*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘Mariela Verónica Gagliardi’

Minientrada

El deseo de ser

Tu madre no sabe1

Ficha Tu madre no sabeTu madre no sabe, es una tragicomedia con muchos tintes de comedia negra (escrita y dirigida por Gastón Cerana). Al tratarse de este género humorístico se supone que el público reirá incansablemente de las desgracias sufridas por los personajes de la historia. Pero no es así. Existen muchísimos momentos para el goce y la risa, aunque el dramaturgo indaga por las profundidades más reveladoras en la vida de un ser humano. Aquello que se supone no es correcto, sino todo lo contrario.

Un elenco de lujo (Luis Contreras, Dalia Elnecavé, Anita Gutiérrez, Martín Lavini y Teresa Murías) compone esta obra y hace posible que talento y placer vayan unidos de la mano. Se trata de la segunda obra que presenta el teatro Border y continúa dejando boquiabiertos a los espectadores que se acercan a la sala sustentable para conocerla.

Imposible no destacar la excelencia de Anita Gutiérrez que irradia luz cada vez que interviene en la presente propuesta, demostrando su pasión por el teatro y la actuación.

Con respecto al argumento de la pieza artística, existen algunas cuestiones intrincadas que datan de la realidad real: el vínculo entre una niñera y su víctima. Una madre presente pero ausente que no consigue hacerse cargo de su propio hijo. Y es así es como una criatura es citada a través de sonidos de llantos y congoja para darle notoriedad en el relato. Un pequeño que no se ve en persona pero que, sin embargo, sirve de protagonista y es a través de él que gira la historia.

Chusmeríos de barrio, palabras puestas en boca de la persona “equivocada”, la información que viaja como a través de un teléfono no descompuesto y los hechos que se van reconstruyendo a medida que avanzan los diálogos.

A su vez, cabe destacar el gran dinamismo que se lleva a cabo durante toda la obra, el modo de narrar que permite conocer cada detalle de la acción y su correspondiente relato paralelo, un gran aporte cineasta que permite retroceder y avanzar activamente sin proyección de película fílmica y unos personajes que están perfectamente compuestos para que todo lo establecido corporalmente y con palabras sea realmente creíble y provoque el efecto deseado por su director.

Existe un gran trabajo de creación e interpretación que deja lucir a todos los actores en cada escena, dando lugar a varias sensaciones que permiten replantearnos por qué es tan común y notorio juzgar a quien se supone comete un error (sea este voluntario o no) sin realizar un mea culpa que muestre alguna señal de evolución personal y de sabiduría.

Lo conmovedor aparece en la presente historia y consigue significar más de lo que se supone a simple vista. Una hija que es deslucida públicamente y que puede plasmar incluso algo de sensibilidad por su madre a quien resguarda de toda crítica despectiva.

Más allá del grato momento que se siente durante la función, es posible analizar factores sociales que puestos de una manera u otra pueden convertir la dramaturgia en dos: por un lado puede vislumbrarse cómo los “defectos” son exaltados para conseguir fines humorísticos; pero, también, existe un relato simultáneo en el que se puede observar el significado de cada uno de esos “defectos”. Si bien no hay demasiado tiempo para evaluar instantáneamente y a lo largo de las escenas, sí quedan plasmadas en como fotografías todas aquellas acciones que Cerana quiso realzar por diversas cuestiones. Y, se vuelve todo mucho más interesante y llamativo cuando se descubre que cada personaje (por sí solo) también es una historia diferente en sí misma.

Entonces, un drogadicto puede ser gracioso por el puesto que ocupa y una mujer desequilibrada puede ser vista con ojos lacrimosos o victimaria de su propia vida. El desfile de interpretaciones cobra vigor de una u otra manera, según los ojos de cada espectador y de lo que quiera aportarse en la argumentación.

Tu madre no sabe es un pedido de justicia para los niños que, muchas veces, son tratados como objetos, a quienes no se comprende y a quienes se maltrata por diferentes motivos. A los secretos que se guardan en una familia, a quienes tienen el poder y la potestad de someter a los más indefensos y a burlarse de sus traumas en vez de ayudarlos.

Como una pieza que va íntimamente unida a la siguiente y se juntan entre sí por recursos originales (tanto escenográficos como lumínicos) para dar lugar lazos humanos que son manipulados por el más maniático.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Un juego donde solo triunfa el valiente

Taquicardia

Ficha TaquicardiaLa primera sala de teatro sustentable en Argentina estrenó su escenario con una obra titulada Taquicardia (con idea y dirección de Valeria Ambrosio).

Sin lugar a dudas que al tratarse de esta figura tan talentosa del mundo artístico, el éxito estará asegurado en todo sentido.

Así pudo sentirse la magia, esa vibración tan especial al hablar con una persona y otra del lugar y notar cómo las sonrisas se proyectaban hasta el momento en que se dio sala.

Un telón violeta dejaba traslucir unas lucecitas multicolores que nos remitían, indudablemente, a una época del año en que se arma y diseña todo en torno a la navidad.

¿Qué decir del momento preciso en que comenzó la función?

Una actriz, cantante y bailarina que con su excelencia consiguió reflejarse en cada uno de los corazones de quienes espectaban la obra. Una obra que no puede sintetizarse con breves relatos sino con los detalles que se merece aparezcan incluidos en dicho texto literario.

