*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Entrevista a Los Cazurros

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Pablo Guerrero y Ernesto Sánchez conforman a este dúo que hace mucho más de dos décadas se hizo famoso en el programa Paka-Paka, para luego colmar de alegría y enseñanzas a todo el país con sus giras teatrales y en espacios públicos. Ellos se adaptan a los lugares en que les toque actuar para que no exista criatura ni familia que se los pierda.

Hay espectáculos que triunfan y otros que quedan en el olvido. ¿A qué se debe el éxito que año atrás año consiguen Los Cazurros?

Creemos que la continuidad de una propuesta lúdica y por decir de alguna manera , una propuesta que apunta al juego, a la diversión y al rescate de la imaginación es lo que hace que los chicos sigan teniendo empatía con nosotros, que cabe aclarar somos dos personajes que hablan su mismo idioma y tomamos con la misma seriedad que un chico el momento del juego ; en nuestro caso el juego teatral y/o televisivo.

¿Cómo fueron esos comienzos cuando aún no estaban en el imaginario social de los niños y sus familias?

Lejano y cercano a la vez… Nos conocimos hace 24 años estudiando teatro… Nos unió la pasión por el teatro y por generar nuestros propios proyectos artísticos… Nos juntamos… escribimos nuestro primer espectáculo que se llamó “Al Rescate de la Imaginación” en el año 1994… Empezamos a trabajar en la Feria del Libro, En la Feria del Libro Infantil, en escuelas, colegios y jardines de infantes… en el verano trabajábamos en la costa la gorra… nos veían miles de personas por año… Al año siguiente escribíamos otro espectáculo y así más funciones… mas experiencia… siempre pensando en hacer mejor lo nuestro… disfrutando … divirtiéndonos … De manera inevitable ha pasado el tiempo y mucha agua bajo el puente de Los Cazurros y seguimos haciendo lo mismo en teatro o televisión… solo con más canas.

¿Dónde reside la diversión?

La diversión en nuestro caso es hacer espectáculos o programas que nos den placer al momento de la actuación.

Por otro lado no olvidarnos nunca de nuestra niñez, eso hace que la diversión sea natural y se vea a través de la pantalla o en el escenario el disfrute nuestro al hacer Cazurros.

¿Consideran que existen espectáculos que se fragmentan según sus edades? ¿Por qué?

Sí… y a veces es inevitable… No es lo mismo escribir un espectáculo para niños que tienen entre cero y 4 años… los que tienen entre 4 y 8 años… y los que tienen entre 8 y 12 años por poner un número arbitrario de la niñez … Las capacidades de atención son diferentes, sus gustos… o necesidades que tienen según su edad… Nosotros cuando pensamos nuestras obras de teatro o nuestros programas para tv intentamos que se sean lo más universal posible… que lo puedan disfrutar tanto las niños como los adultos… Hay espectáculos o programas de televisión que apuntan a una franja de edad determinada otros son más amplios… pensamos que depende de la propuesta artística.

¿Qué opinan acerca del mundo de las princesitas en la actualidad?

Las Princesas, los piratas, los monstruos, etc, siempre fueron parte del mundo infantil; no se trata de los personajes que se representen, sino el tema radica, a nuestro criterio, en el uso de esa temática.

La estigmatización de la princesa perfecta, la mirada errónea a nuestro parecer de mostrarles a los niños y niñas ciertos estereotipos como un fin a imitar o una meta para alcanzar esa «felicidad plena » que depende de lo que se ve y no lo que se hace.

En el código Cazurro, es posible entretenerse aprendiendo. ¿Cómo comenzaron a construir este mundo lleno de colores e imaginación?

La construcción del mundo Cazurros surgió desde el primer momento… intuitivamente… nuestra primer referencia para escribir y crear espectáculos éramos nosotros mismos… Por eso la apelación a nuestra niñez, al recuerdo de cuando éramos chicos… Eso nos dio una herramienta fundamental … saber qué nos gustaba, qué nos divertía, qué cosas no gustaban, no la pasábamos bien… y a partir de ahí empezar a construir ese código… esa estética.

¿Cómo escogen las temáticas de los shows y qué aspectos van teniendo en cuenta?

Las temáticas las vamos sacando de nuestra bitácora de viaje por la vida, de nuestros recuerdo de la niñez y de la actualidad que vemos y sentimos. Vamos eligiendo qué queremos contar, de qué modo llevarlo al escenario y después armamos esa gran aventura Cazurra que puede llevarte a distintos momentos y escenarios.

Teniendo en cuenta siempre de no sacar el foco de que los receptores son niños y niñas; por lo tanto las temáticas, el arte, la música, el vestuario tienen que ser elementos que los atraigan y les despierten diferentes sensaciones.

¿Qué satisfacciones se llevan después de cada función en el teatro?

Las satisfacciones son muchas… hay una satisfacción que tiene que ver con un costado más interno… que tiene que ver con disfrutar lo que hacemos… de divertirnos … de estar orgullosos de escribir, dirigir y actuar en un propuesta artística que sigue vigente después de más de 22 años… Y por otro lado… la satisfacción cuando termina la función… el cariño y el agradecimiento de los chicos y grandes… los besos, los abrazos, las fotos… el recuerdo que nos llevamos.

¿La pasión se contagia?

La pasión siempre está. La cuestión es despertarla, ponerla en acción y después cuidarla, dejarla crecer y mantenerla firme.

Muchas veces la devolución en forma de cariño de los chicos hacia nosotros es lo que mantiene viva la pasión y el respeto a lo que hacemos.

Una gira por todo el Conurbano Bonaerense en vacaciones de invierno: ¿cómo se están preparando?

