*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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La Odisea de Kavafis

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«Me liberé de todo y me fui» 

Año 1882 – Egipto estaba siendo afectado por el levantamiento de los Bárbaros, hasta que Gran Bretaña termina teniendo el poder de la situación y del país. En ese escenario político se desarrolla la vida y obra de Konstantinos Kavafis quien nació en Alejandría, pero también vivió -por diferentes circunstancias políticas y familiares- en Inglaterra, Grecia, entre otros.

Sus palabras se centran en el amor, la soledad, con mucha carga de sensibilidad. También, giran en torno a la situación política reinante en los distintos países que habita el escritor. De hecho, él se consideraba un poeta histórico y esto se ve plasmado en varios de sus poemas.

Los vestuarios y trajes utilizados por los actores son muy llamativos y cargados de glamour. Las prostitutas están bien Kavafis2caracterizadas, tanto en sus indumentarias como en los maquillajes. Esto, sumado a la excelente elección de la sala antigua del Teatro La Comedia, permiten que los espectadores podamos sentir que estamos en aquella época, en esos prostíbulos en que los hombres encontraban diversión y un cable a tierra, en la ciudad egipcia, en sus calles.

La perfecta combinación de cada uno de los detalles, encuentra un buen eco en el público, quien desde que ingresa a la función hasta que la misma culmina, no quita sus sentidos de la pieza teatral.

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Mientras transcurre la obra pudimos ver diferentes escenas que compondrían una unidad, la cual cierra perfectamente. No es una historia con principio y fin como se suele contemplar; sino un relato central que es la vida de Kavafis, sumado a pequeñas situaciones vividas en su entorno y estrechamente vinculadas con él.

Cleopatra es una de las figuras más emblemáticas y destacadas de la narrativa, y a quien intentan ayudar ante la pérdida de poder.

Kavafis5La tragedia de su propia existencia del no poder mostrar su verdadera sexualidad y el caos de la sociedad, lo van agotando lentamente… hasta envejecer y enfermarse.

La escritura era lo suyo y cada día era rutinario. Él exageraba con cantos y expresiones, su pesar, su tristeza, su pasión, sus sentimientos y es un deleite haber podido estar presente en la recreación de su biografía. Allí, se llevó a la máxima expresión, lo necesario como para convencernos, aún más, del significado de su larga trayectoria.

Cada fragmento con su correspondiente poema, se puede ver con los ojos cerrados, imaginar y al abrirlos, sentir que nuestras ideas son similares a las expuestas por los actores.

Su literatura se hizo famosa tras su muerte, como suele ocurrir con los grandes. No es de sorprender, ya que él no escribía para un público masivo sino selecto. Él sabía con quién compartir y a quién hacer partícipe.

Kavafis3Aún cuando su voz se enfermaba e ingresaba en ese letargo, sus canciones se esbozaban gratamente e intentando conservar algo de energía en su corazón.

Otra cuestión a resaltar es el paralelismo logrado entre La Odisea de Homero y el relato escogido para la obra. Uno de los fragmentos del poema Ítaca dice: (…) Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca. Llegar hasta allí es tu destino. Pero no apures tu viaje en absoluto. Mejor que muchos años dure (…). Lo que él quiere transmitirnos es que es importante alcanzar nuestro objetivo pero, sobre todo, aprovechar y disfrutar el camino hacia éste.

Las temáticas desarrolladas durante la función son: amor entre una pareja, anécdotas entre un Maestro y su discípulo, charlas en los prostíbulos, cantos en griego -teniendo como protagonista a Alejandro Viola-, diálogos sobre el escritor acerca de sus riquezas y las penurias del pueblo, el amor evocado por parte de una madama, bailes típicos griegos (similares a las artes marciales), canciones en diferentes idiomas, entre otras.

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En cierto momento del relato, el actor principal pronuncia una frase emblemática, afirmando: todas las personas, en algún momento, tendrían que “decir el gran sí o el gran no”. Kavafis fue un hombre firme, de palabra, convincente en su postura, sin oscilaciones, heroico.