Cuando se ve pasión, el cuerpo se encarga de agradecerlo -como una una infinita adrenalina que plasma goce sin nerviosismo-. Así fue lo primero que sentí desde la primera fila del teatro. Una fila diseñada perfectamente, desde la que se puede observar todo el escenario con la comodidad que por lo general no se consigue en la mayoría de los espacios artísticos.

Flor Benítez es el nombre de la agraciada intérprete que representa a una mujer joven en busca de muchísimas cuestiones esenciales de la vida. Entonces puede notarse, a simple vista, cómo surge del interior de un piano de cola y empieza a mover, tan sutilmente, cada uno de los músculos hasta convertirse en quien desea ser.

Provoca, conmueve, alegra y emociona constantemente sin que se pueda dejar de prestar atención a tan magnífica historia. Una historia que parece ser tan real como el espectador suponga. Y de eso se trata este juego de ficción que está inmerso en la ficción, como un cubo dentro de otro que puede ser descubierto a medida que se desarma. A su vez, el músico que acompaña el relato (Matías Chapiro) no es un mero intérprete de melodías sino una pieza fundamental y activa a lo largo de Taquicardia.

Como un videojuego o un dibujo animado que pretende pasar de nivel hasta alcanzar la gloria, ese trofeo que convertirá al participante en el ganador. Un ganador empedernido y apasionado en atravesar desafíos y pruebas que lo hagan sentir vivo. Esta es una de las respuestas de la historia, una historia que no merece ser juzgada sino sentida, recorrida junto a su protagonista quien es la jugadora principal del juego de su vida. Al igual que una cajita de música pero sin la bailarina tradicional que viene incluida con la misma… porque dicha figura es ella misma -quien se traslada, salta, danza, corre, se asusta, cae, rebota, se esconde y aguarda a la propuesta del músico.

Un universo idiomático en que la mayor parte de las palabras se conjugan en cantos de diferentes estilos rítmicos que posibilitan comprender la lengua corporal que principalmente permite el entendimiento de toda la trama. Mientras tanto, el lírico, el pop, el melódico, entre otros; se apoderan de una historia sin igual que parte de un trágico invierno hasta el florecer de la primavera en que todo se transforma notablemente, en que el amor traspasa fronteras para que pueda encontrarse consigo misma. Con una mujer que deja sus tacones altos para lucir de cualquier forma y descubrir quién es en verdad, a quién llegan sus cantos, dónde está y a dónde pretende no volver jamás.

Componen esta alucinante propuesta unos videos íntimamente relacionados con las canciones y acontecer inmediatos, diversidad de instrumentos que expresan un mundo de sensaciones junto a una iluminación que hace posible sentir mayor o menor tensión.

El humor, siempre presente, acompaña la desgracia que logra convertirse en un apacible dinamismo corporal en que la artista encuentra el oasis perfecto para decir lo que quizás nunca pudo.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Amar en tiempos difíciles

Edipo y Yocasta17

Ficha Edipo y YocastaMejores tragedias que las griegas, no hay. Y qué mejor que escuchar una historia a cargo de excelentes voces que le otorgan al arte un sin fin de matices.

Edipo y Yocasta, un grito en la inmensidad (musical escrito y dirigido por Mariano Taccagni, basado en el mito de Edipo) nos introduce en un relato cargado de tensión que solo afloja en un pequeño momento de la obra. Con un elenco integrado por artistas muy conocidos del género musical, se disfruta a lo largo de la historia que utiliza la poesía como principal arma de deleite y el acompañamiento de una gran orquesta de músicos (dirigida por Gaby Goldman). Así es como podemos conmovernos y sentir cada situación interpretada por los actores en las tablas.

Si no fuésemos seres racionales e inmersos en una sociedad con tantos tabúes, dicha historia de Edipo no tendría fin ni sentido alguno. Pero, como el vínculo madre-hijo es algo muy fuerte, consigue trasladarse a todo tipo de generación e impactar de una manera tajante.

Freud podría realizar todo tipo de análisis al respecto pretendiendo explicar los traumas de una y otra parte. Aunque, la desgracia presente se da no por la voluntad de ambos sino por el desconocimiento de una información que -de haberse tenido- no se habría originado dicho caos y sufrimiento.

Una madre, la Reina de Tebas, que tiene que optar por perder a su hijo recién nacido o a su marido, el Rey Layo, y que, finalmente, entrega a su bebé para que su esposo permanezca a su lado. Y, tal vez, acá haya que realizar una pausa para comprender que si Yocasta hubiera priorizado la vida de su pequeño, jamás se habría enamorado de él en el futuro. Hijos que vinieron más adelante que no logran comprender si son sus nietos o parte de sí. Un amor que es más fuerte que todo lo que ambos pudieran sentir en la vida y que, sin embargo, no logran encauzar sanamente.

Un paso que avanzan y la desdicha que se apodera de sus lágrimas, de sus angustias y del dolor más profundo que tienen en el alma. Como unas arenas movedizas que no producen placer sino una desesperación enorme, eso es la esencia de la presente historia.

En cuanto a la música, Goldman consiguió fusionar distintos ritmos para que el relato y su devenir puedan desfilar por distintas sensaciones que oscilan entre el pop y el clásico, dando la oportunidad de respirar unos instantes y recobrar el aliento.

Mientras las predicciones cobran más fuerza que el raciocinio, lo peor está por venir y la vida humana se vuelve más significativa que su argumentación.

En cuanto a los protagonistas de la historia, tanto Marisol Otero como Gonzalo Almada proyectan sus dolores y pasiones con el talento que los caracteriza, al mismo tiempo que la dulzura y ductilidad de Marisol envuelve al musical en una historia de amor inigualable. Madre, esposa y amante, que no se explica por qué es tan inmenso su sentir.

También existen otros personajes que se destacan como el de la esfinge (interpretado por Judith Cabral) y el de Macaría (representado por Carla Liguori). El resto del elenco se luce con mucho esplendor y conforma una grata pieza artística, demostrando que siempre exista amor por lo que se hace será posible estar en un teatro tan conocido como el Apolo, con una platea colmada y un éxito rotundo.

Cabe resaltar que el ritmo del musical es más pausado, lo cual permite que disfrutemos de cada personaje, de la inmensidad de cada escena y de cada canción que conforma un paralelismo (complementario) junto a cada diálogo esbozado a nivel vocal y corporal. Solo así Edipo consigue ser aquel hombre que no siente despecho por su pasado y Yocasta sí asume cierta culpa por la ceguera que tuvo y que ni siquiera el más ciego, Tiresias (Rodolfo Valss) es impedido de observar con sus ojos la realidad presente y que se avecina. La participación de este último es el detalle que colma de alegría y euforia a los espectadores, quienes no se resisten en aplaudir incansablemente cuando finaliza la trama.

El papel de Layo lo interpretó, en esta función, Mariano Taccagni ya que Martín Repetto está recuperándose de salud.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

Con su alma desnuda, sola como vino al mundo

Ph: Christian Inglize

Ph: Christian Inglize

Ficha Sola no eres nadieCuando se la ve en escena, es ella sola con su alma, luciendo un hermoso vestido -súper femenino- que le otorga más emotividad a todo su monólogo. Con sus ademanes de mujer, sentadita o acostada, recuerda varios momentos de su pasado, su historia y cada detalle que la vuelven única e irrepetible.

Porque Sola no eres nadie es un retrato íntimo, muy bien dramatizado por Mariano Mazzei, con la dirección impecable de Ana Alvarado y la pluma de Natalia Villamil. Un retrato que se vuelve acción, emoción y pura vida en una vida que no siente demasiado aire puro.

Con respecto al argumento, es simple pero verdaderamente preciso y con la grandeza que trae toda historia que pretende hacer sobresalir a quien la narra, sorprender a quien la observa y conseguir realzar cuestiones de antes y de ahora que tanto duelen. Sí, porque el juzgar de la clase alta respecto de la clase baja es intolerable. Porque una empleada doméstica no tiene por que ser estigmatizada y toda elección sexual debe ser respetada. Entonces, estos tres puntos son los encargados de hacer brillar a Mazzei en escena, sin necesitar más que un objeto en el cual sentarse o recostarse a dormir por un ratito. El teatro de principio a fin puede sentirse y vibrarse en este unipersonal, en el cual cada personaje citado es imaginado en nuestras mentes y corazones. Amamos y odiamos a lo largo de la dramaturgia. Una narración que desearíamos se extienda para saber más de ella y sus peripecias, de sus aciertos y desaciertos, de su vida inmiscuida en otros hogares que tanto les faltaba para ser considerados como tales.

Ella es simplemente una princesa sin su castillo, una mujer sin su príncipe, una persona increíble que dotó de alegría la existencia de otros y que desearía haber sido el centro de alguien.

Sedienta de amor, cuenta cada detalle para compartir sus penas con nosotros -como si estuviera en un cuarto abierto-, sus confidentes sin voz. Porque ella no precisa comentarios sino un hombre en el que llorar, unos brazos que la abracen y una caricia que la disipe de tanto dolor.

¿Cómo soportó tanto, durante tanto tiempo?

Como el pesar que se lleva cual mochila al hombro, o cartera amplia, deseando encontrar el próximo paraje en el que descansar por un largo rato. Deambulando, haciendo que los días transcurran y permitiéndose sentir al lado de quien se lo permita.

Mientras sus ojos espejados lagrimean y se llenan de melancolía, ella sueña despierta y es puro corazón lo que revive.

Con un título realmente fuerte, conciso y atrevido, Natalia Villamil demuestra cómo se construye un drama, cómo se lleva adelante y cómo se transita junto al acontecer evocado por su protagonista.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Una niña milagrosa

Ph: Sebastián Arpesella

Ph: Sebastián Arpesella

A veces uno quiere mucho ver una obra de teatro porque sabe que le va a encantar pero, también, corre el riesgo de ir con demasiadas expectativas a la función y no salir del todo satisfecho.

En esta ocasión, no me pasó ninguna de esas dos opciones ya que hace meses deseaba acudir a La Pilarcita (escrita y dirigida por María Marull) y mi pluma no logra volcar en palabras la infinidad de sensaciones que capturaron mis cinco o seis sentidos durante la historia.

Desde ese día hasta ahora cuando hace excesivo calor, cuando se menciona a una divinidad, a un milagro, al amor en todas sus facetas, al verano, a una pelopincho, a una muñequita de trapo preciosa y al deseo: pienso en esta dramaturgia.

Y como las palabras no son más que letras que describen y ayudan a contextualizar, me veré obligada a hacerlo.

En un pueblito de la provincia de Corrientes una joven tiene un a su cargo un hospedaje para turistas muy precario. Pero, a pesar de contar con los servicios básicos es un lugar lleno de magia, nobleza y un aire agobiante que produce placer de estar allí.

Cuando una pareja se aloja en el hotel, todo parece tomar un rumbo diferente e impensado.

Dos generaciones se encuentran, se traslucen y retroalimentan sin casi ser consciente de ello. La dueña del hospedaje y su amiga son las encargadas de otorgarle muchísima suspicacia a la trama, permitiéndonos a ser partícipes de sus vivencias cotidianas, de sus sueños y de las ocurrencias que se encargan de marcar el camino de los huéspedes en medio de una ola de calor.

La transpiración se hace presente de una manera visible y mientras unos están acostumbrados y resignados a la falta de aire, otros vienen en busca de una solución a sus problemas, padeciendo las altas temperaturas.

Modos de vida diferentes, rutinas completamente distintas, deseos insatisfechos y el recurso narrativo utilizado por las hermanas Marull de hallar el modo de capturar la esencia de la juventud. Esos aromas que por más que no se huelan con el olfato, se perciben, quedan en el cerebro, son trasladados al resto del cuerpo y sellados en el corazón.

Un elenco formidable que interpreta desde la sutileza al personaje que le corresponde, sin exagerar absolutamente nada. Esta es la clave, justamente, para que podamos inmiscuirnos en la atmósfera y los códigos planteados por la autora. Hasta con el más mínimo detalle, es posible que imaginemos estar situados en dicha provincia, en ese instante, en esa noche en la que todo se convertirá.

Cuando unas melodías suenan desde una guitarra criolla, la música envuelve la sala, el abrigo sin pieles se descubre y los rumbos aparecen solos sin ser buscados en lo más mínimo.

De hecho, la desesperación es el motor que mueve al resto del engranaje de la presente historia que desborda melancolía, que permite una conexión inmediata entre el espacio escénico y los espectádores, que abre su patio al aire libre para plagarnos de fragancias inolvidables y pinta de colores un carnaval irrepetible para la vida de estos seres humanos tan pasionales.

¿Es posible vivir sin pasión?

Seguramente estos personajes no podrían ser quienes son sin esa llama que encienden a diario, que mueven de un extremo a otro, que envuelven de alegría hasta con una refrescada en la pileta, que saben combatir lo malo y transformarlo en amor y en esperanza.

Una interesante manera de narrar lo esencial y lo recurrente, permitiendo cuestionar -en todo momento- qué se busca. Los límites surgen solos y estas tres mujeres interactuarán como les nazca, desde la espontaneidad que las caracteriza. Sin preparar un speech ni establecer una formalidad de trato. Siendo quienes son, no temiéndole al qué dirán y llegando a homenajear año tras año a una niña (Pilar Zaracho) que murió por salvar a su muñequita. Este hecho ocurrió en 1917 y desde ahí en más el pueblo de Concepción de Yaguareté Corá (Corrientes) marcha hasta donde está el santuario -llenísimo de más muñecas que la gente le dona en símbolo de agradecimiento por cumplirle los deseos y milagros-.

Cada paso cargado de una energía enriquecedora, de esa fe inalterable, va fortaleciendo cada 8 de enero aún más la creencia sobre la niña de cuatro años. Por eso, una puntada con hilo durante toda la velada le otorgará a quien más lo precisa, un tesoro.

Y mientras los deseos se cumplen, el carnaval da rienda suelta a una fiesta paralela en la que el alcohol hará olvidar los malos momentos y las penas.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Distintas maneras de soltar

Bordes

Ficha BordesSin lugar a dudas que ver una obra con un texto semejante nos hace replantear, como público, muchísimas cosas. En primer lugar por la temática que hace referencia al duelo y, en segundo, lugar por necesitar decir de diferentes formas que ellas no están solas.

Bordes (escrita por Natalia Villamil y Cintia Miraglia, dirigida por ésta última) tuve la oportunidad de verla por primera vez el año pasado, dentro del marco del 2° Festival contra la violencia de género y, luego, en este teatro tan emblemático como lo es El Extranjero. Ambas experiencias fueron realmente únicas y diferentes, porque la dramaturgia tuvo una maduración, porque las actrices se sintieron más cómodas aún con sus monólogos y porque todo tuvo una convergencia grandiosa que las hizo explotar de ira, resentimiento y melancolía.

Porque el amor, en todas sus vertientes, es amor y nadie puede juzgar lo que una mujer siente al lado de un hombre cuando la relación no se da de la manera pretendida.

Porque los humanos somos caprichosos y estas talentosas actrices saben de ello, pueden explicar con palabras y gestos lo que sintieron, lo que padecieron y lo que jamás volverán a atravesar.

