*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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El juego como opción de cambio

Entre2

Cuatro artistas (Cecilia Blanco, Javier Drolas, Agustín Repetto y Fernando Tur ) que escriben, interpretan y dirigen su propia pieza teatral podría ser un caos total o un verdadero hallazgo.

En el año 2009, este grupo presentó “12 4” y ganó muchos premios y destaques. Después de su gran repercusión, llega la segunda temporada de “Entre”, una obra con sello propio que indaga sobre el tiempo, sobre lo sensorial y sobre la diversión del ser humano -valiéndose de una puesta en escena que dinamiza la historia-. La compañía eligió al teatro El Extranjero para vivenciar su pieza teatral.

Al mejor estilo de una performance -con estética del lejano oeste-, los actores y músicos se desempeñan con destreza en todo sentido. Un sonido producido, de forma espontánea, por uno de ellos, repercute de tal manera en los demás que se logra conformar una melodía tan natural como divertida.

Este es el juego que propone “Entre”, el de utilizar al cuerpo para convertir el silencio en dinamismo, para demostrar que los grupos -que simbolizan en este caso a una sociedad determinada- son importantísimos a la hora de crear.

Son varios los aspectos a resaltar durante la dramaturgia. Por un lado, los instrumentos no convencionales que utilizan estos artistas, consiguiendo sonidos similares a los ya conocidos pero con propias singularidades. Por otro lado, la convergencia que, espontáneamente, logran llevar a cabo mediante cortinas de enrrollar. Y acá me detengo ya que es lo que más me atrapó a lo largo de la función.

Podría tratarse de una empresa capitalista que se especializa en dicho producto -fabricado en serie-, de distintos tamaños y para un mismo uso. El desafío de los operarios vendría a ser buscarle la vuelta a su actividad rutinaria como para que no aborrezcan al mundo. Sus cuerpos cansados, hostiles y desesperanzados; encuentran la manera de crear un submundo en el que reina la fantasía, el deseo, la sensualidad y las notas musicales. Sus cuerpos que no solo sirven para agrupar objetos sino para vincularse entre ellos, rítmica y coreográficamente, pensando en cómo llegar a no aburrirse jamás.

Movimiento identificado, soslayado, integrado y amalgamado. No existe un baile que sea correcto o incorreto. Cada danza les permite accionar de una forma, como si se tratara de un pensamiento o teoría o enunciado. No hay algo definido. La búsqueda es lo que los une y aquello que les permite convivir armoniosamente.

No existe un conflicto que los distancie o desuna. Cada uno de estos seres es mágico, ya que aporta su conocimiento, su sentimiento y esa alegría tan inocente como la infancia.

Jugar a ser quienes pretenden, arrastrarse por un piso, dejarse arrastrar por un espacio físico sin que por ello se sientan usados o enajenados. Jugar como mecanismo de superación y de trazar un camino paralelo al que les toca vivir.

Podrían no tener cortinas y las lecturas serían otras, aunque no opuestas a las que realizo en este momento.

Carlos Matus escribió sobre la teoría del juego social, y de ella se desprende que los individuos son en realidad actores que interactúan de manera creativa y conflictiva. No me detendré a analizar a este interesante autor pero sí a relacionar este punto específico.

Muchas veces se estigmatizan palabras como política y gobierno, endureciéndolas y expulsándolas de nuestras vidas por considerárlas contaminantes. Una institución o persona conforma al actor social y, lo más interesante, es que para que exista un juego social, los integrantes tienen que ser independientes. Esta independencia puede observarse en “Entre”, mientras que el título integra a los participantes, invita a la reflexión y a armar un propio tablero de ajedrez en que no solo los desplazamientos son importantes sino la coordinación.

La audioperceptiva integra y revitaliza a quienes parecían extinguirse. Es la música el motor disparador, aquel que une las piezas que engranan perfectamente. Y no me refiero a la perfección determinada socialmente sino a la que cada uno considere como tal. Así como podría esbozarse la belleza según ciertos parámetros, “Entre” es una inteligente propuesta que, libre de todo prejuicio, se anima a recorrer espacios -sin tener que explicar demasiado con palabras lo que sí pretenden con las distintas expresiones-.

Entre ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Cuán creativo puede ser un niño?

Locas canciones7

María Elena Walsh, fue y será la autora para niños más importante. Desde el contenido de sus canciones hasta su intentiva, la posicionaron en el lugar que se merecía. Habiendo tenido que exiliarse del país, durante una de las dictaduras militares, su originalidad y valentía le dieron el don de propagar su voz por todo el mundo; depositando su ideología una y otra vez.

Muchas de sus canciones se continúan escuchando en diferentes espacios -públicos y privados-, analizando cada letra y apropiándose el argumento.

María Elena es nuestra y basta con oír un verso para recordar el título de la poesía o poema, para desear que continúe por siempre la melodía.

«Locas canciones» es un musical (escrito y dirigido por Hector Presa) que transita por algunos de los trabajos más interesantes de la autora argentina, otorgándole el plus de cuestionar varios de los aspectos concernientes a éstos.

