*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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Humanamente diabólico

Drácula10

Ficha Drácula musicalEn el Siglo XV nació un hombre capaz de todo, de ser príncipe absolutista y de matar y aniquilar a toda persona que se le cruzara en su camino. Subiendo más de 1400 escalones se podía llegar a su castillo -construido, piedra por piedra, con un estilo bizantino-gótico-, un castillo que daba escalofríos con tan solo observarlo a lo lejos. Claro que su ubicación no fue caprichosa sino totalmente planificada para que, desde allí a lo alto y separado de cualquier otra propiedad, él (y anteriormente su abuelo) pudiera tener en la mira a toda Transilvania.

Vlad Drácula fue su nombre y, en términos genéricos, las adaptaciones en ficción lo colocan en un lugar en que es posible verlo dotado como un vampiro capaz de hipnotizar a sus víctimas, para quitarles toda su sangre y embeberse de ésta. La versión presente, de Pepe Cibrián, es capaz de dotarlo al conde de una voz privilegiada para convertir una historia dramática en canciones románticas y conmovedoras.

Conservando una estética impactante (como puede verse en el film de Francis Ford Cópola, 1992), con vestuarios épicos, y toda la ornamentación necesaria como para que todo luzca románticamente; se desarrolla un musical que dura alrededor de tres horas y en el que se disfruta del talento de un equipo excelente que trae a la vida a estos personajes temidos y temibles pero tan adorados por el público.

Juan Rodó, interpreta a Drácula, otorgándole toda la fuerza y vigor como para que el conde-vampiro sienta que la vida y la muerte son aventuras cotidianas y cada una de sus mujeres un plato a disfrutar. En esta ocasión el rol de Mina Murray lo encarna la actriz Josefina Scaglione, el de Lucy, Luna Pérez Lening y el de Jonathan Harker, Nicolás Martinelli.

La propuesta de Cibrián-Mahler se centra en un juego por el que irán desfilando los buenos y los malos, como en una tradicional historia de superhéroes. A la vez que la iluminación y efectos tanto sonoroso como lumínicos (junto a la excelente orquesta en vivo) conforman el clímax dentro del que ocurrirán las desgracias y amoríos imperantes.

En ocasión de celebrarse los 25 años, desde la puesta en escena del primer elenco de Drácula, es que puede vislumbrarse y sentirse una atmósfera profundamente conmovedora, con un dejo de melancolía y las ganas de seguir adelante por las oscuridades en busca de esa estrella de luz.

Si trasladáramos esta adaptación a la actualidad, notaríamos que el femicidio está presente en las venas de este famoso conde. En primer lugar porque todas sus víctimas son mujeres y, en segundo lugar, porque disfruta del poder que tiene hasta seducirlas y quitarles la vida. Así es como puede verse, específicamente, el burdel que frecuenta el Conde (durante el segundo acto) y su encuentro con Ninette (Eluney Zalazar). Sin lugar a dudas que el musical no incursiona en la violencia de género como argumento principal sino que tiene como finalidad reconstruir las principales características del texto escrito por Bram Stoker por el año 1897. Capturar la esencia de un hecho o historia nunca resulta fácil y estos íconos de los musicales argentinos lo han conseguido.

La pobre de Lucy, enferma de dolor, de desolación e invadida de espíritus que la circundan por las noches impidiéndole conciliar el sueño. Desesperada por su situación y la presencia del vampiro que se le aparece como espejismo cada vez que la luna se dibuja en el cielo. Intentando ocultar su zonambulismo y perdiendo todo el control sobre su ser. Sumado a su padecer, el de su gran amiga Mina que se ve privada de su amado Jonathan, sin saber de él durante un largo tiempo. Teniendo que enfrentarse al más temido para acabar con tanta tragedia y confiando en su propia bondad para decirle basta al peor demonio.

Entre canciones que cuentan el argumento de la historia, coreografías atractivas y actuaciones notables; Drácula el musical se erige como una propuesta que seguirá teniendo éxito toda la temporada.

Pudiéndose interpretar tanto al personaje de Drácula, como a quién era en verdad, indagando en hechos político-históricos o quedándose con la magia de las melodías y el arte, es que la propuesta se vuelve apta para todo público y el terror solo podrá sentirse si se indaga en profundidad siglos atrás.

Mientras tanto, las tumbas serán ocupadas con los mortales que despertarán en busca de un vaso de sangre para saciarse; hasta que las cruces y estacas logren despedirse de la inmortalidad y el dolor.

