*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Archivo para 2014

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No existen los imposibles

Mireya2

En los suburbios de Barracas, junto al tango de arrabal, se encuentra una joven (Gabriela Bevacqua) en busca de su felicidad. Ella sueña con ser artista y deleitar al público con su canto. Su nombre es Mirella (pronunciado Mirel) pero es bautizada por el ambiente como Mireya.

Su hermosa cabellera rubia y su paupérrima condición social, al igual que la tediosa convivencia con la familia, la hacen estallar en llanto hasta abandonar su lugar de residencia.

A pesar de que es adulta, conserva intacta su ingenuidad, la cual le impide darse cuenta quien pretende abusarse de la misma y quien la amara de verdad.

Es interesante el recorrido que decidieron hacer Cibrián y Mahler, en el cual predomina la sencillez frente al glamour, en el que se enfrentan la pobreza con la aristocracia y, sobre todo, la dosis de realidad plasmada en los diálogos que nos permiten dar fe de esto.

Los ricos tendrán el poder y siempre fue así. Siempre y cuando poder sea sinónimo de dinero. Pero, el amor, no se compra ni se ruega, surge y muere si se lo maltrata.

Existen varias escenas violentas que supieron definir de un modo original: bailando, danzando cachetadas con efectos sonoros y permitiendo que disfrutemos de una historia trágica pero bien resuelta.

La comedia musical es estrictamente tanguera y con un repertorio creado especialmente para esta obra. Prevalece el amor, la amistad y el deseo; dejando a la violencia como lo que es: una práctica irracional, hiriente y que no conduce a ningún camino positivo.

Como una cenicienta, humilde y vulnerable, deberá superar varios obstáculos que serán imprescindibles para que forje su personalidad y se convierta en artista.

Ella dirá en todo momento que una estrella no es imposible de alcanzar. Con esta frase hace alusión a su carrera como cantante, claro que en un principio no tenía la fortaleza para sentirlo en su corazón.

La rubia Mireya se llevará los aplausos y ovación del público, quien será testigo de su vida, sufrimiento, padecimiento y felicidad.

Ella terminara viviendo un sueño de princesa, sin serlo en realidad. Un sueño en el que oscilará entre Manuel (Martín Repetto) y Alfredo (Damián Iglesias).

Mireya1

Como un cuento clásico, la blonda será la protagonista y luchará hasta conseguir una cierta armonía. El sentimiento de culpa no la invadirá y vivirá según la corriente del viento. Un viento que a veces la hará feliz y otras, una desdichada.

La suerte está echada y su gran amigo Miguel (Leandro Gazzia), la ayudará y acompañará en todo momento.

Mientras tanto, los adoquines de Buenos Aires serán testigos de las peores miserias que tendrá que vivir Mireya, hasta quedarse sin nada. Solo con los recuerdos de los mejores momentos transitados y la melancolía de lo que no pudo ser.

Las parejas de tango amenizarán durante la función y los brillos y glamour se desplegarán por el Alvear.

Las canciones harán mención a todos los temas tratados durante la obra y vivenciaremos situaciones alegres, tristes y conmovedoras.

Mireya es aquel ser tímido que todos llevamos dentro y, a partir del cual, podremos superarnos. Mireya es mujer, pero no viene al caso el género sino la enseñanza que se trae entre manos llamada identidad. El nombre, que por más que se nos modifique, no será condición necesaria para cambiarnos la esencia.

Mireya tiene aroma a tango, a sensibilidad y a melodrama. Como la danza, como sus melodías, como el amor.

Mariela Verónica Gagliardi

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Los Arcanos del Desierto presentan Le Temple Mishki

Los arcanos del desierto

La orquesta de guaracha santiagueña, que propone llevar el ritmo popular de la guaracha a nuevos horizontes, presenta su primer trabajo discográfico Le Temple Mishki, el jueves 27 de febrero a las 21 en el Teatro del Viejo Mercado (Lavalle 3177). Los Arcanos del Desierto despliegan un espectáculo cargado de energía, alegría y mucho ritmo. 

