*** Junio 2017 ***

Daliniana1

Cuatro musas (Luz Despósito, Eleonora De Souza, Laura Montini y Georgina Reynaldi) inspiran al artista Salvador Dalí (Diego Bros), quien aparece en escena para contar momentos conmovedores de su vida. La quinta musa es Gala (Flavia De Luca), aquella que fue durante muchísimos años su gran amor. Estas cinco mujeres, mencionadas como “Dalinianas” (escrita y dirigida por Mariano Taccagni) van paseándose por el escenario, interpretando cuadros surrealistas del autor.

Llama la atención de todos los presentes, el gran acierto de narrar la vida de un pintor a partir del género de comedia musical. Y es que las tres artes se desempeñan a la perfección, por parte de todo el elenco. Hay una figura principal, desde ya, que es Dalí, sin embargo, el grupo deja toda su pasión a lo largo de la historia que va ilando una escena con otra sin titubear, erigiéndose como verdadero protagonista.

Una vida llena de tormentos, de desolación, de injurias, de falsas hipótesis y de fama; solo puede ser transitada con amor y con verdadero amor. Ese es el lugar que ocupa y soporta Gala, quien hace homenaje a su modo de vestir y de desfilar. Claro que no merece otro galardón ya que oculta un pasado realmente triste y perverso.

Daliniana es toda mujer que giró en torno al artista, a su mundo surrealista y cubista, quien además inventó su propio movimiento pictórico. Él fue lo que pudo, cuando supo que jamás podría haber asumido quien era. Intentó sobrevivir de la manera que encontró, descubriendo cada día un motivo diferente, una idea que propulsara una composición determinada, ocurrente, significativa y con la oportunidad de ser descubierta por quien la mire.

Otra de las mujeres importantísimas en su vida fue su hermana, su cable a tierra en medio de tanto vuelo despegado de la tierra.

Un Dalí que captura la esencia del artista, sus tradicionales bigotes, sus pinceladas, sus atuendos glamorosos, su simpleza para transmitir y su complejidad para conformar un universo inteligente y distinguido.

Relojes derretidos, reemplazados en esta puesta en escena por mujeres que expresan quietud sobre la mesa, queriendo significar la esencia del tiempo. Del paso del tiempo y de su precisión en cada uno de estos objetos femeninos.

Los cuerpos con la posibilidad de componer animales, cosas y simbolismos que permiten transitar la intimidad de Salvador, un español que vivió gran parte de su vida en Francia, adquiriendo de ambas culturas lo necesario para conformar una propia.

Todo lo que pintaba lo hacía para reinventarse y no para llamar la atención de sus aduladores. Él era su principal adulador, quien tenía ese narcisismo tan elevado como para atravesar el espacio y el tiempo con destrezas físicas y mentales.

Mariposas posadas en un lugar determinados, mostradas en la unidad de una simple mosca que vuela con pasos de danza, que se convierte luego en Mickey Mouse, demostrando cómo la bandera estadounidense no significó absolutamente nada para él ni para su movimiento. Sino, en todo caso, cómo lo capitalista intentaba destruir lo artesanal, independiente y conmovedor. Lo masivo frente a lo particular, el producto frente al concepto.

Un mundo que incluso en crisis fue saboteado por sus principales detractores-oportunistas y salvado por este artista, entre otros, que causalmente tiene un nombre relacionado. Su larga vida le permitió ser y respirar fragancias de rosas -posadas en bellas mujeres-, manjares en una mesa distinguida y subirse a unos rollers que le daban más impulsos que su caminar.

A su vez, vale aclarar que participó en cine junto a Alfred Hitchcock, Walt Disney y Luis Buñuel, y de ello cuenta su universo superficial montado en ciertos fragmentos de la obra, los cuales no se relacionan con la pureza de su trayectoria.

Manzanas, mariposas, sabores unidos a modos de pensar, de ver, de recrear con colores lo belicoso del mundo, un mundo que era inoportunado por tiroteos y desvanecimientos. Frente a esos años, muchos años de dolor, el arte como herramienta sanadora lo mantuvo cerca y lejos del dolor, para sufrir cuando no le quedara otra posibilidad, cuando perecer sea la muerte.

Daliniana ficha

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: