*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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La increíble historia de la divinidad

Parrandera´s9

Ficha Parrandera´sY, como si el destino lo quisiera pero el clima no, una noche de tormenta ingresé al Teatro Polonia para presenciar una obra que me recordó a las películas de Tarantino. Respiré hondo de felicidad y agotamiento a la vez, por esquivar los baches de las veredas y, al mismo tiempo, encontrar una propuesta increíblemente atrapante que me cautivó en todo momento. Quise que durara más, no porque la trama lo requiriese sino por el afán de pretender una segunda parte, como si siguiera inmersa en un film norteamericano.

Laura Correa, la creadora de Parrandera´s, Epifanía de un rapto escribe y dirige de una manera impecable, excelente, con un vuelo más alto que el de cualquier Dios. A partir de este drama subraya lo que desea resaltar y mantiene el suspenso para sorprender con ocurrencias súper creativas.

Sentada en primera fila, contra la pared de costado, de repente tuve a uno de los actores ahí nomás. A unos centímetros. No había modo de escapar a la historia, a sus personajes. Fui partícipe al igual que el resto de los espectadores. Fuimos el público de la obra pero, por sobre todas las cosas, de lo que sucedía a cada rato. De un secuestro que en nada se parecía a los convencionales, de las cumbias famosas en inglés, de las metáforas y simbolismos que flotaban en el aire de esa habitación, de ese bar, de cada situación planteada y acontecida.

Qué decir de los actores que traspasan la ficción, que se inmiscuyen en sus personajes de principio a fin y que es posible deleitarse hasta con el más mínimo detalle.

Por momentos me detenía a observar a uno, mientras escuchaba al resto e iba cambiando mi foco como si estuviera mirando a través de un lente. El cine está presente con toda su magia, con los prototipos e identificaciones, con cada una de sus singularidades en que ocurren las escenas.

Cuando se menciona la parranda podemos imaginar fiesta, color, risas, alegría. Sin embargo, esta parranda es diferente. En ésta se puede ver a una estrella de la cumbia cual tal virgen que desea elevarse por lo alto y cumplir los deseos de todos sus seguidores.

Lydia Stevens, vestida de country, de brillos, de lo que se inspire para cada recital y pretendiendo ser lo que sus fans quieren. Su personaje (Raquel) nos enseña que el egoísmo no tiene por qué existir, que se puede brillar como respuesta al amor pretendido, que el glamour y las balas pueden combinarse a la perfección. Que una mordaza puede significar un antes y un después, que el deseo de unos pobres hombres que viven porque el aire es gratis, pueden ser felices adorando a una mujer de carne y hueso a la cual imaginan como divinidad.

Total, ¿qué importa la realidad real?

Pareciera que viven encerrados en un submundo creado a su antojo. En el que beben los tragos que quieren, pidiendo las canciones que desean, sorprendiéndose a cada paso y creyendo en los milagros cuando todo está perdido.

Porque un día cualquiera aparece el hermano de Raquel, para rescatarla. Para sacarla del lugar en el que permanece prófuga. Pero, todo cambia cuando descubre que, sin pensarlo, es capaz de dar singularmente.

Pareciera ser que su libertad, cuando la tenía, no le servía absolutamente para nada. En cambio, sus secuestradores le indicaron su camino en la vida y la satisfacción para ambas partes fue factible. Porque eso es tan difícil de hallar y, por lo visto, no es tan imposible de lograr cuando se tiene al descubierto el goce.

La tragedia está presente, el conflicto entre lo que se debe hacer, también. La sangre será consecuencia de ese choque de intereses y lo único que permanecerá en el éter será ese universo de sensaciones, de momentos, de instantes en que solo importaba la pulsión y nada más.

En cuanto a lo que conforma el espacio escénico, desde los primeros minutos de la dramaturgia ya es posible ingresar en el código planteado por su autora y, una vez que eso ocurre, solo se podrá disfrutar de la originalidad y la adrenalina.

Mientras tanto, la iluminación y los efectos desarrollados durante la trama nos permitirán estar también raptados por un rato. Porque si eso puede llegar a sentir cada espectador, considero que el éxito está asegurado.

Parrandera´s es una obra diferente, con un texto que va y viene a su antojo, en el que no es posible saber lo que sucederá y por eso es que la música nos invitará a desviar la atención para dar la bocanada final.

Cuando las promesas ya no sirven y el dinero ya no todo lo compra, el castillo de arena se derrumbará por completo para demostrar lo incierta que puede resultar la vida.

Mariela Verónica Gagliardi

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Pirandello y más del universo plasmado

Pescando en la bañera1

Ficha Pescando en la bañeraMe gustó el título, la dramaturgia, las interpretaciones, la dirección, la originalidad. Me gustó absolutamente todo y quizás por eso no sepa bien por dónde comenzar. Porque de eso se trata esta propuesta que cautiva por completo, ya desde que ingresás a la sala del Kafka y te sentás a aguardar que empiece la historia.

Pescando en la bañera (escrita y dirigida por Leonel Dolara) me recordó a muchísimas cosas, a series, a películas, a otros directores, a la particularidad por narrar de un modo diferente y ser original -por no proponérselo, sino por lograrlo-.

No hubo cañas de pescar, ni agua. No hubo marineros ni pescadores -propiamente dicho-.

Sin embargo, había personas que fueron elegidas por y para algo.

Porque, de repente, los vemos sentados frente a nosotros. Observando durante unos minutos. Unos minutos que parecen eternos y que nos permiten ver sus personalidades, conocerlos sin que sepamos sus nombres, sentir junto a su silencio vocal, querer saber por dónde van sus travesías y por qué permanecen casi imperceptibles para los demás transeúntes.

Imaginé esas historias en que se selecciona a un grupo de personas para un experimento determinado y creí que lo que acontecería nos llevaría a un recorrido de ese estilo. Pero no. La delicadeza para innovar nos dejó boquiabiertos a todos los presentes. Bastaba solo con mirar al público para notar su sorpresa.

Considero que las maneras de narrar, además del contenido, son las que permiten que nos alejemos o acerquemos a una obra de teatro. Entonces, unos microrrelatos se fueron desarrollando en un cuarto de baño y diez actores se encargaron de transmitir lo que todo humano en algún momento de su existencia palpita. Así, utilizando por momentos un espacio u otro del sanitario, es posible sentir lo que los personajes sienten, capturar la esencia de sus diálogos, imaginar lo que no esté en la escenografía y respirar una identificación absoluta o parcial con algunos de los momentos recreados.

No hay un eje romántico que nos conduzca a un mismo puerto sino varias vertientes y un conflicto inicial que producen un desencadenante determinado. Historias con violencia de género, vínculos de pareja desgastados, nuevas oportunidades de amar, secretos muy bien escondidos, choque de clases sociales, futuros inciertos y rumbos nuevos por conocer.

Me deslumbró la puesta en escena, me fascinó el formato de la obra y su dirección. Por instantes recordé cuántas veces uno desea pescar sueños o momentos para verlos bien de cerca y decidir sin convienen o no. Entonces fue cuando vislumbré a este grupo de actores persiguiendo algo que en un principio ni siquiera sabían, sino que lo sentían y no se daban el lugar para aceptarlo.

Hay quien narra con la danza, con la palabra, con el canto o con un golpe. Golpes que marcan en lo más profundo y no tanto en la superficie -esa superficie que parece traer una marejada y, sin embargo, solo refleja la realidad-.

El sabor, el sudor, las lágrimas, el frío, el calor, la desnudez, el agobio, la precipitación, el olvido, el dolor y muchísimas sensaciones más pueden capturarse de cada una de las escenas que transitan con el correr del tiempo; ese tiempo que vuela y que, quizás por eso se busque en el lugar menos pensado. Porque un baño puede representar el sitio en que se desechan cosas pero también aquel sitio que nos relaja, que nos desconecta del resto de los ambientes de una casa, un lugar en que podemos respirar una atmósfera distinta e inventar situaciones para tener un cable a tierra en los instantes de desesperanza. Así funciona Pescando en la bañera y estos cuentos que representan a tantos y tantas, que permiten crear lazos, puentes, uniones impensadas y ocurridas. Porque lo mágico de despertar es no saber cómo ni dónde lo haremos, quiénes serán nuestros amigos ni enemigos y entender que la vida va más allá de una relación, de un pasado tortuoso, de un daño ignorante o de cualquier otro factor que nos altere la armonía.