Los Arcanos del Desierto es una orquesta que renueva la guaracha, un ritmo oriundo de Santiago del Estero que fusiona la música tropical con una base rítmica similar a la chacarera. El género deviene de una mezcla de ritmos afros desembocados en el norte de nuestro país a principios de los ochenta. La agrupación presenta su primer trabajo discográfico Le Temple Mishki (Epsa Music – 2014), un material que aborda elementos sonoros de percusión cubana; ritmos latinoamericanos; improvisación desde el jazz; y exceso de ritmo guarachero santiagueño. El álbum contiene versiones de temas de Kalama Tropical y El Vislumbre del Esteko, grupos de música popular santiagueña.   Los Arcanos del Desierto está conformado por Mariano “Conejo” Sarquiz en contrabajo y dirección musical, Gónzalo Velazquez en guitarra, Jerónimo Iasarrualde en batería, Carlos Salas en congas y bata, Marcos Barrio en timbaletas, Martín Tata Coronel en bongo, Agustín Raubian en congas, Juan Olivera y Jeanette Nenezian en trompetas, Lautaro Schachmann en trombón, Mauro Bianchinelli en saxo barítono, Sebastián Álvarez en saxo tenor y Hernan Weinsetel en saxo alto.    El nuevo álbum -grabado, mezclado y masterizado en MCL Records por Juan Armani y Mario Breuer- cuenta con la participación de Santiago Suárez en voz, Demi Carabajal en batería, Mauricio Deambrosi en saxo tenor, Carlos River en trompreta, Nelson Flacon en voces y otros grandes músicos invitados. El Arte de tapa fue realizado por Flores Aguirre.

Prensa y Comunicación

Belén Ruiz

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Algo de mí en tu corazón

Amor sin barreras3

Una línea de tren será la encargada de unir cuatro historias de amor apasionadas. Claudio Pazos representará distintos perfiles masculinos con estilos totalmente diferentes uno del otro.

Las mujeres, también, opuestas entre sí -física y mentalmente- empezarán a ser felices durante un simple y cotidiano viaje.

Las canciones (a cargo de Rony Keselman) y coreografías (realizadas por Mecha Fernández) -originales, pegadizas y divertidas-, ayudarán a narrar la dramaturgia. Los diálogos son muy dinámicos y permiten seguir el hilo de las historias, las cuales confluirán en un momento de la obra.

Para quienes asocien el libro «Amor sin barreras» o «Romeo y Julieta», con esta pieza teatral (dirigida por Héctor Presa), les confirmo que dista mucho de su contenido. No se trata de una remake ni de la utilización de fragmentos literarios. Esta obra se apopia solo del nombre y realiza un juego de palabras -entre el amor y el ferrocarril-, interesante y atractivo. Así son ellos, sus enredos, sus pareceres y cambios de rumbo.Amor sin barreras4

¿Qué otra cosa puede ser más importante que el amor, que encontrar a aquella persona ideal? ¿Cómo será esa barrera u obstáculo que nos impida conocerla?

Si no tuviéramos preconceptos, frases armadas y estructuras rígidas en nuestra cabeza, ¿estaríamos en condicones de vivir según nuestro corazón?

Su corazón es enorme y podrá dar amor por doquier, encantando cada rinconcito femenino -descuidado por otros-.

Ana Padilla encarna el papel de una bibliotecaria muy religiosa, Guillermina Calicchio el de estudiante de psicología bastante inocente, Sol Ajuria el de una abogada de personalidad distinguida y extrovertida y Andrea Mango representa a una modelo muy avasallante. Las cuatro mujeres viven en Gran Bs.As y tienen que tomar la línea Roca para llegar a sus trabajos. Entre ellas no se conocen, pero las circunstancias de la vida harán que un día, como cualquier otro, sus caminos se crucen.

La comedia musical, de este modo, transita por los momentos amorosos más significativos de cada pareja; destacando los estereotipos de cada dama y el rol de su novio. Por cuestiones de clima, esta función se realizó en la sala cerrada del Larreta y fue el debut del elenco en ese espacio. A pesar de ello, se adaptaron sin inconvenientes y nadie podría haber notado el cambio de escenario a uno más pequeño.

Amor sin barreras2

Cuando se trata de coreografías, es difícil la cuestión, pero al existir tanto talento, podrían escoger el lugar al azar que se sentirían igual de cómodos y habituados.

Algo llamativo pero no sorprendente -por tratarse de quien se trata- fue la rapidez, delicadeza y estilo con que Claudio Pazos cambiaba su vestuario. Con giros y pasos de danza, aparecía con su nuevo personaje -al mismo tiempo que su léxico y modismos-.