Esta original e inteligente puesta en escena nos permite conocer más en profundidad al artista. Además, percibir con todos los sentidos, cada cuadro teatralizado e interpretado -y en algunos casos también cantado-, donde no es necesario seguir el hilo de principio a fin, sino estar distendido y poner mayor énfasis en el poema que sea de nuestro agrado o interés.

ficha artístico-técnica kavafis

Mariela Verónica Gagliardi

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Confiar en uno mismo

Vida

“Vida, un musical sanador” (de y dirigida por Rodrigo Rivero) … Intrigante, difícil de definer. Creía que era sobre una temática y no me equivoqué. Solo el enfoque era totalmente opuesto a lo que mi intuición me dictaminaba.

Seguramente, habrán visto alguna vez en la televisión al típico pastor evangelista que se cree Dios, intentando convencer a la audiencia sobre su fe y lo que puede cambiar sus vidas, a cambio de dinero -claro-.

Esteban Sanador (Alfredo Bonini) es un hombre de cuarenta años, que trabajó durante mucho tiempo como taxista y decide ponerle un fin a esa etapa, para emprender un nuevo camino: el de la sanación y búsqueda personal. Este rumbo lo lleva a cabo junto a su secretaria Susana (Sol Montero), quien le imparte conocimientos acerca de la materia.

De esta manera, abre unos talleres que darán que hablar. Lo interesante y llamativo del musical es que cada integrante cuenta su historia a partir de una canción, la cual es acompañada por los músicos que tocan en vivo. Esto le agrega un plus al espectáculo y lo convierte en una pieza artística más completa.

“Hola, que tal?”, es el nombre del primer tema (interpretador por Esteban), y cuatro pacientes, conforman la apertura del seminario. Él les dice: “el cielo en la tierra, donde todo sana”. Así las personas empiezan a conocer de qué se trata todo.

Por otro lado, “Línea D”, es una de las canciones más divertidas (protagonizada también por el actor principal) y que, además, cuenta con una coreografía en la que están los participantes incluidos. El pastor se disculpa por haber llegado tarde ya que no pudo tomar el 39 a tiempo y con la línea D mucho no se puede contar. “Línea D, sos un mal necesario”, dice al final de la canción, como remate musical.

Una vez que los participantes son introducidos en el tema, él les explica que existen cuatro etapas en la curación de una persona: aura, conflicto, aceptación y la extirpación definitiva (del mal). En ese momento, según él, se les abrirá una puerta que los llevará a la felicidad absoluta.

Lo que cabe resaltar es la profesionalidad de cada uno de los artistas y bailarines en escena, junto a la puesta en escena y coreografías seleccionadas. Las voces, también, merecen ser destacadas ya que el director supo aprovechar cada una de ellas y darles la canción indicada para que se luzcan.

En cuanto se produce la presentación de los protagonistas, surgen los problemas en el grupo, las confrontaciones, la no aceptación del “diferente” y la no aceptación de sí mismo.

Hay diferentes perfiles: el de la joven Paloma Herrero que necesita ser más alta (Ayelén Varela), el de Ana (Deborah Turza) -ultra católica y sexy-, Silvia (Horacio Vay) que es un travesti-, el de Ernesto (Enrique Cragnolino) -un hombre muy callado y taciturno-; y el de Claudia D (Tiki Lovera) -la típica mujer llamativa y egocéntrica, junto a su asistente Roxie (Emiliano Sansone).

De este modo, las vidas se cruzan, se resaltan, se potencian y se teatralizan a partir de distintos espacios creados -especialmente- para que el participante pueda narrar su vida y todo lo que la aqueja.

“Ser mujer no es para vos” le canta en cierto momento Paloma a Silvia (Silvio). Ella tiene tantos problemas personales que los proyecta en él. Y él, no es más que un hombre que está feliz con su elección y cambio de nombre, lo cual no es motivo para agredirlo. Claro que este mecanismo de proyección  se potencia en los grupos y, muchas veces, es difícil darse de cuenta de lo llevado a cabo.

