*** SEPTIEMBRE 2025 ***

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El universo Kahlo logrado a la perfección

Frida2

Todos conocemos el nombre Frida Kahlo (Magdalena Carmen Frieda Kahlo Calderón), sus obras, su vida, sus dolores y sus ganas de vivir.

Quienes no tuvimos la oportunidad de conocerla en persona, intentamos buscarla en diversos formatos como el cine, la televisión, sus cuadros y por qué no, el teatro.

FridaCarla Liguori representa a la artista que es un ejemplo de vida y de dedicación a lo que ama.

Interpretar una pieza teatral es difícil, pero hacer de una persona como Frida es sumamente complicado.

Carla Liguori, es la creadora de las letras y la directora de su propio protagónico. Ella logró captar la esencia, la magia y no exagerar ninguno de los aspectos de la personalidad y vida de la pintora.

México – año 1922. Épocas de revolución, persiguiendo la libertad soñada.

Frida es adolescente y, junto a otros jóvenes, cantan y expresa sus deseos y convicciones. Ella, asume que “todo no se encuentra en los libros. La pobreza no está”.

Su sensibilidad es un atributo a destacar ya que, gracias a ella, logra vivir -a pesar de todas las enfermedades que le toca atravesar-.

La familia de Frida, compuesta por su madre (Marisa Provenzano) y hermanas (Candela Cibrián, Diana Amarilla y Carolina Díaz Codeso) es fundamental en su recuperación y, además, ésta la ve como una mujer fuerte, decidida y que lucha por cumplir sus sueños.

Su padre (Manuel Feito), un día le dice: “a veces el dolor nos lleva a lugares inesperados”. Y, ciertamente, su dolor físico, se transforma en felicidad para su alma.

Frida1

El teatro lleno, un día lunes, demuestra el éxito de la comedia musical “Frida, entre lo absurdo y lo fugaz”.

Antes de empezar la función, un grupo de bailarinas -vestidas de negro-, son las encargadas de introducirnos en el mundo Kahlo.

Aunque, una vez que los actores van apareciendo en escena, se desata un despliegue formidable. Uno de los aspectos que merece ser resaltado es el de la interacción entre un tema del relato y la Frida3canción interpretada por los artistas -y el cuerpo de baile-, referida al mismo.

Los días transcurren, hasta que llega aquél que marcara los latidos de su corazón. Una amiga (Sabrina Artaza) le presenta al pintor Diego Rivera (Ariel Leyra) -con quien se casará y divorciará años después-, el único que estará al lado de su amada incondicionalmente.

Rivero, también, militaba en el partido comunista mexicano (como secretario), pero en un momento se le presentó la oportunidad de mudarse a Norteamérica con su esposa. Este cambio, si bien favorable para él -a nivel profesional-; para Frida no es más que una agonía.

La historia se desarrolla muy sutilmente y cada escena coreográfica está muy bien caracterizada en cuanto a estilo de música, vestuario y fondo decorativo -en modo de proyección-.

A lo largo de los años, ella pierde un embarazo, pero su voluntad es tan grande que no se deprime. Al regresar a su tierra natal, se reencuentra con su padre y hermanas (ya que su madre falleció tiempo atrás).

“Esta vida me ha arrastrado de una manera tan absurda, tan fugaz” – esboza a viva voz, tan carnalmente.

Mientras, continúa la persecusión al movimiento comunista y León Trotsky (Eduardo M. Blanco), junto a su esposa (Pato Chaneton), son alojados en la casa de Frida. De ese modo, una relación nace entre ellos, pero solo dura un tiempo. El mismo tiempo que permanece alejada de Diego.Frida4

Si bien hay muchos detalles para contar, con lo dicho hasta aquí sobra contenido como para aplaudir de pie a todo el elenco de la obra.

Frida y Carla, estremecen, emocionan. Son hasta similares físicamente y esa belleza las convierte en personas poderosas. Argentina y México, dos países que siempre han estado tan cerca, a pesar de la distancia. La cultura une, acerca y hace sentir que los artistas se pueden compartir. Que forman parte de un mismo universo, de la vida misma.

ficha técnica Frida

Mariela Verónica Gagliardi

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Mi propia vida es una tragedia

Educando a Rita

“Educando a Rita” es una obra de teatro -basada en el libro de Willy Russell, que data de los años 80-. La misma está dirigida por los propios actores y el concepto y diseño está a cargo de Yoska Lázaro, quien en un comienzo sí estuvo en la dirección de la pieza teatral.