Existen tantos artistas ocultos o no descubiertos, así como otros no valorizados, que no tienen la posobilidad de aparecer en una portada de revista por no pertenecer al circuito comercial, que sería grandioso que el público resalte y elija -mínimamente- a quienes se presenten en teatros locales.

Tener un nombre famoso puede ayudar pero hacerse de ese nombre es más importante, como crecimiento.

Cada ademán y frase esboza por estos intérpretes, hacía notar el profesionalismo con que se manejan y el entusiasmo con que fueron construyendo a su personaje. El cariño es uno de los ingredientes más importantes a la hora de mostrarse. Puede ser un rol pequeño o gigante, pero de nada sirve si se deja de lado el amor con que se va trabajando.

Amor sin barreras1

La historia es muy divertida y ocurrente. Los actores impecables y su unión en escena extraordinaria. Así da gusto estar en primera fila y aplaudirlos de principio a fin, acompañarlos y sumergirnos en la propuesta de Amor sin barreras.

Cuando los trenes pasan a horario, toda planificación es posible; pero en cuanto exista algún desperfecto todo se puede revertir.

 Mariela Verónica Gagliardi

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¿Cuál es el momento para crecer?

Cuando las olas se avecinan hay que estar preparado… para enfrentarlas o para dejar atrás el pasado. Lo vivido es una parte importante, pero para crecer hay que superar.

Silvia Aguado personifica a Ruda (una mujer aniñada, muy dulce y simpática), la cual llega con una mochila enorme -llena de recuerdos-. Le pesa tanto el bolso que apenas puede caminar sin tambalearse.

«Rompiente» (creada por: la protagonista, Lila Monti y Agustín Flores Muñoz; y dirigida por este último), es la interpretación de una faceta sobre una persona y el cómo avanza o retrocede.

Sus objetos materiales no la dejan evolucionar. Ella está de viaje, pero no a nivel turístico, sino espiritual.

Ruda, que ningún matiz tiene de ese adjetivo, crea un lazo muy fuerte con el público, empatiza y crea chistes -en el momento- según las circunstancias que se van desatando.

Por otro lado, habrá una luz que iluminará cada acto de desapego: desde el abandono de su muñeca hasta un grabador para niños. Cada situación emocionará y logrará crear una atmósfera realmente conmovedora.

Pero no piensen que todo el unipersonal gira en torno a desprenderse de lo antiguo, sino que existirán muchos momentos de risas -logrados espontáneamente por la gran payasa-. Uno fue cuando no encontraba una cinta de cassette para reproducir. Luego de varios vaivenes la encontró en el lugar más insólito. A partir de allí, la rutina clownesca toma otro rumbo. Uno mucho más improvisado sin demasiado sentimentalismo. La niña estaba siendo dejada atrás y la conexión con los espectadores comenzaba a tomar forma.

De este modo, su parte más picaresca logró mostrarse por completo, burlándose de ciertos ruidos -asociándolos con otros escatológicos-, grabando sonidos de personas elegidas al azhar y divirtiéndose con nuestra compañía. Como quien dice: riendo con ellos y no de ellos.
Silvia Aguado es una artista que puede plasmar con cuerpo y mente una historia tan real como ficticia, que sumando o restando determinados elementos y detalles se puede conseguir una u otra.

Una de las lecturas que realizo en cuanto a la interacción entre Ruda y quienes la observamos es que decide llenar los espacios vacíos de su mochila con vivencias actuales, con muestras de afecto, con sonrisas y con amor; intentando suplir el materialismo.
«Rompiente» se refiere a cortar algo para dar lugar a algo nuevo. Si ella siguiera aferrada a su pasado, posiblememte, no encontraría la manera de conocernos. Posiblemente seguiría siendo una nena, quien está al cuidado de sus juguetes.

Pero, nada es un punto y aparte, terminantemente hablando. Nosotros somos los únicos que podemos dictaminar nuestra vida, en el momento que consideremos como oportuno. Entonces, ¿cómo identificar la etapa justa? Solo nuestra intuición nos avisará. Esa voz interior que tantas veces, por miedo y/o nostalgia, acallamos.¿ Acallamos?

Causalmente, su nombre, se refiere a la dificultad para percibir algo. Ese algo es lo que vendrá, es el famoso golpe a la puerta. Es la posibilidad de conocer cosas nuevas, abriéndonos a ellas.

