*** Junio 2017 ***

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Una transformación radical

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ficha-lord“Le pedí a Dios que me dejara estrenar esta obra”. Esas fueron las palabras que dijo al final de la función el creador del musical Lord: Pepe Cibrián Campoy.

Si así hubiera comenzado, nuestros ojos se habrían empañado de lágrimas sin dejaron ver la magnitud de la historia.

Dejando de lado la enfermedad que tiene Pepe, en primera instancia hay que aplaudir y celebrar junto a él la vida. Porque hay que tener pasión por lo que se hace para subirse al escenario, cantar y actuar; desplazándose de un escenario a otro, de un ambiente a otro, de una época a otra.

Celebrando navidades de antaño, con vivos y con muertos. Sin temerle a Lady Parca, acercándose a ella, siendo asesorado por ella, creyendo que siempre se está a tiempo para cambiar, para decidir ser una mejor persona, un humano que no solo es avaro sino padeciente. Porque tantas veces a los mortales nos cuesta asumir el dolor y el sufrimiento; creyendo que lo mejor es simular una sonrisa por más que el corazón se encuentre roto en pedazos.

¡¿Qué decir de la puesta en escena?!

Maravillosa, con unos relojes de diferentes tamaños (de los que se observa su correspondiente engranaje), con los luces alrededor de diferentes tonalidades, con unas sillas de estilo, con unos vestuarios asombrosos que recrean momentos especiales del musical y su historia.

Lord es una comedia musical para sensibilizarse, para amigarse con el pasado, para llorar si es necesario y, por sobre todas las cosas, para perdonarse.

Él es avaro. Sí, es muy materialista y pareciera ser que su vida gira en torno al oro, al maltrato para con sus sirvientes y al deshonor que tiene hacia el prójimo. Cabe aclarar que nada de eso es real. A veces es más simple no tener vínculos cercanos e íntimos para evitar desilusiones futuras; sin tener en cuenta que el no tenerlos nos puede hacer aún más desdichados.

Porque las lágrimas de Lord son de congoja, de ocultarse tras la fortuna económica, de negar el paso del tiempo y a su familia, de recordar que su mujer e hija ya no están en este mundo y, sin embargo, continuar con el maltrato hacia todo el que se le cruza en el camino. Pero, un buen día, la muerte se le presenta delante y ahí no le queda más alternativa que amigarse con ella para tener una agradable partida.

La orquesta a cargo de Santiago Rosso compone la atmósfera necesaria para convertir la muerte en la poción más atractiva, seductora y cautivante; permitiéndonos disfrutar de distintos ritmos. Así, de la mano de la directora Valeria Ambrosio es que todo resulta perfecto, impensado y muy sensible.

Quisiera poder transmitir la atmósfera de sensaciones vividas en el Teatro Astral y se me hace imposible. A veces quisiera tener un recipiente en el que juntarlas para poder volcarlas en papel. Como los aromas aún sin fragancia y todo síntoma de buen o mal augurio.

Lord es un hombre que tiene todo y más para ser feliz pero que no supo aprovecharlo. Entonces, lo único que le queda por delante es preparse para tener una mejor muerte. Porque algo pareciera existir del otro lado de la frontera. Algo que le ponga el hombro en el cual descansar, por más que no pueda llevar consigo todo el dinero acumulado. Un tiempo que transcurre, que gira, que ya no vuelve y con el que ya nada se puede hacer. Un humano que sufre pero que logra revertir las agujas del reloj para ser feliz y seguir de pie dándonos la calidez de sus espectáculos musicales.

Con respecto a las interpretaciones, es posible deleitarse con cada una de ellas. Sin embargo, Diego Bros hace un trabajo tan brillante como cada uno de los personajes que compone, demostrando su destreza física que logra transformarlo en lo que quiera y como quiera. ¡Su cuerpo y su voz están a su merced! Belén Pasqualini convierte su voz en evocación y mantiene un cuadro junto a su padre que también induce a la transformación. Damián Iglesias conmueve como siempre con su encanto, Jimena González le devuelve la ternura y compasión a su abuelo y así cada uno de los actores consigue lucirse en algún momento de la obra; conformando un conjunto de retazos que, cuando están listos, podrán ser soltados al aire para que el más afortunado los tome y construya su propio destino.