Nos estamos preparando con alegría, ansiosos por recorrer la provincia… Lo nuevo de ir a localidades que nunca habíamos ido… de volver a otras que ya habíamos estado… El placer de estar de gira con nuestro equipo Cazurro que tanto nos divierte… viajar y hacer lo que nos gusta.

Mariela Verónica Gagliardi

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Cómo quisiera ser animal

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Ficha Zoomos libres¿Puede existir un derecho más importante que la libertad?

Sin ánimos de convertir una crítica teatral en una descarga social y política, mi deber como periodista y ciudadana, es consagrar al reino animal. Un reino que, tantas veces y en reiteradas ocasiones, se menosprecia, se pretende subordinar a la especie humana, se intenta convertir -mediante la domesticación y diversos mecanismos- en seres cuasi idénticos al hombre.

Mientras observo la comedia musical Zoomos libres (creada por Mariano Taccagni y Agustín Konsol), comienzo mi introspección, me cuestiono por las veces que de pequeña iba a visitar animales encerrados, les daba de comer, repetía ritos y costumbres y deconstruyo lo establecido por el capitalismo.

Es entonces cuando las puertas de un zoológico se abren y se decide que los animales que lo habitaban y, estaban y/o habían nacido en cautiverio, sean libres. «¿Qué pensás que vas a hacer, cómo sobrevivirás? « De aquí en adelante, estos seres tan peculiares se irán tropezando con diversos obstáculos de la sociedad, al mismo tiempo que el temor se apoderará de ellos. ¿Para qué pueden querer ser libres si no tienen a dónde ir ni cómo desenvolverse? Estos animales, no han tenido la oportunidad de aprender lo que su instinto les otorga de nacimiento. Son seres que tienen su rutina, que se enamoran, juegan, socializan y no parecen precisar esa libertad tan discutida.

A su vez, Fredy (Mariano Taccagni), el guardia del zoo, los irá acompañando en esta aventura frustrante hasta que ellos mismos decidan, por fin, lo que desean para el resto de sus días.

«Pero de mí, puedo decir que estoy vacío, sin sus graznidos, sus monerías, sin mis amigos»…

¿Acaso alguna vez se les ha consultado si necesitan algo, si son felices comiendo el alimento que se les brinda, si desean estar más o menos limpios, si las rejas no los aprisionan notoriamente…?

«Libertad, ¿para qué, para quién?»

Inevitablemente, la noticia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acerca de cerrar el zoológico de Palermo, no es un tema menor. No es algo que sobrevuele y se olvide. Han dejado morir a varias especies de animales en extinción, se los ha maltratado, se los ha abandonado. Y todo, mientras las criaturas junto a sus padres recorrían cada celda, cada prisión y, seguramente, nadie se ha detenido a llorar por el dolor ajeno. ¿Para qué? Si son menos que los humanos, si tienen que divertir, si están como en vidrieras, si las características peculiares de cada animal y especie determina que una ciudad tan contaminada como la capital no les otorga la naturaleza y hábitat que merecen.

«No te ilusiones, las personas son complejas» – canta uno de los animales que van conociendo el reino no animal.

Sin lugar a dudas que esta pieza artística emociona, entretiene, nos pinta una sonrisa inmediatamente y consigue su objetivo principal que es concientizar: «¿A dónde ir, a dónde irás?»

Entre la presencia de la excelente actriz Jimena Gonález que interpreta a Isadora y las ocurrencias que irán dándose paso, es que Zoomos libres dejará pintada su huella de colores en este camino de la vida que podrá ser de un modo para unos y de otro para otros. Lo más importante es ser quien se quiere ser y jamás dejar que un «superior» anule la alegría.

Coreografías atractivas, canciones con letras que invitan a la reflexión, estilos musicales que realizan un interesante recorrido desde el rock hasta el género melódico, una estética y escenografía realmente encantadoras, sumado al talento de los actores es que Zoomos libres deberá seguir en la cartelera para cumplir con la misión de llegar al corazón de cada familia Argentina.

«Quiero quedar bonita y ser una jirafa glamorosa» – emite este esbelto animal, pretendiendo concretar uno de sus sueños de coqueta. Letras perspicaces que le dan voz y voto a estos cariñosos y extrovertidos personajes, de la mano de su guardia-amigo, una aventura sin límites que nos permitirán conocer los deseos de quienes no hablan como los humanos sino a su manera.

Mariela Verónica Gagliardi

 

Laurita Fernández protagonizará Tierra de Oz, en el Paseo La Plaza

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En las vacaciones llega a la cartelera porteña un maravilloso y mágico espectáculo infantil…

Un musical para chicos… pensado a lo grande.

“Tierra de Oz”

¡Viví la magia!

Protagonizado por Laurita Fernández y gran elenco

¡20 artistas en escena!

Libro, letra y coreografías: GIGI MARCHEGIANI
Dirección y puesta en escena: SERGIO LOMBARDO

ESTRENO SABADO 16 DE JULIO 

PASEO LA PLAZA – SALA PABLO NERUDA

El próximo 16 de Julio, estrena en la cartelera porteña el infantil “TIERRA DE OZ” ¡Viví la magia!, un espectáculo para chicos pensado a lo grande. Un maravilloso espectáculo para disfrutar en familia, protagonizado por Laurita Fernández, con libro, letra y coreografías de Gigi Marchegiani, música original de Diego Lozano ydirección de Sergio Lombardo, que se presentará en la Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza.

