*** SEPTIEMBRE 2025 ***

Archivo para la Categoría "Cine"

Minientrada

Entrevista a Eduardo Marún

logo epa cineEduardo Marún es Licenciado en Artes, Director de Teorema Producciones y el organizador del 1° Festival Internacional de Cine Independiente de El Palomar que tendrá lugar del 25 al 29 de mayo del corriente año. Para tal fin se fusionó el Cine Helios (ícono artístico y cultural en el barrio de Ciudad Jardín) con Teorema Producciones ( para darle una experiencia única a esta zona del Noroeste del Gran Bs.As.

Contame cómo fue la iniciativa de querer realizar este Primer Festival y acá en el barrio de Ciudad Jardín.

Siempre estas iniciativas son conglomerados de circunstancias y deseos conjuntos.

El Festival está co-organizado por una cooperativa de servicios que es Teorema, que la formamos entre amigos festivaleros que vamos realizando un recorrido por festivales (amén de que nos vemos en otras circunstancias) pero cuando es el Bafici, Mar del Plata y otros festivales; estamos practicamente juntos todo el día y compartimos un montón de proyecciones así que el festival -desde esta parte- sale de ahí, ¿no? De tratar de compartir esa experiencia tan grata que es esos días de festival, esa circunstancia tan particular que es transitar por un festival que es muy distinto a un simple almacenamiento de visiones de películas, compartirlo con los vecinos de El Palomar, trasladar esa experiencia que, acá, al día de hoy no existe. Por parte de Teorema viene de ahí y por parte de el Helios cuando les hice la propuesta a Gustavo y a Alejandra, posteriormente a Luis; por supuesto quedaron encantados y enseguida comenzamos a organizar el festival desde el Helios. ¿Por qué quisimos desde el Helios organizar un festival? Porque entendemos también que hay que darle un espacio a esas cinematografías que no entran dentro de ciertas lógicas distributivas, además de que ahora estamos proyectando cine comercial, somos Espacio INCAA; pero bueno, queríamos que el Helios sea también un referente o un espacio para este tipo de diálogos con otro tipo de cinematografía.

¿Alternativas también?

Digamos alternativas, independientes, de difícil acceso.

Como que si no está dentro de ese circuito de cine, es bastante difícil llegar a propuestas copadas, cosas muy interesantes que, de hecho, las hay.

Por supuesto.

Muchísimas.

Hay bastante. No es que la propuesta nuestra del festival sea original porque hay un montón de festivales en toda la Argentina. Sí es original dentro de este ámbito, dentro de esta geografía y, justamente eso, ¿no? Darle la chance, la posibilidad a los vecinos de El Palomar y alrededores que tengan una experiencia festivalera.

Una experiencia local.

Una experiencia local.

Apropiársela, al menos por cuatro días.

Son cinco días: cuatro de programación y la gala de apertura.

Supongamos una misma película, no es lo mismo verla en el Bafici -siendo vecino de El Palomar- o en Mar del Plata que en tu propio espacio. Es distinto porque uno entra a dialogar con la película desde otro lugar, desde el lugar de uno. Siempre entendemos, desde el Helios y los chicos de Teorema, que lo que hacen los festivales es, justamente, por esos días transformar un poco el espacio, que excede totalmente al hermetismo de la sala.

El Festival va a constar de dos partes: la presentación que van a tener en cuanto a cortos y después largometrajes a nivel internacional.

Exactamente. Son las dos grandes secciones que se trabajan a nivel de convocatoria. Una es la muestra de cortos nacionales y la otra es la competencia…

Cuando la gente empiece a enviar cortos (risas)

Ya enviaron un montón.

Van a tener que armarse de paciencia.

Ya estamos armados de paciencia. El modus operandi del festival es dialogar entre todos así que todos tenemos acceso a las películas y estamos muy contentos porque nos llegaron un montón de cortos, más de ochenta largometrajes, de geografías impensadas (como decirte Austria, Letonia, Estonia).

Es que eso es lo que tiene un Festival. Desde adentro, desde el lugar de ustedes, no tienen la dimensión de lo que están haciendo hasta que pasan estas cosas.

Sí, por suerte, nos sorprendemos gratamente con la convocatoria, con la cantidad y la calidad de películas que nos llegaron así que le tenemos mucha fe a la programación de estas dos secciones con convocatoria -que está abierta hasta el 29 de febrero-.

Lo que tienen de mágico los festivales es que se va creando como una comunidad, entre los que organizan y proyectan y, en este caso, entre los vecinos.

Apuntamos a estas formas de mirar que ya tienen ciertas herramientas (como los cineclubistas), pero también aportamos a los otros vecinos que no frecuentan este cine.

El concepto que nosotros entendemos de lo cinematográfico, excede totalmente de lo meramente visual. La película no es el único acontecimiento cinematográfico, entendemos que que las charlas son cinematográficas, una master class… Los diálogos que sean posterior a la función que se den entre los vecinos, también son cinematográficas. Por eso es que uno de los objetivos del festival es brindarle herramientas a los vecinos para que cuando entren a una sala de cine puedan mirar desde otro lado.

El festival, durante esos días, va a recuperar una de las viejas salitas del Helios que ahora funciona la escuela de danza Arte en acción, que todavía sigue teniendo su cabinita de proyección.

Era preciosa.

Sí. Bueno, es como muy mágico que se de en ese lugar.

Es como (a mí siempre me hizo acordar) un living de una casa grande.

Totalmente.

Íntimo.

Colectivo, ¿no? Colectivo, pero íntimo. Bueno, en ese espacio que vos bien detallás, ahí vamos a dar clases abiertas al público, va a venir alguien de banda de sonido a explicar qué es una banda de sonido, va a venir un director de fotografía a explicar qué es la dirección de fotografía; como para brindarle a los potenciales espectadores ciertas herramientas.

Para convertirlo, de alguna manera, de pasivo en activo de alguna manera.

Sí. En cinéfilo, digamos.

Claro.

Nosotros, los cinéfilos, siempre creemos que cuantos más cinéfilos haya el mundo pueda llegar a ser mejor.

No son egoístas ustedes.

No, para nada. El cine lo entiendo y lo entendemos como un hecho colectivo, en todas sus etapas: desde la producción, el rodaje (que es de por sí colectivo), es una de las características que lo distingue de las otras artes; y en su recepción es siempre colectiva. Por eso es imposible tener un cine en una casa, por más pantalla grande que se tenga, por más sonido 5.1.

Por más individualista que se sea.

Totalmente. La sala convive un encuentro de distintas subjetividades pero, a la vez, el cine lo que otorga es una igualación (en el sentido de que en una sala de cine no importan las diferencias de clase, no importa la coyuntura de cada uno). En esa sala de cine valemos todos igual pero, a la vez, se sostienen las distintas subjetividades, no se anulan. El cine es de por sí un hecho colectivo, es el arte popular del Siglo XX.

Y no es tan tirano el cine como el teatro. Los artistas están en ese momento dentro de la película, no están esperando el aplauso que es realmente muy tirano, en algunas circunstancias.