Al leer estos nombres, inmediatamente, me puse a investigar. El título me recordó a los clásicos de Niní Marshall y el estilo de actuación de Lizzy Mansilla, también tenía un tinte a la artista. Daba la sensación de trasladarnos a épocas pasadas en que el lenguaje cobraba otro sentido junto con cada una de las expresiones del cuerpo. Pero el guión de la pieza teatral pertenece a un inglés y el director de la misma es español. Se reunieron tres países, que si bien en cierto momento de la historia se han entrelazado, ahora estaban y están más unidos que nunca a nivel artístico.

La historia comienza contando cómo una muchacha con un vocabulario bastante acotado -de oficio peluquera y muy simpática-, decide ingresar a la universidad. Para llevar a cabo su cometido, le pide a un profesor llamado Fran (Javier Lombardo) que la adoctrine. Si bien el relato es lineal y sencillo en su proceder, lo rico de la narrativa está en los modos en que ambos se van enamorando, qué recursos utilizan para relacionarse y cómo ocurre el desenlace.

“Educando a Rita”, nos enseña cómo es posible encontrar el amor, cumplir un sueño, dejar de lado esas ataduras y prejuzgamientos; para alcanzar la meta que deseemos.

En cuanto a la escenografía, la misma cuenta con una calidez y detalles que facilitan introducirse en el lugar donde dictan las clases de literatura a diario. Una biblioteca con los autores más sofisticados de Inglaterra, los escritorios antiguos y con madera oscura, las sillas haciendo juego y los vestuarios de ambos actores; permiten inmiscuirse durante cada uno de los sketchs de la obra -los cuales están estrechamente entrelazados-.

Rita es pura en su sentir, a pesar de estar casada es una mujer libre, es como una niña que juega mientras aprende. Cada escritor para ella es un hallazgo, un descubrimiento. Él la acompaña en su crecimiento, se acerca, le habla, le resume quién es quién, mientras ella cree hallar su camino. Oscar Wilde, Shakespeare, entre otros; son mencionados a lo largo de sus clases. Ella mezcla todo pero tiene ansias de progresar y es lo que la mantiene sobre la cuerda, hasta aprobar su ensayo con menciones.

“La tragedia es inevitable”, le dice en un momento Fran a Rita. A lo que agrega que no es el mismo tipo de tragedia, la denominada por el Educando a Rita1género literario, que la ocurrida en la vida de una persona. Él siente que su propio proceder lo está llevando a la oscuridad, a un terreno movedizo, sin escapatoria alguna. Su matrimonio ya no tiene razón de ser, su amor por la joven tampoco, sus escritos no florecen por la poca fe que se tiene y así, todo tiende a derrumbarse como los estantes de la biblioteca. Sus vasos de alcohol bebidos ante la imposibilidad de salir a la luz y la profundidad con que se sumerge en las páginas de los clásicos, sin siquiera intentar firmemente en escribir las suyas.

Esta obra contiene muchos momentos de risas sanas que contagian al público, pero también una enorme enseñanza sobre la vida, la cual nos hace entristecer al ver el propio hundimiento del protagonista. Su vida se destruye en mil pedazos, mientras la de su compañera se construye paso a paso hacia donde ella desea.

Al igual que un subibaja, se retroalimentan hasta que el destino elegido por ellos, los encauza a diferentes sitios. Al igual que la misma historia que tejen de distintas maneras, hasta encontrar la que mejor les calce.

A simple vista se podría decir que Rita elige, en cambio, a Fran lo eligen. Pero sería irresponsable acotar este dato, ya que no decidir es parte de la propia elección.

Esta comedia nos hace divertir, trasladarnos imaginariamente a distintos escenarios -ya que físicamente existe uno solo- y saber que cada avance o retroceso depende de la actitud que decidamos aportar.

“Educando a Rita” es un modo de ver la vida, la enseñanza y aquellos lazos que en la actualidad se suelen perder por la aparición de las redes sociales, las cuales aportan pero también entran en conflicto con la comunicación si logran avanzar demasiado hasta suplantar la palabra, la ternura y el propio consuelo que puede darle un humano a otro.