En las vacaciones de invierno llega “Tierra de Oz”, una original propuesta musical infantil, con una hermosa y fabulosa historia llena de canciones y bailes, para que disfruten los niños junto a toda la familia. Con 20 artistas en escena entre personajes y bailarines, música original y vestuarios de gran calidad y diseño artístico.

“Tierra de Oz”, se presentará a partir del sábado 16 de julio hasta el domingo 31 de julio, las funciones serán todos los días durante las vacaciones de invierno en el Paseo La Plaza, en la sala principal del complejo «Sala Pablo Neruda» en horario central de las 17 hs.

“Tierra de Oz”, encabezado por Laura Fernandez junto a un gran elenco integrado por: Giannina Giunta, Sol Bardi, Antonella Fittipaldi, Gigi Marchegiani, Emi Fegger, Pedro Ochoa, José Tramontini, Matías Ferreira, Blas Rocco, Graciela Quelas, Victoria Matcha, Gabriela Fernández, Victoria Escobar, Celeste Gómez Ríos, Sergio Trevisonno, Juan Martín Delgado, Lucas Domínguez, Guido Vater y Francisco Jordán.

Alpha producciones pretende instalarse en el mercado infantil como garantía  de calidad artística para niños y adultos.

Sinopsis Tierra de Oz

La obra cuenta la historia de Fede, Emma y Tincho (un grupo de amigos que buscan aventuras cada día).

Una tarde Emma descubre una cueva mágica del otro lado del campo de la señora Ortiga. Su luz les llama la atención por lo que deciden enfrentar el peligro de cruzar el campo de su malvada vecina, donde un espejo mágico los trasportará a la Tierra de Oz.

En la tierra de oz,  Emma descubre un par de zapatos mágicos que  pertenecen a las Brujas Malas del Este, «ELECTRA», y del Oeste, «ODETTE». Ellas dedicadas a hacer “el mal”, habían perdido sus poderes, pues los mismos se encontraban justamente en sus zapatos. Las Brujas harán  todo lo posible por recuperaros… Creen que la única forma de quitárselos es arrojar al río a la niña, ya que éstos tienen un poderoso hechizo: “si un corazón puro los calza jamás podrán quitárselos”.

Los niños estarán en peligro, pero no estarán solos, la bruja buenas del sur «SELENA» acudirán en su ayuda. Llegarán a la Ciudad Esmeralda donde vive la Maga de Oz  y será ella la única con el poder necesario para finalmente salvarlos.

En el recorrido de la obra se encuentran con tres personajes muy particulares por su simpatía y ocurrencias: El Espantapájaros, que cansado de no poder pensar y estar solo  se une a ellos en búsqueda de la Maga, para que le conceda el don del pensamiento, el Robot, que no quiere ser uno más del montón  y desea poder sentir amor y él León Rockero, que además de ser cobarde, fue abandonado por ser distinto, y busca valentía para ser como los demás leones.

La pandilla  formará un equipo invencible, un grupo alegre, divertido, y con la energía necesaria para salir triunfadores de todos los obstáculos.

Quedará demostrado que la verdadera magia y el verdadero poder está  en el interior de cada uno y que todos los sueños son posibles.

¡Descubrirán juntos que realizar los sueños depende sólo de ellos…!

Funciones todos los días en vacaciones de invierno a las 17 hs

– Del 16 a 31 de julio –

PASEO LA PLAZA – SALA PABLO NERUDA

Av. Corrientes 1660 – C.A.B.A.

Las entradas se pueden adquirir en la boletería del Paseo La Plaza o a través de www.plateanet.com o al tel 5236-3000 

¡LOCALIDADES A LA VENTA!

Entradas desde $ 180

facebook.com/tierradeozvivilamagia

twitter.com/tierradeozok

Elenco:
Laurita Fernández – «Emma»
Giannina Giunta – «Odette, la bruja mala del Oeste»
Sol Bardi – «Selena, la bruja buena del Sur»
Antonella Fittipaldi – «Electra, la bruja mala del Este»
Gigi Marchegiani – «La Maga de Oz»
Emi Fegger – «Espantapájaros»
Pedro Ochoa – «Robot»
José Tramontini – «León Rockero»
Matías Ferreira – «Fede»
Blas Rocco – «Tincho»

Ensamble femenino:
Graciela Quelas, Victoria Matcha, abriela Fernández, Victoria Escobar, Celeste Gómez Ríos (cover)

Ensamble masculino
Sergio Trevisonno, Juan Martín Delgado, Lucas Domínguez, Guido Vater, Francisco Jordán (cover)

Ficha técnica: 

IDEA, LIBRO Y LETRAS: GIGI MARCHEGIANI

MÚSICA ORIGINAL: DIEGO LOZANO

DIRECCIÓN Y PUESTA EN ESCENA: SERGIO LOMBARDO

DIRECCIÓN MUSICAL: ANDRES ESPINEL

PUESTA COREOGRÁFICA: GIGI MARCHEGIANI

ASISTENTE DE DIRECCIÓN: GERMÁN MARTINS

PUESTA DE LUCES: SERGIO LOMBARDO

DISEÑO Y REALIZACIÓN DE ESCENOGRAFÍA: LILIANA PUGLIESE

DISEÑO DE VESTUARIO: GIGI MARCHEGIANI

REALIZACIÓN DE VESTUARIO: JULIA  LAROCCA

REALIZACIÓN DE ESTRUCTURAS: MIGUEL ÁNGEL MARCHEGIANI

ANIMACIONES 3D: JUAN IGNACIO CALDO

STAGE MANAGER: SOL CABALLERO

PRENSA Y DIFUSIÓN: SANDRA BEERBRAYER

FOTOGRAFÍA: FUENTES FERNANDEZ

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Militantes del futuro

25 millones de argentinos

Lo que casi la mitad del país quisiera gritar en este momento sería que una década de sufrimiento no vuelva a repetirse. Que las palabras ¡Nunca más! no sean solo un esbozo reiterado sino un sentimiento tan profundo y necesario como el aire que debería respirarse para mantenerse vivo.

