*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Entradas etiquetadas como ‘comedia musical’

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Creando al que quisiera ser

Daliniana1

Cuatro musas (Luz Despósito, Eleonora De Souza, Laura Montini y Georgina Reynaldi) inspiran al artista Salvador Dalí (Diego Bros), quien aparece en escena para contar momentos conmovedores de su vida. La quinta musa es Gala (Flavia De Luca), aquella que fue durante muchísimos años su gran amor. Estas cinco mujeres, mencionadas como «Dalinianas» (escrita y dirigida por Mariano Taccagni) van paseándose por el escenario, interpretando cuadros surrealistas del autor.

Llama la atención de todos los presentes, el gran acierto de narrar la vida de un pintor a partir del género de comedia musical. Y es que las tres artes se desempeñan a la perfección, por parte de todo el elenco. Hay una figura principal, desde ya, que es Dalí, sin embargo, el grupo deja toda su pasión a lo largo de la historia que va ilando una escena con otra sin titubear, erigiéndose como verdadero protagonista.

Una vida llena de tormentos, de desolación, de injurias, de falsas hipótesis y de fama; solo puede ser transitada con amor y con verdadero amor. Ese es el lugar que ocupa y soporta Gala, quien hace homenaje a su modo de vestir y de desfilar. Claro que no merece otro galardón ya que oculta un pasado realmente triste y perverso.

Daliniana es toda mujer que giró en torno al artista, a su mundo surrealista y cubista, quien además inventó su propio movimiento pictórico. Él fue lo que pudo, cuando supo que jamás podría haber asumido quien era. Intentó sobrevivir de la manera que encontró, descubriendo cada día un motivo diferente, una idea que propulsara una composición determinada, ocurrente, significativa y con la oportunidad de ser descubierta por quien la mire.

Otra de las mujeres importantísimas en su vida fue su hermana, su cable a tierra en medio de tanto vuelo despegado de la tierra.

Un Dalí que captura la esencia del artista, sus tradicionales bigotes, sus pinceladas, sus atuendos glamorosos, su simpleza para transmitir y su complejidad para conformar un universo inteligente y distinguido.

Relojes derretidos, reemplazados en esta puesta en escena por mujeres que expresan quietud sobre la mesa, queriendo significar la esencia del tiempo. Del paso del tiempo y de su precisión en cada uno de estos objetos femeninos.

Los cuerpos con la posibilidad de componer animales, cosas y simbolismos que permiten transitar la intimidad de Salvador, un español que vivió gran parte de su vida en Francia, adquiriendo de ambas culturas lo necesario para conformar una propia.

Todo lo que pintaba lo hacía para reinventarse y no para llamar la atención de sus aduladores. Él era su principal adulador, quien tenía ese narcisismo tan elevado como para atravesar el espacio y el tiempo con destrezas físicas y mentales.

Mariposas posadas en un lugar determinados, mostradas en la unidad de una simple mosca que vuela con pasos de danza, que se convierte luego en Mickey Mouse, demostrando cómo la bandera estadounidense no significó absolutamente nada para él ni para su movimiento. Sino, en todo caso, cómo lo capitalista intentaba destruir lo artesanal, independiente y conmovedor. Lo masivo frente a lo particular, el producto frente al concepto.

Un mundo que incluso en crisis fue saboteado por sus principales detractores-oportunistas y salvado por este artista, entre otros, que causalmente tiene un nombre relacionado. Su larga vida le permitió ser y respirar fragancias de rosas -posadas en bellas mujeres-, manjares en una mesa distinguida y subirse a unos rollers que le daban más impulsos que su caminar.

A su vez, vale aclarar que participó en cine junto a Alfred Hitchcock, Walt Disney y Luis Buñuel, y de ello cuenta su universo superficial montado en ciertos fragmentos de la obra, los cuales no se relacionan con la pureza de su trayectoria.

Manzanas, mariposas, sabores unidos a modos de pensar, de ver, de recrear con colores lo belicoso del mundo, un mundo que era inoportunado por tiroteos y desvanecimientos. Frente a esos años, muchos años de dolor, el arte como herramienta sanadora lo mantuvo cerca y lejos del dolor, para sufrir cuando no le quedara otra posibilidad, cuando perecer sea la muerte.

Daliniana ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Unidos, jamás serán vencidos

Los tres mosqueteros1

Miguel Cervantes con su Don Quijote de la Mancha impulsó a varios escritores y ensayistas a relatar diversas aventuras entre caballeros, atravesando lugares hostiles y teniendo que combatir para avanzar. En 1615 se publica el primer tomo y esta otra historia toma su esencia, humor y valentía para que triunfe la ideología y, por supuesto, el amor.

Francia es el lugar en que se desarrolla Los tres mosqueteros, una novela que se escribe dos siglos después que la anterior y dentro de la que se pueden analizar los lazos entre instituciones, entre el pueblo y entre ambos.