Sin Georgina Barbarossa el aire renovador, fresco y chispeante no podría conseguirse. Es el alma de la muerte pero renovada. Una muerte a la que no es posible temerle sino que invita a la reflexión y al disfrute.

Claro que el resto del elenco brilla también, tiene su momento de esplendor, de demostrar su canal vocal de, en conjunto, danzar unas coreografías muy atractivas y de plasmar la magia de la Navidad en todo momento.

Porque una de las preguntas que surgen cuando se acerca dicha fiesta es qué cocinará cada uno. Y la presencia del pavo pareciera no poder eludirse. Pero, un brindis -aquel que nunca tuvo- consigue recrearse. Entonces, este hombre que simulaba frialdad no es más que un niño en busca de alegrías, de crear lazos por doquier y de mirar hacia adelante.

Solo así, la muerte no lo sorprenderá sino que lo invitará a un nuevo amanecer.

Mariela Verónica Gagliardi

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Cómo quisiera ser animal

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Ficha Zoomos libres¿Puede existir un derecho más importante que la libertad?

Sin ánimos de convertir una crítica teatral en una descarga social y política, mi deber como periodista y ciudadana, es consagrar al reino animal. Un reino que, tantas veces y en reiteradas ocasiones, se menosprecia, se pretende subordinar a la especie humana, se intenta convertir -mediante la domesticación y diversos mecanismos- en seres cuasi idénticos al hombre.

Mientras observo la comedia musical Zoomos libres (creada por Mariano Taccagni y Agustín Konsol), comienzo mi introspección, me cuestiono por las veces que de pequeña iba a visitar animales encerrados, les daba de comer, repetía ritos y costumbres y deconstruyo lo establecido por el capitalismo.

Es entonces cuando las puertas de un zoológico se abren y se decide que los animales que lo habitaban y, estaban y/o habían nacido en cautiverio, sean libres. “¿Qué pensás que vas a hacer, cómo sobrevivirás? “ De aquí en adelante, estos seres tan peculiares se irán tropezando con diversos obstáculos de la sociedad, al mismo tiempo que el temor se apoderará de ellos. ¿Para qué pueden querer ser libres si no tienen a dónde ir ni cómo desenvolverse? Estos animales, no han tenido la oportunidad de aprender lo que su instinto les otorga de nacimiento. Son seres que tienen su rutina, que se enamoran, juegan, socializan y no parecen precisar esa libertad tan discutida.

A su vez, Fredy (Mariano Taccagni), el guardia del zoo, los irá acompañando en esta aventura frustrante hasta que ellos mismos decidan, por fin, lo que desean para el resto de sus días.

“Pero de mí, puedo decir que estoy vacío, sin sus graznidos, sus monerías, sin mis amigos”…

¿Acaso alguna vez se les ha consultado si necesitan algo, si son felices comiendo el alimento que se les brinda, si desean estar más o menos limpios, si las rejas no los aprisionan notoriamente…?

“Libertad, ¿para qué, para quién?”

Inevitablemente, la noticia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acerca de cerrar el zoológico de Palermo, no es un tema menor. No es algo que sobrevuele y se olvide. Han dejado morir a varias especies de animales en extinción, se los ha maltratado, se los ha abandonado. Y todo, mientras las criaturas junto a sus padres recorrían cada celda, cada prisión y, seguramente, nadie se ha detenido a llorar por el dolor ajeno. ¿Para qué? Si son menos que los humanos, si tienen que divertir, si están como en vidrieras, si las características peculiares de cada animal y especie determina que una ciudad tan contaminada como la capital no les otorga la naturaleza y hábitat que merecen.

“No te ilusiones, las personas son complejas” – canta uno de los animales que van conociendo el reino no animal.

Sin lugar a dudas que esta pieza artística emociona, entretiene, nos pinta una sonrisa inmediatamente y consigue su objetivo principal que es concientizar: “¿A dónde ir, a dónde irás?”