Propuestas artísticas como 25 millones de argentinos, siempre tienen que existir, y aún ahora más. Porque muchos podrán aburrirse al escuchar sobre temáticas vinculadas a la dictadura militar pero para crear conciencia es imprescindible invocar el pasado para que las huellas de sufrimiento no sirvan para que los mismos grupos de siempre continúen con el proceso sanguinario.

Lisandro Fiks centra su historia en el romance trágico entre un montonero y su novia Ana. Y, ¿por qué subrayo trágico? Porque esta joven era hija de un militar y esto es el hilo conductor de toda la dramaturgia. Qué interesante que resulta ser esta relación, el modo en que se va desenvolviendo, las piezas que tienen que ir moviendo para que su amor perdure y la ideología que se arraiga a pesar de todo.

En un primer momento la escuchamos a el, en la actualidad, después de esos años de lucha. Ha cambiado el país y ha cambiado ella esencialmente. Sentada en un bar, narrando su pasado, sintiéndose superada y no sufriendo por todo lo que tuvo que atravesar para salir airosa y con vida. Una representación realmente impecable aunque aún no del todo profunda. Para saber lo que padeció habrá que adentrarse en los diálogos establecidos con su madre, con sus amigos y con el único representante del «orden» que aparece en escena. Recién ahí las lágrimas de la protagonista empañarán nuestras pupilas y su angustia se reflejará en cada uno de nosotros como espectadores.

25 millones de argentinos está provisto de una investigación detallista y en la que la ficción ocupa un segundo lugar. Porque el complemento de proyecciones audiovisuales sustentan cada segmento de la obra y le dan el apoyo necesario y fundamental para que se entienda la seriedad con la que debe ser tratado dicho sistema de tortura.

Resulta muy clara la división de ideas que se marcan tanto con las palabras como con el vestuario lucido por cada uno de los actores. De hecho lo más triste es notar la soledad de esta joven que lucha sola (aunque no lo está). La vemos en escena sola, contra todo su círculo. Sola y valiente, sola y fiel a cada uno de sus pasos. Si pudiéramos ver a su amor o a su padre, ya la historia narrada no sería la misma ni tendría el peso que tiene en nuestro imaginario social.

Con respecto al estilo de interpretaciones, cabe resaltar que quizás uno espera un poco más de acción, de cuerpos gastados y desgastados, del dolor provisto por la tortura física y psicológica, pero esto no se vislumbra. Es una decisión probablemente vinculada con el hecho de dejar que el monólogo de la actriz protagónica y los diálogos que se van desencadenando luego, se apoyen en las palabras y no en sus proyecciones.

Somos espectadores de un pasado que no se puede cambiar, muchos fueron espectadores del inolvidable mundial del 78´, otros ahora le aclamarán a Messi que continúe en la selección y siempre existirá un evento deportivo que obnubile la realidad real y atroz que se posa sobre nuestros rostros. Esta obra viene a recordarnos que la cultura es fundamental, que lo dicho por artistas siempre va a ser más soportable que un discurso político y que mientras se niegue lo ocurrido -intentando separar cultura de política- el dolor se volverá a apoderar de cada uno de nosotros.
Somos una sociedad dormida, que cada tanto se despierta -como el televisor que capta momentos únicos-, y pretenden destruir con engaños berretas.

Elenco: Romina Fernandes, Patricia Rozas, Brenda Bonotto, Manuel Novoa, Lisandro Fiks
Dirección y dramaturgia: Lisandro Fiks
Funciones: martes 21 hs
Teatro Ópalo

Mariela Verónica Gagliardi

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La sonrisa más macabra

La herencia de Eszter2

Ficha La herencia de EszterNo hace falta mencionar que los temas de bienes siempre crearán conflictos, de una parte o de otra. Más cuando se trata de una persona que ha fallecido y que no tiene voz presente para decir: ¡basta!, cuando todo esté a punto de descontrolarse por completo.

La herencia de Eszter (novela escrita por Sándor Márai, adaptada por María de las Mercedes Hernando, con la eximia dirección de Oscar Barney Finn) vuelve a confirmar cómo lo más inesperado puede apoderarse del más débil y cómo la ambición puede volverse más enfermiza que cualquier tipo de dolor real y verdadero. Una novela que se escribió en el año 1939 (comienzos de la Segunda Guerra Mundial) y con muchas luchas de clases, conflictos e intereses que harán convertir la quietud en un acto belicoso, hasta reposar en el más confortable «paraíso».

Un texto en el que será posible reposar en la más exquisita y apacible paz llevada adelante por el personaje de Eszter (Thelma Biral), quien le otorgará a la dramaturgia ese brillo especial que tiene una actriz de esta trayectoria y nivel como ella. Así será posible recorrer su casa y jardines de una manera relajada, pudiendo prestar atención a los extensos diálogos de Márai. Claro que una protagonista necesita de un elenco encantador como el que le tocó para hacer posible todo este éxito ya en su debut.

Pero, ¿por qué la presencia de Lajos (Víctor Laplace) hará sucumbir con su visita?

Pasaron dos décadas desde la última vez que se miraron a los ojos y jamás se comunicaron a lo largo de los años. Aunque parece que el tiempo podría ser tan relativo como un amor que no ha culminado o que jamás ha surgido como se merecía.