Mientras tanto, ella reposará -hasta quedarse dormida- en la playa y un faro le dirá que ya es tiempo de cambios. Para esto, encenderá o apagará su luz hasta que la joven entienda el mensaje.

Cada uno podrá hacer su propia lectura y justificarla de acuerdo a su manera de ser -ese rasgo que nos distingue a unos de otros-.
Para unos será una simpática puesta en escena y, para otros, una introspectiva.
Su ágil rutina permite entretenernos a lo largo de los sesenta minutos, llevándonos de paseo por cuadros imaginarios, pintados por su voz y vocación.

Ella recrea anécdotas, a partir de los objetos que nos da a conocer y, asume, que nada es para siempre. Que el mar deberá refrescarla con nuevas aventuras y aprendizajes.

Mariela Verónica Gagliardi

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Me río de Janeiro

Juliana Yaconis, Alejandro Curlane y Natalia Álvarez, conforman un trío. Pero no es cualquier trío, sino uno con códigos y valores muy distantes del amor.

Ellas son amigas pero circunstancialmente. Si la vida las hubiera cruzado antes, seguramente habría sentido rechazo una por la otra. Pero en esta historia de Eduardo Grilli (dirigida por Pablo Rodríguez Albi), les toca unirse para luchar por un mismo propósito. Ese objetivo no es este galán, sino lo que éste representa para sus egos.

Lu y Ro fueron estafadas, emocinalmente, con un viaje a «Río» de Janeiro. La ida a Brasil tampoco es el quid de la cuestión. Ellas no son demasiado rebuscadas ni vengativas. Solo quieren que se las respete y por eso harán pasar al pobre hombre por una serie de pruebas escalofriantes.

Pero, ¿qué sería de él sin ellas y de ellas sin él?

Los enriedos y escándalos están presentes sin disimular absolutamente nada. Lo que en un momento se supone como verdad, al rato se modifica; dejándonos atónitos hasta el último minuto.

Existen varios recursos utilizados en la obra pero el que más resalta, sin lugar a dudas, es el del juego de palabras. A partir de río, se va y viene en el tiempo, se define otra palabra por asociación y se logra descontracturar tremenda tensión en la casa -en que se desarrolla toda la narración-.

No sorprende la naturalidad con que Juliana interpreta su papel, pero también caben destacarse las otras dos actuaciones -quienes, naturalmente logran transmitir mucho vigor y simpatía-.

Esta pieza teatral es una excelente propuesta para reír, distender y sentirnos identificados -por qué no-, con algún fragmento o personaje de la historia.

La ironía y el humor negro hacen su aparición en gran parte del relato. Y es que de eso se trata: de burlarnos de nosotros mismo cuando estamos frente a un hecho «trágico».

En cuanto está por empezar la función, vemos a Curlane maniatado con unas hermosas sogas en tonos flúo. A partir, de este sutil detalle, se nota en torno a qué girará todo.

Es posible que un hombre ame a dos mujeres, tan singulares y diferentes entre sí? Debe ser considerado como traidor o puede llegar a afirmarse que tiene un corazón demasiado grande?

Igualmente, él deberá pagar por cada uno de sus pecados, hasta que le toque su turno para hablar. Cuando eso ocurra, notaremos la ductilidad y gracia de Curlane para desarrollar un monólogo. Una forma de escape para su actualidad, a través del cual demostrará que la monogamia es ridícula cuando el corazón expresa otra cosa.

«Río» es una vuelta de tuerca a las estructuras y convenciones sociales, al autodescubrimiento… a la magia de una relación.

¿Hasta dónde es capaz de llegar una mujer -y en este caso, dos mujeres-, con tal de salirse con la suya? ¿Cómo logrará dormirlo para abusarse de su confianza?

Con respecto a la estética y a la puesta en escena, contienen todo lo necesario para ambientarnos y adentrarnos en el relato. Yaconis pasa de un vestuario a otro, identificándose como femme fatal y, también, como relegada a «la segunda».

Los diálogos de los tres actores confluyen en el momento en que se sinceran uno con el otro. Ahí se resuelve la incógnita y, una vez más, lo que triunfa es la coherencia.

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Tres miradas sobre la sociedad argentina

Eduardo Rovner es el autor de tres cuentos que conforman la puesta en escena de «Fotografías de un concierto de ilusiones», una obra que engloba un sentido del humor muy inteligente e irónico.