En 1617, Luis XIII logra acceder al poder ordenando que maten a Concino Concini y, luego, le pide a su madre que se exilie del país para poder poner en el trono a uno de su agrado: el duque de Luynes.

Unos años son atravesados por continuos enfrentamientos entre madre e hijo, enfrentamientos con ejércitos de por medio e inclusive una guerra civil. Cuando la paz, por fin, llega el rey hace lo posible para que se permita profesar la religión católica que había sido prohibida por los protestantes. Su apodo de El justo, se le otorga gracias al equilibrio que consigue establecer entre ricos y pobres.

Eran momentos en que la Iglesia y la Monarquía retenían el poder absoluto de la población, de las decisiones y del porvenir de un Estado. Así fue como la figura del cardenal Richelieu se torna relevante en la historia y esta dramaturgia de Los tres mosqueteros, una dramaturgia en que tres hombres luchan por sus ideales, arriesgan sus vidas y se unen para derribar el mal.

Esta puesta en escena (con libro y letras y dirección de Hernán Espinosa) está basada en la novela original de Los tres mosqueteros (Les trois mousquetaires) de Alexandre Dumas pero con varios tintes diferentes que la vuelven más dinámica y entretenida.

Hace dos días murió el padre de D’Artagnan (Patricio Arellano), quien será el héroe y protagonista de la historia. Este adolescente desea formar parte de la Compañía de Mosqueteros del Rey (integrada por Athos, Porthos y Aramis) y, justamente, lleva consigo una carta de recomendación redactada por su progenitor que debe hacérsela llegar a Tréville para tal efecto.

A partir de esta noticia, son varias las luchas, enfrentamientos y muertes que ocurren, haciendo prevalecer antes que nada a la fidelidad. Estamos ante una historia que ocurrió hace cientos de años atrás y, sin embargo, existen varias cuestiones que ni siquiera en nuestros tiempos logran resolverse. Se trate de Francia, de un país europeo o de nuestra querida patria argentina.

El enfrentamiento entre personas y el egoísmo quizás nunca se extingan, aunque queda en cada uno unirse a sus semejantes o quedar marginado o puesto en la misma bolsa que quien “domina”.

¿Por qué es importantístimo este drama?

Entre algunos de los puntos más destacables está la amistad, ese vínculo que solo existe por amor y que es muchísimo más trascendente que el amor en una pareja. La amistad es la única relación que tiene su fundamento en la elección personal. No hay condicionamientos, posesiones ni ataduras. Esto es lo que les permite a los cuatro mosqueteros el recorrer Francia e Inglaterra, defender el trono de la Reina Ana, cuidarla ante todo tipo de adversidades, demostrar que la religión es una cosa y la institución otra muy diferente.

Mientras que el Cardenal Richelieu confirma que es el propio diablo, logramos observar las atrocidades que giran en torno a Dios y a la muerte. Este carismático mensajero del Señor está unido a Milady de Winter y el Conde de Rochefort, ambos detestables y detestados por el pueblo entero.

Más allá de la mágica puesta en escena, de los glamorosos vestuarios de época y de las canciones que abrazan a cada intérprete y a la historia misma; lo que reluce es el romanticismo. Encuentros y desencuentros nos llevan de la mano hacia un sendero plagado de sentimientos profundos, de pasados sepultados y de un presente prometedor para algunos.

Con respecto al contexto político real de Francia, dista en cuanto a la cronología pero lo impresindible está narrado tanto en la novela de Dumas como en esta versión adaptada por Espinosa. Por el lado de los protagonistas, también se respetan los del libro aunque no los vinculos establecidos entre ciertos personajes ni los modos en que mueren algunos de ellos.

Este musical acierta en modificar el libreto y adaptarlo a su favor, consiguiendo que el público este espectante y llorando hacia el final. Así, el factor sorpresa logra su cometido sin estar pendientes de la parte que vendrá.

Uno para todos y todos para uno es el emblema de estos mosqueteros tan humanos que no temen en sacar sus espadas y derribar a todo aquel que intente perturbar la paz y serenidad.

Mientras la música de Damián Mahler, ambiente cada escena y canción, la historia nos deja varios interrogantes, una puerta abierta y la certeza de que siempre que unamos fuerzas podremos conseguir aquello tan soñado. Podrá ser una sutileza o el mayor placer, aquel que nos hace pasar noches de insomnio, aquel que no nos permita cerrar los ojos porque, tal vez, ya lo hayamos conseguido.

Los tres mosqueteros ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Pasional como ninguna

La Celia15

Para ser una grande hay sentirlo, actuar con convicción y pisar firme.

Allá por los años 20′, una argentina decidió migrar para España, ese país tan similar al nuestro en varios aspectos. Desde ese entonces, se enamoró de dichas tierras y las puertas se le abrieron una tras otra.

Su éxito pudo ser debatido, discutido o envidiado pero, lo único cierto, es que Celia Gámez fue y sera una divina del teatro musical, de revista, de la zarzuela, del tango y de cada melodía desencadenante que penetraba en los corazones aventureros.