Es así como puede notarse un espacio escénico en el que hay tres actrices y algunos objetos con los que se relacionan. Pero, lo más sorprendente, es que esa tridimensión espacial no es fija sino que va adoptando las características necesarias para que sintamos la fusión de los tres jugosos relatos. Y sí, porque son tres mujeres bien pasionales que fueron abandonadas o abandonaron de distinto modo. Mujeres que no desean seguir sufriendo y que se animan a decirle ¡basta! al pasado.

Finalmente, todo duelo lleva un tiempo determinado, ¿no?

Porque un vaso de whisky no puede quitar del vacío existencial a nadie, sino sumergirla más. Porque los constantes reproches a alguien que no está, ni volverá, es angustia en estado puro; y porque nadie merece estar en segundo lugar jamás. Entonces ellas se encargarán de hacerse notar, de definirse con palabras y delinearse -no los ojos- sino las miradas, proyectadas hacia un horizonte que solo ellas saben trazar a la perfección. Que nosotros como espectadores no vemos pero sí sentimos y podemos vibrar con cada representación e interacción a lo largo de la triple historia.

Desde la primera vez que vi esta obra la amé en completamente y resulta imposible no hacerlo, ya que son tres voces que crearán diversas sensaciones en quien las escuche y observe. Imposible no sentirse proyectada y defendida. Antes, en un universo en el que se defiende a las víctimas de violencia y ahora, rasguñando sus derechos para no caer en la trampa de nadie. Pero, quizás, lo que deban asumir es que ellas se auto engañaron para no asumir la culpa de algo en el asunto.

Las tres actrices brillan en las tinieblas, en la luz tenue y en el olvido de sus seres queridos. Esos por los que sintieron tantas cosas bonitas y ahora se vuelven pantanosas. Tres personajes que son completamente diferentes, excelentemente bien interpretados y que consiguen hacer reír y llorar de un instante a otro.

Se puede sentir cómo el espacio se traslada suavemente para recrear lo que vendrá, es posible lagrimear cuando el luto llega a su fin y ellas salen airosas del mismo. En definitiva, el enojo solo es un sentimiento vacío

Con un vestuario a tono con la personalidad de cada una, es que Bordes será esa línea finita que divido el bien del mal, la felicidad del precipicio y ese juego súper interesante que proponen las autoras con el fin de que el letargo se convierta en vértigo y después en la posibilidad de cambio. ¿Quién dijo que todo debe permanecer quieto por siempre?

Las tres nos darán una lección de cómo tomas las riendas sin que éstas las vuelvan a tomar por sorpresa, acompañadas por las cuerdas de un violinista que será el único hombre presente físicamente.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Un sendero de luz en medio de la oscuridad

Te fuiste sin avisarme1
Ficha Te fuiste sin avisarmeCuando la muerte acecha no puede hacerse demasiado, más que filosofar con ella, pretender asimilar su llegada y resignarse a imaginar una vida del otro lado…

Te fuiste sin avisarme es una obra de teatro que tiene varias aristas y por ello considero es una genialidad poética, muy bien interpretada y que conmueve de principio a fin.

Con la actuación de un matrimonio en la vida real que traslada su amor a escena, pueden hacerse varias lecturas: desde la más shakesperiana hasta la más insólita y profunda.

Todo artista vinculado con las artes escénicas podrá comprender que no existen demasiadas sorpresas con el clásico inglés, sin embargo, cuando se doblega la apuesta y pretender llegar más allá de las palabras, dejando que el cuerpo se exprese y rebalse de emociones es cuando estamos (como espectadores) listos para abrocharnos los cinturones y despegar hacia un mundo de distintos colores.

Desde un comienzo se puede asumir que no será una pieza dramática convencional en que la prosa nos atrape como único sentido. Se trata de dos seres que hablan con un público que podría existir o no, con un “otro” que podría estar físicamente o no, con un “alguien” a quien contarle los conflictos y pretender solucionarlos con tan solo decirlos a vivas voces.

Un director de teatro con un carácter un tanto rígido, testarudo pero con un noble corazón; tiene a su actriz preferida (y compañera de la vida) a su lado. Como siente que tiene su cariño asegurado, no siempre la trata de buena manera. Es ahí cuando pueden verse diferentes escenas en que uno quiere sobresalir mientras opaca al otro.

Te fuiste sin avisarme se vale de una escenografía sencilla en la que se pretende hacer brillar a sus protagonistas, un dúo dinámico impecable que avanza espontáneamente teniendo en cuenta hasta el mínimo detalle discursivo y de vestuario, con la directora Gina Piccirilli que demuestra, una vez más, su talento inigualable.

Como quien se va a dar un paseo sin decir a qué hora estará de regreso, o quien desea respirar el aire puro y observar las estrellas en el cielo. Esto y mucho más es el sentido de la obra que podría vislumbrarse en estado de alerta o de un sueño eterno.

Un drama para comprender de qué se tratan los vínculos humanos, cuándo se aceptan como fundamento o porque se consideran como única opción mientras el tiempo pasa y no solo se envejece sino que se admite un transcurrir apesadumbrado y sin retorno.

Una historia para cuestionarse el por qué de las cosas, de las relaciones y de los mandatos. De lo conservador frente al cambio más aterrador.