3xRovner1A lo largo de una hora y media pudimos presenciar tres historias, diferentes entre sí, escritas en distintas décadas pero con factores en común.

Durante ¿»Una foto?», conocimos los conflictos de un matrimonio ante la imposibilidad de lograr que su bebé salga con un gesto bien marcado ante el click de la cámara. Para conseguir la sonrisa harán todo lo que se les cruce por sus cabezas, pero algo insólito les impedirá lograrlo.

Las peripecias y ocurrencias que plasman en sus diálogos y, corporalmente, demuestran la cruda realidad real de una familia tradicional: el deber ser, las metas por cumplir, los logros que debe alcanzar y la máscara que tiene que ponerse frente a situaciones desagradables.

Si bien uno de los fines es la risa en el público, no hay que dejar a un lado el análisis (y sobre todo teniendo en cuenta el año en que fue escrito el cuento original).

Luego, al instante, se sucede «Viejas ilusiones». 3xRovner2Esta dramaturgia es la que esboza en el escenario la mayor carga emocional, acompañada por el cuerpo -como un todo orgánico-. En ella logramos angustiarnos con la relación, enfermiza, entre madre e hija. Ambas son viejitas pero siguen viviendo gracias a la retroalimentación que existe entre ellas. Sabemos que este vínculo, de por sí, no es sano pero muchas veces viéndolo representado es que logramos concientizarnos.

Las dos se «usan». Una por ser cobarde y la otra por egoísta. Una combinación tan graciosa como explosiva, en la cual se notará quién tiene el poder y cómo lo ejerce.

Por último, «Concierto de aniversario», nos hizo disfrutar de la música clásica -entendida como rígida, estructurada e insensible-. A lo largo de esta narración, descubrimos los secretos más íntimos de los concertistas y cómo sus ensayos los terminan abstrayendo de lo que más deberían conservar: su sensibilidad.

3xRovner3

Las tres piezas conforman mosaicos de nuestra identidad social y cultural. Cada actor, interpreta los textos de Rovner, hasta asimilarlos como parte suya, logrando tomar la esencia.

Con respecto a la iluminación, no ilumina; sino que resalta los momentos en que debemos sí o sí observar detenidamente.

En cuanto a la escenografía, sencilla pero eficazmente, cumplió su cometido: el de ambientar cada situación, centrándose en la teatralización. Podría resumir esto diciéndoles, inclusive, que si ésta no hubiera existido, habríamos comprendido todas las tramas. Ver a tan buenos actores, emociona, reconforta y entusiasma a la hora de tomar el papel y el lápiz.

Más allá del prestigioso dramaturgo que estamos analizando, las actuaciones acompañan las ideas y propósitos de los textos, permitiéndonos reflexionar acerca de los mismos y sacando las conjeturas que consideremos pertinentes.

El humor negro es un estilo que en varias ocasiones le gusta al espectador argentino, pero es difícil de conseguir. En este caso, me agradó mucho el camino que abordaron y los elementos que usaron para transmitirlo oportunamente.

Un matrimonio frustrado, un vínculo desgastado y una esposa moribunda en medio de los ensayos; son los escenarios que se van recorriendo. Cada cuento empieza y termina. No se entrelazan ni los guiones ni los personajes. Pero, quienes logren prestar mucha atención, notarán cómo el factor conflicto va en aumento, cómo la paciencia cumple su ciclo y cómo el amor logra disolverse hasta la llegada de la muerte.

Sin lugar a dudas, el factor sorpresa es lo que provoca risas y un click, en este caso no de un flash, sino de un cambio de rumbo. Un giro rotundo que nos permita respetar y amar lo diferente, contemplar lo bello pero, también, lo desagradable.

Teniendo en cuenta la existencia del bien y del mal, ¿a dónde conduce el poder desmedido del hombre? El arrepentimiento, ¿llega en algún momento o siempre un daño fue y es irreparable?

No podemos dejar de lado al contexto político en tres momentos claves de la historia nacional. Contar y representar suele ser, estéticamente más bello y pacífico que combatir con armas y fuego.

«Fotografías de un concierto de ilusiones» nos identifica culturalmente. No a todos sino a los sucesos llevados a cabo por diferentes oligarquías. ¿Qué otro mensaje podríamos pedir que la justicia social? El arte es la mejor bandera y símbolo para sentirnos orgullosos.

