*** Junio 2019 ***

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Chorus line, dirigida por Ricky Pashkus

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Con Producción de Javier Faroni y dirección general de Ricky Pashkus, llega el 9 de enero al Teatro Maipo el multipremiado musical de Broadway: “Chorus Line”. El elenco está integrado por: Laura Conforte, Martín Ruiz, Sofía Pachano, Gustavo Wons, Jessica Abouchian, Mariana Barcia, Evelyn Basile, Menelik Cambiaso, Juan Martín Delgado, Nicolás Di Pace, Clara Lanzani, Martina Loyato, Juan José Marco, Emi Obrn, Matías Prieto Peccia, Nicolás Repetto y Mariu Fernández.

“Chorus Line” es un musical sobre un selecto y talentoso grupo de artistas que participan de la audición para ser parte de un importante musical; se eligirá la línea de coro, el ensamble, para lo cual deberán dar lo major y más aún. Deberán bailar, cantar y actuar, pero además abrir sus corazones, pues así se los pedirá el exigente director.

La trama muestra las personalidades de los bailarines y del director y coreógrafo del show, a medida que ellos nos cuentan los eventos que moldearon sus vidas y las decisiones que los hicieron bailarines. Una valiosa muestra de talento que movilizará el corazón y expresará sobre todo que… seguir nuestros deseos es la opción esencial sobre todo en estas épocas de crisis.

Creado, dirigido y coreografiado por Michael Bennett, el libreto de la pieza fue escrito por James Kirkwood Jr. y Nicholas Dante, la letra por Edward Kleban y la música por Marvin Hamlilsch. Llevado a los escenarios en abril de 1975, se hizo uno de los grandes fenómenos de público y de crítica en Estados Unidos y en el resto del mundo, permaneciendo cerca de quince años ininterrumpidamente en cartel en Broadway.

El éxito sin precedentes que conquistó desde su estreno hizo con que fuera nominado para doce premios Tony, de los cuales ganó nueve, además del Premio Pulitzer para Drama de 1976. Fenómeno también de taquilla, recaudando cerca de US$ 277 millones a través de la venta de más de 6,5 millones de entradas, y siendo el espectáculo de más larga duración en la historia de la Broadway hasta salir de cartel en 1990. Hasta hoy es el musical de mayor duración producido originalmente en Estados Unidos.

“Chorus Line” produjo centenares de montajes alrededor del mundo por más de treinta años y tuvo un relanzamiento en Broadway en 2006, dieciséis años después del cierre y treinta y un años después del original. Presentado entre octubre de 2006 y agosto de 2008, el musical volvió a conquistar popularidad entre la nueva generación, recuperando su inversión inicial de US$ 8 millones en sólo diecinueve semanas, además de ser nominado a varios premios Tony.

Ficha artístico-técnica

Libro: Nicholas Dante, James Kirkwood Jr

Adaptación: Federico González Del Pino, Fernando Masllorens

Actúan: Jésica Abouchian, Mariana Barcia, Evelyn Basile, Menelik Cambiaso, Laura Conforte, Juan Martín Delgado, Nicolás Di Pace, Mariu Fernández, Clara Lanzani, Martina Loyato, Juan José Marco, Emi Obrn, Sofía Pachano, Matías Prieto Peccia, Nicolás Repetto, Martín Ruiz, Gustavo Wons

Diseño de vestuario: Pablo Battaglia

Diseño de escenografía: José Ponce Aragón

Diseño de luces: Marcelo Cuervo

Diseño De Sonido: Gastón Brisky

Música: Marvin Hamlisch

Letras de musicales: Edward Kleban

Prensa: Tommy Pashkus, Martina Valía

Producción general: Javier Faroni

Coreografía: Gustavo Wons

Dirección musical: Gaspar Scabuzzo

Dirección vocal: Matías Ibarra

Dirección general: Ricky Pashkus

Clasificaciones: Musical, Teatro, Adultos

TEATRO MAIPO

Esmeralda 443 (mapa) – C.A.B.A. – Argentina

Teléfonos: 5352-8383

Web: http://www.maipo.com.ar

Domingo – 20:30 hs – Desde el 09/01/2019 

Miércoles, Jueves y Viernes – 21:00 hs – Desde el 09/01/2019 

Sábado – 20:00 hs y 22:15 hs – Desde el 09/01/2019 

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Identidad compartida

Casa Valentina

Ficha Casa ValentinaSin lugar a dudas que José María Muscari sabe hacer reír reflexionando a la vez, refiriéndose a temáticas vigentes y realizando una bajada de línea interesante para llevar a cabo su arte.