¿Por qué una mujer debe seguir al lado de un hombre que no la valora como se merece? ¿Cuál es el motivo o la respuesta que se pretende cuando ante determinadas preguntas, las respuestas son siempre las mismas?

¿El ser humano acaso se transforma y cambia o es el deseo el encargado de engañarnos cuando queremos, desde lo más profundo, encontrarnos con el amor de nuestras vidas?

Mientras un Hamlet se debate entre el orden establecido y lo que podría ser más novedoso y atractivo, una mujer joven indaga en diferentes géneros discursivos luciendo entretenidos trajes que la convierten en una artista de varieté.

Qué es el amor sino el capricho más gigante del universo en que un ser quiere, a cualquier costo, continuar del brazo de otro ser que se cruzó por su camino.

De todos modos las escenas demostrarán que no todo es tan fácil de ver en la vida. Un gran trabajo de Verónica Ayanz y Osvaldo Peluffo que da la sensación de estar flotando en el aire con ese vértigo tan delicioso como es el no saber a dónde conducirá su desenlace.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Entrevista a Marina Lamarca de Teatro Border

Border fundadores

Marina Lamarca es una de las actrices que le dio origen (junto a sus tres amigos actores) a este nuevo oasis en Palermo en que podrán tomar clases de diferentes disciplinas artísticas, ensayar y convivir en un espacio sustentable.

¿Cómo surge la iniciativa de instalar un espacio sustentable en pleno Palermo? ¿A qué se debió la elección de este barrio y no de otro?

Estábamos abiertos a diferentes lugares a nivel geográfico pero apareció Godoy Cruz 1838, con la bicisenda en la puerta, en pleno circuito de teatro independiente de Palermo y nos pareció que cerraba por todos lados. Nos gusta la idea del “plan”… Ir a ver teatro, salir a comer, ir a tomar algo, caminar y quedarse en una plaza. En Palermo hay mucha oferta de bares, restaurantes, ferias y creo que complementan muy bien nuestra propuesta.

¿Cuáles son los pilares fundamentales de este proyecto artístico?

Construimos un espacio cultural en Palermo conformado por una sala teatral, una escuela de arte y un bar diseñados para crear, representar y entrenar diferentes expresiones artísticas en un entorno que invita a disfrutar de cada vivencia como única y significativa. Decimos que en Border, el impacto es humano.

Este proyecto fusiona el arte con la consciencia. Creamos este espacio con el objetivo de que impacte lo menos posible el medioambiente. Tenemos una escuela de formación de artistas pero también de personas y, en este sentido, consideramos que contamos con una plataforma viva de comunicación acerca de la sustentabilidad. Desarrollamos un edificio que aprovecha al máximo la luz y la ventilación natural. El 100% de la iluminación en nuestro espacio es LED, incluso la planta de la sala teatral. Durante este año iremos incorporando paneles fotovoltaicos para abastecer todo nuestro consumo eléctrico. Tenemos un tanque de recolección de agua de lluvia para riego de jardines verticales y techo verde. Tener pasto en la terraza reduce un 40% el uso del aire acondicionado y, sobre esto, contamos con un sistema aerotérmico de calefacción y refrigeración. Nuestros revestimientos están hechos con materiales de reuso, como tapitas de gaseosas y persianas antiguas.

mapa Border
Además, cada espacio ha sido proyectado desde cero en función de los requerimientos artísticos. Tenemos una sala teatral con un escenario de 8,5 x 9 mts. con techo a doble altura y equipado con tecnología de luz y sonido de primer nivel, un salón de danza de 12 x 8,5 mts., con cámara de aire y techo a doble altura y una tercera sala para materias teóricas y entrenamiento vocal. Todo en Border invita a una experiencia confortable, tanto para los artistas como espectadores, alumnos, profesores y comensales del bar. Pensamos también en que sea inclusivo. Tenemos un ascensor que llega hasta el tercer piso, espacio para discapacitados en la platea y planeamos la carta del bar de manera consciente.

¿Por qué es importante la existencia de un lugar como Border?

Border fue creado por 4 actores  y en ese sentido, todo ha sido pensado en función de la necesidad artística. Tenemos una sala de 115 localidades, que pudieron haber sido 180 si achicábamos el escenario. Pero nuestra idea era poder tener un escenario grande y fue la que prevaleció. Así con cada uno de los espacios que planificamos. La existencia de cualquier teatro o centro cultural es importante en sí misma por su aporte para la comunidad. Es un espacio de creación, transformación y congregación. Tenemos en Border una “Comunidad de Arte” que se va agrandando todos los días, con personas que se suman y comparten nuestros valores y la pasión por el arte. Y armamos un equipo docente de primer nivel.

El clima político-social se ha modificado bastante en estos meses, ¿qué estrategias irán llevando adelante como para trabajar en pos del arte sin verse perjudicados en cuanto a semillero artístico?

Nuestro espacio es independiente y no creemos que el clima político social pueda afectarnos de manera directa, aunque consideramos que hay muchas oportunidades de mejora en la gestión cultural pública.

