*** Junio 2017 ***

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Matar o morir

Las hambrientas3

En una casa, como cualquier otra, habita una familia con hábitos no convencionales. Una cuchilla de carnicero que remite a la muerte, al deseo por comer, a saciar el vacío espiritual con cadáveres animales o humanos.

“Las hambrientas” (de y dirigida por Pablo Iglesias), cuenta la historia de dos hermanos y una prima que desarrollan rituales -incoherentes para el espectador- sin un sentido filosófico o ideológico puntual.

El hastío del interior, ese silencio, el vacío por no tener algo o alguien por qué o quién luchar; convierte a estas tres personas en animales feroces -capaces de todo a cambio de alimento-.

Toda la obra transcurre en un mismo espacio, repartido inteligentemente, y, utilizando hasta el mínimo recoveco para crear una habitación diferente.

Una mujer, con delantal blanco y manchado de sangre, trozará una enorme cantidad de carne. Al parecer para su perra preñada, aunque difícilmente pueda saberse su destino. Los ladridos se escuchan a lo lejos y es éste el que pretende llamar la atención de su ama, pidiéndole aunque sea un bocado.

Mientras, la violencia de su hermano, seguirá torturando a la prima -una delgada mujer, ignorante y sin fuerzas para defenderse-, convirtiéndose, con el paso del tiempo, en una amenaza para las dos.

“Las hambrientas” refleja el cansancio que produce luchar sin un propósito claro y objetivo. Esta familia lucha porque sí, desgastan, pelean, discuten constantemente, hasta que por fin parece ponerse de acuerdo.

Siempre tendrá que aparecer una víctima, viva o muerta, que los sacie y de energía para elaborar otro plan.

Flagelarse el cuerpo o ser flagelado, agredir y ser agredido, perseguir lo inalcanzable y desear lo ridículo.

Pablo Iglesias construye un universo de diálogos que me recuerdan a la película Delicatessen (de Jean-Pierde Jeunet), donde los sonidos se superponen conformando una historia paralela, atrayente y difícil de olvidar. En este caso, la obra utiliza la palabra como recurso principal, otorgándole tal movimiento que pareciera escribir una canción de terror.

En cuanto a las actuaciones, ya nos tienen acostumbrados al teatro de nivel alto y es imposible no destacar a Palacios y Actis que encarnan unos personajes tan opuestos, complejos como bipolares a la vez.

Es difícil determinar a qué género pertenece la dramaturgia ya que nos pasea por situaciones de comedia, de drama, de ciencia ficción e inclusive de terror.

El suspenso nos mantiene el vilo, sin permitirnos un simple pestañeo durante la función. El tiempo transcurre velozmente y en cuanto nos queremos acordar, la obra terminó, dejándonos tantas sensaciones -difíciles de digerir- para procesar.

Cada escena tiene una fuerte carga emocional, con un contenido conciso que intenta incomodar lo más posible. No es habitual ver tantos cortes de carne cruda en el teatro, una cuchilla que -sin piedad- troza y divide, errores cometidos y llevados en bandeja a un lugar diferente y, la desnutrición, planteada desmesuradamente.

Se acostumbra mirar por encima a esta problemática social, no sabiendo cómo colaborar para erradicarla, separando al país por norte y sur -pretendiendo solucionar sin involucrarse.

Un nudo en la garganta se me formó al ver a la prima sufrir por hambre, comiendo unas pastillas de menta para olvidarse del dolor que siente. Pero, esa golosina, enseguida pude relacionarla con las migajas que da un gobierno, junto a diversas “campañas” para promocionarse, creyendo que hace algo al respecto. La carne, las proteínas que contiene, el hierro; no son más que mentiras. Los veganos no precisan matar para alimentarse. Ellos saben cómo ser sanos, derribando mitos y no quitándole la vida a otro ser.

¿Desde qué lugar puede hablar alguien que asesina?

La ineficacia de los discursos políticos colabora con los mensajes, erróneos, impartidos a una población que recibe, por lo general, un solo discurso.