Silvia, la fiel, tiene un cuadro musical súper atractivo, en el cual la acompañan dos bailarines que interpretan a chicos de la villa miseria.

Por otro lado, Ernesto, permanece en silencio hasta que le toca el turno de hablar. En ese momento sí lo cree necesario. Y cuando lo hace, deja a todos con la boca abierta.

Ana, como les decía anteriormente, es muy religiosa pero intolerante y cerrada. Dice haber hablado con Dios y tener un problema que es el querer tener un vínculo romántico con él. Cosa imposible, si la hay.

Es entonces cuando las tres mujeres cantan unas estrofas sobre el abandono y todas sus penurias.

Con respecto a Roxie, quien no está para nada conforme con su vida, decide renunciar a su trabajo y dar un vuelco diferente. Él no había asistido al seminario como participante sino para acompañar a su jefa pero, evidentemente, supo enfrentar sus problemas e intentar salir adelante.

A nivel guion, el personaje más profundo es el de Ernesto, quien le da sentido a la obra, cantando “Ser”.  Él acude al taller para cumplir su sueño y creer en sí mismo.

Si bien cada persona tiene su punto débil y dificultad para afrontar las cosas, esta comedia musical es muy alentadora. Su fin es el encontrar en nuestro interior lo más preciado y luchar día a día para superar los obstáculos. También, nos desliga, de la dependencia. Este detalle -no menor-, es lo más trascendente de la obra y el mensaje que debe quedarnos como para que nuestra vida sea un aprendizaje constante y no el depósito de nuestra fe en un terreno espiritual tenebroso.

¿Se imaginan cual es el desenlace de cada una de las historias y el de la obra misma?

Es prácticamente imposible saberlo, por mas deducción que realicemos.

Pero, les aseguro, que es muy opuesto al que se puede conocer en una pantalla de programa evangélico.

Esta comedia musical, a través del humor negro, nos lleva por un sendero que difícilmente nos arrepintamos de conocer.

Mariela Verónica Gagliardi

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Telemarketers

Telemarketers

ESTRENO

Viernes 30 de Agosto 21hs

Funciones

Viernes 21hs

EL PORTÓN DE SANCHEZ

Sánchez de Bustamante 1034 – C.A.B.A.

Con Martín G. Bustos – Gonzalo Quintana – Uriel Einstoss

Dirección: Micaela Fariña

Sinópsis

Tres telemarketers trinan sus penas al viento.

Enfrentándose con las emociones que pujan por salir para recordarles su humanidad e invitarlos a hacerles frente, por fin, a sus miedos y más temidos fantasmas.

Hernán, Pedro y Darío comprenderán que tres en conjunto, son orquesta. Solo unidos en una amistad infranqueable, en una sola voz, podrán encontrar el verdadero propósito de sus vidas para convertirlas en algo más que un sinsentido.

Actúan

Martín G. Bustos es Pedro Domínguez

Gonzalo Quintana es Hernán González

Uriel Einstoss es Darío Contreras

Swing: José Luis Des Justo

Equipo Creativo

Escenografía y vestuario: Romina Mengarelli

Asistente de escenografía: Camila Torres

Realización de herrería: Maximiliano Nulchis Graffitti

Diseño de luces: Claudio Alejandro del Bianco

Asistencia de Iluminación: Verónica Lanza

Fotografía: Gastón Marín

Voz en off: Maien Vivanco

Diseño de video: Pablo Aparo

Asistencia coreográfica y coach de movimiento: Carolina Borca

Coreografía: Micaela Fariña – Uriel Einstoss – Gonzalo Quintana – Martín G. Bustos

Diseño gráfico: Fernando J. Perez

Prensa: Circular Prensa

Asistencia de Dirección: José Luis Des Justo

Dramaturgia: Micaela Fariña – Uriel Einstoss – Gonzalo Quintana –

Martín G. Bustos

Dirección: Micaela Fariña

Duración 50 minutos.

Valor Entrada $70 / $50

 

 

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Hechizando hombres

Embrujadas de amor

El teatro Gargantúa, preparo para este show, un espacio al estilo café concert; a partir del cual se facilita el estilo del musical y todo lo que este conlleva.