Mariela Verónica Gagliardi

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Entrevista a Pablo Ángeli

Él es actor y, actualmente, se dedica al género Stand up. El Complejo La Plaza es su segundo hogar y le va genial en todas sus presentaciones. Tiene varias obras en cartel, con temáticas diferentes pero que toman a la pareja como eje central.

¿Qué cosas tenés en cuenta a la hora de crear un monólogo?

La identificación personal. Tratar temas que la gente sienta que también le pasan.

El stand up, ¿te permite improvisar más que otros géneros de la actuación? ¿Por qué?

En realidad el género que me permite improvisar más es, justamente, el de la improvisación. Con la impro lo que logro es que cada vez que digo el monólogo tenga la frescura de la primera vez.

¿Considerás que cada función es diferente y única?

Sí. Nunca una función es igual a la otra. La comunión entre actor- espectador es algo mágico que es siempre diferente en cada función.

¿Sentís que la temática te elige a vos o vos a ella?

Estoy en una época en que quiero ser lo más libre posible a la hora de hablar o crear. Trato de dejarme llevar. Es parte de la evolución del artista.

En «Suegra», jugás mucho con el humor negro y la ironía. ¿Crees que ambas cosas son necesarias en la vida de una persona?

Y sí. La gente que logra reírse de las cosas de la vida, que no son tan amenas, supera mucho más rápido esos probelmas y sale adelante más rapido que las personas que se abrazan al dolor.

Cuando empezás uno de tus shows, ¿qué sensaciones invaden tu cuerpo al ver a los espectadores?

La misma que el primer día. Una mariposa en el estómago de «Uh!, qué pasara?!». El día que no pase más eso, veré qué hago.

Tu nuevo espectáculo se llama «Convivencia». ¿Ir a verlo sería como haber superado los traumas del nivel anterior («Suegra») o posterior?

(Risas). Ponele. No, pero, no lo escribí pensando así. Es el show que con más libertad me expresé. Me dejé llevar artísticamente como nunca. No me importó nada.

Como hombre, ¿qué consejo podrías darnos respecto a nuestro rol de nueras?

El luchar por dejar que los de afuera invadan las pareja. Los mandatos familiares son muy fueretes y luchar para que eso no entre en el medio es muy bueno.

¿Qué lugar ocupa la adrenalina en tu vida?

Todo. Sin eso, ya fue.

¿Tenés pensado algún tema relacionado al divorcio?

En «Convivencia», hay un personaje que es un divorciado; ya creo que con eso es suficiente. Seguramente mi próximo show no tendrá que ver con la vida cotidiana en pareja. Se viene algo más absurdo y bizarro próximamente.

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Menos mal que hay una sola

¿Qué representa una «Suegra», quién es tu suegra, por qué son tan difamadas, existirá alguna nuera contenta de tener una, por qué un yerno no pasa por lo mismo?
Pablo Ángeli, sin ningún tipo de pudor se anima a poner en su cuerpo y voz a este ser tan abominable, narrándonos desde distintos personajes, alternativas y padecimientos tan crudos como reales.
Rodete para llevar peso sobre la cabeza es una de las acepciones que figuran en el diccionario de la RAE (Real Academia Española), una definición que contiene la palabra clave: peso.

Desde los antepasados, siempre escuchamos historias referidas a las suegras, de toda índole. Están quienes gozan de una buena relación hasta que se casan y la cuestión cambia.
Pablo logra identificar esas particularidades de las suegras -que llevándolas a su máxima expresión- nos hacen estallar de la risna.

En un principio conocemos la vida de una nuera que desde su embarazo tendrá que soportar a su «segunda mamá». Pero esta pobre joven al igual que tantas suele verse indefensa ante la desaparición en vida de su marido. O sea, el hijo de dicho espécimen.
Pero entonces el unipersonal nos muestra a la madre de esta chica hasta centrarnos en su consuegra, la malvada y entrometida mujer que siempre será odiada por todas.
Sin lugar a dudas, uno de los mejores momentos de la obra es cuando la suegra se viste de muerte e intenta elegir a una víctima -claramente femenina-.

Les puedo confirmar que nunca escuché a un hombre hablar mal de la madre de su novia, lo cual nos hace quedar como quisquillosas -por no decir otra cosa-. ¿Seremos tan «jodidas» como para no poder darnos cuenta de que ellas siempre quieren colaborar, que son las únicas que conocen a sus hijos y que tienen derecho de entrar y salir como más les plazca?
Me sorprendió la cantidad de hombres presentes. ¿Será que fueron en defensa de sus progenitoras?

En cierto momento del relato el actor esboza un fragmento sobre la tradición dominguera de comer las pastas caseras, esos ravioles que le revientan mínimamente el hígado y su lenta recuperación -durante la semana- para poder disfrutar, otra vez, de esa saludable comida.
La dialéctica que utiliza Pablo, su timming en escena y ese don llamado carisma; permiten que la sala permanezca totalmente llena y que los espectadores no paren de reír.

Y si no es con humor, ¿de qué modo se podrían tolerar aquellas circunstancias tan tensas y, a la vez, ridículas? Cuando nos burlamos de nosotros mismos es cuando podemos contagiar esa alegría. De la misma forma, teatralizando segmentos de nuestras vidas podremos sobrellevar esos pesos que mencionaba al principio de la nota.

Es un acierto que un tema tan femenino sea interpretado por un hombre. Él realiza cambios de vestuarios, usa peluca, accesorios, anima su propio show, nos divierte y deja un mensaje importante: que no hay que temerle a ningún monstruo.


Mariela Verónica Gagliardi

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Sobreviviendo a la vida conyugal

Arnaldo André (Mariano) y Marta González (Roberta) interpretan a un matrimonio adulto, en la obra «Intimidad indecente» (escrita por Leilah Assumpçáo y dirigida por el mismo actor protagonista).

Esta pareja, compuesta por dos personas tan diferentes entre sí, -de unos cuarenta años de edad- llegó a un punto en que el deseo se murió pero ellos se tienen tanto amor que no se animan a expresarlo. Lo gracioso y contradictorio son los modismos y estructuras sociales que utilizan -burda e irónicamente- para decirle a su media naranja a quién miran, en quién se fijan o con quién están.

Todo lo que podría ser un martirio y sufrimiento, en esta atrapante puesta en escena, se convierte en un estilo de vida y estos simpáticos personajes nos robarán varias sonrisas y carcajadas. Y es que como el yin y yang, todo lo malo tiene algo bueno y a la inversa.

De todo error se aprende o desaprende. Del mismo modo que todo lo triste logra felicidad.

Como tantas personas, ellos quieren indagar por nuevas aventuras y experiencias que los harán valorarse aún más.

El contenido de la pieza teatral no es ningún descubrimiento, sino todo lo contrario; por eso es que lo que resaltan mucho son las actuaciones y lo cursi -que desea mostrarse desde un ángulo sentimental y totalmente melancólico-.

Tenemos la oportunidad de conocer una historia con diálogos picantes, amorosos y melancólicos, separados por sketchs -encargados de marcar el paso de los años- y monólogos que nos permiten profundizar en la personalidad de cada uno y en ciertos aspectos de la intimidad que no le son revelados al otro.

Es sabido que los adultos mayores suelen mirar más el pasado que el presente. Y es que sienten que su vida se acorta cada vez más.

Si bien «Intimidad indecente» es una comedia muy graciosa, con gags y un lenguaje bastante televisivo -el cual también vale destacarse por el timing que utiliza-, las lágrimas se asoman en los espectadores hasta hacernos recordar nuestro tesoro más preciado.

El recorrido, la evolución de este matrimonio y el modo de narrar producen un alivio en el público, quien ni bien abandona su butaca entiende que la vida es una sola, con principio y fin. Que el fin no es un final, sino un conjunto de decisiones tomadas a lo largo del camino.

En cuanto a la escenografía, es acogedora y nos hace sentir como en casa -con un cómodo sillón, una mesa y sillas haciendo juego-. Los vestuarios también son los apropiados y precisos para cada momento transitado.

Haciendo hincapié en los nombres de los protagonistas, se nota la coherencia que encierra el guión. De por sí el nombre Roberta tiene mas peso que el de el, a pesar de que en un principio es Mariano quien parece llevar las riendas del vínculo.

Por el lado de la cuestión de géneros aquí se produce un quiebre, el cual deja en evidencia la igualdad y los derechos.