Argentina y Española, realmente no importa su nacionalidad sino la trayectoria que tuvo, su pasión por la música, el baile y el canto. Impuso modas como el pelo corto en una época monárquica, los colores y vestuarios, y la valentía por seguir adelante sin dejarse abatir.

Causalmente, el Maipo Kabaret le abre las puertas a esta obra (escrita y dirigida por Emilio Sagi) que no es ni más ni menos que un viaje por el tiempo, recordando los momentos más importantes de su vida personal, artística y varias anécdotas que se entrelazan durante la dramaturgia. Causalmente, el mismo teatro en el que estuvo actuando Celia, brillando como siempre lo hacía.

No es fácil hacer de ella, interpretarla ni encarnarse en su piel sin quedar en ridículo. Para esto, Ivanna Rossi aparece en escena junto a cuatro baiarinas-coristas (Jimena González, Virginia Kaufmann,  Virginia Módica y Pilar Rodríguez Rey), transitando un camino realmente conmovedor, perfecto y suspicaz. Contextualizan cada escena, tres grandes músicos (Santiago Rosso en piano, Juan Pablo Togneri en contrabajo y Natacha Tello en violín), que en vivo logran introducirnos en esta historia que mezcla la intimidad con el arte absoluto.

Un café concert es mucho más íntimo que una sala de teatro, motivo por el cual resulta emocionante estar allí en el público, aplaudirla, lagrimear y sentir como al resto de los espectadores les pasa lo mismo.

La Celia, nuestra Celia, allí, tan cerca y tan lejos. En otro continente y en el nuestro, intentando decidir su suerte, intentando no equivocarse, pretendiendo ser feliz.

“A media luz” abrió el show, trayendo la nostalgia sin anestesia. Así, el climax fue preparándose para un musical excelente en el que se lució todo: vestuario, iluminación, escenografía, actuaciones, coreografías y cantos.

Quiero tu amor solo para mí esbozaba una de las letras, haciendo dando el puntapié para el tema siguiente (La novia de España).

Como las frases y dichos que suelen comentarse, quien tiene dinero no tiene amor. Y, podría decirse que ella no contó con mucha suerte para lo segundo, si bien su propósito no fue enriquecerse sino hacer lo que amaba.

Tuvo muchos enamorados y uno de ellos fue Don Alfonso XIII -rey de españa-. Pero, ni siquiera cuando creyó conocer al hombre de su vida le duró para siempre, siendo engañada de una manera tristísima, no teniendo el valor como para separarse de ella sin hacerla sufrir una humillación.

Todas las canciones que interpretó tuvieron un tinte diferente, aunque siempre girando en torno al romanticismo. Así presenciamos performances graciosas, trágicas, tristes, dramáticas, cómicas.

Una actriz de esta categoría puede hacer el rol que quiera, no tiene que esperar un casting sino, simplemente, presentarse.

Un beso de amor no se lo doy a cualquiera (El beso), decía Celia, confirmando su dulzura y respeto de su corazón.

Tuvo la posibilidad de tocar con Carlos Gardel, en España, y quedar atrapada en ese sentimentalismo en que se supone hay que decidirse entre una u otra patria.

Quiero que mi novio sea portero de un equipo de fútbol (canción representada dentro de la zarzuela Las castigadoras)

“Pichi” y “Los nardos”, fueron sin lugar a dudas sus canciones más exitosas a lo largo de su carrera, marcando un antes y un después. Así como Las Leandras se erigió como una obra de gran prestigio.

“¡Viva Madrid!”, “¡Tabaco y cerillas!”, “Mírame”, “La estudiantina portuguesa”, “La luna de España», “¿Me voy o no me voy?”, fueron algunas de las canciones que sonaron durante la encantadora velada en que el público adulto –en mayor parte grande– se entregó al viaje propuesto por el elenco.

Frases como Tienes más humos que el tren (¡Tabaco y cerillas!) o Me voy o no me voy por ser la que yo soy (¿Me voy o no me voy?), le otorgaron a Celia Gámez su personalidad, su portación de artista pasional como todo lo que miraba y tocaba.

Toda su vida fue intense y el año 1937 (durante plena Guerra Civil Española), decidió volver a la Argentina, huyendo con lo puesto, desesperada, buscando encontrar algo de paz. Aunque, tiempo después su corazoncito le dictó que debía retornar a Europa. Solo escogió la Argentina como lecho de muerte.

La florista viene y va, y sonríe descará, por la acera de la calle de Alcalá (Los nardos).

Mariela Verónica Gagliardi

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Con una sonrisa todo se puede

She smiles5

La cura del mundo es la sonrisa, la felicidad y el placer por cada cosa que hacemos. La cura sobre lo que nos pasa, también, es sonreír, ser feliz y sentir placer por cada cosa que hacemos.

Cómo se puede contemplar el aire sin respirar y de qué manera se puede avanzar cuando no existe alegría en el organismo?

«The smiles» son las sonrisas verdaderas, impostadas e hipócritas que nos piden en la sociedad. La manera de insertarnos en una sociedad tan vulgar como inteligente, tan real como ficticia.

Walter Velázquez (director de la obra) recrea una oficina de call center muy particular ya que en  ella se intentará ayudar a las personas, despertando -de a poco- a la conciencia.

De hecho los nombres de las empleadas estarán íntimamente relacionados con el argumento de la comedia musical.

Al estilo que nos tiene acostumbrados Walter, podremos conocer en primer lugar una historia, divertida y She smiles10entretenida, para luego hacernos partícipes de los problemas centrales y políticos del país.

Por otro lado, las canciones serán hits en inglés (pertenecientes al cantautor Stevie Wonder) que permitirán entender el sentido y rumbo de la historia, orientada a un público heterogéneo -ampliamente hablando-.

Desde el inicio se siente un aroma riquísimo que nos permite relajarnos en las butacas, para que nuestros sentidos, cuerpo y alma dispongan de nosotros.

Tal es el dominio que se produce que no es posible sacar conclusiones apresuradas ni juzgar de antemano.

Un espacio físico de oficinas es el puntapié a la intimidad de personaje, a sus dolores, pesares, amarguras y reflexiones.

De repente conocemos los nombres de las empleadas, que denotan adjetivos tan profundos como reales para sus propias realidades.

Así es como cada una de estas mujeres se expone y desnuda -metafóricamente-, produciéndose una ambigüedad entre los cuadros musicales -integrados por pequeñas representaciones con títeres- y la miserable situación que atraviesa cada una, sin demasiada intención por modificar.

She smiles15

¿Dónde desemboca la inercia sin lugar para plantear y replantearse cuán desdichada se es?

¿Qué similitud se puede lograr entre la vida profesional y la laboral cuando se oponen al extremo de contradecirse?

Y en todo caso, ¿qué razón de ser tiene una persona cuando no es coherente y consecuente con sus convicciones y valores?

La puesta en escena -compuesta por escritorios y sillas giratoria, sumada a objetos que surgen en determinados momentos-, sería ideal si se aplicara a un escenario. En primer lugar por la amplitud de las escenas a lo largo y ancho y, además, por la cuestión sonora que podría difundirse en la totalidad de la sala de teatro.

De igual modo, el lugar escogido genera intimidad y nos obliga a estar atentos a lo que sucede. Con respecto a la acústica, se ve desfavorecida, también, por el ambiente pero lo importante es que no se pierde la esencia del relato ya que son una suerte de sketchsShe smiles1 -con música y baile- que representan al estereotipo de cada empleada.

En muchas oportunidades habría que cuestionar si el artista elige el lugar o el lugar lo elige a él.

Sea como fuere, The smiles cumple con su objetivo que es hacer reír y conmover al espectador.

El resto, quedará en un segundo plano a no ser que no convenza la historia y, en ese caso, predomine.

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Siempre hay tiempo para cambiar

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«Reset» (de y dirigida por María Florencia Diácono) es un término muy utilizado en nuestros tiempos y asociado a la tecnología. Cuando se tilda un celular, generalmente, hay que hacer un procedimiento para que vuelva a funcionar; o cuando la computadora pasa por un conflicto similar, también, sabemos que debemos reiniciarla.

Pero, ¿cómo se aplicaría un reseteo al cuerpo humano, al cerebro?

En esta propuesta original y divertida, dos jóvenes (Federico Fedele y Michelle Wiernik) nos llevarán por un recorrido interesante y que dejará boquiabierto al público.

Ellos fueron elegidos para una especie de experimento, el cual los conducirá a la felicidad. Claro. Que la felicidad es Reset2muy relativa y subjetiva, variando demasiado de a una a otra persona. Entonces, ellos serán empujados formalmente a lo que se considera -socialmente- como tal.

El primer beso, el primer noviazgo, el casamiento, la formalidad, el deber ser; irán sorprendiéndonos a lo largo de «Reset», una pieza teatral sin altibajos y con mucha fuerza escénica.

Con el estilo de un videojuego, estereotipando a sus personajes -con looks súper techno y la música contextualizando dichos sketchs-; podremos conocer la verdad del sector más pequeño. Aquel segmento que se suele discriminar por no pensar como la mayoría, ya obsoleta.

La obra puede ser entendida por grandes y chicos. Cada franja etárea comprenderá lo que esté a su alcance visual o moral.

A su vez, la comedia musical con canciones realizadas especialmente por el elenco, harán mucho más amena a Reset, combinando movimientos de baile -no especificos de la danza- con la marcha y un final con guitarra en vivo.

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Cuando ya no sabés qué rumbo tomar o, definitivamente, deseás un cambio rotundo en tu vida, ¿cómo volvés a cero?

Sería como volver a nacer, lo cual es imposible ya que cargamos con demasiada información en nuestro cerebro, difícil de limpiar.