“Embrujadas de amor”, es una puesta escena femenina y feminista en un punto, pero sin llegar al extremo donde se anula al hombre como tal. De hecho el único en las tablas es el pianista (Leandro Becker) que las acompaña de principio a fin y realiza algunas intervenciones a nivel dialogo. Por otro lado y de forma sorpresiva, el director y guionista es también masculino: Claudio Cabré.

Canciones como “Sabor a mi” y “Arrancame la vida”, nos introducen a la historia, una historia integrada por cuatro mujeres (Florencia Rovere, Belén Caccia, Gimena Lima Jofre y Anita Frattin), quienes tienen temperamentos y estilos de vida diferentes, pero coinciden, todas, en que el amor es lo más importante en el mundo.

Cada una de las artistas tiene su espacio para demostrar su talento, realizando breves monólogos -que servirán como pie a la siguiente canción-.

Opiniones sobre el amor y realidades graciosas, serán la entrada temática al universo romántico, continuada de la mano de “La felicidad” (Palito Ortega). Después, seguirán monólogos como: lo que los hombres ven en las mujeres y la histeria, el casarse con un hombre de dinero (y los conflictos que eso trae, comparado con sacar un préstamo en el banco) y  el sadomasoquismo.

“El primer amor debería ser el amor propio” – dice en un momento, Belén Caccia. Y bien cierta es la afirmación. Como se podría amar a otro sin amarnos a nosotros mismos?

Por otro lado, el espectáculo cuenta con momentos en que las cuatro actrices cantan juntas, como es el caso de “Besos brujos” (Alfredo Malerba – Rodolfo Sciammarella).

Existe una gran variedad de melodías y épocas -muy bien seleccionadas- y, si bien, el musical es cómico, cuenta con una profundidad a nivel sentimental, súper tierna y conmovedora.

Pasan por el escenario anécdotas como: la de una mujer asesina, terminando el relato con el detalle de que se quedó con la mano de él -sobre la suya-; otra que cuenta lo desastroso que es su hombre pero que es suyo al fin de cuentas; el gran momento de casarse y lo “infelices” que serán; también estará presente la mujer abandonada y resentida, que sentirá ganas de darle “un buen par de patadas en el culo”.

“Embrujadas de amor”, apunta a un público diverso y, lo favorable, es que varios hombres se animaron a estar presentes. Quizás, no sabían bien el argumento de la obra o, tal vez, simplemente, se tiraron a la pileta como machos que son.

Cuando intentaba saber el significado del título, suponía una brujería relacionada con el amor y es que sentí más que el contenido del musical apuntaba a un hechizo. Claro que las mujeres presentes, vestidas de negro y todo, quieren simular maldad por momentos. Pero sus dulces rostros, inmediatamente, la borran.

Embrujadas de amor1Las embrujadas no tienen pudores, ¡van al frente y se animan a decir todo lo que sufren, padecen y lo que quieren!

Sin desmerecer a ninguna de las actrices, me pareció excelente la performance de Gimena Lima Jofre y el espectro de su bella voz, la cual nos deleitó en cada uno de sus cuadros musicales.

¡¿Cuántas mujeres se plantan y expresan sus sueños?! ¡¿Cuántas mujeres cuentan intimidades vergonzosas sin importarles quedar “mal paradas”?!

Ellas hablan de la masturbación sin tabúes, pero llamándola “la cosa”, por si hay alguna persona que aún no acepta la naturalidad de la cuestión.

Ellas se declaran “las voces de las mujeres” y las cuatro cantan las quejas contra ellos.

Si sos una resentida, tenés que hacerte amiga de las Embrujadas y si estás feliz con tu vida, también.

En este espacio muy bien recreado, se escuchan diferentes tonalidades de voces, distintas expresiones, algunos bailes -con y sin objetos-; intentando llegar al corazón de la gente.