Entre la presencia de la excelente actriz Jimena Gonález que interpreta a Isadora y las ocurrencias que irán dándose paso, es que Zoomos libres dejará pintada su huella de colores en este camino de la vida que podrá ser de un modo para unos y de otro para otros. Lo más importante es ser quien se quiere ser y jamás dejar que un “superior” anule la alegría.

Coreografías atractivas, canciones con letras que invitan a la reflexión, estilos musicales que realizan un interesante recorrido desde el rock hasta el género melódico, una estética y escenografía realmente encantadoras, sumado al talento de los actores es que Zoomos libres deberá seguir en la cartelera para cumplir con la misión de llegar al corazón de cada familia Argentina.

“Quiero quedar bonita y ser una jirafa glamorosa” – emite este esbelto animal, pretendiendo concretar uno de sus sueños de coqueta. Letras perspicaces que le dan voz y voto a estos cariñosos y extrovertidos personajes, de la mano de su guardia-amigo, una aventura sin límites que nos permitirán conocer los deseos de quienes no hablan como los humanos sino a su manera.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Amar en tiempos difíciles

Edipo y Yocasta17

Ficha Edipo y YocastaMejores tragedias que las griegas, no hay. Y qué mejor que escuchar una historia a cargo de excelentes voces que le otorgan al arte un sin fin de matices.

Edipo y Yocasta, un grito en la inmensidad (musical escrito y dirigido por Mariano Taccagni, basado en el mito de Edipo) nos introduce en un relato cargado de tensión que solo afloja en un pequeño momento de la obra. Con un elenco integrado por artistas muy conocidos del género musical, se disfruta a lo largo de la historia que utiliza la poesía como principal arma de deleite y el acompañamiento de una gran orquesta de músicos (dirigida por Gaby Goldman). Así es como podemos conmovernos y sentir cada situación interpretada por los actores en las tablas.

Si no fuésemos seres racionales e inmersos en una sociedad con tantos tabúes, dicha historia de Edipo no tendría fin ni sentido alguno. Pero, como el vínculo madre-hijo es algo muy fuerte, consigue trasladarse a todo tipo de generación e impactar de una manera tajante.

Freud podría realizar todo tipo de análisis al respecto pretendiendo explicar los traumas de una y otra parte. Aunque, la desgracia presente se da no por la voluntad de ambos sino por el desconocimiento de una información que -de haberse tenido- no se habría originado dicho caos y sufrimiento.

Una madre, la Reina de Tebas, que tiene que optar por perder a su hijo recién nacido o a su marido, el Rey Layo, y que, finalmente, entrega a su bebé para que su esposo permanezca a su lado. Y, tal vez, acá haya que realizar una pausa para comprender que si Yocasta hubiera priorizado la vida de su pequeño, jamás se habría enamorado de él en el futuro. Hijos que vinieron más adelante que no logran comprender si son sus nietos o parte de sí. Un amor que es más fuerte que todo lo que ambos pudieran sentir en la vida y que, sin embargo, no logran encauzar sanamente.

Un paso que avanzan y la desdicha que se apodera de sus lágrimas, de sus angustias y del dolor más profundo que tienen en el alma. Como unas arenas movedizas que no producen placer sino una desesperación enorme, eso es la esencia de la presente historia.

En cuanto a la música, Goldman consiguió fusionar distintos ritmos para que el relato y su devenir puedan desfilar por distintas sensaciones que oscilan entre el pop y el clásico, dando la oportunidad de respirar unos instantes y recobrar el aliento.

Mientras las predicciones cobran más fuerza que el raciocinio, lo peor está por venir y la vida humana se vuelve más significativa que su argumentación.

En cuanto a los protagonistas de la historia, tanto Marisol Otero como Gonzalo Almada proyectan sus dolores y pasiones con el talento que los caracteriza, al mismo tiempo que la dulzura y ductilidad de Marisol envuelve al musical en una historia de amor inigualable. Madre, esposa y amante, que no se explica por qué es tan inmenso su sentir.

También existen otros personajes que se destacan como el de la esfinge (interpretado por Judith Cabral) y el de Macaría (representado por Carla Liguori). El resto del elenco se luce con mucho esplendor y conforma una grata pieza artística, demostrando que siempre exista amor por lo que se hace será posible estar en un teatro tan conocido como el Apolo, con una platea colmada y un éxito rotundo.