Ellos están allí, aguardando que algo pase hasta que recuerdan sus últimas horas.

Entonces se quitarán las máscaras y podrán caminar como lo que son y no como lo que se pretende.

Mariela Verónica Gagliardi

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No perecer en la quietud

Plantas de interior

PH: Manuel Archain

Ficha Plantas de interiorPlantas de interior (escrita por Sol Rodríguez Seoane y dirigida por Miguel Israilevich) es un bello e interesante recorrido por una familia diferente, que se compone por lazos sanguíneos, vecinales y desconocidos.

En el Teatro Porteño tuve la oportunidad de presenciar esta historia en que existe más de un camino a seguir. Por un lado, nos encontramos con el amor de una pareja joven que no tiene muy definido lo que siente e indaga por norte y sur, también la vida de una madre que busca su propia sexualidad, la de un vecino con un problema grave de salud y un intruso que aparece y reaparece, constantemente, de la casa y de las vidas de estas personas. Como si fuera poco, una mujer totalmente extrovertida y súper inteligente será que quiebre el relato en todo momento.

Plantas de interior es un rayito de sol dentro de la completa oscuridad, el deseo de cada uno de los personajes por descubrirse y la certeza de que solo se puede ser cuando se empieza a no pretender de los demás.

Seguramente que quienes vean esta puesta en escena saldrán transformados. Habrá al menos un factor o circunstancia que los deje pensando en su presente, pasado o futuro. O tal vez, en los tres tiempos juntos.

Se pueden apreciar muchas cuestiones de la obra como: el texto, las interpretaciones y por sobre todo la audacia de Guido Gastaldi por llevar adelante una performance tan difícil pero bien lograda (tanto corporal como vocalmente). Sus ojos nos llenan de esperanza, de placer, de ganas, de sentir que nada está perdido mientras existan seres tan brillantes.

Ni su padecimiento ni su corta vida podrán darlo por vencido. Y esto es lo que más se valora. Es un grito de fe, una enseñanza a quienes tienen la oportunidad de tener salud, a todo aquel que utilice la queja como camino en vez de la sabiduría como evolución.

Miguel Israilevich junta y une a estos talentosos del teatro en una casa que está rodeada por vegetación, por un piano y un par de muebles perdidos por doquier. El resto será pura imaginación y un viaje hacia el más allá. Un piano que espera ser tocado, un girasol que aguarda su plenitud, una canción que sintetiza los mejores momentos transcurridos, la oportunidad de aprender de quien menos se lo espera, la paciencia por empezar en el preciso instante en que todo esté en condiciones y las malas actitudes que siempre existirán de parte de aquellos seres que aún no son felices como quisieran.

Personas que se asemejan tanto a las plantas por su quietud temporal y por la respiración constante.

Verdes, de colores, y con pocas exigencias. Macetas que podrían colocarse sobre sus rostros para ocultar tanto dolor o la audacia de regar el jardín interno para construir un nuevo panorama.

Lo curioso en cuanto a los lazos entre estos personajes es que ninguno se fomenta asfixiantemente. Son vínculos tan suaves como una hoja pero, tan exasperantes, como una espina de rosa. De hecho las rosas pertenecen al mundo exterior, aquel mundo que no es demasiado visitado por algunos y luego fomentado por otros.

Todo lo que parezca ser y seguir de una manera, cambiará por completo de un momento a otro. Mientras tanto, el futuro será del más valiente y el pasado de todos aquellos que se detengan en el camino a lamentarse por lo no obtenido en un principio.

Todos los estereotipos más comunes aparecerán en escena, para luego ser cortados con la misma tijera que podría emparejarse un arbusto.

Mariela Verónica Gagliardi

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Celebración de bolsillo en el Día Mundial del Teatro

Día Mundial del Teatro 2017

¡El 27 de Marzo es el Día Mundial del Teatro y por eso hay que celebrar!

Elegir un lugar, una temática, un texto que atraiga, o dejarse sorprender pueden ser opciones válidas. En mi caso, opté por La Lunares en el barrio de Almagro, con un ciclo de obras cortas. Disfrutamos de tres dramaturgias exquisitas, cada una correspondiente a un género diferente y con mucho potencial en escena.