Nuestro objetivo final es convertirnos en una productora. Este año se lanza la Escuela de Actuación Integral, un plan de 4 años para formar actores críticos y comprometidos. Hay materias teóricas y prácticas, todas pensadas para que nuestros actores puedan  desempeñarse en distintos géneros, ya sea teatro de texto, comedia musical, cine o televisión. Nuestro propósito es que los egresados de Border sean artistas completos, partiendo de la idea de que el teatro se hace con actores que canten, con actores que bailen, con actores acróbatas; y no al revés. Nuestro staff docente está conformado por artistas reconocidos con amplia trayectoria en docencia. Incorporamos Yoga antes de comenzar las clases diarias. Al igual que el teatro, esta disciplina invita a descubrirse más allá de los límites de la propia personalidad expandiendo la conciencia. En el cuarto año tendremos este “semillero artístico” montado y con ellos realizaremos producciones a estrenarse en Border.

¿Consideran que a partir de Border se podrá ir concientizando un poco más a la sociedad sobre la importancia del medio ambiente y la colaboración -como sociedad- que cada persona podrá llevar a cabo desde lo más simple?

Seguro que sí. Cada vez que una persona conoce Border, expresa sus ganas de incorporar algunas de sus características sustentables. Por ejemplo, quieren tener revestimientos de tapitas de gaseosa, techo verde, comprar paneles fotovoltaicos, etc. Sería importante que todos los arquitectos pudieran incorporar pilas en el hormigón. Nosotros hemos trabajado con Fundación Ecovolta. Ellos nos prepararon una botellas para meter las pilas usadas adentro y dejar en el hormigón. Hicimos una campaña en la que vecinos, artistas y amigos nos trajeron sus pilas usadas. Si en cada construcción pudiese incorporarse esta idea, se reduciría muchísimo la problemática de la contaminación por pilas.

Además, nos están invitando a dar charlas acerca de nuestro proyecto en conferencias de universidades así que creemos que será una buena fuente de inspiración.

¿Sienten que Border será un oasis en medio del caos de la Ciudad?

Sí, sentimos que así será. Imaginamos a nuestros alumnos comiendo algo en la plaza verde del techo, ensayando para sus clases, las prácticas de yoga por la mañana, la posibilidad de salir de una clase de danza y tomar un jugo natural, las familias acercando a sus hijos a una clase los sábados y, fundamentalmente, será una casa, una Comunidad de Arte, ese “semillero artístico” por el que preguntaban antes, un espacio de experimentación, de formación y entrenamiento, otra alternativa para sublimar el caos y convertirlo en arte.

Minientrada

El deseo llega por fin

Hijo de mil1

Ficha Hijo de milY, de repente, la iluminación tenue nos presenta a un hombre que muy deleitosamente toca el piano. Sus manos se concentran en llevar el ritmo de la música, de su vida y de los rumbos de diversos personajes que irán apareciendo a lo largo de la historia.

Hijo de mil (unipersonal escrito e interpretado por Pablo Finamore, con dirección de Marcelo Nacci) es una obra de arte. Una de esas obras que se recordarán para siempre por su textura, refinamiento y modos de abordar las diferentes concepciones que giran en torno a la palabra puta. Nada de prostitución ni de temas controversiales ni delicados para la sociedad, sino una indagación profunda sobre qué significa en verdad ser un hijo de … o no serlo.

Así será como el juego al que nos invita el actor nos divertirá de una manera refinada de principio a fin.

Qué importante que resulta sentir el espacio en el que ocurre la acción, emocionarse con los temas que interpreta y caminar por unas arenas movedizas que producen vértigo, reflexión y placer al mismo tiempo.

Este concierto de palabras putas, tal como lo define Finamore, produce un abismo al instante. Ni bien se observa su expresión corporal, su gestualidad, su modo de sentarse en el aire, de pararse y, lo más importante de todo, de conseguir ver la vida a través de los ojos de una mujer: por ejemplo de la virgen María.

No solo es importante hacerle creer a otra persona que es posible ocupar su lugar para comprenderla, sino realmente tener la majestuosidad para sentir y pensar de otra manera, como si se fuera otra persona en verdad. Así es como Hijo de mil se posiciona no solo como un poema que incluye un devenir de malas palabras sino, también, qué significa en la actualidad un significado u otro. Un insulto o una caricia, un modo de mostrar aceptación o evasión o rechazo.

La hipocresía es una de las argumentaciones que puede verse como materia de estudio. ¿Sino cómo podría creerse que una virgen pudiera ser madre de un hijo nacido de su propio vientre?

Dentro de los desencadenantes de la historia musical puede hacerse también un parate en Sigmund Freud. Justamente es a partir de este dios del psicoanálisis que Finamore logra argumentar el sentir del músico Gustav Mahler quien consigue saber de qué se trata el placer recién unos meses antes de morir.

Algo tan elemental como la pasión y el deseo suelen ser ocultados, como si se tratara de un pecado por el que podría juzgarse ante un tribunal. En todos los tiempos existirán las auto castraciones, en mayor o menor medida. Pero, lo relevante es saber que existe, que todo humano puede sentir sin culparse por ello y que es algo innato en la biología.