Una reunión con María Elena les permite a tres niños descubrir un nuevo mundo en el que predomina la creatividad personal, sin fronteras ni lineamientos que determinen lo que está bien o mal. Mientras exista una aproximación a la rima, pueden inventar lo primero que se les cruce por la cabeza.

(…) Contemos un cuento, uno, dos, y tres, que acabe al principio y empiece después (…). Este verso que pertenece a Canción de títeres fue difundida, al igual que Manuelita, en el año 1962. Durante plena dictadura militar, Walsh supo, cautelosamente, escribir mensajes entre líneas para que la voz del pueblo jamás sea silenciada. Títeres los muñecos que transmiten palabras de otros, gobiernos de facto que pretendían, con la fuerza, desfigurar al país. Buscando y deseando que todo termine de una vez para reescribir la historia soñada por la mayoría.

(…) Me dijeron que en el Reino del Revés nadie baila con los pies, que un ladrón es vigilante y otro es juez y que dos y dos son tres (…).

Sin duda que Canción de tomar el té es una de las más celebradas y aplaudidas por los pequeños ya que dentro de la misma ellos, también, pueden recrear ese contexto y jugar con sus amigos. Además, son varias las películas infantiles que tienen personajes a vajilla de la cocina entre sus predilectos, lo cual permite que la identificación y el simbolismo trasciendan espontáneamente.

Haciendo una lectura más adulta, las costumbres inglesas podrían estar siendo juzgadas por María Elena, al igual que ciertas ridiculeces que son tildadas así con ejemplos durante la canción. Lo que está bien y lo que está mal. La ironía como primer recurso para demostrar qué innecesario resulta copiar a otras culturas en lugar de evolucionar con la propia.

Entre coreografías entretenidas, un vestuario muy colorido al igual que vistoso y nuevas versiones -sobre los clásicos de la autora- surge una pieza teatral magnífica que permite a los espectadores disfrutar del aire fresco del jardín en el Teatro Larreta. La mirada de un niño se cruza con la de un grande para imaginar universos similares, opuestos o paralelos. De lo único que podemos estar seguros todos los admiradores de María Elena Walsh es que su gran capacidad para crear le dieron la oportunidad de vivir en un mundo diferente, por momentos, al real que se debatía entre uniformados e insensatos, entre perseguidores de un sillón y provocadores. Gracias a ella todos pudimos ser más felices y transmitir, siempre, un lindo mensaje.

Estos personajes de la obra musical intentan no preguntar demasiado, sin conformarse por ello, e inventar respuestas propias.

¿Quién dijo que acaso un adulto tenga la razón?

La verdad está en cada corazón que late y resuena en busca de certezas, las cuales -se evidencia- no existen; son inventos para los más dubitativos que no pueden seguir respirando si se les quita el manual de rigidez social.

Locas canciones merece un aplauso tras otro. No sólo por la temática central sino por enseñar sin limitar, sin condicionar e invitando al auto-aprendizaje.

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Mariela Verónica Gagliardi

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Las estrellas celosas los mirarán pasar

La novia de Gardel10

(…) Me falta algo y ese algo sos vos, queridita Isabel. Pero no importa: pronto llegaré y será para no separarme más (…).

Solo un enamorado puede dar su corazón, extrañar, anhelar estar junto a ella y prometerle un futuro. Quién podría afirmar que si no hubiera existido el accidente sus vidas permanecerían juntas. Todo es tan incierto, incluso hasta su fecha de nacimiento, cada una de sus amantes y cuál era su verdad. No la que los medios transmitían sino la suya, aquella que le brotaba desde lo más profundo de su ser y que solamente él podría esclarecer.

Un corazón puede ser muy grande o muy pequeño. Puede alojar a un solo amor o a varios a la vez.

Carlos Romualdo Gardés, más conocido como Carlos Gardel y apodado el Zorzal o el morocho del Abasto; eligió la segunda opción. En realidad, los artistas, solían tener amoríos por doquier sin por ello dejar de amar a una en especial.

“La novia de Gardel” (escrita por Ana María Cores, Marisé Monteiro y Pablo Mascareño; dirigida por Valeria Ambrosio) retrata a una italiana que migró a Buenos Aires y, allí, conoció a su cantor, aquel que la embelesó por completo.

Con una escenografía muy bonita, proyecciones audiovisuales y detalles ornamentales; la historia avanza y retroce como lo precise.

Si bien el musical muestra a la joven (Ana María Cores) como una muchacha sumisa e idealista, existen rumores que cuentan otras versiones totalmente diferentes.

De cualquier modo, esta puesta en escena tiene como propósito homenajear a Gardel -quien murió hace ochenta años-, haciendo sonar aquellos tangos más conocidos, popularmente hablando, y que le valieron la fama. Algunos de ellos son: «El día que me quieras», «El corso», «Volver», «Milonga sentimental» y «La canción de Buenos Aires».

Más allá del dúo vocal, considero que es digna de destacar la elección de canciones que, en conjunto, se encargan de narrar el romanticismo de Carlos Gardel, sus viajes, cada gira, la fama, la desolación y el desarraigo constante que sufría. De esta manera existen dos posibilidades al interpretar la obra: una sonora y, la otra, dialogada. Creo que si se quitaran las conversaciones, el sentido de la historia se comprendería a la perfección; pero, de eliminarse las canciones ya la esencia de Gardel moriría junto a él.