Hambre de comida es lo primero que se percibe, aunque hambre de conocimiento es lo que abunda. Cómo alimentar a una sociedad tan heterogénea cuando, generalmente, la gente se queja y reclama sin aportar positivamente al respecto?

¿Comer y ser básico o alimentarse y compartir sabiduría?

Los ladridos dejan de oírse para darles lugar a los humanos, a sus equivocaciones, sus abusos y la falta de amor para aceptar que el camino escogido no es un simple juego o pasatiempo sino una locura en exceso.

Esta pieza artística es un llamado a la cordura, a la reflexión y a la superación de trabas emocionales.

Las hambrientas ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Luces que iluminan el alma

Idénticos II

Hace 14 años que existe el ciclo Teatro x la identidad, una propuesta que incluye al arte como motor de búsqueda. Milagrosamente, los nietos siguen apareciendo, de a poco, con mucha fuerza, trabajo por parte de las Abuelas de Plaza de Mayo y de diferentes organizaciones sin fines de lucro que desean, fervientemente, reconstruir la Argentina, sin vestigios de sangre y tortura.

Creo, realmente, que siempre que exista un Estado comprometido, todo resultará más noble y esperanzador. En esta oportunidad, desde el 17 y hasta el 28 del corriente mes se pudieron disfrutar de diversas obras de teatro, vinculadas de alguna manera con la desaparición, la tortura, el dolor y la nostalgia.

Hoy, a un día de finalizar TXI, la pieza teatral “Idénticos II”, demostró cómo trece voces diferentes, pueden esbozar preocupaciones, tristezas, alegrías y convicciones. Estas últimas son las principales para recorrer un camino. No importa cuál sea, pero sí que el deseo y compromiso existan como tales.

Algo idéntico se relaciona con lo parecido, con lo similar, con algo exactamente igual. Sin embargo, la identidad (a pesar de relacionarse con dicho término), no es la misma para una u otra persona. Varía, somos diferentes unos a otros pero, a la vez, semejantes.

A veces pienso qué podrá sentir un hijo adoptado, cómo logrará escribir su pasado e historia sin datos reales, concisos. Sin conocer, en muchas ocasiones, a sus progenitores. Qué necesario resulta saber de dónde venimos, para conocer nuestro destino. No siempre es posible pero se debe hacer… debemos hacer hasta lo imposible para acercarnos a la verdad y ayudar al resto a que lo hagan.

Un hijo profanado, utilizado, escondido, ganado, robado; no suele tener la oportunidad de saber quien es.

Idénticos II, hace un recorrido por la vida misma, permitiendo que cada voz sea un monólogo, acompañado de la música a cargo del pianista Martín Pavlovsky, quien denotará un aire melancólico durante cada melodía.

Realmente, los artistas mostraron un compromiso increíble, teniendo un espacio para hacer lo que aman y siendo, a la vez, solidarios con los olvidados.

Las exposiciones fueron muy diferentes en estilos y guiones, conformando un espectáculo bien amplio, tan amplio y diverso como las personalidades, los rasgos y temperamentos. Claro que, siempre, sentiremos afinidad o conexión con alguno en particular por una razón en especial.

La sala Martín Coronado del Teatro San Martín, se convirtió en el lugar para predicar por los que no tienen posibilidad de hacerlo, para pedir por favor unión a pesar de las diferencias.

Tener la oportunidad de ver, gratis, a actores de la talla de: Gonzalo Urtizberea, Manuel Vicente, Lidia Catalano, Virginia Innocenti, entre algunos de los presentes; no se da a diario y es importante valorarla.

Monólogos para reír como el de un hombre sosteniendo su propio hígado, incómodamente; situaciones como la del nadador intentando hacer lo que teme, una mujer de la alta sociedad sintiendo repugnancia por los de menor condición que ella; un joven dando un discurso reiterativo y eficaz; y todo tipo de verdad puesta en escena para que seamos partícipes activos.