Aquí es entonces cuando surgen algunos interrogantes y conceptos. Por ejemplo: la valentía. ¿Podría haberse modificado el destino si Eszter recibía la supuesta carta que le envió Lajos? ¿Realmente esas palabras volcadas en un papel fueron robadas por su hermana para impedir el romance? ¿O Lajos pretende salirse con su cometido poniendo todas las cartas sobre la mesa sin tener algo de bondad en su accionar?

Este drama es realmente exquisito y si bien el ritmo de los relatos es bastante lento, dichas pausas permiten que el disfrute sea aún más profundo. En tiempos en que todo «debe» resolverse con un chasquido de dedos, es importante que existan piezas artísticas puestas en escena con estas características y que la ambientación signifique parte del argumento y la fusión con el mismo.

Quienes conozcan la novela sabrán que el hilo conductor está puesto sobre Eszter y Lajos, pero en el pasado. Es cierto que la historia se narra en presente pero es un presente gastado y con aroma a viejo, como huelen aquellas cosas no resueltas. Así, esta pobre mujer transcurre sus días en calma pero sin ningún sobresalto, junto a una amiga de siempre. Posiblemente, ninguna de las dos imaginó cómo terminarían ni por qué.

Aunque Eszter no es una persona que tenga en mente combatir a su ex amor ni mucho menos contradecirlo. Su nobleza la convierte en un ser apacible y con una sonrisa tan inmensa como el jardín que disfruta, contemplando cada una de sus flores y árboles. Por momentos pareciéramos estar en El jardín de los cerezos (Chéjov), en que la naturaleza y su gran casa entran en disputa familiar. Es cierto que resulta, a veces, hasta absurdo pensar por qué sus huéspedes debieran «abandonar» el lugar en el que viven porque otro así lo dictamina.

Colores verdes, la vegetación inundando las lágrimas de las soñadoras y encrudeciendo a los más astutos y mordaces. Con unas interpretaciones que completan la fascinante trama, puede vislumbrarse cómo los personajes secundarios no son más que eslabones fundamentales para ir armando, a medida que avanza la obra, un perfecto tapiz.

La perfección que puede notarse en el vocabulario, en los modismos, en el lenguaje protocolar, en el vestuario épico y conservador, en un escenario estático como el lento avance de la historia política en que fue escrita la novela de Sándor Márai. Un contexto que vale la pena conocer y explayarse. El dramaturgo también fue poeta y vivió en lo que actualmente se conoce como Eslovaquia (anteriormente, Hungría). Su vida no fue fácil y su manera combativa de defender sus ideales lo expuso de pies a cabeza. Así lo deseó y así lo llevó adelante. Pero eran tiempos del nazismo y su entereza para expresarse al líder de este movimiento lo hizo enfermar de tal manera hasta terminar con su propia vida. Huyendo de su país hacia 1948 (ya que el ejército soviético había invadido su tierra natal), estuvo viviendo en Italia y Estados Unidos (entre algunos de los lugares por los que transitó). Él se consideraba burgués, pero no como se lo suele entender vulgarmente, sino como un estilo de vida, como un modo de hacerle frente a la misma y de pelear por propósitos.

Lo irónico de todo esto fue que una vez fallecido, cayó el Muro de Berlín y, posiblemente, su historia hubiera sido muy distinta de haberlo podido vaticinar.

Entonces es como al ver la figura de Lajos, un hombre completamente carismático, también podemos ver a Hitler. Y no quiero decir con esto que se trate del movimiento nazi, sino de una actitud hacia la sociedad (que es, de algún modo, la propia familia o lo que queda de ésta). Un líder que es apoyado por una mayoría, una mayoría que ignora -quizás- cómo la confianza puede ser utilizada y convertida en la peor pesadilla.

Mariela Verónica Gagliardi

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Tiempos para compartir

La denuncia20

Ficha La denunciaUna perfecta iluminación, espacios escénicos muy bien recreados con los precisos detalles y la elección de utilizar a la actuación como principal aspecto hacen que una pintura de Molina Ocampo se acerque a nuestros tiempos.

Quienes adoramos el género de Comedia dell´ arte, seguramente, sintamos que esta obra es deliciosa por donde se la mire y sienta. Más aún cuando se combina con el lenguaje criollo, nutriéndose del lunfardo -ideal para que cuatro actores excelentes puedan lucirse de principio a fin-.

La denuncia (escrita por Rafael Bruza y dirigida por Claudio Martínez Bel) es una historia que puede darse el lujo de basarse en distintos tiempos y jugar con el pasado y presente espontáneamente. De esta forma, una mujer -que no tuvo ni tiene demasiada suerte en el amor-, decide presentarse ante dos oficiales y llevar adelante un íntimo reclamo que hará ventilar la historia de su familia.

Lo interesante de esta dramaturgia es que utiliza a la sátira para narrar los complejos vínculos entre cuatro integrantes realmente pasionales. Si no existiera la ridiculización de cada uno de ellos, estaríamos en presencia de una pieza totalmente dramática y tensionante, permitiendo que pudieran compararse los diálogos con noticias desde épocas de antaño.

¡Cuántas historias reales podrían verse reflejadas en esta ficción teatral que se basa en un hecho real del año 1909! Y, cuántos familiares estarían sintiéndose identificados por más que no se hicieran cargo de ello públicamente.

Sin lugar a dudas que cabe resaltar la impecable interpretación de los actores en escena, demostrando su ductilidad y perfección para encarnarse en la piel de un hombre o de una mujer; teniendo en cuenta los ademanes característicos de cada género, al mismo tiempo que su modo de caminar, de desplazarse y de contemplar su universo más cercano.