Mariela Verónica Gagliardi

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Segunda temporada de Kavafis

KavafisDesde el miércoles 14 de agosto a las 21  hs

Dirección: Helena Tritek

Espectáculo teatral basado en la obra literaria de Konstantinos Kavafis.

Auspiciada por la Embajada de Grecia

2013 declarado por la UNESCO como el año Kavafis en el aniversario de su natalicio y muerte.

2 Nominaciones a los premios ACE 2013

Dirección Teatro Alternativo: Helena Tritek

Actuación Teatro Alternativo: Alejandro Viola

Teatro LA COMEDIA Sala 3: Rodríguez Peña 1062

Funciones Miércoles 21 hs

Platea $ 80.

Duración: 70 minutos

Elenco: Milagros Almeida, Natalia Cociuffo, Stella Brandolín, Eugenia Lencinas, Erica Spósito, Maximiliano Accavallo, Ariel Gangemi, Diego Lorenzo, Martín Piñol, Carlos Ponte, Alejandro Viola.

Asistente de Dirección: Gerardo Maleh.

Constantino Kavafis

Nació en Alejandría el 29 de abril de 1863, y moriría en Atenas el 29 de abril de 1933. Su padre fue un acaudalado comerciante. Su madre pertenecía a una aristocrática familia originaria de Constantinopla.

Kavafis se desempeñó por 30 años como funcionario en una oficina gubernamental  del Ministerio de Obras Públicas de Egipto.

Su poesía, no solo destila sensualidad sino además reivindica la creencia griega que afirma que la historia es cíclica.

Debió ocultar su homosexualidad debido a las conservadoras costumbres y leyes de la época pero dicha sublimación no le impidió desarrollar una obra de gran riqueza literaria y temario extenso: amor, política, exilio, miedo a lo desconocido, espiritualidad, sexualidad, deseo, soledad, vejez. Temas de reconocida actualidad.

Prensa: Tehagolaprensa

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¡Quiero ser feliz!

Desde el sillón2

Nothing wanna take my world – Nada va a cambiar mi mundo (Across the universe, The Beatles). Y así comienza el musical que tiene como protagonista a Gabriela Bevacqua en “Desde el sillón” (de y dirigida por Emmanuel De Martino), una obra que solo precisa de ella como actriz y cantante. Una obra llena de magia escénica, donde todo transcurre en el mismo espacio: un sofá con almohadones estéticamente muy bellos, una mesita de luz con velador de pie y un teléfono de antes.

Ella dice en cierto momento, a modo introductorio de su personaje: “Soy buena hija, vecina, trabajo de lunes a viernes”. Pero, evidentemente, siente que eso no es suficiente para ser feliz.

¿Qué pasaría si mañana fuese el último día de mi vida?, se pregunta introspectivamente. ¿Quién soy?, cuestiona o se cuestiona.

Y, a continuación interpreta, junto a la banda de música que la acompaña en la puesta en escena, Fix you (Coldplay). Cabe resaltar que casi todos los temas cantados por Gabriela, fueron sonando en inglés y también algunos fragmentos en castellano para, de este modo, facilitar el significado total del guión, a todo el público espectador.

Ni bien culmina este tema, sigue su proceso, su búsqueda personal y, melancólicamente, va rastreando el sentido de la vida. Aquel que tanto cuesta hallar en ciertos momentos de tristeza.

A dónde van los muertos?, se pregunta. En un punto, se siente estar muriendo por más que su pulso continúe en su corazón.

Pero su relación con el tema de la parca no es casual ya que Gertrudis -una vecina- acaba de fallecer, Desde el sillón1y este hecho ocurre como un disparador en su personalidad que aún no está del todo formada en cuanto a varios aspectos. Aunque, la desaparición de su vecina, provocó ciertos cambios en ella. Desde ese día, permanece sentada en su sillón, se desplaza sobre el mismo, se acuesta, se sienta, va amalgamándose con él. Y tomó la decisión de no abandonarlo hasta resolver los conflictos más profundos de su existencia.

Y colocándose la pantalla de la lámpara, se va sumergiendo en la canción de The Beatles, Lemon tree. Eso se siente en ese momento: un árbol de limones. La vida misma, que florece o se apaga según cómo la llevemos.

Sus monólogos van dando pie, durante toda la obra, a cada una de las melodías que tienen la posibilidad de contar con su voz -la cual murmura, canta, grita, solloza, se silencia-.

“Estamos tan cerca, pero tan lejos”, esboza. Tan cerca de su objetivo, pero como aún no lo alcanzó, lo vislumbra.

Ella necesita, también, compañía. Ansía estar con un hombre pero no sabe dónde conocerlo. Hasta desea que entre un ladrón y ese sea su galán: “El amor es ciego, sordo, mudo, y por qué no chorro?”. Waiting for you (…) turn me up (…), entona. Y sus lamentos, desilusiones y alegrías, siguen su curso. Por momentos reímos junto a ella, pero en otras oportunidades nos angustia su situación vigente.

“Estar sola, el silencio. La soledad hace que estés con vos misma”, expresa. Esos momentos de quietud en que tiene que convivir con ella misma, con lo positivo y lo negativo. Descubriéndose. Y la canción The blowers daughter (Damian Rice), empieza a escucharse desde lo más bajito, la cual hace hincapié en la obsesión y en no poder quitar los ojos de alguien hasta suplantarlo por otro.

La ironía, las metáforas lo burlesco también están presentes en esta comedia musical; durante la cual, la artista, nos permitirá conocerla y llevarnos por un viaje de placer, donde nosotros -indudablemente- necesitaremos nuestro cable a tierra si nos comprometemos con los relatos.

Sus palabras la dañan a veces, pero otras la reconfortan. Desde el sillónElla cree que no son necesarias. Pero de tanto escucharse, tiene la necesidad de comunicarse con Dios. Claro que cuán difícil puede ser una conversación con el creador vía teléfono. A partir de esa fantasía que en cierto modo es cierta, ella encuentra cosas y sensaciones que le gustan y con las que se siente plena. Pequeñas cosas y detalles, que en conjunto, la hacen feliz sin que se diera cuenta de ello, en la etapa anterior de oscuridad que se hallaba.

Ella se da cuenta de que todos los cambios dependen de ella, de su proceder, de su actitud y de no autoboicotearse. Don´t stop me now (Queen), es la canción encargada de darle fin a una historia tan parecida a tantas otras, a través de la que una mujer o un hombre se pueden sentir reflejados.

Mariela Verónica Gagliardi

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Perdón por divertirme y divertirlos

No volverá a suceder3

“No volverá a suceder” es un unipersonal circense con distintos ingredientes. Por momentos notamos la torpeza de un hombre que intenta hacer malabares pero fracasa sin lograr un número completo. En otras instancias, nos asombramos ante su templanza, su gracia y la empatía con el público heterogéneo.

Alejandro Feijoó es un payaso que cuando encuentra su disfraz, No volverá a suceder2nos sorprende hasta dejarnos boquiabiertos con cada una de las pruebas.
Existe tal variedad que nos pasea por el mundo de la alegría demostrando que se puede entretener con un plumero de colores, con una percha, con dos cepillos de dientes, entre otros objetos. La cuestión es que cada cosa toma una dimensión diferente y un sentido particular.

En cuanto a la escenografía, ésta se conforma por: una valija que contiene varias cosas, un perchero y una bolsa que incluye su vestuario. A su vez, es interesante cómo se desarrollan los diversos sketchs durante la función. Al ser un solo artista, utiliza el recurso de contar con una asistente (Itatí Zammar) -la cual se vale de empleada -de envíos a domicilio- y luego novia-.

Él es adulto pero se ríe como un niño, se sorprende como tal, no tiene conflictos y vive sorteando pruebas.

A lo largo del relato, el actor no utiliza la palabra, salvo cuando en determinados momentos suena el teléfono. Es la única instancia en que escuchamos su voz, al igual que cuando abre la puerta para ingresar la mercadería solicitada y firmar el remito.

El aparato telefónico justifica el nombre de la obra “No volverá a suceder”. Ahora, si cuestionamos por qué lleva tal título, es complicado encontrar una respuesta certera. Podríamos creer que la persona que está del otro lado del tubo lo reta pero nunca conocemos el motivo. Quizás el hecho de que escuche música, de que haga diversos sonidos o que ensucie el departamento. Por algún motivo, desconocemos qué es lo que no tiene que suceder nuevamente. No volverá a suceder1Quizás sea empleada doméstica -ya que en cierto momento se viste como tal- y su jefa sea quien lo rete constantemente.

Lo cómico del espectáculo es cómo van llegando momento a momento los diversos aparatos a su domicilio. Algunos tendrá que armar -con las instrucciones en vivo- y otros, simplemente, comenzar a usar.