La búsqueda del pasado continúa, se realza y el texto de Pablo Iglesias “Todos los ojos en el mar”, cobra vida, se somete a las miradas y calla. Lidia Catalano es su intérprete y, debo asumir, que fue la performance más relacionada con la temática del Festival. Una madre que busca, camina, recorre y se desespera, nos alumbra con su linterna, alumbra las aguas, el mar. Desespera el tan solo saber que estuvo sola, sin apoyo, con desgracias, penurias y todo el frío desolador que puede atravesar una persona al perder a su hijo.

En cierta ocasión, se pregunta y le pregunta a los responsables si ella sola se tiene que encargar de encontrarlo. No son demasiadas las reflexiones verbales que emite. Basta con su presencia, su rostro hundido en el dolor y esa luz blanca que pretende hallar una huella, algún dato de su hijo.

Catalano e Iglesias supieron aliarse para buscar, solos o acompañados, a los que ya no están. Tuvieron la valentía de ser claros y concisos, clavando una el interrogante de cómo continuar avanzando. Cada quien es cada cual y cada quien ocupa un lugar determinado.

Como monólogo totalmente opuesto en cuanto a la forma, estuvo el de Villanueva Cosse. Un científico que se replantea la constitución de la materia y los átomos, llegando a la conclusión de que el humano es una parte ínfima en el universo. Su clase de física logró plasmar términos intangibles con la propia desesperación del hombre.

Mientras Mauricio Kartún, Lucas Lagré, Pablo Iglesias, Mariano Saba, Patricio Abadi y el resto de los autores continúen escribiendo con su pluma estas obras, la realidad se volverá más palpable y visible. Ya las cataratas sanarán al igual que las heridas del olvido.

TXI ficha

Mariela Verónica Gagliardi

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Algo que no era, de Pablo Quiroga

Algo que no era

La revolución empieza por casa

Vladimir Lenin

Villa Gesell, 2013. Pato, Romi y Dani de vacaciones en un departamento donde la heladera alberga mucho más que comida. No todos lo ven, no todos lo creen, pero la Revolución Rusa de 1917 se despliega frente a sus ojos y no será de revolucionario permanecer indiferente.

Actores: Juan Pablo Galimberti, María Zambelli, Leonardo Odierna, Diego López y Sol Rodríguez Seoane.

Diseño de escenografía: Paola Costamagna / Rediseño para reposición: Marina Apolonio / Realización escenográfica: Julián Villanueva / Iluminación: Claudio De Bianco / Vestuario: Daira Gentile / Música original: Juan Carzoglio / Diseño gráfico: Manuela Piqué, Sofía Mazzaglia, Daira Gentile / Fotografía: Sebastián Germinario / Prensa: Carolina Alfonso / Traducción de textos al ruso y asistencia: Aigul Safiullina / Asistencia de dirección: Nery Mucci / Supervisión dramatúrgica: Pablo Iglesias / Dramaturgia y dirección: Pablo Quiroga.

REESTRENO: JUEVES 7 DE MARZO A LAS 21 HS.

Funciones: Jueves a las 21 hs.

Duración: 70 minutos

TEATRO VERA VERA

Vera 108. Reservas: 4854-3655

Entradas: $50 / $40

Palabras del autor y director

En el ejercicio de dramaturgia había una heladera. Un día subí a un colectivo 160 semivacío con un frío espantoso, los vidrios estaban levemente empañados, la poca  gente que había estaba abrigada y extraviada aún en el lamento matutino de tener que dejar la cama. Mientras miraba por la ventana los bosques de Palermo, tuve la sensación de estar lejos, en otro país. Imaginé que así podría ser Rusia. Ese frío helado, ese parque enorme, ese lago y, finalmente, unos patos caminando por el parque dispararon la primera escena de la obra. Imaginé los bosques cubiertos de nieve, un carruaje pasando por ese lugar en otra época y, quien sabe por qué, una persona mirando todo esto por medio de una heladera.                                                                                                                