Con respecto a la relación entre él y su amada, ella se llamaba Isabel del Valle. La diferencia de edad era notoria entre ambos ya que con tan solo catorce años se había enamorado del codiciado tanguero quien la doblaba en edad. Este aspecto no se ve reflejado en la obra ya que ocurre lo opuesto: ella es más grande que él.

Como una pieza de baile perfecta, comienza y termina con la misma escena, aquella que sacudió y sacudirá durante la función a todos -tan desgarradora como fugaz-.

La juventud lo marcó, lo proveyó de tanto entusiasmo que le permitió soñar y avanzar. Habiendo sorteado todo tipo de obstáculos, se encaminó a cuanta gira se le presentó, siéndole fiel a su corazón aunque no a su biología.

Su destino lo enfrentó, dejando atónita a su principal mujer, con quien deseaba casarse algún día.

La voz de Gardel (interpretada por Mariano Depiaggi), su voz con esa tonalidad casi imposible de imitar no puede vibrarse en escena y es que las copias no sirven de mucho. Mariano logra capturar su imagen, modismos y esa frescura que lo hizo brillar por siempre. Esto es más interesante que encontrar a un cuasi Zorzal.

Ese zorzalito a quien Isabel hablaba día y noche, a quien le cuestionaba, junto a quien lloraba y de quien aprendía a cantar los más bellos versos.

El Teatro Regio le permitió a la historia del tango, vivenciar momentos de la intimidad de esta pareja. No interesa qué fue verdad y qué mentira. No nos corresponde juzgar si se trató de amor por conveniencia, si fue una pantalla o si realmente se amaban con locura.

Mientras Isabel cose y plancha, los años 30’ parecen establecerse en escena, desde la vestimenta hasta el léxico utilizado. Desde los movimientos de sus cuerpos hasta las palabras esbozadas por sus bocas.

Volver es lo que no pudo y quizás fue lo único que salvó a su mujer del escándalo público, de las conjeturas, de las charlas sobre infidelidad. Tal vez, las palabras y los versos fueron el romance idílico entre ellos. Cada carta y documento podrán hablar a favor o en contra de ella, ensalzando siempre la figura de uno de los más grandes y venerados del reino arrabalero.

La novia de Gardel ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Un Festival Constante

Festival Constante90

Actualmente, existen muchas movidas culturales de diferente índole, para distintos públicos y que apuntan a un mismo propósito: enriquecernos artísticamente.

En estos tiempos en que todo es fugaz, repentino, en que los conocimientos son considerados uno de los valores más preciados, ya no alcanza con un capital obtenido ni con lo aprendido en una institución. El lenguaje callejero, el saber de las clases populares nos dotan de nuevos aprendizajes, nos revelan otros misterios y es acá cuando cualquier teoría planteada, se disuelve instantáneamente.

Si bien sigue existiendo discriminación por parte de algunos sectores sociales, la verdad es que la diversidad de propuestas permiten una unión que solo consigue erigirse como tal gracias al arte. El arte es el motor para que ricos y pobres podamos mezclarnos, para que lleguemos a acuerdos, para que dialoguemos sin sentir asco y para que intercambiemos experiencias.

Hay cosas que no se aprenden en la universidad ni en la escuela, sino saliendo a la calle, hablando con quienes deambulan por allí y si bien no estoy de acuerdo con la palabra inclusión; creo que es necesario que todos abramos cada vez más la mente y el corazón para darle el lugar a quien está fuera de esta sociedad que no solo es atravesada por la inseguridad sino por ideales y principios que se suponían perdidos.

Para bailar no hace falta tener dinero, basta con dejarnos llevar por melodías y no sentir que nadie es superior ni inferior. Nuestro cuerpo, como totalidad debe aunar todos los sentidos para darle pie a la cadencia, al movimiento, a la interpretación y a la oportunidad de juntarnos.

Antes era la danza clásica la considerada única danza, pero actualmente pueden mencionarse muchísimos estilos entre los cuales podemos retornar a esos orígenes que conformaban simplemente una ronda para bailar. Ya no existe tanta fragmentación entre lo que es y no es. Ahora, las sensaciones se apoderan de nuestra visual y nos dejamos llevar como si estuviéramos transitando por un mundo más elevado.

Ahora, los espectáculos artísticos no son todos para espectadores Festival Constante6pasivos sino que nos involucran, nos hablan o nos callan. Nos dan herramientas para que pasemos un momento único e irrepetible. Ahora, a diferencia de antes, los espectadores somos quienes marcamos las diferencias y depende de nosotros lo que nos llevemos, lo que transitemos, el valor con el que ingresemos y la apertura con la que permanezcamos.

El Teatro El Cubo, es un espacio ubicado en uno de los polos culturales más fuertes de la Ciudad de Buenos Aires que se caracteriza por un gran movimiento juvenil que renueva, mes a mes, las propuestas culturales permitiendo que nos involucremos con lo que desarrollan.

Esta vez le toca el turno a varios elencos de teatro, danza, arte plástico y música; para demostrar cómo la unión hace la fuerza. Cómo las energías en conjunto crean una contracultura.

Un Festival Constante (Creado y dirigido por Jesús Guiraldi) es eso y mucho mas. Es una muestra de cambio, de orgullo, de placer, de dos espacios simultáneos (interno y externo) que nos permiten elegir que presenciar, una libertad para ingresar a la sala o salir al exterior, una energía que fluye y se contagia.

Durante una tarde bastante calurosa, la adrenalina se vio, se sintió, estuvo, permaneció y consiguió ofrecer fragmentos de espectáculos muy buenos como: Los Nixis (de Alejandra Rubio), La Generala (de Damián Malvacio), Proyecto Event (de Mauro Cacciatore), La Comisión y Dime con quién andas (de Víctor Campillay). Sumado a estas piezas culturales, tres DJ y un VJ se lucieron a lo largo de las horas, decorando el patio de El Cubo y acompañando a las performances de danzas que tuvieron lugar en el escenario al aire libre.

En cuanto a las puestas en escena dentro del teatro, sus excelencias, esplendor y movimientos consiguieron darnos un valor supremo. Qué importante es que exista variedad para que la danza convencional sea venerada pero también la contemporánea consiga su espacio. Diferentes grupos desfilaron por las tablas, montando experiencias diferentes, sin prestar demasiada atención a la perfección de sus pies, a las caídas, a los movimientos sino centrándose en que sus cuerpos se desplacen y se abran al universo. También, la perfección tradicional nos deleitó.

Sin lugar a dudas, Los Nixis con sus canciones consiguieron captar a un gran público infantil para su próxima temporada y todo lo vivido en el Festival pudo concebirse en la idea de unidad. Unidad de lenguajes diferentes que evocan ansias por hacer lo que se ama y nada más.

Con respecto a una de las finalidades de esta producción, un porcentaje del dinero recaudado durante esta jornada será destinado a la ONG El hormiguero para que puedan construir una radio comunitaria en Villa Fátima.

Para seguir mencionando lo que implica introducirse en este tipo Festival Constante60de proyectos, el Director de El Cubo, Jorge Vidoletti, estuvo charlando con Sabor A Teatro y sus palabras parecieron transformarse en más energía y esperanza por avanzar hacia objetivos artísticos.

El mundo del arte y el mundo económico cada vez se juntan más. Desde la postmodernidad hasta ahora, ya no se piensa al arte fuera del mundo económico. Y, además, el mundo económico se está apropiando del mundo del arte y le está dando valor. Basta con que veas las subastas que hay en Estados Unidos de los millones y millones de dólares que cuestan cosas que pareciera que son para guardar en una botica de antigüedades. Esto está pasando como un fenómeno en el mundo y no es fácilmente entendible. Lo que pasa es que, paralelamente, la psicología cultural, la antropología cultural, como la filosofía del arte, están descubriendo, popularizando la idea de que verdaderamente el arte es la posibilidad de la mente más evolucionada. El arte es el desarrollo del pensamiento más integral y más potente que hay. Quiero decir: el mejor científico debe ser un artista para ser el mejor científico.

A esta altura podemos decir que en cada familia hay un artista y si no está consagrado, está en proceso de serlo.

Por suerte ya no se desvaloriza tanto como antes.

Cuando yo era chico y decías: voy a ser artista. ¿Y qué más?

Y si querías ser músico tenías que ir al conservatorio. No había nada alternativo, era todo lo oficial.
Hoy veo técnicas hindúes… faltan las marcianas. En Buenos Aires, por ejemplo, cada día me encuentro con una nueva técnica de danza.

Es mágico lo que suelen hacer acá. Los espectáculos cuando van mechando la danza contemporánea con el teatro con lo musical… se logran ver puestas en escena que en otros lados no.

Desde el arte tinellesco hasta el arte más sagrado, el más hermético o el de más difícil difusión tiene un lugar en la sociedad. Y tiene un desarrollo humano que va en camino de crecimiento, de ampliación de la conciencia humana que hasta hace veinte años no teníamos en cuenta.

Hay público para todo y eso es lo lindo.

Y en ese sentido, el crisol de razas de Buenos Aires o la babel que es Buenos Aires es increíble. De todo el mundo yo recibo gente acá (de países europeos) y todos quedan maravillados y algunos se quedan a vivir porque no pueden creer que sea una fiesta continua.

Cada vez hay más gente de Europa que viene para acá y se queda.

En ese marco social e histórico en el que estamos, yo encuentro innumerables productos muy jóvenes que son de un valor artístico impresionante.

El arte es algo que se contagia.

Contagia felicidad.

De repente, un médico, no sé si le puede contagiar a su hijo las ganas de estudiar medicina.

El 80% de las familias somos disfuncionales.

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Es que por suerte la mayoría somos disfuncionales, para tener esa locura -bien concebida-, esa búsqueda, esa cosa más “anormal”.

La pasión pasa por ahí. El arte es pura pasión. No hay ningún músico, violinista, actor ni bailarín que a los doce años cuando decide serlo diga “yo con esto me voy a llenar de plata”.

Cómo hacemos para contener, organizar y hacer producir todo esto. No simplemente por el hecho de estudiar se es un artista. Verdaderamente artista es el que tiene una sensibilidad que hace que el público se conmueva.

El pull de arte viene a reunir a la sociedad civil, la sociedad económica, la sociedad clase media con todos estos artistas. Seleccionamos un proyecto, lo potenciamos, lo organizamos, lo dirigimos y lo coordinamos. Y cuando consideramos que está listo, es porque ya puede tener un rédito económico. Entonces, buscan a alguien de la sociedad civil que quiera invertir en arte.

Es una inversión.

Invertís y ves cómo va la cosa en cuestión de dos, tres años. Tiene todo un pronóstico de rentabilidad. Los márgenes de error van a ser muy pocos.

Además, en esta zona tan estratégica. El Abasto es uno de los focos artísticos más fuertes, mucho más que Palermo.

Tiene barrio, tiene tango.

Un adoquín.

Tiene una cosa fundacional. Gardel vivía acá en la esquina.

Tiene historia.

Y acá había cuchilleros y todo ese tipo de cosas que inspiraban a las letras del tango.

La realidad esta acá.

Los que hacían el tango eran todos estos forajidos. El símbolo es verdad, no casualidad.

Es un barrio no artificial, es lo que pasa.

¿Cómo fue el tema de las charlas previas y el ponerse de acuerdo para este primer festival con esta causa tan solidaria, para que puedan hacer la radio?

El pool de arte es la última novedad que estamos tratando de instalar para el 2015.

Yo cuando trabajo, trabajo todo en cinco minutos. Si no es en cinco minutos, no va a funcionar. Por una cuestión de empatía con la gente.

Tengo una amiga que es fotógrafa que le encanta sacar fotos de danza. Me dice un día: vamos a ver al teatro de Tolcachir Una constante. Me presentó a Jesús y lo invitó al Cubo, diciéndole que tenía unas ideas para comentarle. Así fue como le mandó a su asistente porque tenía programado un viaje a Sudáfrica. Al reunirse con ella, lograron darle más importancia a la parte de danza. Idearon fabricar una especie de colectivo para trasladar las funciones a las plazas conformando una unión entre La Constante y Cubo Manía; y con eso van a promocionar el pool de arte. Esto estaría preparado para febrero del próximo año.

Cuando aparece el tema de la plata todo se vuelve más mezquino, miserable y egoísta. La plata empieza a reemplazar a la potencia del deseo.

El dinero tiene que ser un resultado.

Lo mejor es trabajar en esta función, en esta empatía inicial que si eso fluye y esa potencia se desarrolla, la economía viene sola.

Y, como resultado de esta cadena de gratificaciones, el director del Festival Constante71festival, respondió unas breves preguntas antes de continuar corriendo de un extremo al otro, viendo qué necesita cada grupo, estando en todos los detalles y con una sonrisa dibujada en la cara de principio a fin.

Llegando casi al final de la jornada, me crucé con Jesús, quien ya estaba un poco más relajado como para brindarnos unas palabras.

¿Cómo surge el Festival Constante, cómo fue la organización?

Un Festival Constante surge por el hecho de generar un espacio con amigos de diferentes puntos de la danza, del arte, para juntarnos y despedir el año todos juntos. El fin es ese.

Vos venís, hace tiempo, desarrollando todo lo referido al movimiento corporal.

Yo soy bailarín, docente, coreógrafo. Tengo 26 años, hace veinte años que me enamoré de la danza. Este año fue un año muy particular, donde las oportunidades para mi grupo La Constante se han abierto y este espacio, justamente, es una de las oportunidades que se dieron.

Este es un encuentro para expresarse, para pasarla bien, para estar con amigos y, por sobre todas las cosas, para bailar.

Mariela Verónica Gagliardi

Fotos del Festival Constante

 

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Si no puedes con tu enemigo

Manifonías

Mariano Cossa interpreta a un músico concertista que intentará tocar unas piezas clásicas, las cuales serán, recurrentemente, interrumpidas por unos simpáticos títeres de varilla.

Este espectáculo infantil se presentó dentro del Festival de títeres para adultos y, el público, se apasionó con las melodías en tempo di allegro.

Mientras los pelos revoltosos del músico se despeinaban, más de la cuenta, por el momento tenso que atravesaba, sus nuevos amiguitos lo invitaban a formar parte de una entretenida misión.

Realmente, es interesante “Manifonías” (de la Compañía Buenos Aires Títeres, dirigida por Néstor Caniglia) para melómanos y para personas que no tienen demasiado vínculo con la música clásica, convirtiéndose durante una hora en fieles conocedores de la temática.

Si bien ya había visto la obra en el verano, noté algunas diferencias entre ambas funciones. Notablemente, la primera vez los niños eran mayoría y, en esta ocasión, los adultos invadieron -lógicamente- la sala del Celcit.

Con respecto al intérprete humano, es muy gracioso, motivador y empático su personaje; logrando interesar a los espectadores y elaborando diferentes expresiones en su rostro y cuerpo que provocaban risas constantes.

Por el lado de los títeres, tanto Sandra Antman como Mario Luis Marino, desarrollaron una estupenda performance con dichos objetos que se paseaban por delante y detrás del pobre músico.

Una vez que lograron enloquecerlo y sacarlo de las casillas, se unieron y lanzaron a la aventura. De ahí en más, ambas partes se necesitaron para resolver la misión que no tendría sentido develar.

Manifonías1

El escenario -recreado bien al estilo de teatro tradicional con telones- tendrá al artista que, entre partitura y partitura, le irán ocurriendo diferentes peripecias -como ver convertidas éstas en un barco de papel-. Todos las secuencias tendrán su encanto e intervención por parte de los adorables títeres, los que simbolizarán a las almas infantes.

Un muñequito amarillo se desplazará, en primera instancia, por lo bajo, intentando pasar algo desapercibido, para luego irrumpir durante el concierto.

Llevará consigo una pequeña escalera. Aparecerá y desaparecerá tantas veces que nos descostillará de la risa por cada movimiento.

Algo a tener en cuenta y resaltar es que la obra no se vale de la palabra, utilizando gestos, sonidos y la música en vivo tocada con una guitarra acústica.

Nunca fue tan divertido pescar ya que no se trataba de peces sino de objetos impensados por el público, un público que por una noche se dio el gusto de reír como criatura y disfrutar.

Esta obra demuestra cómo es mucho más lindo nutrirse del “otro” antes que dejarlo de lado o pelear por destruirlo.

Manifonías ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Breves historias musicales

Muy pronto la nota!!

 

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Mariela Verónica Gagliardi

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Las obras maestras de la música: Adiós nonino, El mar

Martes 13: Adiós Nonino, de Astor Piazzolla. Una obra que habla como pocas de Buenos Aires y que fue escrita a solas, en Nueva York, en 1959, cuando Piazzolla se enteró de la muerte de su padre. Una obra que incluye a otra, “Nonino”, compuesta en 1954 en París, también lejos de su ciudad, y que fue a su vez incluida en muchas más: sucesivas versiones, con quinteto – con introducción de piano y sin ella -, con conjunto de bandoneones, teclado, bajo eléctrico y batería; para noneto o para su grupo jazz rock de mediados de los ’70; y también en otros temas “Verano porteño” y “Balada para un loco”

Martes 27: El mar, de Debussy – y otros mares – El mar como metáfora de movimiento. Las “olas” en la música. Mares calmos – y prósperos viajes – Mares tempestuosos. Mendelssohn. Sibelius. Tchaikovsky. Takemitsu. Y, también, barcos que zarparán el día siguiente, cantos de balleneros y músicas para marineros en tierra.

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Radio CMQ les da la bienvenida…

Al romanticismo, a la pasión, al dolor desgarrador, a la poesía… al amor.

Cuando me invitaron a ver esta obra no sabía muy bien por dónde iría la cuestión. Podía ser una comedia musical, un recital un poco aburrido o algo bizarro. No sé si les pasa, pero por lo general, no me gusta leer mucha información antes de ir a ver una obra al teatro ya que después me veo condicionada por la famosa sinopsis.

Con una ambientación llena de fragancia a nostalgia y a enamoramiento, Dr. Bolero y sus locuaces – Lenguaje universal del corazón, nos invitan a pasar a su living. Allí conocemos a los músicos: Roberto «Tito» Amaro (Hernán Pérez), Ramón «René» Rodríguez (Ruy Alonso) y Frank «el Sinsonte» Jiménez Jr. (Paulo Ruiz), quienes muy gratamente nos enseñan sus compaces y ritmos. Por otro lado, Consuelo Pareja (Laura De Andreis) – la mujer que tiene locos a todos los hombres con su presencia y voz – y Benny, quien más sabe de este género, desde su historia hasta sus melodías; van haciendo un recorrido muy interesante, desde la década del 20 hasta la del 60.

Como una emisión radial, al igual que ocurría muchos años atrás, Benny, vestido con traje y lookeado como los presentadores de aquella época, nos deleita con varias canciones conocidas y, también, fragmentos de otros íconos de este estilo cubano. A su vez que Consuelo, va intercalando otros temas con su partenaire. Ellos, se relacionan a través del amor, de su significado, pero todo lo que él siente por ella, parece no ser correspondido.

Sucede que Consuelo Parejas, está en su máximo punto de esplendor y talento, entonces desea, evidentemente, abocarse a su profesión. Por otro lado, él, intenta demostrarle su sabiduría, pero de nada sirve. Por momentos, parecen conectarse, pero luego, la distancia los vuelve a separar.

Mientras tanto, «el living del amor», sigue vibrando con sus notas y los músicos, felices de estar allí, también intentan ganarse aunque sea una mirada de la intérprete. Ella con su vestido rojo y tacos altos en color negro, pisa firme y no duda en ningún momento que lo suyo es el escenario.

