumas, entre lo más destacado; nos trasladamos a la Isla de Pascua -un sitio descripto durante el show por la artista, considerado uno de sus lugares favoritos-.

Llama la atención la necesidad de Juga por pintar un mundo lleno de esperanzas, con humildad, sin violencia y hasta haciéndonos partícipes de una oración para pedir por todos. Ella y cada uno de los instrumentos presentes, evocan amor, comprensión y gracia.

Su cuerpo -como totalidad-, sus manos, brazos, piernas y hasta los pies en punta; recorren un universo visual precioso, acompaniando sus temas y la fusión de ritmos muy pegadiza.

Al mirar el escenario, una y otra vez, encontré una diversidad de ukeleles llamativos. Uno con estética de tortuga sonó en varias canciones y me fue imposible no asociarlo con la Isla chilena.

Por las letras de sus canciones se deduce de dónde proviene su inspiración y a quién está dirigida su música: a esos hombres que no saben amar, a los amigos de diversos momentos y lugares y a quien tenga sensibilidad para conocer un universo pintado con muchos colores y texturas.

“Lo primitivo es atractivo, lo bruto tiene su gracia” (Los celos, Matu mahatu), “Ahora vuelvo por tus ojos de búho, vuelvo por tus labios de cereza, vuelvo por tu pecho de tambor”  (Volveré por ti), “Tuve que jugar por la necesidad de verlo  y no perder, la calma” (Estoy jugando), Ebrios de fuego, “Oye, si tu quieres darme un beso, un beso que dure muchos más” (El orden de las cosas), Ficciones, Un tesoro, La más mirada, Tírame de la trenza, Canción del Ika, Vodka sandía.

Todas y cada una de sus melodías nos transportan a una escena diferente, con vestuario diferente, en la que somos protagonistas de un recital íntimo y profundo a la vez.

Juga di prima ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Blanco o negro

Para tibio pastel de manzana6

El año pasado vi una obra de Carla Liguori llamada “2020, y si fueran tus últimos días?”, la cual se basaba en el existencialismo y, sobre todo, en las rutinas que impiden ver los verdaderos sueños. Hoy, sale a la luz una nueva propuesta que definiría como la continuación de 2020, titulada “Para tibio, pastel de manzana”.

En esta puesta en escena se resaltan los valores humanos, los códigos establecidos en una pareja y la oportunidad de conseguir lo más anhelado. La diferencia entre una historia y la otra es que en una estaríamos hablando del fin de mundo y en la última del espacio que le damos a nuestra felicidad, sin necesidad de que ocurra una tragedia.

¡Qué lindo es deleitarse con una comedia musical escrita y dirigida por Liguori! Ella sabe cómo lograr esa magia y encanto tan especiales y sutiles, donde combina el canto y la actuación de tal forma que simulan ser una sola cosa.

Cantar interpretando a un personaje sin que el personaje se coma la voz del artista, sin que la voz sea un orgasmo del actor que pretende demostrar sus dotes.

Para tibio… es una bofetada a las personas que no se juegan por lo que sienten y quieren, permaneciendo en ese medio en que no se es ni una cosa ni la otra, donde no se define por el norte o sur.

Aunque un pastel de manzana nunca viene mal, en esta ocasión significa que cada cosa tiene su lugar y espacio. Yo le agregaría una bocha de helado de crema y voilà.

Me resulta muy interesante la forma en que se conjugan las vidas de los personajes dentro de un marco principal que es el hilo conductor de Para tibio pastel de manzana. Y me recuerda a Woody Allen y su modo de narrar, incluyendo pequeñas historias dentro de una general. Claro que para esto se va conociendo, de a poco, a cada personaje -quien se vincula con su entorno más próximo, para luego hacerlo con la persona menos pensada-.

Otra cuestión importante, para estos tiempos en que la palabra se torna fugaz y poco importante, es como cada uno logra darle el valor que merece al mismo tiempo que darle una segunda oportunidad a lo que daban por perdido. Las relaciones humanas toman un papel fundamental y el acostumbramiento o rutina son cuestionados. Pero, cuando todo parece concluir, unas gotitas de fe son depositadas para amar como es debido.

Esta obra es un libro redactado en tiempo real por el protagonista de la historia, quien resalta los momentos más importantes, pausándolos, congelando a sus personajes y haciéndolos reflexionar sobre cada decisión que tomarán. Al mismo tiempo que un mago toma como juego cada vínculo o drama de los demás, haciendo partícipe al público de esto.

Analizar es la cuestión y no arrepentirse el resultado. Siempre que se elige algo, se deja de lado otra cosa. Continuar, avanzar, darse una oportunidad al menos de vivir feliz. Estar de un lado, tener una ideología, ser alguien no por lo que se hace sino por quien se es.

No podría decir que el final del libro es positivo, sino el escogido por cada personaje. Quizás es lo que la mayoría del público diría que es válido o lo que tendría que ser. Seguramente si no existiera guion, cada uno tendría la libertad como para decir o gritar lo que quieran sin verse condicionados por los diálogos o votos de los espectadores. Ellos son como todos, se equivocan como todos y viven como pueden.

Se dice que el tren no pasa dos veces, entonces ella deberá decidir por estar al lado de su padre enfermo o empezar a transitar su camino. Qué difícil situación y que angustiante se vuelve. ¿Cuando hay algo que no podemos cambiar no es momento de mirar para otro lado?

En el momento que dos hermanos enemistados se aceptan y abrazan, todo se torna diferente. Cada pareja se reencuentra, decide si cambiar o continuar, si valorar o echar todo a perder. Ser valiente es la fórmula principal y cantarle a la vida cada tragedia, conflicto, alegría, odio, pena y felicidad.

Las páginas avanzan y espero otra historia nueva de esta gran artista que se inspira y convoca a aquellos actores que aman lo que hacen y dejan cada sonrisa y lágrima en el escenario.

Para tibio pastel de manzana fichaMariela Verónica Gagliardi

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