Tal como dije al comienzo, visualizamos distintas pruebas de malabares. Unas son con pelotitas, otras con esferas transparentes y, el desafío, aumenta al igual que la cantidad de objetos. Cada una de las instancias es acompañada por música, la cual es sincronizada con sus movimientos. De esta manera, se obtienen distintas coreografías, muy llamativas.

No volverá a suceder

Claro que el número que se lleva todos los aplausos es uno que consiste en inflar un inmenso globo e introducirse en el mismo hasta divertirnos con saltos y diversas representaciones.

No volverá a suceder – dice en un momento por teléfono. ¿A quién le habla, a quién le da explicaciones? Evidentemente no es relevante saberlo. Solo al final del show, cuando se hace presente la empleada y se instala en su casa, ella decide responder el teléfono y dejar algunas cuestiones en claro. Su madre es la que hace sonar el aparato. De este modo, podríamos entender que el relato va de adelante hacia atrás en lo que respecta al teléfono, aunque si tomamos como eje este detalle, estaríamos en presencia de un guión alineal.

“No volverá a suceder”, parece ser una disculpa, una justificación a realizar lo que más le gusta que es entretener y demostrar sus dones en el escenario. ¿Por qué pedir perdón ante tal maravilla?

Mariela Verónica Gagliardi

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Los misterios mexicanos

Un conejo en la luna

Una leyenda azteca, narrada por la actriz Araceli Flores, sobre una serpiente emplumada llamada Quetzalcóatl -quien conoce a un conejo-. La sonrisa de la intérprete, quien contagia sus emociones a grandes y chicos, nos hace sentir una magia especial durante el espectáculo.

Esta serpiente recorre todo el mundo y galaxias posibles, hasta que decide internarse en el mar. Allí contempla a un pececito el cual intenta sacar un alga dentro de una roca. Pero el agua se empieza a evaporar y es entonces cuando Quetzalcóatl le lleva más líquido -hasta de las nubes- para que permanezca vivo.

La serpiente emplumada -tomada como un Dios por la cultura mexicana-, es representada gráficamente por la artista mediante una mesa de arena, la cual se proyecta en una pantalla y acapara la atención de los espectadores.

Uno de los recursos más utilizados por Araceli es la gesticulización, los movimientos y cada uno de los roles encarnados por ella. No hace Un conejo en la luna1falta un elenco de actores cuando uno solo es capaz de dramatizar y transmitir sensaciones a su público.

Y la historia continúa con la aparición del conejo que tuvo la particularidad de plantar semillas, que se convirtieron en plantas -algunas hasta con flores-. Dicho animalito tan tiernamente intentaba concientizar a la serpiente acerca de la alimentación, pero ésta se resistía. Comida que le mencionaba, comida que ella decía que no le gustaba. Hasta que supo que consumía carne. Pero la serpiente no tenía intenciones de comerse al conejo, aunque él sí le brindó la opción de hacerlo.

Ambos se hicieron amigos y la serpiente abrazó a par, levantándolo tan alto que llegaron en cierto momento a la luna. Allí quiso hacerle un retrato -el cual quedó dentro de ésta- y más tarde lo llevó de regreso a la Tierra.

Lo más destacable de la narración fue la humildad con que se contaba cada fragmento de la leyenda, los instrumentos con los cuales se acompañaban, los muñecos confeccionados con elementos vegetales –los cuales representan a los distintos Un conejo en la luna2personajes y los efectos en vivo realizados por Nicolás Lucociero.

De esta manera, grandes y chicos, pudimos disfrutar del último día de las vacaciones de invierno, acompañados de “Un conejo en la luna”, una historia sencilla pero excelentemente representada.

 Mariela Verónica Gagliardi

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V.I.D.A., un musical sanador

V.I.D.A. ELENCO::SENSACIONAL ESTRENO::

LUNES 19 DE AGOSTO

21.30 hs.

FUNCIONES: LUNES a las 21.30hs

 

CHACAREREAN TEATRE  

NICARAGUA 5565 – PALERMO

Entradas desde $70

Duración de la obra: 100 Minutos

SINOPSIS

El ser humano transita un camino lleno de incertidumbres, dudas y cuestionamientos, con la necesidad plena de aferrarse  a algo o alguien, tangible o intangible, para así sentirse a salvo del Mundo, y de sí mismo.