Muchas canciones famosas suelen hablar de volver a… acaso es tan importante eliminar esa mochila que traemos a cuestas? No sería mejor que nos sirva de experiencia?

Los actores interpretan a dos muñecos, dos muñecos que no son imprescindibles, que se pueden reemplazar con un abrir y cerrar de ojos. Entonces, ¿qué mensaje fundamental nos quiere dejar esta gran obra?

Que mientras sigamos repitiendo modelos, sin cuestionar absolutamente nada, formaremos parte de una puesta en Reset4escena, de un capítulo más de la vida de otros.

Hay quienes consideran que es correcto copiar sin modificar, sin elegir. Pero acá no se trata de lo que está bien o mal, sino de que somos seres capaces de hacer una historia distinta. Que no debemos esforzarnos por diferenciarnos del otro, pero que tenemos que usar la razón para Ser.

Recuerdo a una profesora de literatura que cierta vez dijo: Dios Es. Lo que ella nos quería transmitir es que una persona es en general una profesión, un color, un adjetivo. Dios no precisa tener adjetivos.

Quizás suene muy prepotentes mi parte confirmar que todos tenemos la oportunidad día a día de Ser, de conseguir lo que buscamos, en vez de perdernos en el laberinto. Solamente nos hace falta hacernos amigos de nosotros mismos y confiar.

Mientras los colores de Intervention Company -cita en Butterfly- siga demostrando cuán irreal es la realidad plasmada por los ancestros, seguirá vigente un modelo antiguo y perezoso. Aunque el día que abran sus ojos quienes permanecen en la quietud, se podrá construir un mundo interesantisimo.

Reset de sus impactante y utiliza recursos televisivos, en general, y frases conocidas por todos para describir escenas y momentos tradicionales. Deeste modo, la ironía se convierte en la base del relato, con diálogos sencillos pero profundos.

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La destreza de los interpretes, desde lo vocal hasta lo actoral nos dejan solo una ventana abierta: la del éxito, unido de la felicidad elegida por cada corazón y no impuesta porque así tiene que suceder.

Los aplausos sonaron durante la función y al finalizar ésta. Desde mi percepción, sentí que tuvieron que ver con el trabajo profesional llevado a las tablas pero, también, a la vida que se escurre entre nuestros dedos si no le damos un reseteo de vez en cuando.

 Mariela Verónica Gagliardi

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Semillas para el amor

En una granja, todos viven felices y contentos. Como en los cuentos, donde solo hay alegría. Es un mundo color de rosa donde no existen las desgracias.

Daisy (Candelí Redín), una de las niñas del lugar, va todos los días a comprar naranjas cerca de la casa de Jack (Nehuén Marco Rojas). De esa manera él conoce la conoce y, entre ellos, surge un amor muy genuino y verdadero. Otras parejas, también se enamoran y sus miradas reflejan romance.

Todos bailan y entonan distintas canciones donde nos demuestran cuán bien están y cómo van sucediendo cosas en el camino.

Pero «Jack y las semillas mágicas», es una comedia musical donde también habrá maldad. Hasta que la armonía los vuelva a reinar.

Sucede que un día, Daisy es raptada por unos gigantes. Nadie ve nada ni a nadie hasta que se enteran de la noticia y es demasiado tarde. Estas personas tienen sentimientos duros  y solo piensan en el dinero. Pero, ¿dónde habitan? Lógicamente, en otro mundo, que es inalcanzable para Jack y los suyos. Pero, ¿dónde queda? Eso es lo que tendrán que descubrir.

Así se dan cuenta de que existen dos universos paralelos: el de ellos – donde los habitantes son muy unidos pero pobres – y el de los otros – en el cual hay riquezas materiales robadas y tienen el corazón vacío de amor.

Y, ¿qué hara Jack para recuperar a su amada? ¿Podrá hallar rastros de su compañera?

Su vida, seguirá sin altibajos pero muy pegado a su Madre (Ángeles López Bustos) quien lo asfixia y lo trata como a un pequeño. La única compañía que tienen es la de una gallina y una vaca (Flora).

La voz de Candelí Redín es suave, sutil, tranquila y entona cada estrofa delicadamente. Nehuén Marco Rojas, vocaliza como un hombrecito, respondiendo a los planteos de su amada.

Por otro lado, Ángeles López Bustos, nos abraza con sus cantos, proyectando cada nota y mezclando su personaje de madre campestre y bruta con matices de la chilindrina, lo cual queda bastante cómico y burlesco.

Y David Maximiliano Basualdo, si bien parece ser un personaje secundario, no lo es en absoluto. Está encargado de separar varios de los sketch de la obra y de acariciarnos con su voz, la cual está llena de potencial.

Por suerte, Jack, nunca abandonó la idea de encontrarla. Sabe que Daisy fue secuestrada por esos monstruos pero su corazón sigue latiendo por ella.