En este caso en particular, la temática central se ubica en las sesiones que Mahler mantenía en el consultorio de Freud, durante las cuales habrá diferentes altibajos por parte del músico, momentos en que reflexionará sobre su vida y el planteo que irá haciéndose sobre su matrimonio. Y, al tratarse de dos personajes famosos es que se puede absorber tanto contenido gracias a la suspicacia de Finamore, quien con antagonismos, recreaciones escénicas impactantes que son tan sutiles como complementarias para que toda la dramaturgia consiga adentrarse en los espectadores a lo largo de una hora. Una hora en la que podremos angustiarnos, sonreír, buscar complicidad con el autor, reír a carcajadas y aplaudir este acierto que no cae en bajezas sino todo lo contrario. Se puede determinar que un insulto es muy relativo y que lo que más importa es el tono que se utilice, la pausa que se sugiera y el suspenso que quede cayendo desde arriba como una lluvia finita de arena. Como las múltiples expresiones que puede fabricar un artista conjuntamente con su vestuario, espacio escénico, música y dirección.

Este hijo de mil es oro que brilla por doquier en busca de un lugar en el que hacernos desbordar de una magia encantadora que arranca sonrisas aún en medio de la solemnidad de la noche.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Vuelve «El circo del dolor», de Matías Montero

En su segunda temporada, vuelve al teatro

“El circo del dolor”

circo2

ESTRENO SÁBADO 5 DE MARZO, 22 HS

FUNCIONES: SÁBADOS, 22 HS

LOCALIDADES: $100

LA NUEVA RATONERA (Juan Domingo Perón 1422 – C.A.B.A.)

El circo del dolor

Bárbara, Jonatán, Erika y Lucas, son cuatro universitarios veinteañeros que con el fin de festejar el aniversario de una de esas parejas (Bárbara y Jonatán) deciden hacer un festejo en la casa de Bárbara junto a otros dos amigos suyos (Angie y Esteban).

En medio de la noche su fiesta se ve interrumpida por un grupo de sectarios -caracterizados como payasos diabólicos y pintados de calaveras- liderados por Iván Garrow, un sádico, y perverso asesino que guía a su secta siniestra a violentar a jóvenes indefensos.

Pero, las torturas -que irán viviendo y ejecutando con sus propias manos- los harán sentir parte de “El circo del dolor”.

Histórico de funciones

De Julio a Octubre de 2015: Primera temporada de El circo del dolor (La Nueva Ratonera).

Ficha artístico-técnica

Autoría y Dirección: Matias Montero.

Elenco: Andrés Dacosta, Rocío Cravero, Alejandro Simón, Fabio Verón, Nina Gianuzzi, John Agostinelli, Haydee Codon, Carolina Sol, Patricia Manicini, Matías Montero, Oscar Segovia y Rodrigo Chetto.

Escenografía: Alejandro Simón.

Musicalización: Gisela Arripe Cantu.

Matías Montero (Autor y Director)

Es autor director y compositor de “El circo del dolor” (primer obra teatral de horror, en vivo, estrenada en el 2015 con excelentes críticas) y “El sanatorio de Waverly Hills” (aún no estrenada) y La venganza del Conde de Montecristo (2013) y estrenó “El Music Hall de Buenos Aires” (2012).

Más sobre el artista:

2015

  • La oreja negra (Ciclo anual del Open Mic Music).

2014

  • Presentacion del disco “Sombras en la pared” Libario Multiespacio.

2012

  • Shows con Jano Herrera (Espacio Colette Paseo La plaza. Auditorio Hotel Bahuen).

  • La luna Variete  (Monte Grande).

2011

  • Presentación del Disco “Alma de Cuerdas” Teatro Chacarerean.

  • Show acústico en vivo en la radio FM 105.9 “Parque vida”

2009

  • Participó como violinista invitado en el disco de La blues aires Band.

  • Concierto Dúo La Stravaganza “Museo de Bellas artes”

  • Concierto de guitarra clasica.Duo La Stravaganza (Iglesia Las Victorias)

2008

  • Guitarrista del coro de la Universidad Católica de Salta.

  • Integró el Cuarteto de Cámara, acompañando al coro de la Universidad Católica de Salta.

  • Presentación del Dúo de guitarras “La Stravaganza” (el cual integra actualmente junto a su compañero Carlos Rocha) en la iglesia “Nuestra Señora de la Rábida” 18/10/2008 y “Nuestra Señora de Las victorias” 8/11/2008 (ciclos de conciertos de música barroca).

  • “La noche del Arte” en Hurlingham.

  • Participación en el grupo “Antara” (en el Viejo Almacén).

2007

  • El Vesubio cultural (Av corrientes y libertad) Guitarrista de Irma Persichino (cantante).

  • Shows en Maquiavelo con su ex trío de Bossa nova y boleros (Paseo La plaza).

2006

  • El estribo Resto bar (Sergio Israel violín-Matias Montero guitarra).

  • Presentación del demo “Guitarra Barroca” en el resto bar “La Folia”.

2004

  • Presentación en Auditorio Aacatraz.

Funciones los sábados (a partir del 5 de marzo) a las 22 hs

La Nueva Ratonera | Juan Domingo Perón 1422 – C.A.B.A. |4371-1613 | Localidades $100 | Facebook: El circo del dolor; circodeldolor@hotmail.com

Para más información, pedido de notas y acreditaciones:

Prensa: Mariela Verónica Gagliardi

mailto: marielagagliardi@gmail.com