La velada empezó con una obra de Julio Chávez: Valet parking. La dirección de Cristian Majolo demostró que es posible reír, sentir compasión, ternura y bronca a la vez. Si bien el texto es muy entretenido, las interpretaciones (a carfo de Alberto Lugones y Juan Manuel González Rostein) están muy bien y la historia ocurrente conforman un verdadero hachazo a la clase aristocrática.

Durante una fiesta en que Shakira se hace presente, uno de los empleados de estacionamiento acompaña a una de las invitadas al salón y, de ahí en adelante, todas las peripecias surgen sin reparar en las consecuencias irremediables que podrían desencadenarse si la anfitriona se queja de “tremenda” intromisión.

Una clase uniformada, apartada del lugar de celebración. Por otro lado, los invitados que celebran, comen, brindan y bailan junto a la artista. Una gran crítica a la sociedad pero en tono irónico, lo cual hace posible digerir todas las burlas de las que es víctima el personaje que comete la impertinencia de infiltrarse.

Viejas ilusiones (de Eduardo Rovner) es una excelente dramaturgia que enfrenta a una hija con su madre y viceversa, cuando la primera decide irse de la casa y empezar su propia vida. Pero, será objeto de todo tipo de humillaciones por parte de su progenitora que no hará más que hacerle las horas cada vez más densas y brumosas. Una madre completamente manipuladora, mentirosa e hipócrita que jugará con la enfermedad para retener a su pobre hija. Una relación que se manifiesta en cada momento del día como si quisiera vengarse por algo que no se llega a comprender en verdad. Los dos actores (Mauricio Chazarreta y Sebastián De Marco) llevan adelante una performance excelente en la que ambos sobresalen por igual. Cada gag del texto, cada detalle de Rovner se hace presente y esto es gracias a la dirección de Gaby Fiorito quien consigue plasmar las palabras en arte.

Por último, la pieza artística de Analía V. Mayta escribe No quiero ser una gaviota y es la que más me deslumbra. Quizás por no conocerla o tal vez porque el teatro permite que sintamos sin demasiada explicación.

Leticia Tómaz es quien actúa y la encargada de llevarnos de la mano por un universo no convencional en el que atravesaremos distintas emociones. ¡Esto es lo que se llama magia!

Chéjov en escena, una joven que soñó y sueña con interpretar al personaje más deseo desde siempre. Una joven que nos explica que ser actriz es su mejor logro porque puede ser quien desee y no estudiar una sola profesión.

Arte y movimiento, cambios de vestuarios, algo que pudo ser y no fue. Joyas esparcidas en busca de la que mejor le quede. Un video en forma de espejo, en diferente idioma al suyo pero que se remite a lo mismo. Explicaciones y súplicas. Una clase de teatro, de composición del personaje que nos dejará atónitos hasta que ocurra lo más inesperado. A partir de allí nada será lo mismo y todo podría volver a empezar o acabar por completo.

Sinceramente, he visto distintos ciclos de obras cortas en otros espacios pero aquí encontré compañerismo por parte de los artistas, muy buena energía, un lugar a todo color y, lo mejor de todo: el entusiasmo, constante, por hacer del teatro una forma de vida.

Toda celebración merece un brindis y la copa de vino tinto nos esperaba a la salida para dar las gracias por todo.

Mariela Verónica Gagliardi

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El 1º de abril se estrena «Mujeres que cocinan con huevos», de Patricia Palmer

mujeres que cocinan con huevos

El sábado 1º de abril se estrena «Mujeres que cocinan con huevos», de Patricia Palmer.

Teatro Taller del Ángel

(Mario Bravo 1239- C.A.B.A.)

Funciones: Sábados, 20 hs. Abril y mayo (hasta el 27)

Localidades: $ 200

Sinopsis:

Una mujer casada con un marido violento, decide aprender a cocinar y se hace amiga de tres compañeras que le muestran un mundo diferente. A partir de ahí, ella decidirá cambiar su vida para siempre, haciendo un giro inesperado que la llevará a otra dimensión. El terreno de lo desconocido, el camino hacia un lugar insospechado de su mente.