Todos reímos y nos emocionamos. Es que es imposible no hacerlo. Es tan íntimo el lugar, que formaron parte de nuestras vidas por casi dos horas.

ficha técnica Embrujadas

Mariela Verónica Gagliardi

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Diferentes estilos musicales, unidos por el buen gusto

Damián Rovner1

Damián Rovner y Los Fundamentales, es el nombre de la agrupación que reúne a estos artistas. Damián es cantautor y sus melodías y letras reflejan la mirada que tiene sobre el amor, la vida, la dulzura y la diversión. Sus valores son como esos que ya no suelen abundar pero que, por suerte, siguen existiendo.

“Quiero creer” que mis ojos te juraron… es una ranchera, súper pegadiza que es pura seducción. Y así comienza el show de estos grandes músicos que no se agrandan, que no aparentan y que hacen lo que saben hacer: música y canciones propias, tocando distintos instrumentos -los cuales varían según el tema-.

Y enseguida, le toca el turno a una murga -al estilo uruguayo-, llamada “Cintura del tambor”; la cual dice: enciendo los olores que plantaste y salimos a la calle invitados por el sol. Si hubiera habido una pista, lo más probable es que la gente se habría parado para danzar o al menos moverse.

La energía se iba contagiando del escenario al público y, entre todos, aplaudimos, gritamos, aprendimos los estribillos de las canciones y sonreímos de principio a fin.

Al terminar la murga, pudimos escuchar la zamba “Abuela”, un tema que refleja lo que significa y el valor que ésta cumple y representa para la familia. Con su bondad sobre mi hombro, verdades del mundo me reveló.Damián Rovner2

Siguiendo los aromas de un lugar, las sensaciones que nos provocan, el imaginario social y los recuerdos, sonó “Luz de barrio” -canción inspirada en una pintura de Ignacio Sosa-.

Uno de los momentos más emotivos del recital fue el que se dio con “Giraba”, la cual cuenta con participación en bajo de su hijo Juan Pablo. Él no se había venido preparado para tocar junto a su padre, pero la sonrisa de éste duro toda la canción. Las frases, totalmente graciosas como: giraba, como un trompo,  me mareaba (…) aunque te dibujara, vos no estabas. E igual yo te abrazaba y vos no estabas.

Pero, de repente, lo festivo se vio interrumpido por aquellas letras que son como puñaladas al corazón.

El tango “Yo no quiero”, luego el turno del bolero “¡Qué bajón!” –que me cuentes sobre tu primera cita-; incursionaron en lo sentimental pero siempre desde un ángulo irónico.

Aunque el clima depre duró unos minutos hasta la llegada de la cumbia “No” –esa niña me tocó y me enamoró-, la cual le dejó el paso a la milonga “Impotencia” –la injusticia está en la sangre y te esconde la palabra (…) Y vivo (…), con el alma hecha pedazos, impotente y desgarrado -.

“Nunca más” pude oler el agua salada sobre tu piel ni pude escapar de la soledad, esperándote. Intercalada con “Ronda de fueguito” y un fueguito que te envuelve y una ronda de sazón. Ambas canciones demuestran, una vez más, el sello sentimental de las melodías y sus letras, las cuales con el equilibrio justo se despliegan por el público.

Y una sorpresa, muy grata, para una noche ventosa y fría; fue la copa de malbec que, gentilmente, nos dieron para brindar durante “Los amigos” –todos los amigos son como el vino, cuanto más añejo más abocado-.

Damián Rovner

Los temas siguieron, los bises también, la buena onda y el compañerismo entre ellos. Nos dieron a conocer algunas canciones que no están en su disco y hubiéramos deseado que siga la fiesta hasta el amanecer.

Damian Rovner y Los Fundamentales o Los Fundamentales, directamente. Todos los son y, aunque pueden haber reemplazos, las piezas musicales continúan sonando de la mano del indicado.

Ficha técnica Damián Rovner

Mariela Verónica Gagliardi

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“30 días”, de Matías Catopodis

30 días

 

Teatro LA TERTULIA (Gallo 826 – C.A.B.A.)

Dramaturgia y Dirección: Matías Catopodis

 

Elenco: Mario Petrosini – Julieta Bottino – NaylaNoya – Francisco Ramallal.