Algunas de las canciones, y fragmentos, que escuchamos fueron: «Estás en mi corazón» (Ernesto Lecouna), «Inolvidable» (Bebo Valdés), «Veinte años» (Guillermina Aramburu), «Noche de ronda» (Agustín Lara), «Somos» (Mario Clavel), «Mía» (Armando Manzanero), «La última noche» (Bobby Collazo), «Esta tarde vi llover» (Armando Manzanero).

El bolero gira en torno al corazón (cardiocentrismo). Si escuchamos «Piel canela» (Bobby Cappó), «Mucho corazón» (Ema Elena Valdelamar); podremos darnos cuenta, a los segundos de comenzada la pista, de qué se trata. Igualmente, todos los boleros se orientan a cuestiones de sentimentales, sea positiva o negativamente.

En el caso de «Tú me acostumbraste» (Frank Domínguez) y «Contigo a la distancia» (César Portillo de la Luz), notamos cómo surgen los reproches y el resentimiento.

Hay para todos los gustos y de todos los sabores. Depende del estado de ánimo, de la situación sentimental, del humor, de la vida misma. Lo que no se puede negar es que es maravilloso sentir el cariño de un hombre o una mujer al decir su amor en una canción. Aunque, ¿saben que me sorprendió de la palabra bolero? Su significado. La primera acepción que aparece en el diccionario está vinculada a la mentira. ¿Será que para conquistar o adular a alguien hay que «chamuyar»?

Podríamos decir que esta puesta en escena es una clase abierta, en la cual el que va sin ningún tipo de conocimiento, se lleva una carpeta llena de información y sabiduría. Claro que, al menos en la función que estuve presente, el público era un fiel conocedor de boleros, hasta el punto de conocer a la perfección cada letra.

Al lado mío tenía a un matrimonio de unos 60 años de edad y fue maravilloso notar como él la miraba de reojo, le susurraba un tema al oído y, ella, quieta en su butaca, recibía tan cálida sorpresa.

No a todo el mundo le gustan los boleros. Quizás porque se guían por un Luis Miguel como referente contemporáneo pero les aseguro que, si indagan un poquito más, van a empalagarse un rato con las canciones melódicas.

Lo interesante fue ver cómo el presentador hilaba cada subtema con determinadas canciones, lo cual hizo muy llevadera la audición. Por ejemplo, en un momento hizo una descripción de los tres reinos de la naturaleza: el mineral, el vegetal y el animal. Pueden preguntarse qué tiene que ver esto con el amor. Y les respondo, que ¡todo!

En el reino mineral encontramos a las joyas como el oro y las piedras preciosas, que son despreciadas por el bolero. En el reino vegetal encontramos a las flores, que representan uno de los regalos más típicos y hermosos en el mundo del amor. Y, por último, en el reino animal tenemos a los pájaros, aves y palomas; muy relacionadas con los mensajes románticos.

Al terminar la función, de aproximadamente una hora y medio, todos quisimos un Bis. Benny nos dijo que con gusto lo harían, pero que venía otra obra a continuación. La única expresión que me sale es ¡qué lástima!

Todos teníamos ganas de más. ¿Cómo decir adiós? Claro, nosotros no nos teníamos que despedir, sino los artistas. Por suerte, sabemos que la próxima audición en vivo es el próximo viernes a las 21 hs en Taller del Ángel.

Lo bello siempre dura poco…

Mariela Verónica Gagliardi

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Te quiero y te aporreo

Si al entrar a tu casa tu esposa te reprocha que llegaste tarde. Si, vos mujer, al cocinarle te critica la comida que con tanto amor le hiciste. Si cuando empiezan a discutir, salten los reproches, los trapitos al sol y siguen y siguen y siguen, sin poder frenar la mala onda.

Si todos los días son un infierno pero, a pesar de ello, los disfrutás porque sos masoquista; tenés que ser parte de «Cotidiano», la obra de Martín Salazar, que se presenta los sábados a las 23 hs en el Centro Cultural Konex (Sarmiento 3131). Laura Silva, Martín Salazar, Agustina Ruiz Barrea y Esteban Ruiz Barrea, van creando distintas situaciones de la vida misma, sin importarles el qué dirán. El público se convierte en espectador de cada momento de la intimidad de estos personajes que no hacen más que intentar salir adelante, en sus parejas o matrimonios.

¿Lograrán aprender de sus errores y de los ajenos, como para no volver a repetirlos?

El ser humano es el único ser que tropieza con la misma piedra más de una vez… así que no debería sorprendernos que jornada tras jornada una pareja discuta sobre los mismos temas, encarándolos de la misma manera y sientiendo exactamente lo mismo.

«Cotidiano», no intenta sorprendernos con cambios de vestuarios ni de escenografía.

El talento está exclusivamente en sus cuatro actores, quienes de forma burlesca y cómica nos presentan diversos diálogos y monólogos de la vida justamente cotidiana. Es una obra que demuestra que no existen matrimonios con problemas especiales sino que son diversos factores conflictivos los que se apoderan de ellos.

Los cuatro artistas, van rotando en sus personajes y, de esa manera, protagonizan muchos sketchs familiares.