Después empezaron a hablar y la revolución rusa fue ese territorio imaginario a pisar, y Algo que no era terminó por esbozar una tímida teoría que une las épocas y los lugares: la historia de la ambición del hombre, de sus relaciones de poder, de su necesidad de cambio y de su enorme deseo de trascendencia son ajenas a las épocas y a las geografías.                                                                                 

Tres jóvenes amigos que se aproximan a los treinta años, se van de vacaciones al departamento heredado por uno de ellos en la ciudad balnearia de Villa Gesell. Luego de unas noches, Sivinski, dueño del departamento, queda completamente sorprendido cuando al abrir la heladera  ve, como en una película, la historia completa de sus antepasados rusos que lo invitan a participar de la revolución de 1917.                                                                                                                                                                                                                                      

Lo que en un principio aparenta ser algo imposible, impone su lógica con fuerza. Petrogrado se levanta en armas y no se puede permanecer indiferente.

Pablo Quiroga

Fue asistente de dirección de Rubén Szuchmacher en Los monstruos sagrados y Los hijos del sol;  de Miguel Santín en Los sueños de un fulano y de Eduardo Rovner en La mosca blanca. Actuó en diferentes obras entre las que se destacan: Ruinas Caristo, de autoría propia y Harriet, boceto sobre una inglesa de cierta edad, en el Centro Cultural Rojas en el marco del concurso Operas Primas 2007.

Dirigió las siguientes obras: Anibalismo, de creación colectiva; De tanto dolor no siento nada, de Macarena Albalustri en el marco del ciclo Proyecto 3, Convergencia teatral, coordinado por Marcelo Mangone y Ariel Barchilón;Farsas, espectáculo que contenía las obras El oso, bajo su dirección y Pedido de mano, de María Zambelli, ambas de Antón Chejov; Recuerdo frío profundo, Work in Progress de la obra Algo que no era presentada en el Festival de Teatro Sub 30 El porvenir.

Durante 2012 presentó  la obra Algo que no era, de su propia autoría y dirección en el teatro Vera Vera y trabajó en la producción ejecutiva y  asistencia de dirección de la obra Enrique IV Parte II, de William Shakespeare, con dirección de Rubén Szuchmacher, estrenada en mayo de dicho año en el Teatro del Globo, en  Londres, Inglaterra y en julio en el Teatro Regio, dependiente del Complejo Teatral de Buenos Aires.

En 2013 además de reestrenar esta obra, realiza la producción de la obra Córnea, de Pehuén Gutiérrez, dirigida por Nery Mucci y Pehuén Gutiérrez en El Kafka.

Leonardo Odierna

En teatro trabajó en distintas obras entre las que se destacan sus roles protagónicos en: No se paga, de Darío Fo, dirigida por E. Pavelic; El organito, de A. y E. S. Discépolo; Yiyo, de A. Adellach con dirección de Enrique Laportilla y Los hijos de María, de Enrique Morales. También actuó en gran cantidad de obras en roles antagónicos y muchos personajes de reparto como: Nosotros Los héroes (versión sin el padre), de Jean-Luc Lagarce, con dirección de Mónica Benavidez;  Baby, de Susan Sontag, dirigida por Lorena Ballestrero; Amanda y Eduardo, de A. Discépolo, con dirección de Adrián Canale; La sierva, de Andrés Rivera; Mermelada de tomate, de A. Bazzalo y Tango por Pablo, de Peñarol Mendez, dirigidas las tres por Andrés Bazzalo; Lavalle, historia de una estatua, de C. Somigilana; Los siete locos, adaptada y dirigida por Rubens Correa y El proceso, de Franz Kafka,  adaptada por Alberto Mediza, con dirección de Raúl Serrano, entre otros trabajos.

Como director teatral, realizó varias puestas, entre las que se destacan: Necesito siete gambas, de Peñarol Méndez y las cuatro realizadas en el grupo Sin Guardia: BengalaCorbatas chinasPocholo y sus pompas múltiples, las tres de Alfredo Megna y Alma, de cuando dejo de ser Victoria y empezó a ser Alma, en co-dirección con Armando Saire, actualmente en cartel, los sábados a las 21 en Vera Vera Teatro.

Diego López

En teatro trabajó como actor en: Mucho ruido y pocas nuecesSportivo Unión y GloriaLa mancha de Cristóbal Colón y De cómo Romeo se transó a Julieta, todas en la sala Carlos Parrilla de la Upebe con dramaturgia y dirección de María Inés Falconi; Cucha de almas, de Rafael Spregelburd con dirección de Fernando Oreccio; Filomena Marturano, de Eduardo de Filippo, adaptada y dirigida por Manuel González Gil; Claundestinos, espectáculo de clown dirigido por Claudio Martínez Bel; Farsas, sobre textos de Antón Chéjov, dirigida por Pablo Quiroga y Tango turco, de Eduardo Bruza y dirección de Lorenzo Quinteros.

María Zambelli

Como actriz se desempeñó en: Las troyanas, dirigida por Rubén Szuchmacher; La marea, con dramaturgia y dirección de Mariano Pensotti; Bestiario Grimm, con dirección de Paula Bartolomé; La tumba del niño moral, dramaturgia y dirección de Lautaro Vilo; Teodoro, dramaturgia y dirección de Fernando Berreta y Eleonora Pereyra; Los hijos del sol y Rey Lear, ambas bajo la dirección de Rubén Szuchmacher y Tango ruso, con dirección de David Amitin. En mayo de 2013 estrenará  El gran teatro del mundo, de Calderón de la Barca, dirigida por Francisco Civit.

Co – dirigió La más fuerte, de A. Strindberg y dirigió Pedido de mano, en el ciclo Farsas, de Antón Chéjov.                                         Trabajó como colaboradora creativa en el Proyecto de Graduación 2005 IUNA, en la obra Laura, bajo la dirección de Mariano Pensotti.

Sol Rodríguez Seoane

Trabajó como autora y actriz en Body Art, dirigida por Miguel Israilevich; como autora y directora en Ostende; como actriz en El perpetuo socorro, escrita y dirigida por Sergio Boris; Visages, de Hubert Colás, dirigida por Miguel Israilevich y La frontera, escrita y dirigida por Marina Jurberg.

Juan Pablo Galimberti

Trabajó como actor en: Las islas, de Carlos Gamerro, dirigida por Alejandro Tantanian en el Teatro Presidente Alvear; Juana Azurduy y Filomena Marturano, dirigida por Manuel González Gil en el Multiteatro y La farolera, dirigida por Virginia Lago en la sala Casacuberta del Teatro General San Martín. Sus trabajos como dramaturgo y director son Arrugados como Jack y Chat.

 

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“Imágenes de una novela”, reestreno 2 de marzo

IMÁGENES DE UNA NOVELA

Nada de lágrimas, por favor.

Imágenes de una novela

Tres mujeres. Tres espejos donde se reflejan deformadas estas imágenes de una novela. Rituales de la memoria. La enumeración del recuerdo. Las ganas de volver a la infancia como refugio frente al dolor, frente a los muertos que la habitan, pero nada de lágrimas, por favor.

Textos: Luis Cano

Dramaturgia y dirección: Pablo Iglesias

 Actrices: Valeria Actis, Camila Palacios y Clara Virasoro.

 Asistente de dirección: Martín Rey.

Colaboración artística: Christian Lange.

Concepto y realización plástica: Gabriela Delmastro.

Realización dispositivo lumínico: Mauricio Minetti.

Concepto de espacio: Pablo Iglesias en colaboración con el grupo.

Diseño Gráfico: Estudio Papier.

Prensa: Carolina Alfonso.

Funciones: Sábados 21hs  desde el 2 de marzo

Duración del espectáculo: 50 minutos.

BUENAVÍA TEATRO

Av. Córdoba 4773. Palermo. C.A.B.A.

Capacidad limitada.

Entradas: $ 40 y $ 30 (descuentos a estudiantes y jubilados).

Prensa: Carolina Alfonso 

 Sinopsis

Ellas están allí, ¿niñas? La neblina se disipa y las vemos, sus cuerpos están cansados, agotados y llega el momento de un reencuentro inesperado. Rituales de la memoria. Pegar la memoria que se descascara. La enumeración del recuerdo. Frasear y frasear a través del tiempo. Juegos necesarios e inofensivos. Las ganas de volver a la infancia como refugio frente al dolor, frente a los muertos que la habitan, pero nada de lágrimas, por favor. El juego tiene fisuras: se quiebra para abrirse a contar otra cosa. A veces tenemos que aceptar que falten palabras y sobren ruidos, que los lugares y las cosas estén confusos.

Dice Luis Cano:

Quiero citar una frase de Ricardo Monti que dice: Una obra de teatro podría definirse como una condensación expresiva, con reglas propias, del mundo de las imágenes de una novela. Creo que las imágenes son una fuente de conocimiento, una suerte de lógica espontánea. ¿De dónde vienen esas visiones? En este espectáculo provienen de lo que no está, son encuentros con personas del pasado que se presentan como sueños y parecen hablar. Se fueron imponiendo a mi voluntad, distrayendo mi atención del mundo de todos los días. ¿Sensaciones de la memoria? Puede ser. Repertorio de luces, porque no son sombras. Recuerdos que tomaron la forma de una metáfora para que los podamos ver. Se fueron alineando en el museo confuso de mi memoria, como granos de arena. Cuando los escribí no me planteaba lo que digo ahora. Y sigo sin poder expresar qué significan. Sé que son imágenes nítidas, como fotos que llevan sus historias adentro. También sé que se mueven… Alrededor de algunos textos se agruparon otros textos. La organización de estos materiales ya no es mía. No tuve la tarea de ordenar ni de dar sentido, sólo di opciones de palabras escritas y nada más. Las actrices y el director se adueñaron de ellas y las impostaron en este espectáculo felizmente llamado Imágenes de una novela.

Dice Pablo Iglesias:

Las piezas encajan a su modo. Un recorrido con sentido, una estructura, una composición deliberada. Que no haya impedimento para el goce. La emoción sin lágrimas, la poesía, las imágenes de la novela, sus textos cortados, pegados, ensamblados y llenados de cuerpo y de imagen en el espacio hasta transmutarlos en este espectáculo ni fácil ni complaciente. Ni críptico ni hermético. Una atención que quiere ser capturada. Golpes que van tanto a la cabeza, al corazón y a las tripas. Algo se quiebra y una fuerza quiere volver a controlarlo y otra fuerza quiere que el dique se desborde de una buena vez.

Este es el lugar, sí, acá. Se trata de cómo son las cosas. En definitiva, es una escena cotidiana.

Pablo Iglesias

Es dramaturgo, director, actor y docente.  Es licenciado en medios audiovisuales y técnico en redacción de guiones. Se formó como artista con los maestros más importantes de la Argentina. Entre ellos se destaca el curso de dramaturgia con Mauricio Kartun, el curso de puesta en escena dictado por Rubén Szuchmacher y es egresado de la carrera de dramaturgia de la Escuela Municipal de Arte Dramático. También realizó cursos y seminarios de actuación y dirección con Berta Goldenberg, Juan Carlos Gené, Vivi Tellas, y Ricardo Bartís, entre otros.

Tiene estrenadas más de diez de sus piezas teatrales entre las que se destacan: Cajas chinasPunto muerto,Sereno sin calma – dentro del ciclo txi 2004-El baile del pollitoLa patria submarinaBestiario GrimmLa muerte de Brian, Cascarita. No luce ni cierra  y La constancia del viento, entre otras.