Cabe resaltar que el ritmo del musical es más pausado, lo cual permite que disfrutemos de cada personaje, de la inmensidad de cada escena y de cada canción que conforma un paralelismo (complementario) junto a cada diálogo esbozado a nivel vocal y corporal. Solo así Edipo consigue ser aquel hombre que no siente despecho por su pasado y Yocasta sí asume cierta culpa por la ceguera que tuvo y que ni siquiera el más ciego, Tiresias (Rodolfo Valss) es impedido de observar con sus ojos la realidad presente y que se avecina. La participación de este último es el detalle que colma de alegría y euforia a los espectadores, quienes no se resisten en aplaudir incansablemente cuando finaliza la trama.

El papel de Layo lo interpretó, en esta función, Mariano Taccagni ya que Martín Repetto está recuperándose de salud.

Mariela Verónica Gagliardi

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No hay que juzgar antes de conocer

Shrek

Los cuentos de hadas, princesas, príncipes y demás personajes tradicionales para niños; no tienen el mismo lugar ni la misma enseñanza.

Aquellos pobres pequeños que se sienten muchas veces obligados a vestirse de una manera, con un color que se supone femenino o masculino, a frecuentar determinados lugares y a utilizar ciertas palabras por mandatos sociales; no tienen espacio en esta comedia musical que está basada en la película Shrek (la cual se origina gracias a la novela de William Steig).

En el año 2001 se lanza el film que tino de verde la historia del ogro, el prejuicio de lo que se consideraba como desagradable, poco estético, anti-heroico y feo. No es en “Shrek, el musical” (dirigida por Carla Calabrese) que un príncipe rescata a la princesa que se halla prisionera desde los siete anos.

Una puesta en escena con todo lo que tiene que tener un musical para brillar y destacarse, para entretener a chicos y grandes, para hacer revivir el film estadounidense, sus momentos más tensionantes y dignos de disfrutar en familia.

Los cuatro protagonistas: Shrek, Fiona, Burro y Lord Farquaad; son increíbles. Con un carisma sorprendente, con talento único y con esa gracia que se precisa para llevarse al público en el bolsillo enseguida.

Así es Shrek que cuenta su sufrimiento, como sus padres le dieron libertad y el sintió abandono; el Burro que tiene mucha suspicacia y necesidad de tener un amigo; Fiona que desea todos los días de su vida poder vivir como quiera, terminando con el hechizo que le hicieron de niña; y Lord que solo necesita una esposa para cumplir con su egoísmo y convertirse en Rey.

Pablo Sultani consigue plasmar y proyectar una voz impostada que realmente se asemeja al mundo animal. Sin siquiera hacer esfuerzo, así se percibe y desde sus manos gigantes hasta su brutalidad, le otorgan el poder para rescatar a la mujer que ningún caballero valiente consiguió.

Mela Lenoir, interpreta a una princesa muy suave, delicada y con una belleza que se plasma tanto en su rostro como en su gracia.

Esta dupla se fusiona deleitosamente y, juntos, logran cantar como humanos y ogros, venciendo todo tipo de fronteras y encontrando lo que buscan.

Sin lugar a dudas, quien se gana el corazón de todos es el simpático burro, quien con ternura, paciencia y humildad puede obrar de mediador y ganarse el lugarcito que tanto necesitaba. Talo Silveyra, con una sonrisa y desplazándose de un lugar a otro del pantano, demostrando que toda cobardía puede ser superada con amor y confianza tanto en sí mismo como en los demás.

Y, con respecto a Roberto Peloni, considero que lleva a cabo el personaje más difícil ya que no debe solamente hacer valer su propio cuerpo sino el de un títere, motivo por el cual los movimientos y acciones que se observan, pertenecen a otro ser, movido por sí mismo. Esto se torna muy atractivo ya que puede bailar coreografías, saltar, montar a caballo y sorprender con sus habilidades.

Es justo destacar a todo el elenco ya que, en conjunto, es como se consiguen tan buenos resultados. Pero, debo resaltar algunos momentos ya que sino la nota seria eterna.