Elenco: Mariana Fraga (Mecha), Olga Mancini (Silvia), Gabriela Occhipinti (Pola), Susy Van der Mell (Aldana)

Diseño escenográfico : Armando Bolatto

Diseño de Arte y vestuario : Luis Vilches

Diseño de sonido: Verónica Bonino

Diseño lumínico: David Rosso

Producción ejecutiva: Teresa Abdala

Diseño gráfico: Pacota Gonzalez

Diseño de afiche: Florencia Aguila – Ana Flores

Fotografía y filmación: Gianni Mestichelli

Técnico de Sala: Marcelo Medina

Programación: Verónica Bonino

Prensa y Difusión: Laura Mathieu

Asistentes de Dirección: Teresa Abdala y Verónica Bonino

Dirección: Patricia Palmer

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«Solo un sueño», de Juan De Leonardi

solo un sueño

Solo un Sueño (Comedia surreal)

De Juan De Leonardi

Comedia delirante. 5 historias. 19 personajes. 4 actores. 1 director y un sueño.

Estreno 2 de Abril de 2017

Espacio Cultural Urbano

(Acevedo 460 – C.A.B.A.)

Tel . 011 4854-2257

Funciones : 2, 9, 16, 23 y 30 de Abril. 7, 14, 21 y 28 de Mayo

Funciones: domingos, 21 hs

Entradas $200

Sinopsis: Prostitutas. Familias. Vagabundos. Escritoras. Psicólogos. Enfermeros. Dios. Algunos trastornos y un par de obsesiones. La codicia. El sexo. Y el enamoramiento. Explosiones. Prohibiciones. Creencias y Atracciones. Esperanza. Algún crimen. Miles de encuentros.

Elenco: Camila Sardo, Damián Segovia, Luciana Cury, Octavio Alvarez.

Ficha artístico-técnica:

Dirección y Dramaturgia: Juan De Leonardi

Asistencia en dirección: Natasha Goldman

Música: Diego Gonzales Farina

Diseño y Dirección de Iluminación: Juan De Leonardi

Fotografía y Audiovisuales: Leandro Escobedo

Diseño Gráfico: Juan De Leonardi – Leandro Escobedo

Prensa y difusión: Laura Mathieu

 

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La prostitución no es un trabajo

elena

Un escenario con diferentes objetos están allí presentes. Como si se tratara de una historia a punto de ser reconstruida. La luz se encargará de enfocar el recorrido que irá sugiriendo la actriz a lo largo de su versión sobre la vida de una mujer muy valiente.

Después de viajar por diferentes pueblos y ciudades del Interior de Argentina, tenemos la posibilidad de conocer un poco más sobre la historia de Elena Moncada. Su historia, desde ya que no es linda, no genera risas ni placer atravesarla. Todo lo contrario.

Gracias a la dramaturgia excelente, escrita por Mariel Rosciano (quien también la interpreta) se hace muy llevadera la función.

Pero sufrí, padecí, lloré en silencio, me estremecí, me mareé, sentí más fragilidad, quise pararme y gritar: ¡córtenla! ¡paren de una vez con este negocio infame en el que unos ganes y otras pierden demasiado!

Sin embargo, todo sigue ocurriendo. Y, posiblemente, siga todo de mal en peor porque cuando no existen políticas de Estado que ayuden a las trabajadoras sexuales a tener otra vida, a tener su vida; el infierno las seguirá acompañando.

Porque mientras los políticos, ciertas instituciones y los medios masivos de comunicación sigan repitiendo que la prostitución es un trabajo: las arenas movedizas se chuparán la sangre de estas mujeres que necesitan dinero para sobrevivir.

Porque cuando no se tiene una profesión, un oficio, un entorno lleno de amor y contención, se puede caer en la prostitución, se puede ser vulnerable y quedar atrapada y sin salida en una trata de blanca. Porque la trata de blanca es uno de los negocios que deja más dinero en el mundo y las víctimas quedan con muchos traumas psicológicos, sintiendo que su fuerza de trabajo es el propio cuerpo. Porque cuando no se sabe cómo seguir adelante, estas cosas ocurren y nadie podrá insultar a estas mujeres que dudo que “elijan” desgastarse (en todo sentido) para cobrar unos pesos, arriesgando tantas veces sus vidas.