Buscamos el camino hacia la felicidad, buscamos respuestas, salidas, curar nuestras heridas, solucionar nuestros problemas, y en muy pocas ocasiones logramos entender, que todas esas soluciones, se encuentran más cerca de lo que creemos, se encuentran en nosotros mismos.

En dejarse ser.

En «V.I.D.A. Un Musical Sanador» conoceremos a Esteban, un ex taxista de 40 años que decide fundar su propio templo de sanaciones espirituales, brindando un servicio…siempre a cambio de algo.

En este templo nos encontraremos con 7 personas que, mediante una sesión grupal, transitarán su búsqueda de la identidad, se conocerán e intentarán lanzar al Mundo una pregunta que resuena compartida en sus mentes: «Quién Soy?».

ELENCO

Esteban Sanador – Alfredo Bonini

Ana Clara – Deborah Turza

Claudia D. – Tiki Lovera

Susana  – Sol Montero

Paloma Herrero – Ayelén Varela

Silvio/a – Horacio Vay

Ernesto – Enrique Cragnolino

Roxie –  Emiliano Sansone

Bailarines / Oficiales de Policía – Juan Mendé, Juan Quiroga, Lucas Noda

¡BANDA EN VIVO!

EQUIPO CREATIVO

Libro, Letras y Dirección General: Rodrigo Rivero.

Música Original y Orquestaciones: Jorge Soldera.

Coreografía: Nicolás Bertolotto.

Asistente de Dirección: Sol Montero.

Producción Ejecutiva: Federico Brunetti / Sol Montero.

Producción Comercial: Florencia Spinelli.

Asistente de Coreografía: Verónica Pacenza.

Arreglo Corales: Martín Sacco.

Vestuario Original y Refacción: Beatriz Pertot y Jorge Maselli.

Prensa: Circular Prensa

Diseño Gráfico: Fernando Eiras.

Diseño Web: Ruben Romero.

 

 

 

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Glamour y burlas, combinación perfecta

Burlesque

Para hacer un musical hay que tener talento, pero para crear una parodia también hay que tener un dominio excelente de la temática y su ámbito. “Burlesque al cubo” es una exageración de lo ridículo, es una burla a lo que convencionalmente se asume como correcto y estéticamente bello.

En este espectáculo se puede apreciar la belleza de los vestuarios, los detalles de los mismos, el glamour descampanante, el repertorio escogido para deleitarnos y lo más llamativo: una puesta en escena que nos hace sentir como en un programa de televisión en vivo, con un elenco de bailarines y bailarinas; junto a los participantes que presentan cada uno su propio sketch.

Gabriela Bevacqua, Agustín Pérez Costa y Nicolás Pérez Costa -como protagonistas de la obra- realizan varios números de acrobacias, Burlesque2danza y canto, los cuales se intercalan entre los realizados por los invitados. Es realmente imponente la estética escogida por los artistas (este género de varieté es data del siglo XIX) y toda la labor desarrollada a lo largo de casi dos horas.

Los estilos de baile (como jazz y tango, entre otros), al igual que las destrezas por parte de Agustín en la hamaca, piso y aire, conmueven y emocionan. Y esto es: una diversidad para todos los gustos y para que nadie se sienta desplazado.

En un comienzo conocimos a un personaje -de nena de cinco años- que intentaba comprar un orgasmo organizando una subasta de juguetes homologados por ella misma. Después, a un señor que comparó dichos típicos de diversos países (como España y Venezuela), los cuales en Argentina tienen otros significados. Y, por último, una mujer que clasifica a los gases de una manera muy graciosa y didáctica.

Lo más interesante del show es que con su esplendor cautiva las miradas del público, logra avasallar con la profesionalidad y entretener -sin tener altibajos-. “Burlesque” es un modo de plantarse ante el mundo, sin importar el qué dirán y demostrando que lo relevante es divertirse uno para luego proyectarlo en los espectadores.

Burlesque1

Esta propuesta es cautivadora y logra un estrecho vínculo con sus seguidores ya que función tras función, irán apareciendo en escena diferentes participantes al estilo talk show. Como esta es la segunda temporada de la obra, tuvimos la posibilidad de reencontrarnos con los últimos ganadores.

Entre ellos, una mujer muy copetuda que interpretaba el estilo de Niní Marshall, charlando por teléfono con su amiga; y un chico que utilizaba la astracanada como recurso para transmitir sus canciones sobre relaciones humanas y, también, respecto a la magia que produce un ibupirac.