Habría que pensar y repensar, una y otra vez, qué pretende denunciar una persona cuando se acerca a una comisaría, qué desea exponer y cómo busca sentir una determinada tranquilidad al abandonar la dependencia. Aquí se hallan maneras, muy sutiles y picarescas, de tener cierta paz y tranquilidad en el interior, valiéndose de atributos no esperados por nuestra sociedad actual. Claro que se trata de una historia montada como sainete, bien autóctono, muy rural y con los ingredientes necesarios para hacer estallar en risas a los espectadores, constantemente.

Las máscaras y pelucas le permitirán a sus creadores e intérpretes el poder jugar y, al mismo tiempo, montar varios relatos que se unirán de un modo irrisorio, poco convencional y muy ágil.

Posiblemente, la estructura escénica es la que permite que el éxito sea rotundo durante toda la función. El visualizar el pasado, conjugado con el presente, en simultáneo le otorgan a la denuncia un valor agregado y una sed de querer más brebaje artístico para nuestra alma. Qué importante resulta el unir un texto de estas características que cobra vuelo gracias a su director y a la performance llevada adelante por sus actores. Estaría en condiciones de afirmar que el público querrá asistir a esta obra varias veces, porque es el efecto que queda subrayado por los aplausos y las carcajadas emotivas.

Mientras el galán de la historia desfila por los rieles del tren en busca de su salvación, el amor lo esperará más cerca de lo imaginado hasta que todo vuelva a empezar -casi de manera idéntica aunque sin dar a lugar a la especulación por parte de los espectadores-.

Mariela Verónica Gagliardi

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Amor: antes y ahora

Cosas de la lluvia1

Ficha Cosas de la lluviaUna historia romántica es lo que mantiene en vilo a los espectadores que conocen a estos encantadores personajes de Cosas de la lluvia (escrita y dirigida por Julián Bertero, con música de Joaquín Bertero).

Así es como dos desconocidos, se encuentran abrigados por un acogedor paraguas que les permite una mágica unión. Como en las novelas, pero en su realidad y bajo sus reglas.

Esta comedia musical brinda la posibilidad de viajar a través de diferentes melodías, dentro de las que se van describiendo ella y él para, luego, conformar un ellos.

Canciones que otorgan detalles de la historia y que le dan mayor dinamismo a la trama, bajo la que es posible soñar, anhelar y lagrimear junto a los desencuentros ocurridos en algunas de sus escenas.

Son varias las temáticas que se abordan en Cosas de la lluvia y, sin lugar a dudas que una de ellas es la felicidad. Dante la menciona con el adjetivo sincero de: embole. Quizás por ello se permita sufrir más de la cuenta o no defender un poco más su romance con Mariana.

Lo interesante de la dramaturgia es que no sigue un orden cronológico y, así, es posible sentir un poco más de adrenalina y suspenso. Un actor que tiene la necesidad de contarle al público cómo fue su ruptura de pareja y cada uno de los pormenores que rodearon esos momentos. Él junto a su novia, actriz también, que es sin ocultar, que brinda lo mejor de sí y que está en condiciones de prosperar gracias a su generosa personalidad.

Otro de los atributos de esta pieza artística es que entre los dos actores se van retroalimentando durante los monólogos que interpretan durante la historia de amor. De este modo, la comedia se apodera de la narración y las risas abundarán durante la mayor parte de la función.

Al igual que todo joven y persona, ellos se posicionarán sobre los ejes fundamentales de su pasado, los cuales hicieron de ellos quienes son ahora.

En ensamble de músicos, en vivo, convierte a la lluvia en la escenografía ideal para que los amantes se fundan en un beso de amor eterno -aquel que los salvará del más profundo dolor-.

La convivencia, la incertidumbre, las personalidades opuestas, el deseo, la pasión, una misma vocación, el trabajo y demás temas irán convergiendo como sucede en toda relación íntima. De a poco, cada cosa irá ubicándose en su lugar y lo que se creía finalizado podría continuar.

Nosotros, mientras tanto, podríamos jugar a determinar si ella debería perdonarlo o él ser menos intrigante. Pero, lo verdadero y puro reinará al llegar el final y los ubicará en el sitio que tanto deseaban ocupar. No como trofeo sino como necesidad imperiosa del corazón.

Mientras tanto, cada una de las canciones será representada por una escenografía diferente y sencilla de cambiar -de un momento a otro- para que se vaya ilustrando cada situación.

Cabe resaltar el impecable y gran trabajo de Belén Ucar, quien tiene -como siempre- la facilidad de demostrar su brillo y talento para la actuación y el canto, los cuales permiten que la historia se desenvuelva muchísimo mejor. Utilizando el lenguaje clownesco para ridicular ciertas cuestiones y hacer más llevaderas aquellas más trágicas. Así, su figura muestra presencia y ductilidad que se demuestran en cada uno de los personajes que encarna.

¡Cosas de la lluvia es realmente una obra encantadora que merece ser vista por toda aquella persona que sienta maripositas en la panza!