Tantas veces engañadas, atraídas por un aviso, o, simplemente, porque no les queda otra: salen a probar. Pero, luego, no saben que esa puerta que podría llegar a estar sin llave, no es más la salida a una peor desgracia que la vigente. Cortadas, aniquiladas, despojadas de sus sentimientos, congeladas hasta el cansancio. Siguen. Por miedo, siguen. Por falta de una verdadera salida, siguen. Y el caso de Elena es uno entre miles. Y en esta oportunidad, la sala del teatro no está completa. Hay desinterés por parte de la sociedad. Hay una necesidad por taparse los ojos con un dedo y creer que no pasa absolutamente nada. Que las putas son putas por elección y que cobran por su trabajo.

En esta puesta en escena (por si tenías alguna duda) se demuestra que nada de eso es cierto. Que las ganancias son mínimas, que se reparten entre muchas personas, que para tener algún ahorro hay que trabajar sin descanso y que los cuerpos no dan abasto.

La desvalorización social, asumo que será sentida de igual manera por estas mujeres que son privadas de una vida digna, que son desposeídas de un corazón que lata por cosas bonitas y tiradas a lugares rotativos, a negocios clandestinos y a tantos sitios conocidos por todos y no denunciados por quienes en verdad podrían hacer algo al respecto.

Mientras las distintas escenas del unipersonal se suceden unas a otras, pienso por qué la sala esta casi vacía. Me duele como mujer, me duele hasta las tripas. Porque esta obra no es una obra más ni pretende ganar dinero sino crear consciencia, abrir ojos, ayudar a quienes estén pasando por esto y unirnos de verdad para juntos luchar por ellas.

Luego de la función, pudimos escuchar a Maximiliano Ferraro (diputado de C.A.B.A por el partido Coalición Cívica), quien nos detalló la ordenanza 33.266 que hace mención a la eliminación de la figura de alternadoras (coperas) en los bares con el fin de evitar la trata de personas. Esta ley fue aprobada el año pasado y estaría entrando en vigencia este año.

Vestida, despojada de ropas, lastimada, exluída, golpeada, sin poder crecer junto a sus hijos, regenteada por su propio marido, desposeída del sueño de ser libre, de hacer con sus días lo que se le antoje, de gira por plazas ofreciéndose, sin poder escapar, sin poder elegir, anhelando ver a sus hijos. Soñando con una navidad en familia.

Por más cursi que pueda sonar: el amor es imprescindible en la vida de todo ser humano. Sin él, la desgracia se avecina, se esparce, nos domina y nos extingue.

Ellas nos necesitan, por más que no las oigamos. Gritan sin que las escuchemos. Gritan a través de un personaje de ficción que es real. Ellas necesitan ser consideradas mujeres y no cuerpos explotados hasta el hartazgo.

Ellas son cada una de nosotras y mientras se siga durmiendo, su sufrimiento letal aumentará, su privación de la libertad crecerá y llegará aquel momento en que nadie las recordará.

Por eso aplaudo de pie a Mariel Rosciano que, además de ser una excelente actriz, está comprometida con la causa, milita, da su vida por los derechos de la mujer y camina el mismo camino de las víctimas.

Funciones: martes de marzo, 21.15 hs.

Teatro La Comedia (C.A.B.A.).

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Quién es Dostoievski? de Rocío Carrillo

qesdostoievskiUn velorio. Una madre, dos hijos y una protesta gremial que toma el edificio de la casa mortuoria.

Mabel es una mujer que vivió a la sombra de un matrimonio que le impedía su desarrollo personal. En la toma del edificio del velorio de su marido conoce a Mariano, un militante de izquierda que le responde todas sus preguntas y le da un lugar que la hace sentir importante. Mariano logra responderle todas las preguntas a Mabel, excepto una: ¿Quién es Dostoievski?

Una obra que sobrevuela el humor negro e invita al espectador a reírse del complejo entramado político de los argentinos.