Recibió los siguientes premios y distinciones: Segundo premio de dramaturgiaconcurso micromonólogos teatrales con la obra Un día antes de la muerte de Olmedo, organizado por Facultad de Artes de UNICE; Segundo premio de dramaturgia del concurso Mujeres con valor con la obra  Volver con el mar, organizado por la Secretaria de Cultura de la Nación;  Segundo Premio del IV Concurso de Nueva Dramaturgia Germán Rozenmacher con la obra El baile del pollito, organizado por el Festival Internacional de Buenos Aires; Mención especial concurso de obras de teatro Armando Discépolo con la obra La patria submarina, organizado por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, a través de la Dirección de Bibliotecas y Promoción de la Lectura; Trabajo destacado en dramaturgia con la obraBestiario Grimm (Las hermanas impías) por los Premios Teatro del Mundo, organizado por el Centro Cultural Ricardo Rojas; Trabajo destacado en concepto de espacio y escenografía con la obra El baile del pollito por los Premios Teatro del Mundo con la obra Bestiario Grimm, organizado por la UBA y el C.C.R.Rojas.

Algunas de sus obras fueron traducidas al idioma francés e inglés.

Valeria Actis

Se formó en la Escuela de Teatro de Buenos Aires, con Raúl Serrano, Carlos Weber y Débora Astrosky.  También tomó clases con Laura Oliva, Cecilia Gispert y  entrenamiento actoral con Pablo Iglesias y Alejandro Catalán, tomó clases de dramaturgia  con Pablo Iglesias.

En teatro actuó en: Tortita de mantecaBrillosa,   Brillosa 2010desesperadas por actuar, de Martín Marcou y Velocirraptus, dirigida por Pablo Iglesias. Actuó además en los infantiles Irupé, la bella durmiente e Y comieron perdices de Andrés Goeni. Y se desenvolvió como asistente general en Quiero pasar una tarde con Franco, de Martín Marcou.

Actualmente dirige, escribe y actúa junto con Camila Palacios la serie web titulada Las malas.

Camila Palacios 

Es egresada de la Escuela Municipal de formación actoral de Morón, formándose con Adrián Canale en actuación, Karina Antonelli en técnicas de la voz, Silvia Tavcar en técnica corporal, Luis Cano en análisis de texto y José Cáceres en Historia del Arte y de la Cultura. Realizó seminarios de entrenamiento actoral con Andrea Garrote, Ricardo Bartis, Ciro Zorzoli, Andrea Chacon, Alejandro Catalán, Pablo Iglesias y Martín Paladino. Se formó en dramaturgia con Pablo Iglesias.

Participó como actriz en: Velocirraptus, dirigida por Pablo Iglesias; Sirena en el desierto, de Marcelo Subiotto dirigida por Adrián Canale; Ausencia (una versión de la Orestiada), dirigida por Adrián Canale; La condesa sangrienta, de Alejandra Pizarnik, dirigida por Natalia Gatabria; Tres Hermanas adaptación de Un Hombre que se ahoga, de Daniel Veronese, dirigida por Adrián Canale; Trescientos millones, de Roberto Arlt, dirigida por Lorenzo Quinteros yBurgueses, una adaptación de El burgués gentilhombre de Moliere, dirigida por Adrián Canale. Actualmente dirige, escribe y actúa junto con Valeria Actis la serie web titulada Las malas. Es asistente de dirección del Grupo Teatral Piel de Lava.

Clara Virasoro

Actriz, docente y licenciada en artes, especialidad Combinadas de la U.B.A. En actuación se formó con Cora Roca, Berta Goldenberg, Pablo Ruiz y Rubén Szuchmacher.

Entre sus trabajados realizados en teatro como actriz se destacan:   Ondina, de Jean Giraudoux y Fotos de infancias, de Jorge Goldenberg y Final de partida, de Samuel Beckett, todas bajo la dirección de Berta Goldenberg; Las hermanas impías, de Pablo Iglesias, dentro del ciclo Bestiario Grimm bajo la coordinación de Alejandro Tantanian y La patria submarina y La constancia del viento, del grupo Libertad 18 dirigida por Pablo Iglesias.

Trabajó como asistente de dirección en Punto muerto y en Hijo con mochila de viaje, ambas de Pablo Iglesias.

Dicta clases de actuación para niños y de historia del cine. Además organiza el ciclo La película favorita de…en Buenavia estudio espacio que coordina desde 2010.