Una de las escenas más lindas se produce cuando se encuentran los aldeanos con Shrek, se conocen, se odian y, pasadas ciertas circunstancias logran entenderse. Los aldeanos buscaban lo mismo que todos los integrantes de esta historia: ser libres y felices.

Son muchos los valores que están impregnados, fuertemente, a lo largo de la dramaturgia y en cada una de las canciones vocalizadas. Justamente, las letras de dichas canciones son las que llega al imaginario social y que quedan guardadas den el corazón. La animación llevada a escena, también, consigue su objetivo de conmover y dejar grabadas imágenes en cada uno de los espectadores.

Los personajes de cuentos clásicos ya no sirven, quedaron obsoletos y, sus dueños, se quieren deshacer de ellos. Pero, al igual que otras historias, Pinocho, la Bruja, el Hada madrina, entre algunos de los que aparecen: tienen voz y voto. Saben lo que quieren y no van a darse por vencidos. Como una rebelión en la granja, esta manifestación les surge desde lo más profundo.

En cuanto a otra escena importante y fabulosa, se encuentra la del trío conformado por tres Fionas: la niña, la adolescente y la adulta. Las tres mujeres son una misma y lucharan hasta poder salir de ese castillo en que se encuentran prisioneras. Sobre todo, la adulta, cantara con su ukelele y, añorando, cumplirle a la mas niña.

Son muchos los títeres de varillas que se ven en escena, durante breves momentos y muy bien confeccionados.

La dragona, tildada como un animal feroz, que tira fuego y rodea el gran castillo, también tiene su lado débil y frágil. Esta dragona, además, está interpretada a nivel físico por un animal enorme que es movido por tres artistas y, a nivel vocal, por Maia Contreras que con su canto cautiva enormemente.

El juzgado juzga y, esto, es más común ver de lo que se pueda creer. Es así como Fiona le dice a su nuevo amigo: “No está bien juzgar antes de conocer”.

Shrek y Fiona se comportan infantilmente y Burro puede unirlos diciendo lo que piensa: “voy a buscar leña para avivar el fuego”.

Dos seres que son diferentes, que tuvieron vidas muy distintas pero que los une el sufrimiento y las ganas de estar bien. Que buscan y viven sin maldad. Dos infancias que se comparan bajo la canción “Lo mío fue peor” y gracias a las melodías tan sentidas se enamoran.

“Shrek, el musical” tiñe de verde los rosas y celestes, con gamas de todos los colores, con simpatía, talentosos artistas, una dirección impecable y el sello de Gaby Goldman.

De Broadway a Buenos Aires, para demostrar que el limite geográfico es simplemente eso y que el amor puede estar en el lugar menos pensado.

Mariela Verónica Gagliardi

ficha Shrek el musical

Un superhéroe anti caries

Clemente10

La nueva propuesta de Gustavo Salgado invita a los niños -y no tanto- a aprender sobre la higiene bucal, conociendo aquellos detalles necesarios para que las bacterias no encuentren alojamiento.

“Clemente, el diente desobediente” es el título de la obra infantil que narra las travesuras de un niño que optó por no hacerle caso a su mamá. Como consecuencia de ello, tendrá que aprender a corregir su mentalidad, dándole importancia a la palabra de quienes más saben.

La dramaturgia, con un lenguaje cordial y entretenido nos lleva por un camino no abordado, en general, por el mundo artístico.

¿Cómo se le enseña a un pequeño, haciendo que le importe?

Se sabe que no hacer caso o actuar de manera contraria a lo que el adulto pide, es muy frecuente. Entonces, ¿las campañas de salud y preventivas, están cumpliendo con sus propósitos?

Evidentemente, no.

Dientes de leche, dientes definitivos, cepillo de dientes, pasta de dientes, hilo dental, torno y dentista conforman el universo de esta pieza artística. En torno a éstas surgirán canciones y personajes que cumplirán con sus cometidos.

La variedad de colores y el modo en que Clemente aprehende, motivarán a los niños presentes en la sala de NoAvestruz a que aplaudan su evolución y entusiasmo.