De repente, van ingresando, solemnemente, cada una de las figuras que compondrán el elenco de Casa Valentina (de Harvey Fierstein, con versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino) y, como público, nos podemos dar una idea de cómo será la obra de teatro. Y un subtitulado que aparece en dos pantallas, nos ubican en tiempo y espacio. Estamos allá por la década del 70´ en que se consideraba a la homosexualidad como una enfermedad. Y, actualmente, si bien se sabe que no es una enfermedad, sino que la homosexualidad depende de muchísimos factores -entre los que ingresa la elección-, cierto sector conservador continúa aseverando que ser gay es sinónimo de tener problemas de desviación sexual.

A la casa de Valentina ingresarán sus amigos desde hace años y un nuevo integrante un tanto inseguro de la decisión que tendrá que tomar. Y es que lo que comenzó para varios como un juego, después de un tiempo se convirtió en una elección personal y espiritual.

¿Por qué deben dar explicaciones sobre su aspecto físico, sobre el color de la peluca que deciden ponerse en la cabeza, los tacos o el vestido a tono que más les guste lucir?

Seguimos teniendo una sociedad bastante retrógrada y enfermiza que, en gran parte, está convencida de que el travestismo es un show para pasarla bien, hombres disfrazados de mujeres. ¿Acaso un heterosexual justifica cada uno de sus pasos?

Esta comedia contiene comicidad y drama, momentos para entretenerse con la música y diálogos -establecidos en esta especie de asociación que dará una lección de vida a quienes estén abiertos y dispuestos a escucharla-; y, el plus de tener la dirección de Muscari -quien tiene un don para hacer comedias entretenidas-.

Cada personaje está muy bien caracterizado, desde su atuendo hasta maquillaje y expresividad; pero quien resalta notablemente es Fabián Vena. Después de haber visto sus trabajos, a lo largo de los años, éste es, verdaderamente, increíble. Consiguió inmiscuirse en la piel de una mujer, sentir como mujer, moverse como tal e incluso tener la histeria necesaria para simular femineidad.

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Sorprenden, erotizan y cautivan estos artistas que decidieron escribir una historia en tiempo real, conmoviendo con la profundidad de sus palabras, la valentía para afrontar la realidad y sobrepasarla cuando sea necesario. Así será como sus roles diversos irán impregnándose en toda la sala del Teatro Picadilly para que nos sintamos parte de esta gran propuesta, en la que solo es preciso abrir los ojos y demás sentidos para observar la enamorada del muro y los banderines de colores que decoran la mansión que hospedará a sus huéspedes por un intenso fin de semana.

Existen varios puntos para reflexionar y concientizar, pero lo más certero es que cada espectador se lleve el mensaje que quiera, que pueda optar por divertirse un rato o sentir el código establecido por estas paredes que hablan, que se quejan, que ruegan, que se desbordan, que piden auxilio y piedad. La libertad es la verdad más grande de la Casa Valentina que está integrada, además, por María Leal y Mariela Asensio, con dos papeles muy controversiales y dentro de los que consiguen lucirse y dejar una impronta muy fuerte en el escenario y la historia.

¡¿Qué interesa un rouge o una máscara de pestañas cuando ellos desean ser ellas?! ¿O, acaso la vida debe ser una infinidad de argumentaciones interminables que desencadenen solo cuando el silencio acapare por completo la inmensidad del espacio?

En tan solo un fin de semana, algunos aprovecharán el tiempo para decidir si prolongar su libertad o volver al seno familiar en el que deberán ocupar el lugar que, supuestamente, deben ocupar.