Diseño de iluminación: Francisco Hindryckx
Diseño Gráfico: Santiago Ballester.
Fotografía: Maia Francia.
Producción: Jimena Veiga.
Prensa: Daniel Falcone.

Un matrimonio de clase media (Mirsin y Leviatén) que ha adoptado un niño a los 6 años de edad (León) descubre,

en el momento de la adolescencia del hijo, ciertos trastornos en su conducta

y contrata a una empleada de servicio doméstico (Analia) para que lo cuide.
El hijo (León), agobiado por la falta de atención de sus padres, ha estado fingiendo estos trastornos.

Los padres, ahogados en sus frustraciones personales y problemas de pareja, comienzan a alejarse cada vez más de él, acrecentando su angustia.
León, deslumbrado por la calidez de Analia decide revelarle su plan: el día de su cumpleaños

y frente a todos los amigos de sus padres, se convertirá en un vegetal.
Ella, con el fin de persuadirlo, le propone un juego que lo desafía a esforzarse para captar su atención

con conversaciones profundas, durante treinta días.
Si él lo logra, ella le contará un gran secreto que León anhela conocer.
La obra sucede durante este lapso de tiempo en donde las distancias de una familia se acortan

para dar paso a una unión genuina, donde el pasado deja de ser un dolor insoportable para construir un presente feliz.

Funciones: Domingos 18.30hs.
Localidades: $ 70

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Beirut Boulevard, de Gonzalo Senestrari

Beirut Boulevard

Teatro LA TERTULIA – Gallo 826 – C.A.B.A. 

El niño del corazón roto.

La niña del marcador rosa.

El psicólogo cocainómano.

La bomba de tiempo del Gin Tonic.

El contador de historias.

El que necesita salvar a alguien.

Y ella….y la puntualidad de las casualidades.

Dirigida por Martín Crespo y Gonzalo Senestrari

Actúan: Enrique Cragnolino – Martín Crespo – Nadia Crosa – Camila Garófalo – Verónica Intile – Gonzalo Senestrari – Marcelo Vacas
Asistencia de dirección: Sonia Fernández Vázquez
Escenografía e iluminación: Pablo Calmet
Prensa: Daniel Falcone 
Fotografía: Martín Crespo

EL DRAMATURGO

«Quería tan solo intentar vivir aquello que tendía a brotar espontáneamente de mí”. Demián.
Me arruinaron el corazón. Lo rompieron. Me lo arrancaron, me lo mostraron, le hicieron cosquillas, lo escupieron, lo aplastaron contra la pared, lo lamieron, le dieron drogas, lo arrojaron al piso, lo pisaron, lo patearon, lo mordieron, lo violaron, le hicieron cosquillas una vez más, le dispararon con un AK-47, con una bazuca y con una vagina.
Lo llevaron hasta el borde de un abismo, y lo ayudaron a cruzar.
Lo arruinaron lo suficiente como para desear imperiosamente atravesar esa misma rutina, una y otra vez.
Porque por alguna estúpida y auto-destructiva razón, ése es mi concepto del amor, y quise compartirlo, no trasmitiendo una idea al lector, sino una confusión emocional.
Por esa razón escribí “Beirut Boulevard”…o tal vez no, tal vez fue porque en una ocasión alguien me dijo que yo nunca iba a poder escribir una historia de amor, y me entretuvo la idea de demostrarle a esa persona que estaba equivocada.

LA COMPAÑÍA

“El niño maldito y la señora tatuada”. La compañía nació del primer encuentro del MICA. Creada por Sebastián Sánchez Amunátegui, productor y director chileno residente en México, y Gonzalo Senestrari, director, dramaturgo y actor argentino. Luego de haber trabajado juntos en las temporadas 2012/2013 de México, con la obra “Tiernas Criaturas” (guión finalista del premio Tirso de Molina de España) en el Foro Shakespeare, se crea la compañía “El niño maldito y la señora tatuada”, con el objetivo de construir un fuerte puente entre el teatro mexicano y argentino.

Funciones: Viernes 23.30 hs.