Como no podía faltar, contamos con la presencia -en el jurado y luego en las tablas- de Patricio Arellano quien con un solo tema atrapó miradas y palmas, de parte de los espectadores.Burlesque3

El musical es atrapante y como ayer se cumplía un año del fallecimiento de Alicia Zanka, Nicolás Pérez Costa le dedicó la canción “Balada para un loco” y todos aplaudimos vivazmente a la gran artista. Al finalizar la función, volvimos a hacerlo y es que hay pérdidas físicas que uno no se acostumbra a aceptar.

Mariela Verónica Gagliardi

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¡Yo soy la mejor!

Síndrome de Eureka2

La palabra síndrome me transporta a un significado, indefectiblemente, relacionado con alguna patología o algo que se quiere denominar fuera de los parámetros “normales”.

Pero en esta obra de teatro clownesco, quién es Eureka? Hay muchas Eurekas o existe una sola con distintas personalidades que para nosotros el público, parecieran múltiples? Será que quiere mostrarse que una persona no tiene una faceta sino varias?

Al comenzar la función, se pudo ver una escenografía que solamente tenía como decorado a los propios artistas. Por momentos una música rusa nos deleitaba, pero al instante se modificaba por otro ritmo circense, entre algunos de los utilizados en esta pieza teatral.

Cinco mujeres diferentes -personificadas como niñas- se divierten y compiten entre sí por el único nene habitante en ese mundo de fantasía infantil.Síndrome de Eureka4

En un principio, podemos observar que cada actor tiene en sus manos una caja -cada una con un diseño distinto-, que se esmera por darnos a conocer. Tal cual intentan convencernos -y muchas veces logran- los pequeños, éste sería un caso similar.

Cada sketch contiene una pequeña historia, durante la cual lucharán estas mujeres por conquistar al héroe. Como sucede con el complejo de Edipo, ese enamoramiento tan utópico de la hija hacia su padre; aquí ocurre un amor irreal, también, y no recíproco.

Ellos son amigos y enemigos, se encariñan entre sí pero luego se detestan. El objeto de deseo es lo que está en juego, justamente como algo material y, a la vez, sensorial; ya que usan todos sus encantos para lograr aunque sea una mirada de aprobación.

En cierto momento dos de las chicas juegan con patas de ranas, dándoles usos diversos como: teléfono, abanico, gorro, pistola. La Síndrome de Eureka3imaginación que se lleva a cabo y transmite, es igual a la de las criaturas. Sin límites.

Otra de las cuestiones a destacar es la coordinación dada entre los movimientos de los artistas y la música. Este aspecto es interesante, llamativo y permite más dinamismo durante los distintos actos en que se va resolviendo la obra.

Pero la competencia vuelve a escena en cuanto van apareciendo las payasas con paraguas -de distintos tamaños-, ante una eventual lluvia. El objeto deseado es sorprendido y cada una de sus musas intentará protegerlo, aunque él elegirá estar bajo el paraguas más grande, mejor dicho gigante. Y siguiendo esta línea, el niño aparece jugando con una pelota pero la histeria de sus compañeras estalla en cuanto no consiguen su objetivo y es entonces cuando se desquitan con él, Síndrome de Eurekagolpéandolo con pelotas grandes y buscando la complicidad de los espectadores.

Después de hacerlo pasar por distintas pruebas, el niño queda abatido y toma represalias contra ellas, arruinándoles sus festejos y distracciones. En ese momento demuestra que es él quien seleccionará a la que más le guste y con ella compartirá miradas y un breve enamoramiento.

Por algunas escenas que aparecen en la obra -a mi entender un poco fuertes-, no me parece recomendable para los más pequeños.

“Síndrome de Eureka” es un reflejo a lo que puede sentir una mujer ante la impotencia de conseguir caprichosamente su deseo. A través de la risa, lo lúdico y la interacción continua con el público, demostrarán cuán errado es el mundo de Venus.

Síndrome de Eureka1

«Síndrome de Eureka» es un hallazgo, una revelación, un camino que no tiene un fin determinado sino la continua búsqueda -a veces cronológica y otras zigzagueantes-.