 

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Imágenes de una novela

IMÁGENES DE UNA NOVELA

Nada de lágrimas, por favor.

Textos: Luis Cano / Dramaturgia y Dirección: Pablo Iglesias / Actrices: Valeria Actis, Camila Palacios y Clara Virasoro / Asistente de dirección: Martín Rey / Colaboración artística: Christian Lange / Concepto y realización plástica: Gabriela Delmastro / Realización dispositivo lumínico: Mauricio Minetti / Concepto de espacio: Pablo Iglesias en colaboración con el grupo / Diseño Gráfico: Estudio Papier / Prensa: Carolina Alfonso.

Sinopsis

Tres mujeres. Tres espejos donde se reflejan deformadas estas imágenes de una novela. Ellas están allí, ¿niñas? La neblina se disipa y las vemos, sus cuerpos están cansados, agotados y llega el momento de un reencuentro inesperado. Rituales de la memoria. Pegar la memoria que se descascara. La enumeración del recuerdo. Frasear y frasear a través del tiempo. Juegos necesarios e inofensivos. Las ganas de volver a la infancia como refugio frente al dolor, frente a los muertos que la habitan, pero nada de lágrimas, por favor. El juego tiene fisuras: se quiebra para abrirse a contar otra cosa. A veces tenemos que aceptar que falten palabras y sobren ruidos, que los lugares y las cosas estén confusos.

Buenavía teatro (Av. Córdoba 4773. Palermo. C.A.B.A)

Las funciones son los sábados 24 de noviembre, 1 y 8 de diciembre a las 21 hs.

Duración del espectáculo: 50 minutos.

Entradas: $40 Desc. Estudiantes y jubilados: $30.

 

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El retorno del melodrama

“La constancia del viento” nos presenta a un matrimonio infeliz, sufrido, hipócrita. Pero también, a otro amor paralelo que no puede ser.
Una muerte, mucha violencia, escándalos, heridas, llantos , verdades y mentiras.
Director y dramaturgo: Pablo Iglesias
Teatro Buenavía Estudio
(buenaviaestudio.blogspot.com)

La constancia del viento

Martín Paladino encarna al personaje de Juan Martín, un marido sufrido e infeliz quien hace diez años sobrevive al lado de Malva ( Cecilia Miserere) la típica bruja de los cuentos de hadas. La tercera en “discordia” es María Clara (Clara Virasoro). Los sonidos de una tormenta que permanece durante días, resuena como símbolo de la tragedia y los boleros que se van sucediendo uno a otro, marcan el paso del tiempo, de las escenas y de los sentimientos. La obra comienza con María Clara, la mucama de la casa, llorando. Ella es maltratada y humillada por Malva ya que significa una competencia en su vida amorosa. Cuando Clara sale a limpiar la calle se le vuela su canario, quien era su única compañía. Su llanto permanece a lo largo del melodrama y Malva se pone nerviosa por ello. Por otro lado, esta última finge una ceguera, para obligar a su marido a que permanezca a su lado aunque sea por lástima. El vestuario de María
Clara es blanco, como símbolo de pureza, el de Malva es totalmente negro por la opacidad de su corazón y el de Juan Martín es blanco y negro que demuestra un equilibrio. Una carta dentro de un sobre rojo, acompaña a la mucama, como única ilusión. Dicha muestra de amor es robada por Malva, quien se regocija de placer por el dolor ajeno. Por ello, decide fingir también un embarazo. Su esposo, ahora más que nunca, se siente prisionero, pero a su vez cuando su mujer despide a María Clara, todo cambia.
Una de las escenas más estremecedoras es cuando Malva hace un careo entre los dos enamorados y declara que ve. Luego, como acto de masoquismo y perversión decide servir el té para los tres y la taza con veneno justo la bebe su marido. Juan Martín antes de morir le cuenta a Malva que María Clara es su hermana. Este hecho provoca la unión de las dos y el acto culmina como una comedia negra.

Mariela Verónica Gagliardi

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