Localidades: $70

 

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«Entre él y yo», Susan Ferrer canta Serrat

Susan Ferrer

Moliére Teatro Concert (Balcarce 682 – C.A.B.A.)

Un espectáculo escrito y dirigido por Manuel González Gil

Libro: Manuel González Gil

Piano y Arreglos Musicales: Joseph Chaparro

Make-up: Juan  Carlo Lopez

Vestuario: Pablo  Bataglia

Coiffeur: Fabián Sigona

Diseño escenográfico: Raúl Marego

Prensa: Alfredo Monserrat

Prensa personal Sra. Ferrer: Daniel Falcone

Dirección General: Manuel González Gil

Susan y un espectáculo que poco tiene que ver con su reconocido pasado artístico y mucho, pero si con su vida, sus afectos y sus más caros recuerdos.

Dice Galeano “que la segunda conquista de América la logró un catalán disparando canciones”, y varias generaciones de argentinos podemos atestiguar la certeza de esas palabras.

Al igual que miles y miles de nosotros, Susan se confiesa “conquistada” y como nos pasa a todos, podríamos contar toda nuestra vida con una cronología muy particular y exclusiva: “las canciones del Nano”. Y Susan lo hace cantando a Serrat.

Susan Ferrer, de larga trayectoria en los medios, en este nuevo espectáculo presenta su último material discográfico “Entre Él y Yo”, interpretando temas de Joan Manuel Serrat: “Fiesta”, “Tu nombre me sabe a hierba”, “Aquellas pequeñas cosas”, “Detrás está la gente”, “De vez en cuando la vida”, “La Saeta”, “Toco madera”, “Hoy puede ser un gran día” y otros.

Participaron de la grabación de los temas: Rubén Juárez- Voz y Bandoneón, WalterRíos – Bandoneón, Oscar Kreimer – Saxo, José «Pepo» Ojivieki – Piano y arreglos, Rodrigo Mercado, Miguel Vicente, Carlos Flores, Santiago Díaz, Miguel Vicente, Anahi Core y Joseph Chaparro.

Susan Ferrer participó en Diciembre del 2012,  del espectáculo “Primeras Damas del Musical” que se realizó en el Teatro Gran Rex.

Funciones: Sábados 22.30 hs.

Localidades: $ 120

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Educando a Rita – Fe de erratas

Quisiera aclarar que la dirección de esta obra de teatro no está a cargo de Yoska Lázaro, sino de los propios protagonistas. En un comienzo sí estuvo dicho artista al mando de la pieza teatral pero luego se modificó.

Le pedimos disculpas si este error le pudiera haber ocasionado alguna incomodidad.

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El tiempo guarda resentimientos

El ángel del subsuelo1

¿Qué es lo que nos define como personas? ¿Cuál es el rasgo más importante que tiene alguien? ¿Qué parte de nuestra historia define nuestra personalidad y porvenir?

Una casa en un subsuelo, aloja a su dueño, Pedro Godofredo Larsen (Daniel Dibiase), quien vive por inercia, sufre, bebe y transita los días de un modo decadente. Él se siente nadie. En la vivienda, trabaja Manuel Pinzón (Miguel Terni), quien es de algún modo su mano derecha en la toma de decisiones y es, quien intenta, mantener a salvo a su amo.

Un espacio, iluminado tenuemente, con un escritorio, su respectiva silla y un biombo; son los únicos elementos de la puesta en escena. El ángel del subsuelo3Alrededor, están las butacas, conformando un lugar sumamente intimo e interesante para descubrir.

Al comenzar la obra podemos ver como interactúan los dos personajes sin saber qué se traen entre manos y a dénde apunta la historia. Esta comedia irónica, con momentos de tensión y muchos alegres, nos traslada a un relato cronológico en el que surgen los remordimientos, el deseo de venganza, la pasión, el dolor, la tristeza y el qué dirán.

En un instante Pinzón le pregunta al Señor: ¿cuándo fue la última vez que sonrió? Es increíble notar cómo la expresión de felicidad no surge ni aparece de modo natural en ninguno de los personajes de «El ángel del subsuelo» (de Luis Sáez y dirigida por Andrés Bazzalo).