Mariela Verónica Gagliardi

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Víctima del altar

I Capuleti e I Montecchi7

Ficha I Capuleti e I MontescchiLas historias románticas tienen su encanto y atractivo. Pero, si a éstas les sumamos el contenido dramático y bélico, la sensación de tensión produce aún más motivación en el público espectador. Qué mejor que aguardar la llegada de ese momento en que los amantes se reunirán en un beso eterno.
En esta versión, con reminiscencias de la tradicional Romeo y Julieta, el libretista Felice Romani escribe un argumento que se basa en historias de diversos autores y, principalmente, en la leyenda inglesa titulada La trágica historia de Romeo y Julieta. Dicha versión se estrenó, por primera vez, en Verona en el año 1830.
La acción se sitúa y desarrolla en el Siglo XIII, en Verona (Italia) y tanto la estética como puesta en escena permiten que lo que más resalte sea la vocalización y música presentes. Y este es uno de los principales puntos a destacar: el bel canto que imperó en esta época y continuó hasta el Siglo XVIII en el país mediterráneo.
Resulta, probablemente, imposible no hacer comparaciones con la versión de Shakespeare -que tan arraigada está en nuestra cultura- y es entonces cuando el raciocinio falla por completo.
Para contemplar y disfrutar al máximo la presente ópera I Capuleti e I Montecchi (con libro de Felice Romani y música de Vincenzo Bellini) es necesario despojarse de toda crítica no constructiva y del machismo en que se tendría que considerar a Romeo encarnado por un hombre. Nada de eso ocurre ya que la talentosísima Cecilia Pastawski es quien interpreta al enamorado en lucha, constante, de su Giulietta (Rocío Giordano), la víctima, en sí, de toda la trama que logra conmover desde un extremo al otro del cuerpo de todo ser humano presente en la sala. Este es uno de los puntos más incisivos que pueden notarse a lo largo de la función lírica y que podrá dividir al público considerablemente. Incluso, fue el propio autor quien dictaminó que el papel de Romeo sea ejecutado por un mezzosoprano y he aquí la elección (que se llevó a cabo en las diversas interpretaciones por diferentes países) de que sea una voz femenina la que cante los pesares, los mayores logros y el deseo por dar todo hasta las últimas consecuencias.
Esta ópera consta de dos actos y la totalidad de la misma es de aproximadamente 3 horas. Durante este tiempo puede sentirse cómo las partituras cobran vida bajo la dirección de Jorge Parodi quien le otorga a las melodías un vuelo enorme, permitiendo que cada uno de los presentes podamos inmiscuirnos en la obra musical desde el preludio.
Nada más gratificante para oír que una orquesta demostrando su excelencia, en cada uno de los conciertos brindados en el Teatro Avenida, otorgándole la precisión, la firmeza y la pasión con que puede tocarse un instrumento para recrear una era tan pasada, un momento en que dos familias se enfrentarán y en que la culpa será de quien menos se lo espere.
El libreto de Romani se basa más en la batalla desatada entre ambos clanes y no tanto en el romance. Es entonces cuando se notará cómo un pacto de paz brindado por una de las partes, no será acatado por la otra y de ahí en más estallará por los aires la desgracia de envenenamiento ya conocida.
Una obertura que invita al género dramático y burlesco a la vez, en que se podrá sentir tranquilidad, felicidad y la complacencia de que cada personaje luchó hasta donde quiso.
Puede notarse al gran cantante Santiago Ballerini encarnando al primo hermano de Giulietta, Tebaldo. Vestido de caballero, dispuesto a defender lo “suyo” y a demostrar su amor egoísta una y otra vez. Luciéndose, una proyección realmente audaz en que se luce como tenor y expone su grandeza como artista, dibujando en el éter las melodías de sus cantos. Se siente, se vive, se palpita y el caudal de su voz pareciera no tener fronteras. Por ello es que avanza, pretende conquistar el corazón de su amada y defender su legado.
Mientras tanto, el “error” de Romeo de matar al hermano de Giulietta no será motivo suficiente para separarlos. Detalles que le otorgan al argumento una impronta femenina enorme, pero no por ello menos dramática. El desenlace ya es de público conocimiento y por ello no indagaré en dicha cuestión.
En cuanto a la decisión de vestuario, la misma también se encarga de desdramatizar el contenido de la historia y conseguir profundizar en los hechos en sí. Y, adentrándonos en la cuestión estética, resulta muy conmovedor el ingreso de la protagonista luciendo de novia, suplicando no llegar al altar y poder encontrarse con su verdadero y, por lo visto, imposible amor. Como piezas que debieran encastrar a la perfección, la familia Capuleti es la encargada de empujar, -de manera inconsciente, aunque no por eso menos brutal- a la Giulietta, haciéndola cometer su propio crimen. La sangre no aparece y, al contrario, el dolor parece absorber todo vestigio de sufrimiento pasado. El culpable será juzgado oportunamente aunque ya no a tiempo de evitar ambas muertes.
Un elenco increíble, que se completa con Walter Schwarz (Capellio) y Sebastián Angulegui (Lorenzo), quienes demuestran también sus destrezas vocales engalanando la noche en este emblemático teatro de Buenos Aires.
Cuando una pieza artística está bien llevada a cabo hay que decirlo en mayúsculas y este es el caso.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Ladrando para ser libres

Bacanes1

Ficha BacanesBacanes, un musical perruno (escrito por Nicolás Blampied y Matías Dinardo, dirigido por éste último) es una de las propuestas más innovadoras y entretenidas en cuanto al género. Resulta encantador el argumento, demostrando que la ternura no pasó de moda -al menos para el reino animal-.

Como dos mundo paralelos y, a veces irreconciliables, los humanos consumen manjares exóticos mientras los despreciados perros se consuelan uno a otro intentando no perder la esperanza de que, en algún momento, las cosas cambien a su favor.

Un elenco actoral realmente suspicaz, muy talentoso y que estamos acostumbrados a ver en escena en el teatro u otro espacio artístico. Por eso es que se produce un climax inmediato desde la introducción de Baco (el perro y dueño de la mansión en que se desarrolla toda la historia) con su guitarra, desde la que aflora su pesar en esta vida.