¿No podré comer mas cosas dulces? – pregunta el niño en cierto momento de la obra.

Claro que sí, le irá respondiendo el superhéroe de esta obra. Y, llama poderosamente la atención que por fin un hombre profesional y que cura, lleve la capa.

Al ritmo del rock, esta campaña dental irá contagiando de sabiduría a los más chiquitos y recordándoles a los adultos su responsabilidad.

La bacteria estará disfrazada de bruja, para intimidar a este niño-diente y darle una lección. Claro que el dentista lo salvará, aunque no sin pasar por alto la importancia de estar sano y tener conciencia de ello.

No solo un dolor de panza hará reaccionar a Clemente, sino la oportunidad de familiarizarse con un mundo de palabras, el cual le otorgará el tesoro del aprendizaje que no abandonará jamás.

Todos los niños-espectadores estuvieron atentos durante toda la función y, al salir de ésta, adquirieron el disco para escuchar en sus hogares.

Tres actuaciones conducen la historia, una historia muy bien narrada, interpretada y colmada de ese ingrediente tan necesario para los infantes llamada: ingenuidad. No existen insultos ya que la única defensa que tiene uno frente a otro es la información. Ésta se torna fundamental e irremplazable.

Clemente, un diente que disfrutaba de comer golosinas tanto como de jugar y que conoció la forma de seguir haciéndolo pero sin dañarse.

Clemente, el diente desobediente ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Pasional como ninguna

La Celia15

Para ser una grande hay sentirlo, actuar con convicción y pisar firme.

Allá por los años 20′, una argentina decidió migrar para España, ese país tan similar al nuestro en varios aspectos. Desde ese entonces, se enamoró de dichas tierras y las puertas se le abrieron una tras otra.

Su éxito pudo ser debatido, discutido o envidiado pero, lo único cierto, es que Celia Gámez fue y sera una divina del teatro musical, de revista, de la zarzuela, del tango y de cada melodía desencadenante que penetraba en los corazones aventureros.

Argentina y Española, realmente no importa su nacionalidad sino la trayectoria que tuvo, su pasión por la música, el baile y el canto. Impuso modas como el pelo corto en una época monárquica, los colores y vestuarios, y la valentía por seguir adelante sin dejarse abatir.

Causalmente, el Maipo Kabaret le abre las puertas a esta obra (escrita y dirigida por Emilio Sagi) que no es ni más ni menos que un viaje por el tiempo, recordando los momentos más importantes de su vida personal, artística y varias anécdotas que se entrelazan durante la dramaturgia. Causalmente, el mismo teatro en el que estuvo actuando Celia, brillando como siempre lo hacía.

No es fácil hacer de ella, interpretarla ni encarnarse en su piel sin quedar en ridículo. Para esto, Ivanna Rossi aparece en escena junto a cuatro baiarinas-coristas (Jimena González, Virginia Kaufmann,  Virginia Módica y Pilar Rodríguez Rey), transitando un camino realmente conmovedor, perfecto y suspicaz. Contextualizan cada escena, tres grandes músicos (Santiago Rosso en piano, Juan Pablo Togneri en contrabajo y Natacha Tello en violín), que en vivo logran introducirnos en esta historia que mezcla la intimidad con el arte absoluto.

Un café concert es mucho más íntimo que una sala de teatro, motivo por el cual resulta emocionante estar allí en el público, aplaudirla, lagrimear y sentir como al resto de los espectadores les pasa lo mismo.

La Celia, nuestra Celia, allí, tan cerca y tan lejos. En otro continente y en el nuestro, intentando decidir su suerte, intentando no equivocarse, pretendiendo ser feliz.

“A media luz” abrió el show, trayendo la nostalgia sin anestesia. Así, el climax fue preparándose para un musical excelente en el que se lució todo: vestuario, iluminación, escenografía, actuaciones, coreografías y cantos.

Quiero tu amor solo para mí esbozaba una de las letras, haciendo dando el puntapié para el tema siguiente (La novia de España).

Como las frases y dichos que suelen comentarse, quien tiene dinero no tiene amor. Y, podría decirse que ella no contó con mucha suerte para lo segundo, si bien su propósito no fue enriquecerse sino hacer lo que amaba.