Como en todo, siempre existe un aprovechamiento por parte de los que «tienen la verdad» y logran convencer a los vulnerables. En este caso un Gitano (David Maximiliano Basualdo) se presenta junto a un grupo de adivinos que, a través de la bola de cristal, lograrán convencer a Jack de vender a Flora – quien los acompaña a él y a su madre desde que éste era pequeño.

Y, ¿cómo logra convencer el Gitano a este chico apenado? Dándole unas semillas mágicas.

Después de acceder con tristeza, a la venta de la vaca, consigue unas macetas donde planta esas semillas tan especiales. Sin fe, cabisbajo, deprimido, se da cuenta de que si no confía no obtendrá ningún milagro.

Es así como decide creer en la magia y al otro día, cuando se levanta, ve un hermoso y enorme árbol verde. Siento muy adentro suyo, que debe escalarlo para encontrar a Daisy. Tiene temor de hacerlo pero con valentía, logra llegar a la copa del mismo. Cuando, de repente, ve a una niña a la cual le dice a quién está buscando. Pero no hace falta que siga recorriendo más camino, porque es ella. Sí! Jack la ha encontrado y están dichosos de estar juntos nuevamente.

Allí, en ese mundo paralelo, ella le cuenta que uno de los gigantes la convirtió en su sirvienta y que toda la riqueza que tienen es por habérsela robado a los pobres campesinos. Jack, estalla en furia y quiere recuperar el oro profanado. Pero Daisy le hace entender que no hay dinero que compre la felicidad.

Aunque antes de regresar, ocurre otra desgracia: Jack es atado y metido en una olla enorme, para ser cocinado por esos seres odiosos.

Y ahora, ¿cómo podrá ser feliz esta joven pareja?

Daisy, ¿estará segura del amor que siente por él? ¿Logrará, ahora ella, salvar a su amado?

Esta historia, tan bien contada, nos atrapa desde un primer momento, nos hace encariñar con cada uno de los personajes y nos hace pegar cada una de las melodías narradoras.

Si sos niño o adulto, la vas a disfrutar por igual, porque un producto cuando está bien hecho es imposible que no compre a su público. En este caso, se trata de una obra artesanal, construida parte por parte hasta conformar un todo plagado de dulzura.

Cuerpo de baile:

Bruno Muñoz, Cecilia Axt, Juanfe Castro, Melisa Bres, Luciana Russo y Pablo Nuñez.

Equipo creativo:

Dirección general: Federico Herrera

Coreografía: Pablo Nuñez.

Música original: Ignacio Sánchez

Arreglos musicales: Gustavo Michalik

Coach vocal: Alejandro Aldonza

Escenografía: Andrea Magnetti – Federico Herrera

Asistente de escenario: Joaquín Duhalde Longhi

Stage manager: Rodrigo Barrios

Utilería: Federico Herrera

Realización de escenografía: El Taller de Mane

Realización Gallo/Gallina: Julia Boselli

Vestuario: Rodrigo Barrios

Corrección de estilo: María Paula Méndez

Libro y letras: Federico Herrera

Prensa: Ayni Comunicación

Diseño gráfico: Agustina Costante

Teatro El Cubo.

Las funciones son los sábados a las 16 hs.

Localidades: desde $50

Mariela Verónica Gagliardi

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¿Qué harías por amor?

Alguna vez, seguramente, habrás estado interesado por alguien y, seguramente, habrás sentido que tu vida cobra brillo al estar con esa persona. Pero, ¿arriesgarías tu vida por amor?

En la ciudad de «Ocatonga», hay felicidad, hay alegría, todos bailan y cantan. Sus cantos son los estados de ánimo, las circunstancias, las noticias del pueblo, los anhelos y los fracasos.

Aunque no todo es color de rosa… la Reina Carola (Lorena Pacheco) desea tener un amor. Y a partir de su deseo, empiezan a desatarse diversas situaciones y conflictos. Es que ella tendrá que optar entre dos hombres: el Rey Lager (Beto Cuello) y el Duque Salvador (Nicolás Barroso). ¿En qué se diferencian estos caballeros?

El Rey es avaro, torpe, sencillo pero con un corazón enorme. Y por el otro lado, el Duque, que tiene ambición por el trono y el oro.

¿Y quieren saber cómo se decidirá ella? En realidad, ya optó por el Rey, pero no estará con él hasta que lo haga realizar cuatro pruebas que le demuestren que es el correcto. Dichas pruebas serán super entretenidas y originales, y estarán divididas en, lógicamente, cuatro días diferentes.

Al sucederse las jornadas, Lager, aprueba cada una de las postas, pero, al llegar a la última, ocurre una desgracia.

Sucede que Heraldo, el sirviente del Rey y mano derecha de éste, le roba una bolsa llena de monedas de oro que eran para su amada. Resultado de esto, la Reina reprueba a Lager y lo considera como no apto para estar a su lado.

El Rey se siente muy mal y triste por la situación y no puede creer que Heraldo lo haya traicionado de esa forma.

¿Qué hará para recuperar a la Reina? ¿Podrá quedarse junto a ella? ¿Podrá perdonar la falta del dinero y aprobar su amor?