En segundo lugar, quienes contamos con más de veinte años podremos sentir una fuerte identificación con la década del 90´ en que se apoya y sustenta cada uno de los relatos y canciones de Bacanes. Desde las blusas, los colores, la moda que hoy en día nos puede parecer ridícula, hasta el más mínimo detalle, permiten que nos ambientemos en la época, en el estilo de sus melodías e incluso en los ritmos que bien podían escucharse tanto en teatro como en televisión. Y hago hincapié en esto último porque no siempre es sencillo narrar una era con canciones sin tener que recurrir a la palabra hablada. En esta oportunidad, la música cumple con el rol de protagonista -como debe suceder en una comedia musical-.

Matías Dinardo no solo escribe y dirige sino que también interpreta a un personaje emblemático de la historia, al igual que ocurre con los otros tres humanos (muy bien caracterizados y distinguidos entre sí). De este modo el ser bacán se convierte en una raza de mayor estirpe que la animal, hasta que ésta hace su merecido reclamo pretendiendo ser oída.

¿Quién dijo que un can no puede ser dueño de su casa?

Siempre los hombres se apropian de lo que su deseo ferviente de especismo les otorga. Quizás sea momento de que estas dos parejas se replanteen las decisiones que toman, quiénes son y por qué sienten aires de grandeza que nadie les da.

Sin lugar a dudas que los dos actores que encarnan a Baco y Vera (los perritos de la obra) se llevan toda la atención del público por su dulzura y ocurrencias. Movienzo la cola, saltando sin parar y moviéndose al igual que uno real. Así es encantador que un apocalipsis irrumpa, para que lo escondido u ocultado pueda salir a la luz y hacerse oír de una vez por todas.

El maltrato en todas sus varientes no debería existir, pero existe. Y en lo que respecta al maltrato animal menos tendría que tener lugar en el universo ya que son seres más indefensos en un punto. Imaginen por un instante a un perro morder a su amo. Sería condenado, probablemente con una sentencia de muerte, pero si se tratara de un hombre dañándolo no valdría ni un segundo de parpadeo.

Existen las injusticias morales y Bacanes es un plato fuerte para pensar, profundamente, en ellas. Para tomarse las cosas con el peso que se merecen y darle a una “mascota” el amor que se merece o la libertad para que pueda ser feliz.

¿Por qué unos deben permanecer en prisión para que otros sean “libres? ¿O será que la libertad tiene más que ver con las ataduras mentales y para demostrarle al mundo cuán vivos son deban tomar decisiones erróneas?

Una mesa de estilo, larga y maciza hospedará a estos humanos que encontraron un espacio para hacer rodear su malicia, sus caprichos y la posibilidad de mandar para sentirse alguien.

El manifiesto en este caso es a favor de los cuadrúpedos que ladran de diferentes formas y consiguen cantar sus sueños. Probablemente sea demasiado tarde para cumplir algunos, aunque no para darse cuenta al lado de quiénes no está bueno permanecer.

En definitiva, todos nos cruzamos por algo y para algo.

Mariela Verónica Gagliardi

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Un virtuoso de la actuación

Jorobado7

Ficha JorobadoJorobado, el encierro de un cornudo (versión libre del cuento El Jorobadito, de Roberto Arlt) es un unipersonal (creado e interpretado por Claudio Pazos) que toma el argumento del texto original pero desde una arista diferente. En esta ocasión, el hombre desdichado -y no me refiero a Rigoletto- se encuentra encerrado, sin poder huir de donde está y con varios interrogantes por resolver. Su ira es uno de ellos y es que aún siente la imperiosa necesidad de mostrarse resentido, dolido y un tanto precipitado.

La proyección que realiza el hombre en el jorobado es de tal dimensión que no consigue terminar con el asunto que lo está afligiendo: el amor o desamor hacia su novia.

Es tal la locura que se apodera de estos seres que pueden sentir la agarofobia desde lo más profundo.

Todos deben recordar el primer y casual acercamiento entre el jorobadito y este hombre, en un bar. De ahí en adelante, el favor tan extraño y tenaz que éste último le pide al primero y que no se cansa de reiterarla.

El genio y talentoso Claudio Pazos consigue acercarnos a cada uno de los personajes del libro de Arlt, pero algo cambiados. Su imaginación ha tomado lo más relevante y les ha otorgado la gracia necesaria para que nosostros como espectadores podamos ingresar en el universo del autor desde un comienzo. Es tan así el efecto que produce Pazos que la sala más preciosa y original del Teatro La Comedia, se convierte en un lugar distinto, con una atmósfera increíble y muy bien lograda.

Es posible que odiemos al jorobado o no, de acuerdo a los atributos que se detallan sobre su persona, pero lo que resulta ineludible es el carácter violento de su nuevo «amigo», quien se cree con total impunidad de maltratar a otra persona por el simple antojo de considerarlo indigno de respeto.

Entonces es posible sentir la asfixia -conseguida por diferentes objetos de la puesta en escena-, verlo suplicar, notar la aparición del corcovado, sus dolencias y aflicciones, la sorna con que ambos personajes se manifiestan, unos tacones rojos para vestirse de pura y la ilusión de una boda que no es posible que ocurra.

Una marcha, no nupcial, que permite oír las voces de estos hombres, sus justificaciones y el placer de terminar con otra vida cuando no se puede con la propia.

Este cornudo sabemos que no es tan y que manipula la realidad a su gusto para esconder su cobardía. Quizás su mayor disgusto sea toparse con un extraño y saber que sus intereses no son los suyos y que su imperfección física no lo tortura como al otro.

Mariela Verónica Gagliardi