Ficha artístico-técnica Síndrome de Eureka

Mariela Verónica Gagliardi

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Soy diferente pero no me juzguen

Un tigre en el gallinero2

La obra de títeres para niños «Un tigre en el gallinero» nos presenta una historia llena de alegría, talento, belleza y fantasías, donde varios animales de distintas especies nos invitan a conocerlos.

Entre los gallos cantantes, un chancho, una vaca y otros amigos; viviremos una recreación en la granja, donde Quique -un tigre- será el protagonista, sin siquiera proponérselo. Un día como cualquier otro, encuentran una caja, desde la cual se asoma este felino que nada tiene que ver con uno de su familia.

Inmediatamente un camión se pasea por el pueblo informando que están buscando al tigre y que van a encerrarlo cuando eso ocurra.

Claro que hasta saber que ocurre con el felino pasaran varias cosas como la ocurrencia de escuchar distintas canciones interpretadas Un tigre en el gallinero1por estos simpáticos animalitos, las cuales estarán íntimamente relacionadas con el eje central de la historia.

«Un tigre en el gallinero» nos muestra la ternura del personaje principal interactuando con un gusano, una mariposa, todos los animales que habitan la granja; y su bondad -al no intentar lastimar siquiera sin querer a su compañeros de aventuras-. Y esto es exactamente: una aventura totalmente entretenida, picaresca e ingenua; ideal para chicos y grandes.

Uno de los momentos más graciosos de la obra se presenta cuando los animales intentan identificar qué especie es el tigre, describiéndolo y asemejándolo con otros animales que nada tienen que ver con su reino. Finalmente, aceptan que es un tigre y cuando se lo comunican a él, su emoción aumenta hasta sentirse muy contento con el hallazgo.

Este tigre, travieso y bonachón, toma la leche de un biberón como cualquier bebé; al mismo que nos acompaña una cumbia que dice: que tendrá la mamadera, que tendrá, que tendrá. Para mí la vida entera.

Cabe aclarar que las melodías de las canciones son súper pegadizas, al igual que sus letras -las cuales nos conectan en todo momento con el relato-. También, se juega mucho con los estereotipos, como por ejemplo el referido al felino como antítesis de lo bruto y asesino.

La belleza de los títeres, sus colores, la música que surge durante casi toda la obra, los diálogos y bailes; nos demuestran que sigue siendo posible entretener durante casi una hora a un público totalmente heterogéneo.

El tigre en cualquier momento será capturado pero mientras eso llega o se aleja, el se vuelve cada vez más afín a sus semejantes, que en un comienzo parecían lo contrario.Un tigre en el gallinero

Otro de los fragmentos más emocionantes de la puesta en escena ocurre cuando una oveja decide alojar al visitante en su propia casa, sin asumir que es un tigre, con todo lo que esto implica. Luego de darle asilo, se arrepiente y queja por los daños provocados, a lo cual sus amigos le responden que es un tigre.

Estos diálogos nos hacen entender cuantas semejanzas existen entre nosotros los humanos, que no solemos aceptar tan fácilmente a los diferentes y luego de ofrecer cierta resistencia hablamos negativamente de ellos.

Mientras pasan las horas, llega la noche, pero la luna no se asoma y los gallos entonan: luna lunera cascabelera. Al mismo tiempo que el tigre sigue descubriéndose y estando orgulloso de lo que es, entona: soy un tigre y eso es genial. Pero este hallazgo y aceptación no hubiese sido posible sin la ayuda de sus nuevos compañeros de juegos.

La historia toma un rumbo, quizás inesperado, lleno de ilusión y, seguramente, con nuevos cuentos por narrar. Los pequeños espectadores se intentan subir al escenario para estar cada vez más cerca de sus artistas, pero esto no es posible ya que su adrenalina invade minuto a minuto-con gritos, risas y alardeos- a los personajes. Los adultos no saben controlarlos y es que no tienen que hacerlo ya que este es su modo de expresar tremenda alegría.

Los titiriteros son ejecutantes de vidas animales que expresan lo que sienten, que no tienen miedos y que son tan sinceros como cualquier criatura. Quizás esto sea lo más valorado en cuanto a argumento de la obra: la posibilidad de asemejar el mundo animal con el de los niños. Es una virtud decir la verdad y lo es también arrepentirse. En «Un tigre en el gallinero» se palpita cada sentir como verdadero, como puro y como única salida al mundo para ser feliz.

Ficha artístico-técnica Un tigre en el gallinero

Mariela Verónica Gagliardi