Sí, es una de las diferencias que en el teatro tiene esa cuestión de lo efímero y del contacto con el espectador y el diálogo es ahí mano a mano.

Es positivo y es negativo.

Sí, sí. Tiene sus diferencias. En este caso, uno también dialoga con la película y la película también dialoga con uno pero es otro tipo de registro. Es bastante difícil de traspolarlos. Pero, igualmente, esa cuestión tirana que vos decís que los actores esperan el aplauso, se traspola a los programadores. Los programadores esperamos el aplauso.

Claro que sí.

Y en los festivales suele ocurrir mucho que haya o que no haya aplauso. Entonces, cuando vos programaste una película y la estás viendo estás muy pendiente a los gestos de las personas, a ver cómo reaccionan y, sobre todo, al final de la película si ese sonido estalla o no. Y es muy interesante el aplauso en el cine, porque si en el teatro tiene que ver más con el agradecimiento , en el cine tiene que ver más con una celebración, de un acto festivo, colectivo. Es celebrar, entre todos, que vemos una película que nos gustó. Tiene como esta cuestión más de ritual.

Mencionaba sobre las Master Class.

Las Master Class (no me gusta decirles master class porque es un término de afuera)…

Bueno, clases magistrales.

Vamos a ver si podemos traer a algún director, a algún realizador, a gente que haga edición…

Uno de cada categoría.

Exactamente. Para que se pueda descentralizar también el punto de vista únicamente del director. Para que se entiendan y conozcan los distintos procesos que forman un film y las distintas miradas que hacen que un film se materialice.

Va a haber una función con música en vivo, también estamos muy contentos.

Qué lindo.

Con la gente de Q el trío que va a musicalizar un film en vivo.

Qué buena experiencia.

Sí, sí. La sala tiene muy buena acústica y le tenemos mucha fe a ese evento. Una de las cosas importante que, entendemos, tiene que tener un festival es la inserción de la comunidad. Es por eso que vamos a trabajar con la gente de Máquina de mirar (que trabajan con juguetes ópticos), van a venir chicos de jardín y de primaria a conocer los juguetes ópticos y a fabricar sus juguetes ópticos. Estamos muy contentos con esa actividad; y, también, van a participar chicos de secundarias de la zona (esta actividad la estamos organizando con la gente de Cuca de la Untref). Ellos, durante todo el año, hacen el proceso de un corto y la idea es que vengan a ver su corto al cine y que también vengan los que van a participar, que se junten las dos generaciones y que tengan la experiencia de disfrutar su trabajo en una sala de cine, para lo cual fue concebido. Esta actividad nos llena de orgullo y estamos muy contentos también.

Y algo que nos gusta a todos… ¿va a haber cine debate, vamos a poder desmenuzar una película?

Hay que ver qué se genera en las preguntas y respuestas en caso de que haya un director. El festival va a tratar de generar esos espacios en los llamados meeting point (puntos de encuentro) en donde, como decías vos, los vecinos puedan dialogar nosotros o puedan dialogar entre ellos ya sea en el pasillo del cine o en esta segunda sede o en la ante sala del cine, tratando de tener un espacio donde se pueda dialogar más espontáneamente.

También, el festival, va a tener un foco de cine experimental. Nunca se pasó cine experimental en la historia del Helios y, es probable, que la gente que venga a esa función -sea mucha o poca- nunca haya tenido un acercamiento, con lo cual también va a haber como dos programas de una hora.

Todos ustedes, cinéfilos, ¿hace cuánto se reunieron?

Mi entrada en el cine Helios fue a través del Cine Club que ya tiene tres temporadas, entonces yo soy el que pivotea entre los dos organizadores del festival. Primero se lo plantee a Alejandra y a Gustavo, por supuesto se entusiasmaron con la idea, después se entusiasmaron el resto de las personas del Helios y cuando se lo dije a estos amigos cinéfilos (de Teorema) si se copaban y me ayudaban a hacer un festival todos dijeron que sí encantadísimos.

Ya hace un año que estamos trabajando con el festival duro y parejo.

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Latin Lover

36239

Existen personajes en el mundo artístico que superan todo tipo de ficción. Tal es el caso del actor italiano Saverio Crispo (Francesco Scianna), un galán empedernido que arrasaba con hombres y mujeres por doquier. Ese ángel y encanto que tenía tanto al interpretar un rol en un film como en «vivo» con sus esposas, lo dotaba encantador. Tanto que en cuanto se reúnen sus viudas (con sus hijas y nietos) para homenajearlo, no demuestran odio ni rivalidades entre ellas. Todo lo contrario, se crea una atmósfera perfecta en la que un grupo de mujeres intercambia anécdotas, sueños, vicisitudes, suspicacias y esa admiración por Saverio.

Latin Lover (escrita por Giulia Calenda y Cristina Comencini, dirigida por ésta última) es una película con un encanto sublime, que te conquista desde el principio y hasta llegar al corazón. Con una estética de décadas pasadas, en tonalidades pasteles y con diferentes estilos musicales bien característicos de los sesenta.

El humor es el ingrediente esencial y primordial en esta historia en la que no solo se admira el trabajo fílmico de Saverio, sino la convivencia de estas particulares mujeres que darán mucho que hablar. Entre planos secuencia, primeros planos y panorámicos; Latin Lover se convierte en un recorrido sin igual que da ganas de seguir observándolo durante horas.

Con una calidad de imagen realmente impecable, una intercalación entre datos reales y anecdóticos en su justa medida (como para no convertir la comedia en un documental convencional). Utilizando recursos del drama y la comedia es posible imaginar el universo de Crispo a través de los relatos de sus ex parejas e hijas. Al no haber opiniones masculinas todo se vuelve una aventura feminista en la que se ensalzan las hazañas del encantador tano.

En medio de una tarde, previa a la proyección de la película en que se narra la vida del homenajeado, todos los trapitos se muestran -al igual que cada debilidad y dolor-. Como si alguien hubiera dicho “basta”, como si no aguantara más el llevar esa mochila tan pesada. Dar el ejemplo se torna inmoral y cada escena avanza por sobre quienes intentan perdurar ante todo el pasado. De repente, un hombre, un amigo de Saverio y su doble. Quien más lo conocía realmente y quien se detiene a narrar -durante la función- cada detalle que engalanará muy suspicazmente el film.

Existen varias frases que quedarán en el imaginario social de los espectadores, pero me atrevo a resaltar la siguiente: “Mis hijas son mis verdaderas mujeres”. Y en verdad así se hizo evidente durante la reconstrucción de cada retazo de la vida del actor. Sus mujeres-esposas solo fueron compañías especiales que no titubeó en reemplazar. En cambio, ellas, sus descendientes que tienen esa magia por el arte al igual que su padre. Claro que no llegó a conocerlas muy en profundidad a algunas de ellas y seguramente estaría feliz de saber quiénes son.

Son “amigas de desgracia”, según Ramona (Marisa Paredes), y utiliza estas palabras para dirigirse a Rita (Virna Lisi). Ambas se apoyan, se recuerdan cuando jóvenes, se desvisten sus intimidades y vuelven a empezar de alguna manera. En definitiva, el homenaje solo será un día, pero bien cargado de dramatismo no exagerado. Encuentros, desencuentros, separaciones, tensiones y el aporte de Pedro (Lluís Homar) que creará un antes y un después.

¿Se puede ser un galán a toda costa?

En el caso de Saverio, pareciera ser que sí. Inimputable, adorado por toda persona (de cualquier sexo) que se cruzara con él, enaltecido por su sonrisa y el talento para cantar y bailar deleitosamente.

Mientras todo se va desenvolviendo un periodista tendrá el honor de escribir (o mejor dicho de reescribir) la verdadera historia del galán.

¿Por qué contar solo una mirada cuando ya se tienen dos y bastante complementarias?

A la vez que las imágenes de “El secreto del coyote” y “El amante extranjero” continúan agregando sonrisas, desfachatez y romanticismo, todo llega a su desenlace. Como el entendimiento de que él ya no está vivo y que todos los recuerdos permiten imaginarlo por doquier, sentirlo, amarlo… como en las estrofas que suenan al final: passa il tempo e tu, dove sei con chi sei, tu non pensi a noi, ma io so che da me. Tornerai (pasa el tiempo y vos, donde estés con quien estés, vos no pensarás en nosotros, pero sé que de mí. Volverás).

Imposible no derramar lágrimas al escuchar esta canción titulada Tornerai (Nino Rastelli – Dino Olivieri), que resume la esencia del film y que viéndose de atrás para adelante podrían conocerse los aspectos más profundos del latin lover más popular del cine italiano.

Una película para atravesar, momento a momento, con el corazón abierto y pudiendo disfrutar de un elenco actoral increíble, de mucha trayectoria y de diferentes países europeos que es dirigido por Comencini con el enaltecimiento de conocer a cada artista y a cada personaje para exprimirlo al máximo.

Latin Lover será, sin lugar a dudas, un film que recorrerá el mundo. Su personaje ilusiona y todos quisiéramos que exista en la realidad real. Saverio es quien permite abrir la puerta de los años 60 y 70 de aquel cine -tan bien ejemplificado durante la historia- y brindar por esas producciones con un encanto especial.

ficha Latin Lover

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

 

 

Minientrada

Documentar la trata para erradicarla

Susana Trimarco

Hay cosas que no deberían existir y, sin embargo, existen. Situaciones que las mujeres jamás tendríamos que vivir y, sin embargo, suceden. Momentos en que la razón  debería predominar y, sin embargo, se desplaza a un lado –olvidando las consecuencias o gravedades de sus actos-.

Cuerpo a cuerpo (serie documental de y dirigida por Mathieu Orcel) es una co-producción argentino y francesa que constará de trece capítulos y que logrará llevar adelante una realidad no ficcionada. Nada de recrear el dolor, porque el dolor existe, ni de escribir monólogos sufridos porque sus víctimas y testigos ya hablan por sí solos. Ni de contextualizar con paisajes bonitos cuando las paredes frías y oscuras son las únicas que saben las verdades.

El 3 de abril del año 2002, María de los Ángeles fue al médico en Tucumán donde residía y hasta la actualidad nunca volvió a su casa. Desde ese día, no hubo descanso para sus padres que la rastrearon incansablemente. Su padre falleció de tanto dolor y su mamá sigue en pie con una fortaleza impresionante. Si bien ya fueron condenadas a 25 años de prisión once de los trece culpables, la sentencia no fue sencilla, el caso pretendía ser cerrado sin culpables y lo que debería haberse hecho en 2 años tardó 10.

Qué decir y reconstruir cuando la realidad es cruda pero no inamovible, cuando existen corazones nobles que resisten y se ocupan de lo que quienes deberían están ocupados por dirigir uno de los negocios más grandes y crueles como lo es la trata de personas. Cuando Susana Trimarco y su nieta, buscan y ansían ver a Marita Verón. Porque estamos en democracia y estas locuras tramadas por psicópatas no deberían existir, en vez de condenarse (si llegara a ocurrir) cuando ya es tarde, cuando las mujeres son cosificadas, violadas, prostituidas, amenazadas, cuando se les realizan cambios de identidades para llevárselas del país y, otras tantas, asesinadas.

Cuando no deberían existir estos casos de mujeres ligadas a la privación ilegítima de la libertad.

Hoy estamos presentes en la Avant Premier de esta serie porque resulta fundamental el apoyo y compromiso.

Cuerpo a cuerpo proyecta en una pantalla gigante su primer capítulo de casi una hora de duración, a Susana Trimarco, a todas las víctimas que se animaron a hablar y contar sus padecimientos, a la lucha arraigada en el corazón de una madre que no pierde las esperanzas y que la busca a diario por diferentes territorios, a su fundación, a su historia fortalecida por una hija ausente y desaparecida hace tantos años, a las imágenes de alta definición con un sonido increíble, a la selección de lo que corresponde mostrar y lo que no aporta, al cuidado que tuvo el equipo por acariciar los testimonios en vez de garronearlos y a algo fundamental como fue el modo de narrar sin crear sensacionalismo y sin pensar en vender sino en transmitir.

Porque es momento de que como sociedad digamos: ¡Basta! Y tomemos real consciencia de que le puede ocurrir (nos pueda ocurrir) a cualquiera.

Porque las cárceles tienen que ser ocupadas por los culpables y no por los que no tienen dinero para fianzas, porque la mafia conformada por la justicia, las fuerzas policiales y ciertos matones no es apta para una civilización que quiere ser feliz y libre.

¡¡Sin clientes no hay trata!!

ficha Cuerpo a cuerpo

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Viviendo al límite: un drama montado como teatro

Foto Victoria

Lo que comienza como una comedia risueña se convierte en drama y luego en policial. A lo largo de dos extensas horas, se podrá ser testigo de un film que experimenta con el talento, con la posibilidad de demostrar cómo la cámara captura diferentes situaciones, sensaciones y escenas con un rodaje en tiempo real.

Durante la primera parte del film Victoria (dirigido por Sebastian Schipper) puede verse a la protagonista madrilense en un boliche, sola, pretendiendo ser parte de un lugar tan ajeno a ella: Berlín. Allí vive hace tres meses y aún no tiene amigos ni conocidos, pero su simpatía le permite hablar en inglés y darse a entender, cautivando a varios jóvenes que la siguen en manada.

Muchos diálogos, palabras comunes en Alemania del Este, códigos, aventuras. De hecho, el cumpleaños de Fuss, un muchacho que aparece junto a sus amigos (Boxer, Sonne y Blinker) en la vía pública, será otro de los focos de atención en esta introducción al código lingüístico establecido por Schipper, dentro del cual podrá disfrutarse de la verdadera acción sin descanso ni tregua.

Luego, la música narra las acciones, silenciando a la palabra que tan presente estuvo durante casi media hora de película.

Al quedarse a solas, Victoria (Laia Costa) y uno de los chicos del grupo, comienza a producirse un nuevo rumbo en la historia. Los matices, la seducción en cada mirada, sin que pase absolutamente algo entre ellos. Ella no puede creer que sea alemán pero Sonne hace la salvedad de que los berlineses son multiculturales.

Una película que no pretende resaltar maquillajes impostados ni paisajes atractivos sino una sociedad con estilos de vida diferentes a los de España. Con una joven que desde su interior pretende comunicarse en inglés con cuanta persona se cruza sin interesarle impactar bien sino con la frescura que la caracteriza.

Las interpretaciones artísticas son excelentes permitiendo que el espectador disfrute de un cine de muy alto nivel donde no solo los primeros planos muestran detalles preciosos sino que éstos cautivan desde la naturalidad de una mirada, desde el desgaste de un cuerpo a lo largo de una noche sin pegar un ojo, desde la palidez del rostro bebiendo alcohol y recorriendo la ciudad en bicicleta como niños.

Uno de los momentos más emotivos se produce cuando Victoria toca el piano. Los valses de Mefisto (Franz Liszt) suenan y sus manos recorren los pentagramas en su memoria, sorprendiendo con una sonrisa a su nuevo amigo. Después de gracias y bromas para romper el hielo entre ambos y acercarse aún más, él menciona que sabe tocar dicho instrumento pero lo que jamás imaginó fue que ella en verdad lo sabe interpretar y muy profesionalmente.

Ella no juzga, no reprocha. Es un alma libre de prejuicios.

Pero el guión nos va llevando hacia el género policial donde lo cursi queda congelado por completo para darle espacio al mundo gangster, a la delincuencia y a los asaltos a mano armada.

En cuanto a los paneos, éstos están presentes en todo momento ya que las situaciones se dan por lo general en lugares específicos y es ahí cuando la cámara captura la acción desarrollada. Y, con respecto, los travelling acompañan los pasos, corridas y desplazamientos de los jóvenes por los diferentes lugares que recorren (escaleras, calles, veredas) al igual que los que se llevan a cabo sobre autos.

Los primerísimos primeros planos justifican la adrenalina recorrida en los cuerpos de estos personajes quienes, además, conmueven con sus movimientos precisos y cada una de las acciones desarrolladas de principio a fin.

Sebastián Schipper despliega su magia para dirigir y consigue emocionar plenamente. Mientras tanto, este grupo consolidado rueda como la cinta. Es momento de comprender que la música cumple un papel protagónico al igual que la trama. La sonorización no acompaña ni ilustra ni decora: aparece en el momento adecuado, narra cuando la voz no alcanza o cuando ésta se apaga. Angustia, desespera y nos permite conocer la vida de esta chica que se convierte en la heroína perfecta.

La vida y la muerte parecen enfrentarse y el único antídoto para sobrevivir será tomar rápidas decisiones que no siempre serán las correctas o bondadosas. Un puñal al corazón cuando de niños se trata y el ocupar aquel lugar que jamás se hubiera imaginado son algunas cuestiones que surgen, haciendo sentir que incluso el más vulnerable puede convertirse en jefe de la pandilla para ser temido por el resto.

Victoria es un canto a la vida, a la justicia por mano propia y a la devolución de favores que a veces es preferible olvidar.

Una neblina estampada en la gorra de Victoria es uno de los finales a esta gran historia que mantiene atónito a cualquier mortal. Haze. Como forma de sintetizar la cuasi total oscuridad en que giró este film que merece todo tipo de destaque, además de los premios que obtuvo y, seguramente, seguirá obteniendo.

Ficha Artística

Laia Costa, Frederick Lau, Franz Rogowski, Max Mauff, Burak Yigit, Nadja Laura Mijthab

Ficha Técnica

Director: Sebastian Schipper
Guionista: Olivia Neergaard-Holm, Sebastian Schipper, Eike Frederik Schulz
Productores: Catherine Baikousis, Christiane Dressler, Jan Dressler, Anatol Nitschke, Sebastian Schipper
Música: Nils Frahm
Fotografía: Sturla Brandth Grøvlen
Montaje: Olivia Neergaard-Holm

Datos Técnicos

Drama – Crimen
Alemania
Año: 2015

Minientrada

La conexión del amor

X Festival tango y cambalache20

Los tiempos cambian, las costumbres también, pero siempre quedamos algunos mirando esa época en que surgía el tango. Originado, en un principio, solo musicalmente en los prostíbulos. Interpretado por grandes músicos e intentando reflejar -al igual que otros estilos- una ideología, un modo de pensar, de vivir, de sentir y de ver al mundo.

Asociado con sectores bajos, luego con una élite, más tarde con ambas. Pretendiendo danzar lo que unos pentagramas, con sus figuras, escribían. Soñando con el amor, con pertenecerle a ese ser tan especial y sufriendo de una manera tan desgarradora cuando no se daba esa posibilidad.

Todas las letras del tango tienen pasión, están cargadas de pasión y desde hace más de diez años que revolucionó al mundo entero. Posicionándonos en la Argentina, hacía falta, era necesario que, al menos una vez por año, existiera un festival que reúna a artistas y a sus seguidores.

Así fue como el abrazo de José Garófalo, Alberto Goldberg, Leonardo Cuello, Hugo Mastrolorenzo e Irina Jabsa produjo un nuevo fenómeno en que el tango, la danza y el teatro se agruparon bajo el Festival Cambalache. En esta oportunidad, la Casa del Bicentenario, se convirtió en el escenario de este despliegue que tendrá lugar del 20 al 29 de marzo, con entrada libre y gratuita.

Sabor a teatro eligió estar el miércoles 25, cubriendo la programación de ese día y vivenciando momentos inolvidables.

A las 18 hs comenzó «Los centinelas del sueño eterno» (una performance de la Compañía Tragicómica Tanguera, dirigida por: Germán Ivancic, José Garófalo y Diego E. Rodríguez). Esta muestra produjo varios cuestionamientos. Primero, miradas desorientadas: la gente no sabía si sentarse en las pocas sillas que había en la planta baja, quedarse parada o caminar por el lugar. Desde ya que lo no convencional de la performance, seguramente buscaba, sorprender, desestructurar e invitar a romper modos tradicionales.

Una pareja que se observa, se busca, se abraza, se separa. Un hombre y una mujer que están vestidos, elegantemente, para danzar. Ellos no bailan tango-escenario ni realizan pasos para que el público se maraville. Estos personajes pretenden, desde la intimidad más profunda, transmitir sus sentimientos. Así comienzan un viaje en el cuales están embarcados en sus soledades y con pequeñas cosas hallarán el modo de reencontrarse. Luego, tomarán el ascensor, dentro del cual habrá una cantante que esbozará siempre la misma estrofa, invitando a participar a quien desee compartir otras performances en un tercer piso.

Al ingresar en este nuevo nivel, encontraremos a otra pareja que será totalmente diferente. Ésta bailará esperando la probación del público, observándolo para obtener su aprobación, desplazándose por todo el salón en un estrecho abrazo ya no tan romántico como la pareja anterior. Las caras de ambos partenaires serán más picarescas y, después, veremos a dos mujeres que tendrán un baile encantador, que se comunicarán desde la sonrisa y la comunicación absoluta con cada persona que las mire un instante. Ellas fueron quienes, desde el melodrama, consiguieron entablar un diálogo con los amantes del tango logrando insertarse, espontáneamente, sin ser juzgadas por alguien.

Vale informar que la Casa del Bicentenario estaba con una muestra dedicada, exclusivamente, al amor; motivo por el cual se produjo un enlace divino entre ésta y el festival.

Al finalizar esta propuesta, ya estábamos dentro de una sala, sentados y esperando lo siguiente que sería una serie de cortos (pertenecientes a Cinefilia Tanguera, con dirección de Leonel Mitre). Fueron muchas las proyecciones que pudimos disfrutar, de diferentes años, estilos y duraciones. A continuación voy a resaltar aquello que tuvo más éxito, medido por aplausos y risas. ¿Qué es lo que busca una película o un espectáculo? Más allá de tener la aprobación del público, conseguir ese enlace que emocione: la empatía. Esa pertenencia que logra el género documental a través de, por ejemplo, una historia de vida de un personaje famoso o no famoso. Este fue el caso de Féliz Picherna, un argentino que fue entrevistado y de quien se consiguió una serie de momentos conmovedores. Un hombre colmado de sabiduría tanguera, fiel conocedor de compositores y musicalizador en milongas. Para él es un arte el de pasar música, lo cual hace a través de cassettes -dejándolos en punta con una precisión impecable-, manteniéndose en un pasado lleno de estos objetos que consiguen una sonrisa de quienes añoramos dichas cosas.

Ese viaje por su vida, fue y es un recorrido por la nuestra, por la de cada uno, una conexión muy especial que solo se consigue si permanecemos abiertos para vernos reflejados en otros seres tan semejantes y diferentes.

El tango es esto, es una esencia, un aroma, un sentir que se mama desde chico, que no se puede explicar del todo con palabras ni con gestos sino con un cabeceo, con una mano, con un giro y con la oportunidad de seguir manteniendo vivo a este género que, por lo visto, cada vez más logra su cometido.

Mariela Verónica Gagliardi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Minientrada

«Los elegidos», una película de Rodolfo Mórtola

Los elegidos filmEn un pueblo de la provincia de San Luis, vive un matrimonio de ancianos con sus dos nietos. Ellos, a diferencia del prototipo de jóvenes, quieren ser cantantes líricos. Para esto, reciben una propuesta para estudiar en la Capital Federal.

Lejos de lo que pueda creerse, este polo céntrico, alberga muchas controversias, disturbios, perversión y caos. Allí estarán estos hermanos, soñando cambiar sus vidas para siempre.

“Los elegidos” (de Rodolfo Mórtola) es una película argentina protagonizada por: Pablo Heredia (Martín), Florencia Otero (Estela) y Rodrigo Gosende (Román).

La misma comienza de una manera un tanto frívola y creemos estar transitando por un mundo musical en medio del suburbio de la ciudad. Pero, más adentrada la historia, nos conmovemos por la inmensidad que manifiesta. Esto se logra gracias a los tres personajes -totalmente opuestos uno de otro- que se inmiscuyen en terrenos diferentes y nos hacen vivir la profundidad de cada vida.

Dentro de la intimidad, surgen hilos tan delgados que están a punto de quebrarse con tan solo mirarlos. Las rivalidades existirán en este trío que en un principio es unido, fuerte y divertido; hasta que se abre para darle lugar a la individualidad de cada ser.

Considero que la gran diferencia entre un ambiente y otro, permiten y logran empatizar con un tipo de espectador u otro. Por un lado, Estela, con una voz increíble cantando en sitios no muy distinguidos, impidiéndole llevar a cabo una carrera artística de verdad. Y, por el otro, los dos jóvenes que llegan con mucha energía a Buenos Aires para cumplir sus metas, las cuales no solo no podrán lograr sino que se tropezarán con demasiados obstáculos. Con respecto a las trabas, serán las que le muestren la luz a Martín para que conozca un mundo espiritual que nunca había tenido en cuenta. Sin embargo, su hermano no correrá con la misma suerte ya que sus debilidades lo harán flaquear antes de lo previsto.

Las cámaras recorren la ciudad con paneos y se centran, sobre todo, en los primeros planos. Como congelándose, durante segundos, podemos observar sus alegrías, tristezas, melancolías y cada lágrima que recorre sus mejillas sin piedad. En cuanto a la fotografía, utiliza los tonos más oscuros -como negros, grises, marrones- para pintar una realidad conmovedora y triste, contrastando con pocos momentos de la película en que las tonalidades más rojas se apoderan de la pantalla gracias a la presencia de la diva del espectáculo.

Existe un gran trabajo de dirección ubicado en el detalle. Cada objeto, accesorio o palabra dicha no deben ser pasados por alto ya que, entre todos, construyen un universo futuro -sin el cual no tiene sentido contemplar el guión-.

Se puede disfrutar, plenamente, el personaje de Martín por su delicadeza, precisión y actuación. Lejos de ser mostrado como el galán que ya es, en esta oportunidad le permite su rol, lucirse como intérprete y demostrar que una cara bonita es mucho más que eso. Resulta imposible no identificarse con él, quien sueña con algo que no puede ser y, sin embargo, encuentra otra vocación que se basa en ayudar al prójimo. Allí radica su servicio, su humanidad y el amor con el que intenta curar hasta lo imposible.

Como le dice, en cierto momento de la película, el Padre Anselmo (gracias a quien se conoce por completo): la fe no produce milagros. Es a la inversa. Y, justamente, en torno a esta temática girará la historia. Una historia profunda, sentimental y bien lograda. No existen exageraciones sino un rumbo adecuado que oscila entre el excelente argumento y las actuaciones naturales.

Si bien todas las escenas tienen rasgos interesantes a analizar, las que se establecen entre Daniel Tedeschi y Pablo Heredia me lograron atravesar hasta las vena, notando cómo el Padre le imparte enseñanzas a Martín, abrigándolo no solo como párroco sino como abuelo, amigo y humano.

¿Los elegidos? ¿De quién, para qué?

Tienen el don de la voz, del canto y la posibilidad de hacer lo que aman. Por debilidades personales no cumplirán con lo que sus corazones quieren. Ellos serán tres más del montón, habiendo sido escogidos por una divinidad para que marquen la diferencia.

Mientras Román muestra su cuchillo, se pueden tramar las peores conclusiones, quizás erradas o ciertas. A la vez que Estela dará a conocer su vida, su piedad por el más débil y su entrega, inocente, que la hará pagar por algo que no merece. El que sale más ileso de todo es Martín, por su gran conexión con Dios. A pesar de haber perdido a dos de las personas más importantes en su vida, su integridad como persona lo mantienen a salvo.

La solidaridad, el egoísmo, la competencia y el amor; son los sentimientos que más se marcan a lo largo de Los elegidos. Un interesante trabajo que enlaza situaciones quizás olvidadas por muchos y recordadas por algunos: los que tienen esa luz para marcar la diferencia sin necesidad de derribar a nadie.

Los elegidos ficha

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

«El manto de hiel», una película de Gustavo Corrado

el manto de hielCuando todos los hombres dejen de necesitar, constantemente, objetos para vivir, cuando asuman que tan sólo respirar es ya de por sí un tesoro; podrán comprender el argumento de esta película. Una película que se desarrolla de forma lenta, como el caminar apaciguado, sin sorpresas al principio más que la soledad de un hombre de ciudad que debe permanecer en un lugar desértico durante un tiempo.

El manto de hiel (un film de Gustavo Corrado) no genera expectativas al principio. Centrándose en los planos detalles, toma una figura y, luego, pasa a un plano panorámico como es el paisaje alucinante de San Juan. La naturaleza invade, atrapa y la pequeña comunidad que habita la zona en una misma locación, tiene su rutina diaria sin sobresaltos.

Pero, qué puede ofrecer un sitio rodeado de bellos colores con personas estancadas, sin ganas de «progresar»?

Reflexionar. Hacer reflexionar al público-espectador, inmiscuyéndose en su inconsciente sin pedir permiso.

Existe la posibilidad de aburrirse, esperando ver acción como en una película yanqui o, participar activamente de esta propuesta, cosa poco habitual en el cine argentino. Corrado se centró en un lugar paradisíaco, sin precisar demasiados actores -ni de extras- para contar una historia, optando por lo pequeño y precioso de la vida.

A unos kilómetros se encuentra el Valle de la Luna, un mágico espacio, que vibra por sí solo y que el recorrerlo debe causar increíbles sensaciones, físicas y mentales. Saber que se puede ser testigo de la historia desde la era en que los dinosaurios luchaban por no extinguirse, que allí, sepultados, están sus restos óseos.

Después de millones de años, la humanidad se conformó como tal para no respetar el pasado, sino para «superarlo», sintiéndose más que cualquier otro ser viviente, sin importarle los medios para conseguir su fin.

Teniendo en cuenta esto, El manto de hiel, existe para recordarnos quiénes somos, dónde está nuestro origen y cable a tierra. Actualmente, la invasión y saturación de información, la tecnología, la poca conexión con uno mismo produce enfermedades. El odio por el prójimo es una de ellas, la bronca otra y la intolerancia verbal la más preocupante. Como resultado, los organismos de salud deben curar con medicinas aquello que en realidad se debe sanar con el propio perdón.

En medio de animales embalsamados, de la extirpación de bilis a éstos y a humanos, consiguen un pigmento tan rojo que les permite pintar cuadros precisos.

Estar en medio de la nada y sentirse alguien es una tarea muy difícil. Es lo que cada persona debería proponerse como meta para su vida. Puedo imaginar, por un instante, trasladar a uno de sus habitantes a la ciudad porteña y verlo sumergido en la tragedia del olvido.

Quisiera saber dónde se encuentra la felicidad para el común de la gente intentando separarla de lo material. Sería posible?

Por otro lado, cómo conseguir el desarraigo de un sitio tan inhóspito cuando lo real se conectó con el ser para siempre?

Mientras los temblores de la tierra aparecen y desaparecen, en breves segundos, un beso puede curar heridas y las alucinaciones fallecer en el intento.

Como un embudo, San Juan los capturó, los envolvió y nunca volverán a sus raíces. No sabemos si nacieron ahí o si tuvieron un accidente que los condujo. Lo único importante es que cada paso será una huella e indicio para otra generación que, seguramente, tendrá intenciones de investigar todo como lo hizo Iván (William Prosiuk).

Así será como individuos tan diferentes entre sí se complementarán y sentirán una familia, comportándose como tal y haciendo primar el egoísmo de uno por sobre el de los demás, celebrando, brindando, comiendo y tratando de exterminar al diferente para conservar el orden.

Las actuaciones están muy bien personificadas y es impecable el desarrollo de cada uno durante el film. Es como si hubieran sido escogidos con un telescopio, buscando hasta el detalle más ínfimo. Solo así puede lograrse un producto tan homogéneo y eficaz.

Todos los secretos no saldrán a la luz y el maletín negro albergará el misterio más grande. Algo que deberá imaginarse o interpretarse según el hilo de la historia. El pasado permanecerá oculto, querrá ser profanado y un aire diferente evadir la intriga.

Un temblor hará desaparecer y, al mismo tiempo, cuidar lo más noble. Solo la naturaleza combatirá sin que un arma deba intervenir.

El manto empieza y termina de la misma manera, cambiando su destino en los brazos del amor. Un amor que puede ser el que se ve o uno anterior. De lo que se puede estar seguro es que ignorando no se olvida ni progresa.

el manto de hiel ficha

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

«Dos vidas», un film de Georg Maas

dos vidasLa película “Dos vidas” (de Georg Mass) se desarrolla en Noruega y, permite conocer muchos detalles de un país degradado por la injusticia nazi, a la vez que combinarla con Agentes de  Inteligencia de Alemania Oriental que se inmiscuían en familias -haciéndose pasar por miembros reales-.

¿Cómo hace Katrine (Juliane Köhler) para transitar dos realidades tan diferentes?

Este film dramático está basado en la novela Eiszeiten de Hannelore Hippe. Podría tratarse de una familia problemática, sin embargo, los diálogos nos van dando, de a poco, indicios de lo que oculta la protagonista.

Cada paisaje de invierno, con nieve, lluvia, agua del mar que salpica los cuerpos de quienes se aproximan a las rocas a pensar; un paisaje que entristece y llena de melancolía a lo largo de toda la historia.

Ya de por sí una película post-bélica es fuerte y estigmatizante pero, el modo en que acontece cada escena sumado a los flashbacks -existentes en todo momento-. De este modo, presente y pasado se unen, se conocen, se reconocen, chocan, se aceptan o rechazan, se reiteran para convencer a Katrine, quien identifica a dos personajes fuertes al mismo tiempo -convenciendo sobre su ingenuidad-.

Al conocer la verdad, no soporté los primeros planos sin soltar lágrimas de dolor hacia una familia y un país que padeció tanto dolor -a la vez que tuvo gran parte de la culpa en formas de proceder y colaborar con Alemania en una de las peores masacres sufridas a nivel mundial-.

Considero que tiene dos grandes fuertes el hilo conductor: uno es la historia romántica desarrollada a nivel pareja y familia y, el otro, el contexto pos guerra, pos Muro de Berlín. Es excelente cómo, en el momento preciso, aparecen esas imágenes trágicas, tremendamente duras, sin compasión; para, luego, mostrar la otra versión, totalmente opuesta y triste.

Cada uno de los personajes principales está humanizado y lo que quiero decir con esto es que no exageran sus pasiones ni demencias. Tienen su lado oscuro como brillante y, realmente, cuesta no tener piedad teniendo conocimiento del profundo dolor por el que atravesaron algunos de ellos.

No es tan fácil odiar al culpable ni amarlo. Está ahí para ser condenado y lo cierto es que su castigo le llega de la manera más insólita. Teniendo en cuenta el desenlace de Dos vidas, se puede confirmar que no hace falta que exista una venganza planificada sino que el destino obra por sí solo.

Mientras los paneos recorren una parte indispensable de la historia, los rostros son capturados para ver cada detalle de sufrimiento. Solamente los paisajes grises consiguen ser tomados panorámicamente como una postal que marcará el dolor para siempre.

En general, las películas basadas en el nazismo, recurren a escenas violentas, a campos de concentración, a la sangre, a armas de fuego.

Georg Maas supo cómo lograr estremecer y sentir la violencia física y psicológica, de una manera menos vulgar. Se siente cada una de las palabras y versiones desarrolladas durante una hora y media de película, un tiempo que sirve para incluir lo más trascendente sin alargar situaciones para llenar espacios.

Por otro lado, el thriller psicológico se hace presente, interviniendo en nuestros cerebros y corazones, despellejándonos hasta dejarnos desnudos, sin defensas ni propósitos posibles de respirar.

Ninguno de los personajes es feliz. Ni siquiera un bebé alegra un hogar cuando todo está destruido por doquier.

Fue una época dura y conmovedora, para no olvidar y aprender.

Un orfanato que hospedó a bebés que tenían padres, un lugar que se adueñó sueños y esperanzas, las cuales se fueron, de a poco, derrumbando.

No existe lugar en el mundo donde el robo de bebés sea bien visto. No solo es ilegal sino atroz apropiarse de una vida, indefensa, ajena, imposibilitándoles a sus familias verlos crecer, cuidarlos, amarlos.

Tiene tanto esta historia de la Argentina y no porque hayan tomado un hecho histórico de nuestro país, sino porque pido permiso para tomar fragmentos que podrían transcurrir cuando nuestra sociedad decidía hablar y, a cambio de eso, era mutilada.

Maas realza cada sensación y le da la posibilidad al espectador de pensar, analizar y debatir. No durante el film sino a lo largo de la vida.

Cuando se encuentra lo que se quiere, puede ser demasiado tarde. La realidad no podrá ocultarse para siempre y perder será lo que posiblemente ocurra.

Dos vidas ficha

Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

7 Cajas, un film de Maneglia-Schembori

Imprimir

Víctor (Celso Franco) es un adolescente que intenta soñar. Por el año 2005, una feria -con distintos stands y rubros- será el principal escenario para que se desarrolle una historia dramática y policial a la vez. En ella ocurrirán diferentes situaciones y desgracias, llevando dos sentimientos a su máximo punto: la codicia y el egoísmo.

Cuando Víctor ve un celular con cámara, anhela tenerlo. Él es pobre como toda su familia y entorno pero siente que podrá cumplir su sueño de alguna manera.

Su trabajo, arduo, de carretillero le permite relacionarse con muchas personas, que ni siquiera conoce a qué se dedican. Él es joven, entusiasta, desvergonzado, inocente y sin miedo a vivir cualquier experiencia que se le presente.

Los planos americanos lo enfocan a Víctor en la feria, junto a su amiga Liz (Lali González). Este plano es utilizado bastante durante la película al igual que la cámara fija y los paneos (que muestran las peleas desatadas en la vía pública). También, aparece en pocas oportunidades el travelling, describiendo las persecuciones ocurridas durante la dramaturgia.

El detalle de cada toma es tan sutil que se puede disfrutar muchísimo el film, sin existir esos sobresaltos de cámara que ocurren en otras películas. Así es como la prolijidad nos permite prestarle atención a la historia que contiene sub-historias, las cuales -a medida que avanza la trama- se van relacionando entre sí.

Con respecto al argumento, Víctor, es contratado por un Gus -un carnicero que conoce a su hermana- para transportar una mercadería en su carretilla. Este es el puntapié inicial, del que partirán todas las tragedias y conflictos sucesivos. Siete cajas serán ambicionadas por distintas personas, que creerán que contienen dinero o algo de valor específico. Pero, este joven, solo sueña con comprarse un celular. Nada más.

Mientras tanto, Luis y Don Darío, quienes comandan la misión, irán tramando cuándo repartirse entre ellos tres y su cabecilla, el dinero. La ambición los supera y no les importa más que llevarse su parte.

A medida que los acontecimientos suceden, nos enteramos del contenido de las cajas, de una madre que está por dar a luz y que no tiene cómo costearse el hospital, de un bebé enfermo que precisa medicación y sus padres no encuentran el dinero para comprársela y diferentes conflictos angustiantes y severos.

De un mal entendido como fue el código establecido por estos socios para llevar a cabo la operación, es que ocurrirán muchas desgracias innecesarias. La lechuga era la señora y el tomate la plata. Pero, Luis entendió todo al revés y ya es tarde para volver atrás.

Otro de los escenarios en que transcurren las acciones es una carnicería en la que trabaja Luis y Gus -el hombre que hace el trato con Víctor-. Cabe aclarar que todo transcurre en una zona suburbana, pobre, llena de maleantes y delincuentes.

La música conmueve muchísimo y narra cada escena de la película, describiéndola y dando la posibilidad de comprender lo que ocurre sin necesidad de escuchar los diálogos.

En un momento, Víctor, ingresa a un negocio de electrónica y observa cada uno de los televisores expuestos. Esta situación es emocionante ya que se siente su pobreza, su desolación y la necesidad de ser niño. Así, cree haber encontrado una oportunidad de obtener dinero para comprarse el producto elegido.

Él siente que su suerte está echada y por más que los incidentes parecen cruzarle piedras en su camino, la fe que tiene es mayor. Hasta explota una garrafa en la feria y parece haber perdido la mercadería, pero logra recuperarla y continuar con su operación.

Por otro lado, la desesperación de Nelson, un hombre al que se le iba a encomendar la misión pero llegó tarde, lo hará conseguir una coartada para hallar las cajas con el supuesto dinero y, así, comprarle los remedios a su bebé enfermo.

Son muy ricos los diálogos de la historia y crean una atmósfera de suspenso de principio a fin. Uno de los momentos en que se demuestra la miseria humana es el que se establece en una conversación entre Luis y Darío, ambos desesperados:

Por tu culpa ya estoy arriesgando mi pellejo.

¿Por mi culpa o porque los dos somos angurrientos con la plata?

Este pequeño diálogo, también, pone en evidencia el poco valor que le otorgan a las vidas ajenas; sobre todo a la de Víctor, a quien en ningún momento informan sobre la procedencia, contenido y peligro de las cajas.

Todas las personas inocentes se ven envueltas en problemas graves y relacionadas con gente muy peligrosa. La corrupción surge y reina en todos los ámbitos, a la vez que los violines y piano provocan lágrimas. Estas melodías -muy al estilo francés de Yann Tiersen- nos sumergen en un suspenso realmente angustiante, sin escapatoria posible.

La salud de un pequeño, la sed de ganar dinero suciamente y el sueño de un adolescente parecen ser las tres situaciones que se conjugan y entrelazan a lo largo de la película.

¿Qué vale más?

¿Quién decide eso?

Víctor, por fin, es protagonista de su propia historia, apareciendo en aquellos televisores que tanto anheló. Su sonrisa lo demuestra, su ímpetu de ganador. No es consciente de la feroz batalla que tuvo que enfrentar sino de su objetivo.

Al finalizar «7 cajas», la letra de un reggaeton sintetiza el sueño americano de este adolescente paraguayo:

«Él quiere estar en la tv y ver cómo se ve».

7Cajas

 Mariela Verónica Gagliardi

Minientrada

Violette, un film de Martin Provost

flyer VioletteLos colores fríos trazan el comiendo de una historia que se basa en la vida de la escritora francesa Violette Leduc (Sandrine Kiberlain). Es sumamente interesante la poética, profundidad y desenvolvimiento llevados a cabo a lo largo de la película que lleva su nombre Violette.

Esta gran escritora del siglo XX no fue tan famosa como lo merecía pero, su entorno sí lo era. Tal vez por ese motivo, desde el principio que puede asociarse un libro con su autor, recordar frases de otro y evidenciar la importancia que han tenido los escritores franceses citados por Martin Provost.

Uno de los puntos fundamentales que le dan ritmo a la historia es el modo en que se narra la misma. Como si se tratara de una obra literaria, Provost separa los actos en capítulos, haciéndonos sentir que leemos en vez de observar.

A su vez, cada capítulo lleva como título lo que será luego el desarrollo de éste. Toda la trama es lineal como si fuera un documental. En primera instancia, ingresamos a la vida de la escritora y puede conocerse con quién vive y cómo es su rutina. El capítulo I se llama Maurice. Ya desde el inicio se nota el temperamento de Leduc y la falta de dinero producen la separación de estos grandes amigos. En cuanto a las tomas, a modo de fotografías, se resaltan los distintos espacios de la pieza que habitan. Gracias a Maurice, Violette logra desplegar sus alas y darle rienda suelta a la escritura. Con su timidez y baja autoestima, jamás habría creído que la literatura se convertiría en su oficio y profesión. En ella podía descargar sus penas, angustias y traumas. A modo de diario íntimo, su vida se vio embarcada en páginas que conformaban libros.

En cuanto Maurice la abandona con un pretexto pobre, las escenas grises continúan y la tristeza se agudiza para ella cada vez más. Las calles de barro son atravesadas por sus precarias botas que más tarde encontrarían su camino más liso.

II Simone: esta etapa es muy importante para Violette ya que conoce a la escritora Simone de Beauvoir (Emmanuelle Devos), con quien entabla una amistad y lazo laboral. Beauvoir le da la oportunidad de pasarle los escritos a Albert Camus para ver si se podían publicar. Esto sucede a principios de los años 20, durante la posguerra, en Saint Germain des Pres.

Mientras la escritora intenta progresar cultural, emocional y económicamente; su madre la invade con problemas íntimos como el maltrato que sufre por parte de su pareja. Por suerte, escucha a su hija y logra dejarlo antes de que las cosas empeoren. También se produce otra situación importante que es el asesinato en Alemania de su amigo Maurice. Aquí existen varios primeros planos para mostrar la agudeza y melancolía existente.

III Jean: unos muy lindos paneos se destacan en una biblioteca en que se encuentra Violette. Después se da una conversación interesante entre ella y Simone sobre el matrimonio, el lesbianismo, temas que para esa época se consideraban tabúes.

En una ocasión Simone afirma: El matrimonio es un fraude.

Pero, también, se produce un momento crucial para la vida de Violette y se trata de conocer a Jean Génet y Sartre. Ambos se vuelven fundamentales para toda su carrera, tanto en el plano de la escritura como sentimental.

En cuanto Violette se dirige a un bar, la cámara la toma de abajo hacia arriba, produciendo misterio y sutileza.

Los planos generales tomados de la parte edilicia de la ciudad, las escaleras internas y ventanas, muestran la frialdad en que ella vive, la desolación en medio de París. Las tomas de afuera hacia adentro nos muestran a los actores que personifican a estos grandes escritores, espiándolos como vecinos.

IV Jacques: este capítulo se refiere justamente a Jacques Guérin, quien lee su primer obra y le da el visto bueno. Además, le pide que adquiera Las criadas de Jean Génet.

Beauvoir, le plantea a su amiga lo que cree que es desigual entre el hombre y la mujer. Claro que, como decía antes, no son épocas en que la revolución femenina tenga demasiado espacio para llevarse a cabo.

Las situaciones tirantes y conflictivas se siguen sucediendo para Violette, tocándole hacer un rol de madre para un film. Dicho acontecimiento le trae su pasado como valde de agua fría y recuerda cuando quedó embarazada y quiso abortar. Ese episodio se convierte en el fantasma de toda su vida ya que estaba bastante avanzada para perderlo. Ella no se arrepiente de la decisión que tomó ya que jamás sintió el cariño de su madre, única persona que se encargó de su vida.

Violette es una transgresora e intenta imprimir su vida en unas páginas que darán que hablar. Ella no se lo propone, sino que lo siente, sus días son así, sus preferencias sexuales son así.

Guérin, está presente siempre en su vida, inclusive ofreciéndole pagarle una edición especial de su libro.

V Berthe: Este es el capítulo dedicado a su madre, quien no logra respetarla en su intimidad y elecciones, proyectando en todo momento su depresión. Por otro lado, el futuro libro de la escritora peligra ya que sus nuevos escritos los tiene Simone, quien se va de viaje sin dar demasiados detalles. Dicho ejemplar será la obra más difundida de Violette, titulada La hambrienta.

VI Faucon: es el nombre de un lugar que conoce al emprender viaje, por primera vez en su vida, como mochilera. Por primera vez en toda la película, las escenas retoman colores cálidos, dejando atrás esos tenebrosos grises.

El ruido de la tormenta, junto a unos violines, en tonos medios, marcan suspenso luego de tanta desesperanza. Por otro lado, gana protagonismo su relato sexual, tomado por determinados autores como obsceno. Esto produce que su editor le recorte esos temas a sus relatos, quitándole el alma pura a la artista. Una artista que está extenuada y que sigue culpando a su progenitora de su existencia: Me tuviste pero no me querías, le dice en una oportunidad.

Luego de estar un tiempo internada en un psiquiátrico, su vida empieza a lucir de otra manera y los paisajes acompañan el cambio. Unos violoncelos describen la progresión del camino que se le abre, después de tanta lucha.

VII La Batârde: qué duro que es el término bastarda y cuántos sentimientos engloba el mismo. Aquí, se produce un episodio muy triste en la vida de Simone de Beauvoir que la muestra más sensible y humana. Justamente, el tema de la existencia le preocupa a Violette, quien esboza: Tengo miedo de morir y lástima de estar en este mundo.

Por fin, encuentra su lugar, aquel que le permite sentirse libre y poder exprimir al máximo su escritura, realizando el libro La Bastarda que llega a una gran cantidad de lectores como merecía.

Como una postal, ella se sienta en una pequeña silla, rodeada de verde, y escribe.

Violette

 Mariela Verónica Gagliardi