*** SEPTIEMBRE 2025 ***

«La constancia del viento» nos presenta a un matrimonio infeliz, sufrido, hipócrita. Pero también, a otro amor paralelo que no puede ser.
Una muerte, mucha violencia, escándalos, heridas, llantos , verdades y mentiras.
Director y dramaturgo: Pablo Iglesias
Teatro Buenavía Estudio
(buenaviaestudio.blogspot.com)

La constancia del viento

Martín Paladino encarna al personaje de Juan Martín, un marido sufrido e infeliz quien hace diez años sobrevive al lado de Malva ( Cecilia Miserere) la típica bruja de los cuentos de hadas. La tercera en “discordia” es María Clara (Clara Virasoro). Los sonidos de una tormenta que permanece durante días, resuena como símbolo de la tragedia y los boleros que se van sucediendo uno a otro, marcan el paso del tiempo, de las escenas y de los sentimientos. La obra comienza con María Clara, la mucama de la casa, llorando. Ella es maltratada y humillada por Malva ya que significa una competencia en su vida amorosa. Cuando Clara sale a limpiar la calle se le vuela su canario, quien era su única compañía. Su llanto permanece a lo largo del melodrama y Malva se pone nerviosa por ello. Por otro lado, esta última finge una ceguera, para obligar a su marido a que permanezca a su lado aunque sea por lástima. El vestuario de María
Clara es blanco, como símbolo de pureza, el de Malva es totalmente negro por la opacidad de su corazón y el de Juan Martín es blanco y negro que demuestra un equilibrio. Una carta dentro de un sobre rojo, acompaña a la mucama, como única ilusión. Dicha muestra de amor es robada por Malva, quien se regocija de placer por el dolor ajeno. Por ello, decide fingir también un embarazo. Su esposo, ahora más que nunca, se siente prisionero, pero a su vez cuando su mujer despide a María Clara, todo cambia.
Una de las escenas más estremecedoras es cuando Malva hace un careo entre los dos enamorados y declara que ve. Luego, como acto de masoquismo y perversión decide servir el té para los tres y la taza con veneno justo la bebe su marido. Juan Martín antes de morir le cuenta a Malva que María Clara es su hermana. Este hecho provoca la unión de las dos y el acto culmina como una comedia negra.

Mariela Verónica Gagliardi

Son jóvenes, talentosos y alegres. Subite al Bondi es su nombre y realmente dan ganas de sacar el boleto para vivir esa magia. El recorrido es a través de la música y sus ritmos. Los instrumentos que tocan son de origen latinoamericano y africano. Algunos de ellos son: congas, tumbadoras, djembe, surdo brasilero, dijeridoo, derbake, trompeta.

La tarde estaba fresca, la gente iba de un lado a otro tratando de conseguir un rayito de sol. Miraba un puesto y otro y otro. Cada uno ofrecía una artesanía o producto diferente. Sin embargo, las personas seguían deambulando como inquietas, tratando de conseguir algo más en la tarde casi primaveral.

Subite al bondi

¿Sabías que el Djembe es un instrumento africano? Es oriundo de Bamako (Malí) y Kankan (Guinea). Tradicionalmente se fabrica con madera de lengue, iroko, mahogany y piel de cabras.

Hasta que los sonidos de los tambores, congas y demás instrumentos de percusión; hicieron que todos se fueran uniendo alrededor del grupo. Algunos ya lo conocían, para otros era su primer encuentro. Lo interesante de la propuesta es que no hay un solo director sino que se van turnando por canción. De esta forma, varios manejaron el colectivo imaginario. Lo sorprendente fue, que en este espectáculo la gente no dejaba la típica moneda o billete como cuasi propina. Lo valoraban más y durante todo el espectáculo se logró un estado de trance en el cada cada uno sentía la música de una u otra forma. Los chicos de Subite al bondi, improvisaron todo el show y al percibir la buena onda del público, continuaron tocando hasta que el sol de a poquito se fue. En ese instante, ellos lo siguieron para no empalagar a la gente y volver a aparecer en el escenario-calle al siguiente domingo. Este espectáculo, no sobrevive, Vive.
Para más información y contacto con el grupo ingresá a http://subitealbondi.com.ar/