Tuvo muchos enamorados y uno de ellos fue Don Alfonso XIII -rey de españa-. Pero, ni siquiera cuando creyó conocer al hombre de su vida le duró para siempre, siendo engañada de una manera tristísima, no teniendo el valor como para separarse de ella sin hacerla sufrir una humillación.

Todas las canciones que interpretó tuvieron un tinte diferente, aunque siempre girando en torno al romanticismo. Así presenciamos performances graciosas, trágicas, tristes, dramáticas, cómicas.

Una actriz de esta categoría puede hacer el rol que quiera, no tiene que esperar un casting sino, simplemente, presentarse.

Un beso de amor no se lo doy a cualquiera (El beso), decía Celia, confirmando su dulzura y respeto de su corazón.

Tuvo la posibilidad de tocar con Carlos Gardel, en España, y quedar atrapada en ese sentimentalismo en que se supone hay que decidirse entre una u otra patria.

Quiero que mi novio sea portero de un equipo de fútbol (canción representada dentro de la zarzuela Las castigadoras)

“Pichi” y “Los nardos”, fueron sin lugar a dudas sus canciones más exitosas a lo largo de su carrera, marcando un antes y un después. Así como Las Leandras se erigió como una obra de gran prestigio.

“¡Viva Madrid!”, “¡Tabaco y cerillas!”, “Mírame”, “La estudiantina portuguesa”, “La luna de España”, “¿Me voy o no me voy?”, fueron algunas de las canciones que sonaron durante la encantadora velada en que el público adulto –en mayor parte grande– se entregó al viaje propuesto por el elenco.

Frases como Tienes más humos que el tren (¡Tabaco y cerillas!) o Me voy o no me voy por ser la que yo soy (¿Me voy o no me voy?), le otorgaron a Celia Gámez su personalidad, su portación de artista pasional como todo lo que miraba y tocaba.

Toda su vida fue intense y el año 1937 (durante plena Guerra Civil Española), decidió volver a la Argentina, huyendo con lo puesto, desesperada, buscando encontrar algo de paz. Aunque, tiempo después su corazoncito le dictó que debía retornar a Europa. Solo escogió la Argentina como lecho de muerte.

La florista viene y va, y sonríe descará, por la acera de la calle de Alcalá (Los nardos).

Mariela Verónica Gagliardi

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La Celia vuelve el 9 de enero

flyer La Carmen

EL  MEJOR ESPECTÁCULO MUSICAL DE 2014

Nominados a los Premios Florencio Sánchez

Mejor Musical

Mejor Actriz en Musical

El viernes 9 de enero regresa al Maipo Kabaret la superproducción internacional especialmente diseñada por Emilio Sagi para Argentina y España, en la que Ivanna Rossi es La Celia.

Memoria sentimental de Celia Gámez

Una argentina que reinó en España

En este espectáculo, Ivanna Rossi interpreta a Celia Gámez, la cantante, actriz y vedette argentina que durante más de cinco décadas fue estrella absoluta en España, acompañada por Jimena González, Virginia Kaufmann,  Virginia Módica y Pilar Rodríguez Rey y la orquesta en vivo conformada por Santiago Rosso en piano, Juan Pablo Togneri en contrabajo y Natacha Tello en violín.

Desde su estreno, La Celia –ha recibido elogios unánimes de toda la crítica especializada, que no ahorraron en su calificación adjetivos tales como “excelente”, “mágico”, “imperdible” ó “notable” todos referidos tanto a la actuación de Ivana Rossi, la de sus acompañantes y  a la lujosa e impactante producción que enmarca la puesta de Emilio Sagi, en la que se lucen el vestuario de Renata Schussheim, la escenografía de Daniel Bianco y los arreglos musicales de Jordi López, que incluyen temas tan reconocidos como El Beso, Viva Madrid, Luna de España, Los Nardos y El Pichi.

Maipo Kabaret (Esmeralda 443 – C.A.B.A.)

Funciones:  martes a sábado a las 20:30 hs y domingos a las 19:30 hs.   

Entradas en venta desde $ 280 – en boletería o Plateanet.

Prensa: Walter Duche – Alejandro Zarate.

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Ser adolescente y casi adulto

Después de la edad del pavo, ingresamos en otra etapa aún más conflictiva y no demasiado feliz.

Durante más o menos 10 años, sino más, transitamos un camino donde notamos cambios físicos y psicológicos. Nos sentimos solos, abandonados por la familia, creemos que nadie nos entiende, que somos los primeros en pasar por la adolescencia, periodo en el que, justamente, adolescemos de muchas cosas (quizás la más importante sea la falta de comprensión).

“Cómo te explico” (Dirigida por Gustavo Salgado), nos muestra a un grupo de jóvenes en la escuela secundaria, que intentan revelarse contra el sistema educativo vigente.

El Director y guionista nos presenta una obra con mucha magia y espíritu, con aroma a triunfo desde el alma.

Zunny es una bailarina de danzas clásicas (Carolina Frogley) que abre la escena. Sus pasos perfectos van marcando su amor por el baile y el camino elegido para seguir adelante.

Una maestra (Mónica Divella), muy tradicional y exigente, que pretende que sus alumnos no asimilen conocimiento sino que aprendan de memoria los textos, muy bien caracterizada y con los ademanes precisos – y hasta un cántico obligado a repetir por los chicos. También hará de la madre de Marisa, desconcertada por la vestimenta que pretende lucir su hija y la niñez que por momentos desea abandonar, pero por temor aún no puede.

La diosa del colegio, perseguida por todos sus compañeros, es protagonizada por Patricia Fishman (Marisa), quien tiene un rol muy dulce ya que no intenta sobresalir por sobre sus amigos sino que trata a todos correctamente. Ella está enamorada de Cacho (Pablo Maltese) y viven un romance idílico, hasta que tienen que tomar una decisión importante y, a partir de la misma, todo podrá modificarse.

Daniel (Lalo Ramos), quien logra a través de su personaje mudo, mostrar todos sus dotes actorales y desenvolverse como si no tuviera voz de verdad. Él, con su simpatía y encanto será compinche con Marisa y, juntos, reirán y compartirán aventuras de niños. Quizás las últimas de este proceso infante.

Patricia (Candelaria Lua), la cheta del barrio, intentará mostrarse como una mujer diferente y distinguida. Junto a ella, estará su prima yanqui (Jimena González), quien atraerá las miradas de todos los adolescentes por ser más “rapidita” que las demás chicas de su edad.

Gustavo (Guillermo Borello), el traga del aula y preferido por la docente, aprenderá la lección tan de memoria que la olvidará al otro día por completo.

Acompañan cada sketch, un trío de músicos que no actúan como separadores de las escenas, sino como relatores – a través de sus canciones – de las mismas.

En cuanto al vestuario, el mismo caracteriza a la década de los 80′, una época muy especial en la que se sentía de otra forma y el amor no era cosa fugitiva.

Juntos, se divertirán, sufrirán por amor, por desolación y aprenderán a crecer.

Pero, ¿qué particularidad tiene esta historia?

Que está llena de gags muy particulares, que marcan el ritmo de la comedia. ¿Se acuerdan esa época en que uno iba al teatro, al cine o encendía la televisión y estaba lleno de cómicos donde no podías hacer más que disfrutar?

Bueno, exactamente eso sucede en Cómo te explico. Pero con una sumatoria de sensaciones, imposibles de transmitir con palabras. Hay que abrir el corazón y escuchar los latidos de estos grandes actores que nos contarán sus vidas personales, sus sueños y qué quieren lograr.

¿Cómo te explico que el teatro necesita de pasión para contar una historia, un nudo y un desenlace? ¿Cómo te explico que se te va a poner la piel de gallina con cada uno de los relatos y te vas a identificar con alguno?

Dramaturgia y Dirección: Gustavo Salgado

Asistente de Dirección: Carolina Correa

Músicos

Guitarra: Emiliano Salinas

Percusión: Germán Salinas

Cantante: Jimena González

Vestuario: Pablo Maltese

La cita es los jueves a las 21.30 hs en el Teatro El Tinglado.

Las localidades cuestan $60.

Mariela Verónica Gagliardi

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