Quizás lo más interesante de la dramaturgia sea que no existe un blanco o un negro sino un blanco y un negro, la posibilidad de elegir ser un día mujer y otro día hombre, por un momento reina y luego marido. Desde esta arista es que el autor focaliza y se posiciona para que el debate pueda existir en las mentes de los espectadores durante la función y una vez finalizada ésta. Tal vez sea este el punto de equilibrio que muchos estén buscando hace tiempo y, hoy, comience su verdadero camino.

Mariela Verónica Gagliardi

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Late por vos

Milagros del corazón1

Ella y él: ambos. Una relación entre dos personas diferentes, provenientes de distintos lugares y que, sin embargo, pretenden lo mismo: ser felices.

Como se suele decir “nunca es tarde para amar”. Y nunca es tarde para darse una oportunidad, aquella que le dará a la persona esa sonrisa eterna, colmada de sensaciones extraordinarias.

Este es el reflejo y la esencia de “Milagros del corazón” (escrita por Alexei Arbuzovz y dirigida por Manuel González Gil), una comedia romántica que tiene como protagonistas a dos talentosos artistas: Virginia Lago y Héctor Gióvine.

Realmente, es una virtud que un matrimonio de la vida real, logre plasmar y transmitir su amor durante cada escena. Minuciosamente, cada relato se convierte en páginas de un romance que conmueve hasta las lágrimas. La historia gira en torno de un médico, y, una mujer que está en una clínica llevando a cabo un tratamiento. Esta simpleza, por parte del autor, para hallar diálogos entre los dos, es lo que convierte a la dramaturgia en una pieza teatral emocionante.

Si se tratara de dos jóvenes, lógicamente, no se conseguiría dicho efecto, motivo por el cual es sumamente valioso elegir, en este caso, las edades de los actores, su lazo afectivo, sus falencias personales, su vinculo desde la soledad, esa soledad que abruma hasta la asfixia.

Muy al estilo de Chéjov, las palabras encuentran su espacio, su momento de esplendor -no para llenar vacios sino para ayudar a comprender la existencia de estos dos tiernos personajes que, sin buscarlo, se encuentran-.

Ella, una dama que exterioriza sus pasiones, su modo de lucir arrasadoramente, con ese gusto por la vestimenta tan especial y lujurioso. Él, un hombre serio, tímido, reservado y formal. Dos seres mágicos que no quieren compromisos, pero, el destino los ayuda a enfrentarse y mirarse a los ojos de verdad.

“Milagros del corazón” es una obra de teatro tradicional y bella, en que los detalles se vuelven importantes y cada silencio una oportunidad.

Se puede disfrutar a un personaje, encarnado por Lago, sumamente delicado, elocuente, suspicaz y lleno de gracia en cada movimiento. Sumada la interpretación de Gióvine que se convierte en un galán que, con ademanes, seduce a esta dama tan carismática.

Algo tan simple como lucir un vestido, se vuelve interesante y fundamental para la mirada de este profesional que esta mas involucrado en la cura de enfermedades que en su propio corazón -el cual le avisa que debe darle importancia y alegría, no solo tensiones-.

Las puertas cerradas, de a poco, se abren a la víspera de ricas cenas, de bailes infinitos, de valijas desechas y de viajes cancelados.

Abrir el corazón, es como encontrar la llave de ese baúl que no se quiere ver por miedo a que el pasado atormente escalofriantemente. De una y otra forma, lo que tenga que pasar pasara.

Como seres voraces, sueñan con ese brillo eterno que resplandecerá a lo largo de sus vidas, de cada despertar y anochecer.

A lo largo de la historia se pueden disfrutar de unas proyecciones que recorren los momentos más importantes de Virginia y Héctor, dos personas que estuvieron y están juntas; al igual que sus representaciones en el escenario.

Dicha combinación entre realidad y ficción es, también, un acierto al momento de transmitir emociones. Puede notarse cómo los adoquines se tornan románticos, un paraguas necesario y la lluvia un efecto deseado para los amantes.

La tragedia no tarda en avecinarse, aunque no se apodera del drama ni deja sinsabores. Lo primordial es no cerrar la puerta antes de tiempo, asumir que nadie merece sufrir y que el amor es el antídoto más importante para consumir y vivir feliz.

Milagros del corazón ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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