Pero si intentamos deducir hacia dónde nos conducen los diálogos de los actores y qué mensaje pretenden dejarnos, es bastante difícil dar con una respuesta certera; ya que ellos son y se conducen tan libremente como la vida misma. Sus días están plagados de recuerdos, de estrategias y de buscar sentir algo diferente a lo habitual.

Un día, Pinzón alquila una de las piezas de la casa a un hombre llamado Barsut (Daniel Zaballa). Este hecho modificará la historia por completo vertiginosamente hablando.

De esta manera, notamos cómo tres hombres -muy diferentes entre sí- pelean por causas perdidas y por más que lo ideal sería su unión, ésta no será posible.

Como si fuera poco, Barsut, trae a vivir a la casa de su compañero a Perla (Analía Di Vito) -quien supuestamente es la hija de una mujer que desean vengar-. A partir de ese El ángel del subsuelo2momento es que todo tomará un cauce diferente al del comienzo, donde todo parecía ir en una dirección determinada.

Aquí no importa saber qué desean vengar de su pasado, sino los modos en que pretenden llevar a cabo la acción. Utilizando el morbo, la soberbia y el grotesco es que harán un plan que fracasará por no estar bien pensado. Ellos se dejarán llevar por el impulso, sin entender que no siempre tiene sentido el resentimiento y traer los años transcurridos a la vida actual.

A veces, el propósito es lo que debe predominar y no la intencionalidad. Otras tantas, las heridas no se curan con un balazo ni devolviendo con la misma moneda.

Pero, ¿cómo decide Barsut, irrumpir en la casa de su ex camarada? ¿Por qué ese dia? Su imagen de caballero que se lleva el mundo por delante es opuesta a su ser interior, quien está destruido y deambula en busca de algún afecto (sea el que fuere).

La obra entretiene, divierte y también nos hace hurgar en lo más profundo de nuestro corazón, quiénes somos y qué queremos.

Para que entiendan cómo es el personaje de Barsut, él, en un diálogo con Larsen, le comenta que su sueño es quedarse con la casa de éste, convertirla en un palacio del vicio y, como detalle, desea que dicho burdel lleve el nombre de su padre -a quien nunca conoció- pero que quisiera que lo localice de ese modo.

La historia toca la intimidad de sus personajes y, así, se entiende quién es quién.

Mientras tanto, cabe cuestionar cómo se entero Barsut sobre la deuda de Larsen, si es que ese motivo fue el que lo condujo a la casa de El ángel del subsueloéste. Y haciendo hincapié en la deuda, justamente, Larsen estaba por tener una reunión para resolver la cuestión. Entonces, ese encuentro, Larsen, intentó usarlo a su favor, sin importarle las posibles consecuencias que pudieran acarrearse.

Y, siguiendo el hilo de la obra, se puede ver cómo Manuel estalló de bronca, sin encontrar la manera de frenar a su amo -a quien tanto cuidó del mundo externo traicionero-. En cierto momento dijo: «Hasta los imbéciles tienen una misión que cumplir». Esta frase no se la dirá al Señor sino al reino conformado por personas no pensantes.

Hasta acá se puede sentir cómo opera cada uno y qué es lo que piensa cada persona sobre la otra. Por un lado, Barsut, inferioriza a Larsen y supone que no tiene coraje para enfrentar las situaciones pero, por otro, una frase de este último lo sintetiza: “Los cobardes también tienen un lugarcito en esta historia”.

¿Cómo termina el relato? No tendría sentido alguno mencionarlo y le quitaría ese gustito a la obra de teatro, el revelarlo.

Cada quien prestará atención a un diálogo u otro. Cada quien sentirá que la razón de ser de la historia es una u otra. Lo más importante, en definitiva, es la percepción al admirarla, al sentirla y al palpitar cada situación que desencadena en la siguiente. El saber que no todo está perdido, si tenemos la intención y valentía de modificarlo.

Mariela Verónica Gagliardi