Quien conozca a Martín Salazar («Macocos»), sabrá lo que es posible reírse descostillándose, provocando dolor en las mandíbulas, cosquillas en la panza y ansias de seguir viéndolo. Él representa a El Gracioso de Saavedra – el tipo hombre que no escucha a su mujer y que solo vive para él mismo.

Agustina Ruiz Barrea es La Diva de Parque Patricios, despliega sus dotes dramaturgos en conjunto con el canto y también logra perfectamente, hacernos sentir lo que lleva en sus entrañas una ama de casa, desvalorizada, reclutada en cuatro paredes, con una vida rutinaria, un esposo que ni la observa y un hijo que no rinde como quisera en el colegio.

Laura Silva es La Flor de Ortúzar, que hace de mujer de Martín, y también surgen provocaciones y resentimientos entre ellos.

Por otro lado, Esteban Ruiz Barrea con su rol de El Juglar de Almagro, acompaña con su guitarra y repertorio de Chico Buarque, cada una de las escenas construidas por los actores. Pero no es un músico pasivo, sino que interactúa con ellos, además de musicalmente.

De esta manera, una historia de amor que puede ser recorrida como de terror (humorísticamente hablando), nos deleita con cada gesto, con cada canto y con cada problema de los personajes.

¿Tu vida es perfecta? ¿Tu matrimonio es color de rosa? ¿Nunca te quejás ni reprochás nada?

Si es así, no te recomiendo la obra. Si, por el contrario, sos una persona que transita por distintos cambios de humor, te invito a que el próximo sábado a las 23 hs, reserves tu butaca.

¿Querés invitar a otras parejas, a almas solitarias o a cualquiera que desee pasar un buen momento en un lugar excelente y super cómodo?

Apuráte que la sala se llena… ¡de risas y de gente!

Producción ejecutiva: Luciana Vainer
Vestuario: Cuando las Papas Queman
Iluminación: Eli Sirlin
Escenografía: Marcelo Valiente
Prensa: Ayni Comunicación
Dramaturgia: Martín Salazar
Dirección: Julián Howard

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Un viaje por el Jazz

¿Te animás a sacar tu pasaje y disfrutar de la música?

Si sos amante de este género, no vas a poder resistirte a subirte a este avión, donde recorrerás distintos países, de la mano de «Jazz around the world». Mabel Minuchín (Voz) y Pablo Porcelli (Saxo y Dirección musical), serán nuestros guías.

Un grupo de músicos nos acompañarán durante todo el recorrido: Sergio Pilipec (Piano), Chelo Rodríguez (Bajo) y Claudio Eidler (Batería).

La aventura comienza con dos clásicos de la década del 30: «All of me» (Gerald Marks – Seymour Simons, 1931) y «I got rhythm»  (George Gershwim, con letra de su hermano Ira Gershwin, 1930).

Luego, ingresamos en los años dorados del Jazz con «Makin whoopee» (Eddie Cantor, 1928), para adentrarnos en el clima más tropical de Brasil con la Bossa Nova «Desafinado» (Antonio Carlos Jobim – Newton Mendonça, 1963) y «Blue bossa»  (Kenny Dorham).

Y el itinerario se pone más romántico al escuchar «Quizás, quizás, quizás» (Osvaldo Farrés, 1947) y el ritmo empieza a subir con el tema de la película Bailamos «Sway» (Dean Martin, 1954).

Lo interesante de esta banda es que el repertorio elegido, sea o no del género de jazz, es adaptado – con los arreglos correspondientes – para que suene como tal. De esa manera, los músicos logran salir un poco del esquema tan estricto, y elegir a su gusto todo el abanico de temas que gustan de hacer en el escenario.

Pero querida tripulación, continuemos la travesía… llegamos a España con «Granada» (Agustín Lara, 1932), una versión con letra en castellano e inglés con mucha garra. Y después de esa bella versión, nos espera Francia con un instrumental llamado «Sous le ciel du Paris» (Compositor Jean Dréjac y música de Hubert Giraud).

¿Se están entusiasmando? Próxima parada: Liverpool, tierra de The Beatles. Aquí nos espera «Something». Al finalizar la tan famosa canción nos vamos a Italia de la mano de «Tu vuo fa l´americano»(Renato Carosone, con letra de Nicola Salerno, 1956).

Y, nos detenemos en Buenos Aires, la ciudad arrabalera, para escuchar dos temas llenos de melancolía y pasión: «Libertango» (Astor Piazzolla, 1974) y «Nostalgias» (Compositor Juan Carlos Cobián y letra de Enrique Cadícamo, 1936). Pero no se pongan tristes que ya estamos por ingresar a Nueva York con «Cabaret». Sí el tema de la película.

Pero la cantante les pregunta a sus músicos y luego a nosotros: ¿qué es lo más importante del mundo? «W.o.m.a.n.» y «L.ov.e.».

El tour está llegando a su fin, pero necesitamos una yapa. Y nos regalan «Lady is a tramp».

De esta manera, nos invitan a que volvamos el 15 de septiembre. El avión saldrá, nuevamente, de Velma Café a las 21 hs. El pasaje cuesta $80. ¿Te lo vas a perder?

Mariela Verónica Gagliardi