El Duque, ¿cómo luchará para derribar a su enemigo y quedarse con la bella dama? ¿Qué peripecias ocurrirán en el medio?

El despliegue de bailarines y bailarinas, danzando flamenco, junto con sus vestuarios excelentemente caracterizados y de diversos colores; hacen que la puesta en escena sea exquisita.

La iluminación, va cambiando sus tonalidades de acuerdo al tipo de situación que transcurre y nos translada de un cuadro a otro, sin ningún tipo de falla.

En cuanto a las voces de los actores, despliegan todo su potencial en cada canción y proyectan sus dolores y amoríos. Todas las participaciones son importantes y tienen su espacio, factor realmente importante para ellos y para nosotros como público.

No es un musical más, es un musical lleno de esplendor y energía. A lo largo de casi 2 horas, eso se puede apreciar y sentir. Por momentos risas y por otros, llantos. Esta comedia contiene diversos ingredientes, pero el que más sobresale es el grotesco, ya que ridiculiza a la Corte, a la servidumbre y a todo el entorno reinante.

¿Quisieran ingresar por 120 minutos a «Ocatonga», transitar por sus calles y descubrir a cada personaje?

Los miércoles a las 21.30 hs, estarán abriendo sus puertas para ustedes, en el Teatro El Cubo.

Elenco:

Rey Lager: Beto Cuello
Reina Carola: Lorena García Pacheco
Duque Salvador: Nicolás Barroso
Telonio: Pablo Keuz
Elisea: Lorena Terranova
Heraldo: Guido Záffora
Monseñor DiCaprio: Guido Vater
María: Laura Balonchard
Baronesa: Violeta Maizel
Modista Real: Irina Ramírez
Ensamble: Charly Forte
Ensamble: Fernanda Giraudo
Bailaora: Victoria Matta
Bailaora: Tatiana Gemetto
Bailaora: Sofía Enz
Bailaora: Magalí Canosa
Bailaora: Rocío Melonaro

Equipo Creativo:

Dirección Gral.: Nicolás Barroso
Música y Libro: Nicolás M. Barroso
Asistencia de Dirección: Paula Galván
Dirección de Ballet Flamenco: Victoria Matta
Dance Captain: Guido Vater
Vestuario: Equipo creativo de NB Espectáculos
Escenografía y Utilería: Equipo creativo de NB Espectáculos
Producción General: NB ESPECTACULOS

Teatro El Cubo: Zelaya 3053.

Hay localidades a partir de $85.

Mariela Verónica Gagliardi

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NO HAY BARRERAS PARA EL AMOR

Si de sentir se trata, no hay límite. Pero si de accionar se trata, la mente humana suele encasillar, estereotipar, hacer énfasis en algo y tener miedo por sobre todas las cosas.

¿Qué siente el corazón de una persona cuando quiere hacer algo pero sabe que la sociedad lo discriminaría?

¿Qué siente el corazón de una persona cuando sabe que encontró lo que tanto deseaba pero no lo puede exprimir al máximo?

En Triciclo: Pedro Velázquez, Johanna Sciarrotta y Augusto Fraga; nos demuestran cómo es posible vivir una relación de a tres. Con enamoramientos, deseos, aciertos, fracasos, conflictos, desencuentros y reencuentros.

Johana y Pedro son pareja y viven juntos. Pero Augusto, quien acaba de romper con su esposa, va a ingresar en la intimidad de sus amigos, así como de repente. Los tres se llevan muy bien y tienen esa adrenalina típica de la juventud. Al principio son todas flores las que se tiran entre ellos pero, más tarde, surgen los celos y competencias.

No imaginen una típica historia al estilo Montaña Rusa. Hay un equilibrio muy interesante entre los diálogos que existen entre ellos, los monólogos que encabezan y también las canciones que interpretan; las cuales entrelazan este maravilloso cuento.

Este musical, no requiere una gran escenografía porque lo que se destaca es el guión, las actuaciones y las potenciales voces de los artistas. Tienen unos matices muy lindos y diferentes entre sí que logran potenciar, aún más, la historia.

En cuanto a la iluminación, logra estar en un plano principal y no de fondo, como suele ocurrir en varios espectáculos. La oscuridad y la luz (así como la alegría y la tristeza), son fundamentales y consiguen un efecto único en cada una de las escenas.

Retomando la historia, tienen que presenciarla para ultimar detalles. Acá tienen un adelanto e incentivo para estar el próximo viernes, allí sentados, frente a ellos.

Eso sí, les voy a dar unos consejos: si tienen la mente de la época de las cavernas, traten, aunque sea por una hora y media, de ser libres. No piensen, no condenen. Vivan esta experiencia que les cambiará un poco la perspectiva.

Si son amplios en su forma de pensar, entonces a disfrutar se ha dicho.

Actores alternantes: Eli Lubieniecki, Augusto Fraga.
Dirección de actores: Adriana Cuellar.
Iluminación, Video y Fotografía: Diego Saggiorato.
Stage manager: Silvia Otero.
Supervisión vocal: Andi Espinel.
Vestuarios: Lentos varios VOL2 (Rose Melody).
Maquillaje: Carolina González de León.
Producción ejecutiva: Kevin Mansilla.
Prensa: Ayni Comunicación.
Música original, Arreglos corales y Dirección musical: Carlos Pérez Banega.
Libro, Letras y Dirección general: Pedro Velázquez.

Quedan aún 2 funciones de la obra.

Viernes 00 hs (madrugada del sábado)

Duración aproximada: 1 hora y 30 minutos.

Localidades: $60.

Teatro La Galera (Humboldt 1591 – C.A.B.A).

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

CASI NORMALES

El domingo 1° de julio estuvimos en el Teatro Apolo (Av. Corrientes 1372 – C.A.B.A), con «Casi Normales».

¿Como se logra ser casi normal? ¿Alguien es normal?

Una familia compuesta por un matrimonio joven y dos hijos adolescentes (uno de ellos fallecido desde pequeño), llevan adelante sus vidas llenas de trabas, alegrías, mal humor, ambición y la idea de parecerse un poco a cualquier otro clan.

Diana (Laura Conforte), es ama de casa, sufre de bipolaridad, diganosticada hace como 20 años como consecuencia de un shock emocional, y por momentos sus días son comunes… pero por otros, el terror se apodera de ella y cree ver y escuchar a su hijo fallecido Gabriel (Matías Mayer). No puede desligarse de esa relación tan fuerte que tiene con él y es esto lo que le impide de ser feliz con el resto de su familia. Sus horas transcurren junto con la toma de diversas pastillas, que no le sirven para solución alguna.

Su marido, Dan, (Alejandro Paker), intenta obviar el problema psiquiátrico de su mujer, no haciéndole ningún favor a ella, y tiene una excelente relación con su hija pianista, Natalie, (Manuela del Campo).

Esta pequeña sueña, como toda joven, con ganar un concurso de música pero tiene ciertos altibajos por convivir con su progenitora tan desequilibrada. Algo que la «salva» es conocer a un chico que la adora y admira. Juntos, de novios, van colmándose de alegrías y se apoyan mutuamente.

Pero, ¿se imaginan todos estos conflictos, sinsabores, desequilibros, amores y desencuentros, contados con canciones? El hecho de ser una comedia musical es lo que hace que los dramas que se avecinan, no sean tan trágicos.

Al mejor estilo Broadway, un escenario iluminado en tonos azules y que cambian según la historia, nos invitan a conocer una estructura de dos pisos en la cual cada ambiente es un escenario diferente donde transcurre la obra. No hay que imaginarse, como suele ocurrir, dónde están los actores, sino que cada espacio está perfectamente decorado, iluminado y caracterizado.

Volviendo al tema central de Casi normales, la inexperiencia del hombre de la casa y su caracter débil, provocan una situación no grata: el médico de ella (Mariano Chiesa), aconseja hacerle un tratamiento por poco tiempo, basado en electro shock. Su pareja, acepta, sin reparar en los daños que le podría causar la misma.

Una vez que es internada en la clínica, se sumerge en un túnel lleno frialdad y, después del cual, nunca volverá a ser la misma.

Su salud pasa a estar más equilibrada pero sus recuerdos son olvidados casi por completo, pasando a tener una vida en la cual no sufre pero tampoco vive plenamente.  Su mente está en blanco y su fiel esposo, hasta ese momento, abandona la casa.

A mi parecer, esta puesta en escena no es recomendable para niños. Los repertorios, si bien son compañados por una banda excelente y cantados por estos actores super acostumbrados al terreno musical, contienen información que no debería volcarse a los menores por ser muy fuerte.

Esta obra, es un fiel reflejo de lo que ocurren en muchas sociedades cosmopolitas en las cuales se decide «ayudar» al «enfermo», como aconsejan los médicos, en vez de fijarse qué es lo que necesita de verdad la persona.

Es muy conmovedora la trama, el guión y cada una de las canciones que nos pasean por un mundo conocido y palpable en estos tiempos contemporáneos.

Música: Tom Kitt.

Libro y letras: Brian Yorkey.

Dirección general: Luis Romero.

Dirección musical: Gaby Goldman.

Director asociado/creativo: Diego Jaraz.

Director creativo: Marcelo Kotliar.

Dirección vocal: Ana Carfi.

Escenografía: Marcelo Valiente.

Dieseño de iluminación: Marco Pastorino.

Diseño de sonido: Rodrigo Lavecchia.

Vestuario: Pablo Bataglia.

Asistente de dirección: Cristian Aguilera.

Prensa: Furgang Comunicaciones.

Producción ejecutiva: Pablo Tubío y Nazarena Bredeston.

Producción general: Javier Faroni.

Duración: 2 hs 40′.

Mariela Verónica Gagliardi