Sin lugar a dudas, para poder llevar a cabo este camino -el cual sigue siendo vertiginoso-, se recurre al lenguaje vulgar, grotesco y utilizando a menudo ciertos modismos juveniles como para empatizar con diverso tipo de personas.

A André lo he seguido desde mis primeros años de vida así que puedo afirmar que sigue conservando esa frescura, calidez y talento que tanto lo distinguen. Muchas veces es recordado como el que le pegaba las famosas cachetadas a L.Kuliok. Si compáraramos a ese actor con éste, diríamos que no es tan perverso.

Un matrimonio deber estar unido en las buenas y en las malas. Hasta que la muerte lo separe. Y si ésta no llega pronto, qué sucede? Roberta y Mariano intentarán superar traumas, seguir adelante y recordar la ternura que los unió desde el primer día.

Como todo… una vez que estalla, cambia el rumbo por completo. De eso se trata esta obra: de enaltecer ciertos valores y desmitificar otros.

¿Qué sos capaz de hacer para no quedarte solo?

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Se re-estrena «El club del hit»

ClubShow Choirs Argentina

Presenta

 EL CLUB DEL HIT

      Rutilante Extravaganza Musical

De Matías y Alejandro Ibarra

¡El suceso musical de 2013 llega a calle Corrientes!

*El primer espectáculo musical hecho en teatro por un show choir*

 Martes 21 hs

 Sábados 0 hs

 Teatro Tabarís – Av. Corrientes

 Entrada General: $120

En la boletería del teatro o en Plateanet

¿QÚE ES UN SHOW CHOIR?

Con una larga tradición en las escuelas norteamericanas, un Show Choir es un coro en dónde sus miembros combinan el canto coral con el baile en un repertorio de música popular. Durante las últimas décadas, esta modalidad se ha hecho cada vez más popular en todo el mundo.

En el año 2010 los hermanos Ibarra crearon el primer Show Choir de Argentina.

Hoy utilizan esta modalidad para montar esta review musical con algunos de los hits populares más recordados de las últimas décadas.

Treinta artistas en escena y estrellas invitadas, en un recorrido por los hits más recordados. Con canciones de Rafalla Carrá, Natalia Oreiro, Fito Paez, Abba, Valeria Lynch, Xuxa, Violeta Rivas, entre otros.

::TODAS LAS FUNCIONES CON ARTISTAS INVITADOS::

Elenco

Andrés Vaca, Antonella Posso, Camila Zitelli, Chechu Vargas, Diego Sebastián Giannini, Enrique Jáuregui, Estefanía Alati, Facundo Banuera, Facundo Magrané, Felipe Fernández Tarigo, Gracian Quiroga Paez, Ignacio Zeytuntsian Maiza, Jonatan Knecht, Jonathan Bromberg, Leonardo Calvo, Lucía Sol Sciacca, Lucre Orlando, Luis Rojas Narváez, Hernán Cáceres, Mariano Magnífico, Maxi Tamborini, Cintia Noelí Bovati, Romina Julieta Ruiz, Rosario Ferrari, Sheila Saslavsky, Sofía Castro, Sofía Val, Valeria Ariosto, Virginia Calderón, Yoselí Merlos.

Reemplazos

Carolina Castro, Damián García, David Okada Caldas, Demián Silveira, Jorge Adrián Bar, Laurencia Sbruzzi, Mariana Carlassara, Paula Tellechea.

Ficha Técnica

Diseño de Luces: Soledad Rivera

Diseño de Vestuario: Javier Ponzio

Stage Manager: Silvia Otero

Producción Ejecutiva: Roni Isola –  Alejandro Ibarra.

Arreglos y Dirección Musical: Matías Ibarra

Dirección General y Coreografía: Alejandro Ibarra

Producción General: Showchoirs Argentina

Entrada General: $120

Duración: 60 min.

Teatro Tabarís – Av. Corrientes 831

ADVERTENCIA

Estás a punto de ver un espectáculo sin matices, reglas ni pudores.

Este desprejuiciado desborde no tiene pretensiones dramáticas de ningún tipo y su galáctico espíritu cimentado en un entramado de papel glacé, discos de vinilo y brillantina.

¡No al minimalismo! ¡No a la mesura!

¡Sí al derroche! ¡Sí al fantoche!

Prensa y Comunicación

Guido Zaffora – Mercedes Giobio