Actúan: Leo Bartolotta, Lili Bucay, Rocío Carrillo y Juan Cereghini

Dirección: Andrea Magnaghi

Asistencia de dirección y diseño gráfico: Luján Nolter

Diseño de sonido e imagen: Demián Ledesma Becerra

Fotografía: Laura Carrillo

Sábados 20.30 hs – Estreno 4 de Marzo

Teatro La Ranchería

México 1152, CABA

Reservas por http://www.alternativateatral.com

 

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Llega “Pescando en la bañera” una original propuesta de Leonel Dolara

pescando

Llega “Pescando en la bañera” una original propuesta de Leonel Dolara. Estreno 17 de marzo.

El viernes 17 de marzo a las 20,30hs se estrena “Pescando en la bañera” escrita y dirigida por Leonel Dolara en Elkafka Espacio Teatral, ubicado en Lambaré 866.

Las funciones se realizarán los días viernes a las 20,30hs y las entradas pueden reservarse al 4 862-5439 o a través de alternativa teatral. El valor de las mismas es de $230 con descuento a jubilados y estudiantes a $150.

Dice Leonel Dolara sobre su obra

¿No estarás pescando en la bañera? Esa fue la pregunta que dio origen a esta obra. Muchas veces nos descubrimos buscando allí donde nunca vamos a encontrar. Un grupo de personajes aparece en un lugar incierto, sin saber por qué ni para qué están allí. Mientras lo averiguan, vamos conociendo sus historias a través de lo que ocurre en la intimidad de sus baños. La protección y seguridad que sienten en ese espacio, nos permite ser testigos de su desnudez, confesiones, miedos, angustias y deseos ocultos. Una nueva propuesta dramática que, sin dejar de lado el humor, juega con la intriga en el descubrimiento permanente de secretos y giros inesperados. ¿Dónde están estos personajes? ¿Y dónde irán cuando la obra termine?

Ficha artístico-técnica

Autoría: Leonel Dolara.

Actúan (por orden alfabético): Bruno Alarcón (Martín), Rosella Bosco (Blanca), Mariano Cáceres (Diego), Julián Calviño (Esteban), Gabriela del Mar (Natalia), Jimena La Torre (Claudia), Stella Minardi (Amalia), Antonella Piersanti (Mónica), Victoria Rodríguez Montes (Alejandra), Diego Viquez (Ignacio).

Diseño de escenografía e iluminación: Gonzalo Córdova

Vestuario: Jess Menéndez

Coreografía: Stefanía Melero

Música original: Leonel Dolara

Efectos especiales: Mago Fakiri

Diseño gráfico: Hernán Álvarez

Fotografía: Germán Alt

Prensa: Laura Brangeri

Asistente de dirección: Analía Paz

Operación de luces: Lucas Orchessi

Operación de sonido: Analía Paz

Realización escenográfica: Los Escudero

Producción ejecutiva: Gabriel Cabrera

Producción: Adrian Caramielo y Leonel Dolara

Puesta en escena y dirección: Leonel Dolara

Viernes a las 20.30 en ElKafka Espacio Teatral.

Lambaré 866 CABA. 4862-5439. Entradas $230. Jubilados y estudiantes $150

https://www.facebook.com/pescandoenlabanera/http://pescandoenlabanera.webs.com/

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Yerma, hay un niño en la calle

yerma

YERMA (Hay un niño en la calle)

Poema trágico de Federico García Lorca

Adaptación y Dirección General: Roberto Ibáñez

Estreno: 12 de marzo a las 20 hs

Teatro: El Portón de Sánchez, Bustamante 1034, CABA.

Funciones: Domingos a las 20 hs.

Duración de la obra: 1 hora 20 min.

Ficha artístico técnica:

 

Yerma: Silvana Coppini

Juan: Roberto Caute

Víctor: Pablo Viollaz

Vieja Pagana: Nonnel Nhoj

Dolores: Denise Bell

María/Lavandera: Cecilia Fava

Muchacha 1 / Lavandera: Carolina Casal

Muchacha 2 / Lavandera: Daniela Cimminelli

Lavandera: Cecilia Cabrera

Lavandera: Claudia Bosco

Lavandera: Laura Hierro

Lavandera: Maricel Vicente

Lavandera: Mercedes Binetti

Cuñada 1 Macho: Rubén Ramírez

Cuñada 2 Hembra: Marcelo Beltrán Simo

Acomodador: Horacio Serafini

Niña: Camila Truyol

 

 

Ayudante de dirección y coreógrafo: Dario Dorzi

Diseño de Escenografia: Victor de Pilla

Diseño de Vestuario: Alicia Gumá

Diseño de luces: Betina Robles

Fotografia: Gabriel Reig

Realización de Escenografia: Edgard Ocampo

Realización de Vestuario: Ana Paula Fernández, Laura Hierro, Kita Samudio y María Rosa López

Relaciones Públicas: La Doménica

 

Indicios  sobre la versión de YERMA:

“En esta versión del texto de García Lorca –cuenta Roberto Ibáñez– respetamos gran porcentaje del original, introduciendo algunos personajes y situaciones con la intención de crear nexos para con nuestra realidad y para adentrarnos, no sólo en el trágico desencuentro entre Yerma y su marido, sino también para desnudar la potente presencia de las mujeres, quienes vigilarán desde los rincones en los que trascurren sus existencias, asfixiadas por la cultura imperante. Como un coro griego, ellas opinarán incidiendo  en las acciones del combate que se libra en escena.

Las rejas-camas, a la vez que las encierran las protegen, enmascarando sus indiscreciones y permitiendo fisgonear intimidades mientras conservan intactos sus temores y prejuicios. Yerma será chivo expiatorio de las culpas que las engrillan y les impiden realizar sus deseos.

Las mujeres del pueblo alentarán por acción u omisión el inútil calvario de Yerma rumbo a la tragedia. Los juegos entre ingenuos y lésbicos que amenazan florecer por aquí y por allí, estallarán en la escena de las lavanderas y en la bacanal que se desatará durante la romería del final.

Los caminos hacia una vida más plena, insinuados por la Vieja Pagana y la muchacha del pueblo a la que llaman: ‘la loca’, serán ahogados por los severos mandatos que aprisionan a Yerma y a todas. El personaje de ‘la niña’, proveniente de la realidad real, invadirá la escena en busca de cobijo, aunque resultará invisible para todos los personajes de la obra, ocupados en sus temas urgentes.

Víctor, portador de una pasión compartida, será testigo de la tragedia que se avecina comentando las acciones desde su cajón andaluz, aunque en el momento de las definiciones también elija huir del mandato del cuerpo, como si éste fuera ajeno a  la tragedia que ha visto madurar ante sus ojos.

Las cuñadas, interpretadas por hombres, desarrollan vigilantes el cumplimiento de leyes impuestas desde una dureza desprovista de cualquier posibilidad de ternura. Ejercerán sin embargo durante la romería orquestada por Dolores, una virilidad despojada de los frenos que ellas imponen sobre Yerma, custodias de la honra familiar, y de la infertilidad de Yerma, cuyas causas desconocemos y que son atribuidas por el marido a un ‘destino’ ante el cual sólo es posible someterse.

La rebelión se intuye tras todas las máscaras que hemos podido descubrir, enciende las miradas y se derrama sobre la escena acompañando ala jugosa pluma de Federico García Lorca”.

 

Una pincelada sobre Yerma

“Con mano firme de poeta, Federico García Lorca consigue llevarnos a palpar los rincones más sabrosos de un pueblito Andaluz, a compartir las fiestas y las tormentas que la naturaleza desata en los cuerpos encendidos, y acorralados por la ignorancia y el miedo”, continúa Ibáñez. “Yerma en una de las más sugerentes tragedias rurales que nos regala su pluma fusilada.

Los prejuicios machistas y la represión, ensombrecen las alegrías anheladas por Yerma. Su bello cuerpo, entregado en matrimonio a un hombre que ella no ama ni desea, estimulado por el jolgorio de otros lechos, se rebelará entre amores y placeres prohibidos.

La maternidad, único destino aceptable para una mujer de campo, tercamente, se le niega. La doble moral mancha las calles del mundo, ocultando tras los muros de la cultura imperante, las pasiones más festejables de los cuerpos, aplastados por el sometimiento que a ella los rinde.

Cercada por este entorno asfixiante, la juventud, la tristeza y la desesperanza de Yerma, se van transformando en odio, para culminar en una peripecia de heroína trágica».