Mariela Verónica Gagliardi

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Despedirse para siempre

Nunca más adiós1

Ficha Nunca más adiósHay veces en que no es necesario decir adiós y otras en que resulta, incluso, hasta sanador decir hasta nunca. En la nueva propuesta de danza escrita y dirigida por Tatiana Cittadini, es posible ver y sentir cómo existen encuentros y desencuentros a cada momento. Por eso, cada vez que se escuche el sonido de un tren, todo podrá tomar otra forma a la planteada en un comienzo.

Como si se tratara de espejismos que se fusionan hasta lo más profundo, que añoran lo vivido y desean construir exactamente lo mismo del pasando sabiendo que será imposible de conseguir. Porque la vida cambia, porque es constante movimiento como el de cada uno de los cuerpos que consiguen adoctrinarse según la forma deseada; elevándose en el aire, realizando performances increíbles y mostrando cómo resurgir desde la oscuridad o el silencio.

Porque si la danza tiene algo a favor es el silencio de las voces, dejando a flor de piel que cada sonido de cada órgano se pronuncie por sí solo. Porque es posible expresarse sin hablar, sin justificar cada palabra y dando el primer paso para que ello ocurra.

Con un nivel excelente en cada una de las posturas, pasos de danza y figuras de baile, este elenco de bailarines recorre el escenario de punta a punta demostrando cómo pintar cada esquina con un paisaje único, personal, diferente al de otro, encantador, lleno de suspicacia, juegos, escondidas, tristezas y reencuentros.

Lo que más se subraya a lo largo de la función es la necesidad, imperiosa, por justificar una despedida y por plantearse el por qué de la misma.

Si existe el amor, ¿para qué despedirse, para qué sufrir y para que llevar, tan arraigado, ese sentimiento penoso que otorga un adiós?

Como cicatrices que intentan recuperarse, hasta la llegada de un próximo tren, momento esencial para buscar al ser querido, para demostrarle todo el sentir y la falta imposible de subsanar inmediatamente.

“Nunca más adiós” es la fórmula para pensar muy bien cada paso importante y la voluntad, esencial, para afrontar el deseo de querer a alguien desde bien adentro. Porque no tiene por qué decirse chau cuando se puede continuar diciendo hola y porque si se sabe lo que se quiere, todo resulta más fácil y placentero.

Una vez que el abrazo unió ya no puede existir separación espontánea, salvo el masoquismo que suele invadir a ciertos mortales. Y, entonces, cuando los brazos rodean a otro ser, cuando las piernas giran, saltan y vuelan, el trazado del mapa se impregna en el suelo para transitar de a dos.

En definitiva, cuando el arte cobra vuelo, el amor también lo consigue. Porque las distancias pueden acortarse con una mirada, un beso, una caricia y el roce pieles.

“Nunca más adiós” es una pieza artística que marca un antes y un después, que se abre como un pimpollo y luego cada uno de sus pétalos se converge en el centro. Como un renacer simplista y complejo, con pruebas llevadas a cabo por parte del ballet que hace lucir a cada artista individualmente, en duplas y en conjunto.

Mariela Verónica Gagliardi

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Desear lo que se hace

Espejismo

Ficha EspejismoLa danza-teatro contiene ese vuelo distinguido para decodificar con sensaciones el universo planteado. En esta oportunidad, la obra Espejismo Shinkiro (escrita por Rony Keselman y dirigida por Gustavo Collini Sartor) nos hace volar, sin darnos cuenta, por el mágico mundo de las leyendas japonesas en manos de dos artistas increíbles que son acompañados por un músico en vivo.

Claudia Lapacó es la portavoz de estas historias orientales que tienen el honor de ser interpretadas por el bailarín de danza butoh, Sebastián Collini Sartor.

Este es uno de los casos en que mis palabras serán un simple retrato de lo observado, que emocionó con diferentes sensaciones a mi organismo.

Con una noche fresca, en este verano agobiante, hubo una introducción antes de pasar a la platea del Teatro Larreta al aire libre y de disfrutar la belleza del espectáculo en conformidad con su naturaleza. Siempre el paso por este sitio es una caricia al alma.

En primer lugar, quisiera exclamar a vivas voces que cuando existe amor por el arte surgen y se desarrollan situaciones y escenas como las que se pudieron ver en la presente función. Y, no es casual, que hace doce años se esté presentado Espejismo y continúe como un estreno, con esa magia inigualable.

Espejismo nos habla de un mundo perdido u oculto, que puede aún ser recuperado aunque diste de poder conseguirse. Frente a este mundo, el nuestro, el actual, el Occidente que corre, que se preocupa ante banalidades, que se violenta ante la pérdida de un objetivo y se descarga agresivamente contra algo o alguien.

Pero espejismo es, también, un reflejo en aguas cristalinas, un modo de verse y vernos en otras personas, de querer ser mejores, de superarse o superarnos, de ir lentamente sin correr, por querer llegar rápido, de una mentalidad totalmente opuesta a la dominante, de sentir un cambio o modificación con el cuerpo entero, de transmitir sensaciones, convicciones y de luchar por propósitos ideológicos -entregando, incluso, la vida-.

Son cuatro los cuentos que se desarrollan en el escenario: Hoichi el músico sin orejas, ánades Mandarines, El secreto de un muerto y La Visión. Si bien la primera leyenda es la más extensa de todas, cada cuadro consigue ir inmiscuyéndose en nuestro inconsciente colectivo hasta revolucionarnos por completo. Claro que no todos los espectadores, por igual, están preparados para entender la valoración que se hace sobre el mundo contemporáneo y sobre dos tipos de mundos; pero sí existe una absoluta admiración de parte del público que permanece absorto de principio a fin.

Como si se tratara de una tetralogía, Espejismo se comprende una vez ocurrido el desenlace, momento en que la emoción fluye por completo, extasiándonos hasta las lágrimas.

El Butoh tiene sus códigos dentro de los que se encuentran el tipo de maquillaje blanco, la expresión en su máxima potencia, la vanguardia  como estética de confrontación respecto de lo conservador y la posibilidad de danzar -de pies a cabeza- la vida. Y digo la vida y no una canción ya que la magnitud de esta puesta en escena pretende transgredir y lo consigue. Pretende mostrar lo más íntimo y no solo lo hace sino que coloca el ojo del espectador en un lugar incómodo para que, entre todos, podamos construir un mañana.

Horai es el sitio en el que nos sumergiremos en esta velada tan noble, en la que podremos soñar con los ojos abiertos junto a hadas, emperadores y fantasmas de miles de años atrás. Y, como si fuera poco, conocer al pequeño y gran Emperador Antoku -quien tuvo una muerte trágica junto a su abuela, cuando el clan Heike se vio amenazado y sufrió persecuciones-. De aquí se presupone que el fantasma del niño merodeaba por los aires y quiso hacerse de Hoichi, engañándolo con pleitesías y adulaciones hacia su increíble música. Tanto este final como el de los restantes representados por Collini, dan cuenta de la pasión que el artista siente y lleva en sus venas, de cómo puede interpretar a un hombre o mujer, a una anciana o niño, a quien perdió todo y a quien aún tiene motivos para seguir en la Tierra.

Desde sus ojos enrojecidos hasta sus pies levitando en busca de paz, de un resurgimiento, de un nacimiento natural, de una búsqueda en soledad y en compañía de la voz de Lapacó -quien permanece erguida en el atril hasta que se fusiona con algunas escenas, dotándolas de su talento e impresiones-.

Mientras un títere sorprende hacia el final, todos los pétalos de rosa decoran las muertes más bellas que, posiblemente, conseguirán traer sus cuerpos hacia otra dimensión.

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Espejismo – Shinkiro en el Teatro Larreta

Espejismo

CONTINÚA EL ESPECTÁCULO DE TEATRO Y DANZA BUTOH”
«ESPEJISMO – SHINKIRO» de Rony Keselman y Gustavo Collini
TEATRO DEL MUSEO DE ARTE ESPAÑOL ENRRIQUE LARRETA – Vuelta de Obligado y Juramento – Belgrano – CABA –
ENTRADAS EN VENTA ON-LINE EN ALTERNATIVA TEATRAL
alternativateatral.com/obr……

Espejismo Shinkiro (cuentos Japoneses) es un espectáculo de danza Butoh yteatro, que se fusiona con la música y el canto recitado, para contar de una manera vanguardista leyendas milenarias japonesas. Los habitantes del enigmático Horai, son los guardianes de los sueños de la humanidad, e intervienen cada vez que nuestra capacidad creativa peligra. La embajadora mensajera, Claudia Lapacó, (luego del 9 de enero la remplazará la actriz Cristina Tejedor), junto al interprete butoka Gustavo Collini Sartor, recuperan el mundo paralelo imaginario perdido.

Aclamado por el público y las críticas, en esta oportunidad regresa este espectáculo con dos grandes intérpretes del teatro y la danza Butoh, el sábado 9  de enero a las  21:30 hs, en el Teatro del Museo de Arte Español Enrique Larreta, ubicado en Juramento 2291 de la Cuidad de Buenos Aires, haciendo su re-estreno en este 2015,  para darle continuidad el Sábado 6 y 27  de Febrero a las a las 21.30 hs,  y cerrando este ciclo los sábados 5 y 12 de marzo a las 21:30 hs.

Las entradas ya estarán a la venta en la boletaría del teatro con un costo de $150, o Venta on-line: Alternativa Teatral.

Bajo el titulo de «ESPEJISMO «Shinkiro», del dramaturgo – compositor  Rony Keselman, con la dirección de  Gustavo Collini Sartor y la reconocida actriz Claudia Lapacó, se preparan para ultimar los detalles del inminente re-estreno de esta obra de teatro que apuesta a lo visual y lo emocional. Es un verdadero desafió a las reglas y convenciones del teatro clásico, realizado con originalidad que no deja de sorprender a los seguidores del Butoh y al público que quiere experimentar esta nueva experiencia de vanguardia artística. Dar la ultima interpretación del universo que se vive en el espectáculo ESPEJISMO es tarea de cada uno de los espectadores; quienes sin lograr resumir un argumento se preguntan por donde viajo su alma durante casi un hora y media en que, sin lugar a dudas, abandono los carriles conocidos para aventurarse en un inquietante universo sin otro asidero que la imaginación.

Uno de los principales desafíos del grupo en este proyecto, es la de acercar al publico masivo estas historias milenarias Japonesas, por intermedio de un lenguaje atractivo e innovador que como resultante final logro la fusión, interacción e incluso una delicada oposición de varias disciplinas del arte.

Los 4 cuentos que se interpretarán son: HOICHI el músico sin orejas, Ánades Mandarines, El secreto de un muerto y La Visión.

¿Qué es el Butoh?

Es una estética japonesa de vanguardia. Los temas que abarca el Butoh son infinitos; los modos de encararlos ofrecen una variedad caleidoscópica. Los bailarines y actores en el Butoh manejan con extremo rigor la estética de lo inesperado. Característico es el exótico ritual del maquillaje (todo el cuerpo pintado de blanco) y los movimientos ágiles, atléticos y lentos, que tienen reminiscencias del clásico teatro Imperial japonés “Noh” y “Kabuki”.

Próximas funciones:
Enero: 30 a las 21.30h
Febrero: sábados 6 – 20 y 27 a las a las 21.30h.
Marzo: sábados 5 y 12 a las 21.30h.
RESERVÁ TU ENTRADA A teatrolarreta@gmail.com

 

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Identidad compartida

Casa Valentina

Ficha Casa ValentinaSin lugar a dudas que José María Muscari sabe hacer reír reflexionando a la vez, refiriéndose a temáticas vigentes y realizando una bajada de línea interesante para llevar a cabo su arte.

De repente, van ingresando, solemnemente, cada una de las figuras que compondrán el elenco de Casa Valentina (de Harvey Fierstein, con versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino) y, como público, nos podemos dar una idea de cómo será la obra de teatro. Y un subtitulado que aparece en dos pantallas, nos ubican en tiempo y espacio. Estamos allá por la década del 70´ en que se consideraba a la homosexualidad como una enfermedad. Y, actualmente, si bien se sabe que no es una enfermedad, sino que la homosexualidad depende de muchísimos factores -entre los que ingresa la elección-, cierto sector conservador continúa aseverando que ser gay es sinónimo de tener problemas de desviación sexual.

A la casa de Valentina ingresarán sus amigos desde hace años y un nuevo integrante un tanto inseguro de la decisión que tendrá que tomar. Y es que lo que comenzó para varios como un juego, después de un tiempo se convirtió en una elección personal y espiritual.

¿Por qué deben dar explicaciones sobre su aspecto físico, sobre el color de la peluca que deciden ponerse en la cabeza, los tacos o el vestido a tono que más les guste lucir?

Seguimos teniendo una sociedad bastante retrógrada y enfermiza que, en gran parte, está convencida de que el travestismo es un show para pasarla bien, hombres disfrazados de mujeres. ¿Acaso un heterosexual justifica cada uno de sus pasos?

Esta comedia contiene comicidad y drama, momentos para entretenerse con la música y diálogos -establecidos en esta especie de asociación que dará una lección de vida a quienes estén abiertos y dispuestos a escucharla-; y, el plus de tener la dirección de Muscari -quien tiene un don para hacer comedias entretenidas-.

Cada personaje está muy bien caracterizado, desde su atuendo hasta maquillaje y expresividad; pero quien resalta notablemente es Fabián Vena. Después de haber visto sus trabajos, a lo largo de los años, éste es, verdaderamente, increíble. Consiguió inmiscuirse en la piel de una mujer, sentir como mujer, moverse como tal e incluso tener la histeria necesaria para simular femineidad.

Casa Valentina2

Sorprenden, erotizan y cautivan estos artistas que decidieron escribir una historia en tiempo real, conmoviendo con la profundidad de sus palabras, la valentía para afrontar la realidad y sobrepasarla cuando sea necesario. Así será como sus roles diversos irán impregnándose en toda la sala del Teatro Picadilly para que nos sintamos parte de esta gran propuesta, en la que solo es preciso abrir los ojos y demás sentidos para observar la enamorada del muro y los banderines de colores que decoran la mansión que hospedará a sus huéspedes por un intenso fin de semana.

Existen varios puntos para reflexionar y concientizar, pero lo más certero es que cada espectador se lleve el mensaje que quiera, que pueda optar por divertirse un rato o sentir el código establecido por estas paredes que hablan, que se quejan, que ruegan, que se desbordan, que piden auxilio y piedad. La libertad es la verdad más grande de la Casa Valentina que está integrada, además, por María Leal y Mariela Asensio, con dos papeles muy controversiales y dentro de los que consiguen lucirse y dejar una impronta muy fuerte en el escenario y la historia.

¡¿Qué interesa un rouge o una máscara de pestañas cuando ellos desean ser ellas?! ¿O, acaso la vida debe ser una infinidad de argumentaciones interminables que desencadenen solo cuando el silencio acapare por completo la inmensidad del espacio?

En tan solo un fin de semana, algunos aprovecharán el tiempo para decidir si prolongar su libertad o volver al seno familiar en el que deberán ocupar el lugar que, supuestamente, deben ocupar.

Quizás lo más interesante de la dramaturgia sea que no existe un blanco o un negro sino un blanco y un negro, la posibilidad de elegir ser un día mujer y otro día hombre, por un momento reina y luego marido. Desde esta arista es que el autor focaliza y se posiciona para que el debate pueda existir en las mentes de los espectadores durante la función y una vez finalizada ésta. Tal vez sea este el punto de equilibrio que muchos estén buscando hace tiempo y, hoy, comience su verdadero camino.

Mariela Verónica Gagliardi

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El arte en el mundo de hoy

En el aire

Ficha En el aireEn el aire (unipersonal protagonizado por Facundo Arana, con dramaturgia y dirección de Manuel González Gil) es una obra de teatro que transita por una infinidad de clímax increíbles.

Combinando pasado y presente es como Marcos (locutor de un programa de radio) se convierte en el portavoz de una historia profunda, que conmueve de punta a punta, haciendo vibrar al público de un modo notable.

Y es que esta emisión se está llevando a cabo desde el Teatro Ana Müller que, por lo diversas noticias, se sabe será derrumbado para la construcción de una playa de estacionamiento que dará muchos ingresos a empresarios.

Todo parece ir sobre rieles en esta consternada transmisión radial que parece haber un secreto no develado. No tendría sentido, realmente, contarlo en esta nota ya que el unipersonal perdería esa magia que se percibe en el éter de principio a fin. Pero, lo que sí puede mencionarse es la creatividad para poner en escena a Facundo Arana, componiendo diversos personajes que harán unir la narración como si se tratara de pequeños retazos que fueron pensados artesanalmente. Así es como el pueblo de Las Rocas (situado en el Interior de Buenos Aires) le irá devolviendo a sus habitantes la valentía para luchar por lo propio, por lo autóctono, lo que es de ellos y del pueblo.

En un recorrido, notablemente emotivo, la figura del actor será puesta de protagonista para transmitir el rol que tiene, el que se merece y dónde está parado actualmente. También, el monólogo oficiará de “cómplice” para con otros artistas presentes y, de este modo, hacerlos partícipes de la problemática por la que atraviesa el arte y la cultura hace tiempo en el país.

¿El actor es una mercancía que se compra y se vende, o es un cuerpo que se pone en la piel de quien pretende para formar una realidad determinada?

Un gran debate se focaliza en estas cuestiones artísticas, fusionándose con llamados de oyentes, consignas y música. Hasta que la estructura con punto y coma -a la que está acostumbrado el locutor- se pierde y se ve arrasada por la cruda realidad.

La claridad de los ojos de Arana nos traslada a un universo confuso en el que irá desentramando toda tela araña que opacaba la belleza del pasado, la sutileza de una mirada, el amor verdadero, la angustia de no tener certezas en todo sentido, la desesperación por no poder recrear el mágico mundo en el que vivieron sus abuelos, la construcción de un espacio dentro del que florecería el arte en todo su esplendor, la figura de Baigorria quien era un bombero voluntario olvidado, pero homenajeado por Marcos -quien parece ser tenaz y firme en pensamiento pero muy sensible en su corazón-.

Como si se tratara de una obra integrada por varios actores, Facundo Arana conmueve por sus interpretaciones, por sus voces, su soltura y simpleza. El es el cuerpo de quienes forjaron el teatro desde el que transmite, la voz de quienes ya no hablan, el aire de quien no se atreven y el espacio de quienes no se creen capaces.

Verdaderos dueños o los que figuraban como tales. Todo parece ser una batalla, una lucha por ganar no por el mero hecho del reconocimiento sino del olvido que se envuelve en escombros.

En diferentes espacios del escenario Arana compone a sus personajes, que son acompañados por la iluminación precisa para que todo brille aún más, para que el futuro no sea algo incierto sino el reflejo de quien se enviste en una ideología y camina con el agotamiento que eso conlleva.

Y, cuando todo está dicho, la emisión llega a su fin. No sin antes dejarnos varias enseñanzas que podrán guardarse en lo más íntimo del ser.

Una llamada será uno de los hilos conductores elementales que nos conducirán hacia el objetivo planteado en el desenlace.

La vida y la muerte, ese espacio que intriga y da miedo, la nada misma, el todo convertido en palabras y en espíritus que desean escribir una nueva historia.

Mariela Verónica Gagliardi

 

 

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Cuando el dinero podría comprar la felicidad

Antihéroe off

ficha Antihéroe off“Para poder alcanzar la sensibilidad del espectador en todas sus caras, preconizamos un espectáculo giratorio, que en vez de transformar la escena y la sala en dos mundos cerrados, sin posible comunicación, extienda sus resplandores visuales y sonoros sobre la masa entera de los espectadores” (Artaud, Antonin, 1938, El teatro y su doble).

Existen momentos en la vida en que todo pareciera ser una nebulosa tan grande como infinita a la vez. Desde ese nubarrón pesado, denso y angustiante es que Remo se para ante un público que oficiará de confidente -para guardar sus intimidades más preciosas y sufridas-.

De esta manera, Patricio Abadi, escribe e interpreta a un padre y actor que pretende escapar de la realidad componiendo diferentes personajes, los cuales se combinan de un modo humorístico, existencialista y satírico. Una fusión, realmente, conmovedora en la que el artista es superado por su presente y futuro, luchando por reunir el dinero necesario y viajar hacia Inglaterra a reencontrarse con su pequeño hijo. Toda la puesta en escena girará en torno a su niño a quien no ve hace tiempo.

¿Cuántos padres como Remo existirán y quisiéramos que existan para que el mundo sea más noble y espiritual?

Remo, como una sencilla acepción relacionada al movimiento, al avance, a querer llegar a ese puerto en que se encuentra su amor más grande, fruto de la esperanza.

Así es la historia de este luchador en Antihéroe off y que se embiste como una criatura sufrida, noble y sincera. Un verdadero héroe que solo precisa confiar en sí mismo y proyectar un futuro colmado de fortunas -no solo económicas sino sentimentales-. Allí, desde un sitio que oscila entre la desesperación, la angustia, la depresión, las botellas de alcohol, los sueños y cada uno de los recuerdos; está Remo. Pretendiendo estar, permanecer y avanzar si saber bien cómo. Sin referentes a quien copiar o pedirle ayuda, sin una familia, con personajes que compone desde antaño -pero que no tiene la oportunidad de mostrar en vivo-, con la grandeza obtenida por tanto sufrimiento y por el estar en pie cuando su corazón está derrotado absolutamente. ¿Cómo dar cuando ya no se tiene?

De repente, una voz infantil se escucha desde un grabador de juguete y la piel se me eriza completamente. En este momento del unipersonal se produce un quiebre en que el humor es dejado de lado y ya no puede disimularse el dolor que invade a este hombre que rememora sus comienzos en los escenarios, su primer profesor de teatro y las páginas leídas de autores excepcionales que lo formaron profesionalmente. Todo, ¿para qué?

Pareciera ser que él no quiso ser actor sino huír de sus penas, ponerse el traje de Hamlet pero hablar con otra voz, combinar el delirio con el clasicismo y la oportunidad con el deseo.

Abadi es un talentoso que deja todo en el escenario, que suda como boxeador y sufre como padre, que baila como Freddy Mercury pero llora como niño, que lucha como un águila pero cae como un pichoncito de su nido incluso antes de nacer, que implora al universo su existencia y no obtiene las respuestas que busca, que quisiera estar simplemente con su hijo a quien ama desde lo más profundo pero que no tiene el dinero para un pasaje, ni la oportunidad de actuar en Londres ni un hombro en que apoyarse para descansar.

Y, de repente, una tortuga camina lentamente simbolizando a Artaud y su teatro absurdo. Simplificando la complejidad del hombre y explicando la esencia de la existencia humana.

Chuker, el poeta edulcorado es aquel personaje que descontractura la presión del artista-hombre, que lo encauza y permite reír en medio de tanta pena.

Resulta increíble el don que tiene Patricio Abadi para manejar cada uno de los clímax por los que transita la obra, metiéndose a cada espectador en el bolsillo y andando por momentos risueños al principio y dramáticos (plenamente) hacia el final.

Con respecto a la iluminación, a la música y efectos, todo está a merced del espectáculo otorgándole los detalles necesarios para que Remo se concentre y transmita cada uno de sus sentires, despreocupándose por el entorno. A su vez, los objetos que aparecen le sirven para citar e ir componiendo cada partecita de su ser, cada detalle de su relato y cada lágrima contenida.

“El corazón tiene razones que la razón no entiende” (Pascal, Blaise), afirma en cierto instante y así consigue asumir ciertas elecciones del pasado que lo ubicaron donde hoy está parado, frenado y obstaculizado -en cierta forma- por él mismo.

Y, como si el telón cayera ferozmente de golpe, se acentúa diciendo que el actor “tan cerca de la basura como de la eternidad” (Kantor, Tadeusz).

Mariela Verónica Gagliardi

 

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Noche mágica de música pop

Machaca3Cuando se termina uno año, siempre se busca hacer un balance.

En el caso de Sabor A Teatro, el desafío es encontrar el último espectáculo del año a cubrir, que sorprenda, que llene de satisfacción al alma y que deje alguna enseñanza.

El 30 de diciembre, casi 31, andando por las calles de Microcentro, un lugar me invitó a pasar. Se trataba de un espacio que forma parte de un hostel en el que se podían ver muchísimas personas de otros países. Con un ánimo festivo, como si ya se tratara de la víspera del 1° de año, una banda estaba tocando. Con un estilo de “rock”, a lo que en la actualidad se suele denominar como tal, seguí depositando mi esperanza en algún otro grupo que se presentaría a lo largo de la noche.

Y se trató de la segunda banda, una banda con vigor, con muchísima onda, con un repertorio propio y otro de covers, que desfiló por el folk, pop y nos brindó un verdadero show en el que se pudo ver a sus músicos muy compenetrados, fusionados, felices de estar allí y dichosos de contagiar su energía a un público que estaba más acostumbrado a la banda anterior súper convencional y no a un equipo profesional con el que había que establecer un lazo diferente y entregarse a un viaje colmado de placer, sabiduría e inteligencia.

Machaca está integrada por: Gianni Sabbione (Voz y sintetizadores), Nicolás Castañeda (Voz y bajos) y Nahuel Santos (Voz y guitarras). Un grupo que suena a sintetizadores de los años setenta con un tinte más contemporáneo aún y una pasión por la música y sus melodías de tiempo atrás. Con reminiscencias de rock, pop y un aire innovador que hace vibrar de principio a fin.

Sin lugar a dudas que el tema “Elefantes rosas”, con el que abrieron la noche; es uno de los más increíbles de todo el disco que se titula “Machaca, instinto de satisfacción”. Una satisfacción para ellos y para nosotros como espectadores, para sus seguidores de siempre y los que nos sumamos a este móvil de cultura pop en castellano e inglés.

Sé quién soy, Himno de mi corazón, Satisfaction, No soy tu amor, Loco, Safe and sound, Chica Nacional, Dame una razón, Nada personal, Sabés y Chica cool; completaron el repertorio escogido por estos músicos talentosos que ya han compartido escenario con Miranda, Cuentos Borgianos y demás bandas famosas de larga trayectoria.

No fue casual encontrarlos horas antes de finalizar este 2015. Un aplauso cálido, conmovedor y colmado de alegría, suena durante las últimas estrofas de Chica cool. Y no es una despedida sino un hasta pronto y que en el 2016 puedan rodar por diferentes espacios y movidas culturales impregnando su compromiso musical y dejando huella al andar.

Mariela Verónica Gagliardi

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«Esa mala mujer», en febrero

esa mala mujer

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Arrancando la viruta

Percal Ocho x ocho

Unos años atrás en un Festival de Fado y Tango tuve la oportunidad de escuchar a Percal Tango. Esta orquesta -integrada por diferentes músicos- modificó su formación inicial y se convirtió, con el correr del tiempo, en una búsqueda consolidada, precisa e íntegra, que pisa fuerte, que tiene nombre propio y brilla desde lejos.

Así como en un momento sonaban a tangos de otros (porque resulta imposible no tener incidencias musicales de autores ya consagrados) hoy en día consiguieron su propio sello.

Entre anécdotas, el carisma serio de Nacho Cabello, la conjunción de instrumentos de cuerdas y percusión, la voz del líder y Eva Fiori otorgándole la femeneidad arrabalera al género. Esto es Percal y el tango de antaño y de ahora. Un recital que tuvo como finalidad presentar el nuevo disco “Ocho x ocho”, un material doble y que por eso duplica su apuesta.

El show en Boris permitió percibir auditívamente la magia de cada canción, del repertorio propio y del apropiado. De un material titulado Admiración -con autoría de Pedro Laurenz y homenaje a éste- y de la segunda parte mencionada como Inspiración -que incluye temas propios-.

Desfilaron por el escenario diferentes estilos que engloban a: tangos tradicionales, milongas, vals y una fusión de ritmos tangueros bien de Percal. Porque de eso se trata, de acercarse a una orquesta joven que apuesta a perdurar en el tiempo, a homenajear y, también, a escribir su propia historia, a aplaudir a los históricos y también ser aplaudidos, a sonreír cuando se rememora y también lagrimear en ocasiones que lo justifiquen.

Cerrando los ojos pude sentir a otra de las orquestas que conquistaron mi corazón hace rato llamada El Arranque. Siento sus pasos, su esencia, pero no como una copia… es simplemente un vestigio, ese algo que resulta imposible de definir pero que ahí está como una sensación en el aire, en las notas, en los acordes, en ese pisar fuerte y decir “acá vamos, arrasemos”. Considero que con los años esta orquesta se convirtió en un equipo que se encamina hacia un objetivo determinado, un equipo en el que cada artista tiene su espacio, en el que no resalta uno por encima del resto, una solvencia sin igual que está integrada por: Álvaro del Aguila (Bandoneón), Nacho Cabello (Voz y guitarra), Juan Manuel Costa (Violoncello), Eva Fiori (Voz), Sergio Milman (Piano), Nicanor Suárez (Contrabajo) y Hernán Zauner (Violín).

Tangos melódicos, tangos cantados, tangos para bailar, otros para soñar despiertos, para hacer firuletes o para conquistar desde la mirada.

Los tangos admirados fueron: Orgullo criollo, La revancha, Risa loca, Milonga de mis amores, Mala junta, Mal de amores, Berretín y Esquinero. Mientras que los inspirados: Cocó, Lila y las luces, Coplas de mi niño, Sobre los tilos, Final del juego, Un vals para Joaquín, Cables y cajita, y Buenas noches.

Una velada realmente encantadora de la que disfrutamos todos. Una noche en la que se sintió unión y fuerza, sonrisas, expresiones y deseos, una noche en la que la política fue dejada de lado por un momento para demostrar cómo las letras de estas canciones pueden hablar más que cualquier discurso.

Sumado a esto, la voz de la talentosa Eva Fiori que deleitó en cada una de sus interpretaciones en que consiguió lucirse como una verdadera figura. Una cantante excelente que subió al escenario cada vez que le tocaba su turno y que con sus rulos perfectos conformó una performance encantadora.

Así da gusto presenciar un recital de tango, que tiene la particularidad de ser para todo público. Sí, porque podían verse a bebés de meses de vida despiertos y sin hacerse notar en absoluto. Y es que los pequeños que crecen entre melodías, difícilmente no lleven al tango su sangre.

Entre fotos, videos, aplausos, gritos desenfrenados, ovaciones y saludos; fue despidiéndose esta orquesta que, notablemente, pasó por esta noche loca que más que loca fue sentimental.

Mariela Verónica Gagliardi

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